lunes, 30 de junio de 2014

La primera mujer que desembarcó en las playas de Normandía

Entre las tropas que desembarcaron en las playas francesas de Normandía había un buen número de periodistas para cubrir las operaciones militares, pero ningún periodista era mujer.
En realidad si hubo una. Una intrépida periodista, Martha Gellhorn, la tercera esposa de Ernest Hemingway.


Martha, como reportera de la revista Collier`s Weekly, había enviado sus crónicas desde todos los frentes; pero no le permitieron partir de gran bretaña con las tropas aliadas. Ante la negativa del Estado Mayor aliado, la dirección de Collier’s le ofreció a su marido la misión de cubrir el desembarco pero a Martha le pareció una tremenda injusticia. Tanto es así, que en 1945 se divorció de Hemingway, que nunca aceptó que ella también fuera reportera de guerra.

Martha decidió ir con los soldados, costase lo que costase. Engañando a un oficial naval se coló en un barco-hospital y se encerró en un baño hasta que el barco zarpó. Se la ingenió para hacerse con un uniforme y hacerse pasar por camillero. Nadie se fijó en si aquel camillero era chico o chica. Así consiguió poner rumbo a Francia.


Al principio ayuda a varias enfermeras con los heridos que van llegando. Para ella no es suficiente y decide aventurarse hasta las playas para recoger a todos los heridos que pueda y cargarlos en las lanchas de desembarco que vuelven hacia los barcos-hospital. En uno de esos viajes fue descubierta y detenida por la Policía Militar e internada en un campamento de enfermeras. Finalmente consiguió llegar a las playas normandas antes incluso que el propio Hemignway.

Tras una vida llena de emociones, se suicidó, a los 89 años, enferma y casi ciega.

Fuente:
Wikipedia
Cliomuse
ABC
Rob Around Books
Diario del Viajero

viernes, 27 de junio de 2014

La extraña muerte del General Patton

Fue el general estadounidense más controvertido de la Segunda Guerra Mundial y también uno de los más audaces. Destacó durante la Primera Guerra Mundial en el manejo de unidades blindadas y durante la segunda llegó a ser el general más temido por los alemanes. Políticamente, avergonzaba continuamente a sus superiores con sus comentarios sin censura y poco diplomáticos.


Tras cosecharon importantes victorias en Africa e Italia y un mes después del desembarco de Normandía le dieron el mando del 3er ejército rompió el cerco que sufrían las tropas norteamericanas de la 101 División Aerotransportada en los bosques de Las Ardenas.

Continuó imparable y el plan de Patton era tomar Praga y Berlín antes de que los rusos llegaran. Pero cuando tenía las dos capitales a muy pocos kilómetros y sin casi resistencia por parte de los alemanes, recibió la orden de detener la ofensiva y los suministros de gasolina que necesitaba se los dieron a Montgomery. En la reunión de Yalta Churchill, Eisenhower y Stalin acordaron que la Unión Soviética tenía que conquistar el centro de Europa y tomar Berlín.

Patton era un abierto anticomunista y denunció los acuerdos entre Estados Unidos y la Unión Soviética para ganar la guerra, y permitirles tomar Berlín y Europa del Este. Criticas que fueron a más tras el final de la guerra en Europa, debido a esto no le dieron un mando de combate en el Pacífico. Al parecer también sabía secretos de la guerra por los que Eisenhower nunca hubiera llegado a presidente.


Como administrador de la posguerra de la Alemania derrotada,durante todo el año 1945 no pararon sus criticas a los soviéticos y al gobierno de EEUU y en diciembre sufrió un extraño accidente en Manheim, Alemania. Su coche oficial, un Cadillac de 1938, fue embestido de frente por un camión militar. Inmediatamente Pattonr ecibió el impacto de un proyectil de baja velocidad, que le rompió el cuello, mientras que sus compañeros en el coche sufrieron apenas unos rasguños. En el hospital, cuando Patton empezó a recuperarse de sus heridas, envenenaron al general.


