domingo, 21 de mayo de 2017

El automóvil que Hitler regaló a Franco

El Mercedes 540 G4 no era un automóvil normal. El G4 disponía de una de las mecánicas más avanzadas de la época, como la tracción permanente a su dos ejes traseros. Era un símbolo de la superioridad tecnológica de Alemania.

El Mercedes 540 G4 era un un vehículo exclusivo. Tan solo se fabricaron 57 unidades entre 1933 y 1939 y eran de representación. Goering y Himmler, entre otros tenían uno. Hitler dispuso de al menos dos de ellos que tenían el asiento del copiloto plegables para que Hitler pudiera estar de pie con más comodidad, usados durante los desfiles por la anexión de Austria y Checoslovaquia antes de que comenzara oficialmente la Segunda Guerra Mundial.


Hitler regaló dos unidades al dictador italiano Benito Mussolini y al español Francisco Franco en diciembre de 1940 por su cumpleaños.
El Mercedes llegó a España por el puerto de Barcelona y llegó a Madrid circulando por carretera. El embajador alemán en Madrid Eberhard von Stohrer, que tambien organizó la visita de Himmler a España y el encuentro entre Franco y Hitler en Hendaya. se lo entregó a en una ceremonia junto a un juego de seis maletas exclusivas fabricadas a mediada por Karl Baisch y un juego de cadenas de nieve.
A Franco no le gustaba especialmente y apenas lo utilizó. Quizás en un par de cacerías.


A la muerte de Franco en 1975 el Mercedes 540 G4 pasó a la Casa Real. Entre 2001 y 2004 el automóvil fue sometido a un exhaustivo proceso de restauración en el Mercedes Benz Classic Center de Fellbach, Alemania. Mercedes, que no dispone de ninguna unidad del G4, decidió restaurarlo sin coste alguno para la Casa Real Española. Según se cuenta Mercedes ofreció un cheque en blanco por el coche.

En la actualidad el G4 es propiedad de Patrimonio Nacional y se encuentra expuesto al público en la Sala Histórica de la Guardia Real en el Cuartel del Rey del Palacio del Pardo, en Madrid.


Con casi 6 metros de largo y 3840 kilogramos, el G4, matricula M-4200-AD, tiene un motor de 5,4 litros, 8 cilindros y 115 CV, que tiene un desmesurado consumo de 38 l/100 en todo terreno y 28 l/100 en carretera por lo que dispone de dos depósito de gasolina con un total de 98 litros. Su velocidad máxima es de 67 km/h condicionada por sus neumáticos todo terreno.

Su peculiar configuración de seis ruedas, no lo convertía en un todo terreno total ya que solo llevaba tracción a las cuatro ruedas traseras, siendo un 4x6. Tambien está equipado con una caja de cambios con reductora, frenos hidráulicos y servodirección La letra G corresponde a Geländewagen (vehículo todoterreno) y el 4 a la cuarta serie de 5 de las que se llegaron a fabricar. El color gris es el Wehrmacht original. Mercedes confirmó el escaso uso que había tenido el G4, y certificó que es único que se encuentra en su estado original.



Solo otros dos G4 originales quedan en la actualidad. Uno de los que usó Hitler en sus desfiles triunfales es propiedad del Sinsheim Auto & Technik Museum, que lo devolvió a su aspecto original tras ser transformado en un coche de bomberos tras la guerra, y el otro se encuentra en Estados Unidos y se ha usado en diversas películas, como La Noche de los Generales.

Para saber más:
Mercedes Benz Type G4 (W31): The Ultimate Study. de Lewis Pershing
Wikipedia
Diario Motor
Noticias Coches
Guardia Real
Historia de Iberia Vieja
Coches.net

miércoles, 17 de mayo de 2017

Las heroínas de Pearl Harbor

Existen cientos de fotografías sobre el ataque a Pearl Harbor, el 7 de diciembre de 1941, entre la que se encuentra una en la que aparecen un grupo de mujeres luchando para sofocar el fuego provocado en uno de los barcos. Pero esa fotografía, aunque fuese tomada en Pearl Harbor, no fue tomada el 7 de diciembre de 1941.

La única superviviente de aquel grupo de mujeres, Katherine Lowe de 97 años de edad (es la segunda de la derecha) dijo en una ocasión a la cadena de televisión NSBC que no sabía que hubieran usado la foto como símbolo del coraje y entrega en aquel nefasto día.


