domingo, 26 de julio de 2026

El rescate de los autobuses blancos

En las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial la Cruz Roja envió 75 autobuses blancos desde Suecia en una operación humanitaria organizada por el conde Folke Bernadotte, sobrino del rey de Suecia y alto funcionario de la institución que logró establecer acuerdos con Heinrich Himmler para rescatar cuantos presos en los campos fuera posible. La operación de rescate, que hoy casi ha caído en el olvido, partió de Malmö y pocas semanas después regresaron de una Alemania atenazada por los Aliados. En aquellos autobuses blancos llegaron a primero Odense, en Dinamarca (aún ocupada pero que colabora con el rescate), principalmente judíos escandinavos que se encontraban en pésimas condiciones. 

El rescate de los autobuses blancos
Suecia se fue un país neutral en el conflicto aunque mantuvo relaciones comerciales con Alemania suministrando materiales esenciales para la guerra, como hierro o rodamientos de bolas. Incluso permitió el paso de tropas de la Wehrmacht para pasar a la vecina Noruega. Esta situación fue aprovechada por la Cruz Roja.

El 19 de febrero de 1945 se reunieron Himmler y el conde Bernadotte en Hohenlychen, en el norte de Alemania, un lugar donde médicos nazis llevaron a cabo crueles experimentos con prisioneros de los campos de concentración. Bernadotte pretende liberar a cuantos presos escandinavos sea posible. Para intentar convencer al jefe de las SS lleva consigo un antiguo libro de runas del siglo XVII. Bernadotte sabe que Alemania va a perder la guerra, al igual que Himmler, que ve en la reunión la ocasión de ganar puntos ante la derrota frente a los aliados y cede a las peticiones del sueco.

El rescate de los autobuses blancos
Para la misión el ejercito sueco cede camiones y autobuses a la Cruz Roja y al frente de la misión se encuentra Axel Molin, un compañero de Benadotte en el ejército. Las SS estableció condiciones para el rescate: un número limitado de prisioneros, que en cada vehículo fuera uno de sus soldados, que Suecia se hiciera cardo de todos los gastos y que no se hiciera público el traslado. Los campos a los que pueden ir son Braunshweig, Dachau, Neuengamme, Ravensbrück y Theresienstadt.

Los Aliados no podían garantizar la seguridad del convoy de rescate si los vehículos no estaba pintados de blanco y con la cruz roja que los distinguiera. Al partir la mayoría estaban pintados pero los que quedaban tuvieron que ser pintados durante el viaje de Malmö a Copenhague. La mayoría de la pintura era con base de cal que no aguanta bien el agua por lo que tuvieron que ir repintándolos.

El rescate de los autobuses blancos
Los autobuses no tienen permiso para entrar en los campos y tan solo llevan la lista de los prisioneros que las SS permite liberar. Para abril de 1945 se le unen otros 100 autobuses daneses. El último de los campos es Neuengamme. Algunos autobuses no hacen esta parada y viajan directamente a Dinamarca. En  Neuengamme las SS le dice a Molin que para poder llevarse a los presos escandinavos de sus listas han de trasladar a otros prisioneros a otros campos. Aunque en un primer momento se niega a cumplir la petición, una orden del gobierno sueco le obliga a ponerse a las órdenes de los alemanes lo que fue muy doloroso para Molin y los conductores de los autobuses. Tras cumplir su horrorosa misión lograron partir hacia Dinamarca y de ahí a Suecia que estuvo dispuesta a acoger a todos los judíos que lograron huir de los nazis.

De las más de 15.500 personas rescatadas muchos se quedaron en Dinamarca o Suecia mientras otros viajaron a Estados Unidos o Israel otros no tuvieron tanta suerte y murieron al poco de llegar debido  a las malas condiciones que soportaron en los campos de concentración. En la actualidad tan solo quedan unos pocos de estos autobuses blancos con la cruz roja y la bandera sueca. Uno se encuentra en el museo del campo de concentración de Froslev, en Dinamarca.

Para saber más:
DW
Wikipedia
En son de luz
Curadas

domingo, 19 de julio de 2026

Cuando Hitler quiso la Copa del Mundo de Fútbol

Antes de que existiera el actual trofeo de la Copa del Mundo de fútbol estaba el Trofeo Jules Rimet, creado para el primer torneo celebrado en Uruguay en 1930, diseñado por el escultor francés Abel Lafleur en plata bañada en oro. Una joya que representaba a Nike, la diosa griega de la victoria codiciada por Adolf Hitler.

Cuando Hitler quiso la Copa del Mundo de Fútbol
Aunque en un principio se llamó oficialmente Copa Mundial de la FIFA, tras la Segunda Guerra Mundial pasó a denominarse como Trofeo Jules Rimet en honor al presidente de la FIFA, por sus esfuerzos por mantener vivo un torneo que promocionaría la paz, la amistad entre los pueblos y el respeto mutuo entre las naciones. El régimen nazi había organizado toda una red de saqueo cultural sistemático en los territorios ocupados: obras de arte, archivos históricos, joyas y toda clase de objetos de valor y el trofeo de la Copa del Mundo era uno de ellos.

