viernes, 8 de mayo de 2026

El Cajón de Grisom cumple 15 años

Un día como hoy, de 2011, nació este humilde blog con la intención de contar la Historia de la Segunda Guerra Mundial de un modo diferente a lo habitual. Contar esas historias pequeñas que realmente conforman la historia global de ese inmenso conflicto que duró seis largos años. En diciembre de 2020 nació el hermano más joven, el podcast "La Trinchera" para seguir contando más de esas historias desde otro medio. Os animo a escucharlas.


Desde aquel mayo de hace 15 años, como pasa el tiempo, ha ocurrido de todo y muy bueno. Poco a poco ha ido creciendo y ganado amigos y seguidores. Gracias a este trabajo constante de divulgación el esfuerzo se ha convertido en, de momento, tres libros: "Historias desconocidas de la Segunda Guerra Mundial" de 2022, "Episodios Ocultos de la Segunda Guerra Mundial" de 2023 y la última criatura "Propaganda Nazi" de 2025, un libro que me ha llevado varios años de investigación y recopilación de material y, aunque esté mal que yo lo diga, creo que es la obra más completa sobre este tema que se ha escrito en español. Espero que vengan muchos más.

Además he podido colaborar con la revista de divulgación MUY HISTORIA y con numerosos canales de Youtube y podcast. La radio y la televisión también han sido medios en los que he colaborado, como en el programa Istopia Historia de Onda local de Andalucía, en Tres en Historia de Decisión Radio, en la Cadena Ser, y su programa Ser Historia, en Las tardes de RNE y en Cope en los programas la Tarde en Cope y la Noche de Adolfo Arjona con quien también colaboré en su programa de Canal Málaga TV, El porqué de las cosas. Por último participé en la serie documental de DMAX Megaestructuras franquistas.

Para celebrar estos 15 años QUIERO SORTEAR entre todos los seguidores y amigos varios ejemplares dedicados de mi último libro "PROPAGANDA NAZI".

Conseguir uno es muy sencillo. Solo has de suscribirte a EL CAJÓN DE GRISOM y comentar en esta entrada, aportando tu correo electrónico para contactar. También lo puedes hacer siguiéndome en cualquiera de mis redes sociales y comentando "Quiero mi libro dedicado" en la publicación sobre el aniversario del blog. Pasados quince días, publicaré la lista de los ganadores y contactaré con ellos para hacerles llegar su ejemplar.  SUERTE a todos.

Mis redes:

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Si quieres escuchar mis podcast puedes hacerlo en: Spotify: open.spotify.com/show/4IOYo1Agqpk9S2LCsF3rcs Ivoox: www.ivoox.com/podcast-trinchera_sq_f11136280_1.html Apple Podcast: podcasts.apple.com/us/podcast/la-trinchera/id1602233439

domingo, 3 de mayo de 2026

La batalla de Bamber Bridge

En plena Segunda Guerra Mundial, el pintoresco pueblo de Bamber Bridge, en el corazón de Lancashire, se convirtió en un lugar para la lucha por los derechos civiles en Estados Unidos en Gran Bretaña. El pueblo albergó al 1511º Regimiento de Camiones de Intendencia de la 8ª Fuerza Aérea de los EE.UU. Hoy, parte de las instalaciones sirve de base para los Cadetes Aéreos de la RAF.

En junio de 1943, exacerbado por el alcohol, una latente hostilidad y los prejuicios raciales, estalló en el pueblo un incidente de agresión entre militares estadounidenses en lo que se conoce como la Batalla Bamber Bridge.

La tensión racial dentro de las fuerzas armadas estadounidenses fue muy marcada durante los años del conflicto mundial y existía la segregación dividiendo las unidades y los roles según el color de la piel. El incidente de Bamber Bridge tuvo lugar en 1943, cinco años antes de que el presidente Truman emitiese la Orden Ejecutiva 9981 que puso fin a la segregación dentro del ejército estadounidense. 

Casi dos millones de militares estadounidenses estuvieron destinados o pasaron por el Reino Unido durante la Segunda Guerra Mundial y no solo dedicaron su tiempo al entrenamiento y el combate, como lo demuestran las más de 60.000 mujeres británicas que se casaron con los yanquis. Muchos aviadores estadounidenses frecuentaban los pubs locales para gastar su tiempo y dinero entre sus peligrosas misiones sobre Alemania. 

