viernes, 20 de enero de 2017

Cabello para lanzar bombas

Durante la Segunda Guerra Mundial lanzar bombas con precisión era una tarea extremadamente difícil, teniendo en cuenta que por entonces había que hacerlo "a ojo". Una buena formación y experiencia eran fundamentales para poder acertar en el objetivo. Hasta que llegó la Mira Norden.

Desarrollada por Carl L. Norden la mira tenía apenas un error de algo más de 20 metros gracias a los tres componentes que la formaban. Disponía de una computadora analógica que calculaba la potencial trayectoria que llevarían las bombas teniendo en cuenta las condiciones de vuelo, como la velocidad y la dirección del viento. Otro mecanismo la sincronizaba con el piloto automático y por último un visor daba al bombardero un punto de vista del objetivo para apuntar manualmente.


La tecnología ayudaba enormemente al bombardero pero el sistema de mira demostró que el buen ojo del soldado era el mejor de los tres sistemas juntos. Pero a pesar de ser el mejor, distaba de ser perfecto ya que tenía que soportar grandes fluctuaciones de temperatura, sobre todo en aviones de la década de 1940, pues muchos no disponían de cabinas presurizadas. Tras multitud de pruebas los técnicos de la fuerza aérea norteamericana descubrieron que el cabello humano era el más adecuado para servir como mira.

No valía cualquier cabello. El pelo tenía que ser rubio, largo, y que nunca hubiera sido tratado con productos químicos o calentado con planchas o rizadores. Debía ser un cabello 100% natural. Encontrar un cabello así era una tarea difícil por lo que el gobierno realizó una campaña de petición de cabello a través de anuncios en la prensa. Finamente se encontró a una mujer que cumplía con todos los requisitos: María Babnik Brown, que respondió al anuncio del diario de su pueblo. El cabello de María era rubio natural y medía casi un metro de largo. Siempre se lavó el pelo con jabón puro dos veces a la semana y se lo cepillaba a conciencia dos veces al día. De este modo María se convirtió en la donante de cabello que sirvió para crear los puntos de mira de los visores de bombardeo Norden.


Los visores fueron montados en los bombarderos B-17 Flying Fortress, B-24 Liberator y B -29 Super Fortress. El diseño fue tan avanzado e importante para los aliados que disponían de mecanismos explosivos que debía activar la tripulación en el caso de que pudiera ser capturada por el enemigo.

María rechazó cualquier compensación por su donación, sentía que era su deber sin saber para que se usaría realmente su cabello. Sólo se enteró de lo que su pelo había aportado a la Segunda Guerra Mundial en 1987, cuando el presidente Ronald Reagan le escribió una carta de agradecimiento por su 80 cumpleaños. Posteriormente ha recibido diversos homenajes por su contribución.


Para saber más:
Futility Closet
Colorado Aviation Historical Society
Pueblo County, Colorado
Wikiwand
Wikipedia

lunes, 16 de enero de 2017

Magia negra para defender Gran Bretaña

Gran Bretaña, en la noche del 31 de julio de 1940, en el bosque de New Forest un grupo de brujos y brujas se reunieron en torno a Gerald Gardner, líder espiritual de una Hermandad Masónica. Su misión realizar toda serie de conjuros para detener a los nazis. Según documentos desclasificados en 2008 por el MI5 los servicios de inteligencia británicos usaron en alguna ocasión este modo de lucha contra el III Reich.


En el bosque se encuentra la llamada Piedra de Rufo, erigida en 1745 en el lugar en el que se hallaba un roble que desvió una flecha disparada por Sir Walter Tirel a un ciervo que hirió de muerte al rey Guillermo II (apodado Rufus) en el pecho, el 2 de agosto de 1100. Enterando de la muerte del Rey su hermano más joven, Enrique, inmediatamente montó a caballo hasta Winchester para asegurar el tesoro real y luego a Londres, donde fue coronado al cabo de pocos días ante los barones del reino. De este modo evitó la reclamación de su hermano mayor, Roberto de Normandía.


Al rededor de la piedra los brujos y las brujas realizaron el Conjuro del Conventículo y del Cono de Poder, un ritual que se realiza en el interior de un círculo y en el que los presentes se concentran en el mismo objetivo, visualizando a unisono lo que quieren que pase.

Según afirmó Gardner en su libro "Brujería de hoy en día" (1954) este conjuro ya se había usado dos veces en la historia de Gran Bretaña. La primera fue contra la Armada Invencible, que fue derrotada por la Royal Navy en el Canal de La Mancha en 1588. La segunda fue doscientos años después, en 1805, para evitar que Napoleón invadiese Inglaterra, el mismo año en que la flota británica, al mando del almirante Lord Nelson, derrotó a la marina combinada de Francia y España en Trafalgar. Y la que nos ocupa es la tercera, para derrotar a los nazis durante la Batalla de Inglaterra y evitar la Operación León Marino.


