domingo, 27 de septiembre de 2020

El éxodo europeo del fin de la Segunda Guerra Mundial

Del fin de la Segunda Guerra Mundial, lo que más recordamos es la alegría y la fiesta. Sin embargo, el fin del conflicto no puede resumirse en la inmensa euforia de la vitoria. Para millones de personas anónimas la paz trajo la decepción, la miseria y el exilio. Después de tanto horror la guerra no había terminado para ellos.

El éxodo europeo del fin de la Segunda Guerra MundialEn 1945, los mandatarios de la potencia vencedoras decidieron la suerte de Europa. En la conferencia de Yalta, y después en la de Postdam, se repartieron el continente y decidieron el destino de millones de personas, provocando el mayor éxodo de población de la historia. Más de 15 millones de hombres mujeres y niños, fueron expulsados de su lugar de origen; arrancados de su hogar y sus raíces para siempre.

Cuando en 1944 el avance soviético se acercaba al corazón del III Reich, para muchos ciudadanos de los territorios ocupados, no era realmente una liberación. Que un tirano les liberara de otro no era una liberación. Para ellos era una ocupación.

En Yalta, Stalin logró convencer a Roosevelt y Churchill de su deseo de ampliar la Unión Soviética hacia el Oeste. Finalmente Polonia y los Países Bálticos fueron las victimas del expansionismo del líder soviético, con el beneplácito de los lideres occidentales.

Cuando las tropas soviéticas entraban en las ciudades liberadas no dejaban nada para la población civil de origen alemán. No importaba el sufrimiento de los perdedores. Otro problema fue cuando iban liberando los campos de concentración y de trabajo. La alegría inicial de la liberación y el deseo de volver a casa y reunirse con sus familias era tan solo una ilusión. Alemania estaba totalmente en ruinas. Carreteras, puentes y líneas de ferrocarril estaban destruidos. Era el caos.

El éxodo europeo del fin de la Segunda Guerra Mundial
En los campamentos de desplazados los originarios de los territorios tomados por Stalin, tenían miedo de volver a su tierra natal a pesar de que se les decía que sus países habían sido liberados. Había terminado el yugo de los nazis y ahora era el de los soviéticos.

El golpe final se dio en la conferencia de Postdam, cerca de Berlín, cuando se decidieron definitivamente las zonas de ocupación de las diferentes potencias que previamente se decidieron en Yalta. En el Este la línea Curzon, 300 km hacia el oeste, delimitaba las nuevas fronteras de Polonia y la Unión Soviética y en el Oeste el limite polaco con Alemania se situaba en los ríos Óder y Neisse, mas allá de las fronteras previas a la guerra.
Estas demarcaciones provocaron que territorios alemanes se convirtieran automáticamente en polacos, como Breslau, que paso a llamarse Wroclaw. Otras zonas antes polacas y alemanas pasaran a la URSS como Könisberg que fue rebautizada como Kaliningrado.

En la conferencia decidieron crear estados que fueran étnicamente homogéneos. Decidieron como y dónde debía vivir la gente. La solución era expulsar a los que no fueran originarios de los diferentes territorios. En Polonia y Checoslovaquia, fueron especialmente salvajes, en especial con los de origen alemán que en ocasiones fueron masacrados como venganza. Más de 12 millones de alemanes habían sido expulsados de Checoslovaquia, Polonia y Hungría. Lentamente los aliados fueron organizando transportes para llevar a los millones de familias desplazadas hasta las nuevas fronteras alemanas. En eso transportes murieron un importante número de personas. En el invierno de 1945 millones de desplazados alemanes se apiñaban en cientos de improvisados campos de refugiados, en las ruinas de una Alemania devastada.

El éxodo europeo del fin de la Segunda Guerra Mundial
La política acordada en Postdam no solo afectaba a los alemanes, también se aplico a otras poblaciones como las ucranianas y polacas. A partir del 19 de agosto de 1945, en que se estableció definitivamente la frontera ruso-polaca cerca de un millón y medio de polacos tuvieron que abandonar su tierra, que ahora formaba parte de la repúblicas soviéticas de Lituania, Ucrania o Bielorrusia. Para expulsarlos se creó el eufemisticamente llamado Comité Nacional de Repatriados. Mientras Polonia hacia lo mismo con los 800.000 ucranianos que vivían en sus territorios.

Territorios que durante siglos habían pertenecido a una nación, por culpa de una cruel guerra y el ansia de poder, ahora eran de otro país. Dónde generaciones de polacos habían vivido ahora son de Ucrania. Dónde familias alemanas, que se remontan a la edad media, tenían sus vidas y sus ilusiones de futuro ahora vivirán ciudadanos polacos. Muchos de esos territorios antes eran un crisol de nacionalidades y razas, donde había matrimonios entre ucranianas y polacos o checos y alemanas. En nombre de la paz cerca de 20 millones de hombres mujeres y niños fueron expulsados de su tierra natal perdiéndolo todo.

Para saber más:
Continente salvaje: Europa después de la Segunda Guerra Mundial, de Keith Lowe
Nueva Tribuna
Magnet
Cádiz Noticias
Clases de Historia

domingo, 20 de septiembre de 2020

Los tatuajes de las SS

Todos los hombres que se unieron a la Schutzstaffel (SS) llevaban el Blutgruppentätowierung, el tatuaje de su grupo sanguíneo en el brazo izquierdo.

tatuajes de las SSEste tatuaje permitía a los médicos discernir rápidamente el grupo sanguíneo de un soldado de las SS herido que necesitara una transfusión, incluso sin disponer de las chapas de identificación, o Erkennungsmarke. El tatuaje era solo la letra del grupo sanguíneo (O, A, B y AB) ya que por entonces no se tomaba muy en cuenta el factor Rh, aunque se conocía desde 1937 y era anotado en su ficha personal y en su cartilla militar (Soldbuch). 

Al principio de la guerra, el tatuaje se realizaba en letras góticas (Frakturschrift), considerado el tipo de letra nacional alemana, pero posteriormente se cambió a la escritura latina antiqua (Antiquaschrift).
La Frakturschrift fue prohibida el 3 de enero de 1941 por Martín Borman debido a que se descubrió que era una variación de la tipografía Schwabach, de origen judío.

El tatuaje tenía aproximadamente 7 mm de longitud y se situaba en el interior del antebrazo izquierdo, a unos 20 cm desde el codo. Aunque el tatuaje era oficialmente obligatorio para todos los hombres de las SS, no todos lo tenían. Por ejemplo no lo llevaban los soldados regulares transferidos a unidades de las Waffen-SS ni los voluntarios extranjeros de las SS. En ocasiones soldados regulares de la Wehrmacht atendidos en hospitales gestionados por las SS fueron tatuados.

Después de la guerra, debido a que este tatuaje era una indicación inequívoca de pertenencia a las SS, muchos de sus miembros intentaron deshacerse de su tatuaje. Entre los métodos estaban auto lesionarse con un disparo en el brazo o provocándose quemaduras que lo borraran simulando que eran heridas de guerra. Retirarlos mediante una operación quirúrgica era el sistema menos habitual ya que era caro y tambien difícil conseguir un médico que lo efectuara.