Los soldados afroamericanos podían socializar abiertamente en los pubs británicos, donde no solo eran tolerados, sino también cálidamente recibidos, en claro contraste con la discriminación que sufrían en su país. La ausencia de segregación racial en la sociedad británica, propia de las leyes de Jim Crow, fue un cambio positivo para muchos de ellos. Sin embargo, esta armonía social no sentó bien a algunos de sus camaradas de armas blancos, que trajeron con ellos sus prejuicios raciales e intentaron imponérselos a los británicos.

El 1511º Regimiento de Camiones de Intendencia era una unidad principalmente afroamericana que estaba estacionada en Adam Hall, uno de los numerosos aeródromos que albergaron a militares durante la guerra. Como parte de la 8ª Fuerza Aérea, su trabajo consistía en el transporte de material militar a diversas bases aéreas del condado de Lancashire. Los hombres eran asiduos del Ye Olde Hob Inn, un pub local. Cuando los soldados estadounidenses blancos intentaron establecer limites raciales en Bamber Bridge, los lugareños se resistieron colgando carteles en el exterior de los tres pubs del pueblo con la leyenda "Black Troops Only".

La tensión se intensificó aún más con la llegada de la 234ª Compañía de la Policía Militar estadounidense, descontenta con la popularidad de los soldados afroamericanos entre las inglesas locales. Su resentimiento estalló la noche del 24 de junio de 1943, cuando intentaron disciplinar a los soldados negros del 1511º.

Un soldado afroamericano fue sorprendido intentando comprar cerveza después de la la campanada del último pedido. Dos policías militares acusándolo de estar sin pase y de llevar el uniforme incorrecto lo que terminó derivando en una discusión, con lugareños y militares británicas alineándose con los afroamericanos contra los policías militares. Uno de los soldados del 1511º, blandió una botella, a lo que uno de los policías militares respondió sacando su arma. Un sargento calmó la situación temporalmente, pero estos respondieron cuando lanzaron una botella contra el jeep de los policías militares cuando se marchaban. Estos, consiguieron refuerzos y tendieron una emboscada a los soldados negros que regresaban a Adam Hall.

La emboscada terminó en un feroz enfrentamiento. Los policías militares sacaron sus porras mientras los soldados del 1511º contraatacaban con botellas y adoquines. Un policía militar disparó su arma en medio de la refriega, hiriendo a un soldado. En medio del caos, corrió el rumor de que un soldado negro había recibido un disparo por la espalda y que la policía militar estaba realizando una cacería humana. En respuesta, unos 200 soldados negros se congregaron en Adam Hall, enfrentándose a sus superiores blancos y llamando a la revuelta. El único oficial negro del 1511º, logró la calma temporalmente. Sin embargo, la llegada de aproximadamente una docena de policías militares en jeeps y un vehículo blindado improvisado con una ametralladora llevó a que los soldados negros se apoderaran de la mayoría de las armas de fuego almacenadas en Adam Hall y establecieran posiciones defensivas.

Durante las siguientes horas, se desató un tiroteo en la zona de Bamber Bridge. Un soldado del 1511º, murió, y varios otros soldados y policías militares resultaron heridos. Tras los combates, se culpó rápidamente a los soldados negros, lo que dio lugar a dos juicios separados. El primero concluyó con la declaración de culpabilidad de cuatro hombres afroamericanos por varios delitos, lo que derivó en bajas deshonrosas y condenas a trabajos forzados. En el segundo juicio, 28 de los 35 acusados fueron condenados por cargos que abarcaban desde desobediencia y disturbios hasta motín y confiscación de armas.

La justicia surgió de un lugar inesperado. El general Eaker, comandante de la 8ª Fuerza Aérea, atribuyó gran parte de la culpa a los policías militares racistas y a los oficiales blancos del 1511º. Posteriormente se destituyó a los oficiales racistas de las unidades de transporte y se incorporó a oficiales negros a las unidades de policía militar, lo que marcó un punto de inflexión en la gestión de la tensión racial dentro del ejército.

La Batalla de Bamber Bridge sigue siendo un acontecimiento significativo para el pueblo y ha sido recordada con un monumento conmemorativo, colocado por los vecinos frente al Ye Olde Hob Inn en 2022. Ese mismo año apareció la película "Bamber Bridge".

Para saber más:
Blog Preston
Winnipeg Free Press
NPR
PEN Global
The Independent
Lancs Live

domingo, 19 de abril de 2026

La increíble fuga de los cuatro del SAS

Seguro que has visto la serie de HBO sobre los "chalados" hombres del SAS, pero la realidad va mucho más allá. Han pasado más de ocho décadas y hace poco ha visto la luz una de sus más increíbles andanzas: la épica fuga de un comando del SAS británico de las garras de la Gestapo nazi, tras una misión de sabotaje en la Francia ocupada. 