Lowe, junto a sus compañeras, decidió alistarse para realizar trabajos como bombera, para lo que recibieron entrenamiento específico y fue uno de esos momentos en el que realmente se debió tomar la famosa fotografía. Según el testimonio de Lowe la mañana del 7 de diciembre, cuando se produjo el ataque, iban paseando a la iglesia, que se encontraba fuera de la base y allí se quedaron hasta que, por fin, terminó el raid. Una investigación realizada a raíz del descubrimiento ha revelado que realmente todas las personas que pertenecían al Departamento de Bomberos de Honolulu aquel 7 de diciembre eran hombres y que tres de ellos murieron durante el ataque de aquel fatídico 7 de diciembre.

Otra imagen tomada probablemente el mismo día
Durante 70 años la imagen se ha mantenido como un icono de la importante aportación femenina durante la Segunda Guerra Mundial, donde realizaron un trabajo excepcional para el esfuerzo de guerra mientras los hombres luchaban en los campos de batalla de África, Europa o las islas del Pacífico.

Para saber más:
News Yahoo
MSNBC

viernes, 12 de mayo de 2017

La personalidad de Hitler según la inteligencia norteamericana

En 1943, la Oficina de Servicios Estrategicos (OSS) encargó al psiquiatra Henry A. Murray que estudiara la personalidad de Adolf Hitler para tratar de predecir su comportamiento, durante el conflicto y ante la derrota de Alemania.


En su informe de 229 páginas, "La personalidad de Adolf Hitler" Murray describió a Hitler como un paranoico "total" que era "incapaz de mantener relaciones humanas normales" y que "es imposible esperar de él ninguna piedad", escribió Murray.

Hay otras ideas más reveladoras de la personalidad de Hitler, según la OSS eran que Hitler sufría de sentimientos intolerables de inferioridad, derivado en gran medida de su apariencia física, frágil y enfermiza durante su infancia. También indica que "Nunca hizo ningún trabajo manual, nunca participó en deportes y fue rechazado como no apto para el servicio militar en el ejército austriaco".

Gran parte de su ira se originó a partir de un grave complejo de Edipo que cuando niño, se desarrolló tras ver accidentalmente a sus padres teniendo relaciones sexuales. Hitler, que era sumiso ante su padre, lo veía como un enemigo que gobernaba la familia "con la gravedad y la injusticia de un tirano" De acuerdo con el informe, Hitler tenía envidia del poder masculino de su padre y soñaba con humillarlo para restablecer "la gloria perdida de su madre."


También según el informe de Murray, sufría de indecisión y se derrumbaba bajo presión. Incluso en la cima de su poder, Hitler sufría de colapsos emocionales frecuentes de mala conciencia. "Tiene pesadillas debidos a su mala conciencia, y los tiene por largos períodos cuando la energía, la confianza y el poder de decisión lo abandonan".

Según Murray, las reacciones de Hitler ante la desesperación seguían este patrón:
En primer lugar estallaba con un arrebato emocional y enojo acusatorio que termina en lágrimas y auto-compasión. Continuaba con períodos de inacción, agotamiento, melancolía e indecisión.
Seguido de horas de abatimiento agudo y pesadillas inquietantes. Dando lugar a horas de recuperación.
Y, por último tomaba una decisión segura y decidida para contraatacar con gran fuerza y ​​crueldad. La evolución de estos cinco pasos podría durar desde 24 horas hasta varias semanas.


Hitler fue descrito, en el informe de Murray, como un "masoquista de pleno derecho", que humilló y abusó de sus parejas y que era "incapaz de consumar de una manera normal", según viejas parejas sexuales contaron a Murray. También Murray cuenta que "cuando era un niño de doce años, Hitler fue obligado a participar en un experimento sexual con una niña; y más tarde, pareció haber desarrollado syphilofobia, un miedo anormal a la contaminación de la sangre con sífilis a través del contacto con una mujer". En 1895 Freud sugirió que Hitler fuera internado en un sanatorio.

Murray explica que los judíos eran claramente un grupo demográfico para que Hitler proyectara sus frustraciones y errores personales, porque "no se defienden con puños y armas". Los judíos eran, por tanto, un objetivo fácil al que podía culpar de casi cualquier cosa, incluyendo los efectos desastrosos del Tratado de Versalles. La imagen de los judíos que proyectaba estaban asociados con varias de las aversiones de Hitler, como los negocios, el materialismo, la democracia, el capitalismo y el comunismo. Estaba ansioso por despojar a los judíos de su riqueza y poder.

Mientras que el líder nazi era conocido por ofrecer un apretón de manos débil con las palmas "húmedas y pegajosas" su presencia fue descrita como "hipnótica" en el análisis de Murray. Los ojos los describe Murray como "muertos e impersonales". También señala que el Führer tenía una "altura ligeramente por debajo de la media, entradas en el cabello, labios delgados, y manos notablemente bien formadas".

El informe también habla sobre lo exigente que era sobre su comida.

Para saber más:
Analysis of the Personality of Adolph Hitler
Psicología Clinica
ABC
History
Business Insider