domingo, 6 de septiembre de 2026

La masacre de Ivalo

Dentro de la llamada Guerra de Invierno, en 1942, sucedió un misterio que aún hoy no ha quedado del todo esclarecido. Durante aquella guerra, Finlandia se defendía de la invasión de la URSS acometida después de que Alemania invadiera Polonia y diera comienzo de forma oficial a la Segunda Guerra Mundial. Esta guerra fue tremendamente compleja para los soviéticos debido a la agreste geografía finesa y a la extremadamente bajas temperaturas, especialmente para la logística.

La Misteriosa masacre de Ivalo
La ofensiva soviética se produjo por prácticamente toda la frontera entre ambas naciones y el principal objetivo era la capital, Helsinki. En el norte, en la zona de Laponia, fue destinado el 14º ejercito soviético. Aquí fue donde sucedió uno de los grandes misterios de aquella guerra dentro de otra guerra.

Para lograr uno de sus objeticos el puerto de Petsamo, para ello debían atravesar la zona de Ivalo. Según iban avanzando por los bosques helados los lugareños les aconsejaron que no se apartaran de la carretera y que no se demorasen en llegar a Ivalo. Debian salir del bosque y bajo ningún concepto acampar en él. Si no hacían caso jamás saldrían de allí con vida. 

Los pueblos eslavos son bastante supersticiosos, en especial en las zonas rurales. Esa condición fue aprovechada por los fineses. Sembraron terroríficas historias de criaturas de los bosque que se alimentaban de todos los que se atrevían a adentrarse en sus territorios. Fueron colocando cadáveres de soldados congelados para causar el mayor terror al invasor soviético. El mando soviético creyó que no era más que un engaño para que fueran atacados en la carretera por las tropas finesas y ordenó que se adentraran en el bosque, donde se supone estarían más protegidos, para pasar la noche. Sin saber que sería su última noche

La Misteriosa masacre de Ivalo
Al día siguiente, una unidad finlandesa, atraídos por una columna de humo, llegó hasta la posición en donde los soviéticos establecieron su campamento. El espectáculo era espeluznante. Todos los soldados estaban muertos y mutilados del modo más horrible. El blanco de la nieve se había transformado en rojo sangre. Por todas partes había esparcidos órganos y partes de cuerpos. Parecía que se había producido un combate convertido en carnicería. El olor a pólvora impregnaba el aterrador paisaje. Los rostros de pánico que presentaban algunos soldados muertos mostraban más horror del que se pueda describir.

Inicialmente se pensó que habían sido atacados por lobos u osos per el macabro hallazgo de la piel desollada de un soldado soviético colgada de un árbol no era fruto de esa clase de animales salvajes. Según el Ejército Rojo la masacre fue provocada por el hambre y que los soldados tuvieron que realizar actos de canibalismo, pero no explica el hecho de que no hubiera ningún superviviente, aunque puede que estos terminaran muriendo a causa del frío, ni la supuesta piel desollada de un soldado, ni el hecho de que había suministros en el campamento.

La Misteriosa masacre de Ivalo
Ya han pasado muchas décadas y no hay una explicación convincente a este hecho y existen diversas teorías y relatos animados por los lugareños de la zona y el hermetismo soviético. Una de las fábulas cuenta  que el causante de aquella dantesca matanza fue una terrorífica criatura con cuerpo de perro y cola de serpiente que es la encargada de proteger las puertas del Tuonela, el inframundo y a la que llaman Surma. Esta criatura, según del folclore finlandés, podía ser invocada para acabar con ciertas personas de un modo brutal. Otra cuenta que aquello fue hecho por un espíritu maligno llamado Piru que habita en los bosques que tortura a sus victimas si pierden en los juegos mentales a los que los somete. Una teoría sugiere que una unidad de fuerzas especiales finlandesas llevó a cabo una guerra psicológica brutal, diseñando la masacre para infundir terror entre las tropas soviéticas, aunque las autoridades finesas negaron tener semejantes unidades. En cualquier caso es un misterio que no tiene explicación oficial.

