domingo, 28 de febrero de 2021

La misión secreta del avión 8 del Raid de Doolittle

El 18 de abril de 1942 se llevó a cabo una audaz misión de combate inigualable que hizo volar a los bombarderos Mitchell B-25 norteamericanos desde la cubierta de un portaaviones y atacar Tokio, la capital del enemigo. El líder de la incursión, única en la historia, fue el legendario aviador de la Primera Guerra Mundial, el teniente coronel James H. "Jimmy" Doolittle.

La misión secreta del avión 8 del Raid de Doolittle
Aunque el daño causado por el bombardeo de los bombarderos de Doolittle fue menor en comparación con el ataque que llevó a cabo Japón en Pearl Harbor, esta acción de represalia estadounidense rompió la aparente inviolabilidad del Japón, debido al daño causado en Pearl Harbor y la tremenda distancia entre ambos países, y recordó a los japoneses que ellos también eran vulnerables. Aunque llegó temprano en la guerra, el ataque significó el comienzo de la espiral descendente de la Tierra del Sol Naciente y su eventual derrota en la Segunda Guerra Mundial.

El Raid fue la primera acción conjunta entre las Fuerzas Aéreas del Ejército y la Marina de los Estados Unidos. Esta innovadora misión transportó 16 bombarderos Mitchell B-25B y sus tripulaciones de cinco hombres a bordo del portaaviones USS Hornet a 500 millas de la costa japonesa. La misión culminó con el bombardeo de Tokio y otros centros industriales.

Debido a que el éxito del raid dependía completamente del secreto y el elemento sorpresa, había un código de silencio tan generalizado que los rastros de papel a menudo eran inexistentes y la información era críptica. Dos días después del ataque, el Departamento de Guerra de EE.UU. Informó de la misión al país, pero no su punto de partida. El presidente Roosevelt mantuvo este aire misterioso diciendo que habían despegado de "Shangri-la", en referencia al libro más vendido de 1933 del autor inglés James Hilton, Lost Horizon. El raid comenzó y terminó en secreto y, más de 70 años más tarde, el secreto sigue en el aire. Algunos misterios de la incursión aún permanecen.

La misión secreta del avión 8 del Raid de Doolittle
El avión 8
El octavo avión que despegó de USS Hornet fue el único B-25 que se vio envuelto en controversia debido a su aterrizaje poco propicio en Rusia y sus consecuencias. Aunque los 16 aviones no tenían suficiente combustible debido al lanzamiento prematuro del portaaviones, al ser divisado el portaaviones por un barco de pesca japonés, 15 aparatos se dirigieron a China después de lanzar sus bombas. El número 8 se desvió y aterrizó en Vladivostok, Rusia. La idea de que el aterrizaje fue "ordenado" ha seguido al avión y la tripulación desde entonces.

El teniente Nolan A. Herndon, el bombardero-navegante en el avión 8 que, junto con el piloto capitán Edward J. "Ski" York, el copiloto teniente Robert G. Emmens y otros dos tripulantes, fueron internados 13 meses en Rusia después del aterrizaje, supuestamente no autorizado. El teniente Herndon percibió que la verdadera razón del desvío era poner a prueba la lealtad de Rusia en tiempos de guerra y descubrir si su avión tendría permiso para repostar y continuar a China, y también para recopilar información sobre el aeródromo de Rusia para su uso en posibles ataques futuros en Japón. Herndon creía que tanto Emmens como York estaban al tanto del propósito real del vuelo.

Si bien el documento con las instrucciones al avión número 8 sigue siendo prácticamente imposible de obtener, si realmente existe, hay un interesante rastro en otros documentos del raid sobre Tokio. La última línea del informe de viabilidad de la misión que presentó Doolittle en febrero de 1942 al general Arnold dice:
Si los rusos estuvieran dispuestos a aceptar la entrega de 18 aviones B-25-B, en préstamo, en Vladivostok, nuestros problemas deberían simplificarse enormemente... Vladivostok está a unas 600 millas de Japón, mientras que los campos de China duplicaban esa distancia, por lo tanto, la cooperación de Rusia facilitaría las cosas.
Que los Estados Unidos se fijaron en Rusia para el aterrizaje posterior al bombardeo de Japón, lo demuestra el informe de Doolittle y la Ley de Préstamo y Arriendo que proporcionó miles de millones de dólares de material de guerra a las naciones aliadas, incluida la Unión Soviética. Sin embargo, la Unión Soviética quería mantener a distancia a los Estados Unidos, por lo que la misión siguió adelante sin la cooperación de Rusia y las restantes 15 tripulaciones tuvieron que conformarse con China debido al bajo nivel de combustible, excepto la del número 8.

La misión secreta del avión 8 del Raid de Doolittle
De izquierda a derecha: Tte. Nolan A. Herndon, Cap.Edward J. York,
Sgt. Theodore H. Laban, Tte. Robert Emmens. Sgt. David W. Pohl.
El informe del capitán York, tras ser liberado, alimentaron las sospechas de Herndon. York informó que el bajo nivel de combustible fue su única razón para volar a la Unión Soviética, pero también proporcionó información importante sobre los aeródromos de Vladivostok.

También hay escépticos de la historia del número 8. 
Tom Casey, presidente de la asociación Doolittle Tokyo Raiders, calificó la historia de Herndon como una historia que los oficiales militares nunca confirmaron ni negaron. Carroll V. Glines, un historiador que ha escrito tres libros sobre el tema y coescribió la autobiografía de Doolittle, dijo que "Todo lo que sé es que Nolan estaba allí y yo no, pero nunca pude encontrar ninguna pista para confirmar que sucedió de esa modo".

