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domingo, 20 de octubre de 2019

Los ovnis nazis de Franco

Finalizada la Segunda Guerra Mundial diversos diarios norteamericanos llegaron a publicar que el dictador español Francisco Franco tenia platillos volantes de tecnología nazi. Algo disparatado teniendo en cuenta que la tecnología española en esos tiempos no pasaba del tren TALGO, aunque ya fuera muy avanzado para su época.

Los medios norteamericanos afirmaban que Franco había contratado a varios científicos alemanes, que estarían fabricando una serie de armas maravillosas o “Wonderwaffe”. Tambien aseguraban que el mismísimo Caudillo en persona habría sido testigo del lanzamiento de un cohete nuclear con propulsión electromagnética llamado KM2 por los supuestos ingenieros alemanes Knoh y Mueller, desde un centro de investigación secreto en Marbella, en la Costa del Sol. Al menos tres países estaban interesados en hacerse con los planos de los ovnis de Franco. Al parecer un espía los había robado y lo vendía al mejor postor.

Uno de esos diarios que publicaron semejantes noticias fueron el estadounidense "The Denver Post" y el canadiense "The Gazette", que el 9 de noviembre de 1947 titulaban: “Platillos Volantes conducen a Franco; armas secretas fabricadas por alemanes” un articulo firmado por Lionel Shapiro, reportero de guerra y novelista, donde contaba la colaboración entre los científicos nazis y el gobierno español:
Tres científicos alemanes que trabajan bajo el patrocinio personal del Generalísimo Francisco Franco han desarrollado dos armas de guerra muy avanzadas, según las especificaciones y los planos sacados de España por un agente de una organización espía europea independiente.
Finalizada la guerra muchos científicos e ingenieros alemanes como Werner von Braun fueron reclutados por los EE.UU. dentro de la "Operación Paperclip". Otros, como los hermanos Horten, pioneros en la fabricación de las impresionantes alas volantes, se fueron a Argentina.

Ahora bien. España fue "amiga de conveniencia" de Alemania (se supone que fue neutral) y a finales de la década de 1940, España era un lugar seguro para los nazis que huían de los aliados. Aquí se refugiaron individuos como Otto Skorzeky o León Degrelle, tras amerizar con un bombardero en la playa de La Concha, de San Sebastiano.

El ingeniero aeronáutico alemán Wilhelm Messerschmitt, que creó el famoso caza Me-109 y el Me-262, el primer caza a reacción operativo, se tambien se estableció en España y creo el Hispano Aviación Ha-200 “Saeta” primer avión a reacción español, que voló por primera vez en 1955.

Para saber más:
Hitler’s Flying Saucers: A Guide to German Flying Discs of the Second World War,
de Henry Stevens
Público
Stambotic
Magonia

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