Según el testimonio de un soldado de las SS:
En el campo de prisioneros de guerra de Tamsweg, conocí al Sturmbannführer Liecke de nuestra división. Nos llevó a un médico de la 14ª División SS, quien nos proporcionó tabletas de hidrógeno para eliminar nuestros tatuajes del grupo sanguíneo. Humedecimos estas tabletas y nos las aplicamos en los brazos. Fue extremadamente irritante para la piel, pero los tatuajes simplemente desaparecieron después de dos o tres días. Naturalmente, la piel necesitó de dos a tres semanas para sanar. Gracias a estas tabletas, logré pasar dos inspecciones realizadas por nuestros captores.
Cuando Adolf Eichmann fue arrestado en Argentina, los agentes del Mossad que lo detuvieron revisaron su tatuaje en la parte interior del brazo, ya que él había sido miembro de las SS, pero se lo habían retirado.

Debido a que los Aliados conocían el detalle del tatuaje, estos verificaron el tatuaje en los prisioneros de guerra. Los soldados que lo tuvieran o fueran sospechosos de haberlos retirado fueron internados en campos especiales de prisioneros de guerra que solo albergaban a los antiguos SS y en numerosos caso eran directamente asesinados, a pesar de que muchos cambiaban su uniforme de las SS por los de las unidades regulares de la Wehrmacht, hasta pasando de oficiales a simple soldados rasos. 
En algunos casos se hacían pasar por civiles y hasta se vestían de mujer. 
El más conocido que intentó escapar cambiando su uniforme por el de un soldado regular fue el mismísimo Reichsführer de las SS, Heinrich Himmler, que se había afeitado el bigote y vestía de sargento de la Geheime Feldpolizei, la policía militar de la Wehrmacht.

Para saber más:
Historias de la Historia
Axis History
La guerra al detalle

domingo, 13 de septiembre de 2020

La invasión soviética de Polonia

De acuerdo con la cláusula secreta firmada por los ministros de exteriores alemán y soviético, Joachim von Ribbentrop y Viacheslav Molotov en el Pacto Germano Soviético de No Agresión, dos semanas después de que los hiciera la Wehrmacht alemana, concretamente el 17 de septiembre, los soviéticos invadían Polonia por el Este desde Ucrania y Bielorusia.

invasión soviética de Polonia
Mientras que la escusa alemana fue el supuesto ataque polaco a una emisora de radio alemana en Gleiwitz, la escusa esgrimida por el Ejército Rojo fue “proteger a la fraternal población de Ucrania y Bielorrusia”, ya que estos eran casi la mitad de la población de los territorios del Este.

Cuando las fuerzas soviéticas atacan pillan a los polacos totalmente por sorpresa. El ejército polaco está pelando desesperadamente para intentar detener a las tropas alemanas en el Saliente Rumano e intentar resistir hasta que Francia e Inglaterra acudan en su ayuda. En la medianoche de ese 17 de septiembre el gobierno huye a Rumanía.

En algunas ocasiones tropas alemanas lucharon junto a las soviéticas, como en la captura de la Fortaleza de Brest, en la que los alemanes fueron apoyados por una brigada de tanques soviéticos.

invasión soviética de Polonia
Con casi todas las unidades polacas luchando contra los alemanes, tan solo queda el Cuerpo de Protección de la Frontera (Korpus Ochrony Pogranicza o KOP) con unos 20.000 efectivos, algunas unidades de la Defensa Territorial y unas pocas tropas regulares en retirada.

El Estado Mayor polaco en un primer momento ordena hacer frente a las fuerzas soviéticas, pero posteriormente cambia de opinión para que las unidades que continúan peleando contra los alemanes logren escapar hacia Rumanía y Hungría, para que desde esos países puedan ir a Francia o Inglaterra.

Por culpa de ordenes y contraordenes, y debido a la tremenda confusión reinante, diversas unidades resisten el avance soviético, aunque no son tan duros como los que ha estado dando el ejército polaco con la Wehrmacht, salvo en los arrabales de Vilna o Grodno.  Los ciudadanos polacos de origen ucraniano, bielorruso y judío consideraban a las tropas soviéticas como libertadoras. De hecho grupos de nacionalistas ucranianos y comunistas organizaron diversas revueltas locales, como en Skidel.

invasión soviética de Polonia
El 28 de septiembre los soviéticos ya habían alcanzado la línea fronteriza, establecida en el Pacto de no Agresión, en los ríos Narew, Bug Occidental, Vístula y San. Ese mismo día el Ejército Rojo ejecutó a todos los oficiales polacos hechos prisioneros tras la batalla de Szack. Unos días antes ejecutaron a unos 300 prisioneros tras la batalla de Grozno.

Polonia está sola y abandonada. Francia e Inglaterra la dejan a su suerte. Aunque ambas potencia declaran la guerra a Alemania, no lo hacen a la Unión Soviética. El 6 de octubre Polonia ha caído en manos alemanas y soviéticas. Aunque derrotados militarmente, los polacos se niegan a firmar ningún tratado de paz.
La última unidad del Ejército Polaco en rendirse fue el Grupo Independiente Operacional "Polesie".

invasión soviética de Polonia
Unos 230.000 soldados polacos, según algunas fuentes la cifra asciende 452.500, fueron hechos prisioneros. En los primeros años de ocupación soviéticas un número de ciudadanos polacos, que oscila entre los 350.000 y el millón y medio, fueron deportados a la Unión Soviética. Muchos de ellos murieron sin poder volver a Polonia.

En la primavera de 1940 se llevó a cabo la matanza del bosque de Katyn, por orden de Lavrenti Beria, jefe del NKVD. En los bosques fueron ejecutados casi 22.000 oficiales del ejército, policías, intelectuales y civiles polacos.

Para saber más:
Crónica Militar y Política de la SGM, de editorial SARPE
La invasión de Polonia: El inicio de la II Guerra Mundial, de Juan Vázquez García
Contando Estrellas
ABC
The Cult
Crítica Marxista-Leninista
MediaVida
Ejército polaco Segunda Guerra Mundial

domingo, 6 de septiembre de 2020

El interrogador amable

Los alemanes tenían un interrogador que era tan bueno en conseguir información de los prisioneros que se convirtió en una toda una leyenda. Partiendo de la frase de William Shakespeare: "Es más fácil obtener lo que se desea con una sonrisa que con la punta de la espada", no usó la tortura, la crueldad, o cualquiera de las otras técnicas por las que la Gestapo, la policia secreta del régimen nazi, era famosa. Usó algo realmente inusual.

Hanns-Joachim Scharff Gottlob, hijo de un oficial del ejército que cayó en combate durante la Primera Guerra Mundial, creció junto a su abuelo del que aprendió todo sobre el negocio familiar. Para aumentar su experiencia en ventas fue a trabajar en una delegación de la empresa en Sudáfrica. Allí se casó con Margaret Stokes, hija del capitán Claud Harry Stokes, un as de la Primera Guerra Mundial. Era un buen vendedor que sabía cómo manejar a sus clientes.

En 1939, la familia fue a Alemania de vacaciones y allí fue cuando les pilló el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Así que, como ciudadano alemán, fue reclutado por la Wehrmacht para servir en el Heer. Su destino final iba a ser el frente ruso, pero su esposa convenció a los mandos de que el conocimiento fluido del inglés que tenía sería muy importante para que actuase como interprete.

