jueves, 25 de agosto de 2016

El secreto de la familia Goebbels al descubierto

En el año 1901, en Berlín, nace Johanna Maria Magdalena fruto de la relación entre su madre Auguste Behrend y el comerciante Richard Friedländer, aunque fue registrada con el apellido de soltera de su madre, que mantuvo incluso cuando su madre se casó con el industrial Oskar Ritschel, de quien se divorció para después casarse, de nuevo,  con el padre biológico de Magda . La vida de Magda es la de cualquier muchacha de la alta sociedad alemana. Se casó en 1920  con el multimillonario Günther Quandt. Fruto de esa relación tuvo un hijo, Harald, que durante la Segunda Guerra Mundial fue piloto de la Luftwaffe. En 1930, su vida cambia al conocer a Joseph Goebbels. En 1931 se divorcia y se casa con el Ministro del III Reich con el  que tendrá 6 hijos, cuyos nombres empezaban con H, debido a la devoción que procesaba hacia el Tío Hitler, como lo llamaban los niños.


La que fuera condecorada por Adolf Hitler con la "Cruz de Honor de la Madre Alemana" y madre de la familia modelo del ideal ario tenía un oscuro secreto. Su padre biológico Richard Friedländer era judío.

Las sospechas que se cernían sobre este secreto, se han despejado tras la aparición de nueva documentación aparecida entre diversos legajos en los archivos de Berlín y descubierta por el historiador Oliver Hilmes, que ha escrito una biografía revisada de Magada Goebbels.
Ya exilian ciertas sospechas de algo oscuro en la vida de la esposa del líder nazi, que escribió en 1934 que había descubierto algo horrible sobre ella, pero sin que se supiera nada más.

Durante sus investigaciones, Oliver Hilmes, hallo pruebas documentales de la petición de Günther Quandt, su primer marido, de que desapareciera el origen judío de Magda de su documento de identidad. También descubrió que no hizo nada para evitar que su padre, tras ser arrestado en Bruselas, fuera enviado a Buchenwald en 1939, donde murió.

El 1 de mayo de 1945, asesinó con cianuro a sus seis hijos, tras dormirles con somníferos,  y posteriormente se suicidó junto a su marido en el Führerbunker. Después de que lo hiciera Hitler y su reciente esposa Eva.

Para saber más:
ABC
Blasting News
Entorno Inteligente
Wikipedia
RTVE


sábado, 20 de agosto de 2016

Mensaje en una bala

Esta historia comienza un caluroso día de agosto de 1944 cuando un soldado aliado en el sur de la Toscana, en Italia, garabateó un pedazo de papel con una clave y lo ocultó dentro de una vaina, tras sacarle la pólvora y taparlo introduciendo el proyectil invertido.

Esta forma de esconder los mensajes, dentro de las vainas de munición de sus fusiles, era una practica común, aunque no demasiado extendida, entre los soldados aliados, al igual que transportaban sus mensajes las palomas mensajeras. Las balas de las armas ligeras eran pequeñas lo que hacía que fueran fáciles de transportar y ocultar, y que se podían desechar en el caso de que fueran hechos prisioneros.


La historia acaba 70 años después cuando unos buscadores de reliquias de la Segunda Guerra Mundial dieron con ella. Al ver que la bala estaba al revés se extrañaron y decidieron sacarla, y entonces apareció el mensaje.

Con la emoción de un niño que encuentra un tesoro pirata, extrajeron un pequeño papel escrito en clave y que estaba fechado el 13 de agosto de 1944. El mensaje constaba de un código formado por grupos de 5 letras, que gracias a un antiguo libro de códigos del ejercito norteamericano se pudo descifrar.
Dice así:
“THEY THROW GRENADES. WE PULL PINS AND THROW BACK.”
“NOTIFY REINFORCEMENTS STAND DOWN–NOT NEEDED”
"NOS TIRAN GRANADAS, QUITAMOS LAS ANILLAS Y LAS DEVOLVEMOS"
"NOTIFICAR REFUERZOS RETIRADA NO NECESARIA"

Parece ser que durante un enfrentamiento contra tropas del Eje estos les lanzaban granadas a las que no les habían quitado las anillas o pasadores.
Muy posiblemente se trataban de un tipo de granada italiana -parecida a las alemanas- que por seguridad disponían de dos pasadores de seguridad que debían ser retirados ambos para que pudiera detonar, lo que hace pensar que los soldados que las lanzaban no eran italianos. Hay que tener en cuenta que Italia se rindió a los Aliados en septiembre de 1943 y la mayoría de los que siguieron luchando eran tropas alemanas que es posible que no supieran que estas granadas tenían dos pasadores.
Me imagino la cara de sorpresa de los alemanes al ver como les devolvían las granadas.

Para saber más:
Metal Detector Per Tutti
Sploid

viernes, 12 de agosto de 2016

La promesa de Hitler a Napoleón

Adolf Hitler visitó París en junio de 1940 después de que Francia firmara el armisticio con Alemania. El tour que realizó Hitler (a primerísima hora de la mañana) incluyó la Opera de París, los Campos Elíseos, el Arco del Triunfo, la Torre Eiffel, el Sagrado Corazón y la tumba de Napoleón.

Cuando Hitler, junto a su séquito, se encontraba ante la impresionante tumba de Napoleón Bonaparte en el centro del Templo de Los Inválidos prometió al otro gran conquistador de Europa que inhumaría los restos de su hijo en París, de igual modo en que fue enterrado su padre cien años antes, el 15 de diciembre de 1840.
Durante años el gobierno francés habia intentado traer los restos de Napoleón II, conocido por el pueblo como "El Aguilucho" desde su tumba en Viena, donde murió de tuberculosis a los 21 años.


El féretro con los restos del "Aguilucho" llegó a la estación parisina de Austerlitz el 15 de diciembre de 1940. Tras ser descargado del tren el ataúd fue colocado sobre un armón de artillería y comenzó el traslado a la Capilla de Los Inválidos rodeando de antorchas para ser definitivamente enterrado junto a su padre. Aunque su corazón aún reposa en la iglesia de los Agustinos de Viena. A la ceremonia, celebrada con honores de Jefe de Estado, no acudió Hitler, aunque acudió el almirante Darlán en representación del mariscal Pétain.



El gesto fue tan solo un acto de propaganda para ganarse las simpatías de los franceses pero pasó casi inadvertido hasta para los parisinos.

Para saber más:
USHMM
La Razón. 4 octubre 2015
Exordio