martes, 30 de junio de 2015

¡Vaya, pero si es usted Montgomery!

Durante la Segunda Guerra Mundial, un soldado australiano que también era actor impresionó a sus compañeros con sus perfectos imitaciones del general británico Bernard Law Montgomery. Su nombre era Meyrick Clifton James y por ello fue elegido para una misión destinada a engañar a los alemanes. El 26 de mayo, James Clifton fue enviado como señuelo Gibraltar. Se reunió con el gobernador, el teniente general Sir Ralph Eastwood y otras autoridades militares y civiles. Pero el principal testigo de la visita era un espía español que trabajaba para el Abwehr (servicio secreto alemán), el capitán Ignacio Molina Pérez que de inmediato reconoció al general Montgomery.


La inteligencia británica consideraba al capitán Molina, jefe de información en el Gobierno Militar de Algeciras, un elemento importante entre los españoles que espiaban para los nazis. De hecho fue nombrado jefe de la Gestapo en la zona de Algeciras. Por lo que era el cebo perfecto para despistar a los alemanes sobre el desembarco de Normandía del 6 de junio de 1944.


Cuando el "otro" Montgomery hizo escala en Gibraltar de camino al norte de África, Molina fue invitado a la Roca. Se le colocó en una habitación desde la que se veía cómo el supuesto Montgomery recibía los honores de la guardia y más tarde se metía en su coche. Molina averiguó que Montgomery había hecho escala para dirigirse a Argel y nada más llegar a la ciudad española de La Línea de la Concepción, hizo una llamada telefónica para comunicar la noticia. La información llegó a Berlín en apenas 20 minutos. El cebo había hecho efecto. El auténtico Montgomery estaba en Gran Bretaña trabajando en la Operación Overlord.

¿Montgomery y James o James y Montgomery?
El engaño fue más allá. Tan solo unos pocos británicos de Gibraltar conocían el engaño y la imitación de James era tan buena en sus gestos y poses que un viejo conocido del general dijo:
No me lo puedo creer. ¡Vaya, pero si es usted Montgomery!
La historia sobre el doble de Montgomery fue contada en la película “I Was Monty’s Double”, de 1958.
Meyrick Clifton James tambien participó en la Batalla del Somme en la Primera Guerra Mundial. Cuando murió en 1963, Montogmery dijo de el:
No era amigo mío. Sólo lo vi una vez. Por supuesto que me observaba mucho. Hizo muy buen trabajo, un trabajo muy bueno al engañar a los alemanes en un momento crítico de la guerra. Lamento escuchar la noticia de su muerte. 
Fuente:
El País
Wikipedia
GEHM
La Razón
Curistoria

jueves, 25 de junio de 2015

Desenterrando la historia del P-40 hallado en el Sahara

En 2012, un caza P-40 fue hallado en el desierto del Sahara, tras permanecer 70 años perdido entre las dunas desde el 28 de junio de 1942. El piloto del P-40 era el sargento Dennis Copping, que estaba transportando el avión de una base de primera línea a otra en la retaguardia para reparar su tren de aterrizaje que tenía problemas de bloqueo.


El sargento Dennis Copping, de 24 años de edad, al parecer se perdió y comenzó a volar en la dirección equivocada, a pesar que un piloto de la RAF, trató en vano de llamar su atención para que corrigiera su curso, pero no obtuvo respuesta.
Copping no se dio cuenta de su error y, finalmente, el avión se quedó sin combustible y se vio obligado a realizar un aterrizaje de emergencia. En el aterrizaje el avión sufrió algunos daños, su hélice y el morro acabaron arrancados y el tren de aterrizaje se arrancó de las alas. La cabina del piloto sufrió pocos daños internos. Los instrumentos permanecen intactos, y el marco de la aeronave aparece en buenas condiciones estructurales, por lo que se deduce que el piloto salió ileso.


Copping, aparentemente ileso, en un principio se quedó junto al aparato y estiró su paracaídas para protegerse del brutal sol sahariano y para que le pudieran identificar desde el aire. En el fuselaje se encontraron restos del paracaídas. Entre los pertrechos que llevaban los pilotos se encontraban: un pequeño espejo metálico, para poder hacer señales y una pistola de bengalas con unas pocas de ellas.

Durante la guerra los pilotos de la RAF volaron normalmente sin apenas raciones. Asi que con la radio del avión probablemente averiada y con poco o nada de comida y agua, Copping, finalmente, llegó a la conclusión de que su única posibilidad de supervivencia era alejarse de los restos del avión en busca de ayuda. Hasta la fecha no se han encontrado restos humanos por lo que la probabilidad de que se encuentren los de Copping parece remota. Copping corrió la misma suerte que los los tripulantes del bombardero estadounidense Lady Be Goood que se estrelló en el desierto de Libia.

