Que nadie piense que que estoy tildando de nazis a los empresarios, pero acabo de leer un libro que me ha sorprendido. Es Libres para obedecer del historiador Johann Chapoutot y donde aparece la historia de Reinhard Höhn, un jurista y Obergruppenführer de las SS que, acabada la Segunda Guerra Mundial, se convirtió en uno de los personajes más influyentes en la gestión empresarial de la nueva República Federal de Alemania.
A mediados de los 50, Höhn creó una academia de negocios en Bad Harzburg en la que se formaron muchísimos de los directivos de las grandes empresas alemanes como BMW, Audi, Aldi o Bayer. formó a cientos de miles de directivos de grandes empresas como Aldi, BMW o Bayer, exportando un modelo de liderazgo que prometía autonomía y democracia en la empresa. Su método fue el llamado "Modelo de Harzburg" que tomaba como base la doctrina militar prusiana que rompía con la obediencia ciega. La Auftragstaktik, que es como se llama, dejaba al oficial en el terreno total libertad para elegir los medios con los que conseguir los objetivos fijados por el Alto Mando. Una táctica que empleó la Wehrmacht durante la Segunda Guerra Mundial.Según cuenta Chapoutot en su libro, el modelo de Höhn marcó el mecanismo empresarial alemán y por extensión al resto de Europa, especialmente hasta la década de los 80. Para mostrarlo usa el caso de un antiguo directivo de Aldi, que utilizó sus principios sin fisuras en la que la empresa “vivía del control total y del miedo” sin permitir el individualismo ni la disidencia, idea que pervivió durante todo el régimen nazi y que presento también en mi libro "Propaganda Nazi".