Tras diversas vicisitudes llegó a Obergefreiter (cabo primero) realizando tareas de oficina. Aburrido por el tedioso trabajo administrativo, volvió a explicar que su inglés era muy fluido, y que se estaba desperdiciando su potencial. Finalmente recaló en el Centro de Inteligencia y Evaluación de la Luftwaffe en Oberursel en Frankfurt, donde se interrogaban a los miembros de las fuerzas aéreas aliadas que eran capturados, a excepción de los soviéticos, y fue allí donde se convirtió en suboficial de interrogatorios.

Scharff observó que las técnicas de interrogatorio más crueles no estaban dando resultado y además la brutalidad le parecía innecesaria. Comentó a sus superiores que si él estuviera al cargo, las cosas cambiarían. Las cosas cambiaron a finales de 1943, cuando en un accidente aéreo murieron varios interrogadores de la Luftwaffe. De este modo fue puesto a cargo de los interrogatorios a los pilotos norteamericanos capturados.

Scharf junto al coronel Charles Stark y el capitán Fergus
No fue ascendido a oficial, lo que sería normal al tener que interrogar a oficiales, pero se le permitió llevar ropa de civil. Esto impresionaba aún más a los prisioneros de guerra estadounidenses que pensaban que tenía un rango más alto del que realmente tenía, lo que les predisponía ante lo que estaba por venir. Cuando los detenidos llegaban al centro de interrogatorio tenían miedo y estaban confundidos, teniendo en cuenta que además eran mantenidos en aislamiento.

Scharff utilizaba una técnica de estimulación de la información que evitaba plantear preguntas directas y presionar para obtener detalles, hacía creer al prisionero que ya lo sabía todo. Así, este pensaba que era inútil ocultar información. Scharff dejaba escapar algunos detalles en una aparente charla informal, que el prisionero confirmaba o negaba, sin ser consciente de que estaba proporcionando información.

En una ocasión sugirió una vez a un prisionero que la escasez de productos químicos hacía que las balas trazadoras estadounidense produjeran estelas blancas en lugar de rojas. El prisionero sacudió la cabeza y le dijo que el color blanco era una señal de baja munición. Esto era una información muy valiosa para la Luftwaffe.
Scharff con un prisionero estadounidense y un oficial de la Luftwaffe

Sabía hacerse amigo de los prisioneros, les llevan comida y paseaba con ellos por los alrededores. A veces, incluso los llevó al zoo de la localidad. En una ocasión permitió a un prisionero de guerra probar un avión. A Pesar de todo, ninguno trató de escapar.

Cuando el interrogatorio se ponía difícil, les decía que a menos que pudieran demostrar que no eran espías, no tendría más remedio que enviarles a la Gestapo. Todos conocían la mala reputación de la policía secreta nazi y se sentían aterrorizados ante tal perspectiva.

En 1948, fue invitado a los EE.UU. para interrogar a un piloto estadounidense que desertó al Eje en octubre de 1944. Los estadounidenses quedaron impresionados por sus resultados. Su método, que ahora se llama técnica Scharff, ha sido adoptado y se enseña en multitud de servicios de inteligencia de todo el mundo.

Scharff, el interrogador amable, se estableció en EE.UU. y se dedicó al arte de los mosaicos. En el Ayuntamiento de Los Ángeles y el Castillo de Cenicienta en Walt Disney World de Orlando se pueden ver sus trabajos. Falleció en 1992 a los 84 años.

Para saber más:
The Interrogator, de Raymond T. Oliver
Ciencia Histórica
The Interrogators
Youtube
Find a Grave
Wikipedes
Scena Criminis
Elocuent

domingo, 30 de agosto de 2020

El hospital subterráneo de Budapest

Bajo el Castillo de Buda se encuentran unos 10 kilómetros de cuevas interconectadas, sótanos y túneles sinuosos, que los habitantes de Budapest no han dejado de utilizar, ampliar y reconstruir.

El hospital subterráneo de Budapest
Con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, siendo el castillo la sede del gobierno húngaro, las rutas estaban fortificadas, el número de accesos restringidos y los pasajes a menudo separados entre sí. Todo esto se llevó a cabo para que el sistema, con una profunda cueva de 10 a 15 metros, pudiera servir como un refugio antiaéreo en caso de bombardeo

Entonces, el alcalde de Budapest, el Dr. Károly Szendy, ordenó la construcción de un hospital de emergencia quirúrgica por debajo del castillo con el fin de utilizarlo como refugio y centro médico.

El hospital subterráneo de Budapest
Dr. István Kovács
La instalación se desarrolló partiendo del sistema de cuevas existente. Los trabajos avanzaron intensamente desde 1939 hasta 1944 y en febrero de 1944, las urgencias médicas del Hospital de Budapest empezaron a funcionar. Llegó a ser utilizado de forma intensiva después de los ataques aéreos estadounidenses en el mayo de 1944. En ese momento, el hospital se componía de tres grandes salas y una mas pequeña

Una de las salas se dedicó exclusivamente a las mujeres, otra para los hombres civiles y otras para uso militar. El hospital estaba completamente equipado, quirófano, instalaciones de rayos X y sus propios generadores de electricidad para que funcionar de manera independiente de la red de electricidad de la ciudad. Su misión se convirtió en la prestación general de urgencias, por lo que recibió tanto personal civil como militar que había sido herido en los ataques aéreos.

Conocido como el "Hospital de la Roca", estuvo bajo la supervisión del Hospital de San Juan. El Dr. István Kovács, un ex cirujano militar fue nombrado como jefe de la cirugía. El Dr. András Seibriger se convirtió en su cirujano adjunto. Muchos deben su vida a la profesionalidad de los dos médicos y a su dedicación. Juntos, lograron organizar a cuarenta médicos en turnos rotatorios con el Hospital de San Juan y varias decenas de enfermeras voluntarias de la Cruz Roja.

El hospital subterráneo de BudapestDiseñado para dar cabida a 300 pacientes, en el momento del asedio ya había superado su capacidad. Según el testimonio de testigos presenciales, el hospital llego albergar de 650 a 700 heridos. Debido a la falta de espacio se amplió por otras cuevas. Las camas se pusieron juntas, dispuestas como literas para dar cabida a tres pacientes en cada nivel, al igual que las camillas y sacos de paja, a modo de colchón. 
Con el tiempo la tasa de mortalidad fue alcanzando niveles muy altos debido a las epidemias y la falta de medicamentos e instrumental médico.

Cerca de treinta médicos del servicio de trabajo forzoso trabajaron en el hospital. El jefe de la Policía impidió que miembros de la Cruz de Flecha (el Partido Nazi Húngaro) los deportaran vistiéndolos con uniformes médico del Ejército húngaro. Por esto, el Jefe de Policía, el doctor Imre Kálmány Koppány, fue inscrito en el muro del Holocausto, que recuerda a las personas que arriesgaron sus vidas para salvar a otros.

El hospital subterráneo de BudapestHacia el final del asedio, el 11 de febrero de 1945, 20.000 soldados del ejército del Eje que se encontraban rodeados por 40.000 tropas rusas intentaron romper el asedio pero fracasaron. Por ello el hospital se llenó de nuevo. 

Los soviéticos tomaron la ciudad el 13 de febrero. Las tropas soviéticas respetaron el hospital. Sin embargo, en una de las salas de la cueva anexa se produjo un tiroteo entre soldados alemanes heridos y tropas soviéticas que respondieron con fuego. De hecho, las primeras tropas soviéticas que entraron en el Hospital repartieron cigarrillos entre los pacientes tras asegurarse de que todos eran húngaros.

El cerco y el asedio de Budapest, duró desde diciembre 1944 hasta febrero 1945 y más tarde, los pacientes fueron trasladados sucesivamente a otros hospitales hasta que el "Hospital de la Roca" fue cerrado finalmente en julio de 1945.

Desde su cierre en 1945 hasta 2007 el hospital ha tenido diferentes usos, que van desde almacén de una fabrica de productos farmacéuticos (hasta 1952) pasando almacén de emergencia durante la guerra fría, hasta volver a ser hospital dentro del refugio nuclear. En la actualidad está convertido en museo y sus instalaciones son totalmente funcionales.

Para saber más:
Museo Hospital de la Roca
The World Thru My Eyes
Fotonazos
Intentando Recorrer el Mundo

domingo, 23 de agosto de 2020

Los españoles de Auschwitz

El campo de concentración de Mauthause-Gusen es conocido tambien como el "campo de los españoles" ya que por el pasaron más de 7.000 españoles, los "Spanier". Pero por otros campos, como el infame Auschwitz-Birkenau, tambien pasaron un destacado número de españoles. Entre 1940 y 1943, más de 9.300 españoles, un gran número de ellos republicanos exiliados, fueron internados en campos de concentración por la Alemania nazi, donde más de dos tercios de ellos perecieron. La mayoría de los poco más de dos mil que lograron sobrevivir no regresaron nunca a España. 

La prisionera española Feliciana Pintos Navas, nª 31734.
Detenida en Francia por formar parte de la Resistencia está marcada con una "F".
Los españoles estaban marcados por la "S".
Tan solo poco más de 400.000 prisioneros fueron registrados en el campo de Auschwitz-Birkenau y se desconoce el número y los nombres de gran parte de los 1.300.000 deportados ya que las SS destruyeron muchos de los registros en su huida de las tropas soviéticas que se aproximaban en enero de 1945. El día 27 el campo fue liberado.

Ficha de Dona Saban en Yad-Vashem
En el museo de Auschwitz-Birkenau se conservan tan solo unas 12.000 tarjetas de identificación y algunos miles más de certificados de defunción, cartas o tarjetas postales enviadas a los deportados. En total son menos de 100.000 documentos con los que identificar a las personas que pasaron por el campo.

En Auschwitz-Birkenau murieron más de un millón de personas, la mayoría de ellos judíos procedentes de Alemania y de los países conquistados por el III Reich. Muchos de ellos no fueron ni registrados. Según llegaban los enviaban a las cámaras de gas.

Tras una ardua investigación de la AMICAL de Mauthausen y otros campos y de todas las víctimas del nazismo en España y el Museo Estatal de Auschwitz-Birkenau, completada con la investigación de Andrea Rodiguez se ha podido elaborar una lista de algunos de los españoles que pasaron por Auschwitz-Birkenau. Se calcula que la cifra total de españoles puede ascender a unos 1.200 deportados.

Los españoles y españolas localizados son en su mayor parte judíos, aunque tambien los había romaní e internados como presos políticos (según Auschwitz Exhibition):

Agustí Camí Francisco
Agustí Pérez Juan Baustista
Alagarda Ballester Amadeo
Albohair Samuel
Alonso Alonso María
Alonso Cueto Antonio
Ángel Eugenia Luisa
Anglada Calvet Roger
Avram Sara
Benaim Fadia
Berkmann (n. Valero) Oro
Canillar Nemesio Felipe
Cobet Jaime
Cohen Isidore
Cohen Ana inés
Corteillo Joaquín
Delvaille Carmen
Delvaille Emile
Dufrau Laureano
Eskenazi Nissim
Fidi Maronna
Friedman Violeta
Gandía Bañón Juan
García Aragó Enrique
García Molina Antonio
Horschitz Irene
Klein Marcel
Koser Max
Levy Rafael
Levy Eugenia Raimunda
Liberman (n. Lelouch) Simona Paquita
López Juan
López Cabrera Andrés
López Martinez Leoncio
Manglano Bronte Sebastián
Maniello Rafael
Martín Ángel
Martín Miguel
Martinez Manuel
Martos/Goñi Ayestarán Lyzy/Higienia Luz
Meir Siegfried
Mezharaid (n. Elechan) Regina
Monter Ferris Pedro
Morand (n. Toros) Sebastiana
Nichli Isaaac
Pascual Oliván Miguel
Pintos Navas Feliciana
Pueblo Moreno Jesús del
Ravel Grua Ángel
Rocaspana Duar Ramón
Rose Eduardo
Saban Dona
Salinas Francisco
Saporta Raúl
Scherer Matilde
Stamreich Max
Taicon Palise
Toros Isidoro
Torres Sánchez Miguel
Valero Zelda
Wajnrit Mauricio
Wasserstrom Ernesto
Zawidiwicz Lea
Zawidiwicz Raquel

En el campo de mujeres de Ravensbrück hubo un centenar de españolas y otros españoles y españolas fueron enviados a los campos de Buchenwald, Dachau y Sachsenhausen, donde de unos 200 solo sobrevivieron 28.

Para poder buscar deportados españoles el Ministerio de Cultura y Deporte dispone de una herramienta de búsqueda a través del portal de Internet PARES.

Juan Romero, pasó cuatro años en Mauthausen y con 101 años es el último superviviente español de los campos nazis. El día 22 de agosto de 2020 recibió el reconocimiento del Estado español de manos de Carmen Calvo, la vicepresidenta del Gobierno de España, en la localidad francesa de Ay. Un reconocimiento aunque tardío, muy merecido que recuerda a los más de 9.300 españoles que pasaron por los campos nazis.

domingo, 9 de agosto de 2020

¿Fue necesario lanzar las bombas nucleares sobre Hiroshima y Nagasaki?

Después de 75 años de unos hechos que provocaron la muerte de 140.000 personas aún se plantean las siguientes preguntas: ¿Realmente fue necesario lanzar las bombas nucleares sobre Hiroshima y Nagasaki? El lanzamiento de las bombas ¿realmente acortó la guerra y evitó millones de muertos?

Responder a estas preguntas siempre trae gran controversia. Pero también cabría preguntarnos si todos los responsables aliados estaban de acuerdo con el uso de estas terribles armas para llevar a Japón a firmar su rendición o si el Imperio del Sol Naciente ya estaba realmente rendido.

Enola Gay
La historia "oficial" dice que el presidente de los Estados Unidos Harry S. Truman buscaba un golpe definitivo para acabar con el Imperio del Japón, a pesar de las victorias en el Pacífico. Iwo Jima y Okinawa había costado 76.000 bajas y Washington vaticinaba que el coste de la invasión de Japón, la Operación Downfall, sería devastador.

En su autobiografía, Truman escribió que "en Postdam dimos a los japoneses la posibilidad de rendirse y la despreciaron", así antes de decidirse a lanzar la bomba sobre Hiroshima (lo decidió el 3 de agosto) se reunió con expertos de todas las áreas para "escuchar sus opiniones y consejos" y consultó sobre las bajas que se producirían en una invasión a Japón. Tambien habló con Churchill y este era partidario del uso de la bomba. Los científicos cerradores de la bomba le propusieron, sin éxito, que el lanzamiento se realizara en una zona despoblada, ante observadores japoneses. El 6 de agosto se lanzó una bomba sobre Hiroshima y el 9 una segunda bomba sobre Nagasaki.