En 1989, el copiloto del avión 8, el teniente Robert G. Emmens, habló sobre el controvertido vuelo y las condiciones cuestionables de la formación de su tripulación en una carta a un amigo. "La nuestra era una especie de tripulación bastarda de Eglin [Base de la Fuerza Aérea, Florida]. Nos formamos como tripulación después de que el resto de los aviones hubieran dejado Eglin para dirigirse a la costa oeste… Nunca habíamos volado juntos y nunca habíamos hecho un despegue antes del verdadero que hicimos con el Hornet".

La afirmación de Emmens de que la tripulación del avión 8 se formó a última hora deja la puerta abierta para especular sobre por qué este avión fue puesto en acción. Hubo 24 tripulaciones, de las que solo 16 volarían en la misión, que pasaron tres semanas de entrenamiento en Eglin perfeccionando las habilidades críticas de despegue del portaaviones, excepto la tripulación del número 8. Todos los aviones tuvieron sus carburadores ajustados cuidadosamente en Eglin para volar la misión de 2,000 millas sin reabastecimiento de combustible, excepto el número 8. Entonces, cabe preguntarse: ¿por qué un equipo no entrenado y un avión no ajustado entraron en servicio cuando ya había suficientes aviones modificados y equipos entrenados?

Para saber más:

domingo, 21 de febrero de 2021

El lápiz de labios también gana la guerra

Mantener alta la moral de las tropas que luchan en el frente, así como la de la población civil en el frente interno es de gran importancia, algo que demostró con creces la población británica durante la batalla de Inglaterra. Esto fue posible, entre otras cosas muy importantes, gracias al pintalabios y al maquillaje.

El lápiz de labios también gana la guerra
El Primer Ministro británico Winston Churchill, fue uno de los que vio la importancia del maquillaje en las mujeres británicas como motivador de la moral, haciendo suyo un eslogan aparecido en la revista Vogue, en 1941: "beauty is your duty" (la belleza es tu deber).

Tambien pidió a las británicas que se maquillaran para levantar el ánimo de los soldados que luchaban por volver a casa con aquellas esposas y novias que los esperaban más guapas que nunca.

Vogue publicó en 1942:
Ser lo más atractiva posible es casi un deber cívico; Hay tantas cosas tristes y feas en el mundo que las mujeres deberían decirse a sí mismas con humildad, no con vanidad: "Trataré de ser lo más bonita posible para que cuando la gente me mire, se sientan renovadas. haré un esfuerzo para ser agradable a la vista"
Esto puede parecer banal y superficial, pero en su contexto histórico es mucho más importante de lo que parece, teniendo en cuenta el sexismo que existía en la sociedad de esa época. Tanto es así que las autoridades británicas publicaron un documento en el que se afirmaba que, para una mujer su maquillaje era tan importante como el tabaco para el hombre. Pero tambien maquillarse era una forma de dar normalidad a la vida en tiempos de guerra. En tiempos extraordinarios, la gente siente el deseo de arreglarse y lucir lo mejor posible.

El lápiz de labios también gana la guerraDurante la Segunda Guerra Mundial, en Gran Bretaña se paralizó prácticamente toda industria no esencial para el esfuerzo de guerra, excepto el carmín para los labios, considerado tan de primera necesidad, como el pan, las patatas o la carne y el pescado. Las ventas de cosméticos subieron.

Ante la escasez de medias de seda, por ser esencial para los paracaídas, las mujeres se pintaban la línea de las medias directamente su piel para simular que llevaban medias. Utilizaban los tampones de tinta roja para fabricarse el colorete, se teñían los labios con remolacha o el betún de zapatos era usado como máscara de pestañas, pero el pintalabios se consideró esencial. De este modo un elemento básico de la belleza femenina se convirtió en un elemento que levantaba la moral de la población y en un símbolo de la sociedad moderna.

El lápiz de labios también gana la guerra
En Estados Unidos, la firma cosmética Elizabeth Arden creó un kit de lápiz de labios y esmalte de uñas para que fuera utilizado de forma oficial como parte de la uniformidad de las mujeres que servían en los Marines, de un color llamado Rojo Moctezuma que hacía juego con sus uniformes verdes y Helena Rubinstein tambien se sumó a la cosmética patriótica con pintalabios con nombres como Red Combat o Commando. A ellas se sumaron otras marcas como Ivory soap y Yardley.

Finalizada la guerra la Reina Isabel II, que sirvió en el Servicio Territorial Auxiliar (ATS), encargó que se le fabricara su propio tono de pintalabios en un color rojo con matices azulados, con motivo de su coronación en 1952.

La importancia del pintalabios en la Segunda Guerra Mundial queda clarísimamente reflejado en una entrada del diario del oficial británico Mervin Willet Gonin. Tras liberar con sus tropas el campo de concentración de Bergen-Belsen, descubre que la Cruz Roja llegó al campo con cajas de pintalabios:
No sé quién las pidió, pero me encantaría saberlo. Fue obra de un genio, inteligencia en estado puro. Creo que nada hizo más por estas internas que esas barras de labios. Las mujeres se tumbaban en la cama sin sábanas ni camisones, pero con los labios rojos. Las veías deambular sin nada más que una manta por encima de los hombros, pero con los labios pintados de rojo. Por fin alguien había hecho algo para convertirlas de nuevo en individuos. Eran alguien, ya no solamente un nombre tatuado en el brazo, les había devuelto su humanidad. 
Al contrario que Churchill, Adolf Hitler detestaba que las mujeres se maquillaran. Los pintalabios representaban el espíritu de la independencia, lo contrario de lo que debía tener una mujer en el Reich alemán. Para los nazis las mujeres debían ir "con la cara lavada" y ser sanas y fuertes para poder engendrar hijos para Alemania. El maquillaje se relacionaba con mujeres de escasa moral. Por ese motivo a las muchachas de la Liga de Muchachas Alemanas (BDM) se les indicaba que no usaran ningún tipo maquillaje en sus encuentros con el Führer. De hecho a Hitler no le gustaba nada que su amante Eva Braun usara maquillaje, motivo por el que solía burlarse de ella en privado.
 