Según el escritor Robert K. Wilcox, en su libro "Target: Patton", la operación estuvo orquestada por Willian J. Donovan, jefe de la OSS y ejecutada por Douglas Bazata y agentes del NKVD, que envenenaron al general.

Willian J. Donovan, dijo sobre Patton:
Se nos presenta una situación dramática con este patriota, está fuera de control y lo debemos de salvar de sí mismo, y también porque puede arruinar todo lo que los aliados han hecho.

Fuente:
Target: Patton de Robert K. Wilcox
Wikipedia

lunes, 23 de junio de 2014

Dornier DO17 recuperado en el Canal de la Mancha se exhibirá en el Museo de la RAF

La compaña de videojuegos online Wargaming y su juego World of Warplanes, ha anunciado que el avión Dornier DO17, recuperado del fondo del Canal de la Mancha en junio 2013, se exhibirá en el Museo de la RAF en Londres, Reino Unido una vez finalizada su restauración en 2015.


El convenio entre Wargaming  y el Museo de la RAF permitirá que los visitantes tengan la oportunidad de ver el proceso de de restauración de este Dornier DO17, el último de su clase, y aprender más sobre su historia y su papel durante la Segunda Guerra Mundial.
Una vez terminado el proceso de restauración, previsto para el próximo año, el avión Dornier DO17 será enviado desde el taller de conservación de la RAF en Cosford, Reino Unido y presentado en la Zona de Interpretación Wargaming.net del Museo de la RAF de Londres.



Para celebrar la apertura de la Zona de Interpretación Wargaming.net el 28 de febrero de 2014 Wargaming y el Museo de la RAF lanzaron una aplicación para móvil, que utilizando la realidad aumentada se puede ver una versión virtual de la aeronave volando sobre el museo. El museo pidió a los usuarios que enviaran sus fotos de los virtuales DO17 en varios lugares alrededor del mundo, y las mejores 15 fotos de Australia, Reino Unido, Ucrania, Filipinas, México y los EE.UU. fueron elegidas para ser expuestos en la exhibición.


El Museo de la RAF se encuentra en:
Grahame Park Way, Londres NW9 5LL, Reino Unido

Algunas imágenes de su rescate en el Canal de La Mancha:






Fuente:
World of Warplanes
Mail Online
The Brigade
Canal Youtube RAF Nuseum


viernes, 20 de junio de 2014

Fotos inéditas de Nagasaki tras la bomba atómica

El 9 de agosto de 1945 el fotógrafo militar japonés Yosuke Yamahata estaba en una misión cerca de la ciudad japonesa de Nagasaki cuando EE.UU. lanzó la bomba atómica sobre la ciudad. Al enterarse de la noticia, al día siguiente el fotógrafo llegó a la ciudad, tomando alrededor de 119 fotografías con dos cámaras diferentes.

Las impactantes imágenes muestran una ciudad llena de devastación y salpicada de supervivientes aturdidos y ennegrecidos. El aspecto de la ciudad se diferenciaba claramente de otros lugares bombardeados: aquí la explosión y el fuego redujeron la ciudad entera a cenizas en un solo instante. Las fotografías fueron confiscadas por los EE.UU. para que no fueran utilizadas como propaganda japonesa, pero el fotógrafo logró esconder los negativos.
Yamahata murió de cáncer en 1966, con tan solo 48 años. Se cree que su enfermedad fue causada por la exposición a la radiación en Nagasaki.





Fuente:
Independent

lunes, 16 de junio de 2014

Las virtudes del casco de un Marine

La Segunda Guerra Mundial era una época en la que los hombres agotados y estresados se aferraban a cualquier cosa, por mínima o trivial que fuera, para contener la depresión insoportable, el pánico incontrolable o la ira. Unos leían y releían la biblia que le había regalado su familia o las cartas de casa, otros jugaban a los dados o las cartas con sus compañeros y otros ordenaban sus trofeos de guerra. Escribir a casa lo hacían prácticamente todos los soldados.