Las cifras que se barajaban durante la Operación Downfall estaban en más de 1 millón de bajas, con unas 1000 bajas diarias, según el Almirante Chester Nimitz y el General Douglas MacArthur. Mucho peores eran las que barajaba el Departamento de Marina que las elevaba a los 4 millones. Entre los defensores japoneses las cifras llegarían a alcanzar los diez millones de bajas. Esto puede resultar excesivamente simplista.

Otro motivo que se considera sobre el uso de las bombas es que los soviéticos podían tardar unos tres meses en abrir un frente contra Japón y además eran militarmente los amos de Europa oriental y central, y las tropas estadounidenses, que efectuaban un efecto de contrapeso a las fuerzas del Ejército Rojo, se estaban preparando para controlar el Pacifico. Stalin se mostraba ambicioso en el reparto de Europa. Usar unas bombas que solo estaban en manos de los norteamericanos dejaría claro su poder ante la Unión Soviética.

Truman y Stalin
En el entorno del Presidente Truman había otros posicionamientos respecto al uso de las bombas. Por ejemplo, el General Eisenhower estaba en contra del uso de la bomba atómica por dos razones. Primero, porque consideraba que los japoneses estaban listos para rendirse y era innecesario golpearlos con una horrible bomba. Segundo, porque odiaba que los EEUU fueran los primeros en usar esa arma. Lo mismo opinaba el Secretario de Guerra Henry Stimson, que además, creía que Japón estaba buscando alguna forma de rendición que no dañara al Emperador Hirohito.

El Almirante William Leahy, asesor de Truman escribió en su libro de 1950, "I Was There", que "el uso de esta arma bárbara en Hiroshima y Nagasaki no fue de ayuda material alguna en nuestra guerra contra Japón. Los japoneses ya estaban derrotados y listos para rendirse debido al efectivo bloqueo marítimo y al exitoso bombardeo con armas convencionales."

Japoneses Rindiéndose
Esta posición está respaldada por el hecho de que su ejército de tierra fue derrotado en cada isla, la armada nipona estaba prácticamente aniquilada en su totalidad, sus mejores pilotos murieron en los ataques kamikaze y su Fuerza Aérea no pudo evitar los bombardeos diarios en las ciudades y centros industriales del Japón continental. A esto hay que sumarle el bloqueo marítimo que había cerrado el suministro de alimentos, petróleo y materias primas industriales de ultramar, vitales para la economía civil y militar de unas islas como el Japón. Según un estudio solicitado por Truman, al US Bombing Survey en 1946,: "[...] antes del 31 de diciembre de 1945 y con toda probabilidad antes del 1 de noviembre de 1945, Japón se habría rendido incluso si las bombas atómicas no se hubieran lanzado, aún si Rusia no hubiera entrado en la guerra [...]",

Rusia - Japón
Antes de la entrada de la Unión Soviética en la guerra contra Japón el 8 de agosto de 1945 con la invasión del estado títere del Imperio del Japón de Manchukuo, Japón esperaba que la URSS actuase como intermediario en las conversaciones con los EEUU para una posible rendición. Días después de la explosión de la bomba de Hiroshima se reunió el Consejo Supremo japonés para plantearse la rendición y aunque fue el día posterior a la bomba de Nagasaki (9 de agosto) no está claro si la reunión fue por la segunda bomba o porque los soviéticos eran una amenaza aún mayor que los norteamericanos. De hecho se plantearon la rendición sin condiciones.

Vídeo en el canal de TRUFAULT "Historia Militar":

Mr. Citizen, de Harry S. Truman

domingo, 2 de agosto de 2020

Los desertores que aterrorizaron París

Un desertor es un militar que ha abandonado su puesto sin permiso. A diferencia del término "Ausencia sin Permiso" usado para referirse a los soldados que dejan sus puestos temporalmente, los desertores son aquellos que no tienen la intención de volver y cumplir con su deber como soldado. Durante la Segunda Guerra Mundial, en el ejército estadounidense desertaron o se ausentaron sin permiso unos 50.000 hombres.

Uno de esos desertores fue el soldado norteamericano Steve Weiss. Con una idea idealizada de la guerra, Weiss se alistó en el ejército, cuando aún no había cumplida la edad mínima legal de 18 años Finalmente se desilusionó de la imagen noble de la guerra y se convirtió en un desertor, uniéndose a las pandillas de soldados estadounidenses en París que se dedicaban al delito en lugar de combatir en el frente. 
Otra historia es la del soldado Alfred Whitehead, que incluso siendo condecorado con las estrellas de plata y bronce por su valentía, también abandonó su unidad para unirse a una de esas bandas de delincuentes que actuaban en París.

En las semanas posteriores a la liberación, París fue golpeada por una ola de crímenes tan violentos que rivalizaban con la guerra misma. En esta situación de caos París era especialmente atractivo para estos desertores, con los famosos cafés y burdeles para entretenerlos. La ciudad también estaba sumida en el mercado negro, con soldados que vendían armas robadas. Un desertor siempre estará marcado con la etiqueta de cobarde, pero la vida del crimen que eligieron fue tan violenta y peligrosa como la guerra de la que huyeron.

Las pandillas de desertores eran extremadamente violentas, estaban fuertemente armadas con armas robadas al ejército y descargaban su voraz apetito sexual violando a jóvenes y niñas francesas. En 1944 y 1945, fue cuando la violencia de los desertores fue especialmente intensa, la Subdivisión de Investigación Criminal (CBI) del Ejército estadounidense, manejó 7,912 casos relacionados con crímenes relacionados con los desertores.

Más del 40% de los crímenes investigados fueron delitos violentos, como violación, asesinato o asalto. El 12% fueron delitos de robo, allanamiento de morada y disturbios. El resto eran delitos contra el ejército, como el comercio ilegal de bienes militares, como las armas o la corrupción, que incluye la venta de pases falsos y vehículos decomisados, por nombrar solo algunos casos. De todas las ciudades europeas, París fue la más golpeada con estos crímenes de violencia cometidos por soldados estadounidenses.

Por supuesto no todos los desertores tomaban parte en actividades criminales. Un ejemplo bastante significativo es el de Wayne Powers, un conductor realizaba una ruta de suministros desde Normandía a Bélgica. Un día, su camión fue asaltado y robado, probablemente por una banda de desertores. Al quedarse solo decidió regresar a un pueblo donde había conocido a una joven que le gustaba. En el pueblo la joven lo escondió en la casa y no salió durante 13 años.

Finalmente fue descubierto por un accidente automovilístico frente a la casa. Abrió las cortinas y la policía lo vio y entró a preguntar sobre el suceso y se dieron cuenta de que era estadounidense y probablemente un desertor. Lo llevaron arrestado a una base norteamericana en donde sería sometido a una corte marcial. La noticia llegó a los periódicos franceses y en dos días llegaron 60,000 cartas de franceses a la embajada estadounidense pidiendo su libertad, ya que desertó por amor. Aún así fue juzgado y sentenciado. Finalmente su sentencia fue conmutada, volvió con ella, se casaron y tuvieron dos hijos.