Para saber más:
Red Lipstick: An Ode to a Beauty Icon, de Rachel Felder

domingo, 14 de febrero de 2021

La aventura del submarino italiano Michele Bianchi

El 3 de noviembre de 1940, tras un combate frente al puerto neutral de Tánger contra el destructor inglés HMS Greyhound y con algunos daños, entra en el puerto el submarino italiano Michele Bianchi, pero el viaje hasta allí no había sido fácil.

Michele Bianchi
Michele Bianchi
El Michele Bianchi, un submarino transoceánico de la clase "Marconi", había salido de La Spezia, el 28 de octubre con destino a la base atlántica de Le Verdon (Burdeos). Pero para ello debía cruzar el estrecho de Gibraltar, permanentemente vigilado por los británicos. No era una empresa fácil, pero ya lo habían logrado otros submarinos antes.
El mayor peligro no venía realmente de los ingleses, sino del mar constantemente agitado por el encuentro de las corrientes atlántica y mediterránea, que provocaba remolinos y vacíos de agua tan profundos como abismos.

Al principio todo iba dentro de lo normal. Durante el día sumergidos y durante la noche en superficie para recargar las baterías. Tras una semana el Michele Bianchi avista las costas de Gibraltar y el comandante, capitán de corbeta Adalberto Giovannini, ordena la inmersión. Si todo va bien es misma tarde emergerán en el Atlántico. Pero no sería tan sencillo.

La luna nueva de noviembre había aumentado las mareas. El "baile" comenzó a las poca millas, la profundidad descendía, se estaban acercando demasiado a la costa africana, Los saltos eran continuos, algunos de decenas de metros. A las 8:20 el Michele Bianchi es tragado por un vacío de agua. El descenso al abismo se detuvo a los 120 metros, al límite de resistencia del sumergible, más profundidad podría ser la muerte.

Michele Bianchi
Capitán de corbeta Adalberto Giovannini
Para frenar el descenso, soltaron lastre y subieron a una velocidad de vértigo, con el temor de emerger repentinamente ante los cañones británicos del peñón. Se detuvieron a 50 metros de la superficie para ser, de nuevo, engullidos por otro vacío.

Las manecillas de los manómetros de profundidad no dejaban de descender: 100 metros, 120, 130, 140 hasta llegar a los 142 metros. A pesar de los crujidos del casco, este parece aguantar. De nuevo otra subida a gran velocidad y otra caída hacia el fondo. Los hombre maldicen, rezan y gritan mientras las manecillas marcan: 120, 130, 140, 150, parando en 154. El casco resiste de milagro. Todos rezan. El Michele Bianchi se vuelve a lanzar hacia la superficie. A las 15:50 emerge y el capitán sale a la torreta. A poca distancia se encuentran las baterías británicas, pero milagrosamente todo está en calma. Tan solo hay un par de pesqueros y el submarino puede cruzar el estrecho.

Durante una hora todo transcurre con relativa tranquilidad hasta que aparecen algunos navíos enemigos. El más cercano es el Greyhound que avanza hacia ellos. El comandante Giovannini sabe que no puede enfrentarse al enemigo y decide sumergirse para llegar al puerto de Tánger. Mientras el Greyhound le dispara con sus cañones de 120 mm y le lanza cargas de profundidad.

Michele Bianchi
HMS Greyhound
Tras pasar un mes en Tánger realizando reparaciones, en total silencio y en secreto, el Michele Bianchi zarpa en una noche de luna llena y mar en calma con la ropa de la tripulación aún colgada en el exterior. A las 2:44 giran en la punta del puerto a toda máquina. Aunque los británicos siembran el mar de cargas de profundidad logran escapar. Habían salido de Tánger un viernes 13. Finalmente llegaron a Le Verdon sin novedad.

Su suerte terminó el 5 de julio de 1941 cuando fue hundido por otros submarino, el británico HMS Tigri,s a 150 millas náuticas del estuario de Gironde, cuando el Michele Bianchi se dirigía hacia el Atlántico.

Para saber más:
La Segunda Guerra Mundial, ed SARPE (p. 312)
ABC (Hemeroteca)
Mundo SGM
Wikipedia
El Gran Capitán
Exordio

domingo, 7 de febrero de 2021

Historia de una imagen: Ustachas cubiertos con la sangre de sus victimas

Cuando vi esta foto por primera vez, me parecieron dos buenos amigos pasándolo bien. Me recordaba a los tiempos que pasé en el ejército. Una buena foto, llena de vida y alegría.

Historia de una imagen: Ustachas cubiertos con la sangre de sus victimas
Sin embargo, todo es muy diferente. Sus caras y sus manos están literalmente cubiertas de sangre humana.

Ambos son miembros de una formación Ustacha (Ustaša), que en 1941 cometió crímenes indescriptibles sobre aquellos que creían indignos de vivir. Resulta irreal que alguien que mató a un hombre, una mujer o un niño, hace apenas unos minutos, pueda reírse y parecer feliz y ajeno a la atrocidad que acaban de cometer.

Esta instantánea fue tomada en el campo de concentración de Jasenovac, uno de los lugares más espantosos de la historia. El principal objetivo era torturar a sus víctimas y humillarlas del modo más horrible posible antes de asesinarlas. Al mismo tiempo, los guardias croatas del campo disfrutaban de administrar tortura.

En esta fotografía aparece el ustasha Miško Ratković, nativo de la ciudad de Trilj en Dalmacia, y su colega croata, cuyo nombre no he podido averiguar. La foto fue tomada a finales del verano de 1941, probablemente en algún lugar dentro del complejo de la fábrica de muerte de Jasenovac.

Los asesinos croatas aparecen en la foto burlándose y riéndose después de un día de cruel masacre, cubiertos de la sangre de niños, mujeres y ancianos serbios inocentes.

Esta escena es tan surrealista e increíble que, incluso hoy, un importante número de serbios no saben nada sobre esta foto y del tipo de personas involucradas en la muerte de sus compatriotas, su ideología y símbolos que usaron para obtener la muerte.

Historia de una imagen: Ustachas cubiertos con la sangre de sus victimasLos ustachas eran una milicia radical, racista y ultranacionalista croata fundada en 1929 por Ante Pavelić, que perpetraba atentados y sabotajes para desestabilizar a Yugoslavia mediante una violencia terrorista con crueldad extrema. Cuando la Alemania nazi invadió Yugoslavia, Hitler optó por dividirlo en dos partes: Serbia y el Estado Independiente de Croacia, donde los ustachas manejaban un gobierno títere. Teniendo el poder gracias al Eje y el apoyo de la Iglesia croata, los ustachas implantaron un régimen totalitario y genocida. 

Entre 1941 y 1945, los ustachas construyeron al menos 25 campos de exterminio. El más cruel fue el de Jasenovac, al mando de Miroslav Filipovic, un  fraile franciscano y capellán militar conocido como "Padre Satán". En este campo, en el que murieron más de 700.000 personas, no se limitaban al asesinato sistemático sino que utilizaban los métodos más crueles que se puedan imaginar: empalados, a hachazos, degollados con una sierra, a mazazos...

Historia de una imagen: Ustachas cubiertos con la sangre de sus victimas
Fueron especialmente crueles con las mujeres
. Tras violarlas, les cortaban los pechos y los brazos, mientras que a las embarazadas les abrían el vientre para sacar el bebé no nacido y matarlo. Ni siquiera respetaban a las ancianas, a las que sacaban los ojos y enterraban vivas.

Un fraile franciscano y teniente ustacha, llamado Petar Brzica, ostenta el terrible y sanguinario récord mundial de degollamiento en el campo de concentración de Jasenovac. Degolló a 1.360 serbios con la única ayuda de un "srbosjek", que se viene a traducir como "corta serbios", un chuchillo especial que se ajustaba a la mano mediante un correaje. 

Los ustachas eran tan crueles que hasta los mismos nazis estaban espantados por sus actos. Como dijo en una ocasión el oficial alemán Herman Neubacher: "es el crimen más feroz de la historia, que solo se puede comparar con el infierno de Dante".

Historia de una imagen: Ustachas cubiertos con la sangre de sus victimas
Otra muestra de la crueldad de los ustachas la relata el periodista italiano Curzio Malaparte en un reportaje, donde aseguró que durante una entrevista con Ante Pavelic en el despacho de Hitler, vio un cesto de mimbre que "parecía estar lleno de mejillones u ostras sin concha", pero que el mismo fascista le explicó sonriendo que se trataba de "un regalo de mis leales ustachas. 20 kilos de ojos humanos". Hay algunas fuentes que afirman que esto es tan solo un mito, pero sea verdad o no, esta historia contada por Malaparte, los actos de crueldad cometidos por los ustachas son tristemente reales.

Entre los ustachas gustaba coleccionar partes de cadáveres, como collares hechos con la lengua, los ojos y las orejas de sus víctimas. Incluso en algunas ciudades croatas se vendían ojos de serbios.

La imagen original forma parte del archivo del Museo de Yugoslavia, en Belgrado.

Para saber más:
Ustashas: El Ejercito Nazi De Perón y El Vaticano, de Ignacio Montes de Oca
Portal de Noticias de Montenegro
Politically Incorrect
Contexto y Acción
Historia Serbia
Reddit
Wikipedia

domingo, 31 de enero de 2021

El abastecimiento soviético a la Alemania Nazi

Alemania tenía un gran poder militar, pero la propaganda nazi hizo creer que el Reich tenía una potencia muy superior a la que realmente era, necesitaba recursos fuera de sus fronteras.

El abastecimiento soviético a la Alemania Nazi
Alemania carecía de recursos naturales, entre las que se encuentran las necesarias para la guerra y era más dependiente de terceras naciones de lo que pudiera parecer. Poseía escasas reservas de materias primas esenciales, como el caucho, el petróleo, sulfatos, hierro y metales estratégicos como el manganeso o el wolframio (tungsteno), un material esencial para el blindaje de los panzer.

Sus reservas de oro tambien eran relativamente escasas, lo que le dificultaba la adquisición de materias primas y alimentos. Ese, fue uno de los motivos por los que Hitler dejó de pagar las reparaciones de guerra a las que estaba obligada Alemania tras el Tratado de Versalles. Esa dependencia fue lo que a Francia e Inglaterra les hacía pensar que Hitler no declararía una guerra en Europa y que incluso si fuera declarada no aguantaría mas allá de principios de 1940 si se le mantenía la negativa a la venta de caucho y un bloqueo naval en el Atlántico. A primeros de mayo de 1939, se estimaba que Alemania tenía reservas de petróleo para poco más de 3 meses. Pero Alemania recibía materiales a través del Mediterráneo y el mar Negro.

