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domingo, 30 de noviembre de 2025

El error de bombardear Montecassino

La abadía de Montecassino, situada a unos 130 kilómetros de Roma, pertenece a la orden Benedictina desde el año 529 y sufrió uno de los bombardeos más inútiles de la Segunda Guerra Mundial.

Al final del verano de 1943, los aliados desembarcaron en el sur de Italia y fueron avanzando hacia el Norte para liberar Roma. Para detener el avance, los alemanes se atrincheraron en la llamada Línea Gustav de la que Cassino, el pueblo situado al pie de la abadía, formaba parte.

La zona estaba defendida por la 15ª División Panzergranadier y por fuerzas paracaidistas de la Luftwaffe (Fallschirmjäger). 

La idea era que fuerzas del V Ejército estadounidense pasara por los pasos de montaña atravesando por el valle del Liri y tomar la carretera nº 6 hasta roma. Pero las cosas se complicaron por un error estratégico.

Tras el fracaso del desembarco en Anzio, era imperativo buscar el modo de romper la Línea Gustav. Dominando la carretera N.º 6 se encontraba la abadía benedictina de Montecassino. Durante tres meses los aliados atacaron sin éxito. En su intento por conquistarla lucharon la 34ª División estadounidense, seguida de la 2ª División neozelandesa y la 4ª india. 

Tras los intentos fallidos de tomar el monte y en contra de la opinión del general Clark, jefe del V ejército, el mariscal Alexander ordenó que la abadía fuera bombardeada desde el aire.

El bombardeo destruyó gran parte de la abadía y mató a varios civiles que se habían refugiado en ella. No hubo bajas entre los alemanes, porque estos no se encontraban en ella.

El oficial al mando de la 1ª División Fallschirmjäger alemana no permitió que sus fuerzas utilizaran la abadía como recinto defensivo, pues este era muy religioso y miembro lego de la Orden de San Benito. Pero una vez esta fue bombardeada sí autorizó su uso y estableció importantes defensas entre la abadía y el pueblo.

Un mes después, las divisiones neozelandesa e india volvieron a realizar un asalto sin éxito. Las ruinas eran una excelente defensa para los paracaidistas alemanes. Ante la imposibilidad de tomar Montecassino, el mariscal Alexander ordenó detener los ataques para realizar un nuevo plan, al que llamó Diadema.

El plan consistía en que el 2º Cuerpo polaco asaltaría la abadía y el VIII Ejército, al que se sumaron indios, canadienses y sudafricanas, se tomarían Cassino para entrar en el valle del Liri. Mientras, desde Anzio avanzarían los estadounidenses. Además, habría una ofensiva aérea en la zona.

Los polacos fueron rechazados mientras el pueblo fue capturado, pero al oeste tropas francesas lograron cruzar los montes Aurunci que creían intransitables con lo que dominaban el valle del Liri. De este modo quedó abierta la Línea Gustav, con lo que el general Kesselring ordenó la retirada.

Finalmente, la batalla de Montecassino solo sirvió para que se perdieran muchos hombres y un tiempo precioso para llegar a Roma y de ahí invadir el sur de Francia. Muchos se han preguntado si fue realmente necesaria la campaña de Italia.

Para saber más:
Días de Infamia: Grandes errores militares del siglo XX, de Michael Coffey
La Batalla de Montecassino - La última gran resistencia del ejército alemán en Italia, de David Odalric
Historia Sin Pretensiones
Eurasia 1945
La Segunda Guerra Mundial

domingo, 5 de octubre de 2025

Un monumento para manipular la historia

En la plaza Szabadság (Libertad) de Budapest se encuentra un monumento dedicado a las víctimas de la ocupación alemana durante los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial, pero la historia que pretende contar no fue realmente así.

Un monumento para manipular la historia
El monumento, que hace referencia a la ocupación alemana de Hungría de marzo 1944, se levantó por orden del primer ministro Viktor Orbán en la noche del 20 al 21 de julio de 2014. El monumento representa al arcángel san Gabriel con los brazos levantados hacia un águila de actitud amenazante, que representa a la Alemania nazi. En una especie de anilla de su pata derecha se puede leer 1944. San Gabriel, busca representar la inocencia de Hungría en los avatares de la Segunda Guerra Mundial y en la base del monumento aparece la inscripción "En memoria de las víctimas".

La ocupación alemana de Hungría, la Operación Margarethe, fue la respuesta a los intentos del gobierno húngaro de negociar un armisticio con los aliados, aunque Hungría había sido aliada del III Reich. Los alemanes tomaron el control del país y aumentó la persecución de los judíos que ya sufrían las leyes antisemitas dictadas por el estado húngaro que, además, se mostró tremendamente dispuesto a cumplir con las peticiones germanas y organizó muy eficazmente las deportaciones. Entre los meses de mayo y julio de ese mismo año, más de 430.000 fueron deportados al campo de concentración y extermino de Auschwitz, donde prácticamente la mitad terminaron en las cámaras de gas.

Un monumento para manipular la historia
568.000 judíos húngaros habían perecido durante el Holocausto. Como una especie de memorial popular vivo o contra monumento, a estos y a todas las victimas del régimen establecido tras la invasión alemana se les recuerda con objetos personales, piedras o fotografías colocadas en el borde de la acera justo en frente.

El Monumento a las Víctimas de la Ocupación Alemana no corresponde del todo con la realidad que pretende representar. No todas las victimas fueron causa directa de la invasión por parte de los alemanes. El monumento ignora por completo la participación del estado húngaro en la aniquilación de sus propios ciudadanos. Basta con visitar el monumento Zapatos en la orilla del Danubio en el que se recuerda el asesinato a orillas del río, por parte de paramilitares del Partido de la Cruz Flechada, de 3.500 personas, 800 de ellas judías. Previamente, se les obligó a quitarse los zapatos pues estos eran valiosos y podían ser revendidos. 

Un monumento para manipular la historia
El Partido de la Cruz Flechada, era tremendamente nacionalista, fascista, pro alemán, anticomunista y antisemita. Dirigido por Ferenc Szálasi, que gobernó Hungría durante los meses finales de la Segunda Guerra Mundial, su gobierno fue brutal. En menos de tres meses, sus paramilitares asesinaron a unas 38.000 personas, 25.000 de los cuales eran judíos.

Desde enero de 2014, tanto organizaciones civiles como ciudadanos húngaros y europeos luchan por una memoria histórica responsable libre de manipulaciones políticas y por resignificar o eliminar este monumento de la plaza de la Libertad de Budapest, un ejemplo más de manipulación de la historia por quienes no quieren que esta se conozca tal cual fue. 

Para saber más:
Hablemos de Historia
Élö Emlkhelyé - Living Memorial
Nueva Tribuna
El Mundo
Budapest Info

domingo, 18 de mayo de 2025

La Casa Winter

En un impresionante valle que desemboca en la costa de barlovento, en el sur de la isla canaria de Fuerteventura, se encuentra una edificación que destaca por estar totalmente fuera de lugar. Es la  Casa Winter. 

La Casa Winter
La zona es un paraje azotado por los vientos del norte y al que solo se podía acceder por los pedregosos caminos del barranco del Ciervo a lomos de burros o camellos, aunque en la actualidad se puede llegar por angostas pistas de tierra bordeando barrancos y acantilados. La mansión fue mandada construir por el alemán Gustav Winter y en ella destaca una torre con varias ventanas que permiten observar todo a su alrededor. En su interior hay un patio al que dan varias estancias distribuidas en dos plantas. La más destacable es el gran salón con vista al océano. Todo el que se acerca al Parque Natural de Jandía desde el mirador de Cofete se queda impresionado al ver la Casa Winter, pero lo más misterioso es su historia.

La Casa Winter
La pista que llega a Cofete y Villa Winter
Existen dos versiones sobre el origen y el uso de esta gran casa. Una de ellas, y la más plausible, afirma que tan solo se construyó como uso vacacional en 1946/47, pero su actual habitante, Pedro Fumero, afirma que esto no es así. Según su testimonio, la construcción se encuentra sobre unas grutas naturales sumergidas que llegan hasta el mar, lo que permitiría que pudiesen llegar submarinos hasta la casa para abastecerse y ocultarse accediendo a través de unas escaleras al sótano. Bien es cierto que eso no se ha demostrado y las aguas de esa zona son de escasa profundidad. Además, no hay constancia de abastecimiento de submarinos alemanes, durante la Segunda Guerra Mundial, en Fuerteventura.  

La Casa Winter
Hay relatos de lugareños de la cercana aldea de Cofete que además era un sitio en el que se hacían interminables fiestas con música, alcohol y prostitutas en las que se divertían militares alemanes y que en el gran salón de la casa se encontraba un retrato de Hitler. Fumero empezó una investigación a principios de la década de los 2000 y cuenta que descubrió salas secretas a las que se accedía por pequeñas puertas, un búnker en el sótano y pasillos de aspecto siniestro que quedaron tapiados por algún motivo, además de una cocina con un diseño que recuerda a un laboratorio. En los exteriores hay restos de un gran generador eléctrico y en las proximidades lo que dice que fueron pistas de aterrizaje. Todos estos detalles hacen pensar que la Casa Winter no tuvo precisamente un típico uso vacacional.

La Casa Winter
Una construcción tan fuera de lugar, en un paraje tan desolador, la época en que se empezó a construir, además del origen alemán de su promotor, no han hecho más que fomentar la leyenda de un lugar tan singular. La verdad es que todo lo que huele a nazis resulta muy atractivo y posiblemente uno de los que enriquecieron la leyenda fuera Alberto Vázquez-Figueroa con su novela Fuerteventura.

Gustav Winter fue un hombre peculiar que durante la Primera Guerra Mundial fue prisionero de guerra y además de trabajar en varios lugares, se dedicó a la exportación de productos alemanes y construyó la central eléctrica de Las Palmas de Gran Canaria. Para mediados de la década de 1930 se convirtió en propietario de toda la península de Jandía y en 1939 empezaron los paso para construir la mansión. Hasta 1944, Winter estuvo a caballo entre Fuerteventura, la Bélgica y Francia ocupadas, obteniendo pingues beneficios en sus negocios. Pero como le pasó a Alemania, lo perdió casi todo y tuvo que escapar a España, en donde conocería a su segunda esposa y se trasladarían definitivamente a Fuerteventura. Según el mito, ordenó vallar con alambre la península y controlar el acceso con guardias armados, aunque en realidad la valla solo sirvió para controlar el ganado y no hay pruebas del control armado. Winter no llegó a vivir en la casa y en 1958 intentó venderla o arrendarla. Los primeros que habitaron la vivienda llegaron en 1965: fueron la familia Pérez Acosta que se encargaban de cuidarla, pero solo estuvieron unos tres años.

Para saber más:
Casa Winter Cofete
Casa Winter
Fuerteventura, de Alberto Vázquez-Figueroa 
Diario de Fuerteventura
Majorero
Mi pueblo

domingo, 8 de septiembre de 2024

El vagón del Armisticio

Un simple coche restaurante de los ferrocarriles franceses se convirtió en testimonio del fin de la Gran Guerra y de una venganza algo más de veinte años después. Primero fue el 11 de noviembre de 1918, y en el mismo lugar, un segundo, el 22 de junio de 1940.

El vagón del armisticio
Propiedad de la Compagnie Internationale des Wagons-Lits, el coche comedor CIWL 2419 D, fue construido en 1914 en Saint-Denis y su uso era para que los viajeros adinerados disfrutaran de selectos menús mientras viajaban de París al lujoso balneario de Deauville. Su destino cambió en agosto de 1918, cuando el mariscal Ferdinand Foch, lo convirtió en su oficina ambulante, en un momento en que el final de la guerra parecía muy cercano.

El vagón del armisticio
La idea inicial, era que la rendición alemana se firmara en Senlis, donde Foch tenía su cuartel general, pero la población había sido brutalmente atacada por los germanos antes de la primera Batalla del Marne, en 1914. Pero se temía una brutal reacción de la población que decidiera vengarse. Para evitar cualquier altercado se resolvió hacerlo en un lugar más aislado y el bosque de Compiègne fue el sitio elegido.

