domingo, 27 de diciembre de 2020

La Catedral Nazi de la Luz

Las multitudinarias concentraciones del partido Nacionasocialista alemán se realizaban en un espacio especialmente diseñado para estos eventos que abarcaba 11 kilómetros cuadrados. Era el campo Zeppelin (Zeppelinfeld). Este gran espacio fue en primer lugar un campo de pruebas para los zepelines.

La Catedral Nazi de la LuzCuando Hitler en 1933 declara a Nüremberg "Ciudad de los Congresos Partidarios del Tercer Reich" le encarga al arquitecto Albert Speer un proyecto de gran relevancia, un lugar que debía escenificar el poder sobre el resto del mundo. El resultado queda al nivel de un concierto de rock: es la Catedral de la Luz.

La Catedral de la Luz, fue la singularidad estética principal en los multitudinarios mítines del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán de Nüremberg a partir de 1933 e inmortalizados por la cineasta Leni Riefenstahl en el Triunfo de la Voluntad y en un anterior, dirigido por Hans Weidemann llamado Festliches Nürnberg.

Como las obras arquitectónicas del Zeppelinfeld no se pudieron acabar a tiempo, Speer decide usar provisionalmente reflectores antiaéreos para crear una serie de columnas de luz que cerraran el espacio. Para ello utiliza 152 reflectores colocados a 12 metros uno de otro y apuntados, en vertical, hacia el cielo.

El resultado era una impresionante pared de luz que rodeaba el recinto y lo hacía visible a kilómetros de distancia. Aunque originalmente se habían planeado como una medida temporal, se continuó usando para los mítines del partido.

La Catedral Nazi de la LuzEn la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936 Eberhard von der Trappen creó un efecto semejante, en el que colaboró Speer.

El efecto que se lograba fue brillante, tanto desde el interior del Zeppelinfeld, construido para más de 300.000 participantes, como desde los exteriores del recinto.
Para Speer "la sensación era de una gran habitación, con las vigas sirviendo como poderosos pilares de paredes exteriores infinitamente ligeras".

El embajador británico, en Berlín, Sir Nevile Henderson, describió el efecto como "solemne y hermoso, es como estar en una catedral de hielo".

Los reflectores eran propiedad de la Luftwaffe, lo que causó problemas con su comandante en jefe, Hermann Göring, porque eran la mayor parte de la reserva estratégica de Alemania. Finalmente Hitler decidió que su uso en estas ceremonia era bueno como medio de propaganda mostrando al mundo el poderío de Alemania:
Si los utilizamos en cantidades tan grandes para algo como esto, otros países pensarán que estamos nadando en reflectores. 
La Catedral Nazi de la LuzVisto desde el aire era espectacular, ya que los utilizados en estos eventos tenían, gracias a sus 990 candelas y su vidrio parabólico de 150 cm, un alcance de unos 8 kilómetros y eran eficaces para detectar objetivos a una altitud de entre 4.000 y 5.000 metros. Los focos estaban conectados por unos cables de 200 metros a unos generadores que disponían de un motor de 8 cilindros y 51 caballos que generaba una corriente de 200 amperios y 110 voltios. Cada foco y generador eran manejados por una dotación de siete soldados de la Luftwaffe.

Cada año los congresos tenían un lema acorde con la situación política del momento, como sucede en la actualidad. El primer congreso, de 1933, se llamó "De la victoria", por la victoria del pueblo alemán que puso fin a la República de Weimar.

La Catedral Nazi de la LuzEl segundo no tuvo un lema inicial, pero posteriormente recibió diversos nombres como "Congreso de la unidad y la fortaleza", "Congreso del poder" o "Congreso de la voluntad".

El celebrado en 1935 está dedicado a la "liberación" del Tratado de Versalles, por lo que se llamó "Congreso de la libertad".

Al año siguiente se celebró el "Congreso del Honor" por la recuperación de región de Renania.

Los dos último que se celebraron, en 1937 y 1938 se llamaron "Congreso del trabajo", por el gran descenso del desempleo desde la llegada de Hitler a poder y "Congreso de la Gran Alemania" por el Anschluss, la anexión de Austria al III Reich.

El congreso de 1939, que se iba a llamar el "Congreso de la paz" (Reichsparteitag des Friedens), se canceló a última hora debido a la invasión de Polonia y el comienzo de la Segunda Guerra Mundial en Europa.

miércoles, 23 de diciembre de 2020

Lectura recomendada: Los Héroes de Hitler

Después de 75 años del fin de la guerra que asoló Europa, el III Reich y sus héroes siguen causando atracción entre los aficionados a la Segunda Guerra Mundial. Héroes como Kurt Knispel, Hans Rudel o el mariscal Erwin Rommel, entre otros.

Los Héroes de Hitler
Fiel a su estilo ameno y de fácil lectura que llega a todos los lectores, Jesús Hernández nos trae, en esta ocasión,  historias llevadas a cabo con audacia y valor por muchos héroes desconocidos. No es para nada simpatía por el nazismo. Entre esos hechos heroicos están la resistencia numantina de las tropas alemanas en Narvik, el asedio de Cholm sufrido por por los infantes alemanes en el frío de Rusia, o en el calor de Túnez, pasando por Carentan con el barón Von der Heydte y sus "Leones" del 6º regimiento de Fallschirmjägers, para seguir navegando con los navíos corsarios de la Kriegsmarine o volar con una pionera de la aviación.

En el libro aparece la historia inédita, muy interesante, del oficial alemán Konrad von Leipzig, que a pesar de perder una pierna en Rusia fue capaz de realizar una de las misiones más insólitas de la Segunda Guerra Mundial en el Norte de África y estar al mando de una unidad de patrulleras en las costas de Croacia.

Pero no todos los héroes de este estupendo libro son realmente héroes de Hitler. En Alemania tambien hubo héroes que se enfrentaron a un régimen represor y Jesús les hace un homenaje contando la historia de una pareja de héroes prácticamente desconocidos de los que ya hemos contado su historia en El Cajón de Grisom. Su vida era la vida de cualquier matrimonio alemán de clase trabajadora, hasta que un hecho cambió sus vidas y se convirtieron en unos héroes anónimos de la resistencia antinazi, utilizando simples postales. 

El régimen nazi fue el caldo de cultivo en el que algunos ciudadanos ordinarios se convirtieron en crueles asesinos como ya nos mostró Jesús Hernández en "Bestias Nazis: Los verdugos de Hitler". Pero en ese régimen tambien otras personas corrientes se convirtieron en héroes extraordinarios. Junto a "Los Héroes de Hitler", ambos libros son complementarios y un ejemplo de que la guerra puede sacar a la luz lo peor y lo mejor de los seres humanos.

Como divulgador de la Historia de la Segunda Guerra Mundial me ha sorprendido muy gratamente "Los Héroes de Hitler" y creo que es posiblemente el mejor libro de Jesús Hernández, que ya lleva 25. Sorprenderá y ayudará a conocer más de cerca los actos de heroísmo de gentes corrientes que debieron luchar en tiempos complejos para poder seguir con vida. Aunque lucharan por un régimen que causó una guerra que segó la vida de millones de seres humanos. Bueno, no todos.

Los Héroes de Hitler tiene 448 páginas con fotografías y se puede adquirir en la web de Editorial Almuzara, Todos tus Libros y en tu librería favorita.

