domingo, 29 de noviembre de 2020

El acorazado de hormigón de las Filipinas

Frente a la costa de Filipinas, lo que parece ser un enorme barco de guerra encallado es en realidad Fort Drum, o la isla de El Fraile, un puesto militar abandonado que aún conserva oxidado parte de su impresionante armamento.

acorazado de hormigón
Finalizada la guerra hispano-estadounidense, conocida popularmente como guerra de Cuba, acaecida en 1898, Estados Unidos necesitaba reforzar las defensas de los territorios recién conquistados a España, como Puerto Rico o Filipinas. Con la finalidad de proteger la bahía de Manila, la capital de Filipinas, se decidió que, en lugar de estacionar valiosas fuerzas navales en el puerto, se establecería una plataforma de defensa permanente en la pequeña roca conocida como Isla El Fraile, apoyada por artillería en otras islas de la entrada a la bahía.

La isla, que era fundamentalmente un agreste peñasco, fue dinamitada y nivelada casi hasta el nivel del mar por ingenieros del ejército estadounidense y construida prácticamente desde cero con hormigón armado.

acorazado de hormigónEl diseño realizado por el Departamento de Guerra y la Junta de Fortificaciones recordaba mucho a un acorazado de la época. Con dos niveles de cubierta superior, se montaron como piezas principales dos torretas con cañones dobles de 356 milímetros como armamento principal. Como armas secundarias se montaron en los costados dos pares de cañones navales de 152 milímetros en unas casamatas de acero. Como defensa antiaérea disponía de dos cañones antiaéreos. Las obras comenzaron en 1909 y finalizaron en 1914.

Las dimensiones de la estructura de hormigón son impresionantes: 110 metros de largo, 44 de ancho y 12 de alto. El grosor de la estructura era de  algo más de 6 metros en la cubierta mientras que las paredes externas iban de los 7,6 hasta los 11 metros.​ En su interior se encontraban los alojamientos para la dotación de 240 soldados, los generadores eléctricos, depósitos de munición y otras salas, como las de mapas o la de las bombas de agua.

acorazado de hormigón
Sobre la cubierta se instaló una una torre de control de disparo en un mástil de jaula de 18 metros de alto, muy similar al de los navíos de guerra de la época. Incluso se construyeron unas edificaciones de madera que cuando los Estados Unidos entraron en la Segunda Guerra Mundial se eliminaron para dar a las torretas giratorias un mayor rango de giro, que era de 230°, la delantera y 360° la trasera. El acorazado de hormigón en que se había convertido Fort Drum era altamente defendible y mostraba una silueta imponente al enemigo.

El 2 de enero fue atacado por bombarderos japoneses y diez días después fue reforzada por un cañón de 76 milímetros para defender la "popa". En febrero sufrió tambien un intenso ataque artillero. El fuerte estuvo operativo hasta el 6 de mayo de 1942 cuando se rindió tras caer Corregidor. A pesar del fuerte asedio al que fue sometido tan solo 5 soldados fueron heridos. A partir de ese momento Fort Drum estaba en manos japonesas, que lo mantuvieron hasta 1945.

acorazado de hormigón
El 13 de abril de 1945 las tropas estadounidenses ya habían retomado Manila y solo quedaba el acorazado de hormigón en manos japonesas, como sucedió cinco años antes, pero en este caso las tropas japonesas se negaron a rendirse y se ocultaron en el interior. Días antes, sucedió lo mismo en Fort Hughes, tambien situado en la bahía de Manila. En este caso los norteamericanos bombearon gasolina y gas-oil que prendieron con balas trazadoras.

En Fort Drum repitieron la operación bombeando la mezcla inflamable por los respiraderos y prendiéndola con mechas retardadas. El fuego y el calor extremo se mantuvo en el interior durante 14 días. Toda la guarnición japonesa, formada por 69 hombres, murió carbonizada.

Finalizado el conflicto, Fort Drum, desgarrado por la guerra, simplemente fue abandonado, dejando sus imponentes armas oxidarse lentamente como un barco fantasma inamovible.


Para saber más:
Concrete Battleship: Fort Drum, El Fraile Island, Manila Bay, de Francis J. Allen
Concrete Battleship
Alchetron
Fronta
Vista al Mar
Wikipedia
Historia Cultural

domingo, 22 de noviembre de 2020

La ocupación aliada de Islandia durante la Segunda Guerra Mundial

Después de que en 1940 Hitler invadiera Dinamarca y Noruega, los británicos comenzaron a preocuparse por que haría a continuación, ya que la máquina de guerra nazi demostró claramente su poder. Dinamarca fue conquistada en prácticamente un día y el intento británico para defender Noruega terminó en retirada.

Policía islandesa
El mando británico pensó que el siguiente paso sería Islandia, que tenía una estrecha relación con Dinamarca. Aun siendo independiente desde 1916, Islandia aceptaba al rey danés como su soberano.

Islandia era un país neutral y no tenía ejército. Tan solo cuerpo de policía. La capital, Reikiavik, estaba protegida por 60 policías armados con revólveres.

El 12 de abril de 1940 los británicos lanzaron la Operación San Valentín, para ocupar las Islas Feroe. A continuación intentaron convencer a los islandeses de que abandonaran la neutralidad y se unieran a los aliados.

Su posición, a medio camino entre América del Norte y Europa, por el Mar del Norte, debía permitir a los británicos mejorar sus defensas contra los ataques de los U-Boote alemanes. Islandia se mantuvo inflexible, alegando su derecho a ser neutral. Incluso creían que hasta Hitler respetaría su decisión. Ante la negativa islandesa los británicos decidieron invadir Islandia, por lo que lanzaron Operación Fork (Tenedor).

Tropas británicas
Durante los primeros compases de la operación se esperaba que los ciudadanos de origen alemán que vivían en Islandia pudieran ofrecer cierta resistencia u organizar una guerrilla, o incluso dar un golpe de Estado contra el gobierno islandés. También se barajaba un segundo escenario en el que hubiera una rápida reacción alemana desde la costa de Noruega.

A los 60 policías de Reikiavik, se sumaba la posibilidad de que acudieran barcos daneses a Islandia, en ayuda de la isla. También se encontraba un carguero alemán averiado, rescatado por un barco pesquero islandés. Los 62 hombres de su tripulación fueron vistos como una amenaza potencial. Según la inteligencia naval británica, había submarinos alemanes estacionados en los puertos de Islandia y el carguero era una tapadera que apoyaba a los submarinos.

La invasión prevista para el 6 de mayo de 1940 se retrasó para el día 8. Ese día 746 Royal Marines subieron a bordo de los cruceros HMS Berwick y el HMS Glasgow. Los royal marines eran tropas con escasa preparación y estaban mal armados, pero esperaban suplir los problemas con una rápida resolución de la invasión.

Los Royal Marines iban acompañados por miembros del Departamento de Inteligencia Naval y una misión diplomática que entrara en contacto con el gobierno islandés.

La gran mayoría de los marines se marearon, ya que no estaban acostumbrados a viajar en barco. Uno de ellos se suicidó por razones desconocidas. Este marine sería la única baja en la invasión.

El 10 de mayo de 1940, un avión de reconocimiento lanzado desde el HMS Berwick alertó a Reikiavik, al sobrevolar la ciudad. El cónsul alemán se dirigió a la costa y vio a los barcos británicos que se aproximaban a la isla. Se fue al consulado y comenzó a quemar todos los documentos confidenciales que estaban en su poder.