Esta reunión de brujos y brujas no fue la única que se celebró en  tierras británicas. La médium Dion Fortune se reunió en las costas del Canal de la Mancha con un grupo de telépatas para crear, lo que ellos llamaron un "Vórtice Telepático" invocando al espíritu del Rey Arturo y su espada como defensores de Inglaterra y a otros personajes y objetos como Merlín, el Arcángel San Miguel y el Santo Grial.

Para saber más:
Witchcraft Today, de Gerald Gardner
Strolling Guides
Wikipedia
Ekiria
El Plural

miércoles, 11 de enero de 2017

Reflexiones sobre Mein Kampf

Hasta 2015 los derechos sobre la obra autobiográfica de Adolf Hitler, Mein Kampf (Mi Lucha) estaban en manos del Estado de Baviera que se negaba a publicarlos. Pero una vez caducados, en Alemania se ha reeditado una versión comentada por 3500 anotaciones realizada por el Instituto de Historia Contemporánea de Múnich que ha alcanzado en la importante cifra de 85000 ejemplares vendidos durante 2016. Y eso que está solo en alemán.

Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, y como parte de la desnazificación, estaba prohibida la edición en Alemania de Mi Lucha, al igual que cualquier simbología relacionada con el nazismo. Pero incluso 70 años después, el libro con el ideario de Hitler sigue llenó de actualidad y polémica.


Mi lucha, escrito entre 1924 y 1926 fue editado en dos tomos y se convirtió en un superventas desde el mismo momento en que su autor alcanzó el poder en Alemania en 1933 y hasta el momento de la prohibición se llegaron a vender más de 12 millones de ejemplares. Hasta se tradujo a 18 idiomas. Era muy común que a los novios se les entregara, como regalo de bodas, un ejemplar de Mein Kampf. Los actuales 85000 ejemplares vendidos han pillado por sorpresa a los editores, a pesar de que numerosas librerías se han negado a venderlo o exponerlo en sus vitrinas y escaparates.

Los libreros son libres de venderlo o no, al igual que somos libres de leerlo. Una reedición con comentarios de los historiadores es fundamental. Contar con la ayuda de expertos nos sirve para comprender mejor el libro y su contexto histórico. Aún así el libro se puede leer sin las acotaciones de los expertos y tomar uno mismo sus propias conclusiones. Todavía habrá quien se sienta fascinado por la ideología nacionalsocialista, pero de todos modos, siempre ha habido ediciones en otros países, como Estados Unidos o Gran Bretaña, así que quien quería conseguirlo, lo conseguía. 


Mi Lucha es un libro fundamental para cualquier historiador o aficionado a la Segunda Guerra Mundial. El libro además de la autobiografía y el ideario de Hitler es su reflexión sobre las consecuencias del la Primera Guerra Mundial. Es muy importante para conocer la estrategia de Hitler durante la Segunda Guerra Mundial, donde busca el modo de no cometer los errores de la primera. Por ejemplo: En Mi lucha, Hitler comprende que Gran Bretaña no debe ser su enemigo. Sabe que fue el gran ganador de la Primera Guerra Mundial, por lo que intenta acercarse a los británicos. De hecho Lord Halifax intenta un pacto con Alemania y el Primer Ministro británico Neville Chamberlain mantuvo una política de apaciguamiento con la Alemania nazi. Este es, posiblemente, el motivo por el que Hitler deja escapar a la fuerza expedicionaria británica en Dunkerque. Cuando Winston Churchill llega al gobierno en 1940 rompe todo acercamiento con Alemania. 
Cualquiera que conozca un poco la historia de la Segunda Guerra Mundial tiene claro que uno de los errores más graves cometidos por Hitler fue invadir la Unión Soviética. Pero si leemos Mi Lucha podemos observar que para su autor era una necesidad. Una obsesión de Hitler era el Lebensraum (espacio vital) y ese espacio vital estaba en el Este, hacia Rusia. Básicamente la guerra era para acabar con la humillación que sufrió Alemania con el Tratado de Versalles y ampliar su espacio vital. 


Que se pueda leer un libro como Mi Lucha no significa que vuelvan los males del pasado. Su lectura nos tiene que provocar una reflexión mirando con ojos actuales, con la perspectiva de los años pasados. Hay que conocer como era la situación en la que se encontraba Alemania en aquella época. Como Alemania pasó de ser un imperio a un país humillado. 
Aun cuando Mi Lucha, en sus páginas, atenta contra los valores fundamentales y los derechos humanos hay muchos otros libros que desde diferentes ideologías y creencias tambien lo hacen y han sido editados sin problemas, y venerados por muchos. 

Tambien está en debate si es conveniente que sea leído en las escuelas. No debería leerse a cualquier edad, y su lectura no debería se guiada por cualquier profesor. Su lectura en Alemania es, más que conveniente, necesaria. La Historia la debemos conocer, no para que no se repita, sino porque sabemos que siempre se repite y es fundamental conocer la esencia de cualquier totalitarismo. Por esto mismo deberíamos leer tambien El Capital o el Manifiesto Comunista de Karl Marx y como los interpretó Stalin, por poner dos ejemplos. Un libro no es maligno en si mismo, la maldad está en quien lo escribe o en quien lo lee y lo interpreta.

Para saber más: