lunes, 30 de marzo de 2020

El Zumo de Torpedo

Es de sobra conocido que en situaciones de gran estrés el uso de bebidas alcohólicas está ampliamente extendido. Y los soldados siempre han recurrido a él como escape ante las atrocidades de la guerra.

Durante la Segunda Guerra Mundial el ejército alemán recurrió al consumo de drogas, como el Previtin, para que los soldados aguantasen las durísimas jornadas de combate, así como a bebidas alcohólicas como el aguardiente teutón Schnapps, de más de 30º de alcohol. El problema surgía cuando estas bebidas escaseaban. Muchos se arriesgaban a tomar sustitutos mucho menos saludables. Uno de los sustitutos era el alcohol metílico, tremendamente tóxico y muy consumido por las tropas. Entre los efectos que produce están la ceguera y hasta la muerte.

Las tropas del ejército rojo recurrían especialmente a Vodka, una bebida destilada de granos y plantas ricas en almidón, con un contenido alcohólico de hasta 50º. Los soldados del Imperio del Sol Naciente consumían su vino de arroz, llamado Sake. Los pilotos Kamikaze tomaban este alcohol en la ceremonia antes de su último vuelo.

Zumo de TorpedoDesde 1914 en la US Navy estaba prohibido el consumo de bebidas alcohólicas, pero los marinos siempre han sido famosos por su consumo exagerado de bebidas como el ron y en el caso de los submarinos aliados esto se llevó más allá cuando llegó la escasez de alcohol. Esta falta de "espirituosos” hizo que las tripulaciones  experimentaran con mejunjes similares a los alemanes.

En uno de esos submarinos que luchaban en el Pacífico alguien se fijó en los torpedos y decidió que habría que ordeñarlos.

Precisamente en ese frente era difícil hacerse con bebidas alcohólicas y en especial en el interior de un submarino. Así surgió la idea de aprovecharse del combustible de los torpedos. Los torpedos estaban propulsados por motores de vapor que funcionaban a base de alcohol metílico. Y decidió que para hacerse un cubata bien podía exprimir alguno de aquellos torpedos que tenían a bordo.

Zumo de TorpedoComo un reguero de pólvora, se corrió la voz y se acabó convirtiendo en moda. Los submarinistas robaban pequeñas cantidades de combustible de aquellos torpedos hasta obtener el volumen suficiente como para tomarse una copa. El alcohol “ordeñado” se combinaba con zumo de piña, naranja o con lo que le diese algo de sabor a aquellos cócteles. Popularmente aquel cóctel acabó llamándose Torpedo Juice (zumo de torpedo) y se propagó el reto de probarlo como muestra de hombría aunque le costase la salud al valiente que lo probaba.

El metanol era realmente peligroso para la salud y para evitar daños, corría el rumor de que se podía eliminar filtrándolo todo usando una rodaja muy gruesa de pan. Pero no era más que un mito, que no se podía demostrar.

Cuando los casos de marinos que empezaban a perder la visión, o padecer otros trastornos achacables al consumo de alcohol, los servicios médicos de la Armada comenzaron a sospechar y terminaron descubriendo el origen en el zumo de torpedo. Para evitar que las tripulaciones siguieran tomando esos brebajes tóxicos se decidió sustituir el metanol del combustible de los torpedos por aceite de Croton, que se obtiene de una planta con flores del mismo nombre. Es un aceite venenoso, urticante, purgativo y puede ser letal en cantidades significativas. Así que combinarlo con el alcohol no era lo más recomendable. Algunos de los efectos secundarios son calambres repentinos agudos, sangrado interno o la evacuación instantánea del contenido de los intestinos.

La Armada no contaba con el ingenio de las tripulaciones que fabricaron sus propios alambiques para separar el alcohol del aceite de Croton que se bautizaron como alambiques «Gilly», como los brebajes que destilaban. También se escondían alambiques caseros en las salas de máquinas de los navíos de superficie donde se destilaban, entre otros, licores de patata o de arroz y zumo de uva, conocida como Tuba.

Zumo de Torpedo
Finalmente en el año 1943 se estrenó un nuevo tipo de torpedo impulsado por un motor eléctrico denominado Mark 18, que aunque, en un principio, era menos eficaz al menos la tripulación ya no podía ordeñarlos para crear sus cócteles.

La receta original del zumo de torpedo combina dos partes de combustible para torpedo con tres partes de zumo de piña. La versión actual del zumo de torpedo la podemos tomar con tranquilidad, siempre y cuando no nos excedamos en su consumo y para prepararlo llenando un recipiente de mezcla con hielo y añadimos: 1 parte de Coñac, 1/2  de licor King's Ginger, 3/4 de zumo de limón y 3/4 de jarabe de Orgeat. Finalmente lo removemos y colamos en una copa de cóctel, complementado con trocitos de piña natural.
En Absolut Drinks podéis ver las recetas de otros cócteles llamados Torpedo.
¡Salud!

Vídeo en el canal de YouTube de mi amigo TRUFAULT



Para saber más:
Historias asombrosas de la Segunda Guerra Mundial, , de Jesús Hernández
Olds Salt Merchants
Eagle Speak
Aceites Vegetales 10
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Boards2go
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lunes, 23 de marzo de 2020

El héroe del bosque Hürtgen

El 7 de octubre de 1994, la 22nd Infantry Regiment Society norteamericana dedicó un monumento a un soldado alemán de la Segunda Guerra Mundial. El monumento se encuentra en las proximidades de la entrada al cementerio militar en Hürtgen, Alemania, el lugar de descanso final de más de 2900 soldados alemanes.