En una ocasión, en la isla de Okinawa, al guarecerse en un pozo de tirador inundado, para escribir una carta a casa, el soldado de primera clase Al Henderson, de la 96ª tropa de reconocimiento del 1º de Marines, logró calmar su ansiedad enumerando las numerosas virtudes prácticas de su desgastado casco de acero.
Puedes hacer muchas cosas con tu casco.
Puedes lavarte con él.
Afeitarte.
Preparar café.
Utilizarlo para vomitar en él cuando estás mareado.
Puedes llenarlo de gasolina para limpiar tu arma.
Hacer un agujero con él si no tienes pala.
Sentarte encima.
Usarlo de almohada.
O utilizarlo para achicar el agua de tu pozo de tirador si hay demasiada.
El casco del Marine es todo un invento.
Fuente:
Okinawa, La última Batalla de Bill Sloan

viernes, 13 de junio de 2014

Yo viví el Día D

Se ha escrito mucho sobre el Desembarco de Normandia, de las tácticas, las operaciones militares, de las experiencias de los soldados aliados o alemanes. Pero poco se habla de la población civil, que fue quien más sufrió durante la Batalla de Normandía. Este es el testimonio que habla de sus esperanzas por la ansiada liberación del yugo nazi, de como tuvieron que abandonar sus casas y como las encontraron destruidas por los bombardeos o como llegaron a perder todo. Pero también como estallaba la alegría al recibir a las tropas aliadas cuando entraban en sus pueblos y se sentían por fin libres.


Hélène Liaigre. 84 años:
Escuchamos el ruido de las bombas toda la noche, después vimos que llegaban los soldados, que nos dieron comida porque desgraciadamente no teníamos nada. Ellos lo sabían, porque nos decían: té y galletas para tu madre y cigarrillos para tu padre. Estábamos contentos porque sufrimos mucho durante la guerra. Mi madre estuvo encerrada durante 48 horas en Bayeux. Yo estaba encantada, sobre todo cuando vimos al general de Gaulle en la plaza del Castillo con el señor Triboulet, que era entonces subprefecto. Y la verdad es que estábamos aliviados, porque con las cartillas de racionamiento y todo eso era muy difícil.
Albert Liaigre. 84 años:
Lo supimos por los franceses, que nos dijeron: podéis volver a vuestras casas. Pero claro, cuando volvimos todo estaba destrozado, las ventanas por supuesto, las baldosas del suelo. Además estaba todo lleno de moscas, porque había muertos por todos lados, también había animales y de todo. Era espantoso. Habían colocado minas por todos sitios. De hecho mucha gente murió al pisarlas. Nosotros no morimos porque no era nuestra hora. Dentro de nuestra desgracia, tuvimos suerte.

Jeannette Ratel. 89 años:
Sabía que los ingleses iban a desembarcar, aunque no exactamente dónde, porque mi madre tenía dos hermanas que después de la guerra de 1914 se casaron; una con un escocés, y la otra con un inglés. Esta última escribió a mi madre varios meses después diciendo que Percy, así se llamaba mi tío, se iba a “mudar”, así que lo sabíamos, porque esa palabra era un código.
Al día siguiente por la mañana fuimos a la calle principal y vimos que los ingleses estaban llegando. Y eso fue un auténtico estallido de alegría: todo el mundo decía “están aquí, están aquí”.
La gente empezó a colgar banderas en las ventanas y de pronto, escuchamos: “los alemanes vuelven” así que inmediatamente, desaparecieron todas las banderas. Fue realmente espectacular y después resulta que no, que no volvían y de nuevo explosión de júbilo. Mis padres, que eran muy anglófilos, descorcharon una botella, por supuesto.

Guy Ratel. 87 años :
Nosotros les gritábamos “bravo, bravo” y ese tipo de cosas. Fue muy tierno yo tenía 16 o 17 años. Les pedimos un cigarrillo, y ellos estaban encantados y nos daban chocolatinas y esas cosas. Yo tuve que recoger muertos en plena calle y todo eso. También había cadáveres de soldados alemanes.
Jeannette Ratel:
Esas imágenes nos han perseguido toda la vida, eso está claro.
Guy Ratel:
Se te queda grabado. Yo pienso en ello todo el tiempo.