Otro caso curioso es el de Eddie Slovik, que nunca llegó a entrar en combate. A diferencia de la mayoría de los desertores, nunca intentó escapar; estaba mucho más contento con la vida en prisión que en el campo de batalla. Slovik fue el único hombre que fue ejecutado de 49 estadounidenses que fueron condenados a muerte por deserción durante la Segunda Guerra Mundial y que está entre los olvidados de la Parcela E del cementerio de Oise-Aisne, en Francia.

Para saber más:
The Deserters: A Hidden History of World War II, de Charles Glass
LIFE
North Carolina Public Radio

domingo, 26 de julio de 2020

Las leyes nazis de limpieza racial

Uno de los elementos más importantes de la ideología nacionalsocialista era el enfrentamiento entre los que formaban la Comunidad Popular alemana (Volksgemeinschaft) y los que quedaban fuera de ella. A ese respecto Hitler afirmó:
Nuestro socialismo es el socialismo de la raza. Y si esta misma se hallase en peligro de ser oprimida o hasta eliminada, la cuestión de la legalidad pasa a plano secundario.
Y para ello el régimen desplegó todo su arsenal propagandístico y político.

A algunos de los excluidos se les intentó "reinsertar" en la sociedad alemana. Al resto se les excluyó definitivamente. Los principales damnificados por esta política de exclusión fueron los judíos, pero tambien lo sufrieron otros grupos, como los discapacitados, que eran considerados mentalmente inferiores. 

Tras la llegada de Hitler a la Cancillería en 1933 se comenzó el 7 de abril con la primera ley anti judía sobre la restauración de los funcionarios públicos. En el párrafo ario de la ley, el número 3 se establecía que los funcionarios no arios se debían jubilar obligatoriamente. El 25 de ese mes apareció la "Ley contra la Masificación de las escuelas y universidades" en la que como máximo se podían matricular en los centros públicos el 1,5% del total sin que se superara el 5% de los alumnos del centro.

Meses mas tarde se promulgó la "Ley de funcionarios públicos" en la que los judíos fueron totalmente apartados de sectores importantes del estado, como la medicina o el derecho. El 14 de julio se decretó la "Ley de revocación de la nacionalidad alemana" que abolió las nacionalizaciones resueltas desde 1918 hasta 1933 y prohibía la entrada en Alemania de los judíos orientales.

El mismo 14 de julio se emitió una ley sobre la esterilización de los individuos que tuvieron defectos físicos y mentales, que pudieran "ensuciar" la pureza racial de los alemanes. Sobre ello escribió Hitler en Mein Kampf:
Es deber del Estado racista, reparar los daños ocasionados en este orden. Tiene que comenzar por hacer de la cuestión raza el punto central de la vida general. [...] Está obligado a cuidarse de que solo los individuos sanos tengan descendencia. [...] El Estado tiene que poner los más modernos recursos médicos al servicio de esta necesidad. Todo individuo notoriamente enfermo y atávicamente tarado, y como tal, susceptible de seguir trasmitiendo por herencia sus defectos, debe ser declarado inepto para la procreación y sometido al tratamiento práctico. [...] Aquel que física y mentalmente no es sano, no debe, no puede perpetuar sus males en el cuerpo de su hijo. 
En dicha ley los médicos podían ordenar la esterilización, al igual que los discapacitados y sus familiares. Tambien se crearon los "tribunales para la salud hereditaria" que establecerían las pautas en casos de oposición a realizarse la esterilización. En total fueron sometidas a la esterilización forzosa unas 400.000 personas.

En septiembre de 1935 aparecieron las racistas y antisemitas "Leyes de Nüremberg", en las que se establecieron cuidadosas definiciones acerca de la judeidad basada en la sangre.

Las más destacables son la "Ley sobre ciudadanía del Reich", en la que los judíos no ciudadanos del Reich fueron despojados de derechos políticos, como el derecho al voto y "Ley para la defensa de la sangre y el honor alemán".

La "Ley para la defensa de la sangre y el honor alemán" prohibía el matrimonio entre judíos y arios que se complementó con una ley de octubre sobre "protección de la salud hereditaria de la nación alemana", que ampliaba la prohibición de matrimonio a individuos que no fueran deseables para la raza aria. En esa ley se obligaba a un registro especial de razas extrañas o racialmente inferiores y a obtener una licencia de matrimonio que indicara la idoneidad racial de los contrayentes.

Según Hitler "Los seres humanos producto de la mezcla de razas son despreciables" por lo que en un decreto adicional se prohibió explicitamente el matrimonio entre arios y gitanos, negros y "sus bastardos". En diciembre de 1938 apareció un decreto de "lucha contra la plaga de los gitanos" que hizo que aumentaran las detenciones y deportaciones de los romaní.

En 1938 todos los judíos fueron obligados a entregar sus pasaportes y todos fueron fichados y vigilados. Ese mismo años se publicaron leyes que terminaron por limitar toda la economía de los judíos. A finales de año todo terminó en la "Noche de los Cristales Rotos", del 9 de noviembre. En los meses siguientes fueron apareciendo diversos decretos que provocaron la exclusión total de los judíos de la sociedad alemana.

Desde el verano de 1939 se procedió en secreto a la eutanasia de adultos y niños discapacitados o con enfermedades incurables o con taras hereditarias dentro del Programa Aktion T-4 que se llevó a cabo hasta 1941.

Para saber más:
Breve historia del Holocausto, de Ramón Espanyol
La normatividad Nazi a la luz de los principios elementales del derecho, del Dr. Eduardo Javier Jourdan Markiewicz
Universidad Paulo Freire
Research Gate
USHMM
Yad Vashem
Clarín
Wikipedia

domingo, 19 de julio de 2020

La Coca-Cola de Zhúkov

El mariscal soviético Georgui Zhúkov, uno de los comandantes más destacados de la Segunda Guerra Mundial, se quedó enganchado a un refresco de origen capitalista, uno de los mayores iconos norteamericanos, la Coca-Cola.

Coca-Cola ZhúkovLa Segunda Guerra Mundial fue la campaña de marketing de más éxito jamás realizada por The Coca-Cola Company. Construyó 64 fábricas en el norte de África y en Europa, desde las que se distribuyeron más de 5 mil millones de botellas a los soldados aliados en todos los frentes de batalla. Tambien tuvo un éxito sin precedentes durante los juegos olímpicos de Berlín de 1936 al convertirse desde entonces en la bebida de los acontecimientos deportivos.

Según "For God, Country and Coca-Cola", de Mark Pendergrast, el primer sorbo a este refresco que dio Zhúkov, fue en un encuentro con el general Dwight Eisenhower, que le ofreció una botella de su refresco favorito. Tras el encuentro empezó a discurrir el modo para poder beberla sin que con ello pareciera que se había rendido al capitalismo norteamericano. A través del presidente Harry S. Truman, Zhúkov se puso en contacto con importantes directivos de Coca-Cola Company para buscar una solución. Finalmente acordaron cambiar la famosa botella, reconocible en el mundo entero, por una lisa y transparente, colocar una estrella roja en la chapa y eliminar su característico color oscuro. Asi se parecería más al tradicional Vodka. La fábrica de la compañía en Austria se encargaría de fabricarla. Por supuesto no se llamaría Coca-Cola, se llamaría "White Coke". El primer envío fue de 50 cajas en 1946.