Desde mediados de 1943, los aliados luchaban contra el gobierno fascista de Mussolini y las fuerzas alemanas ocupaban la mitad norte de Italia. Ante la debacle italiana, Hitler ordenó la búsqueda de toda clase de objetos que podrían sumarse a sus expolios. Por entonces Italia era la vigente campeona (1938) y el trofeo se encontraba en Roma, guardado por la federación italiana de fútbol. 

Cuando Hitler quiso la Copa del Mundo de Fútbol
Cuando se enteró el vicepresidente de la FIFA Ottorino Barassi, sin que nadie lo supiera, sacó la Copa de la cámara de seguridad donde estaba y la escondió en un lugar aparentemente podía ser hallado sin dificultad: dentro de una caja de zapatos y bajo su cama.

En su búsqueda, los nazis entraron en la casa de Barassi, pero no dieron con el trofeo oculto a sus pies y en el lugar más simple e inesperado. Allí estuvo hasta el fin de la guerra.

Aunque los nazis no lograron hacerse con él, en 1966 y 1970 el trofeo fue robado, pero esa es otra historia...

Para saber más:
Infobae
La Razón
La Vanguardia
Bien Católicos

domingo, 12 de julio de 2026

Historia de una imagen: El último judío de Vínnista

Una de las imágenes más impactantes es una con un triste titulo: "El último judío de Vínnitsa" (escrito en alemán en su parte de atrás). De esta instantánea existen varias copias y fue tomada por un solado alemán y era posiblemente una más de sus trofeos.

El último judío de Vínnista
La foto se hizo en Ucrania, casi con seguridad, en julio de 1941 y se puede ver como un miembro de las SS apunta con su pistola a un judío agachado en el borde de una fosa en la que hay numerosos cadáveres. Es el momento antes del momento de la ejecución. 

El 28 de julio de 1941, en la ciudadela de Berdychiv, las SS llevaron a cabo una serie de asesinatos a los judíos de la zona. Posiblemente la llevó a cabo el Einsatzgruppe C, una de varias unidades móviles de las SS desplegadas en la recién ocupada Unión Soviética, encargada de la limpieza de judíos y elementos de la resistencia. 

La población judía de Vínnitsa, en el centro del Óblast de Vínnitsa en 1939 era de algo más de 33.000 personas. A mediados de  julio de 1941, Vínnitsa fue tomada por la Wehrmacht y aunque parte de la población judía logró evacuar junto con el Ejército Rojo en retirada, cerca de 20.000 se quedó en la ciudad y fueron encerrados en un gueto. El 28 de julio de 1941, los primeros 146 judíos fueron fusilados en Vínnitsa. El 1 de agosto asesinaron a 25 intelectuales judíos, y el 13 otras 350 personas. El 5 y 13 de septiembre 1.000 y 2.200 judíos corrieron la misma suerte. Del 19 al 22 de septiembre, otros 28 mil judíos fueron fusilados, la mayoría del gueto de Vínnitsa. Los Einsatzgruppen llevaron a cabo las ejecuciones con la ayuda de colaboracionistas ucranianos. 

De los judíos que había en Berdychiv cuando llegaron los alemanes en 1941, tan sólo quedaban 15 a principios de 1944. Estas ejecuciones masivas continuaron hasta el último día de la ocupación alemana en el Este.

El último judío de Vínnista
Se desconoce la identidad del judío de la fotografía, pero recientemente el historiador alemán Jürgen Matthäus averiguó quien es el soldado de las SS que empuña la pistola Walther P38. Su nombre es Jakobus Onnen, profesor de francés, inglés y gimnasia nacido en 1906 en el pueblo alemán de Tichelwarf, próximo a la frontera con los Países Bajos. Se afilió al NSDAP antes de la llegada al poder de Hitler en 1933 y era de una familia culta de clase media. Se unió a las SS y cayó en combate en agosto de 1943. La averiguación comenzó tras publicar en 2023 un artículo en el que se revelaba el lugar verdadero de la masacre, Berdýchiv, la fecha y la unidad que cometió la masacre. Un lector le informó que, según correspondencia de la época que tenía la familia, era altamente probable que el soldado de las SS fuera el tío de su mujer.

Aunque hacía tiempo habían destruido las cartas de Jakobus Onnen aún tenían en su poder varias fotografías suyas. Con ellas, voluntarios del grupo Bellingcatt realizaron un análisis de imágenes con IA confirmaron la identidad, aunque al tratarse de una foto histórica, es más difícil llegar a una coincidencia del 98 o 99,9%.

La fotografía cayó en manos de Al Moss, un judío prisionero de varios campos de concentración. En mayo de 1945 en Múnich, poco después de la liberación de la ciudad compró un álbum de un soldado alemán, donde se encontraba esta fotografía que publicó por primera vez en 1961 por United Press International durante el juicio de Adolf Eichmann.

Para saber más:
Yad Vashem
Reddit
ABC
Mens Health