domingo, 30 de enero de 2022

Las mujeres de Rosenstraße

El sábado 27 de febrero de 1943 unos 8.000 judíos berlineses fueron detenidos por las SS y la Gestapo con la finalidad de deportarlos a diversos campos de concentración. Aproximadamente 2.000 de esos judíos formaban parte de matrimonios mixtos que hasta ese momento no habían sido perseguidos.

Las mujeres de Rosenstraße
Tras la aprobación de las Leyes de Núremberg en 1935, se prohibieron los matrimonios entre arios y no arios y aunque inicialmente se aplicaron las leyes contra los judíos, posteriormente se propagaron hacia otras etnias, como los romaníes y sus descendientes. A quienes se les acusaba de Rassenschande, o desgracia racial, se le humillaba públicamente colocándoles carteles y haciéndoles pasear por las calles para proclamar "su crimen". Muchos de ellos fueron deportados a campos de concentración.​

La mayor parte de los casos llevados por la Gestapo se debieron a delaciones de vecinos, ex despechados y hasta familiares. En el caso de los alemanes arios que se habían casado con judíos con anterioridad a las Leyes de Núremberg fueron "invitados" a divorciarse. Los hijos fruto de esta relaciones eran considerados Mischlinge (mestizos).

Las mujeres de Rosenstraße
Los cerca de 2.000 judíos con matrimonios mixtos fueron separados del resto y trasladados al edificio de la administración judía que se encontraba en el 2-4 de de la Rosenstraße (calle de las rosas). 

A esa dirección se dirigieron la misma noche del 27 un nutrido grupo de esposas, muchas con sus hijos, pero fueron rechazadas por las SS. A la mañana siguiente, en un nuevo acto de valentía y desesperación ante un destino incierto de sus maridos, exigieron hablar con sus seres queridos y que estos fueran liberados. Durante una semana las mujeres protestaron cada día, de forma pacífica, frente al edificio. En dos días fueron más de 600. Se fueron sumando más y más, superando el millar. Ante ellas se apostaron soldados armados pero ellas se mantuvieron firmes gritando: ¡Devolvednos a nuestros hombres! ¡Queremos que nuestros maridos regresen!

Los soldados que se apostaron ante las mujeres realizaron disparos al aire como advertencia y las mujeres se dispersaron, pero volvieron tan pronto cesaron los disparos. Se volvió a repetir la salva de disparos en otros días pero nadie se movió. Permanecieron día y noche. Desde el Ministerio de Propaganda sabían que no podían asesinar a esas mujeres en el corazón de Berlín e intentaron ponerles trabas para que no accedieran al lugar, pero fue en vano.

Alemania estaba empezando a sumar derrotas y la moral entre los alemanes estaba muy baja, sobre todo tras la derrota en Stalingrado, así que el ministro Goebbels ordenó las primeras puestas en libertad.  

Las mujeres de Rosenstraße
El 6 de marzo de 1943 fueron liberados los primeros prisioneros, y los demás les siguieron en los días siguientes. A pesar del estado policial nazi, la protesta no tuvo consecuencias serias para ninguna de las mujeres. La mayor parte de los judíos liberados lograron sobrevivir a la guerra. Otra victoria contra la barbarie nazi.

En la Rosenstraße, muy próxima a la Alexanderplatz, en donde antes se ubicaba la Antigua Sinagoga destruida en la Segunda Guerra Mundial, se encuentra desde 1995 el memorial "Frauenprotest 1943", un monumento creado por la escultura Ingeborg Hunzinger. Este monumento conmemora el valor de estas mujeres, que pusieron en peligro su vida para conseguir la libertad de sus esposos

Las mujeres de Rosenstraße
El monumento está formado por tres bloques de piedra arenisca de color rojizo grabados con caracteres judíos, textos y símbolos esculpidos forman un semicírculo alrededor de una pareja que se abraza. Frente a esta composición se encuentra una escultura en un banco del parque, que recuerda la prohibición a los judíos de sentarse en los bancos.

En 2003 esta historia fue llevada al cine en la película Rosenstraße, pero un acto tan extraordinario de coraje queda difuminado en un segundo plano tras un melodrama familiar empalagoso. A pasar de resultar decepcionante, recibió varios premios del cine europeo.