La delegación alemana cruzó la línea del frente la noche del 7 de noviembre de 1918 en varios automóviles escoltados por tropas francesas. Diez horas después llegaron a Compiègne. En el vagón lo esperaba el mariscal Foch junto a un alto oficial británico sin ninguna pretensión de negociación. Foch se limitó a entregarle un documento que imponía a Alemania una fuerte desmilitarización, la pérdida de territorios, el pago de grandes indemnizaciones de guerra, junto a otras concesiones. Tenían 72 horas para aceptar las condiciones.

Los germanos protestaron enérgicamente ante tan severas condiciones. No se podía considerar un armisticio. Que era una rendición incondicional. Todo fue en vano, no se cambió absolutamente nada del texto. Humillados, se vieron obligados a firmar. La rúbrica se materializó a las 5:30 del 11 de noviembre en el vagón sin la presencia de testigos, salvo los firmantes y un oficial del ejército francés. Tras la rendición, Foch ordenó que el coche oficina fuera trasladado a París para ser expuesto como triunfo sobre los alemanes

El vagón del armisticio
22 años después la situación fue muy diferente. Alemania parecía imparable y Francia había caído derrotada en pocas semanas. París cayó en manos alemanas el 14 de junio y el gobierno francés, que se encontraba en Burdeos, quiso pedir un armisticio. El presidente Paul Reinaud era contrario y renuncio a su cargo, por lo que fue sustituido por el mariscal Philippe Pétain, Hitler tenía clara la venganza por la derrota de la Primera Guerra Mundial. El vagón del armisticio de 1918 volvería al bosque de Compiègne.

Para rematar la humillación francesa, Hitler se sentó en el mismo lugar que el mariscal Foch y obligó a los franceses a hacer lo mismo en los lugares que ocuparon, más de dos décadas antes, los representantes alemanes. Tras unas palabras Hitler se retiró, y el mariscal Keitel entregó las condiciones del armisticio que determinaba, entre otras condiciones, que Alemania ocuparía dos terceras partes del país dejando el resto a un gobierno colaboracionista y que Francia debía costear los gastos del ejército de ocupación estimado en unos 400 millones de francos diarios. Evidentemente, los franceses se quejaron de unas condiciones tan duras, pero, como sucedió en 1918, los alemanes se mantuvieron inflexibles.

El vagón del armisticio
Tras la firma, Hitler ordenó destruir todo lo referente a la victoria francesa de 1918, salvo la estatua del mariscal Foch y que el vagón fuera trasladado a Berlín, como se hizo más de veinte años antes en París. Se colocó una pasarela a su alrededor para que a través de sus ventanas se viera el interior en el que se exponía el original del Tratado de Versalles.

En 1945 una delegación del ejército francés se dedicó a buscar el vagón para llevarlo de vuelta a París, pero fue en vano. Poco a poco fueron apareciendo algunas partes del vagón del armisticio que actualmente se pueden ver en el Museo del Armisticio de Compiègne. Hitler ordenó a las SS destruirlo para que no volviera a ser usado para la rendición de Alemania. Desde 1950 un coche comedor perteneciente a la misma serie y acondicionado como el original CIWL 2419 D se encuentra en el mismo lugar de Compiégne.

Para saber más:
Museo del Armisticio
National Geographic
La Razón
France24
Asuntos Ferroviarios
AP News

domingo, 30 de junio de 2024

La Muralla del Estrecho de Franco

En la zona del Campo de Gibraltar se encuentra una línea defensiva que se conoce, desde 2014, como la Muralla del Estrecho. Esta serie de construcciones militares del litoral gaditano, van desde San Roque hasta el cabo Roche, en Conil. 

La muralla del Estrecho de Franco

Formada por una serie fortificaciones como nidos de ametralladoras, casamatas contra-carro y fortines de fusileros, se construyeron antes del comienzo oficial de la Segunda Guerra Mundial, por orden del Generalísimo Francisco Franco ante la posibilidad de un ataque por parte de británicos o franceses. Para su construcción se utilizaron unos 15.000 presos republicanos, encuadrados en Batallones Disciplinarios de Soldados Trabajadores, dentro del plan de redención de pena por el trabajo. Este plan, que comenzó antes de finalizar la guerra civil, consistía en reducir en un día de pena redimida por cada dos días de trabajo, aunque tras el conflicto civil se modificó a dos días de condena por cada día trabajado.​ A estos presos se sumaron unidades de zapadores del ejército y otros trabajadores civiles.

La muralla del Estrecho de Franco
En el Campo de Gibraltar se encuentran más de 500 fortines a lo largo de la costa, en la que la población de San Roque es en la que más elementos defensivos reúne, con un centenar de búnkeres, mientras otros apenas tiene uno o ninguno. Obsoletos, estuvieron poco tiempo en servicio y en ningún momento llegaron a entrar en combate. Se diseñaron principalmente para albergar cañones ligeros anticarro, como los Ansaldo y los PaK 35-36 alemanes, que se mostraron poco eficaces ante los blindados. Tras abandonarse su finalidad militar, algunos fueron usados como alojamiento por familias que no podían acceder a viviendas dignas y otros usos como almacenes.

La muralla del Estrecho de Franco
Algunas de las fortificaciones más características se pueden ver, por ejemplo, en antes citado de San Roque especialmente por Sierra Carbonera. En Tarifa, la mayor concentración se encuentra en la Isla de Las Palomas y en las proximidades del Castillo de Santa Catalina. En Algeciras, por la playa de Getares aparecen más de cinco búnkeres y en el Parque del Centenario hay unos cuantos nidos de ametralladoras. En Los Barrios hay un fortín en la playa de Palmones y en Guadacorte, por el Barranco de Cañada Honda podemos ver otro muy bien camuflado entre las rocas. Si visitamos La Línea, podemos encontrarnos más construcciones militares en el Parque Princesa Sofía, el Fuerte de Santa Bárbara o el Museo del Itsmo.

La muralla del Estrecho de Franco
Estas fortificaciones se unieron a las que quedaron de la guerra civil española, con lo que se multiplicaron estos elementos defensivos de hormigón en las costas españolas y por la frontera con Francia en los Pirineos, a la que se llamó Línea P, ordenada construir el 1 de febrero de 1939. Menos conocido es que se dieron instrucciones para establecer posiciones enmascaradas de defensa en las zonas fronterizas de Guipúzcoa, Navarra y oeste de Huesca.

Quiero dar las gracias al Instituto de Estudios Campogribraltareños por el libro Fortines del Sur. Zona Oriental y la gran labor que realizan por la divulgación de la historia del Campo de Gibraltar.

Para saber más:
Fortines del sur. Zona oriental, del Instituto de Estudios Campogribraltareños y coordinado por Ángel Sáez Rodríguez

domingo, 10 de septiembre de 2023

Los españoles de Bir Hakeim

Una historia poco conocida sobre la intervención de españoles en la Segunda Guerra Mundial es la del millar de españoles que lucharon en la batalla de Bir Hakeim, al mando del general francés Pierre Koenig.

Los españoles de Bir Hakeim
Koenig estaba al mando de unos 3.700 hombres que formaban la 1ª Brigada francesa libre. En mayo de 1942, estos hombres se propusieron frenar el avance del cuerpo expedicionario italiano y el Afrika Korps, en el desierto de Libia, en su avance hacia Egipto. Para ello se atrincheraron en el oasis de Bir Hakeim, donde antes había existido un fortín otomano, donde resistieron durante dos semanas

Entre los hombres de Koenig se encontraba la 13ª Media Brigada de la Legión Extranjera que estaba integrada por algo más de 900 republicanos españoles que huyeron de los campos de concentración franceses en los que fueron internados tras la guerra civil española. Entre ellos había veteranos que habían luchado en Siria, Eritrea y Noruega. Para el general francés Émile Béthouart eran unos “alborotadores, difíciles de mandar, pero de una valentía extraordinaria”. Al frente de esta tropa se encontraba el teniente coronel, de origen ruso, Dimitri Amilakvari. Como segundo estaba el alférez Syvatowski, también ruso y nieto de Dostoievski.

Los españoles de Bir Hakeim
Las tropas de Bir hakeim, que tomaron posiciones semienterradas en las arenas del desierto, disponían de 63 tanquetas Bren-Carrier, 24 cañones de diferentes calibres, que en su mayoría manejaban los españoles. A estas piezas de artillerías había que sumar más de 70 ametralladoras y fusiles ametralladores, 44 morteros y 26 cañones y ametralladoras  antiaéreas. Con estas armas debían detener a las divisiones Ariete, Brescia y Pavia del ejército italiano y a las alemanas 15ª, 21ª y 90ª ligera.

El 26 de mayo Las divisiones del Eje atacaron con una punta de lanza de medio centenar de tanques mientras la aviación apoyaba el avance. Durante dos semanas resistieron hasta agotar la munición al grito: “¡Como en Madrid, camaradas!”. A pesar de la desesperada defensa, Bir Hakeim cayó finalmente el 11 de junio. Una tercera fueron bajas durante la batalla y del poco más de un millar de los que pudieron huir en la noche, antes de perder la posición, unos quinientos lograron llegar a duras penas al campamento de Ismailia. Entre ellos un destacado número de españoles. El resto murieron o cayeron prisioneros. Adolf Hitler dio la orden de ejecutar a los prisioneros franceses, pero Rommel se negó. De hecho, valoró muy positivamente la resistencia francesa. Al ver que los prisioneros morían de sed, ordenó que se les distribuyera la misma ración de agua que a sus soldados. El barco en el que fueron trasladados los prisioneros desde Bizerta a los campos de prisioneros en Italia, fue torpedeado y murieron todos. Casi 200 eran españoles.  

Los españoles de Bir Hakeim
La desesperada defensa en Bir Hakeim supuso un alivio para las tropas británicas, que pudieron reorganizarse y alcanzar la victoria en la batalla de El Alamein. Para Churchill “retrasar en quince días la ofensiva de Rommel, los franceses libres de Bir Hakeim han contribuido a salvaguardar la suerte de Egipto y del Canal de Suez”.

Los exiliados españoles destacaron por su coraje y muchos dejaron su vida en  Bir Hakeim. 

En el cementerio francés se pueden ver un buen número de sencillas cruces con nombres y apellidos españoles como Ruiz, García, Muñoz o Castaño.

A pesar de olvidar la participación española en esta batalla, en París se recuerda con un puente sobre el Sena y una estación de metro (muy próxima a la Torre Eiffel) en la que hay varios murales que cuentan esta gesta del ejército francés.

Para saber más:
Republicanos Españoles en la Segunda Guerra Mundial, de Eduardo Pons Prades
Web Archive
Foro Segunda Guerra Mundial
Farac
Davis López Cabia
Global Strategy

domingo, 30 de julio de 2023

El Holocausto de las mascotas

Los británicos son grandes amantes de las mascotas, pero esta historia tiene un asunto olvidado del pasado, ocurrido durante la Segunda Guerra Mundial.

Durante las primeras semanas de la Segunda Guerra Mundial, unos 750.000 perros y gatos murieron en Gran Bretaña. La gente hacía cola para sacrificar a sus mascotas. Clínicas veterinarias y perreras llevaron a cabo un exterminio nunca antes visto.

El sacrificio fue tan considerable que en las clínicas veterinarias se quedaron sin existencias de  cloroformo y los médicos tenían que usar corrientes eléctricas para matarlos. El alto número de muertes trajo otro problema añadido: sitio donde enterrar a las mascotas. Todo sucedía en un aparente estado de histeria colectiva ante el miedo de lo que se avecinaba. Organizaciones de caridad animal y asociaciones de veterinarios como la PDSA y la RSPCA se opusieron a esta "masacre".

Preocupados por la escasez de alimentos durante el período previo a la Segunda Guerra Mundial, el gobierno británico formó el Comité Nacional de Precauciones de Incursión Aérea (NARPAC) para decidir qué hacer con las mascotas antes de que estallase la guerra. Ante el riesgo de que los propietarios de mascotas podrían empeorar la situación si alimentan a sus animales editaron un folleto titulado "Consejos para los propietarios de animales".