HMS Berwick
Los primeros infantes de marina se prepararon para desembarcar. Los hombres todavía estaban mareados, por lo que no estaban en buen estado para actuar de manera adecuada. Mientras una multitud ya se había reunido para esperar a los invasores.

Una vez que pusieron pie en tierra, Un miembro de la diplomacia británica le solicitó al oficial de policía islandesa que se encontraba frente a la multitud desconcertada que retrocedieran un poco, de modo que los soldados pueden bajarse el destructor, a lo que el oficial respondió: "Por supuesto" y se dispuso a hacer retroceder a la gente.

Reikiavik fue tomada sin disparar un solo tiro. Los marines se dirigieron rápidamente a la oficina de correos, la radio y el servicio meteorológico y a la casa del cónsul alemán, donde lograron salvar un número considerable de documentos. También colocaron algunos panfletos, en un pobre islandés, comunicando que tropas británicas estaban invadiendo el país y que solicitaba la cooperación de la población. Esa tarde, el gobierno islandés emitió una protesta, indicando que su neutralidad había sido "violada de manera flagrante", pero finalmente aceptaron los términos ingleses.

Los soldados británicos permanecieron en Islandia por temor a un contraataque alemán, pero Hitler había descartado la idea de ocupar Islandia ya que su importancia estratégica no era significativa para Alemania.

Tropas norteamericanas
Poco después llegaron a la isla soldados canadienses y en 1941, norteamericanos, de los que llegaron a ser unos 30.000, el equivalente al 50% de la población masculina islandesa.

La ocupación llevó al país numerosas ventajas económicas y de infraestructuras, como aeropuertos, hospitales y carreteras. A pesar de ello la población local protestó contra las relaciones entre los soldados aliados y las mujeres islandesas. De esas relaciones nacieron más de 250 niños.
La ocupación fue totalmente pacífica por lo que con frecuencia se refiere al período como la "Lovely War".

Los británicos se retiraron por completo al finalizar la Segunda Guerra Mundial, pero la presencia militar estadounidense se mantuvo hasta el 30 de septiembre de 2006.

Para saber más:
Misiones Imposibles: Anécdotas y secretos de acciones extraordinarias de audacia y coraje, de José Luis Caballero
Wikipedia
Eurasia1945
David López Cabia
En honor de la verdad
GEHM

domingo, 15 de noviembre de 2020

Granadas en la pista de tenis

En lo que hoy es un lugar tranquilo en el estado indio de Nagaland, en 1944, se convirtió en un auténtico infierno. En lo que son los apenas 200 metros cuadrados de la pista de tenis del bungalow del adjunto británico en la India, se libró una de la luchas más duras del ejército británico en Asia. Según el Imperial War Museum, es la más importante jamás librada por las fuerzas británicas en el siglo XX.

Esos 200 metros cuadrados fueron los más disputados de la Segunda Guerra Mundial en el teatro de operaciones asiático, convirtiéndose casi en un partido de tenis con granadas, donde los soldados luchaban cara cara antes de caer ante las balas y las granadas y convertirse en una lápida más, una columna de humo más.

Ahora esa pista de tenis, no sirve para practicar deporte, es el lugar de descanso de 1420 soldados. Los soldados hindúes y sijs, según su costumbre, fueron incinerados, si no serían el triple de lápidas.

Este lugar podría parecer insignificante si no fuera porque en él se produjo la Batalla de Kohima, la que Lord Mountbatten comparó con la mítica lucha del rey Leónidas y sus espartanos en el paso de las Termópilas, en el que los japoneses llegaron a superar a las fuerzas británicas en una proporción de 10 a 1.

Tras vencer con relativa facilidad a los británicos, los japoneses ya controlaban Hong Kong, Singapur, Malasia o Birmania (Myanmar), avanzaban como libertadores del yugo imperialista europeo en Asia. El avance en la India parecía pan comido para los nipones, tras bombardear Calcuta y Madrás y se adentraran en Manipur y las colinas nagas, el límite natural del Sudeste Asiático.

Tras algunas semanas de asedio, en una situación de tablas, quien lograra mantener los suministros y los apoyos de tropas de refresco sería el vencedor.  La derrota británica hubiera supuesto abrir el camino de la India a los japoneses.

Los sitiadores lograron mantenerse alguna semana más en las colinas que rodeaban Kohima. El 18 de abril, fueron expulsados de los alrededores de la pista al no poder recibir a tiempo los refuerzos de una unidad de blindados. 

La invasión que parecía imparable para lo nipones quedo detenida y se perdió la posibilidad de controlar la India. Con Kohima también se perdió Imphal, la principal base militar británica en la zona.

Muchos historiadores llaman a esta batalla el “Stalingrado de Asia”, ya que al igual que Stalingrado significó la primera gran derrota de los alemanes y el punto de inflexión de la guerra en el Este de Europa, Kohima fue la primera derrota nipona en Asia continental mientras retrocedía ante los estadounidenses en el Pacifico.

En la actualidad de la pista de tenis tan solo quedan unas líneas de cemento que la dibujan sobre un cuidado césped.

Para saber más:
Kohima 1944: The battle that saved India, de Robert Lyman
Kohima, de Arthur Horace Swinson 

lunes, 9 de noviembre de 2020

La tripulación que bombardeó Londres por error

El arma aérea destacó durante la Gran Guerra y en la siguiente se convirtió en un elemento fundamental de la guerra moderna, en especial de un nuevo modo de hacer la guerra, la Blitzkieg o guerra relámpago.

La tripulación que bombardeó Londres por error
Desde el principio de la guerra, ambos bandos tenían ciertas reticencias al uso de los gases o al bombardeo de las ciudades debido a la experiencia previa con lo sucedido en España durante su guerra civil. Bombardeos que sufrieron Madrid, Almería, Alicante, Cabra o la más conocida Guernica del 26 de abril de 1937 realizada por la Legión Cóndor al mando del general Wolfram Von Richthofen. Este ordenaría el bombardeo que devastó la ciudad polaca de Wielun el 1 de septiembre de 1939.

Ante la posibilidad de bombardeos en las zonas urbanas, incluso antes de estallar la guerra muchos estados decidieron preparar refugios antiaéreos, para proteger a la población o enviar a los niños lejos de las ciudades.

La Luftwaffe desde el comienzo de la campaña de Polonia se dedicó tan solo al apoyo a las tropas del Heer, pero eso cambió cuando el ejército polaco decidió proteger a toda costa Varsovia. Para los invasores se convirtió en un objetivo militar legítimo. Varsovia sufrió bombardeos durante 10 días y murieron cientos de personas. Esto se repitió en menor medida en Rotterdam al bombardear el puerto. Aunque los holandeses ya se habían rendido, las tripulaciones de los bombarderos no recibieron la orden de abortar el ataque y el centro de la ciudad quedó prácticamente arrasado.

La tripulación que bombardeó Londres por error
La caída de Francia en mayo de 1940 dejó sola a Gran Bretaña frente a Alemania. Churchill estaba decidido a enfrentarse a Hitler y este tomó la determinación de doblegar a su enemigo con la Operación León Marino. La táctica consistía en eliminar de los cielos a la RAF atacando únicamente sus instalaciones y aeródromos a partir de agosto de 1940 y luego invadir las islas.

La noche del 24 al 25 de agosto comenzaron los ataques nocturnos, pero las tripulaciones tenían problemas de orientación al no poder hacer vuelo visual sobre los objetivos. Los objetivos eran depósitos de combustible en los Midlands y en su ruta pasaban cerca de Londres.