Para saber más:
Editorial Almuzara

domingo, 20 de diciembre de 2020

Tecnología que ayudó a ganar la Segunda Guerra Mundial: El puente Bailey

Autor invitado: Alberto Martínez Diaz

En el imaginario colectivo asociamos las grandes batallas de la Historia a hazañas heroicas individuales o a la defensa de valores identitarios encabezados por brillantes generales dotados de una inteligencia que los hacía salir triunfantes del campo de batalla frente al enemigo. Con el paso del tiempo, cada vez adquirió mayor importancia la superioridad tecnológica y logística de los ejércitos en la consecución de las victorias y hoy en día podemos calificarla como determinante.

El puente Bailey
Durante la Segunda Guerra mundial se libraron simultáneamente dos escenarios de confrontación, uno, lógicamente, en el frente de batalla y el otro en la retaguardia, en el campo científico y de la ingeniería. Aunque los alemanes contaban con mejores científicos e ingenieros y propiciaron grandes avances tecnológicos, finalmente se vieron desbordados por la mayor capacidad de producción de armamento de los EE.UU.

Todos recordamos los carros de combate Panzer, especialmente el Tiger (Panzerkampfwagen VI Tiger Ausf. E) muy superiores a los Sherman M4 estadounidenses o al T-34 soviético y a los míticos aviones Mustang estadounidenses, los británicos Spitfire y Hawker Hurricane o los Messerschmitt, Heinkel y Junker alemanes. Menos conocidos por el gran público fueron algunos inventos y desarrollos científicos que no se encuadran en la categoría de armamento pero que cambiaron el curso de la guerra. Me refiero, por ejemplo, al desencriptado de la máquina enigma, que permitió conocer la comunicaciones alemanas y la posición de los letales submarinos alemanes U-Boote con su táctica de manada de lobos (Rudeltaktik), la invención del radar por los ingleses, que permitió a la RAF anticiparse a la Luftwaffe en los cielos, en la denominada Batalla de Inglaterra o al mucho menos conocido, pero no menos importante puente de Bailey.

El puente Bailey
Donald Bailey (1901-1985), era el diseñador jefe del Experimental Bridging Establishment de los Ingenieros Reales, cuando diseñó en 1940 el puente que lleva su nombre, que terminaría reemplazando al puente Inglis (Sir Charles Edward Inglis) como equipamiento del ejército Británico. El puente tuvo tal éxito que fue adoptado por la mayoría de ejércitos del mundo y actualmente todavía se fabrica una variante modernizada del mismo para su uso en zona de desastres o en países subdesarrollados.  

El propio Mariscal Montgomery reconoció en 1947 la importancia del mismo en la contienda: "Los Puentes Bailey fueron una contribución enorme hacia el final de la Segunda Guerra Mundial" En referencia a sus propias operaciones con el VIII Ejército Británico en Italia y el 21º Grupo de Ejército en el noroeste de Europa "no habrían podido mantener el ritmo de avance necesario, y se habrían puesto seriamente en riesgo, de no haber contado con el suficiente suministro de Puentes Bailey".

En 1943 se le otorgó a Donald Bailey el nombramiento de oficial de la Orden del Imperio Británico y en 1946 se le concedió el título de "Sir" en reconocimiento por la contribución de su diseño a la victoria Aliada.

El puente Bailey
La producción dio comienzo en julio de 1941, entrando en servicio a partir de diciembre de ese mismo año. La 237 Field Company fue la primera unidad en construir un puente Bailey en contacto con el enemigo el 25 de noviembre de 1942, cuando levantaron un puente de 30 metros sobre el río Medjerda en Madjez el Bab, Túnez. Durante la guerra fueron fabricadas unas 490.000 toneladas de material, con un total de 320 kilómetros de longitud de puentes fijos y unos 64 km. de puentes flotantes construidos (las cifras varían según las fuentes).

La gran importancia de esta infraestructura durante la guerra proviene de la rapidez y facilidad de su implantación en el terreno tan solo con fuerza humana sin intervención de grúas o maquinaria pesada, incluso bajo fuego enemigo, para cruzar ríos cuyos puentes habían sido destruidos previamente por los alemanes para dificultar el avance de las tropas aliadas.

El puente Bailey
Se trata de un puente portátil de entramado, realizado a partir de módulos prefabricados regulares del tipo "mecano" de unos a 3 metros de longitud, que permite salvar vanos de hasta 60 metros. Las distintas piezas que conforman cada módulo son uniformes, transportables a mano y fijadas mediante sistemas de sujeción que no necesitan herramientas complejas. [Descargar manual]

El elemento básico de este sistema es el panel de tres metros de longitud y un metro y medio de altura realizado mediante vigas en celosía, que son trabadas transversalmente  con vigas simples mediante fijaciones, constituyendo la parte inferior que apoyará en la capa de rodadura.

Las distintas piezas estandarizadas que constituyen el modulo básico son transportadas mediante camiones y el montaje del puente está perfectamente detallado en el manual que describe la forma y modo de ensamblaje de las mismas. Según el manual de 1943 del Departamento de Guerra de EE.UU el tiempo de montaje por soldados especializados oscilaba entre las 2 horas para un puente de 12 metros y las 24 horas para un puente de 60 metros, sin contar el tiempo de preparación de la zona, descarga y otras consideraciones de visibilidad, mal tiempo o actividad enemiga.

El puente Bailey
Dado que este post está pensado para el público en general, no me detendré en las características técnicas del puente diseñado por  Donald Bailey que le confieren la robustez estructural y la capacidad de soportar los esfuerzos y tensiones producidas durante el tiempo que está en voladizo hasta que se apoya en el otro extremo del cauce. 

El propio Donald Bailey explicaba en un video con un sencillo ejemplo fácil de entender el principio básico que otorga tales propiedades al puente. Para ello utilizó cajas de cerillas. Resumo el pequeño experimento que cualquiera puede hacer en casa: Se necesitan varias cajas de cerillas vacías  (cada caja representa un módulo del puente), de las cuales extraeremos parcialmente el cajetín interior más o menos hasta la mitad. Introducimos la parte del cajetín que ha quedado fuera en el hueco posterior de la siguiente caja de cerillas y así sucesivamente hasta obtener un conjunto ensamblado de cajas de cerillas que se comportan como un único objeto. Se adjunta un esquema del ensamblaje para una mejor comprensión.

El puente Bailey
Una vez descargados de los camiones las piezas de los módulos necesarios para salvar la distancia entre orillas del río, se prepara el terreno fijando sobre el mismo una estructura con rodillos encima de la cual se van ensamblando de uno en uno los distintos módulos y deslizándolos (lanzamiento de la estructura) hasta que se alcanza la otra orilla. Finalmente se quitan los rodillos, se fija la estructura y se instala el solado del puente. Inicialmente se hacía con tablones de madera, aunque posteriormente se reforzaría con planchas de acero para evitar los destrozos ocasionados en la misma por las cadenas de los carros de combate.

El ejército español tiene actualmente en dotación este tipo de puentes y son numerosos los casos en los que por desastres naturales han instalado puentes Bailey en toda la geografía española, en concreto los últimos se instalaron en Artá (Mallorca) y en El Rubio (Sevilla). Para los aficionados cinéfilos os recomiendo la magnífica  película Un puente lejano (A Bridge Too Far, 1977)  dirigida por Richard Attenborough y basada en la fallida operación Market-Garden, donde aparece el puente Bailey.

Alberto Martínez Diaz es ingeniero civil, autor del blog HA Historia y Arte y escritor. Ha publicado la "Doncella en la Nieve" y recientemente "Las Máscara Alana" a la venta en Amazon. Podéis seguirle en Facebook .