El folleto que viene con un anuncio para un tipo específico de arma dijo: "Si es posible, envíe o lleve a sus animales domésticos al campo en previsión de una emergencia". "Si no puede dejarlos al cuidado de vecinos, lo más amable es que los sacrifique."
El mensaje fue emitido por la BBC y casi todos los periódicos lo publicaron.

La gente estaba preocupada por la amenaza de los bombardeos y la escasez de alimentos, y consideró inapropiado tener el lujo de una mascota durante la guerra, pero algunos dueños de mascotas vieron la posibilidad de salvar sus perros al solicitar que se unieran al ejército. aunque no fue hasta 1942, cuando el gobierno británico decidió reclutar a un ejército de 6.000 perros prestados por sus familias durante el tiempo que durase la guerra. Muchos no regresaron a casa.

Y no sólo las mascotas fueron las que pagaron por la escasez de alimentos, todos los animales del zoológico de Londres fueron sacrificados, desde las arañas de la viuda negra hasta los cachorros de león, todos alineados para ser exterminados.

Todo esto comenzó cuando aún ni había racionamiento ni habían comenzado los bombardeos del Blitz, que no llegaron hasta casi un año después, en el verano de 1940. En ese momento algunos dueños se apresuraron a sacrificar a sus animales, aunque ya en la primavera de 1940, muchos británicos se arrepintieron de sacrificar a sus queridos animales. Finalmente, las mascotas que sobrevivieron no tuvieron tantos problemas, ni crearon más a sus dueños, que hacían tanto la cola para sus alimentos como para la de sus mascotas.

El el caso de los gatos, el gobierno estimó que cerca de 80 millones de litros de leche fueron a parar a los comederos. Pero en su defecto se valoraba el aporte que hicieron los felinos en la lucha contra ratas y ratones.

El caso de los perros, tiene mayor importancia pues se demostró su utilidad en la búsqueda de las victimas entre los escombros, a causa de los bombardeos. Como el caso del perro que pasó doce horas escarbando para salvar a su familia, aunque tristemente los halló muertos.

En la posguerra el problema con las mascotas se hizo acuciante y en 1947 se tuvieron que sacrificar más de quince mil perros, por falta de alimentos e instalaciones donde acogerlos.

Hay un monumento conmemorativo en el Hyde Park de Londres para honrar a las mascotas que murieron por causa de la guerra. El monumento tiene dos inscripciones. la primera reza: "Este monumento está dedicado a todos los animales que sirvieron y murieron junto a las fuerzas británicas y aliadas en guerras y campañas a lo largo del tiempo". "No tenían opción".

Para saber más:
The great cat and dog massacre, de Hilda Kean
ABC
The Vintage News
New York Times
The Atlantic

domingo, 23 de abril de 2023

Los comandos del STS 26

Quizás la elegante mansión de piedra de Drumintoul Lodge, en Escocia no parezca un lugar en donde se formaron algunos de los mejores comandos del ejercito británico. Sin embargo, así fue, y fue preparada en 1940 en caso de una invasión alemana de las Islas Británicas. 

Los comandos del STS 26
En la actualidad este hermoso paraje natural en el que viven apenas 20.000 personas, es visitado por turistas para practicar deportes de nieve. Pero pocos saben que fue uno de los lugares claves en el entrenamiento de agentes del Ejecutivo de Operaciones Especiales (SOE), el encargado de dirigir diferentes escuelas de entrenamiento por todo el Reino Unido como las de Glenmore Lodge y Forest Lodge. Esta red fue tan efectiva y temida por los nazis que estos la bautizaron como la "Escuela Internacional de Gánsteres"

La ubicación del campo de entrenamiento STS 26 era ideal para el entrenamiento de comandos para que actuaran en Noruega. Era una zona montañosa muy parecida al país nórdico y disponía de numerosas líneas de ferrocarril en desuso, originalmente usadas para el transporte de madera y que podían ser dinamitadas por los comandos. En las instalaciones también se pretendía que los comandos aprendieran a entrenar a otros miembros de la resistencia, que al final de la Segunda Guerra Mundial, en Noruega fueron cerca de 40.000.

Los comandos del STS 26
Estos campos de entrenamientos eran mantenidos en secreto para los lugareños que vivían en los alrededores. En el lugar, los comandos solían entrenarse durante un año en diferentes aptitudes como tiro con armas cortas y largas así como ametralladoras, asesinatos silenciosos y explosivos, específicamente los lugares estratégicos para colocarlos, así como también la cantidad de carga necesaria para cumplir con éxito las diferentes misiones. Todo complementado con un duro entrenamiento físico.

La operación más famosa llevada a cabo por los comandos entrenados en STS 26 fue la Operación Gunnerside o Asalto Telemark realizada en 1943. Para ese año los aliados creían que Alemania estaba a punto de desarrollar la bomba atómica y para ello necesitaban grandes cantidades de "agua pesada". El agua pesada es en realidad óxido de deuterio, de composición similar al agua, en la que los dos átomos del isótopo más abundante del hidrógeno, el protio, son sustituidos por dos de deuterio, un isótopo pesado del hidrógeno. Este líquido era fundamental para retardar los neutrones producidos por la fisión en una pila de Uranio, solo se obtenía en la planta de Vemork, en Noruega.

Los comandos del STS 26
Antes de esta operación, en 1942, se llevaron a cabo otras misiones como sacar de Noruega a un ingeniero que trabajaba en la planta, para informar a Londres. Este regresaría unos días después con un grupo de comandos que pertenecen a la resistencia noruega.

En Noviembre de 1942 se intentó el sabotaje a la fabrica pero fracasó. Este intento hizo que los alemanes reforzaran la seguridad de la planta. Solo una una zona que daba a un barranco de 200 metros estaba sin vigilancia. Los agentes debieron atravesar el lugar y luego escalar la empinada pared de piedra con pesado armamento y equipamiento. Sin tener que efectuar ni un solo disparo, entraron, colocaron los explosivos y destruyeron unos 600 litros de agua pesada. Los comandos sobrevivieron, incluso después de recorrer 400 kilómetros hasta llegar a Suecia.