La creencia de los gobiernos británico y francés se demostró errónea cuando Alemania invadió los Países Bajos y a continuación Francia, expulsando a los británicos de territorio continental y dejándolos solos contra Alemania.

El abastecimiento soviético a la Alemania Nazi
La razón radica en la obtención de materias primas de los territorios anexionados y conquistados antes de 1940, como Austria y Polonia, y en la ayuda soviética recogida en el Pacto Germano-Soviético firmado por Ribbentrop y Molotov. No hay que olvidar que ese pacto los convertía en aliados, aunque fueran unos aliados de conveniencia y que le resultó realmente caro a la Unión Soviética.

El acuerdo económico Germano-Soviético establecía, en sus líneas generales, la entrega por parte de la Unión Soviética de materias primas por un valor de 180 millones de Reichsmarks, toda vez que Alemania suministraría a los soviéticos 120 millones de Reichsmarks en bienes industriales y un crédito de mercancía de otros 200 millones más durante 7 años para ser financiado por el Banco de Descuento de Oro Alemán con el fin de sufragar futuros pedidos. La Unión Soviética pagaría el préstamo con materias primas a partir de 1946.

El abastecimiento soviético a la Alemania NaziPor medio de esos acuerdos económicos, la Unión Soviética proporciono desde primeros de 1940 hasta mediados de 1941, cuando se rompió el pacto: 1,6 millones de toneladas de trigo y 1 millón de toneladas de soja. Tambien 900.000 toneladas de aceites vegetales y grandes cantidades de madera.

Para la industria civil y militar Alemania recibió: 54.000 toneladas de caucho natural, fundamental para la fabricación de caucho sintético; medio millón de toneladas de minerales ferrosos, 300.000 toneladas de hierro y chatarra, 200.000 toneladas de fosfatos, entre ellos el fósforo blanco utilizado en explosivos; 140.000 toneladas de manganeso, de gran importancia para la fabricación de aceros de gran resistencia, así como otras cantidades de tungsteno; 850.000 toneladas de petróleo y 2.000 toneladas de platino con el que se obtenía ácido nítrico para la fabricación de explosivos.
En otras cantidades, tambien llegaron a Alemania cobre, cromo, magnesio y otros minerales raros.

En agosto de 1940 aproximadamente la mitad de las importaciones alemanas provenían de la Unión Soviética y todo gracias al Pacto Ribbentrop - Molotov, que Hitler rompió al iniciarse la Operación Barbarroja.

El abastecimiento soviético a la Alemania Nazi
La cooperación no se limitó a la mera compraventa de materiales. Con el Tratado de Rapallo de 1922 y bajo la apariencia de concesionarios o empresas germano-soviéticas, en la Unión Soviética se crearon fabricas para aumentar la industria militar alemana, que estaba muy limitada en su territorio por el Tratado de Versalles. En 1922 se firmó un contrato con Junkers, para establecer una fabrica de aviones y en 1923 para instalar fabricas de municiones e instalaciones químicas.

Por el mismo sistema se establecieron otras fabricas como Krupp, que fabricaba cañones; la automovilística BMW, que manufacturaba todo tipo de motores y las plantas químicas de Bersol.

Algunos historiadores sostienen que sin el apoyo material suministrado por los soviéticos Alemania apenas podría haber atacado a la Unión Soviética, y mucho menos acercarse a la victoria; teniendo en cuenta que además del material que aportó, permitió el adiestramiento de militares en territorio soviético en escuelas como la de Lípetsk para pilotos o la de Kazán para tanquistas, activas desde mediados de los años 20.

Para saber más:
Feeding the German Eagle: Soviet Economic Aid to Nazi Germany, 1933–1941, de Edward E. Ericson
From Peace to War: Germany, Soviet Russia, and the World, 1939–1941, de Bernd Wegner
El Tratado de Rapallo, de José María Solé
Ibiblio
Yale Law School
National Geographic
Wikipedia

domingo, 24 de enero de 2021

La guerra de los pájaros

En la simpática película de animación "Valiant" las palomas mensajeras británicas son perseguidas por terribles halcones nazis que quieren impedir que lleguen a su destino con su mensaje. Hasta que se topan con el audaz palomo Valiant. Esto que parece ficción está basado en la realidad.

Los halcones nazis
Las palomas mensajeras fueron utilizadas desde antiguo como medio de comunicación y durante la Segunda Guerra Mundial las utilizaron tanto los Aliados como las tropas del Eje. De hecho las primeras noticias del Día D las llevó una paloma de la RAF llamada Gustav. Gustav fue una de las 250.000 palomas que usó el ejército británico durante la guerra.

El partido nazi había tomado el control de todos los palomares en Alemania después de que llegara al poder.  Himmler, que al parecer era aficionado a las palomas, había ordenado su uso en la policía de seguridad.

Los halcones nazisAunque los norteamericanos tenían a los Pigeoneers y obtuvieron muy buenos resultados, los que realmente preocupaban a los alemanes eran los británicos del Pigeon Service Special Section y muy especialmente el SOE, que colaboraba con los grupos de resistencia en los territorios ocupados. Con ese fin recurrieron al arte de la cetrería y usaron halcones peregrinos entrenados para atacar a las palomas mientras volaban llevando sus mensajes secretos. Además de la guerra en el aire entre los cazas y los bombarderos se libró "la guerra de los pájaros" entre las palomas aliadas y los halcones nazis. 