Una escuadrilla de bombarderos Heinkel He-111 perdió su rumbo debido a unos cálculos erróneos y creyendo que estaban sobre el objetivo una de las tripulaciones soltó sus bombas sobre Londres lo que provocó diversos destrozos y la vida de nueve londinenses. Esto iba en contra de las órdenes de Hitler. Por este hecho, las tripulaciones fueron castigadas enviándolas a la infantería.

La tripulación que bombardeó Londres por error
Como represalia Churchill ordenó inmediatamente un bombardeo sobre fábricas de armamento en las afueras de Berlín. Aunque este ataque falló se repitió la noche del 27 al 28 de agosto causando una decena de bajas civiles. La noche del 3 al 4 de septiembre se repitieron los bombardeos con más víctimas. Al día siguiente Hitler dijo que incrementarían los ataques lanzando "150, 250, 300, o 400 mil kilogramos en una sola noche" sobre las ciudades británicas. El día 7 la Luftwaffe envió más de doscientos bombarderos sobre Londres. En los dos meses siguientes Londres sufrió bombardeos diarios.

Este cambio de estrategia fue un tremendo fracaso para la Luftwaffe. La RAF no había sido aniquilada y había ido recuperando el control de los cielos de Gran Bretaña. Aquella tripulación desconocida que bombardeó Londres por error, desencadenó una guerra de bombardeo y aniquilación que costó la vida de miles de civiles inocentes.

Para saber más:
Días de Infamia: Grandes errores militares del siglo XX, de Michael Coffey
La Tercera
La Vanguardia
BBC
Voz Pópuli

viernes, 6 de noviembre de 2020

Lectura recomendada: Atrapados en Arnhem

El éxito de la operación Overlord, animó a los Aliados a acelerar la guerra para poder terminarla antes de las navidades de 1944. Para ello, el 17 de septiembre se lanzó la operación Market-Garden. El plan, que movería la mayor fuerza aerotransportada, era en realidad el desarrollo de dos operaciones simultáneas. Market tenía como finalidad que las unidades aerotransportadas capturaran los puentes que permitirían a los Aliados atravesar la última frontera de Alemania, el Rin. Y Garden era dar apoyo a Market avanzando al mismo tiempo y sobre el mismo territorio con unidades terrestres del XXX cuerpo de ejército británico. 

Lectura recomendada: Atrapados en Arnhem
Inicialmente la operación fue todo un éxito, pero todo se complicó debido a problemas con las comunicaciones por radio. Aunque los Aliados tomaron varios de los puentes, alguno fue destruido y los alemanes los detuvieron en el último y más importante de todos, el de Arnhem. 

Esta lucha en Arnhem y el desesperante avance del XXX Cuerpo para apoyar a los Diablos Rojos que se encontraban rodeados en la ciudad es el hilo que une a unos personajes que intentan sobrevivir en medio de la locura de la guerra.

David López Cabia capta, casi cinematográficamente, el padecimientos de los soldados en una situación en la que no hay frente ni retaguardia. En la que, en un solo segundo pueden caer muertos por el disparo de un francotirador o un proyectil de mortero, que no distingue entre soldados y civiles. 

"Atrapados en Arnhem" es una novela bélica que penetra en el alma de los personajes, en sus pensamientos más íntimos. Enseña la tragedia humana permitiendo que el lector pueda meterse en la piel de soldados y civiles, viviendo la tragedia de la guerra y sus consecuencias.

La historia se centra principalmente en el cabo Beckett, paracaidista británico de los Diablos Rojos, que acorralado en uno de los extremos del puente de Arnhem, ha de luchar por sobrevivir entre las ruinas de la ciudad esperando a que los puedan rescatar.

Respetuosa con la historia y que recuerda mucho a la magnifica película de Richard Attenborough, "Un Puente Lejano""Atrapados en Arnhem" nos transporta a unos de los momentos más importantes de la Segunda Guerra Mundial, el fallido intento aliado de terminar la guerra lo antes posible. 

En el libro, con prologo de Antonio Muñoz Lorente, tambien participan el cineasta y fotógrafo Laureano Clavero, quien ha creado la cubierta y que ya participó con David en el libro fotográfico "Enfocando la Segunda Guerra Mundial", así como Álvaro Menéndez diseñador de los mapas que ponen en contexto la acción. 

El libro se puede adquirir en librerías, en Circulo Rojo, Amazon y si queréis conseguir vuestro ejemplar firmado lo podéis conseguir en su página personal y en dlopezc128@gmail.com.

Para saber más:
Circulo Rojo
Blog de David López Cabia

domingo, 1 de noviembre de 2020

Las Hitlerjugend en Madrid

En 1941 Alemania era imparable en los campos de batalla de Europa, Francia había caído y Gran Bretaña era la única espina clavada en el orgullo de Hitler. Alemania sacaba músculo de sus victorias en Rusia. En ese contexto victorioso, el 13 de octubre de 1941, una representación de la Juventudes Hitlerianas, las Hitlerjugend, llegó a Madrid, en una visita propagandística. Ya había hecho lo propio en Barcelona unos días antes.

Hitlerjugend en Madrid
Recibidos en la estación por el delgado nacional de Frente de Juventudes, los muchachos alemanes desfilaron por el centro de Madrid portando banderas con esvásticas. Uno de los actos de su visita fue ir al monasterio de El Escorial a presentar sus respetos a la tumba de José Antonio Primo de Rivera, fundador de Falange invitados por el régimen. Fue en 1959 cuando fue enterrado a los pies del altar mayor de la entonces recién inaugurada basílica del Valle de los Caídos.

Esta vista podría resultar insólita en un país neutral, pero España no era precisamente muy "neutral". Ya había mandado un contingente de tropas, supuestamente voluntarias, de la División Azul, y lo siguió haciendo hasta que volvieron en octubre de 1943. Además Madrid era un hervidero de agentes alemanes que controlaban hasta la prensa nacional española. Era como una pequeña Berlín.

Hitlerjugend en MadridLos actos principales se celebraron en la Embajada Alemana en el número 8 del paseo de la Castellana, donde el acto más importante fue un concierto dirigido por el alemán Gehrard Maas. Al evento acudieron lo más granado de Madrid: miembros del partido nazi en la capital, personalidades de Falange y representantes diplomáticos del Eje. Se desconoce si los jóvenes nazis pasaron por la iglesia de Friedenskirche, anexa a la embajada y que aún se conserva, aunque está un poco escondida en el número 6 de la misma calle. La embajada fue derruida al finalizar la Segunda Guerra Mundial.

Tres días después realizaron una exhibición deportiva que finalizó con un desfile mientras entonaban la canción de propaganda de la Juventudes Hitlerianas "Nur der Freheit gehört unser Leben" (Solo la libertad es nuestra vida), que en la actualidad se canta en los actos del Partido de la Libertad de Austria.
La visita de las Hitlerjugend a España reforzó los lazos del régimen de Franco con el III Reich y estableció las bases del Frente de Juventudes y las Falanges Juveniles de Franco, organización juvenil a imagen y semejanza de la organización juvenil nazi.