Coca-Cola Zhúkov
Eisenhower disfruta de una Coca-Cola en Linz, Alemania. 1945. 
Lo que en un principio era el capricho de Zhúkov se podía convertir en un suculento negocio para la compañía norteamericana. A pesar de los problemas que tuvo en Alemania durante la Segunda Guerra Mundial para la producción y distribución de Coca-Cola, lo que dio lugar a la popular Fanta y las cada vez peores relaciones entre la Unión Soviética y sus aliados capitalistas, la empresa estadounidense consiguió los permisos de aduana para entrar en la Unión Soviética. Mientras otros productos, que tras meses y meses de espera podían ser finalmente rechazados, la White Coke no tuvo problemas con las autoridades aduaneras. La Coca-Cola estándar tenía que pasar por la zona austriaca controlada por los soviéticos para llegar a la planta embotelladora de Viena donde se fabricaba la Coca-Cola para Zhúkov. A pesar de la afición del mariscal soviético por la Coca-Cola blanca, la empresa apenas lanzó al público su White Coke y se produjo casi en exclusiva para Zhúkov.

Coca-Cola como buen símbolo del capitalismo siempre ha sabido aprovechar cualquier oportunidad de negocio. Fue la bebida de los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936 o la de las Hitlerjugend, pasó de ser una bebida Kosher apta para los judíos a regalarlas cuando estaba cayendo el Muro de Berlín en noviembre de 1989. La Coca-Cola era tan importante para la moral de los soldados que algunos soldados preguntaron durante las operaciones del Día D si:"¿la Coca-Cola desembarca en la primera o la segunda oleada?"

Muchos años después, en 1992, Pepsi, la gran competidora de Coca-Cola, lanzó la "Crystal Pepsi", pero apenas tuvo repercusión. Finalmente quedó relegada a los nostálgicos y coleccionistas. Lo mismo paso con la "Tab Clear" de Coca-Cola. En lo que Pepsi si ganó a Coca-Cola fue en convertirse en la primera marca estadounidense comercializada en masa en la Unión Soviética en la década de los setenta. Coca-Cola no lo hizo hasta 1985.

Para saber más:
For God, Country and Coca-Cola, de Mark Pendergrast
Una historia del mundo en seis tragos, de Tom Standage
The New York Times
Youtube
Rod Beemer
Russia Beyond
Historias de la Historia

domingo, 12 de julio de 2020

El Club de los Bastardos Afortunados

Aunque suene a película de Tarantino, este exclusivo y extraoficial club estaba formado por miembros de las tripulaciones de los bombarderos estadounidenses Boeing B-17 Flying Fortress y Consoloidadted B-24 Liberator de la Octava Fuerza Aérea de los Estados Unidos.

Club de los Bastardos Afortunados
Durante la Segunda Guerra Mundial, debido a la defensa aérea de los cazas de la Luftwaffe y las baterías antiaéreas Flak, las probabilidades de sobrevivir de la tripulación de un bombardero no llegaban al 30%, el equivalente a unas 15 misiones. Asi que si algún miembro de las tripulaciones cumplía con todas sus misiones entraba en el Club de los Bastardos Afortunados (Lucky Bastard Club). Algunos grupos de bombardeo los llamaron Certificado de Valor o simplemente emitieron una carta de certificación de las misiones realizadas. Cumplir con el total de las misiones tambien era premiada con la Cruz de Vuelo Distinguido.

Club de los Bastardos AfortunadosMás de 6.500 B-17 y B-24 se perdieron en el teatro de operaciones europeo durante la Segunda Guerra Mundial. Y la bajas ascienden a 23.805 aviadores muertos en acción, 9.299 heridos y 26.064 capturados e internados en campos de prisioneros. Las bajas totales de las fuerzas aéreas estadounidenses en Europa, el Mediterráneo y el norte de África fueron más de 115.000.

Las tripulaciones luchaban en duras condiciones. Se enfrentaban al enemigo en un espacio reducido y frío alcanzando temperaturas de hasta 50º bajo cero, para lo que llevaban pesados e incómodos trajes de piel.

Las tripulaciones eran tan jóvenes que algunos ni se tenían que afeitar. Pilotaban cuatrimotores entes incluso de tener edad para poder conducir un automóvil o votar y la mayoría no había salido de los Estado Unidos o de su pueblo. Tal es el caso de Roy R. "Jack" Fisher, piloto del B-17 Mission Belle, que celebró su 22 cumpleaños, más de un mes después de completar su misión número 35.

Club de los Bastardos Afortunados
Inicialmente las tripulaciones debían cumplir 20 misiones de bombardeo antes de ser licenciados o enviados a servicios más seguros. Según los aliados iban controlando los cielos y se iba acercando el final de la guerra aumentó el límite a 25 ya que se necesitaba a las tripulaciones más expertas. Lo cierto es que el número fue aumentando, hasta las 35 en octubre de 1944 y hubo tripulaciones que llegaron superar ese número. Asi, cuando se alcazaba el máximo de misiones los aviadores que lo conseguían recibían un certificado que les hacía merecedores de pertenecer al club.

Los miembros del Club de los Bastardos Afortunados tenían ciertos privilegios, como mesa reservada en los comedores, y hasta menú especial, o copas gratis en determinadas ocasiones, además de las que se cobraban con los Short Snorter, billetes de dólar o silver note, firmados por todos los miembros de una tripulación o escuadrilla y considerado un amuleto de la suerte.

De características muy parecidas estaba el Fleet Air Wing Seven, creado por las tripulaciones de la U.S. Navy y se otorgaba a las tripulaciones que habían superado su ronda de misiones de patrullas antisubmarinas en Europa.

Otro curioso club era el Caterpillar. A este club pertenecían los tripulantes que tras saltar del avión salvaban su vida, gracias a los paracaídas fabricados por la factoría Irving,  El miembro de este club recibía un pequeño alfiler de una oruga y una tarjeta de pertenencia al Caterpillar emitidas por la empresa fabricante de los paracaídas.

Para saber más:
The Lucky Bastard Club: Letters to My Bride from the Left Seat, de Roy R. Fisher Jr.
The Lucky Bastard Club: A B-17 Pilot in Training and in Combat, 1943-45, de Eugene Fletcher
95th Bomb Group (H) History
Web Archive
History Net
US militaria forum
WW2 wings

domingo, 5 de julio de 2020

Finlandia, el país europeo que aún usa la esvástica

El año 2017 Finlandia celebró su centenario y aún hoy sigue habiendo polémica sobre que se siga utilizando en el país un símbolo asociado con Hitler y el III Reich y que es sinónimo de terror, racismo y genocidio.

Finlandia esvástica
La esvástica, o cruz gamada, tiene su origen hace más de 5.000 años, por lo que Hitler no es su creador y su significado real está en las antípodas de lo que hoy nos sugiere. Esvástica proviene del sánscrito "svastika", que significa “buena fortuna” y se ha usado en muchas culturas de la antigüedad como la griega, la romana o la hindú. Aún hoy es un símbolo de buena fortuna en muchas sociedades y podemos verlas en muchas casas de la India o Japón. En el siglo XIX renació su uso en Europa al vincularse con el paganismo nórdico vikingo. Luego diversos movimientos nacionalistas y raciales lo adoptaron como un símbolo de “identidad aria” y orgullo alemán.

