domingo, 18 de octubre de 2026

El último torpedo de la Segunda Guerra Mundial

Durante la Segunda Guerra Mundial se demostró la importancia de los submarinos como arma de guerra. Eran escurridizos y se ocultaban en las profundidades del mar. Podían atacar en el momento y el lugar más inoportuno. Eso mismo pensarían los marinos del Kaibōkan CD-47 japonés cuando recibieron el impacto de un torpedo que pareció aparecer de la nada.

Los Kaibōkan eran barcos de defensa costera equivalentes a los destructores de escolta y fragatas aliados, una alternativa de guerra antisubmarina menos costosa que los destructores de flota. Estos eran realmente inferiores a los aliados pues la mayoría de ellos tan solo disponían de motor diésel y nunca llevaron tubos lanzatorpedos. Realmente se parecían más a los buques de escolta de la Kriegsmarine de la clase F.

El torpedo que hundió al CD-47 partió del submarino estadounidense USS Torsk, de la clase Tench, resultado de la evolución de los estupendos clase "Gato" y "Balao" que hundieron más de 4.800.000 toneladas de la flota mercante nipona. Desde su botadura en septiembre de 1944 realizó varias patrullas de rescate y combate que fueron infructuosas. Su éxito llegó frente a las costas de Japón.

El 14 de agosto, el Torsk divisó un carguero escoltado por un Kaibōkan y lanzó un nuevo torpedo experimental Mark 28, un torpedo acústico autoguiado, contra el escolta. El torpedo impactó en la popa del navío nipón provocando su rápido hundimiento. A continuación intentó torpedear al carguero pero los torpedos fallaron. Una hora y media después, un segundo Kaibōkan llegó para cazar a Torsk que disparó un torpedo Mark 28 y se sumergió rápidamente para para escaparse de un posible ataque de cargas de profundidad. Cuando llegó a los 120 m, lanzó un torpedo acústico pasivo Mark 27 y al rato se escucho a través del hidrófono una gran explosión seguida de otra un minuto después; los torpedos habían alcanzado el buque enemigo, el último buque de guerra japonés en hundirse en la Segunda Guerra Mundial. El imperio del Japón anunció que se rendiría al día siguiente. 

A pesar del éxito del Torsk, tuvo que permanecer sumergido más de siete horas por la presencia de patrulleras y aviones por la zona. Tras recibir la noticia de la rendición de Japón el 15 de agosto, continuó patrullando el Mar de Japón. Dado de baja en 1968 es, desde 1972, un buque museo en Baltimore.

Para saber más:
National Park Service
The Tides of History
Defensa
USS Torsk
U Historia

domingo, 4 de octubre de 2026

Gestión empresarial y nazismo

Que nadie piense que que estoy tildando de nazis a los empresarios, pero acabo de leer un libro que me ha sorprendido. Es Libres para obedecer del historiador Johann Chapoutot y donde aparece la historia de Reinhard Höhn, un jurista y Obergruppenführer de las SS que, acabada la Segunda Guerra Mundial, se convirtió en uno de los personajes más influyentes en la gestión empresarial de la nueva República Federal de Alemania. 

Gestión empresarial y nazismo
A mediados de los 50, Höhn creó una academia de negocios en Bad Harzburg en la que se formaron muchísimos de los directivos de las grandes empresas alemanes como BMW, Audi, Aldi o Bayer. formó a cientos de miles de directivos de grandes empresas como Aldi, BMW o Bayer, exportando un modelo de liderazgo que prometía autonomía y democracia en la empresa. Su método fue el llamado "Modelo de Harzburg" que tomaba como base la doctrina militar prusiana que rompía con la obediencia ciega. La Auftragstaktik, que es como se llama, dejaba al oficial en el terreno total libertad para elegir los medios con los que conseguir los objetivos fijados por el Alto Mando. Una táctica que empleó la Wehrmacht durante la Segunda Guerra Mundial. 

Höhn adaptó este concepto militar a la empresa en la que el alto directivo delega el trabajo y la responsabilidad a un mando intermedio que se encargará de llegar a los objeticos marcados. Este tendrá cierta autonomía para llevarlo a cabo. Según Höhn: "los colaboradores no son dirigidos por órdenes precisas [...]. Al contrario, disponen de un campo de acción bien definido donde son libres de actuar y de decidir de manera autónoma". Esta delegación y autonomía tiene truco. La jerarquía permanece escondida, aunque da la sensación de desaparecer y no se comparte el poder de decisión dentro de la empresa. El alto directivo controla los resultados. Si estos no se logran no son responsables, la culpa recae sobre los mandos inferiores y de ahí a la base, los empleados. Supuestamente estos eran "libres de cumplir las órdenes" pero en realidad estaban "condenados a triunfar”.  El empleado establece su objetivo dentro de un marco que escapa a su control. Todos los parámetros son realmente marcados por la empresa, su dirección y sus supervisores. El trabajador no tiene más libertad que la que la autoridad superior decide otorgarle, la cual ha internalizado inconscientemente y, que por lo tanto, acepta acatar.

Gestión empresarial y nazismo

Los fundamentos de la ideología nacionalsocialista la hacen compatible con el capitalismo, aunque esta se mostrara contraria por considerarla judaizada. Estos fundamentos incluyen, entre otros, el rechazo a la lucha de clases en favor de una engañosa unidad de intereses entre empleadores y trabajadores. No hay que olvidar que fueron los empresarios alemanes, en especial los bávaros, quienes financiaron al partido nazi tras el encarcelamiento de Hitler para combatir al Partido Comunista y los movimientos de izquierda. 