La Misteriosa masacre de Ivalo
Si bien la guerra llegó a ser brutal en en aquellas tierras del Ártico y las muertes horribles de soldados soviéticos fueron muy reales, la historia de una misteriosa masacre en Ivalo no es más que folclore y mito. No hay ninguna clase de registros históricos ni fuentes primarias fiables que confirmen un incidente único y específico en Ivalo donde toda una división fuera aniquilada por causas inexplicables o paranormales. Los relatos sobre la criatura asesina y defensora de los bosques se deben a relatos orales, folclore o de cuentos de terror. Lo que si es factible es que todo se base en hechos reales que se dieron en Laponia en los que los soviéticos sufrieron muchas bajas, pero para nada provocadas por seres mitológicos. Es el caso de la batalla de Suomussalmi donde el frío extremo se alió con las tropas finlandesas y superó a las bajas producidas por el combate. Los finlandeses también emplearon tácticas de guerrillas para aislar y destruir a las columnas soviéticas, atrapadas por la nieve y el frío en un método conocido como "Motti". 

La Misteriosa masacre de Ivalo
Miles de soldados soviéticos murieron congelados al enfrentarse a temperaturas de -30°C, y sus cuerpos congelados los utilizaron los fineses como guerra psicológica para desmoralizar al enemigo. De hecho el frío provocó más bajas en el Ejército Rojo que la misma guerra. Respecto a la fotografía de una piel colgada de unas ramas se cuenta una historia en la que una patrulla soviética a la que se le cortó el suministro de alimentos había asesinado a uno de miembros para comérselo y que un pelotón finlandés los había sorprendido comiéndose a su compañero. Esta historia tampoco parece fiable ya que en una entrevista en 2006 a Olli Kleemola, quien ha publicado libros sobre fotografías de guerra finlandesas, dijo que esa piel probablemente fuera de un alce. Además desollar la piel humana requiere una gran habilidad y mucho tiempo. En resumen, no te creas todo lo que te cuentan en Internet y lee siempre hasta el final.
MTV (en finés)

domingo, 23 de agosto de 2026

Dúchate y te salvará la vida

La higiene es un elemento de gran importancia en la moral de la tropa, poder acicalarse en los momentos de descanso ayuda, como dijo un Marine cuando podía ducharse y afeitarse, “a sentirse un ser humano”. Además, es un asunto sanitario de peso pues evita infecciones.

Dúchate y te salvará la vida
El lugar mas complejo para asearse era en el frente donde se montaban duchas improvisadas a menudo usando cubos o sus cascos con la poca agua disponible. A veces se usaban duchas químicas para descontaminación. Ante esas limitaciones la higiene era básica: Se lavaban la cara y las manos, se cortaban el pelo y la barba. Tambien intentaban cambiarse la ropa interior lo más regularmente que fuera posible, entre otras cosas para evitar piojos y sarna. Un rio era un lugar perfecto. 

En la retaguardia, o en los campos de prisioneros (con serias excepciones) había duchas comunitarias con agua caliente y ropa limpia para combatir los parásitos y mejorar la moral. Al igual que en el frente, muchas eran improvisadas. 

Dúchate y te salvará la vida
Un caso peculiar es el de los hombres que servían en las diferentes marinas de guerra. Puede parecer que estar rodeados de agua era una ventaja pero era más un inconveniente que una ayuda. El agua salada no la mejor para el aseo aunque tenga otras ventajas. Por eso, los marineros usaban duchas en las que gastaban apenas unos pocos litros de agua. Eran las llamadas duchas navales. 

La higiene era una prioridad y se manejaba con ingenio y recursos limitados para mantener a los soldados lo más limpios posible y ayudarles a salvar la vida. Otro bien valioso para la tropa era el tabaco, pues les ayudaba a relajarse de la gran tensión que se sufre en el campo de batalla. La higiene y el tabaco tienen una importante relación entre ellas, más allá de sentirse bien y aumentar la moral de la tropa.