Esta visita a Madrid y Barcelona no fue la única presencia de las Hitlerjugend en España. Ya controlaban las actividades deportivas y campamentos en los Deutsche Schulen de Madrid, Barcelona o San Sebastián. Su trabajo era la formación y el adoctrinamiento de los jóvenes alemanes con el objetivo de perpetuar el III Reich y ser fieles seguidores del Nacionalsocialismo y de su Führer, Adolf Hitler

Para saber más:
Nazis en Madrid, de Peter Besas

domingo, 25 de octubre de 2020

El Titán nazi del Canal de Panamá

El Titán del que vamos a hablar no es un soldado de fuerza descomunal ni es el satélite más grande se Saturno. Titán es una de las 4 enormes grúas flotantes, que se construyeron durante la Segunda Guerra Mundial.

Grúa Titán
Schwimmkran No. 1, su nombre original, fue construida por Demag Cranes AG en 1941 en Bremen, para la marina de guerra alemana, la Kriegsmarine. Esta grúa flotante estaba en servicio de la flota de submarinos, en el Mar Báltico.

Finalizada la guerra los aliados hicieron rapiña de la tecnología alemana, como Titán y las otras tres guas hermanas. La grúa fue rebautizada como YD-171, apodada "Herman, the german" y posteriormente desarmada y trasladada hasta el astillero de Long Beach donde estuvo operativa hasta 1994.

En Long Beach, levantó locomotoras a vapor para Corea del Sur, los SEALABS de la Armada de los Estados Unidos y hasta elementos pesados de los acorazados USS Missouri, en el que se firmó la rendición del Japón, y USS New Jersey. Tambien se encargó de levantar las piezas que ensamblaron el Hughes H-4 Hércules, el mayor hidroavión de la historia, conocido como "Spruce Goose" (Ganso de Abeto) y realizado enteramente de madera.

En 1996 "Herman" el Titán nazi, fue trasladada al Canal de Panamá, para sustituir a las grúas Ajax y Hércules, donde ahora es utilizada para cargas pesadas en el mantenimiento de las esclusas del canal.

Las dimensiones de Titán, son imponentes: tiene 112 metros de altura y pesa cinco millones de kilogramos (5000 toneladas) de ahí que recibiera su impresionante nombre. En 2020 la mayor grúa del canal de Panamá se jubilará cuando esté a punto de cumplir los 80 años.

Grúa Titán De su pasado nazi tan solo queda el ancla original, de 2500 kilogramos que porta una esvástica nazi, y unos motores fabricados por Siemens-Schuckert que aún tienen algunas palabras en alemán, pero todo lo demás fue traducido al inglés. El resto de las piezas se han ido sustituyendo con el tiempo, pero manteniendo su diseño.

La vida de sus tres grúas hermanas no ha sido tan larga y fructífera, una que operaba en el puerto de la ciudad de Hamburgo quedó totalmente destruida durante los bombardeos aliados de la Operación Gomorra, en julio de 1943.

De las otras dos grúas, una fue a parar a manos de los británicos prestando, durante algún tiempo, servicio en Dinamarca. Posteriormente fue vendida a Francia, pero poco tiempo después zozobró y acabó sus días en las frías aguas del Mar del Norte.

Los soviéticos de quedaron con la tercera que se la llevaron desmontada hasta Leningrado, donde cumplió durante un tiempo las funciones de torre de observación artillera. Estuvo prácticamente olvidada hasta que en 2015, apareció en los Astilleros rusos del Almirantazgo.


domingo, 18 de octubre de 2020

La resistencia de la casa de Pavlov

La batalla de Stalingrado duró desde el 23 de agosto de 1942 hasta el 2 de febrero de 1943 y fue una lucha cruel, entre ruinas, casa por casa, que se llevó las vidas de 2 millones de personas. Tanto para alemanes como para soviéticos la ciudad tenia un importante carácter simbólico. En la ciudad de Stalin la vida perdió todo su valor. En la ciudad era todo o nada. Y para lo alemanes se terminó convirtiendo en una cuestión de supervivencia.

La resistencia de la casa de Pavlov
Para Hitler el potencial simbólico de la ciudad de Stalin, su mayor antagonista, era tan importante que ordenó tomar la ciudad
, sin importar el coste que esto supondría. Los combates callejeros se prolongaron durante meses mientras las posiciones cambiaban de bando hasta varias veces al día. Cada fábrica, cada edificio, cada casa era un campo de batalla donde los soviéticos vendían cara la ciudad de su líder.

Una de las figuras más inspiradoras de la batalla, que sirvieron como modelo de resistencia ante el invasor alemán, fue el sargento Yakov Pavlov. Su unidad aguantó la defensa de un bloque de apartamentos contra un enemigo superior numéricamente entre el 27 de septiembre y el 25 de noviembre de 1942. En total 59 días. 

Pavlov, reclutado en 1938, se convirtió en líder de una sección de reconocimiento después de que los oficiales de su unidad murieran en los inicios de la batalla. Su unidad combatía en la vanguardia de las líneas soviéticas.

En uno de los ataques a las líneas defensivas alemanas, Pavlov y su unidad, formada por 30 soldados, arrebataron a los alemanes un bloque de apartamentos de cuatro plantas, próximo al río Volga. Pero las líneas soviéticas se encontraban muy lejos de ellos, por lo que finalmente quedaron rodeados. En ese momento la perversa orden 227 de Stalin que ordenaba no dar "ni un paso atrás" se hizo efectiva. De este modo Pavlov ordenó fortificar el edificio para defenderlo hasta el último hombre y la última bala.

En el inmueble no estaban solos. Los inquilinos aún se encontraban en el bloque de apartamentos. Pavlov los protegió en el sótano, del que muchos no salieron hasta el fin del asedio, aunque algunas fuentes afirman que varios de ellos participaron en los combates.

La resistencia de la casa de Pavlov
Para fortificar la posición se colocaron varias líneas de alambradas y se situaron nidos de ametralladoras en el desván y el sótano. El único fusil antitanque de que disponían lo situaron en el tejado del edificio ya que desde esa posición podían perforar el blindaje, más delgado de la parte superior de la torreta de los panzers alemanes. Con esa técnica los defensores inutilizaron un importante número de blindados. Alguna pared interior se derribó para mejorar la comunicación y se excavaron unas zanjas en el exterior y se plantaron algunas minas.

Dormir era un lujo difícil de conseguir para los hombres de Pavlov ya que los alemanes disparaban día y noche para mantener a los sitiados despiertos y doblegarlos por agotamiento. Los soldados soviéticos no disponían de camas, por lo que como único catre utilizaban el aislante de las paredes.

Tras numerosos ataques los cuerpos de los caídos comenzaron a acumularse en la calle por lo que los sitiados tuvieron que retirar buena parte de ellos debido a que los alemanes los usaban como parapetos. Algunos refuerzos lograron romper el cerco alemán, y llevaron más munición y armas, como una ametralladora pesada, siete ligeras, dos fusiles anticarro, una pieza anticarro de 45 mm y tres morteros. Durante la defensa llegaron a ser entre 70 y 100 efectivos y durante la batalla la casa se comunicó con la retaguardia por pasos subterráneos y una trinchera de comunicación.

La resistencia de la casa de Pavlov
Pavlov no estuvo solo al frente de la defensa. Al principio de la toma del edificio estaba al mando el teniente Afanasiev, que resultó herido. El 30 de octubre tomó el mando el Capitán Naumov. El 24 de noviembre Naumov organizó un asalto a una lechería próxima a la casa, en el que murió. Ese mismo día Pavlov fue herido y evacuado.