Para saber más:
Wikipedia (Puente Bailey)
Wikipedia (Donald Bailey)
Internet Archive
Youtube (Animación 3d de la instalación)
Revista Ejército nº 141
Youtube The Man Behind The Bailey Bridge (1945)

domingo, 13 de diciembre de 2020

Jan Baalsrud. El duodécimo hombre

Noruega no estaba preparada para la guerra y creyó que la neutralidad que la había salvado del anterior conflicto se mantendría tambien en esta nueva guerra mundial. Finalmente la familia real noruega tuvo que huir a Gran Bretaña junto al resto del gobierno y el tesoro nacional. En su lugar se quedó un régimen pro-nazi bajo la presidencia de Vidkun Quisling.

Jan Baalsrud luchó durante la Campaña Noruega (9 de abril - 10 de junio) bajo el mando del General de División Carl Johan Erichsen, pero tras la caída del país en manos alemanas escapó a Suecia y se unió a la legación británica en Estocolmo, quien lo entrenó en espionaje. Durante ese periodo hizo tres viajes a Noruega, pero fue capturado por los suecos en su cuarto intento, tras lo que fue expulsado de Suecia. Los siguientes seis meses los pasó viajando por el mundo, pasando por Rusia, Sudáfrica e Inglaterra, llegando finalmente Escocia, donde fue reclutado por el Special Operations Executive (SOE) y entrenado en operaciones de inteligencia y sabotaje en Europa.

El 24 de marzo de 1943, Baalsrud y otros 11 comandos partieron hacia Noruega en el pesquero Brattholm. Con una doble misión; destruir una torre de control aéreo de la Luftwaffe en Bardufoss, y reclutar combatientes de la resistencia noruega. A su llegada debían entras en contacto con un miembro de la resistencia, pero dieron con un hombre que los denunció a los alemanes.

El 30 de marzo, el Brattholm fue atacado por una patrulla alemana. Baalsrud y su equipo detonaron las ocho toneladas de explosivos que trasladaban a bordo y trataron de escapar, pero tras nadar en las aguas heladas hasta la orilla fueron capturados por los alemanes, solo Baalsrud logró huir pero tras recibir un disparo en el pulgar de su pie derecho.

La familia Idrupsen, estaba reunida cuando el pesquero saltó por los aires. Huyeron para quedarse con unos familiares, pero esa misma noche, la hija mayor y su primo llegaron con Baalsrud empapado y medio congelado.

Si los alemanes encontraban a Baalsrud, todos estarían muertos, pero la familia Idrupsen decidió ayudarle. Tenían que llevarle hasta la Suecia neutral, pero no sería fácil.

Baalsrud con el rey de Noruega
Para mantener a salvo a los que lo ayudaron, nunca dijo de dónde venía, y cuando se iba, nunca les dijo a dónde se dirigía. Fue trasladado de una familia a otra hasta que comenzó a subir el monte de Jaeggevarre de más de 1.800 metros. Equipado con ropa de abrigo, botas y esquís, subió la montaña, pero una avalancha lo lanzó ladera abajo y lo cubrió de nieve.

Desaparecieron sus botas, sus esquís y su comida. Pero lo peor era que estaba cojo, había desarrollado ceguera por la nieve y comenzaba a sufrir alucinaciones. A duras penas, llegó al pueblo de Furuflaten y se topó con la casa de la familia Gronvoll, que pertenecían a la resistencia.

A pesar del riesgo, los aldeanos escondieron a Baalsrud en un granero, al que Jan llamaba "Hotel Savoy". Debían volver a él, pero una tormenta los mantuvo alejados durante varios días. Para entonces, los dedos de los pies de Baalsrud se habían deteriorado por la congelación y la gangrena producida por la herida del disparo mal curada. Temiendo que la infección se propagara, se vio forzado a realizar algo drástico.

Se cortó las puntas de los dedos para que sangraran y como el dedo gordo de su pie izquierdo se había gangrenado él mismo se lo amputó. Finalmente, lo trasladaron a otra aldea y, desde allí, a una cueva en el valle de Skaidijonni, donde otra tormenta le mantuvo aislado durante casi un mes. Pasó el tiempo amputando el resto de sus dedos de los pies y pensando en el suicidio.

Cuando por fin consiguieron acceder a él, apenas tenía un hálito de vida. Nils Nilsen (un granjero local) pidió a los sami (una tribu de indígenas locales) que transportaran a Baalsrud en un trineo de renos hasta Suecia. A través de la Finlandia aliada de los nazis, finalmente llegaron a Suecia el 1 de junio de 1943.

Para entonces, pesaba apenas 40 kilos. Tardó seis meses en recuperarse, y tuvo que aprender a caminar de nuevo. Tras la recuperación, regresó a Escocia para entrenar a comandos. Regresó a Noruega para luchar nuevamente y ver su país liberado en 1945.

Por su lealtad y servicio, Noruega le otorgó la Medalla de St. Olav con Hojas de Roble. Entre 1957 y 1964, fue presidente de la Unión Noruega de Veteranos con Discapacidad (Krigsinvalidforbundet). Falleció en la isla de Tenerife (España) en 1988, a los 71 años.

Las líneas aéreas Norwegian Airlines tiene uno de sus aviones dedicado a Jan Baalsrud y su impresionante aventura fue llevada al cine en 1957 (Ni Liv: Historien om Jan Baalsrud), en 2017 (Den 12. mann) y en un documental.

Para saber más:
Nosotros morimos solos, de Davis Howarth
Nordlige Folk
The Sidney Morning Herald
Wikipedia
Den 12 Mann
Northern Norway
NRK TV

domingo, 6 de diciembre de 2020

El ataque estadounidense a Pearl Harbor

No, no me he equivocado con el titulo. Los estadounidenses atacaron Pearl Harbor.

El 7 de febrero de 1932, más de nueve años antes del ataque japonés del 7 de diciembre de 1941, fuerzas aeronavales de los Estados Unidos realizaron un ataque casi idéntico al japonés, pero tan solo fue en unos ejercicios navales. El creador de los planes de ataque no fue el almirante Yamamoto, fue el contralmirante Harry E. Yarnell, uno de los primeros defensores de los portaaviones.

ataque estadounidense a Pearl Harbor
Desde los comienzos de la aeronáutica, a principios del siglo XX, el ejercito empezó a ver el potencial de la aviación como arma de guerra y en la Primera Guerra Mundial demostró claramente su gran potencial. En la Gran Guerra, los pilotos bombardeaban su objetivos lanzando a mano las bombas desde su aviones, pero esto distaba mucho ser realmente eficaz. Este hecho hizo que la U.S. Navy considerara de que los aviones no eran una amenaza para sus grande navíos. El general del ejército William "Billy" Mitchell les demostró que estaban equivocados, cuando en 1921 sus hombres hundieron al acorazado alemán Ostrfriesland en una prueba.

En 1932, Yarnell recibió el mando de la fuerza de ataque en un ejercicio anual para probar las defensas estadounidenses en la base naval de Pearl Harbor, en las Hawai. Los defensores estaban seguros de que Yarnell, como todos los que lo realizaron antes, atacaría la base usando sus grande navíos de guerra, los acorazados y cruceros. Si embargo decidió demostrar la capacidad de sus portaaviones.