Los comandos del STS 26
Tras la Operación Gunnerside, los alemanes decidieron trasladar 14 toneladas de agua pesada a Alemania y en enero de 1944 los contenedores se cargaron en SF Hydro, el ferry que atraviesa el lago Tinsee. Sin embargo, los agentes, tambien entrenados en el STS 26, lograron infiltrarse entre los pasajeros del ferry y colocaron explosivos logrando que se hundiera en la zona más profunda del lago. Ocho soldados alemanes y 10 pasajeros civiles perdieron la vida.

Sin duda alguna, lo que lograron los comandos de la STS 26 cambió el curso de la historia de la Segunda Guerra Mundial. Héroes silenciosos, cuyas extraordinarias historias continuamos descubriendo con el pasar de los años. 

El último miembro superviviente del equipo de la Operación Gunnerside, Joachim Rønneberg, falleció el 21 de octubre de 2018.

Para saber más:
Operaciones secretas de la Segunda Guerra Mundial, de Jesús Hernández 

domingo, 5 de marzo de 2023

Historia de una imagen: Izando la bandera sobre el Reichstag

Izando la bandera sobre el Reichstag es una fotografía icónica de la Segunda Guerra Mundial. Tomada el 2 de mayo de 1945, durante la Batalla de Berlín, la instantánea muestra a Meliton Kantaria y Mikhail Yegorov levantando la bandera de la Unión Soviética en lo alto del Reichstag.

Izando la bandera sobre el Reichstag
La fotografía apareció en miles de publicaciones y llegó a ser considerada en todo el mundo como una de las imágenes más significativas y reconocibles de la Segunda Guerra Mundial, como sucedió con la imagen en la que aparecen un grupo de marines izando la bandera norteamericana en el monte Suribachi, en Iwo Jima

Debido al secretismo de los medios soviéticos, las identidades de los hombres se desconocían, al igual que la del fotógrafo, Yevgeny Khaldei, que fue identificado solo después de la caída de la Unión Soviética y su instantánea acabó convirtiéndose en un símbolo de la victoria soviética sobre la Alemania nazi. 

Izando la bandera sobre el Reichstag
Cuando Khaldei llegó a Berlín, tomó fotografías en varios lugares emblemáticos de la ciudad, incluyendo la Puerta de Brandenburgo y el Aeropuerto Tempelhof, pero se decidió por el Reichstag, a pesar de que los soldados soviéticos ya habían izado la bandera soviética sobre este edificio unos días antes.

El 2 de mayo de 1945, Khaldei subió a la azotea del Reichstag, ahora seguro, para tomar una de las imágenes que le  harían famoso. Llevaba con él una gran bandera, cosida por su tío, usando la tela de tres manteles La historia oficial diría más adelante que dos soldados seleccionados, Meliton Kantaria (georgiano) y Mikhail Yegorov (ruso), izaron la bandera soviética sobre el Reichstag el mismo día de su caída. Algunos autores afirman que, por motivos políticos, se cambiaron los protagonistas y que el hombre real que levantó la bandera fue el ucraniano Alyosha Kovalyov, a quien el NKVD le ordenó que callara.

Izando la bandera sobre el Reichstag
Sin embargo, según el propio Khaldei, cuando llegó al antiguo parlamento alemán, simplemente pidió a los soldados que se encontraban por allí que lo ayudaran con la puesta en escena, izando la bandera sobre el Reichstag; solo había cuatro personas, incluido Khaldei, en el tejado; el que estaba colocando la bandera era el soldado Alexei Kovalyov de Kiev, de 18 años, los otros dos eran Abdulkhakim Ismailov de Daguestán y Leonid Gorychev (también mencionado como Aleksei Goryachev) de Minsk.

De vuelta en Moscú, los censores soviéticos que examinaron la foto notaron que uno de los soldados tenía un reloj de pulsera en cada brazo, lo que indicaba que se había dedicado al saqueo. No querían mostrar esa imagen de su país y le ordenaron a Khaldei que, al menos, quitara uno de los relojes. Khaldei no solo hizo eso, sino que también oscureció el humo del fondo para dar más dramatismo a la composición. La foto resultante fue publicada poco después en la revista Ogonjok convirtiéndose en la versión que alcanzó fama mundial.

Izando la bandera sobre el Reichstag
Más tarde, algunas fuentes soviéticas afirmaron que uno de los relojes de pulsera era en realidad una brújula Adrianov y que el Ejército soviético pidió que se quitara porque sabía que esto la confundiría con un reloj obtenido en el saqueo de cadáveres. 
La Adrianov era una brújula militar diseñada por el topógrafo del Ejército Imperial Ruso Vladimir Adrianov en 1907. Las versiones de la brújula, que usaban en la muñeca, fueron adoptadas y ampliamente utilizadas por el Ejército Soviético.

La foto continuó siendo alterada. Se hizo que la bandera pareciera ondear de forma más dramática por el viento y fue también coloreada. A lo largo de su vida, Khaldei no se arrepintió de haber manipulado su fotografía más famosa. Cuando se le preguntó al respecto, respondió: "Es una buena fotografía e históricamente significativa. Siguiente pregunta por favor".

La revista alemana Der Spiegel escribió: "Khaldei se veía a sí mismo como un propagandista por una causa justa, la guerra contra Hitler y los invasores alemanes de su tierra natal". En los años previos a su muerte en octubre de 1997, le gustaba decir: "Perdono a los alemanes, pero no puedo olvidar". Su padre y tres de sus cuatro hermanas fueron asesinados por los alemanes

La bandera original, llamada Bandera de la Victoria se encuentra actualmente expuesta en el Museo Central de las Fuerzas Armadas de Rusia.