La propaganda soviética convirtió lucha por la Casa de Pavlov, recibió ese nombre para marcarla en los mapas para la artillería, en un importante símbolo de la dura y obstinada resistencia soviética durante la Segunda Guerra Mundial. Según la versión oficial, tras los 59 días de lucha, sólo 4 hombres de los 30 originales lograron salvar la vida, entre ellos Pavlov. Pavlov llegó hasta Berlín, donde luchó por la toma de la capital del III Reich, y sobrevivió a la guerra, llegando a ser declarado Héroe de la Unión Soviética en 1945

En la posguerra el edificio se demolió y nuevamente construido. En la fachada que mira al Volga, los escultores P.L.Malkova y A.V.Golovanova construyeron un monumento conmemorativo en 1965, con los ladrillos originales. En las proximidades, se encuentra el Museo Panorama de Stalingrado y los restos de un antiguo molino de grano, que algunos confunden con la Casa de Pavlov.

Para saber más:
La Batalla por Stalingrado, de William Craig
Stalingrado, de Antony Beevor
Stalingrad, how the Red Army Tiumphed, de Michael K. Jones
Stalingrad, la bataille au bord du gouffre, de Jean Lopez
Think Green
1y2 GM
Russia Beyond

domingo, 11 de octubre de 2020

Kohima. El Stalingrado de Oriente

Kohima era un importante nudo de comunicaciones entre las bases británicas en India y un excelente bastión defensivo al estar situada en un terreno escarpado en la selva.

En 1944 Japón ya había perdido la iniciativa en el Pacífico y había sufrido importantes derrotas cuando emprende una campaña contra los británicos en la India que intenta cortar las líneas de abastecimiento aliadas. Y para ello Kohima es fundamental.

El Stalingrado de Oriente Dos años antes los japoneses habían ocupado Birmania y desde entonces existía la idea de ocupar la India. El general Renya Mutaguchi, un ardiente patriota con una fe ciega en la victoria del Japón, era un serio defensor de la invasión de la colonia británica, en especial en el Este, donde los aliados tenían importantes bases desde las que se apoyaba a la China nacionalista.

Tras las continuas derrotas sufridas en el Pacífico, Japón necesitaba una importante victoria, por lo que el jefe de las fuerzas japonesas en Birmania, el general Masakazu Kawave, da el visto bueno a la invasión que se debe realizar fuera de la temporada de monzones que dificultaría enormemente el avance. El 8 de marzo comenzaron las operaciones.

Los enrevesados y empinados caminos de la India hacían que el transporte de suministros y pertrechos debiera hacerse en animales de carga, por lo que las tropas japonesas tuvieron que recurrir a caballos, bueyes y hasta elefantes, que arrastraban pesadas piezas de artillería, lo que complicaba la logística. Aun así el avance fue relativamente rápido. El 4 de abril de 1944 los japoneses ya se encontraban a escasos seis kilómetros de Kohima y se dispusieron a tomar la plaza.

El Stalingrado de Oriente Las tropas que defendían Kohima eran muy inferiores en número a las atacantes, que los superaban en una proporción de 10 a 1 y no tenían escapatoria. Lo que sería, vistas las cifras, un paseo militar, se convertiría en una de las peores batallas de la guerra.

Las tropas británicas debían resistir todo lo posible hasta que llegaran las tropas de refuerzo que se hallaban a 3.000 kilómetros. Mientras, reforzaban las defensas con lanza granadas, algunos cañones de pequeño calibre y uno de 25 libras en la Colina Garrison, en el centro de las posiciones defensivas.

El día 6, la llamada Colina Detail, sufrió un intenso bombardeo que duró hasta la caída de la noche. Los dos días siguientes las tropas británicas tuvieron serios reveses y el día 10 abandonaron la Colina Detail. El 14, los japoneses habían ganado terreno y rodeado a los defensores británicos en un espacio de menos de un kilómetro cuadrado. Pero los atacantes habían empezado a desmayarse de hambre.

El Stalingrado de Oriente La escasez de alimentos era un gran problema para los japoneses ya que solo una cuarta parte de la comida había llegado al frente y aunque se sacrificaron los bueyes no se resolvió el problema del hambre. La disentería hacía estragos entre la tropa. A los británicos no les iba mucho mejor. Aunque recibían suministros por vía aérea la mitad o caía en manos japonesas o en tierra de nadie.

Para el día 16 a los británicos solo les quedaban 700 soldados que pudieran luchar y los japoneses habían ocupado algunas colinas por el sur. En esos momentos todo parecía que iba a ser el fin para los defensores.

El día 18 los cañones de la 2ª división británica que se encontraba a poca distancia de Kohima abrieron fuego contra las posiciones japonesas. Poco después el auxilio arrollaba a las tropas japonesas. Aunque los japoneses continuaron con la lucha, la falta de suministros era determinante. Los japoneses, desnutridos y enfermos aguantaron un mes más hasta que a primeros de junio se retiraron hacia Birmania. la derrota para el ejército japonés fue contundente que la llamaron el "Camino de los Huesos", por el gran numero de muertos por suicidio o por de hambre en el camino de vuelta a través de la selva.

El Stalingrado de Oriente
El peor error del general Mutaguchi fue insistir en un plan que lo llevó al fracaso, cuando podría haber retirado sus fuerzas con facilidad cuando se hizo evidente que la ofensiva sobre Kohima había fracasado. Esta fue la primera gran derrota de Japón en el continente asiático, por lo que sería conocida como el “Stalingrado de Oriente”. 

Para Japón, la batalla de Kohima fue una importante derrota psicológica. Supuso la derrota, de sus mejores soldados y uno de sus mejores generales. Además, la superioridad racial japonesa quedó mancillada porque quienes los vencieron fueron en su mayoría indios. Quizás por eso esta batalla quedó prácticamente en el olvido.

Para saber más:
Kohima 1944: The battle that saved India, de Robert Lyman
Kohima, de Arthur Horace Swinson
Burma Star Association
National Army Museum
Wikipedia
La Brújula Verde

domingo, 4 de octubre de 2020

Los 7 enanitos de Auschwitz

Los conocidos como los 7 Enanitos de Auschwitz y fueron sometidos a experimentos genéticos por el doctor Mengele. Pero, milagrosamente, los siete miembros de la familia judía Ovitz sobrevivieron a su horrible experiencia en el infame campo de exterminio.

7 enanitos de Auschwitz
La familia Ovitz era una familia de actores y músicos judíos de vodevil, oriundos de la aldea de Rozavlea en Transilvania, Rumanía. El padre, con acondroplasia, tuvo 10 hijos de los que siete eran enanos como él. Perla, nacida en 1921, era la más joven. Eran la familia de enanos más numerosa jamás registrada en Europa y eran la familia más grande que ingresaron a Auschwitz y sobrevivieron. En el campo estuvieron doce miembros de la familia, desde un bebé de 15 meses hasta una mujer de 58 años.

En la historia del vodevil los enanos siempre habían sido parte del espectáculo, pero los Ovitz eran tantos que tenían el escenario solo para ellos. Llamaron muy apropiadamente a su conjunto musical "The Lilliput Troupe", y durante 15 años tuvieron una carrera exitosa por el centro de Europa. Su show de dos horas estaba formado por éxitos musicales populares y divertidas parodias.

Perla tenía una pequeña guitarra rosa que parecía un juguete, sus hermanas Rozika y Franziska tocaban violines de 1/4, Frieda tocaba el címbalo húngaro, Micki tocaba un violonchelo y un acordeón de tamaño medio, mientras que la energética Elizabeth estaba a los tambores. Su hermano mayor Avram era el guionista, actor y gerente general de la compañía.