Los halcones nazisAntes de recurrir a los halcones, las tropas que estaban acantonadas en las costas del Canal de la Mancha recibieron del mando alemán la orden de que abatieran a las palomas que se dirigieran hacia las costas británicas. Incluso se utilizaron francotiradores. Pero no fue muy eficaz.

Se desconoce el número real de palomas abatidas por los halcones alemanes pero solo pudieron regresar a Gran Bretaña 1800 de las más de 15000 enviadas a Francia a pesar de que en muchas ocasiones el mismo mensaje era trasportados por dos o tres palomas para que al menos una de ellas llegara a su destino.

Para intentar evitar tal desastre, el MI5 organizó una unidad con la orden de recorrer la costa del Sur de Inglaterra matando a todos los halcones. Pero, como le sucedió a los alemanes, no resultó eficaz. Mataban tanto aves aliadas como enemigas. Finalmente se optó por el mismo método que el enemigo, usar halcones para cazar a las rapaces alemanas y a las palomas que enviaban desde Francia para confundir a los servicios secretos aliados. 

Los halcones nazis
Dos de las palomas alemanas capturadas se convirtieron en "prisioneros de guerra"
Una vez que Francia fue liberada y la guerra se acercaba a su fin, la guerra de los pájaros tambien terminó.

No se sabe si algún halcón alemán recibió su Cruz de Hierro, pero entre las palomas aliadas, 32 de ellas recibieron la Medalla Dickin por su servicio. 

Por cierto. Valiant, el héroe de la película de animación, se llama así por la última paloma que logra llevar un mensaje de auxilio del comandante francés que defendía Fort de Vaux asediado por el fuego artillero y de gases tóxicos lanzados por los alemanes durante la batalla de Verdún, en 1916. Valiant murió nada más llegar a su destino.

Para saber más:
Secret Pigeon Service: Operation Columba, Resistance and the Struggle to Liberate Europe, de Gordon Corera
ABC
HistoryNet
Belleville News-Democrat
BBC
The Telegraph

domingo, 17 de enero de 2021

Los pilotos suicidas de Hitler

Cuando el fin de la guerra estaba llegando para Alemania y el III Reich ya estaba acabado, parecía que los dirigentes nazis aún creían en la providencia y en sus Wunderwaffe, las armas de la venganza que acabaran dando la victoria a Alemania. Pero cuando las Wunderwaffe y la feroz resistencia del ejército alemán se veían insuficientes se recurrió a medidas desesperadas.

Uno de los planes consiste en utilizar cazas Messerschmitt Bf 109 para golpear a los bombarderos aliados por el borde posterior de las superficies de cola, las superficies de control de sus alas o directamente la cabina del piloto. Para ello se utilizaría la hélice como una especie de sierra circular que destrozaría esas zonas más sensibles del bombardero o estrellar directamente el avión, intentando saltar antes del impacto. Pese a que Hitler es contrario a este sistema de ataque, finalmente da su aprobación y comienzan los entrenamientos, en los que colabora la piloto de pruebas de la Luftwaffe, Hannah Reitsch. Reitsch logró con una avioneta Fieseler Fi 156 Storch aterrizar casi en la puerta del Búnker de Hitler, mientras se libraba la Batalla de Berlín.

En marzo de 1945 se crea el Sonderkommando (comando especial) Elbe. Para formar parte de esta unidad se presentaron unos 2.000 voluntarios de los que tan solo 300 fueron considerados aptos a pesar de ser extremadamente jóvenes y con una experiencia de vuelo prácticamente inexistente. El Bf 109, es aligerado al máximo. despojándole de blindaje y armamento a excepción de una única MG 131 con solo 60 proyectiles cada uno, una cantidad insuficiente para misiones de interpretación de bombarderos.

Los pilotos suicidas de Hitler
En su primera misión el Sonderkommando Elbe lanza 180 aparatos contra una oleada de 180 bombarderos que contaba con una escolta de 800 cazas. Un tercio de los Bf 109 tuvo que regresar por averías mecánicas y un buen número de los restantes fueron derribados. Según la Luftwaffe entre 22 y 24 aviones estadounidenses fueron víctimas de la unidad Sonderkommando Elbe, aunque según los aliados solo fueron alcanzados 15 aparatos y derribado 8.

Por otro lado, se creó la 5ª escuadrilla del Kampfgeschwader 200 (una unidad de operaciones espaciales de la Lufwaffe), apodada "Escuadrón Leónidas", por el rey de Esparta. Este escuadrón se encargaría de lanzarse contra los navíos aliados cargados con unos 900 kilos de explosivo, como ya lo hacían sus aliados japoneses con sus unidades de Ataque Shimpu. Para esta misión se presentaron más de 70 voluntarios, en su mayoría jóvenes reclutas, que firmaron un documento que decía:
Solicito voluntariamente incorporarme como piloto para el auto-sacrificio en cualquier avión seleccionado por mis superiores. Tengo claro que la operación acarreará mi muerte.
El plan inicial era usar el Messerschmitt Me 328 como arma suicida, pero se experimentaron numerosos problemas al convertir el Me 328, y se tomó la decisión de colocar una cabina de piloto a la bomba volante V1, convirtiéndola en el Fieseler Fi 103 Reichenberg. Estas bombas volantes serían lanzadas desde un avión nodriza, como los Heinkel He 111, para que, de este modo la bomba sería dirigida por un piloto como estaban haciendo los kamikazes japoneses en el Pacifico con el Yokosuka MXY-7 Ohka (flor de cerezo). La diferencia era que en el caso alemán, el piloto intentaría saltar del aparato eyectándose del Fi 103. Tras pero debido a múltiples problemas, como la muerte de uno de los pilotos de pruebas, el plan se canceló a mediados de marzo de 1945 y nunca entró en acción.

