lunes, 15 de octubre de 2018

Calling Blighty, mensaje a casa de los soldados británicos

Los "Calling Blighty", en argot ingles "Llamando a Inglaterra", unas filmaciones producidas por el Directorate for Army Welfare (DAK), eran una serie de películas de diez minutos formados por pequeños clips de unos 30 segundos protagonizados por soldados británicos.


Las primeras filmaciones, con el fin de aumentar la baja moral de las tropas, fueron realizados por la Gaceta Pathé en 1944 con soldados destacados en Italia para proyectarlas en los cines británicos, generalmente organizado por el DAK, a los que eran invitados algunos de los familiares de los soldados.
Este formato se extendió a las tropas que se encontraban en el Sudeste Asiático y en la India que debido a la gran distancia con Inglaterra parecían un ejército olvidado. Producidas por varios departamentos, se estuvieron realizando desde abril de 1944 hasta bien entrado el año 1946.

Producidos en dos formatos, en estudio y en exteriores, los mensajes eran torpes, frescos y directos, en movimiento, como si se encontraran con la cámara, para proporcionar un entorno más realista y relajado para los soldados. Muchos de los hombres que aparecen habían estado fuera de casa durante años y estaban preocupados porque sus hijos o esposas no los reconocieran cuando volviera a casa. Algunos de los soldados que aparecen filmados, tristemente, no llegaron a volver a casa sanos y salvos, pero las imágenes ofrecen una instantánea de los pensamientos y sentimientos de las tropas después de pasar tanto tiempo lejos de sus familias en el entorno hostil de la guerra.


Se estima que apenas un 10% de los "Calling Blighty" han sobrevivido y forman parte de los fondos del Imperial War Museum británico.

En 2015 aparecieron en los sótanos del ayuntamiento de Manchester, dentro de latas oxidadas, cientos de clips de alrededor de 30 segundos hechos por 600 soldados.

En el video, soldados británicos estacionados en Italia en 1944, envían mensajes a casa y a sus familias a través de la Gaceta Pathe. Algunos de estos hombres son el Staff Sergeant Alf Lindsay de Yorkshire, el conductor escocés Alex Burt, y el señalero R. Weaver de Londres.


Con un formato similar tambien están los "Back to Blighty" donde aparecen los soldados cuando vuelven a casa. En el siguiente video de 1944 aparecen soldados británicos que escaparon de campos de prisioneros italianos hasta Suiza. El sargento Phipps narra a bordo sus experiencias mientras sus compañeros aparecen alegres por su vuelta a casa.


Para saber más:
Brithish Pathe
Machester Metropolitan University
Daily Mail
Imperial War Museums
BBC
Warand Media

domingo, 7 de octubre de 2018

La Vuelta al mundo en velero en plena Segunda Guerra Mundial

Dar la vuelta al mundo en solitario a bordo de un velero es extremadamente peligroso, pero hacerlo precisamente en plena Segunda Guerra Mundial, se puede considerar suicida. Pues un valiente argentino lo llevó a cabo por la ruta de los “cuarenta bramadores” por ser un itinerario cercano al paralelo de 40º sur, donde hay fuertes vientos y frecuentes tormentas, también llamada "la ruta imposible".


El marino fue Vito Dumas, a bordo de su pequeño velero, el Lehg II. Entonces la prensa le llamó “el navegante solitario”, “el héroe silencioso”' o “el domador de olas”.
El estallido de la Segunda Guerra Mundial no le intimidó, es más, le sirvió para justificar su aventura:
Antes de partir escribió:
Demostrar, mientras un soplo de espanto arrasa al mundo, que no todo está perdido, que aún quedan soñadores, románticos, visionarios.
Nacido en el barrio de Palermo de Buenos Aires el 26 de septiembre de 1900, desde pequeño demostró ser un aventurero. En una ocasión intentó cruzar a nado a la costa uruguaya y el Canal de la Mancha en varias ocasiones. A los 32 años, atravesó el Atlántico en un velero de ocho metros de eslora.
Dumas tenía obsesión con la temible ruta que va de Buenos Aires, pasa por Ciudad del Cabo, Wellington y Valparaíso, y que regresa al Río de la Plata (Argentina), después de doblar el Cabo de Hornos.

Cuando iba a iniciar su viaje lo justificó diciendo:
Voy en esta época materialista, a realizar una empresa romántica, para ejemplo de la juventud.