Esta idea de gestión se complementaba con otra proveniente del ideario nacionalsocialista y el III Reich: la empresa se presenta como como una Gemeinschaft o comunidad. Asi todos y cada uno de los empleados forman parte de esa comunidad o familia. De este modo el régimen nazi creó una sociedad en la que el individuo no es nada, tan solo una pieza del engranaje de la sociedad en la que el estado es todo. Es la idea del Volksgemeinschaft o comunidad popular. La concepción en la que se vende que todos formamos parte de una familia no es más que una herramienta de control y manipulación social. En realidad ni el Estado es nuestro ni la empresa tampoco. No en vano, Höhn fue uno de los artífices del movimiento völkisch.

Gestión empresarial y nazismo
Todo ese entramado no hace más que camuflar quien ostenta realmente el poder e intenta eliminar el conflicto y la crítica, todo en nombre de una supuesta armonía. La reivindicación se plantea como una  traición. No se ve como una crítica constructiva, sino como un ataque a la "familia". Estar de acuerdo con el proyecto común no es una elección libre de la que estamos convencidos, sino un deber ético y moral. Si no lo apoyas ciegamente, eres una "mala persona" que solo mira por sus intereses o que carece de valores sociales. Es cuando la unión del grupo se mantiene mediante la presión social y el castigo al que piensa diferente. Seguro que que más de uno ha sufrido estas situaciones en sus empresas. Tampoco hay que olvidar que el concepto "familia", sobre todo en pequeñas empresas, también ha sido casi real y en el que los empleados han sido realmente miembros de ella. 

Según cuenta Chapoutot en su libro, el modelo de Höhn marcó el mecanismo empresarial alemán y por extensión al resto de Europa, especialmente hasta la década de los 80. Para mostrarlo usa el caso de un antiguo directivo de Aldi, que utilizó sus principios sin fisuras en la que la empresa “vivía del control total y del miedo” sin permitir el individualismo ni la disidencia, idea que pervivió durante todo el régimen nazi y que presento también en mi libro "Propaganda Nazi".

Para saber más:
Libres para obedecer, de Johann Chapoutot 
Propaganda Nazi, de Juanjo Ortiz 
Wikipedia

domingo, 20 de septiembre de 2026

París bombardeada tras la liberación

Mientras que el día anterior París había celebrado jubilosamente la rendición de von Choltitz y mientras el General de Gaulle había bajado triunfalmente por los Campos Elíseos hacia Notre-Dame, y cuando casi todas las posiciones alemanas habían sido neutralizadas por la 2.ª División Blindada, el 26 de agosto de 1944, alrededor de las 23 horas, sonaron las sirenas de ataque aéreo. 

París bombardeada tras la liberación
Incrédulos, los parisinos esperaron. Desgraciadamente, aquella noche, con París vacío de ocupantes, excepto el Palacio de Luxemburgo, el IX Flierger Korps de la Lufwaffe llevó a cabo un bombardeo sobre la capital, sin ningún peligro de alcanzar a sus tropas, tan solo 25 minutos después. El objetivo era cortar las diferentes rutas de abastecimiento de la capital. En el ataque participaron 111 aviones, principalmente Junkers Ju88 y Ju188. Inicialmente, la misión no era lanzar bombas sobre la ciudad.

Los aparatos alemanes despegaron de varios aeródromos de Bélgica, Países Bajos, Alemania y de una base del Noreste de París, aun ocupada, cargados con bombas incendiarias y explosivas. Un par de aparatos lanzaron panfletos de propaganda.

París bombardeada tras la liberación
Las defensas antiaéreas estadounidenses, al no ser advertidas a tiempo, no estaban preparadas para disparar por lo que las primeras bombas cayeron sobre Montrouge y luego las explosiones iluminaron París. Se vieron afectados el hospital de Bichat, al norte del distrito 18, el barrio de Blancs-Manteaux, las Buttes Chaumont, las puertas de Montreuil, Vitry y Ivry, la plaza de Italia, el barrio de Mouffetard y hasta la Bastilla.

También quedaron parcialmente destruidos los suburbios de Bagnolet, Pantin, Montreuil, Sceaux, Bourg-la-Reine, Charenton-le-Pont, Saint-Maur, Ivry y Vitry. El mercado del vino igualmente fue alcanzado y el alcohol allí almacenado se incendió al instante. Miles de barriles de vino ardieron toda la noche, iluminando París con un resplandor rojizo que dejó una huella imborrable en quienes vivieron la liberación y el bombardeo.

El resultado supuso 189 muertos y 890 heridos; 431 edificios quedaron completamente destruidos y casi 1600 parcialmente destruidos, aunque este no fue el único bombardeo que sufrió la capital francesa. El 8 de septiembre hubo otro bombardeo, pero esta vez con bombas volantes V-2. Con anterioridad, y durante la campaña de Francia fue bombardeada por los alemanes el 3 de junio. La noche del 3 al 4 de Marzo de 1942, la del 21 de Abril de 1944 y el el 27 de Mayo, de ese año, fue bombardeada por aviones de la RAF.

París bombardeada tras la liberación
Los aeródromos ocupados en el norte de Francia, Bélgica y los Países Bajos permitieron a la Luftwaffe no solo preparar este ataque mortal contra París y sus alrededores, sino también mantener una amenaza real durante varias semanas más. Este bombardeo, un episodio poco conocido por los parisinos, sirve como recordatorio del alto precio que pagó la población parisina al celebrar esta ansiada liberación con alegría y cierta despreocupación.

Para saber más:
Ok Diario
Eurasia 1945
Muy Interesante
Musee de la Resistance
Ser Histórico