7 enanitos de Auschwitz
Los Ovitz vivían una vida tranquila en una gran casa en el pueblo. Cuando cualquiera de ellos se casaba, el cónyuge se mudaba y se unía a la compañía. Mientras los enanos actuaban en el espectáculo, los miembros de la familia con estatura normal trabajaban tras el escenario como ayudantes y encargados del vestuario. Fue el único grupo de todos los enanos con un espectáculo propio en la historia del entretenimiento.

Cuando los nazis llegaron al poder, los Ovitz estaban doblemente condenados. Mediante el programa de eutanasia Aktion T-4, los alemanes comenzaron a matar a personas con discapacidades físicas o mentales, cuyas vidas eran consideradas "indignas de vivir" y "una carga para el estado". Como judíos, los Ovitz serían objetivo de la Solución Final .

Los Ovitz consiguieron documentos que omitían el hecho de que eran judíos y continuaron sus vidas hasta mayo de 1944, cuando los doce miembros de la familia fueron deportados a Auschwitz.

Al llegar a Auschwitz-Birkena su discapacidad jugó a favor de ellos. Cuando los guardias vieron bajar del tren a la familia llamaron inmediatamente al doctor Josef Mengele, "el ángel de la muerte", que estaba durmiendo. Era raro que un miembro de una familia sobreviviera al campamento, y mucho menos dos, pero los 12 miembros de la familia Ovitz lograron sobrevivir. Cuando los vio Mengele dijo emocionado: “Ahora tengo trabajo para 20 años”.

7 enanitos de Auschwitz
Los Ovitz abandonado Auschwitz en mato de 1944
Mengele, tenía la retorcida obsesión de estudiar la genética humana. Aunque numerosos médicos de los campos de concentración nazis estaban realizando una investigación similar, Mengele fue el peor de todos y sus experimentos con humanos fueron sin duda de los más crueles cometidos por los médicos nazis.

El médico de Auschwitz quería probar que los alemanes eran genéticamente superiores. Sus experimentos derivaban de la creencia de que los judíos, los gitanos y otros grupos étnicos poseían un ADN degenerativo y sus características fisiológicas eran inferiores. Consideraba que la acondroplasia, que causa casi el 70 por ciento de todos los tipos de enanismo, era uno de estos rasgos indicativos y había estado reuniendo a todos los enanos que llegaban en los trenes nazis de la muerte.

La familia Ovitz se convirtió rápidamente en su proyecto favorito. Salvó de las cámaras de gas todos sus miembros y a varios de sus vecinos rumanos que decían ser familiares. Pero solo para someterlos a horribles y humillantes experimentos, como provocar la ceguera temporal por medios químicos o la extracción de médula ósea sin anestesia, entre otros. Las pruebas eran peores para las mujeres y los niños. Fueron sometidos a tremendos experimentos ginecológicos y de desarrollo físico. Quien peor lo pasó de todos fue Shimshonz, el más pequeño de la familia, de dieciocho meses de edad. Tan solo porque tenía padres más altos y nació prematuramente.

7 enanitos de Auschwitz
Perla Ovitz
Mengele ordenó que se construyeran viviendas especiales para ellos, para que pudieran ser debidamente observados. Para mantenerlos sanos para su experimentación dispuso que tuvieran mejores condiciones de vida que el resto de los internos. Incluso estaban exentos de llevar el traje a rallas del resto de presos. Aunque siempre temieron ser asesinados cuando Mengele hubiera terminado sus experimentos, vivieron para ver la liberación del campo de Auschwitz el 27 de enero de 1945.

Fueron llevados a la Unión Soviética, donde vivieron en un campo de refugiados durante un tiempo antes de ser liberados. Tras ello viajaron a pie durante siete meses hasta llegar a su pueblo natal. Su casa estaba saqueada y tuvieron que vivir en varias ciudades. En 1949, emigraron a Israel, donde reanudaron su espectáculo. En 1955, se retiraron y compraron una sala de cine. La última sobreviviente de los 7 enanitos de Auschwitz fue Perla Ovitz, que falleció en 2001. 

Para saber más:
Los siete enanitos de Auschwitz, documental de Warwick Davis
En nuestros corazones éramos gigantes, de Yehuda Koren y Eilat Negev
History of Shorts
Historias de la Historia
History
Neurociencia
Smithsonian Channel

domingo, 27 de septiembre de 2020

El éxodo europeo del fin de la Segunda Guerra Mundial

Del fin de la Segunda Guerra Mundial, lo que más recordamos es la alegría y la fiesta. Sin embargo, el fin del conflicto no puede resumirse en la inmensa euforia de la vitoria. Para millones de personas anónimas la paz trajo la decepción, la miseria y el exilio. Después de tanto horror la guerra no había terminado para ellos.

El éxodo europeo del fin de la Segunda Guerra MundialEn 1945, los mandatarios de la potencia vencedoras decidieron la suerte de Europa. En la conferencia de Yalta, y después en la de Postdam, se repartieron el continente y decidieron el destino de millones de personas, provocando el mayor éxodo de población de la historia. Más de 15 millones de hombres mujeres y niños, fueron expulsados de su lugar de origen; arrancados de su hogar y sus raíces para siempre.

Cuando en 1944 el avance soviético se acercaba al corazón del III Reich, para muchos ciudadanos de los territorios ocupados, no era realmente una liberación. Que un tirano les liberara de otro no era una liberación. Para ellos era una ocupación.

En Yalta, Stalin logró convencer a Roosevelt y Churchill de su deseo de ampliar la Unión Soviética hacia el Oeste. Finalmente Polonia y los Países Bálticos fueron las victimas del expansionismo del líder soviético, con el beneplácito de los lideres occidentales.

Cuando las tropas soviéticas entraban en las ciudades liberadas no dejaban nada para la población civil de origen alemán. No importaba el sufrimiento de los perdedores. Otro problema fue cuando iban liberando los campos de concentración y de trabajo. La alegría inicial de la liberación y el deseo de volver a casa y reunirse con sus familias era tan solo una ilusión. Alemania estaba totalmente en ruinas. Carreteras, puentes y líneas de ferrocarril estaban destruidos. Era el caos.

El éxodo europeo del fin de la Segunda Guerra Mundial
En los campamentos de desplazados los originarios de los territorios tomados por Stalin, tenían miedo de volver a su tierra natal a pesar de que se les decía que sus países habían sido liberados. Había terminado el yugo de los nazis y ahora era el de los soviéticos.

El golpe final se dio en la conferencia de Postdam, cerca de Berlín, cuando se decidieron definitivamente las zonas de ocupación de las diferentes potencias que previamente se decidieron en Yalta. En el Este la línea Curzon, 300 km hacia el oeste, delimitaba las nuevas fronteras de Polonia y la Unión Soviética y en el Oeste el limite polaco con Alemania se situaba en los ríos Óder y Neisse, mas allá de las fronteras previas a la guerra.
Estas demarcaciones provocaron que territorios alemanes se convirtieran automáticamente en polacos, como Breslau, que paso a llamarse Wroclaw. Otras zonas antes polacas y alemanas pasaran a la URSS como Könisberg que fue rebautizada como Kaliningrado.