En el frente del Este las patrullas alemanas estaban formadas generalmente por soldados no fumadores. Se puede pensar que la razón residía en que, de este modo, se eliminaba el riesgo de ser vistos por el enemigo cuando, por un descuido, a algún fumador se le ocurría encender un cigarrillo o por las campañas antitabaco lanzadas por el estado nazi y enérgicamente promovidas por Hitler que odiaba el tabaco.

Dúchate y te salvará la vida
Pues no, no es por nada de eso. Se sabe que los fumadores sufren una reducción del sentido del gusto y del olfato. De este modo, quien no sea fumador tiene mejor aptitud para sentir los olores. Esa capacidad de detección era muy importante para conocer la posición de los soldados soviéticos. En el frente la higiene no suele ser demasiado buena, pero en el caso de los pobres soldados del Ejército Rojo esta era prácticamente inexistente. Así que su olor corporal se podía percibir a bastante distancia.

Por si el intenso olor a sudor reconcentrado no fuera suficiente, había que sumar al hedor, el penetrante aroma que desprendía una loción que solían utilizar para acabar con los parásitos y que intentaba camuflar la peste corporal. El tabaco de escasa calidad que fumaban terminaba por rematar la pestilencia que emitían desde sus posiciones. De este modo los soldados alemanes podían olfatear la presencia del enemigo que se encontraba en las proximidades.

Para saber más:
Episodios Ocultos de la Segunda Guerra Mundial, de Juanjo Ortiz 

domingo, 9 de agosto de 2026

Fortines del parque del Oeste, Madrid

La Guerra Civil española tuvo en Madrid uno de los frentes más importantes y en la capital y sus alrededores se dieron serios combates entre el 8 de noviembre de 1936 y el 28 de marzo 1939. 

Fortines del parque del Oeste, MadridEn Madrid fracasa el levantamiento militar y tras la caída del Cuartel de la Montaña, la capital queda bajo control del gobierno de la Segunda República. Tomar Madrid es un objetivo militar para las tropas sublevadas. Para ello se asedia la ciudad por el norte por el general Mola y desde el sudoeste por Franco.

Tras atravesar el río Manzanares en las proximidades del Puente de Los Franceses, las fuerzas rebeldes, establecen una cabeza de puente en la Ciudad Universitaria, usando como apoyo varios edificios, como el Hospital Clínico o la Facultad de Medicina (donde aún hoy se pueden ver las marcas de los combates en su fachada). La cabeza de puente era abastecida desde la Casa de Campo a través de una pasarela que se conoció como la "Pasarela de la Muerte" debido a los constantes bombardeos republicanos a la que fue sometida.

La parte más conflictiva de la línea del frente se encontraba en la zona de la Cárcel Modelo, donde en la actualidad se encuentra el Cuartel General del Ejército del Aire. Debido a ello en el Parque de Oeste se construyeron hasta veinte fortines de hormigón, de los que en la actualidad tan solo quedan tres que se encuentran bastante próximos entre si.

Estas tres fortificaciones son cilíndricas y realizadas en varias fases, debido a que debieron ser construidas bajo el fuego enemigo. 

Fortines del parque del Oeste, Madrid
Los fortines disponen de dos troneras cada una y un acceso en la parte opuesta, que ahora se encuentran tapiados. En uno de ellos aún se puede observar la inscripción "Zapadores nº 7", que puede ser la unidad encargada de construirlos, El fortín más impresionante de los tres es el que se encuentra más al sur, el más alto de todos los que se encuentran repartidos por la toda la Comunidad de Madrid.

Actualmente estos tres ejemplares están protegidos por el Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.






Articulo publicado originalmente en El Fisgón de Madrid en noviembre de 2021. 

Para Saber más:
Rutas con Historia
Fortines. Centinelas de hormigón en el frente de Madrid, de Javier Rodriguez Fernández