Yarnell ordenó a sus cruceros que permanecieran cerca de la base de San Diego en completo silencio de radio. Mientras, sus portaaviones, el USS Lexington y el USS Saratoga, con 152 aviones a bordo, iban rumbo a Pearl Harbor con escolta de destructores aprovechando una tormenta que los ocultó de los observadores enemigos.

ataque estadounidense a Pearl Harbor
USS Saratoga
A primera hora de la mañana del domingo 7 de febrero de 1932, la flota atacante estaba en posición. Battleship Row estaba dormida, igual que el 7 de diciembre de 1941. Y, excepto por el uso de torpedos modificados que utilizó Japón y el tamaño de las flotas utilizadas, los dos ataque eran prácticamente idénticos.

Los cazas despegaron primero y llegando desde el nor-noreste (igual que los japoneses), atacaron los aeródromos de los defensores, evitando que los aviones despegaran. Detrás de ellos, los bombarderos en picado BM-1 arrojaron bengalas y bolsas de harina que simulaban bombas, "destruyendo" los acorazados y muchos otros buques.

Tras el raid, Yarnell fue declarado ganador de los ejercicios, pero se anuló cuando los altos mandos de Pearl Harbor se quejaron de que Yarnell actuó de mala fe. Como si en la guerra real el enemigo te avisara cuando y donde te va a atacar...

ataque estadounidense a Pearl Harbor
Entre sus razones estaba que el domingo por la mañana no era un momento apropiado para un ataque y que los asiáticos carecían de suficiente coordinación mano-ojo para participar en ese tipo de bombardeo de precisión. En 1938, fue el almirante Ernest King quien volvió a realizar un ataque exitoso, pero se usaron los mismos argumentos. El tiempo demostró que Yarnell y King tenian razón. 

Tras estos ejercicios, el ejército estadounidense no aprendió la lección y hasta un informe presentado en agosto de 1941 por el general Frederick Martin y el vicealmirante Patrick N. L. Bellinger y un memorándum de Arthur H. McCollum, oficial de inteligencia naval de la agencia de inteligencia en el suroeste del Pacífico, de octubre de 1940, fueron ignorados por Washington.

Video sobre la entrada en el canal de YouTube de TRUFAULT:


domingo, 29 de noviembre de 2020

El acorazado de hormigón de las Filipinas

Frente a la costa de Filipinas, lo que parece ser un enorme barco de guerra encallado es en realidad Fort Drum, o la isla de El Fraile, un puesto militar abandonado que aún conserva oxidado parte de su impresionante armamento.

acorazado de hormigón
Finalizada la guerra hispano-estadounidense, conocida popularmente como guerra de Cuba, acaecida en 1898, Estados Unidos necesitaba reforzar las defensas de los territorios recién conquistados a España, como Puerto Rico o Filipinas. Con la finalidad de proteger la bahía de Manila, la capital de Filipinas, se decidió que, en lugar de estacionar valiosas fuerzas navales en el puerto, se establecería una plataforma de defensa permanente en la pequeña roca conocida como Isla El Fraile, apoyada por artillería en otras islas de la entrada a la bahía.

La isla, que era fundamentalmente un agreste peñasco, fue dinamitada y nivelada casi hasta el nivel del mar por ingenieros del ejército estadounidense y construida prácticamente desde cero con hormigón armado.

acorazado de hormigónEl diseño realizado por el Departamento de Guerra y la Junta de Fortificaciones recordaba mucho a un acorazado de la época. Con dos niveles de cubierta superior, se montaron como piezas principales dos torretas con cañones dobles de 356 milímetros como armamento principal. Como armas secundarias se montaron en los costados dos pares de cañones navales de 152 milímetros en unas casamatas de acero. Como defensa antiaérea disponía de dos cañones antiaéreos. Las obras comenzaron en 1909 y finalizaron en 1914.

Las dimensiones de la estructura de hormigón son impresionantes: 110 metros de largo, 44 de ancho y 12 de alto. El grosor de la estructura era de  algo más de 6 metros en la cubierta mientras que las paredes externas iban de los 7,6 hasta los 11 metros.​ En su interior se encontraban los alojamientos para la dotación de 240 soldados, los generadores eléctricos, depósitos de munición y otras salas, como las de mapas o la de las bombas de agua.

acorazado de hormigón
Sobre la cubierta se instaló una una torre de control de disparo en un mástil de jaula de 18 metros de alto, muy similar al de los navíos de guerra de la época. Incluso se construyeron unas edificaciones de madera que cuando los Estados Unidos entraron en la Segunda Guerra Mundial se eliminaron para dar a las torretas giratorias un mayor rango de giro, que era de 230°, la delantera y 360° la trasera. El acorazado de hormigón en que se había convertido Fort Drum era altamente defendible y mostraba una silueta imponente al enemigo.

El 2 de enero fue atacado por bombarderos japoneses y diez días después fue reforzada por un cañón de 76 milímetros para defender la "popa". En febrero sufrió tambien un intenso ataque artillero. El fuerte estuvo operativo hasta el 6 de mayo de 1942 cuando se rindió tras caer Corregidor. A pesar del fuerte asedio al que fue sometido tan solo 5 soldados fueron heridos. A partir de ese momento Fort Drum estaba en manos japonesas, que lo mantuvieron hasta 1945.

acorazado de hormigón
El 13 de abril de 1945 las tropas estadounidenses ya habían retomado Manila y solo quedaba el acorazado de hormigón en manos japonesas, como sucedió cinco años antes, pero en este caso las tropas japonesas se negaron a rendirse y se ocultaron en el interior. Días antes, sucedió lo mismo en Fort Hughes, tambien situado en la bahía de Manila. En este caso los norteamericanos bombearon gasolina y gas-oil que prendieron con balas trazadoras.

En Fort Drum repitieron la operación bombeando la mezcla inflamable por los respiraderos y prendiéndola con mechas retardadas. El fuego y el calor extremo se mantuvo en el interior durante 14 días. Toda la guarnición japonesa, formada por 69 hombres, murió carbonizada.

Finalizado el conflicto, Fort Drum, desgarrado por la guerra, simplemente fue abandonado, dejando sus imponentes armas oxidarse lentamente como un barco fantasma inamovible.


Para saber más:
Concrete Battleship: Fort Drum, El Fraile Island, Manila Bay, de Francis J. Allen
Concrete Battleship
Alchetron
Fronta
Vista al Mar
Wikipedia
Historia Cultural

domingo, 22 de noviembre de 2020

La ocupación aliada de Islandia durante la Segunda Guerra Mundial

Después de que en 1940 Hitler invadiera Dinamarca y Noruega, los británicos comenzaron a preocuparse por que haría a continuación, ya que la máquina de guerra nazi demostró claramente su poder. Dinamarca fue conquistada en prácticamente un día y el intento británico para defender Noruega terminó en retirada.

Policía islandesa
El mando británico pensó que el siguiente paso sería Islandia, que tenía una estrecha relación con Dinamarca. Aun siendo independiente desde 1916, Islandia aceptaba al rey danés como su soberano.

Islandia era un país neutral y no tenía ejército. Tan solo cuerpo de policía. La capital, Reikiavik, estaba protegida por 60 policías armados con revólveres.

El 12 de abril de 1940 los británicos lanzaron la Operación San Valentín, para ocupar las Islas Feroe. A continuación intentaron convencer a los islandeses de que abandonaran la neutralidad y se unieran a los aliados.

Su posición, a medio camino entre América del Norte y Europa, por el Mar del Norte, debía permitir a los británicos mejorar sus defensas contra los ataques de los U-Boote alemanes. Islandia se mantuvo inflexible, alegando su derecho a ser neutral. Incluso creían que hasta Hitler respetaría su decisión. Ante la negativa islandesa los británicos decidieron invadir Islandia, por lo que lanzaron Operación Fork (Tenedor).