La increíble fuga de los cuatro del SAS
El 15 de septiembre de 1944 comenzaba la operación Pistol, cuando la unidad del sargento Alcock, un antiguo carnicero de Yorkshire, fue lanzada en paracaídas cerca de Audviller, en la región de Alsacia-Lorena. La misión consistía en realizar acciones de sabotaje en las vías del tren y de comunicación vitales para el ejército alemán. Tras ello debían intentar reunirse con los estadounidenses que ya venían avanzando desde Normadía. La pequeña unidad de comandos de Alcock, la formaban los cabos Holden y Hannah además del soldado Lyczak.

Desde un principio no lo tuvieron fácil, no tenían transporte y el material del que disponían era escaso. Además su radio no funcionaba y una tormenta desvió al avión que los llevaba obligándoles a saltar sobre unas tierras de cultivo que carecían de protección en una zona llena de patrullas enemigas. Al menos los campesinos les ayudaron dándoles refugio mientras se organizaban para su misión.   

La increíble fuga de los cuatro del SAS
El comando del SAS consiguió colocar explosivos en una línea de ferrocarril en las proximidades de Insming haciendo descarrilar y destruyendo un tren de suministros alemán y la muerte de dos oficiales. La acción atrajo la atención de la Gestapo, que inmediatamente se puso a perseguir a los saboteadores, que en un principio creían miembros de la resistencia.

Mientras intentaban buscar un lugar donde permanecer escondidos, fueron delatados por dos trabajadores polacos. Dos camiones cargados de soldados rodearon la granja en la que se escondían. Alcock se preparó para la defensa en la parte de atrás de la casa, mientras dos muchachas polacas que les ayudaron salieron por delante para distraer a los alemanes. La estratagema funcionó y los alemanes centraron su atención en la puerta principal. Esto proporcionó al comando el tiempo suficiente para entrar en la cocina y disparar contra los alemanes causando al menos dos bajas germanas.

La increíble fuga de los cuatro del SAS
Aprovechándose del desconcierto inicial escaparon al bosque cercano y se prepararon para emboscar a sus perseguidores provocando otras tres bajas más. Desde el bosque escucharon los disparos de represalia que acabaron con la vida de las dos muchachas polacas que los habían ayudado. Hitler había dictado una orden que establecía la ejecución directa de cualquier comando enemigo capturado, como ya había ocurrido en la operación Loyton, en la que una treintena de comandos del SAS fueron ejecutados.

El comando continuó huyendo por los frondosos bosques de los Vosgos para eludir a las patrullas y consiguieron ropas de civil que les dieron algunos lugareños franceses. Fieles al espíritu luchador del SAS, durante dos semanas y con muy mal tiempo, siguieron con su labor de sabotaje, mientras eludían la persecución de la Gestapo.

La increíble fuga de los cuatro del SAS
Por fin, el 1 de octubre de 1944, Alcock, Holden, Hannah y Lyczaky llegaron al frente. Cruzaron un canal y sortearon varias trincheras alemanas hasta llegar a tierra de nadie desde donde vieron una colina ocupada por los estadounidenses. Iban de civil y podían ser confundidos con una unidad alemana que intentaba infiltrarse en las líneas enemigas. Alcock decidió tomar un puesto avanzado de ametralladoras estadounidense. Dos comando atrajeron la atención del artillero y el resto flanquearon la posición y redujeron al soldado, cuyo compañero dormía a su lado. Tras el desconcierto inicial aclararon que eran comandos británicos y pidió a los atónitos infantes estadounidenses que les llevaran a hablar con sus mandos.

En el puesto de mando, Alcock aportó toda la información de que disponían de las posiciones alemanas que habían atravesado, y de las acciones de sabotaje que habían perpetrado. El equipo había causado al menos once bajas enemigas, sin que ninguno de los comandos fuera muerto o herido y aunque no fueron acciones fundamental para el desarrollo de la guerra, la operación Pistol fue exitosa al lograr la destrucción de infraestructuras ferroviarias y por la obtención de información de cierto valor para los Aliados.

Esta aventura del SAS se conoce gracias a los manuscritos de Graham, el hijo del sargento Alcock que escribió los relatos de su padre y a que conservó su archivo de guerra. Este valioso material lo compartió con el historiador Damien Lewis, que contó la historia en la cuarta entrega de su libro "SAS Great Escapes“.

Para saber más:
SAS Great Escapes Four, de Damien Lewis