Si el extraordinario valor de aquellas mujeres que, por primera y única vez en la Alemania nazi, se encontraron cara a cara con las SS, lo hubiera hecho el resto de la población alemana contra la deportación de los judíos, posiblemente no se hubiera podido llevar a cabo la Solución Final y se hubieran salvado miles de vidas humanas.

Para saber más:
Historias de la Historia
The Holocaust Chronicle
La Brújula Verde
Cine Europa
Enlace Judío
DW

domingo, 23 de enero de 2022

La Legión SS George Washington

¿Ciudadanos estadounidenses que sirvieron en Alemania durante la Segunda Guerra Mundial? ¿Realidad o ficción? o ¿quizás un poco de ambas?

Legión SS George WashingtonDurante la Segunda Guerra Mundial, los alemanes y especialmente las SS reclutaron ampliamente, sobre todo en los territorios ocupados y entre sus aliados y enemigos. Es conocido que las SS formó una unidad de renegados británicos llamada "Britisches Freikorps", compuesta en su mayor parte por prisioneros aliados que decidieron pasarse al enemigo; aunque tan solo fueron uno 60 efectivos. También están los españoles que lucharon en la Wehrmacht, en la 250 división de infantería, conocida en España como División Azul.

¿Qué pasó con los estadounidenses que fueron capturados por los alemanes? Había un importante número de soldados norteamericanos de ascendencia alemana que se vieron atraídos unirse a la Legión SS George Washington.

Hay que aclarar que nunca existió una unidad llamada así. Es una ficción que aparece en la novela de Jack Higgins, "The Valhalla Exchange". Los alemanes nunca se molestaron en crear una unidad para los estadounidenses que se unieron a sus filas.

Es cierto que hubo estadounidenses que llevaron un uniforme alemán. Desde antes de que comenzara la Segunda Guerra Mundial había un buen número de seguidores del Nacionalsocialismo en los Estados Unidos Una de sus reuniones más multitudinarias se celebró en el Madison Square Garden el 20 de febrero de 1939, congregando a unas 20.000 personas.

Cuando estalló la guerra, estadounidenses de padres alemanes que se encontraban en el III Reich se alistaron en el ejército, clasificados como alemanes étnicos. Ejemplos de ello fue el de Peter Delaney o Fred Koenig que sirvieron en las SS o Boy Rickmers, que lo hizo en la 320ª División de Infantería. La mayoría de ellos volvió a los EE.UU. y casi todos se unieron a las fuerzas armadas estadounidenses después de que Hitler declarara la guerra a los Estados Unidos en diciembre de 1941.

Legión SS George Washington
Uno de los casos más espectaculares de traición fue la de Martin James Monti, hijo de un emigrante italiano-suizo y una estadounidense de ascendencia alemana.

Ferviente anticomunista, Monti se alistó en el Cuerpo Aéreo del Ejército en 1942 y a comienzos de 1944 se calificó como piloto de P-39 Aircobra y P-38 Lighting con el grado de segundo teniente.

A los mandos del P-38 fue enviado a la India. Un día se ausentó sin permiso y se la ingenió para subir en un avión de transporte C-46 Commando que se dirigía a El Cairo. Desde allí se dirigió, a través de Tripoli, hacia las líneas Italianas. Para ello robó un P-38 de reconocimiento fotográfico (F-5E) y voló hacia el norte de Italia, ocupada por los alemanes. Aterrizó en Milán el 13 de octubre de 1944, donde inmediatamente fue hecho prisionero junto a su aparato. El avión sería evaluado y reutilizado por la Luftwaffe. En los interrogatorios convenció a sus captores de que realmente había desertado voluntariamente.

A fines de 1944, Monti realizó una prueba de micrófono en el estudio de grabación de la unidad de propaganda de las Waffen-SS, en Berlín y trabajó brevemente a primeros de 1945 en la radio estatal alemana junto a la germano americana Mildred Gillars, conocida entre los aliados como "Axis Sally". En los últimos meses de la guerra Monti sirvió en las SS como Untersturmführer y participó en la redacción de un pasquín para ser distribuido entre los prisioneros de guerra aliados invitándoles a unirse a los alemanes. En las SS coincidió con Peter Delaney, otro desertor norteamericano. En la misma unidad había, al menos, 3 británicos y un neozelandés. Al final de la guerra, se le ordenó ir a Italia, donde se entregó a las fuerzas estadounidenses el 10 de mayo de 1945, aún con su uniforme de las SS.
Legión SS George Washington

Fue juzgado por deserción y el robo de un avión y condenado a 15 años de cárcel, pasando por alto su pertenencia a las SS. La sentencia fue finalmente suspendida y pudo volver a las fuerzas aéreas, llegando a sargento.