Para saber más:

domingo, 5 de febrero de 2023

El oscuro pasado del aeropuerto de Tempelhof

En el aeropuerto de Tempelhof (Flughafen Berlín-Tempelhof), que ahora es un gran parque para el disfrute de los berlineses, fueron empleados unos 3.000 trabajadores forzados, que provenían, en su mayor parte, de los países del Este de Europa. Siendo uno de los primeros campos de concentración nazis.

aeropuerto de TempelhofEn 1909 comenzaron los primeros vuelos sobre Tempelhof, entre los que estuvo la primera exhibición aérea de la historia.
No fue hasta 1923 cuando Tempelhof fue considerado oficialmente un aeropuerto y tres años después se fundó la compañía aérea Lufthansa. Hasta la construcción del Pentágono, la sede del Departamento de Defensa estadounidense. fue el edificio más grande del mundo. Su terminal de un cuarto de circunferencia de más de 1 kilómetro de longitud serviría como la puerta a la gran Germania imaginada por Hitler.

Fue a comienzos del verano de 1933 cuando la Gestapo comenzó a usar unas instalaciones carcelarias militares en el aérea norte de Tempelhof como lugar de detención para opositores políticos. Llamado Columbia, debido a su proximidad a la Columbiastrasse. En 1935 quedó integrado en el sistema de campos de concentración del III Reich y sirvió de plataforma para el ascenso de muchos miembros de las SS.

aeropuerto de TempelhofPor el campo pasaron unos ocho mil prisioneros, permaneciendo en las instalaciones apenas unos días, y cuando se cerraron en 1936, los que quedaban allí fueron trasladados al campo de concentración de Sachsenhausen, al norte de Berlín. Básicamente fue un lugar de ensayo, porque el régimen nazi no tenía planeado en fechas tan tempranas cómo tendrían que funcionar los campos de concentración y de trabajo.

En el aeropuerto se instalaron talleres para montar aeronaves, como el bombardero en picado Junkers JU-87 “Stuka” fabricados por la empresa Weser. También la compañía Lufthansa tenía su base y talleres en las instalaciones aeroportuarias.

Según el relato de una de las trabajadoras forzadas, Stanislawa Michalowska: "Para desayunar nos daban un panecillo, que nos repartíamos entre ocho personas, y un poco de mermelada y queso. El almuerzo era en el trabajo: un par de patatas asadas, un poco de salsa y de vez en cuando veinte gramos de carne". También según su relato les alojaban de ocho en ocho en barracones en el aeropuerto y a cada uno les asignaban una cama de madera, un colchón de paja, una almohada y un edredón gris sin funda.

Para saber más:
Goethe Institut
ABC
Vaumm
Foro Segunda Guerra
Liberation Route Europe

domingo, 13 de noviembre de 2022

La aldea escondida de Hoge Veluwe

El Parque nacional De Hoge Veluwe, uno de los más extensos de los Países Bajos, es visitado por más de medio millón de turistas cada año y es el legado único de una de las parejas más llamativas de la historia holandesa: Anton y Helene Kröller-Müller, que instalaron un museo en su interior. 

La aldea escondida de Hoge Veluwe
Pero este excepcional paraje natural esconde un secreto que es prácticamente desconocido hasta para los holandeses. Unas pequeñas cabañas semienterradas que se convirtieron durante la ocupación alemana en el hogar de un centenar de personas. 

La pequeña aldea oculta la componen nueve cabañas que se construyeron en 1943 para cobijar entre 80 y 100 personas. La dura persecución de los judíos en Holanda provocó que de los 140.000 judíos que vivían en el país, antes de la guerra, solo sobrevivieran 38.200. Los refugiados eran en su mayoría judíos semitas pero también se encontraban algunos desertores y estuvieron escondidos aproximadamente un año y medio. Este refugio se encuentra escondido en el corazón de este bosque de casi 55 kilómetros cuadrados situado muy cerca de Arnhem, el puente más lejano de la Operación Market-Garden.

La aldea escondida de Hoge Veluwe
La vida en esta pequeña aldea era muy dura, con el constante miedo a ser descubiertos. El día se pasaba permaneciendo en silencio y escondidos en las cabañas. Cuando llegaba la noche podían salir a buscar comida o ir a otra de las cabañas. Al principio no disponían de agua para beber o el aseo. Más tarde, lograron instalar una bomba de agua a la que solo se podía acudir al caer la noche.

El interior de las cabañas apenas tenía comodidades. Tan solo había unos estrechos bancos corridos en las paredes que servían para sentarse o tumbarse lejos de la humedad de la tierra. Pocas cosas más otorgaban algo de comodidad. Apenas se podía hacer fuego en el interior, y solo de noche, para que el humo no los delatara y con extremo cuidado de que no saliera luz al exterior.

La aldea escondida de Hoge Veluwe
Estas construcciones clandestinas fueron la iniciativa de un jurista de Ámsterdam que colaboraba con la resistencia y que construyó varios asentamientos similares diseminados por todos los Países Bajos.

El anonimato no duró mucho tiempo. En octubre de 1944, después de más de un año ocultos de los nazis, fueron descubiertos por unos cazadores que los denunciaron a las autoridades alemanas de ocupación. A pesar de ello casi todos los refugiados escondidos lograron escapar a tiempo. Solo ocho de ellos corrieron peor suerte.

Para saber más:

Het Nationale Park De Hoge Veluwe
Telemadrid
Disfruta Amsterdam
Kröller Müller

domingo, 6 de noviembre de 2022

Trece minutos para matar a Hitler

El 8 de noviembre de 1939, oculta dentro de una columna en el centro de la cervecería Bürgerbräukeller, en la que los jerarcas del partido nazi conmemoraban su fallido golpe de Estado de 1923, una bomba esperaba a Adolf Hitler.

En la cervecería Bürgerbräukeller, en Múnich, con una capacidad para más de 1800 personas, se realizaban mítines políticos y era un lugar de reunión de miembros del Partido Nacionalsocialista alemán (NSDAP), que incluían al mismísimo Führer, Adolf Hitler, y sus discursos incendiarios.

Durante 30 noches, el carpintero de ideología comunista Georg Elser se se quedó escondido en el interior del local. Cada noche trabajó concienzudamente para crear un hueco oculto en una de las columnas de la cervecería para camuflar una bomba con un mecanismo de relojería. Tras finalizar su trabajo, puso en marcha el mecanismo de relojería y se dirigió a Suiza.