En la conferencia decidieron crear estados que fueran étnicamente homogéneos. Decidieron como y dónde debía vivir la gente. La solución era expulsar a los que no fueran originarios de los diferentes territorios. En Polonia y Checoslovaquia, fueron especialmente salvajes, en especial con los de origen alemán que en ocasiones fueron masacrados como venganza. Más de 12 millones de alemanes habían sido expulsados de Checoslovaquia, Polonia y Hungría. Lentamente los aliados fueron organizando transportes para llevar a los millones de familias desplazadas hasta las nuevas fronteras alemanas. En eso transportes murieron un importante número de personas. En el invierno de 1945 millones de desplazados alemanes se apiñaban en cientos de improvisados campos de refugiados, en las ruinas de una Alemania devastada.

El éxodo europeo del fin de la Segunda Guerra Mundial
La política acordada en Postdam no solo afectaba a los alemanes, también se aplico a otras poblaciones como las ucranianas y polacas. A partir del 19 de agosto de 1945, en que se estableció definitivamente la frontera ruso-polaca cerca de un millón y medio de polacos tuvieron que abandonar su tierra, que ahora formaba parte de la repúblicas soviéticas de Lituania, Ucrania o Bielorrusia. Para expulsarlos se creó el eufemisticamente llamado Comité Nacional de Repatriados. Mientras Polonia hacia lo mismo con los 800.000 ucranianos que vivían en sus territorios.

Territorios que durante siglos habían pertenecido a una nación, por culpa de una cruel guerra y el ansia de poder, ahora eran de otro país. Dónde generaciones de polacos habían vivido ahora son de Ucrania. Dónde familias alemanas, que se remontan a la edad media, tenían sus vidas y sus ilusiones de futuro ahora vivirán ciudadanos polacos. Muchos de esos territorios antes eran un crisol de nacionalidades y razas, donde había matrimonios entre ucranianas y polacos o checos y alemanas. En nombre de la paz cerca de 20 millones de hombres mujeres y niños fueron expulsados de su tierra natal perdiéndolo todo.

Para saber más:
Continente salvaje: Europa después de la Segunda Guerra Mundial, de Keith Lowe
Nueva Tribuna
Magnet
Cádiz Noticias
Clases de Historia

domingo, 20 de septiembre de 2020

Los tatuajes de las SS

Todos los hombres que se unieron a la Schutzstaffel (SS) llevaban el Blutgruppentätowierung, el tatuaje de su grupo sanguíneo en el brazo izquierdo.

tatuajes de las SSEste tatuaje permitía a los médicos discernir rápidamente el grupo sanguíneo de un soldado de las SS herido que necesitara una transfusión, incluso sin disponer de las chapas de identificación, o Erkennungsmarke. El tatuaje era solo la letra del grupo sanguíneo (O, A, B y AB) ya que por entonces no se tomaba muy en cuenta el factor Rh, aunque se conocía desde 1937 y era anotado en su ficha personal y en su cartilla militar (Soldbuch). 

Al principio de la guerra, el tatuaje se realizaba en letras góticas (Frakturschrift), considerado el tipo de letra nacional alemana, pero posteriormente se cambió a la escritura latina antiqua (Antiquaschrift).
La Frakturschrift fue prohibida el 3 de enero de 1941 por Martín Borman debido a que se descubrió que era una variación de la tipografía Schwabach, de origen judío.

El tatuaje tenía aproximadamente 7 mm de longitud y se situaba en el interior del antebrazo izquierdo, a unos 20 cm desde el codo. Aunque el tatuaje era oficialmente obligatorio para todos los hombres de las SS, no todos lo tenían. Por ejemplo no lo llevaban los soldados regulares transferidos a unidades de las Waffen-SS ni los voluntarios extranjeros de las SS. En ocasiones soldados regulares de la Wehrmacht atendidos en hospitales gestionados por las SS fueron tatuados.

Después de la guerra, debido a que este tatuaje era una indicación inequívoca de pertenencia a las SS, muchos de sus miembros intentaron deshacerse de su tatuaje. Entre los métodos estaban auto lesionarse con un disparo en el brazo o provocándose quemaduras que lo borraran simulando que eran heridas de guerra. Retirarlos mediante una operación quirúrgica era el sistema menos habitual ya que era caro y tambien difícil conseguir un médico que lo efectuara.

Según el testimonio de un soldado de las SS:
En el campo de prisioneros de guerra de Tamsweg, conocí al Sturmbannführer Liecke de nuestra división. Nos llevó a un médico de la 14ª División SS, quien nos proporcionó tabletas de hidrógeno para eliminar nuestros tatuajes del grupo sanguíneo. Humedecimos estas tabletas y nos las aplicamos en los brazos. Fue extremadamente irritante para la piel, pero los tatuajes simplemente desaparecieron después de dos o tres días. Naturalmente, la piel necesitó de dos a tres semanas para sanar. Gracias a estas tabletas, logré pasar dos inspecciones realizadas por nuestros captores.
Cuando Adolf Eichmann fue arrestado en Argentina, los agentes del Mossad que lo detuvieron revisaron su tatuaje en la parte interior del brazo, ya que él había sido miembro de las SS, pero se lo habían retirado.

Debido a que los Aliados conocían el detalle del tatuaje, estos verificaron el tatuaje en los prisioneros de guerra. Los soldados que lo tuvieran o fueran sospechosos de haberlos retirado fueron internados en campos especiales de prisioneros de guerra que solo albergaban a los antiguos SS y en numerosos caso eran directamente asesinados, a pesar de que muchos cambiaban su uniforme de las SS por los de las unidades regulares de la Wehrmacht, hasta pasando de oficiales a simple soldados rasos. 
En algunos casos se hacían pasar por civiles y hasta se vestían de mujer. 
El más conocido que intentó escapar cambiando su uniforme por el de un soldado regular fue el mismísimo Reichsführer de las SS, Heinrich Himmler, que se había afeitado el bigote y vestía de sargento de la Geheime Feldpolizei, la policía militar de la Wehrmacht.

Para saber más:
Historias de la Historia
Axis History
La guerra al detalle

domingo, 13 de septiembre de 2020

La invasión soviética de Polonia

De acuerdo con la cláusula secreta firmada por los ministros de exteriores alemán y soviético, Joachim von Ribbentrop y Viacheslav Molotov en el Pacto Germano Soviético de No Agresión, dos semanas después de que los hiciera la Wehrmacht alemana, concretamente el 17 de septiembre, los soviéticos invadían Polonia por el Este desde Ucrania y Bielorusia.

invasión soviética de Polonia
Mientras que la escusa alemana fue el supuesto ataque polaco a una emisora de radio alemana en Gleiwitz, la escusa esgrimida por el Ejército Rojo fue “proteger a la fraternal población de Ucrania y Bielorrusia”, ya que estos eran casi la mitad de la población de los territorios del Este.

Cuando las fuerzas soviéticas atacan pillan a los polacos totalmente por sorpresa. El ejército polaco está pelando desesperadamente para intentar detener a las tropas alemanas en el Saliente Rumano e intentar resistir hasta que Francia e Inglaterra acudan en su ayuda. En la medianoche de ese 17 de septiembre el gobierno huye a Rumanía.

En algunas ocasiones tropas alemanas lucharon junto a las soviéticas, como en la captura de la Fortaleza de Brest, en la que los alemanes fueron apoyados por una brigada de tanques soviéticos.

invasión soviética de Polonia
Con casi todas las unidades polacas luchando contra los alemanes, tan solo queda el Cuerpo de Protección de la Frontera (Korpus Ochrony Pogranicza o KOP) con unos 20.000 efectivos, algunas unidades de la Defensa Territorial y unas pocas tropas regulares en retirada.