Dumas inició su singladura el 27 de junio de 1942. A bordo del 'Legh II' llevaba 400 botellas de leche esterilizada y condensada, 20 kilos de harina y legumbres, tabletas de chocolate, frutas confitadas, galletas, un botiquín de primeros auxilios con vitaminas, agua potable, 80 kilos de corned-beef y tampoco podían faltar 10 kilos de mate, además de otras provisiones. El 'Legh II' era un velero con dos mástiles y cuatro velas, de poco más de 9 metros de eslora armado en los astilleros Parodi en Tigre.

Tras 274 y días 38.000 kilómetros (20.420 millas marinas), pasando por innumerables tormentas y calmas chichas arribó a las costas de Buenos Aires el 8 de agosto de 1943 donde le esperaban más de 50.000 personas que lo recibieron como un héroe.

Vito Dumas falleció el 28 de marzo de 1965, víctima de un derrame cerebral. Como homenaje a su gesta varias calles y organizaciones en Argentina llevan su nombre. El Lehg II  se encuentra en el Museo Naval de la Nación Argentina.


Para saber más:
Los cuarenta bramadores, de Vito Dumas
Ciber Náutica
Historia y Biografias
Notimérica
ABC

sábado, 29 de septiembre de 2018

Crímenes aliados en la liberación de Sicilia

El 14 de julio de 1943 fue un día negro en la liberación de la isla italiana de Sicilia, dónde los aliados habían desembarcado el día 10.

En la mañana de ese día de verano el sargento estadounidense Horace T. West, al mando de un pelotón, llevaba a un grupo de prisioneros italianos y alemanes a retaguardia, tras ser capturados en la toma del aeródromo que defendían. A mitad de camino de su destino, cerca del pueblo de Bescari, el sargento West ordeno detenerse a la columna y con su ametralladora disparó a los prisioneros. Después se acercó a ellos y los fue rematando.


El aeródromo donde fueron hechos prisioneros los soldados asesinados por West fue recuperado, unas horas más tarde, por las tropas alemanas y los norteamericanos tuvieron que volver a pelear por el. Durante los combates por el aeródromo, la compañía al mando del capitán  John Compton perdió a doce de sus hombres por los disparos de unos francotiradores italianos. Cuando fueron finalmente capturados, Compton dio la orden de fusilarlos a todos, abandonándolos allí mismo,

Al día siguiente los cuerpos de los francotiradores italianos fueron hallados por un capellán militar que remitió un informe al general Omar Bradley, que a su vez lo transmitió al general Georgs S. Pattón. Patton opinaba que lo mejor era echar tierra sobre el asunto. Antes de lograr ocultarlos, dos corresponsales de guerra ya habían descubierto las matanzas. Los corresponsales no publicaron nada sobre ello, por "recomendación" de Patton.

A pesar del silencio promovido por Patton, Bradley decidió seguir adelante y juzgar a los dos responsables de los asesinatos. El sargento West y el capitán Compton fueron arrestados y juzgados. En el juicio Compton alegó que Patton les había incitado a no hacer prisioneros, fue absuelto. Ese mismo año murió en combate.
West fue condenado a cadena perpetua en una prisión en Estados Unidos. Sin embargo quedó confinado en el Norte de África. Un año después fue amnistiado. Se reintegró al combate y acabó la guerra licenciándose con honor.

Finalmente la matanza quedó impune y se desconoce el paradero de los cuerpos de los prisioneros asesinados.


Aquel triste 14 de julio los civiles tambien sufrieron la ira de los soldados norteamericanos. Todo ocurrió en el pueblo de Canicatti por culpa del jabón. Por la tarde los civiles, la mayoría mujeres y niños, se colaron en la fábrica de jabones Narbone-Garilli por un agujero en la pared. La gente iba con cubos para llenarlos con jabón líquido, muy preciado debido a la escasez de la guerra.
La policía militar norteamericana bajo las ordenes del teniente coronel Geroge H. McCaffrey, llegaron a la fábrica para evitar el saqueo, sin éxito. McCaffrey ordenó disparar contra la multitud para dispersarles, pero los soldados no obedecieron. El oficial sacó su pistola y comenzó a disparar contra los civiles, llegando a recargar hasta en dos ocasiones. Se estima que mató a unas veinte personas.

Los militares realizaron una investigación en la que McCaffrey dijo que tan solo resultaron heridos seis saqueadores mientras huían. Finalmente la investigación quedó en nada. McCaffrey murió en 1954.

Este hecho quedó oculto hasta 1998 cuando un investigador de la universidad de Nueva York lo hizo público. El investigador era Joseph S. Salemi, hijo de uno de los soldados testigos de la matanza, que le contó como un niño de unos 12 años murió por un disparo en el estomago.

Para saber más:
Metapedia
Foro Segunda Guerra Mundial
Es la guerra
Muy Historia, nº 83