Finlandia la adoptó en 1918, mucho antes de que ni siquiera Adolf Hitler hubiera pensado en dedicarse a la política y mucho menos creara el Partido Nacionalsocialista de los Trabajadores (NSDAP). Quien aportó la esvástica a Finlandia fue el conde Eric Von Rosen que lo comenzó a usar en su avión como escudo familiar. Posteriormente se relacionó políticamente con los círculos nazis de su país y familiarmente con el jefe de la Luftwaffe, Hermann Göring, que se casó con la hermana de su mujer. Pero lo que quizás si cargue sobre el país es el apoyo que dio a la Alemania Nazi durante la Segunda Guerra Mundial, aunque fuera para protegerse de los soviéticos, con los que mantuvo una guerra desde el 30 de noviembre de 1939 hasta el 12 de marzo de 1940.

La esvástica finesa difiere de la nazi en que esta no se posiciona girada y apoyada sobre un vértice sino que lo hace sobre un lado y el color usado es el azul sobre un único fondo blanco, mientras en la bandera nazi se coloca en un ciruelo blanco sobre un fondo rojo.

Sobre la creación de la bandera nazi, Hitler escribió en Mein Kampf:
Yo mismo, entre tanto, después de innumerables intentos, establecí la forma final; una bandera con fondo rojo, un disco blanco y una esvástica negra en el centro. Después de prolongadas pruebas, también hallé la proporción definitiva entre el tamaño de la bandera y el tamaño del disco blanco, así como la forma y el grosor de la esvástica.
Finlandia esvástica
Mucho antes de los nazis lo usaron también la 45ª División de Infantería del ejército norteamericano. que tenía en su distintivo el rojo y el amarillo, colores tradicionales de España, por su origen en Nuevo México, y de la esvástica tomada de los nativos americanos. Tras la declaración de guerra de Alemania, la esvástica fue posteriormente sustituida por un pájaro. Algunos equipos de hockey y hasta Coca-Cola la utilizaron. Hasta una lavandería de Dublin, fundada en 1912 se llamaba swastica y la utilizaba como logotipo.

El debate en Finlandia, en el que su uso ahora es meramente testimonial aunque a muchos foráneos les sorprenda su uso, parte de su reciente centenario, aunque es un tema antiguo.

Finlandia esvástica
Unos opinan que quizás debería desaparecer totalmente es Teivo Teivainen, profesor de Política Mundial de la Universidad de Helsinki , en el que cuestiona la “pertinencia de seguir usando un símbolo que en todas partes y, especialmente en Europa, es sinónimo de racismo, genocidio y totalitarismo”. Otros creen que deshacerse del símbolo es olvidar su auténtico significado y que en Finlandia, según el director del Museo de las Fuerzas Aéreas Finesas, “era y sigue siendo un símbolo de independencia y libertad significado nacional”, para cedérselo a los nazis. Aunque con la Guerra Fría se retiró de un buen número de aviones, banderas y distintivos.

Hasta 1945 los aviones de la fuerza aérea finlandesa llevaba la esvástica en su escarapela. Hasta tiempos recientes, posiblemente 2017, aunque no se ha detectado hasta mediados de 2020, la llevaba en su bandera, en el emblema y el logotipo del comando de su Fuerza Aérea, aunque en el logotipo de la academia de la Fuerza Aérea sigue apareciendo. Tambien se conserva la esvástica en la Insignia de la Libertad (Vapauden Risti), que aparece, por ejemplo, en la bandera del Presidente de la República Finesa.

Para saber más:
Diccionario critico de mitos y símbolos del nazismo, de Rosa Sala Rose
Deutsche Welle
Ushmm
Esvastica
El Comercio
El Confidencial
Big in Finland
Wehrmacht

lunes, 29 de junio de 2020

Operación Chariot, comandos en Saint-Nazaire

El 28 de marzo de 1942, los británicos lazaron una de las operaciones de comandos más atrevidas de la Segunda Guerra Mundial. La operación consistió en un ataque a los muelles del puerto de Saint-Nazaire, en la Francia ocupada. Fue una hazaña de audacia y astucia que ayudó a cambiar el modo de hacer la guerra.

Operación Chariot
Saint-Nazaire, situada en la costa francesa del Golfo de Vizcaya en el estuario del río Loira, disponía de un dique seco construido en 1932 que había sido el más grande del mundo. Estratégicamente, para los alemanes era de gran importancia, ya que era capaz de albergar grandes navíos de guerra como el Tirpitz.

Al bloquear los muelles de Saint-Nazaire, los británicos esperaban obligar a que los grande buques alemanes tuvieran que ir a hacer reparaciones a los puertos alemanes, con lo que tendría que realizar una ruta más larga. De este modo estarían mucho más tiempo expuestos a un ataque al verse forzados a tomar rutas fuertemente defendidos por la Royal Navy o la RAF.

La fuerza operativa para la Operación Chariot (Carruaje) estaba formada por 256 comandos y 346 marinos de la Royal Navy .

Operación Chariot
El plan consistía en que el HMS Campbeltown, un anticuado destructor de la Primera Guerra Mundial cedido por la US Navy, fuera despojado de parte de su equipo y defensas, reforzado es su proa y cargado con más de 4,5 toneladas de alto explosivo. Para camuflarlo se le cortaron dos chimeneas y se eliminaron otras dos, para que su silueta se pareciera más a un barco alemán.
La operación incluía además, una pequeña flotilla de lanchas a motor que darían apoyo de fuego y transportarían a los soldados al final de la incursión.

Las defensas alemana contaban con unos 5.000 hombres en la zona. 28 cañones de 75 mm a 280 mm protegían los acceso al puerto y 43 antiaéreos. En los muelles se encontraban varios navíos armados. Los alemanes creían que "un ataque a la base sería altamente improbable".

Operación Chariot
Media hora antes de la medianoche del 27 de marzo se realizó un ataque aéreo, pero el bombardeo no era usual, lo que llamó la atención de los alemanes sospechando un ataque de paracaidistas. Más de una hora después todo quedo a oscuras, pero tiempo suficiente para que los atacantes hubieran entrado en el estuario. A la 1:20 fueron detectados por los focos alemanes. Aunque se identificaron como amigos, los alemanes no creyeron el engaño y abrieron fuego.

Aun así el Campbeltown logró estrellarse contera las puertas del dique a 19 nudos (35 km/h). Los comandos saltaron a los muelles y a pesar de la defensa alemana lograron destruir diversas instalaciones del puerto. Mientras varias lanchas a motor fueron hundidas y algunas no lograron llegar al punto de recogida. Más de 100 comandos se habían quedado en tierra.

Operación Chariot
Los comandos se dirigieron hacia la Ciudad Nueva, pero eran superados en número. Tras agotar la munición y sufrir varias bajas, se rindieron. Cinco comandos lograron huir hacia el Sur, llegando finalmente a España y de ahí a Inglaterra.

¿Que pasó con los explosivos del Campbeltown? Los detonadores estaban programados para que estallaran a las 4:30, pero fallaron. Avanzada la mañana, mientras los alemanes lo estaban inspeccionando estalló la carga matando a unos 150 alemanes. Minutos después estallaron unos torpedos de espoleta retardada aumentando la destrucción de dique seco. Con ello las instalaciones quedaron fuera de juego durante el resto de la guerra.

En diciembre de ese mismo años se llevó a cabo una operación tan impresionante como esta en el puerto de Burdeos, la Operación Frankton.

Para saber más:
Operaciones secretas de la Segunda Guerra Mundial, de Jesús Hernández
David López Cabia
Revista de Historia
Imperial War Museum
US Naval Institute
Commando Veterans Archive