Después de licenciarse en 1948 fue detenido por el FBI acusado de traición por sus actividades de propaganda en Alemania y en enero de 1949 fue condenado a 25 años de cárcel. Salió en libertad condicional en 1960. Murió a los 78 años.

Para saber más:
The Valhalla Exchange, de Jack Higgins
Axis History
La Segunda Guerra
Military History Now
Eurasia 1945
Historynet

domingo, 16 de enero de 2022

Antonio Camazón y los españoles que ayudaron a descifrar Enigma

Siete españoles ayudaron a desentrañar los códigos de Enigma, la máquina de cifrado que los alemanes creían inviolable. Aquellos criptógrafos españoles estuvieron trabajando al más alto nivel durante la Segunda Guerra Mundial.

Antonio Camazón y los españoles que descifraban EnigmaLos siete españoles del "Equipo D", eran republicanos exiliados que trabajaron en el servicio secreto de la República o en la policía y que procedían de campos de refugiados del sur de Francia. El equipo lo formaban cinco ex oficiales y dos ex comisarios políticos, todo dirigido por el pucelano Faustino Antonio Camazón Valentín, un hombre culto que hablaba cuatro idiomas y conocía hasta doce.

El resto del equipo español lo formaban Carmelo Estrada Manchón, Jaime Barba Claramunt, José Díaz Rodríguez, Manuel Inglada Diaz, Andrés Martínez Benito y Medina Cantero, de nombre desconocido  

El Equipo D trabajaba para el servicio secreto francés, junto a otros grupos formados por polacos y franceses, en el Château de Vignolles, al noroeste de París, llamado en clave "Bruno".

Camazón estuvo en la Policía Criminal en Madrid, donde destacó por su pericia en huellas digitales. Como tambien destacaba en matemáticas y criptografía paso a trabajar en el Servicio Secreto español. Su primer trabajo fue en Marruecos para buscar a Abd el Krim el líder rifeño que encabezó la resistencia contra la administración colonial española y francesa durante la Guerra del Rif llevada a cabo entre 1920 y 1926. Durante esta campaña entabló contactos con el Deuxieme Bureau, el servicio de información del ejército francés y. durante la Guerra Civil española compartió información con ellos. Entre esa información destaca la relativa a las máquinas Enigma.

Antonio Camazón y los españoles que descifraban Enigma
Camazón junto a sus compañeros del Château de Vignolles 
Tras la Guerra Civil pasó a Francia en febrero de 1939, acabando en un campo de concentración al sureste de Francia. Tras mucho esfuerzo logró comunicarse con sus colegas del Deuxieme Bureau y consiguió ser liberado.
Con una nueva identidad consiguió rehacer el Deuxieme Bureau junto a antiguos miembros del servicio francés y otros españoles criptógrafos.

Tras la caída de Francia en poder de los alemanes, el grupo de criptógrafos tuvo que huir hacia Argel y al estar lejos para captar los mensajes alemanes vuelven a Francia, concretamente a Montpellier, donde reanudaron sus trabajos. En 1942, cuando los alemanes entran en zona libre de Vichy tuvieron que volver a escapar, los polacos a España donde fueron traicionados por sus guías españoles y arrestados por la Gestapo que los interrogó sin conseguir ninguna información importante. Los españoles volvieron a Argelia y poco después de la liberación de París volvieron el Château de Vignolles, donde trabajaron duro para romper los códigos nazis de las máquinas Enigma, junto a los británicos de Bletchley Park. Para romper los códigos alemanes más de 8.000 personas trabajaron en la sombra. 

Antonio Camazón y los españoles que descifraban Enigma
Entre los mensajes más importantes que lograron descifrar se encontraban planes para la Operación Félix, pero lo más doloroso fue el descubrimiento, a través de los mensajes interceptados, de los horrores del régimen nazi con la persecución y el asesinato de los judíos

Tras la muchos años viviendo en París, Camazón volvió a España a través de Canfranc y se estableció en Jaca, donde falleció. Descansa junto a más de 300 republicanos en el cementerio municipal de la población Aragonesa. 

Para saber más:
Heraldo de Aragón, (septiembre de 2008)
Historia de Iberia Vieja, (marzo 2016)