Tropas británicas
Durante los primeros compases de la operación se esperaba que los ciudadanos de origen alemán que vivían en Islandia pudieran ofrecer cierta resistencia u organizar una guerrilla, o incluso dar un golpe de Estado contra el gobierno islandés. También se barajaba un segundo escenario en el que hubiera una rápida reacción alemana desde la costa de Noruega.

A los 60 policías de Reikiavik, se sumaba la posibilidad de que acudieran barcos daneses a Islandia, en ayuda de la isla. También se encontraba un carguero alemán averiado, rescatado por un barco pesquero islandés. Los 62 hombres de su tripulación fueron vistos como una amenaza potencial. Según la inteligencia naval británica, había submarinos alemanes estacionados en los puertos de Islandia y el carguero era una tapadera que apoyaba a los submarinos.

La invasión prevista para el 6 de mayo de 1940 se retrasó para el día 8. Ese día 746 Royal Marines subieron a bordo de los cruceros HMS Berwick y el HMS Glasgow. Los royal marines eran tropas con escasa preparación y estaban mal armados, pero esperaban suplir los problemas con una rápida resolución de la invasión.

Los Royal Marines iban acompañados por miembros del Departamento de Inteligencia Naval y una misión diplomática que entrara en contacto con el gobierno islandés.

La gran mayoría de los marines se marearon, ya que no estaban acostumbrados a viajar en barco. Uno de ellos se suicidó por razones desconocidas. Este marine sería la única baja en la invasión.

El 10 de mayo de 1940, un avión de reconocimiento lanzado desde el HMS Berwick alertó a Reikiavik, al sobrevolar la ciudad. El cónsul alemán se dirigió a la costa y vio a los barcos británicos que se aproximaban a la isla. Se fue al consulado y comenzó a quemar todos los documentos confidenciales que estaban en su poder.

HMS Berwick
Los primeros infantes de marina se prepararon para desembarcar. Los hombres todavía estaban mareados, por lo que no estaban en buen estado para actuar de manera adecuada. Mientras una multitud ya se había reunido para esperar a los invasores.

Una vez que pusieron pie en tierra, Un miembro de la diplomacia británica le solicitó al oficial de policía islandesa que se encontraba frente a la multitud desconcertada que retrocedieran un poco, de modo que los soldados pueden bajarse el destructor, a lo que el oficial respondió: "Por supuesto" y se dispuso a hacer retroceder a la gente.

Reikiavik fue tomada sin disparar un solo tiro. Los marines se dirigieron rápidamente a la oficina de correos, la radio y el servicio meteorológico y a la casa del cónsul alemán, donde lograron salvar un número considerable de documentos. También colocaron algunos panfletos, en un pobre islandés, comunicando que tropas británicas estaban invadiendo el país y que solicitaba la cooperación de la población. Esa tarde, el gobierno islandés emitió una protesta, indicando que su neutralidad había sido "violada de manera flagrante", pero finalmente aceptaron los términos ingleses.

Los soldados británicos permanecieron en Islandia por temor a un contraataque alemán, pero Hitler había descartado la idea de ocupar Islandia ya que su importancia estratégica no era significativa para Alemania.

Tropas norteamericanas
Poco después llegaron a la isla soldados canadienses y en 1941, norteamericanos, de los que llegaron a ser unos 30.000, el equivalente al 50% de la población masculina islandesa.

La ocupación llevó al país numerosas ventajas económicas y de infraestructuras, como aeropuertos, hospitales y carreteras. A pesar de ello la población local protestó contra las relaciones entre los soldados aliados y las mujeres islandesas. De esas relaciones nacieron más de 250 niños.
La ocupación fue totalmente pacífica por lo que con frecuencia se refiere al período como la "Lovely War".

Los británicos se retiraron por completo al finalizar la Segunda Guerra Mundial, pero la presencia militar estadounidense se mantuvo hasta el 30 de septiembre de 2006.

Para saber más:
Misiones Imposibles: Anécdotas y secretos de acciones extraordinarias de audacia y coraje, de José Luis Caballero
Wikipedia
Eurasia1945
David López Cabia
En honor de la verdad
GEHM

domingo, 15 de noviembre de 2020

Granadas en la pista de tenis

En lo que hoy es un lugar tranquilo en el estado indio de Nagaland, en 1944, se convirtió en un auténtico infierno. En lo que son los apenas 200 metros cuadrados de la pista de tenis del bungalow del adjunto británico en la India, se libró una de la luchas más duras del ejército británico en Asia. Según el Imperial War Museum, es la más importante jamás librada por las fuerzas británicas en el siglo XX.

Esos 200 metros cuadrados fueron los más disputados de la Segunda Guerra Mundial en el teatro de operaciones asiático, convirtiéndose casi en un partido de tenis con granadas, donde los soldados luchaban cara cara antes de caer ante las balas y las granadas y convertirse en una lápida más, una columna de humo más.

Ahora esa pista de tenis, no sirve para practicar deporte, es el lugar de descanso de 1420 soldados. Los soldados hindúes y sijs, según su costumbre, fueron incinerados, si no serían el triple de lápidas.

Este lugar podría parecer insignificante si no fuera porque en él se produjo la Batalla de Kohima, la que Lord Mountbatten comparó con la mítica lucha del rey Leónidas y sus espartanos en el paso de las Termópilas, en el que los japoneses llegaron a superar a las fuerzas británicas en una proporción de 10 a 1.

Tras vencer con relativa facilidad a los británicos, los japoneses ya controlaban Hong Kong, Singapur, Malasia o Birmania (Myanmar), avanzaban como libertadores del yugo imperialista europeo en Asia. El avance en la India parecía pan comido para los nipones, tras bombardear Calcuta y Madrás y se adentraran en Manipur y las colinas nagas, el límite natural del Sudeste Asiático.

Tras algunas semanas de asedio, en una situación de tablas, quien lograra mantener los suministros y los apoyos de tropas de refresco sería el vencedor.  La derrota británica hubiera supuesto abrir el camino de la India a los japoneses.

Los sitiadores lograron mantenerse alguna semana más en las colinas que rodeaban Kohima. El 18 de abril, fueron expulsados de los alrededores de la pista al no poder recibir a tiempo los refuerzos de una unidad de blindados. 

La invasión que parecía imparable para lo nipones quedo detenida y se perdió la posibilidad de controlar la India. Con Kohima también se perdió Imphal, la principal base militar británica en la zona.

Muchos historiadores llaman a esta batalla el “Stalingrado de Asia”, ya que al igual que Stalingrado significó la primera gran derrota de los alemanes y el punto de inflexión de la guerra en el Este de Europa, Kohima fue la primera derrota nipona en Asia continental mientras retrocedía ante los estadounidenses en el Pacifico.

En la actualidad de la pista de tenis tan solo quedan unas líneas de cemento que la dibujan sobre un cuidado césped.

Para saber más:
Kohima 1944: The battle that saved India, de Robert Lyman
Kohima, de Arthur Horace Swinson 

lunes, 9 de noviembre de 2020

La tripulación que bombardeó Londres por error

El arma aérea destacó durante la Gran Guerra y en la siguiente se convirtió en un elemento fundamental de la guerra moderna, en especial de un nuevo modo de hacer la guerra, la Blitzkieg o guerra relámpago.

