sábado, 15 de octubre de 2016

Los juicios de Nüremberg

El tribunal internacional militar de Nüremberg, compuesto por jueces representantes de las cuatro grandes potencias vencedoras de la guerra, se constituye para juzgar a 22 jefes del III Reich, por la responsabilidad de la muerte de 12 millones de personas, en base a tres imputaciones fundamentales:

Crímenes contra la paz (la dirección, el desencadenamiento o la persecución de una guerra de agresión o que viola los tratados), crímenes de guerra (matanza de prisioneros, torturas, bombardeos de ciudades indefensas), crímenes contra la humanidad (asesinato, exterminio, reducción a esclavitud, deportación y otros actos inhumanos cometidos contra la población civil).


Los Juicios de Nüremberg comenzaron el 20 de noviembre de 1945, presididos por lord Geoffrey Lawrence, y terminan tras 403 sesiones, con la sentencia el 1 de octubre de 1946.
Durante los juicios se oyeron los testimonios de 236 testigos, se vieron imágenes de los campos de concentración y se mostraron un gran número de pruebas y documentos descubiertos por los Aliados en los edificios de los cuarteles generales alemanes, que más tarde han constituido la base para una primera reconstrucción histórica del nazismo. Mientras, los acusados tuvieron que estar presentes en la sala del juzgado.

Con el proceso de Nüremberg se obtiene una primera y fundamental afirmación de un principio destinado a convertirse en algo decisivo en el derecho internacional, según el cual se definen nuevas categorías de crímenes que por su naturaleza pueden ser juzgados por autoridades distintas de las del Estado al que pertenecen, representando los derechos de la humanidad. De este modo el principio de la defensa que sostiene que nadie puede ser incriminado por actos no constituyentes de delito en el momento en que era cometidos, deja de ser valido y que opone un supuesto "deber de obediencia" de los acusados.


Un año después de iniciarse el proceso, el 2 de septiembre de 1946, los jueces se retiraron a deliberar. Tras casi un mes se alcanzó un consenso y finalmente el 1 de octubre se anunciaron los veredictos: 12 de los acusados fueron condenados a morir en la horca, siete recibieron sentencias de cárcel y tres fueron absueltos. Tambien diversas organizaciones nazis, como las SS, la SD o la Gestapo, son declaradas criminales.

Hermann Göring, Comandante de Luftwaffe, evitó la horca, al tragarse una cápsula de cianuro poco antes de su ejecución. Martin Bormann, jefe de la Cancillería, fue enjuiciado en ausencia y sentenciado a pena de muerte, aunque se cree que también se quitó la vida.
Ante el Tribunal de Núremberg no comparecieron Adolf Hitler, Heinrich Himmler ni Joseph Goebbels, pues se habían suicidado. Fueron juzgados "en ausencia"


La ejecuciones de los reos se iniciaron en la madrugada del 16 de octubre y el primero es Von Ribbentrop, que murió gritando ¡Viva Alemania! A los seis minutos le sigue el general Keitel, dijo: ¿Me precedieron dos millones de alemanes?, ahora los sigo, ¡viva Alemania! El siguiente es Kaltenbrunner, jefe de la Gestapo que dijo, antes de morir: Amé a mi patria, cumplí con mi deber. No cometí los delitos que me imputan. El cuarto es Rosemberg que muere sonriendo. Hans Frank, el “carnicero de Polonia”, muere rezando y besando el crucifijo. no dice nada. Le siguen Frick, Streicher y Sauckel, que mueren de un modo similar. A continuación fue Alfred Jodl, tras él es el turno de Seys-Inquart que dice al fina de un largo discurso: "…espero que esta ejecución sea el acto final de la tragedia y que la guerra sirva para la armonía y la paz entre los pueblos".
La ejecución duró en total 103 minutos y los cuerpos de los ejecutados fueron incinerados. Sus cenizas fueron esparcidas en el río Isar.

Para saber más:
El Proceso de Núremberg, El archivo Kaplan, de varios autores (catálogo de la exposición en el Círculo de Bellas Artes (Madrid), noviembre 2006-enero 2007)
El Mundo
El Sol
El País

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...