Por cosas del destino o de la providencia, de la que Hitler haría gala en más ocasiones, el discurso de Hitler fue más breve de lo habitual y abandonó el local mucho antes que de costumbre. Pasadas las las 21 horas el Führer ya había abandonado el local. Trece minutos después, la bomba explotó y ocho personas fallecieron casi al instante y provocó varios heridos más.

Si el reloj de su artefacto casero hubiera estado programado para solo 13 minutos antes la historia del mundo hubiera sido muy diferente. Pero Elser quiso que la explosión llegara en el culmen del discurso del Führer. Una manera épica de acabar con el hombre que llevaría a Europa a la mayor guerra del siglo XX.

Elser fue detenido en la frontera y puesto en manos de la Gestapo. Tras ser torturado e interrogado, fue trasladado a los campos de concentración de Sachsenhausen y Dachau catalogado especialmente como "Prisionero especial del Führer" para ser juzgado en un juicio al final de la guerra junto a otros prisioneros que tenían su misma categoría. En los interrogatorios se le intentó relacionar con los servicios secretos británicos o con el opositor nazi Otto Strasser, pero todo lo llevó a cabo el solo. fracasaron.
Debido a que la guerra llegaba a su fin y Alemania estaba derrotada, el 9 de abril de 1945, fue asesinado en Dachau de un frio tiro en la nuca.

En las actas del interrogatorio de Georg Elser, encontradas en 1964, afirmó a sus interrogadores:
Quería evitar la guerra.
Nunca dudé de lo que hacía.
Tras este atentado, Hitler fue objeto de al menos 41 tentativas de asesinato. La más famosa fue la llevada a cabo por el Coronel Claus von Stauffenberg, el 20 de julio de 1944 en la Guarida del Lobo.​

En la Wilhelmstraße 49 de Berlín, antiguamente centro de poder nazi, se encuentra una silueta de su rostro en acero y 17 metros de altura erigido en su memoria en 2011. Muy cerca se encontraba el Führerbunker. Donde Hitler acabó con su vida en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial.
En el lugar en el que se encontraba la cervecería Bürgerbräukeller hay una placa que recuerda a Georg Elser.

Para saber más:
ABC
El Diario
Wikipedia
Curiosity Beer
El Gran Capitán

domingo, 2 de octubre de 2022

El misterioso robo de una maquina Enigma en Bletchley Park

Uno de los modelos más avanzados de la máquina de codificación alemana Enigma, fue robada el 1 de abril de 2000 del museo de criptografía de Bletchley Park, en Milton Keynes, al noroeste de Londres.

Aquel día era una jornada de puertas abiertas. Al anochecer, poco antes de cerrar, y a pesar de que la máquina se encontraba en una urna de vidrio con llave, en una sala con un único acceso y para el que se requería un permiso especial, fue robada sin causar daños aparentes.

Se especuló mucho sobre quien pudo haberla robado: desde que se trataba de una banda organizada que se hizo pasar por personal del museo, pasando por la sospecha de que hubo ayuda desde dentro, hasta la sospecha sobre una mujer en un vehículo rojo aparcado en una zona no autorizada.

Las causas del robo tambien fueron motivo de controversia. Se pensó en una venganza de especuladores porque en 1991 no se demoliera el edificio del museo. Se pensó que fue robada para Mick Jagger, el cantante de los Rolling Stones, que ya poseía una Enigma más sencilla de tres rotores o para la actriz Kate Winslet, que estaba interesada en documentarse para la película "Enigma", basada en el trabajo de los miembros de Bletchley Park y dirigida por Michael Apted. La causa más plausible era que se sustrajo para venderla en el mercado especializado. Además, la directoras del consorcio que controla el museo de Bletchley Park, Christine Large, estuvo recibiendo amenazas de muerte por teléfono.

La Enigma robada estaba valorada en 100.000 libras y es un modelo avanzado de cuatro rotores, del que tan solo hay en el mundo otros dos. Uno de ellos está en el National Cryptologic Museum de Maryland. El modelo perteneció al Abweher, el servicio secreto alemán y había sido cedido por el gobierno británico, debido a que Bletchley Park fue la llamada "Estacion X" durante la guerra y de cuya existencia no se supo hasta 1967. En Bletchley Park trabajo Alan Turing junto a otros matemáticos, criptógrafos, lingüistas, campeones de ajedrez o expertos en crucigramas.

Las investigaciones sobre el robo estaban en un punto muerto hasta que en septiembre el museo recibió una carta en un mal inglés, en donde alguien que se hacía llamar "The Master" pedía un rescate de 25.000 libras. Para demostrar que tenía la Enigma adjuntaba una foto de la placa de identificación con la referencia G312 afirmando que actuaba en nombre del propietario, que desconocía su origen ilícito, pero que quería recuperar su inversión. En sucesivos mensajes, y ante la poca intención de pagar el rescate, amenazaron con destruir la máquina. Finalmente se decidió pagar el rescate antes del ultimátum del 6 de octubre. Sin embargo, "The Master" no dio más señales de vida.

11 días después, el presentador de la BBC, Jeremy Paxman fue advertido de que desde hacía una semana tenía un paquete a su nombre. Al abrirlo resultó ser la Enigma robada pero sin tres de los cuatro rotores. Siguió un intento por cobrar el rescate de los tres rotores que faltaban a través de varios mensajes en los anuncios del "Times" entre "The Master" y dos periodistas del periódico, que incluso llegaron a hablar por teléfono.

Finalmente el 18 de noviembre el diario "Times" informó que Dennis Yates, antiguo comerciante de antigüedades, habia sido arrestado. Declaró ante la policia que era inocente, que tan solo era un intermediario. Tambien afirmó conocer al ladrón y al comprador pero que no podía dar sus nombres. Puesto en libertad bajo fianza negoció la devolución de los rotores que fueron entregados en una comisaría de policia.

Para saber más:
La Red 21
El Mundo
Dr Enigma
BBC: 1 - 2 - 3 - 4 - 5 - 6 - 7