Fuente:
Euronews


lunes, 9 de junio de 2014

El cementerio submarino del Día D

Hace 70 años, cambió el curso de la historia. Durante tres años de preparación, en el mayor secreto, se logró lo que Winston Churchill llamó “La más grande operación anfibia de toda la historia” en la que participaron 156.000 soldados, entre las tropas de desembarco y las operaciones aerotransportadas; 6.939 barcos de guerra, algunos civiles; 9.500 aviones y 1.900 planeadores, desde los que saltaron más de 7.500 paracaidistas y se lanzaron 80.000 toneladas de bombas y proyectiles navales. Ese formidable despliegue se produjo el 6 de junio de 1944, “el día más largo del siglo XX”, como lo vaticinó el mariscal Erwin Rommel, tan solo dos meses antes de que ocurriera.


Un equipo de investigadores, arqueólogos, historiadores, veteranos y cineastas, ha investigado durante más de un año el fondo marino de las playas de Normandía. Con equipos de la más alta tecnología disponible ha hallado muchos restos que hasta hoy permanecían ocultos: tanques, lanchas, pertrechos; y han identificado otros. Lo que aportará un conocimiento completo del inmenso yacimiento arqueológico de más de 500 kilómetros cuadrados, que constituye el cementerio marino del Día D y que se ha pedido que los restos sean considerados patrimonio de la humanidad.






Fuente:
ABC
ABC
Progamme TV
YouTube
 

sábado, 7 de junio de 2014

Lectura recomendada: La Historia secreta del Día D y Alemanes en Normandía

Ayer se cumplían 70 años del Desembarco de Normandía. El  Día D, el 6 de junio de 1944, supuso el principio de la liberación de Europa del nacionalsocialismo. Sobre el tema se han publicado multitud de libros, escritos por grandes historiadores como Cornelius Ryam, Estephen E. Ambrose o Anthony Beevor y que son todo un referente sobre la historia del Día D. Hoy traigo dos libros que nos acercan este importante acontecimiento histórico desde una perspectiva diferente.
Si estos días andais por Madrid, es una buena oportunidad de adquirirlos a muy buen precio en la Feria del Libro de Madrid.

La Historia secreta del Día D

Ben Macintyre, escritor de otras obras como El hombre que nunca existió, nos cuenta la historia de los agentes dobles que engañaron a la Alemania nazi y contribuyeron al éxito del desembarco en Normandía. Este libro es la primera investigación a fondo sobre estos personajes y sus actos, que se realiza con la documentación de los archivos del Servicio Secreto británico.


El investigador ha descubierto que lo que contaron estos espías en sus memorias no era toda la verdad. MacIntyre profundiza en Juan Pujol "Garbo", Roman Czerniowski "Brutus", Dusan Dusko "Popov", Elvira de la Fuente, Lily Sergeyev y muchos otros personajes de los servicios secretos alemanes y británicos entre los que se movían para descubrir la autentica historia de unos personajes que llevaron a cabo una obra maestra del engaño y el subterfugio, que salvó miles de vidas.

Alemanes en Normandía

Partiendo de cartas, diarios, recuerdos personales, historias de las divisiones, periódicos y documentos oficiales, Richard Hargreaves ofrece en Alemanes en Normandía  y por primera vez en español la terrorífica experiencia de las tropas alemanas enviadas por Hitler a defender la Muralla Atlántica.
Alrededor de 60.000 soldados alemanes cayeron en Normandía. A pesar del régimen al que servían, lucharon con bravura, y en muchos casos con honor, contra un enemigo que les superaba numéricamente y en medios de una forma aplastante. Ésta es su historia, una historia casi desconocida.


La Historia secreta del Día D y Alemanes en Normandía son unas obras que si las unimos a la lectura de El día D de Antony Beevor tendíamos la perspectiva más completa sobre el Desembarco de Normandía.


viernes, 6 de junio de 2014

A 70 años del Día D

Han pasado 70 años desde aquel 6 de junio de 1944 que cambio el desarrollo de la guerra en Europa. A pesar del tiempo transcurrido y el número cada vez menor de veteranos, podría parecer que el interés por el Día D hubiera disminuido, pero cada vez hay más gente que visita los lugares del desembarco. El Día D siempre será recordado como el principio de la liberación de Europa de la ocupación nazi, mientras los rusos hacían lo propio en el Este.

Nunca antes se había realizado una operación combinada aéreo-naval de tal envergadura. Cuando los miles de soldados aliados partieron para cruzar el Canal de la Mancha hacia las playas de la Francia ocupada, los más de 5.000 barcos eran una visión espectacular. Cuando los pilotos de los miles de aviones que participaron observaban esa descomunal flota apenas podían creer lo que veían desde su cabinas.


Los aliados no solo eran estadounidenses, británicos y canadienses, también estaban preparados los soldados de 30 naciones diferentes, para los que la intensidad emocional era tremenda. Para los franceses, era algo intensamente esperado, era el momento de liberar su patria. Para los británicos, era el momento de su revancha tras la amarga evacuación de Dunkerque. Para los soldados estadounidenses acudían al rescate de Europa, como en la Gran Guerra de 1914.

El éxito de la invasión aliada del 6 de junio, visto desde la distancia del tiempo, puede parecer inevitable debido a la superioridad militar de las fuerzas aliadas. Pero el azar jugó un papel más que significativo en la operación. Se temía que la operación fuera un desastre. La meteorología era crucial. Si el general Eisenhower hubiera tomado una decisión equivocada sobre si se debía o no confiar en las previsiones meteorológicas, que indicaban que habría una breve pausa en el mal tiempo el 6 de junio y si la invasión se hubiera retasado las dos semanas que algunos altos mandos solicitaban, la flota aliada se habría encontrado con la peor tormenta conocida en el Canal de la Mancha de los últimos 40 años. Como le sucedió a la Armada Invencible en 1588. Si se llega a posponer la invasión por segunda vez, (el desembarco estaba fijado para el día 5) casi con seguridad los alemanes lo habrían descubierto.


Si la invasión llega a fracasar, con los avances soviéticos en el Rin, la historia de la posguerra de Europa podría haber sido muy diferente.

martes, 3 de junio de 2014

Los estremecedores dibujos de los niños judíos de Theresienstadt

Theresienstadt ubicado dentro de una antigua fortaleza de Terezin, a 61 kilómetros al noroeste de Praga, era un gueto para los judíos que funcionaba como un asentamiento provisional, un campo de paso hacia los campos de exterminio como Auschwitz. Para que pareciera una colonia judía modelo se rodó la película "Der Führer schenkt den Juden eine Stadt" (El Führer regala una ciudad a los judíos).

En Theresienstad se intentaba mantener a los niños entretenidos con juegos, actividades educativas y dibujos con el fin de ocultar a los niños el horror de su situación. De los 15.000 niños que pasaron por este campo de transito, aproximadamente el 90% murieron en los campos de la muerte.


Muchos de los dibujos han llegado hasta hoy debido a que los nazis usaban los más "alegres" como un modo de demostrar al resto del mundo su supuesta humanidad. Sin embargo, los dibujos muestran claramente la tristeza de las víctimas y sólo unos pocos están sonriendo.

Malvina Lowova, asesinada a los 12 años, dibujó a su familia siendo deportada por guardias armados con granjeros amenazándolos. 
Vilem Eisner, muerto a los 13 años, dibujó una de sus lecciones en el dormitorio. 
Helga Weissova, de 14 años cuando fue liberada, retrató el cuarto de las mujeres antes de la inspección de Cruz Roja.
En el Reino Unido se exhibirán estos y otros 40 dibujos cedidos en préstamo por el Museo Judío de Praga.

Fuente:
BBC
No Child´s Play
Theresienstadt Camp
Museo Judío de Praga
Disfruta Praga