Entre los días 17 y 20 de abril, durante la Batalla por Berlín, pilotos del Escuadrón Leónidas, utilizando cualquier avión disponible, realizaron ataque suicidas contra los puentes de pontones del río Oder construidos por los soviéticos. Según la Luftwaffe destruyeron 17. Pero al parecer solo el puente del ferrocarril en Küstrinfue fue totalmente destruido. El 20 de abril de 1945, las misiones se cancelaron cuando los soviéticos llegaron a las proximidades de la base del escuadrón en Jüterbog.

Para saber más:
Last Flight of the Luftwaffe, de Adrian Weir
Berlín: La Caída, de Antony Beevor
El Correo
La Aldea Irreductible
GHEM
El Reto Histórico

domingo, 10 de enero de 2021

Republicanos españoles en la Resistencia francesa

A comienzos de 1939, cuando la República Española ya tenía la guerra prácticamente perdida y Barcelona había caído, más de medio millón de personas cruzaron la frontera con Francia huyendo del avance de las tropas franquistas. Al otro lado de la frontera no se encontraba la libertad, les esperaban los campos de internamiento franceses. A los combatientes les quitaban las armas y a los militantes comunistas y anarquistas se les daba un “tratamiento especial”. Un año después esos campos de internamiento serían usados por el régimen colaboracionista de Vichy.

Españoles en la Resistencia
En los primeros compases de la guerra, franceses y británicos organizaron una invasión en Noruega. La 13ª demi brigada de la Legión Extranjera Francesa, en la que unos 500 son exiliados españoles, veteranos de la Guerra Civil Espanola, participó en el desembarco del puerto de Bjervik en la toma de Narvik y en el asalto a la cota 220. 14 españoles están enterrados en el cementerio francés de Narvik. 

En mayo de 1940 cerca de 100.000 españoles sirven en el ejército francés. 20.000 en unidades de combate, como la Legión o los Batallones de Marcha, unos 25.000 lo hacen en la industria militar y el resto en batallones de trabajo que realizan trabajos de fortificación, la mayor parte de ellos en la Línea Maginot.
Españoles de 8 de esas compañías de trabajo lucharon en Dunkerque en la zona de Bray-le-Dunes. Los pocos que lograron subirse en un barco para llegar a Inglaterra fueron encerrados en varias prisiones británicas.

Caída Francia en manos alemanas, comienza a organizarse la Resistencia. La resistencia se condensa principalmente en dos agrupaciones: las Forces Françaises de l'Interieur (FFI), de inspiración gaullista y creadas a partir de la primavera de 1944, y las Franc-Tireurs et Partisans (FTPF), de tendencia comunista a partir de la primavera de 1942. A finales de 1941 se crea la Unión Nacional Española (análoga al Front National francés) y luego su brazo armado: el XIV Cuerpo de Guerrilleros Españoles en Francia. La mayoría de los españoles comprometidos en la Resistencia lo hicieron en una u otra de estas organizaciones que eran estrictamente españolas. 
Las primeras unidades guerrilleras españolas se forman en los departamentos de Aude, en la región de Occitania y Ariège en la frontera con España y Andorra. 

Españoles en la Resistencia
Parte del escaso armamento del que disponían era del ejército francés entregado por los cazadores alpinos disueltos tras el armisticio francés, para que no cayeran en manos alemanas.

El trabajo más oscuro y menos conocido de toda la participación española en la Resistencia es la creación de las redes de evasión a través de los Pirineos. Así nacieron, los “passeurs”, que eran los guías de pilotos derribados, prisioneros de guerra evadidos o judíos huidos que querían huir de Francia hacia España.  Una gran parte de estos “pasadores”, eran españoles y utilizaron, como era lógico, nombres falsos.

Los "passeurs" realizaban un trabajo peligroso, a pesar de conocer perfectamente las montañas del Pirineo. A las dificultades naturales de la frontera, se añadían la vigilancia de los alemanes y la gendarmería francesa a la que se sumaban las fuerzas paramilitares de la Milice de Vichy. A todo esto se sumaba el riesgo a los delatores incentivados por las recompensas ofrecidas por Vichy.  La actividad de españoles en las redes de evasión fue notable y en las que las mujeres tuvieron un papel fundamental.

Una red de evasión española muy eficaz fue el Grupo Ponzán, organizada por el anarcosindicalista español, Francisco Ponzan, alias Vidal e independiente. Esta organización actuó en el sur de Francia y en España. Estaba formada por guías y correos en su mayoría anarquistas. Colaboró con otras redes como la Pat O’Leary y la Réseau Sabot. 

Españoles en la ResistenciaDurante la Batalla de Normandía, en julio de 1944, tras el Día-D, guerrilleros y guerrilleras de la JSU españoles de la 3ª División de la AGE, emboscaron a una columna alemana formada por unos 1.500 soldados y varios vehículos en la carretera de Saint-Hyppolite-du-Fort a Anduze, en La Madelaine, con la colaboración de los FTP que conocían la zona.

En París los españoles participaron activamente en la liberación de la ciudad. No solo los soldados republicanos de la 9ª compañía de la 2ª DB de Leclerc, La Nueve, también un buen número de civiles. Algunos de ellos se unieron a sus compatriotas con la idea de hacerse con armamento abandonado por los alemanes y destinarlo en una futura invasión de España, aunque las unidades guerrilleras españolas tuvieron muy escasa relación con la actividad guerrillera que combatía en el interior de España al régimen de Franco. 
Su intervención también fue decisiva en la liberación de Toulouse y otras importantes ciudades del Sur del país galo. 