Fuente:
Warfare History Network

lunes, 22 de junio de 2015

Adolf Hitler ataviado con un Kimono japonés

Existen gran cantidad de fotografías de Adolf Hitler ya que siempre viajaba acompañado de Heinrich Hoffman, su fotógrafo personal. Pero ahora que ya han pasado 70 años del fin de la Segunda Guerra Mundial ha aparecido una curiosa y desconcertante instantánea de Hitler en la que aparece ataviado con el traje tradicional japonés en el que hay bordadas dos esvásticas.

El diario Daily Express, que ha dado a conocer la imagen, ha señalado que están investigando si el que aparece en la foto es el auténtico Adolf Hitler. La verdad es que el protagonista es idéntico a él.


Al parecer la instantánea fue tomada, lo más probable, en 1936 cuando la Alemania nazi y el Imperio del Japón firmaron el pacto Antikomintern, para aislar a la Unión Soviética, el 25 de noviembre.

Otras imágenes aparecieron a mediados de abril mostrando a Adolf Hitler apoyado sobre un árbol y vestido con pantalones de cuero y calcetines largos, típicos de la región de Baviera, en Alemania. Las fotografías, tomadas en la década de 1920, fueron prohibidas expresamente por Hitler porque consideraba que rebajaban su dignidad. Esta serie de instantáneas fueron también tomadas por Heinrich Hoffman.

Fuente:
Daily Express
ABC
Daily Mail

sábado, 20 de junio de 2015

La auténtica identidad del hombre que nunca existió

En el cementerio de Nuestra Señora de la Soledad de Huelva está la tumba del Mayor William Martin, que fue encontrado ahogado en las costas onubenses como parte de la Operación Carne Picada (Micemeat). Esta operación trataba de engañar al Eje haciéndoles creer que los Aliados intentarían desembarcar en Grecia o Cerdeña, en lugar de en Sicilia.

En la lápida aparece otro nombre, Glyndwr Michael, que sirvió como el Mayor William Martin. Glyndwr era un mendigo que, al parecer, había muerto de neumonía por exposición al frío. Pero finalmente se descubrió que en realidad murió por una intoxicación de matarratas. Desde 1996 esta era la versión oficial sobre la identidad del mayor Martin.

Ahora Jesús Copeiro y Enrique Nielsen, autores del libro "William Martin. Desentrañando la trama", niegan que se hubieran confundido las causas de la muerte porque los síntomas son totalmente diferentes y que un forense las detectaría a simple vista. Eduardo Fernández del Torno, forense de Huelva, tenía amplia experiencia y es muy extraño que pudiera equivocarse.

Jesús Copeiro y Enrique Nielsen, junto a la tumba de William Martin

Unos investigadores escoceses aportan un nuevo nombre al cadáver, el del marino John Melville, fallecido el 27 de marzo de 1943 en el hundimiento del portaaviones HMS Dasher donde murieron ahogados 379 marineros que eran excelentes candidatos para ser Martin. Los oficiales de inteligencia Ewen Montagu y Charles Cholmondeley aceleraron los planes por el hundimiento del Dasher y trasladaron el cadáver de John Melville desde Londres a la base escocesa de Holy Loch en una furgoneta para embarcarlo en el submarino Seraph, que lo dejaría como Marin en las costas de Huelva. Esta teoria se refuerza con que al cuerpo de Melville no fue entregado a sus familiares y fuera enterrado en la ciudad escocesa de Ardrossan, en las costas donde se hundió su navío y que los testimonios de los que vieron el cuerpo en Huelva. Estos testigos dijeron que el cuerpo pertenecía a un hombre alto, que tenía la cara con quemaduras, que bien podrían ser debidas a la explosión del HMS Dasher.


La prueba que parece ser definitiva es el reconocimiento de la Royal Navy de la participación de John Melville en la Operación Mincemeat. En el reconocimiento de octubre de 2004, se dijo que "este marinero salvó numerosas vidas en la invasión de Italia". Fue desmentido por las autoridades británicas y año y medio después, una carta del Cuartel General de la Royal Navy decía que "una investigación reciente muestra que el cuerpo usado en el engaño fue el de John Melville, un marinero del HMS Dasher".

La tumba de John Melville en Ardrossan

Pero quizás la única manera de conocer la verdadera identidad del hombre que nunca existió sea abrir la tumba de William Martin en Huelva o la de John Melville en Ardrossan. Incluso hay una tercera tumba que se encuentra en La Spezia donde puede descansar el cadáver hallado en Huelva tras ser exhumado en secreto por los nazis para realizarse una nueva autopsia que corroboraría la realizada en España y que habría completado el engaño de la Operación Carne Picada.