La tripulación que bombardeó Londres por error
Desde el principio de la guerra, ambos bandos tenían ciertas reticencias al uso de los gases o al bombardeo de las ciudades debido a la experiencia previa con lo sucedido en España durante su guerra civil. Bombardeos que sufrieron Madrid, Almería, Alicante, Cabra o la más conocida Guernica del 26 de abril de 1937 realizada por la Legión Cóndor al mando del general Wolfram Von Richthofen. Este ordenaría el bombardeo que devastó la ciudad polaca de Wielun el 1 de septiembre de 1939.

Ante la posibilidad de bombardeos en las zonas urbanas, incluso antes de estallar la guerra muchos estados decidieron preparar refugios antiaéreos, para proteger a la población o enviar a los niños lejos de las ciudades.

La Luftwaffe desde el comienzo de la campaña de Polonia se dedicó tan solo al apoyo a las tropas del Heer, pero eso cambió cuando el ejército polaco decidió proteger a toda costa Varsovia. Para los invasores se convirtió en un objetivo militar legítimo. Varsovia sufrió bombardeos durante 10 días y murieron cientos de personas. Esto se repitió en menor medida en Rotterdam al bombardear el puerto. Aunque los holandeses ya se habían rendido, las tripulaciones de los bombarderos no recibieron la orden de abortar el ataque y el centro de la ciudad quedó prácticamente arrasado.

La tripulación que bombardeó Londres por error
La caída de Francia en mayo de 1940 dejó sola a Gran Bretaña frente a Alemania. Churchill estaba decidido a enfrentarse a Hitler y este tomó la determinación de doblegar a su enemigo con la Operación León Marino. La táctica consistía en eliminar de los cielos a la RAF atacando únicamente sus instalaciones y aeródromos a partir de agosto de 1940 y luego invadir las islas.

La noche del 24 al 25 de agosto comenzaron los ataques nocturnos, pero las tripulaciones tenían problemas de orientación al no poder hacer vuelo visual sobre los objetivos. Los objetivos eran depósitos de combustible en los Midlands y en su ruta pasaban cerca de Londres.

Una escuadrilla de bombarderos Heinkel He-111 perdió su rumbo debido a unos cálculos erróneos y creyendo que estaban sobre el objetivo una de las tripulaciones soltó sus bombas sobre Londres lo que provocó diversos destrozos y la vida de nueve londinenses. Esto iba en contra de las órdenes de Hitler. Por este hecho, las tripulaciones fueron castigadas enviándolas a la infantería.

La tripulación que bombardeó Londres por error
Como represalia Churchill ordenó inmediatamente un bombardeo sobre fábricas de armamento en las afueras de Berlín. Aunque este ataque falló se repitió la noche del 27 al 28 de agosto causando una decena de bajas civiles. La noche del 3 al 4 de septiembre se repitieron los bombardeos con más víctimas. Al día siguiente Hitler dijo que incrementarían los ataques lanzando "150, 250, 300, o 400 mil kilogramos en una sola noche" sobre las ciudades británicas. El día 7 la Luftwaffe envió más de doscientos bombarderos sobre Londres. En los dos meses siguientes Londres sufrió bombardeos diarios.

Este cambio de estrategia fue un tremendo fracaso para la Luftwaffe. La RAF no había sido aniquilada y había ido recuperando el control de los cielos de Gran Bretaña. Aquella tripulación desconocida que bombardeó Londres por error, desencadenó una guerra de bombardeo y aniquilación que costó la vida de miles de civiles inocentes.

Para saber más:
Días de Infamia: Grandes errores militares del siglo XX, de Michael Coffey
La Tercera
La Vanguardia
BBC
Voz Pópuli

viernes, 6 de noviembre de 2020

Lectura recomendada: Atrapados en Arnhem

El éxito de la operación Overlord, animó a los Aliados a acelerar la guerra para poder terminarla antes de las navidades de 1944. Para ello, el 17 de septiembre se lanzó la operación Market-Garden. El plan, que movería la mayor fuerza aerotransportada, era en realidad el desarrollo de dos operaciones simultáneas. Market tenía como finalidad que las unidades aerotransportadas capturaran los puentes que permitirían a los Aliados atravesar la última frontera de Alemania, el Rin. Y Garden era dar apoyo a Market avanzando al mismo tiempo y sobre el mismo territorio con unidades terrestres del XXX cuerpo de ejército británico. 

Lectura recomendada: Atrapados en Arnhem
Inicialmente la operación fue todo un éxito, pero todo se complicó debido a problemas con las comunicaciones por radio. Aunque los Aliados tomaron varios de los puentes, alguno fue destruido y los alemanes los detuvieron en el último y más importante de todos, el de Arnhem. 

Esta lucha en Arnhem y el desesperante avance del XXX Cuerpo para apoyar a los Diablos Rojos que se encontraban rodeados en la ciudad es el hilo que une a unos personajes que intentan sobrevivir en medio de la locura de la guerra.

David López Cabia capta, casi cinematográficamente, el padecimientos de los soldados en una situación en la que no hay frente ni retaguardia. En la que, en un solo segundo pueden caer muertos por el disparo de un francotirador o un proyectil de mortero, que no distingue entre soldados y civiles. 

"Atrapados en Arnhem" es una novela bélica que penetra en el alma de los personajes, en sus pensamientos más íntimos. Enseña la tragedia humana permitiendo que el lector pueda meterse en la piel de soldados y civiles, viviendo la tragedia de la guerra y sus consecuencias.

La historia se centra principalmente en el cabo Beckett, paracaidista británico de los Diablos Rojos, que acorralado en uno de los extremos del puente de Arnhem, ha de luchar por sobrevivir entre las ruinas de la ciudad esperando a que los puedan rescatar.

Respetuosa con la historia y que recuerda mucho a la magnifica película de Richard Attenborough, "Un Puente Lejano""Atrapados en Arnhem" nos transporta a unos de los momentos más importantes de la Segunda Guerra Mundial, el fallido intento aliado de terminar la guerra lo antes posible. 

En el libro, con prologo de Antonio Muñoz Lorente, tambien participan el cineasta y fotógrafo Laureano Clavero, quien ha creado la cubierta y que ya participó con David en el libro fotográfico "Enfocando la Segunda Guerra Mundial", así como Álvaro Menéndez diseñador de los mapas que ponen en contexto la acción. 

El libro se puede adquirir en librerías, en Circulo Rojo, Amazon y si queréis conseguir vuestro ejemplar firmado lo podéis conseguir en su página personal y en dlopezc128@gmail.com.

Para saber más:
Circulo Rojo
Blog de David López Cabia

domingo, 1 de noviembre de 2020

Las Hitlerjugend en Madrid

En 1941 Alemania era imparable en los campos de batalla de Europa, Francia había caído y Gran Bretaña era la única espina clavada en el orgullo de Hitler. Alemania sacaba músculo de sus victorias en Rusia. En ese contexto victorioso, el 13 de octubre de 1941, una representación de la Juventudes Hitlerianas, las Hitlerjugend, llegó a Madrid, en una visita propagandística. Ya había hecho lo propio en Barcelona unos días antes.

Hitlerjugend en Madrid
Recibidos en la estación por el delgado nacional de Frente de Juventudes, los muchachos alemanes desfilaron por el centro de Madrid portando banderas con esvásticas. Uno de los actos de su visita fue ir al monasterio de El Escorial a presentar sus respetos a la tumba de José Antonio Primo de Rivera, fundador de Falange invitados por el régimen. Fue en 1959 cuando fue enterrado a los pies del altar mayor de la entonces recién inaugurada basílica del Valle de los Caídos.