Españoles en la Resistencia
La Batalla de la Madeleine, en agosto de 1944, es una de las batallas en las que se destacaron las brigadas de guerrilleros, al igual que en la Batalla de Prayols, ciudad en la que se encuentra el "Monument National des Guérilleros”. 

Muchos españoles dieron su vida en la lucha contra los alemanes en Francia y muchos otros fueron deportados a campos de concentración como el de Mauthausen, tristemente conocido como el campo de los españoles ya que por el pasaron 7.200 españoles y del que dos de cada tres no regresaron. 

La participación española en la Resistencia ha sido ocultada durante demasiado tiempo, como ha sucedido con los españoles de La Nueve, tratando de ignorarla para convertir a los franceses en los únicos y auténticos luchadores contra los invasores alemanes.

Denis Peschanski, Director del CNIC de la República Francesa:
"La aportación de los exiliados republicanos españoles a la resistencia francesa durante la Segunda Guerra Mundial fue “única” y debería ser reconocida públicamente. A pesar de las condiciones de acogida miserables, muchos se integraron en la resistencia y participaron muy activamente en la liberación de Francia".
Quiero dar sinceras gracias a Enrique Farreny del Bosque, presidente de la "Amicale des Anciens Guérilleros Espagnols en France - Forces Françaises de l'Intérieur", por mostrarme diferentes errores en la primera redacción y aportarme información importante para corregir. He aprendido mucho.

Para saber más:
Españoles en la liberación de Francia: 1939-1945, de Félix Santos
Los guerrilleros españoles en Francia 1940-1945, de Miguel Ángel Sanz

domingo, 3 de enero de 2021

Recuerdo nazi en la sierra de Madrid

Hasta hace relativamente poco en Cercedilla, un pueblo de la sierra Norte de Madrid a 45 minutos de la capital, nadie sabía del pasado nazi de uno de sus edificios más conocidos. Hasta ahora ese edificio, por el que pasan cientos de excursionistas cada fin de semana, era conocido como un albergue para hijos de mineros asturianos, que quedó abandonado hasta que en los años 80 fue convertido en el actual Hostal Longinos y que aun conserva su aspecto exterior de los años 40. Tampoco se sabía del campamento que las Juventudes Hitlerianas (Hitlerjugend) tuvieron en la sierra de Guadarrama.

Recuerdo nazi en la sierra de Madrid
La clave la aportaron una serie de fotografías tomadas en 1943 por el fotógrafo alemán Otto Wunderlich que muestran un edificio con la bandera española y la esvástica ondeando en su fachada y oficiales alemanes saludando brazo en alto al, por entonces, embajador alemán en España, Hans-Adolf von Moltke. En las fotografías tambien aparece un buen número de chavales con el uniforme de las Hitlerjugend, tanto en un acto de izado de una bandera como en un campamento juvenil.

El Edificio tenía en su puerta principal una placa que rezaba:
Organización en el exterior del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán. Grupo de España. NSV Residencia de reposo.
El NSV (Nationalsozialistische Volkswohlfahrt) era el Servicio Nacional de Beneficencia alemán, por supuesto, según los principios de diferenciación racial que establecía el régimen nazi. Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial se dedicó al auxilio de evacuados y refugiados de la guerra. En esta institución se inspiró el régimen franquista para su Auxilio Social.

Recuerdo nazi en la sierra de MadridSegún el ayuntamiento de Cercedilla, no existen registros en sus archivos del uso del edificio ni de las actividades llevadas acabo por el NSV o las Hitlerjugend en el municipio.

Por la residencia de reposo alemana pasaron tambien varios heridos de la División Azul, como reza la noticia aparecida en el diario ABC del 15 de abril de 1943:
En el Hogar de Auxilio Social Alemán en Cercedilla, donde actualmente se encuentran 20 camaradas heridos de la División Azul, se celebró el martes por la noche, siguiendo la iniciativa del Partido Nacionalsocialista, un acto de amistad y fraternidad entre los camaradas españoles y alemanes, que para tal fin se trasladaron expresamente de Madrid a Cercedilla. [...] Camaradas de la División Azul y del Partido Nacionalsocialista en España entonaron canciones populares y ejecutaron bailes folclóricos. [...] Se subrayó el heroísmo de los voluntarios españoles y la estrecha camaradería entre los dos pueblos. [...] Se confirmó una vez más la firme voluntad de no deponer las armas hasta la victoria final contra el bolchevismo. 
En los alrededores de la población se crearon varios campamentos de verano del Frente de Juventudes en los que participaron jóvenes alemanes de las Hitlerjugend junto a los Pelayos, Flechas y Cadetes falangistas.

Recuerdo nazi en la sierra de Madrid
Pocos recuerdan los campamentos del Frente de Juventudes. Yo recuerdo que algunos mis vecinos si fueron a los campamentos de la OJE (Organización Juvenil Española) como se llamaba cuando yo era chaval. Tal vez las actividades de las juventudes falangistas y hitlerianas tuvieron lugar en esos campamentos, pero no hay nada que lo corrobore, aunque parece ser que alguno podría ser en el cerro del Hornillo.

Ya en 1941 las Hitlerjugend habían visitado Madrid, la tumba de José Antonio Primo de Rivera, el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.

Para saber más:
El Independiente
Instituto del Patrimonio Cultural de España
ABC
ABC