domingo, 9 de febrero de 2014

Una increíble historia de supervivencia

Era el mes de mayo de 1945, la guerra en Europa ya había acabado, en el Pacífico, la guerra continuaba. Un grupo de militares estadounidenses que se encontraban en la liberada la Nueva Guinea Neerlandesa, se preparaba para disfrutar de un paseo en avión por un lugar exótico y desconocido, donde un año antes, dos aviadores estadounidenses sobrevolaron el lugar y vieron un valle increíble, habitado por personas que aún vivían en la Edad de Piedra. El valle estaba rodeado de montañas, era inaccesible, no se podía aterrizar, ni era fácil ir a pie. Así que todo el mundo quería admirarlo desde el aire.

El 13 de mayo, 24 militares se embarcaron en el avión The Gremlin Special que se estrelló contra una montaña y sólo tres pasajeros sobrevivieron: Margaret Hasting, una bella cabo del ejército, el sargento Kenneth Decker, que no recordaba nada del accidente aéreo por un fortísimo golpe en la cabeza y el teniente John McCollom con heridas leves.


McCollom tenía muy claro que no había ninguna posibilidad de que los encontraran en medio de la selva y decidió partir en busca de un claro en el valle.
Mientras buscaban un claro en la selva, los tres supervivientes se encontraron con unos nativos que jamás habían visto personas blancas y no les gustaban los intrusos. Eran guerreros caníbales. Varios de los guerreros querían matarlos pero el líder de la tribu, recordó la leyenda sobre los espíritus de piel clara que bajarían del cielo, por lo que decidieron ayudarlos y protegerlos.

Un equipo de búsqueda habia visto las señales, que los supervivientes hicieron con unos trozos de lona amarilla que recuperaron del accidente, pero no había forma de rescatarlos. No se podía aterrizar. Lo único que podían hacer era enviar a una unidad de soldados paracaidistas con medicinas y provisiones para ayudarlos. Al tomar tierra, un numeroso grupo de nativos los rodeo y los hombres terminaron desnudos.


Debido a que el aterrizaje de un avión de rescate era imposible, decidieron intentar un sistema descabellado. El plan consistía en levantar algo parecido a una portería de fútbol americano con una cinta elástica a la cual estaría sujeto un planeador. Aviones equipados con ganchos volarían muy bajo y engancharían la cinta elástica que levantara el planeador.

Esta técnica se llama snatching, pero nunca se había intentado a esa altitud, ni rodeados de montañas, en la mitad de la selva. A este tipo de planeador se le apodó "ataúd volador". El sistema funcionó eficazmente y no fue un "ataud", fue el "arca" que los devolvió a la civilización.


Esta extraordinaria historia fue contada por los medios de comunicación norteamericanos, sobre todo por la belleza de Margaret Hasting, pero quedó relegada al olvido hasta que la rescató Mitchell Zuckoff en su libro "Perdidos en Shangri-La".



Fuente:
BBC
Wikipedia

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...