Esta vista podría resultar insólita en un país neutral, pero España no era precisamente muy "neutral". Ya había mandado un contingente de tropas, supuestamente voluntarias, de la División Azul, y lo siguió haciendo hasta que volvieron en octubre de 1943. Además Madrid era un hervidero de agentes alemanes que controlaban hasta la prensa nacional española. Era como una pequeña Berlín.

Hitlerjugend en MadridLos actos principales se celebraron en la Embajada Alemana en el número 8 del paseo de la Castellana, donde el acto más importante fue un concierto dirigido por el alemán Gehrard Maas. Al evento acudieron lo más granado de Madrid: miembros del partido nazi en la capital, personalidades de Falange y representantes diplomáticos del Eje. Se desconoce si los jóvenes nazis pasaron por la iglesia de Friedenskirche, anexa a la embajada y que aún se conserva, aunque está un poco escondida en el número 6 de la misma calle. La embajada fue derruida al finalizar la Segunda Guerra Mundial.

Tres días después realizaron una exhibición deportiva que finalizó con un desfile mientras entonaban la canción de propaganda de la Juventudes Hitlerianas "Nur der Freheit gehört unser Leben" (Solo la libertad es nuestra vida), que en la actualidad se canta en los actos del Partido de la Libertad de Austria.
La visita de las Hitlerjugend a España reforzó los lazos del régimen de Franco con el III Reich y estableció las bases del Frente de Juventudes y las Falanges Juveniles de Franco, organización juvenil a imagen y semejanza de la organización juvenil nazi.

Esta visita a Madrid y Barcelona no fue la única presencia de las Hitlerjugend en España. Ya controlaban las actividades deportivas y campamentos en los Deutsche Schulen de Madrid, Barcelona o San Sebastián. Su trabajo era la formación y el adoctrinamiento de los jóvenes alemanes con el objetivo de perpetuar el III Reich y ser fieles seguidores del Nacionalsocialismo y de su Führer, Adolf Hitler

Para saber más:
Nazis en Madrid, de Peter Besas

domingo, 25 de octubre de 2020

El Titán nazi del Canal de Panamá

El Titán del que vamos a hablar no es un soldado de fuerza descomunal ni es el satélite más grande se Saturno. Titán es una de las 4 enormes grúas flotantes, que se construyeron durante la Segunda Guerra Mundial.

Grúa Titán
Schwimmkran No. 1, su nombre original, fue construida por Demag Cranes AG en 1941 en Bremen, para la marina de guerra alemana, la Kriegsmarine. Esta grúa flotante estaba en servicio de la flota de submarinos, en el Mar Báltico.

Finalizada la guerra los aliados hicieron rapiña de la tecnología alemana, como Titán y las otras tres guas hermanas. La grúa fue rebautizada como YD-171, apodada "Herman, the german" y posteriormente desarmada y trasladada hasta el astillero de Long Beach donde estuvo operativa hasta 1994.

En Long Beach, levantó locomotoras a vapor para Corea del Sur, los SEALABS de la Armada de los Estados Unidos y hasta elementos pesados de los acorazados USS Missouri, en el que se firmó la rendición del Japón, y USS New Jersey. Tambien se encargó de levantar las piezas que ensamblaron el Hughes H-4 Hércules, el mayor hidroavión de la historia, conocido como "Spruce Goose" (Ganso de Abeto) y realizado enteramente de madera.

En 1996 "Herman" el Titán nazi, fue trasladada al Canal de Panamá, para sustituir a las grúas Ajax y Hércules, donde ahora es utilizada para cargas pesadas en el mantenimiento de las esclusas del canal.

Las dimensiones de Titán, son imponentes: tiene 112 metros de altura y pesa cinco millones de kilogramos (5000 toneladas) de ahí que recibiera su impresionante nombre. En 2020 la mayor grúa del canal de Panamá se jubilará cuando esté a punto de cumplir los 80 años.

Grúa Titán De su pasado nazi tan solo queda el ancla original, de 2500 kilogramos que porta una esvástica nazi, y unos motores fabricados por Siemens-Schuckert que aún tienen algunas palabras en alemán, pero todo lo demás fue traducido al inglés. El resto de las piezas se han ido sustituyendo con el tiempo, pero manteniendo su diseño.

La vida de sus tres grúas hermanas no ha sido tan larga y fructífera, una que operaba en el puerto de la ciudad de Hamburgo quedó totalmente destruida durante los bombardeos aliados de la Operación Gomorra, en julio de 1943.

De las otras dos grúas, una fue a parar a manos de los británicos prestando, durante algún tiempo, servicio en Dinamarca. Posteriormente fue vendida a Francia, pero poco tiempo después zozobró y acabó sus días en las frías aguas del Mar del Norte.

Los soviéticos de quedaron con la tercera que se la llevaron desmontada hasta Leningrado, donde cumplió durante un tiempo las funciones de torre de observación artillera. Estuvo prácticamente olvidada hasta que en 2015, apareció en los Astilleros rusos del Almirantazgo.


domingo, 18 de octubre de 2020

La resistencia de la casa de Pavlov

La batalla de Stalingrado duró desde el 23 de agosto de 1942 hasta el 2 de febrero de 1943 y fue una lucha cruel, entre ruinas, casa por casa, que se llevó las vidas de 2 millones de personas. Tanto para alemanes como para soviéticos la ciudad tenia un importante carácter simbólico. En la ciudad de Stalin la vida perdió todo su valor. En la ciudad era todo o nada. Y para lo alemanes se terminó convirtiendo en una cuestión de supervivencia.

La resistencia de la casa de Pavlov
Para Hitler el potencial simbólico de la ciudad de Stalin, su mayor antagonista, era tan importante que ordenó tomar la ciudad
, sin importar el coste que esto supondría. Los combates callejeros se prolongaron durante meses mientras las posiciones cambiaban de bando hasta varias veces al día. Cada fábrica, cada edificio, cada casa era un campo de batalla donde los soviéticos vendían cara la ciudad de su líder.

Una de las figuras más inspiradoras de la batalla, que sirvieron como modelo de resistencia ante el invasor alemán, fue el sargento Yakov Pavlov. Su unidad aguantó la defensa de un bloque de apartamentos contra un enemigo superior numéricamente entre el 27 de septiembre y el 25 de noviembre de 1942. En total 59 días. 

Pavlov, reclutado en 1938, se convirtió en líder de una sección de reconocimiento después de que los oficiales de su unidad murieran en los inicios de la batalla. Su unidad combatía en la vanguardia de las líneas soviéticas.

En uno de los ataques a las líneas defensivas alemanas, Pavlov y su unidad, formada por 30 soldados, arrebataron a los alemanes un bloque de apartamentos de cuatro plantas, próximo al río Volga. Pero las líneas soviéticas se encontraban muy lejos de ellos, por lo que finalmente quedaron rodeados. En ese momento la perversa orden 227 de Stalin que ordenaba no dar "ni un paso atrás" se hizo efectiva. De este modo Pavlov ordenó fortificar el edificio para defenderlo hasta el último hombre y la última bala.

En el inmueble no estaban solos. Los inquilinos aún se encontraban en el bloque de apartamentos. Pavlov los protegió en el sótano, del que muchos no salieron hasta el fin del asedio, aunque algunas fuentes afirman que varios de ellos participaron en los combates.

La resistencia de la casa de Pavlov
Para fortificar la posición se colocaron varias líneas de alambradas y se situaron nidos de ametralladoras en el desván y el sótano. El único fusil antitanque de que disponían lo situaron en el tejado del edificio ya que desde esa posición podían perforar el blindaje, más delgado de la parte superior de la torreta de los panzers alemanes. Con esa técnica los defensores inutilizaron un importante número de blindados. Alguna pared interior se derribó para mejorar la comunicación y se excavaron unas zanjas en el exterior y se plantaron algunas minas.