Fuente:
Taringa!
Diario de Sevilla
Youtube
Diputación de Huelva
Secret Scotland
William Martin. Desentrañando la trama de Jesús Copeiro y Enrique Nielsen.

domingo, 14 de junio de 2015

Foo Fighters

Pocos meses antes de que finalizase la Segunda Guerra Mundial, un buen número de pilotos aliados que combatían en los cielos de Europa informaron de una especie de bolas luminosas fantasmales que fueron bautizadas como "Foo Fighters". El mayor número de avistamientos los tuvieron los pilotos de los cazas nocturnos P-61 Black Widow.

Según quien las describiera, las luces podían ser rojas, blancas, plateadas o doradas, podían tener hasta un metro de diámetro. Durante los avistamientos, los Foo Fighters no parecían mostrar ningún tipo de hostilidad, pero giraban a gran velocidad en torno a la cabina del avión o bien desaparecían de repente para volver a aparecer. Debido a este comportamiento, los mandos Aliados creyeron que se trataba de algún tipo de nueva arma psicológica creada por los nazis, que en su propaganda advertían a sus enemigos de nuevas armas fantásticas que les harían ganar la guerra.


Cuando los norteamericanos tomaron las fábricas y la sede principal de las investigaciones aeronáuticas del III Reich que se encontraban en la zona del Rin, las extrañas luces parecian haber desaparecido. Con esto los Aliados creyeron resuelto el misterio, los nazis eran los creadores de los Foo Fighters.


Pero no fue así. Durante los interrogatorios a los aviadores de la Luftwaffe alemana afirmaron haberse encontrado con las mismas esferas luminosas y culpaban a los aliados de haberlas creado. Pues bien. acabada la guerra en Europa los pilotos que aún combatían a los japoneses en el Pacífico informaban de avistamientos idénticos. Por eso se ha pensado que quizás se trataba de un fenómeno similar al fuego de San Telmo.

Fuente:
unmuseum
Sped 2 Work
The Truth Behind The Scenes
What Culture

domingo, 7 de junio de 2015

La climatología del Día D

En cualquier operación militar la climatología es fundamental para su éxito o fracaso, y eso lo sabía Eisenhower, el general en jefe de las fuerzas de invasión. Tras las operaciones en el Norte de África e Italia Eisenhower siempre iba acompañado de un grupo de meteorólogos y para la Operación Overlord iban a ser imprescindibles.


Ya se sabía que el tiempo en el Canal de la Mancha era tremendamente cambiante y en los años 40 las estadísticas climáticas no eran demasiado fiables. El periodo con una climatología más estable eran entre mayo y julio. Además del tiempo era fundamental que hubiera luna llena o nueva para que la marea fuera lo suficientemente baja para poder detectar las defensas que los alemanes habían colocado en las playas y que la aviación pudiera tener el cielo despejados para facilitar la navegación y que el lanzamiento de las tropas aerotransportadas fuera más preciso.

Cuando se empezó con la planificación inicial, se calculo que la decisión de comenzar el desembarco debía tomarse con, al menos, 4 días de antelación y este debía de ser el primero de dos o tres con un tiempo suficientemente bueno para que no comprometiera la operación. Al principio los partes meteorológicos eran semanales, prendiéndose a ser diarios y a dos o tres al día cunado el día finado ya estaba cerca.  El 23 de mayo el Mando Supremo de la Operación estableció provisionalmente el 5 de junio, como día para comenzar las operaciones.


Para conseguir la mayor exactitud, que fuera posible, en los pronósticos se estableció una red cifrada entre tres equipos que pudieran confrontar sus opiniones y datos. Los tres equipos, que reunían la información de sus estaciones, eran el de la Royal Navy, la Oficina Central de Pronósticos y el Cuartel General del Ejército norteamericano.

El 3 de junio los pronósticos indicaban que el tiempo en el Canal de la Mancha para la fecha prevista del 5 de junio, eran malos y dificultarían las operaciones aéreas y las navales. Ante estas noticias, el general Eisenhower, esa misma tarde decidió posponer la operación hasta el día 6. A última hora del 4 de junio, el informe del tiempo indicaba que un frente frío había pasado apoyado con los datos que enviaba un barco próximo a Islandia, que informaba de un aumento de presión atmosférica. Si la situación se mantenía, tras el frente frío podría crearse una zona de altas presiones que dejaría un tiempo estable al menos, al menos durante unas horas. Con esos datos la noche del lunes 5 y a la hora H el tiempo sería suficientemente bueno como para permitir volar a los bombarderos que prepararan el desembarco naval.


La decisión de comenzar la operación se tomó el domingo 4 de junio por la noche, incluso sabiendo que el tiempo estaba lejos de ser el ideal. El día D, a la hora H, las olas en el Canal estaban en el límite de lo tolerable para la navegación segura y el viento, el tiempo y las nubes permitieron que los aviones de trasporte de tropas y sus planeadores pudieran volar para lanzar a las tropas aerotransportadas tras las líneas enemigas. Con lo que dio comienzo a la operación Overlord, la mayor operación aero-naval más grande de la historia.

