sábado, 15 de febrero de 2014

Los mosquitos nazis

En 1944, las SS empezaron a criar mosquitos Anopheles y buscaron fórmulas para aumentar su longevidad y resistencia como portadores del virus de la malaria de modo que estos pudieran ser llevados a los campos de batalla y utilizados como armas biológicas contra los aliados.

Los mosquitos nazisSegún el biólogo Klaus Reinhardt, de la Universidad de Tubinga, diversos documentos hallados en el campo de concentración de Dachau, cerca de Múnich, donde desde finales de 1941 o principios de 1942 funcionaba un Instituto de Entomología, demuestran que el jefe de las SS, Heinrich Himmler había ordenado esa investigaciones con mosquitos, al parecer tras una visita a las tropas en el frente del Este. Como director del Instituto estuvo el entomólogo Eduard May.

Las primeras pruebas de la existencia del Entomologisches Institut der Waffen-SS und Polizei, adscrito a la organización Ahnenerbe, las encontró el historiador alemán Michael H. Kater,

Las investigaciones que llevaba a cabo el laboratorio de Dachau eran llevadas en absoluto secreto, pues Hitler había prohibido expresamente el uso militar de las armas biológicas y químicas, quizás debido a las lesiones que sufrió en la Primera Guerra Mundial. Lo que no impidió que se utilizaran en los campos de exterminio.

Los mosquitos nazis
En un informe del 23 de septiembre de 1944, May exponía que su trabajo trataba entre otras cosas, de aclarar si era posible infectar masivamente, de forma artificial, el parásito de la malaria en humanos y cómo se podía controlar una acción que buscara esa infección masiva. Para ello afirma que hay que emplear mosquitos Anopheles maculipennis ya que tras varias pruebas se demuestra el más eficaz al poder vivir mucho más tiempo sin alimentarse de sangre y agua. Este periodo extra habría permitido transportarlos y lanzarlos como armas biológicas sobre el enemigo

Se desconoce si están relacionados los trabajos del Instituto Entomológico y los experimentos realizados por el doctor Claus Schilling a los prisioneros del campo, a quienes los infectaba deliberadamente con el virus de la malaria.

Antes de que el campo de concentración fuera liberado fue destruida gran cantidad de documentación y los que no lo fueron quedaron en manos de los soviéticos o los estadounidenses. No hay datos totalmente concluyentes sobre el desarrollo de las investigaciones nazis, pero si se sabe que que unos días antes de la liberación, el director del Instituto de Entomología realizó un pedido de ratas.

Vídeo en el Canal de TRUFAULT:



Para saber más:
Cadena Ser
Materia

2 comentarios:

  1. En su escrito afirma que en 1944 se inició la cría de mosquitos en Dachau. Me va a permitir algunas puntualizaciones sobre la cronología, aclaraciones que aporto desde la modestia, ya que mi conocimiento debe ser mucho menor que el suyo en estos temas. Ahí van. Si tenemos en cuenta la cronología conocida en relación con el Instituto Entomológico de las Waffen-SS, parece que la cría de mosquitos comenzó antes de 1944. Ya en enero de 1942, Heinrich Himmler ordenó crear un centro científico de investigación de insectos. El 10 de febrero de 1942 se nombró al doctor Eduard May como director de ese centro. En abril de 1942 se decide instalar ese "laboratorio" en Dachau porque el doctor Claus Schilling ya contaba allí con laboratorios y realizaba experimentos de malaria infectando a prisioneros. Fue precisamente en febrero de ese mismo año cuando comenzó esos experimentos, coincidiendo con la creación del Instituto Entomológico. Eso apunta claramente al uso de la "granja" de mosquitos como apoyo a los experimentos con malaria. Los experimentos del Instituto Entomológico se reorientaron hacia la guerra biológica ofensiva en 1943, según los archivos del propio Instituto Entomológico de las SS, archivos que fueron estudiados por el Dr. Klaus Reinhardt, de la Universidad de Tübingen. En mayo de 1943 ya hay una partida presupuestaria para que Eduard May estudie los los hábitos de los mosquitos a fin de esclarecer las cuestiones relativas a "usos específicos" de los mismos. Fueron los protocolos incluidos en los informes de May, derivados de ese estudio, los que fueron dados a conocer por éste en septiembre de 1944. Resulta llamativo especialmente el protocolo de "caída aérea", que proponía el lanzamiento de "bombas" de mosquitos infectados; es decir, su empleo como arma biológica ofensiva, lo que contradecía el rechazo de Hitler al uso de armas biológicas, quizá por los daños sufridos por él mismo en la primera guerra mundial. Parece que ese asunto de las fechas no se discute por los investigadores. Lo único que se discute es la finalidad de la citada investigación de May. Unos opinan que tuvo un claro interés por ir más allá de las prohibiciones de Hitler y pretendían una lucha biológica activa (así piensan historiadores como Frank Snowden (Universidad de Yale) e incluso el propio pionero Klaus Reinhardt. Otros, por el contrario, opinan que, al no haber pruebas indiscutibles de que se cargaran "bombas de mosquitos", hay que tener más cautela al definir la investigación y habría que catalogarla como de "doble uso" (defensiva con potencial ofensivo). Es, como se ve, un debate de orden académico, aunque con más envergadura de la aparente: Eduard May se libró de ser juzgado y condenado precisamente porque logró convencer a los investigadores de que sus estudios eran puramente "defensivos" y agrícolas, orientados a la erradicación de plagas. No fue procesado y continuó su carrera académica como profesor de Filosofía de la Ciencia en Múnich hasta su muerte en 1956. Sólo décadas más tarde se descubrió su implicación en la guerra biológica ofensiva, al analizar sus cuadernos de laboratorio. SIGO EN OTRO COMENTARIO.

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  2. ES CONTINUACIÓN DE COMENTARIO ANTERIOR (demasiado largo para incluir en uno solo)
    Por otro lado, el empleo de los mosquitos criados por Eduard May en su Instituto Entomológico por parte de la Estación de Experimentación de la Malaria dirigida por Claus Schilling parece evidente. En los meses en que Schilling trabajó y experimentó con malaria sin que existiera en Dachau el Instituto de May, tuvo que recibir partidas de mosquitos traídos de estaciones de Italia y Ucrania, lo que provocaba que los especímenes llegaran en un estado de debilidad e incluso muertos como consecuencia del transporte y los días consumidos en el mismo (hay que tener en cuenta la longevidad de esas especies: de 1 a 2 semanas en edad adulta). La instalación del Instituto Entomológico resolvió ese problema logístico, además de constituirse en el complemento perfecto para los experimentos criminales de Schilling. El Instituto Entomológico se centraba en el vector de la malaria; la Estación de Experimentación de la Malaria se centraba en el huésped y en el proceso de contagio.
    Lamento la extensión, pero me parecían pertinentes estas puntualizaciones.

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