Dormir era un lujo difícil de conseguir para los hombres de Pavlov ya que los alemanes disparaban día y noche para mantener a los sitiados despiertos y doblegarlos por agotamiento. Los soldados soviéticos no disponían de camas, por lo que como único catre utilizaban el aislante de las paredes.

Tras numerosos ataques los cuerpos de los caídos comenzaron a acumularse en la calle por lo que los sitiados tuvieron que retirar buena parte de ellos debido a que los alemanes los usaban como parapetos. Algunos refuerzos lograron romper el cerco alemán, y llevaron más munición y armas, como una ametralladora pesada, siete ligeras, dos fusiles anticarro, una pieza anticarro de 45 mm y tres morteros. Durante la defensa llegaron a ser entre 70 y 100 efectivos y durante la batalla la casa se comunicó con la retaguardia por pasos subterráneos y una trinchera de comunicación.

La resistencia de la casa de Pavlov
Pavlov no estuvo solo al frente de la defensa. Al principio de la toma del edificio estaba al mando el teniente Afanasiev, que resultó herido. El 30 de octubre tomó el mando el Capitán Naumov. El 24 de noviembre Naumov organizó un asalto a una lechería próxima a la casa, en el que murió. Ese mismo día Pavlov fue herido y evacuado.

La propaganda soviética convirtió lucha por la Casa de Pavlov, recibió ese nombre para marcarla en los mapas para la artillería, en un importante símbolo de la dura y obstinada resistencia soviética durante la Segunda Guerra Mundial. Según la versión oficial, tras los 59 días de lucha, sólo 4 hombres de los 30 originales lograron salvar la vida, entre ellos Pavlov. Pavlov llegó hasta Berlín, donde luchó por la toma de la capital del III Reich, y sobrevivió a la guerra, llegando a ser declarado Héroe de la Unión Soviética en 1945

En la posguerra el edificio se demolió y nuevamente construido. En la fachada que mira al Volga, los escultores P.L.Malkova y A.V.Golovanova construyeron un monumento conmemorativo en 1965, con los ladrillos originales. En las proximidades, se encuentra el Museo Panorama de Stalingrado y los restos de un antiguo molino de grano, que algunos confunden con la Casa de Pavlov.

Para saber más:
La Batalla por Stalingrado, de William Craig
Stalingrado, de Antony Beevor
Stalingrad, how the Red Army Tiumphed, de Michael K. Jones
Stalingrad, la bataille au bord du gouffre, de Jean Lopez
Think Green
1y2 GM
Russia Beyond

domingo, 11 de octubre de 2020

Kohima. El Stalingrado de Oriente

Kohima era un importante nudo de comunicaciones entre las bases británicas en India y un excelente bastión defensivo al estar situada en un terreno escarpado en la selva.

En 1944 Japón ya había perdido la iniciativa en el Pacífico y había sufrido importantes derrotas cuando emprende una campaña contra los británicos en la India que intenta cortar las líneas de abastecimiento aliadas. Y para ello Kohima es fundamental.

El Stalingrado de Oriente Dos años antes los japoneses habían ocupado Birmania y desde entonces existía la idea de ocupar la India. El general Renya Mutaguchi, un ardiente patriota con una fe ciega en la victoria del Japón, era un serio defensor de la invasión de la colonia británica, en especial en el Este, donde los aliados tenían importantes bases desde las que se apoyaba a la China nacionalista.

Tras las continuas derrotas sufridas en el Pacífico, Japón necesitaba una importante victoria, por lo que el jefe de las fuerzas japonesas en Birmania, el general Masakazu Kawave, da el visto bueno a la invasión que se debe realizar fuera de la temporada de monzones que dificultaría enormemente el avance. El 8 de marzo comenzaron las operaciones.

Los enrevesados y empinados caminos de la India hacían que el transporte de suministros y pertrechos debiera hacerse en animales de carga, por lo que las tropas japonesas tuvieron que recurrir a caballos, bueyes y hasta elefantes, que arrastraban pesadas piezas de artillería, lo que complicaba la logística. Aun así el avance fue relativamente rápido. El 4 de abril de 1944 los japoneses ya se encontraban a escasos seis kilómetros de Kohima y se dispusieron a tomar la plaza.

El Stalingrado de Oriente Las tropas que defendían Kohima eran muy inferiores en número a las atacantes, que los superaban en una proporción de 10 a 1 y no tenían escapatoria. Lo que sería, vistas las cifras, un paseo militar, se convertiría en una de las peores batallas de la guerra.

Las tropas británicas debían resistir todo lo posible hasta que llegaran las tropas de refuerzo que se hallaban a 3.000 kilómetros. Mientras, reforzaban las defensas con lanza granadas, algunos cañones de pequeño calibre y uno de 25 libras en la Colina Garrison, en el centro de las posiciones defensivas.

El día 6, la llamada Colina Detail, sufrió un intenso bombardeo que duró hasta la caída de la noche. Los dos días siguientes las tropas británicas tuvieron serios reveses y el día 10 abandonaron la Colina Detail. El 14, los japoneses habían ganado terreno y rodeado a los defensores británicos en un espacio de menos de un kilómetro cuadrado. Pero los atacantes habían empezado a desmayarse de hambre.

El Stalingrado de Oriente La escasez de alimentos era un gran problema para los japoneses ya que solo una cuarta parte de la comida había llegado al frente y aunque se sacrificaron los bueyes no se resolvió el problema del hambre. La disentería hacía estragos entre la tropa. A los británicos no les iba mucho mejor. Aunque recibían suministros por vía aérea la mitad o caía en manos japonesas o en tierra de nadie.

Para el día 16 a los británicos solo les quedaban 700 soldados que pudieran luchar y los japoneses habían ocupado algunas colinas por el sur. En esos momentos todo parecía que iba a ser el fin para los defensores.

El día 18 los cañones de la 2ª división británica que se encontraba a poca distancia de Kohima abrieron fuego contra las posiciones japonesas. Poco después el auxilio arrollaba a las tropas japonesas. Aunque los japoneses continuaron con la lucha, la falta de suministros era determinante. Los japoneses, desnutridos y enfermos aguantaron un mes más hasta que a primeros de junio se retiraron hacia Birmania. la derrota para el ejército japonés fue contundente que la llamaron el "Camino de los Huesos", por el gran numero de muertos por suicidio o por de hambre en el camino de vuelta a través de la selva.

El Stalingrado de Oriente
El peor error del general Mutaguchi fue insistir en un plan que lo llevó al fracaso, cuando podría haber retirado sus fuerzas con facilidad cuando se hizo evidente que la ofensiva sobre Kohima había fracasado. Esta fue la primera gran derrota de Japón en el continente asiático, por lo que sería conocida como el “Stalingrado de Oriente”. 

Para Japón, la batalla de Kohima fue una importante derrota psicológica. Supuso la derrota, de sus mejores soldados y uno de sus mejores generales. Además, la superioridad racial japonesa quedó mancillada porque quienes los vencieron fueron en su mayoría indios. Quizás por eso esta batalla quedó prácticamente en el olvido.

Para saber más:
Kohima 1944: The battle that saved India, de Robert Lyman
Kohima, de Arthur Horace Swinson
Burma Star Association
National Army Museum
Wikipedia
La Brújula Verde