El Estado Mayor polaco en un primer momento ordena hacer frente a las fuerzas soviéticas, pero posteriormente cambia de opinión para que las unidades que continúan peleando contra los alemanes logren escapar hacia Rumanía y Hungría, para que desde esos países puedan ir a Francia o Inglaterra.

Por culpa de ordenes y contraordenes, y debido a la tremenda confusión reinante, diversas unidades resisten el avance soviético, aunque no son tan duros como los que ha estado dando el ejército polaco con la Wehrmacht, salvo en los arrabales de Vilna o Grodno.  Los ciudadanos polacos de origen ucraniano, bielorruso y judío consideraban a las tropas soviéticas como libertadoras. De hecho grupos de nacionalistas ucranianos y comunistas organizaron diversas revueltas locales, como en Skidel.

invasión soviética de Polonia
El 28 de septiembre los soviéticos ya habían alcanzado la línea fronteriza, establecida en el Pacto de no Agresión, en los ríos Narew, Bug Occidental, Vístula y San. Ese mismo día el Ejército Rojo ejecutó a todos los oficiales polacos hechos prisioneros tras la batalla de Szack. Unos días antes ejecutaron a unos 300 prisioneros tras la batalla de Grozno.

Polonia está sola y abandonada. Francia e Inglaterra la dejan a su suerte. Aunque ambas potencia declaran la guerra a Alemania, no lo hacen a la Unión Soviética. El 6 de octubre Polonia ha caído en manos alemanas y soviéticas. Aunque derrotados militarmente, los polacos se niegan a firmar ningún tratado de paz.
La última unidad del Ejército Polaco en rendirse fue el Grupo Independiente Operacional "Polesie".

invasión soviética de Polonia
Unos 230.000 soldados polacos, según algunas fuentes la cifra asciende 452.500, fueron hechos prisioneros. En los primeros años de ocupación soviéticas un número de ciudadanos polacos, que oscila entre los 350.000 y el millón y medio, fueron deportados a la Unión Soviética. Muchos de ellos murieron sin poder volver a Polonia.

En la primavera de 1940 se llevó a cabo la matanza del bosque de Katyn, por orden de Lavrenti Beria, jefe del NKVD. En los bosques fueron ejecutados casi 22.000 oficiales del ejército, policías, intelectuales y civiles polacos.

Para saber más:
Crónica Militar y Política de la SGM, de editorial SARPE
La invasión de Polonia: El inicio de la II Guerra Mundial, de Juan Vázquez García
Contando Estrellas
ABC
The Cult
Crítica Marxista-Leninista
MediaVida
Ejército polaco Segunda Guerra Mundial

domingo, 6 de septiembre de 2020

El interrogador amable

Los alemanes tenían un interrogador que era tan bueno en conseguir información de los prisioneros que se convirtió en una toda una leyenda. Partiendo de la frase de William Shakespeare: "Es más fácil obtener lo que se desea con una sonrisa que con la punta de la espada", no usó la tortura, la crueldad, o cualquiera de las otras técnicas por las que la Gestapo, la policia secreta del régimen nazi, era famosa. Usó algo realmente inusual.

Hanns-Joachim Scharff Gottlob, hijo de un oficial del ejército que cayó en combate durante la Primera Guerra Mundial, creció junto a su abuelo del que aprendió todo sobre el negocio familiar. Para aumentar su experiencia en ventas fue a trabajar en una delegación de la empresa en Sudáfrica. Allí se casó con Margaret Stokes, hija del capitán Claud Harry Stokes, un as de la Primera Guerra Mundial. Era un buen vendedor que sabía cómo manejar a sus clientes.

En 1939, la familia fue a Alemania de vacaciones y allí fue cuando les pilló el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Así que, como ciudadano alemán, fue reclutado por la Wehrmacht para servir en el Heer. Su destino final iba a ser el frente ruso, pero su esposa convenció a los mandos de que el conocimiento fluido del inglés que tenía sería muy importante para que actuase como interprete.

Tras diversas vicisitudes llegó a Obergefreiter (cabo primero) realizando tareas de oficina. Aburrido por el tedioso trabajo administrativo, volvió a explicar que su inglés era muy fluido, y que se estaba desperdiciando su potencial. Finalmente recaló en el Centro de Inteligencia y Evaluación de la Luftwaffe en Oberursel en Frankfurt, donde se interrogaban a los miembros de las fuerzas aéreas aliadas que eran capturados, a excepción de los soviéticos, y fue allí donde se convirtió en suboficial de interrogatorios.

Scharff observó que las técnicas de interrogatorio más crueles no estaban dando resultado y además la brutalidad le parecía innecesaria. Comentó a sus superiores que si él estuviera al cargo, las cosas cambiarían. Las cosas cambiaron a finales de 1943, cuando en un accidente aéreo murieron varios interrogadores de la Luftwaffe. De este modo fue puesto a cargo de los interrogatorios a los pilotos norteamericanos capturados.

Scharf junto al coronel Charles Stark y el capitán Fergus
No fue ascendido a oficial, lo que sería normal al tener que interrogar a oficiales, pero se le permitió llevar ropa de civil. Esto impresionaba aún más a los prisioneros de guerra estadounidenses que pensaban que tenía un rango más alto del que realmente tenía, lo que les predisponía ante lo que estaba por venir. Cuando los detenidos llegaban al centro de interrogatorio tenían miedo y estaban confundidos, teniendo en cuenta que además eran mantenidos en aislamiento.

Scharff utilizaba una técnica de estimulación de la información que evitaba plantear preguntas directas y presionar para obtener detalles, hacía creer al prisionero que ya lo sabía todo. Así, este pensaba que era inútil ocultar información. Scharff dejaba escapar algunos detalles en una aparente charla informal, que el prisionero confirmaba o negaba, sin ser consciente de que estaba proporcionando información.

En una ocasión sugirió una vez a un prisionero que la escasez de productos químicos hacía que las balas trazadoras estadounidense produjeran estelas blancas en lugar de rojas. El prisionero sacudió la cabeza y le dijo que el color blanco era una señal de baja munición. Esto era una información muy valiosa para la Luftwaffe.
Scharff con un prisionero estadounidense y un oficial de la Luftwaffe

Sabía hacerse amigo de los prisioneros, les llevan comida y paseaba con ellos por los alrededores. A veces, incluso los llevó al zoo de la localidad. En una ocasión permitió a un prisionero de guerra probar un avión. A Pesar de todo, ninguno trató de escapar.

Cuando el interrogatorio se ponía difícil, les decía que a menos que pudieran demostrar que no eran espías, no tendría más remedio que enviarles a la Gestapo. Todos conocían la mala reputación de la policía secreta nazi y se sentían aterrorizados ante tal perspectiva.

En 1948, fue invitado a los EE.UU. para interrogar a un piloto estadounidense que desertó al Eje en octubre de 1944. Los estadounidenses quedaron impresionados por sus resultados. Su método, que ahora se llama técnica Scharff, ha sido adoptado y se enseña en multitud de servicios de inteligencia de todo el mundo.

Scharff, el interrogador amable, se estableció en EE.UU. y se dedicó al arte de los mosaicos. En el Ayuntamiento de Los Ángeles y el Castillo de Cenicienta en Walt Disney World de Orlando se pueden ver sus trabajos. Falleció en 1992 a los 84 años.

Para saber más:
The Interrogator, de Raymond T. Oliver
Ciencia Histórica
The Interrogators
Youtube
Find a Grave
Wikipedes
Scena Criminis
Elocuent