Fuente:
Forecast for Overlord. June 6, 1944 de J.M. Stag
Sea, swell and surf forecasting for D-Day and Beyond. de C.C. Bates
Met Office UK
Tiempo Hoy
Weather World

viernes, 5 de junio de 2015

Manuel y los 2000 de Normandía

Nacido en 1922, Manuel (nombre ficticio ya que desconozco su nombre real) hijo de labrador en un pueblo muy pequeño y con muy pocos estudios, pues solo iba a la escuela cuando llovía, se incorpora al servicio militar obligatorio el 1 de abril 1942, en el cuartel que en la actualidad es un instituto de secundaria, en la calle Monseñor Estenaga de Vitoria. Tras apenas dos semanas de instrucción les dan solo un día de permiso para despedirse de su familia antes de partir al frente. El 15 de abril salen para Francia desde el acuartelamiento 2000 hombres como unidades de servicio en el ejército alemán.

Durante su servicio tuvo varios destinos: Como furriel de armamento, cocinero de la unidad y centinela en un campo de prisioneros. Durante su destino como cocinero, tuvo grandes dificultades para para dar de comer a 2000 hombres, por lo que durante las noches hacían batidas para buscar algo que echar a la cazuela. Durante sus búsquedas se encontraron en varias ocasiones con el enemigo robando comestible en los campos llegando a amenazarse con sus armas para robarse la comida. La situación era muy precaria, siempre tenían hambre. De los alemanes, aprendió muchas cosas, sobre todo, el modo de trabajar y de improvisar aunque no entendía bien el idioma.


La unidad de Manuel se encontraba en las proximidades de la costa de Normandía el 6 de junio de 1944, el día del desembarco Aliado, cuando les pillo el bombardeo naval previo al desembarco que les mantuvo cuerpo a tierra todo el tiempo mientras botaban en el suelo debido a las tremendas explosiones. Mientras se realizaban las operaciones anfibias aliadas recibieron la orden de Franco de abandonar el lugar. En medio del caos se descontroló la unidad y muchos tuvieron que volver a España como pudieron. En la frontera franco.española fueron detenidos, españoles y alemanes juntos y trasladados al campo de concentración de Miranda de Ebro, en. Burgos, donde acababan casi todos los que intentaban cruzar ilegalmente la frontera española.


Desde allí y después de unas semanas internado se comprobó que no se trataba de un desertor y que era español y Alavés. Abandonó el campo de prisioneros y volver a su casa licenciado, tras tres años de servicio en el frente. Su casa se encontraba a tan solo 35 kilómetros. Manuel falleció el pasado año 2014 a los 91 años.

Esta historia me la contó un buen amigo que conoció a Manuel, pero las investigaciones que he podido realizar y que me han llegado no son concluyentes. Toda la información parece haberse evaporado, en ningún momento parece haber existido esta unidad. Las únicas informaciones dicen que todos los que fueron a Francia eran voluntarios para trabajar en la construcción de la Muralla Atlántica aunque la realidad era bien distinta.

martes, 2 de junio de 2015

Los búnkers camuflados de la Muralla Atlántica

En 1942 el general alemán Rudolf Schmetzer creía que el camuflaje era tan importante como el hormigón con el que eran construidos los búnkers. Con esta idea los comandantes locales se dedicaron a ocultar o disfrazar sus posiciones defensivas. El 15º Ejército, que se encargaba de la zona costera entre Ostende y Caen incluso formó un equipo especial compuesto por un botánico, un zoólogo, un geólogo, un ingeniero y varios oficiales de la Wehrmacht para que buscase nuevas formas de hacer que las defensas parecieran cualquier otra cosa menos búnkers o posiciones de artillería.


En los pueblos a lo largo de la Muralla Atlántica, las construcciones de defensa fueron disfrazadas de edificios locales, como tabernas, viviendas e incluso iglesias con sus campanarios, utilizando falsos techos, ventanas pintadas y puertas falsas. Las fachadas de las baterías de cañones cavadas en los acantilados fueron pintadas para confundirse con las rocas del entorno.


Claro está, el tipo de camuflaje más común y más eficaz era el más simple, aunque menos artístico. Ya que muchas posiciones defensivas estaban construidas parcialmente bajo tierra, los alemanes las cubrían con capas de tierra, rocas y una cubierta de vegetación natural de la zona, dejando únicamente las aberturas para los cañones y para la observación.



Fuente:
D-day fortifications in Normandy, Osprey Publishing
The Second Front de Douglas Botting
D-day Overlord