El monolito homenajea al Teniente Friedrich Lengfeld, un oficial del ejército alemán, que perdió la vida tratando de salvar a un soldado estadounidense herido. Este es el único monumento conocido para un soldado del ejército alemán erigido por antiguos soldados estadounidenses, para honrar un acto de valentía llevado a cabo por un soldado alemán, que en ese momento, era el enemigo.

El 12 de noviembre de 1944, el teniente Friedrich Lengfeld estaba al mando de una compañía alemana de fusileros de la 275.ª división de infantería, que se encontraba asediada. Como la mayoría de las unidades en ambos bandos, había sufrido un importante número de bajas. Esa mañana, temprano, se escuchó a un soldado estadounidense herido que llamaba desde el medio de un campo de minas alemán en tierra de nadie. "Ayúdenme", gritó el hombre. Su unidad se había retirado y ningún soldado de los EE.UU. Estaba lo suficientemente cerca para escucharlo.
Lengfeld dio orden a sus hombres de no disparar si los estadounidenses volvían a rescatar al hombre herido. Pero nadie vino.

La voz debilitada del soldado se escuchó durante horas. "Ayúdenme", llamó una y otra vez. Aproximadamente a las 10:30 de esa mañana, Lengfeld ya no pudo soportar los lamentos del pobre soldado y formó un escuadrón de rescate, ataviados con chalecos y banderas de la Cruz Roja, y condujo a sus hombres hacia el estadounidense herido.

Al acercarse al soldado Lengfeld pisó una mina terrestre y los fragmentos de metal le causaron gravísimas heridas en su espalda. Ocho horas después, en el puesto de Primeros Auxilios en Froitzheim Lengfeld muere por sus heridas. El héroe del bosque Hürtgen tan solo tenía 23 años.

La identidad del soldado estadounidense sigue siendo desconocida.

La Batalla del Bosque de Hürtgen fue una de las batallas más largas que se libraron en la Segunda Guerra Mundial. Duró desde septiembre de 1944 hasta febrero de 1945 y costó a los estadounidenses unas 33.000 vidas y alrededor de 28.000 a los alemanes.

Esta historia está basada en el relato de un testigo ocular, el soldado Hubert Gees, que sirvió como enlace de comunicaciones del teniente Friedrich Lengfeld y que asistió al acto de inauguración del monumento a su oficial.

La inscripción (en inglés y alemán) dice:

Nadie tiene mayor amor que el que 
entrega su vida por su enemigo.

EN MEMORIA DEL TENIENTE FRIEDRICH LENGFELD

2 ° CO., FUES. BN., 275. INF. DIV.

Aquí en Huertgen Forest el 12 de noviembre de 1944, el 
teniente Lengfeld, un oficial alemán, dio su vida 
mientras trataba de salvar la vida de un 
soldado estadounidense que yacía gravemente herido en el 
campo minado de "Wilde Sau" y solicitaba asistencia médica.

COLOCADO EN ESTE LUGAR EL 7 DE OCTUBRE DE 1994

LA SOCIEDAD DE LA VIGÉSIMA SEGUNDA DE 
INFANTERÍA DE LOS ESTADOS UNIDOS 
- SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

"Hechos no palabras"


Friedrich Lengfeld descansa en el cementerio de guerra en Düren - Rölsdorf.

Para saber más:
1st Battalion 22nd Infantry
War History online
Argunners
WW2 in Color
Traces of War
Mapio

sábado, 21 de marzo de 2020

Lectura recomendada: Magia, ocultismo y sociedades secretas en el III Reich

José Gregorio González recientemente ha publicado con Editorial Almuzara, "Magia, ocultismo y sociedades secretas en el III Reich" un recorrido por el camino ocultista de la Alemania nazi.

sociedades secretas en el III Reich
El nacionalsocialismo y sus líderes fueron influenciados por diferentes raíces ocultistas y de pseudo-ciencias desde antes de sus comienzos como el Partido de los Obreros Alemanes (DAP) germen del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán de Adolf Hitler (NSDAP). Lo que le llevó a buscar por todo el mundo elementos esotéricos como el Santo Grial, por el que recaló Himmler en España, o la Atlántida. También el uso de supuestas armas de poder como la Lanza del Destino, o de Longinos y la capacidad mágica de las runas y la Cruz Gamada, también llamada Esvástica. Además llegaron a organizar expediciones antropológicas en las lejanas montañas del Tibet y en las selvas del Amazonas.

Las SS (Schutzstaffel), una orden militar que tenía su sede en El Castillo de Wewelsburg, que fue residencia del Reichfürer Heinrich Himmler, era la destinada a gobernar el Reich de los Mil Años, así como el ariosofismo que se dio en las sociedades secretas y que sirvió para dar argumentos a la teoría de la supremacía de la raza aria, al expansionismo alemán en busca del Lebensraum, o espacio vital y al exterminio de los judíos, son otros de los asuntos tratados en "Magia, ocultismo y sociedades secretas en el III Reich".

José Gregorio González, un canario apasionado del misterio, colabora asiduamente en el programa de televisión, Cuarto Milenio, en las revistas Año Cero e Historia de Iberia, a la vez que lleva una sección en el diario canario El Día, entre otros trabajos en radio y la creación de rutas turísticas sobre el misterio canario. También ha escrito, entre otros, Guía Mágica de Canarias y Canarias Territorio del Misterio.

Para saber más:
Editorial Almuzara