viernes, 9 de noviembre de 2012

Bunkers de la Guerra Civil en Alicante

Nacidos para la defensa, sobre todo costera, los búnkers y otras construcciones defensivas surgidas durante la Guerra Civil formaron durante muchos años, y aún siguen haciéndolo parcialmente, del paisaje del litoral y otros puntos de la provincia de Alicante. La Universidad de Alicante ha reunido documentación sobre 46 de estos restos, que hoy son un patrimonio histórico y arquitectónico. Sobre todo se encuentran en la zona comprendida entre l’Altet, el Clot de Galvany y Balsares en Elche, o Santa Pola. La gran mayoría están tapiados, abandonados o simplemente reducidos a un montón de escombros.

Clot
El profesor de la Universidad de Alicante Andrés Martínez Medina, que ha realizado un completo trabajo sobre estos búnkers, llama a este conjunto de fortificaciones "El Muro del Mediterráneo" que se extendía de Cádiz a Gerona, por analogía con el famoso Muro del Atlántico levantado por los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial en la costa de Normandía para prevenir los desembarcos aliados.

Santa Pola (Babel)

Altea

Altea

Elche

Elche

Rabasa

Santa Pola (Salina)

Santa Pola (Salina)

Santa Pola (La Gola)
Plano de la distribución de los búnkers

Para saber más:
Nonada
Universidad de Alicante
Restos de la Guerra Civil en Alicante

miércoles, 7 de noviembre de 2012

El Escarabajo en la Segunda Guerra Mundial

El “Escarabajo” tal y como lo conocemos hoy no fue empleado por el III Reich, pero fue la base del Tipo 82, el “Kübelwagen”, del que se construyeron más de 50.000 unidades, y el chasis de éste último combinado con la carrocería del Tipo 60 dio lugar al Tipo 82/E, del que se fabricaron 688 unidades. El “Kübelwagen” definitivo partió del Tipo 62 con líneas más redondeadas, como reminiscencias del Tipo 60 que fue probado en la invasión de Polonia.
De todos modos, el "coche del pueblo" (Volkswagen), no lo fue en realidad un vehículo para uso popular ya que la idea era la dedicación para el ejército. Precisamente las condiciones que estableció el Ministerio de Tráfico a Porsche, su diseñador, lo deja claro: "El nuevo vehículo debe transportar a tres hombre y una ametralladora con la munición correspondiente."
Desde el inicio de su fabricación hasta el fin de la guerra no se entregó ni un solo "escarabajo" a los civiles.


También se fabricaron, hasta 1944, 667 unidades del Tipo 87 “Kommnadeurwagen”, un 4x4, que consistía en un chasis del Tipo 82 ligeramente modificado con la adición de unos estribos, así como unos guardabarros más grandes para cubrir los neumáticos “Kronprinz” 200x12  todoterreno que empleaba. En su interior se hallaban un portamapas y soportes para dos fusiles Kar98k y un subfusil MP40.


Como variante anfibia se fabricaron los Tipo 128 y Tipo 166 Schwimmwagen, todoterreno con tracción a las cuatro ruedas (solo en primera velocidad y para salir de los vadeos), ampliamente empleados por la Wehrmacht y las Waffen-SS durante la Segunda Guerra Mundial. El Tipo 166 es el vehículo anfibio con mayor producción de la historia, con 15.584 unidades.

Schwimmwagen
Kübelwagen
Durante la mayor parte de la guerra la fábrica de Stuttgart, donde llegaron a trabajar 12 mil prisioneros de guerra, escapó a los bombarderos. Hacia fines del conflicto las instalaciones se usaban para reparar aviones más que para fabricar vehículos y seguía funcionando tal vez porque la ciudadela KdFstadt no existía en los mapas de la época, escapando así a los bombardeos. Las fábricas de vehículos se trasladaron a Austria y otros lugares de Alemania para evitar las incursiones aéreas.

Para saber más:
Mundo Historia
Wikipedia 1
Wikipedia 2

viernes, 2 de noviembre de 2012

Españoles en la Primera Guerra Mundial

A pesar de que eran muchos los partidarios en tomar parte, el gobierno decidió mostrarse neutral. Por una parte se encontraban los germanófilos, compuesto por conservadores y la mayoría de los miembros del ejército, que apoyaban a los imperios alemán y austrohúngaro. Los más progresista daban su apoyo a los aliados, como el Reino Unido, Francia y el Imperio Ruso. El Rey, Alfonso XIII era más partidario de apoyarlos en caso de entrar en el conflicto armado.


Un gran número de voluntarios se alistaron a la Legión Extranjera del ejército francés a través del reclutamiento que efectuó la Association Internationale des Amities Francaises. El grupo más numeroso estaba formado por jóvenes independentistas catalanes, seguidos por aragoneses y vascos.
El hecho de que muchos de esos voluntarios procediesen de Cataluña se debía a la creencia de que si apoyaban al bando aliado, una vez finalizada la guerra, serían ayudados para conseguir su ansiado 'Estado Catalán'.





No sólo el ejército francés recibió solicitudes de reclutamiento. Existe el caso de un voluntario español, nacido en Canfranc (Huesca), que participó en la Primera Guerra Mundial, alistándose y luchando en el ejército de los Estados Unidos, su nombre era Antonio Beltrán Casaña.

Antonio Beltrán Casaña
 No solo lucharon en el campo de batalla, también lucharon como espías y es el caso de Adolfo Guerrero que trabajaba en Londres como supuesto periodista del diario madrileño "El Ideal". Tras varias semanas en el país, fue detenido y acusado de espionaje a favor del ejército germano, habiéndose dedicado durante ese tiempo a proporcionar todo tipo de informaciones referentes a las defensas aéreas contra los zepelines. Finalmente fue juzgado y condenado a la pena de muerte, pero tras intervención del Rey Alfonso XIII, se le condenó 10 de trabajos forzados.

Monumento a los catalanes que participaron en la Primera Guerra Mundial. Parque de la Ciudadela, Barcelona.
Fuente:
Yahoo