lunes, 23 de abril de 2018

Porque para los rusos la Segunda Guerra Mundial es la Gran Guerra Patria

En todo el mundo lo conocemos como  la Segunda Guerra Mundial, el mayor conflicto bélico del siglo XX, pero para los rusos es la Gran Guerra Patria.

Para distinguirlo hay que tener en cuenta varias cosas.
En primer lugar está la fecha de inicio. La Segunda Guerra Mundial oficialmente comenzó con la invasión de Polonia el 1 de septiembre de 1939, por parte de Alemania. Para Rusia su Gran Guerra Patria comenzó con la "Operación Barbarroja", cuando la Alemania nazi invadió la Unión Soviética el 22 de junio de 1941, aunque tambien invadieran Polonia el 17 de septiembre, tras haber firmado un pacto de no agresión con Alemania.


El concepto de Guerra Patria, como tal, es anterior. Cuando Napoleón invadió Rusia en 1812, tras haber conquistado prácticamente toda Europa, en lo que es conocido en Europa como Guerras Napoleónicas. La lucha contra el ejército invasor no solo fue llevada a cabo por el ejército ruso, sino también por parte de la población, que participó activamente en las milicias populares, por lo que la guerra de 1812 para el pueblo ruso fue una guerra por su superviviencia personal y cultural. Esto da sentido a una guerra de defensa ante un invasor no una guerra ofensiva llevada a cabo solo por un ejército profesional, sin que surja una necesidad de la nación entera de autodefensa. Solo las guerras en las que se ve el esfuerzo de todo el pueblo para defender a su patria reciben este nombre en la historiografía rusa.

El término de "Gran Guerra Patria" a pareció en el diario Pravda poco después de empezar la invasión alemana evocando a la Guerra Patria de 1812, enseñando a la población soviética el paralelismo entre ambas luchas, reforzar el patriotismo de las masas con un mensaje muy nacionalista y reiterar el grave peligro que para la Unión Soviética y sus habitantes significaba el ataque nazi.

Por similitud con el ataque napoleónico, el ataque de la Alemania nazi contra la Unión Soviética constituyó una amenaza directa a la existencia física de los pueblos que componían la URSS. Para la ideología racial nazi los eslavos y los pueblo asiáticos soviéticos eran inferiores a la raza aria alemana y por lo tanto considerados subhumanos. Los planes de invasión tenían previsto eliminar a esos pueblos físicamente o culturalmente, a través de una alemanización forzosa (imposición de la lengua y cultura alemanas) o mediante la limitación de la enseñanza de la cultura propia.


Ante la invasión de Alemania a la URSS el pueblo ruso se mantuvo junto a su Ejército, aportando todo su esfuerzo, su heroísmo y sus vidas para vencer a los invasores y lograr la victoria y la aniquilación del III Reich. Para Rusia, la Gran Guerra Patria fue una cruzada entre la desaparición de sus gentes, su país y su cultura y la esperanza en la victoria. La Gran Guerra Patria la libraron todos los pueblos de la Unión Soviética, indistintamente de sus nacionalidades y creencias religiosas. Al Ejército Rojo se movilizaban ciudadanos de todas las nacionalidades que combatían en el frente por una patria común.
Más de 8.000.000 soldados y 18.000.000 civiles soviéticos dieron la vida durante su Gran Guerra Patria.

Para saber más:
RT
Sputnik
Ecu Red
Gran Guerra Patria
Grandars

martes, 17 de abril de 2018

La mayor explosión no nuclear de la Segunda Guerra Mundial

Pasados 11 minutos de las 11 de la mañana del 27 de noviembre de 1944, los sismógrafos situados en Suiza detectaron lo que pensaron que era un terremoto, pero en realidad eran los efectos de una explosión masiva producida a 1000 kilómetros de distancia, en Gran Bretaña. que se oyó a más de 50 kilómetros. Solo se han registrado tres explosiones más grandes durante la guerra, las de Hiroshima, Nagasaki y las pruebas nucleares de Nuevo México.


Los sismógrafos suizos detectaron la detonación de 4.000 toneladas de bombas con alto explosivo y municiones de aviación almacenados bajo tierra en un depósito de la Royal Air Force (RAF) situado en Fauld, una antigua mina de yeso de 5500 metros cuadrados de galerías de hasta 3,5 metros de alto por 6 de ancho, cerca del pueblo de Hanbury, adquirido por la RAF en 1937. No hay datos exactos, pero se estima en setenta las personas que murieron, de las que 18 nunca fueron encontradas, posiblemente volatilizadas. Además numerosas casas y granjas fueron destruidas por los efectos de la explosión. A pesar de la magnitud de la detonación, la mayoría de las muertes se debieron a la liberación repentina de más de 22 millones de litros de agua desde un embalse, próximo al depósito de munición, que afectó principalmente a una fábrica de placas de yeso cercana, y a todo lo que arrastró el agua en su camino.
Las barreras de hormigón y roca entre las secciones 3ª y 4ª impidió una reacción en cadena mayor con otras áreas de almacenamiento. La explosión generó una nube en forma de hongo, de unos 45 metros de ancho y más alta de lo que alcanzaba la vista. Tras caer gran cantidad de rocas cayó un fino polvo de yeso que formó una capa por el que, según los testigos, se podía caminar sin hacer ruido.


Cuatro horas después de la explosión, en una granja, se encontró a una pareja de ancianos sentados a la mesa con su comida cubierta con restos del techo, sentados en estado de shock solo mirándose uno al otro. Después de volver a asegurarse de que no habría más explosiones, se les llevó con unos parientes de una localidad próxima.

Las operaciones de rescate duraron tres meses y fueron extremadamente complejas y peligrosas, debido a la aparición de bolsas de gas, a las toneladas de escombros y al agua derramada por el embalse.


La tremenda explosión dejó un cráter de 30 metros de profundidad y 228 metros de ancho, y se estima que su fuerza fue de aproximadamente una quinta parte de la bomba atómica que destruyó la ciudad japonesa de Hiroshima. Mucha de la fuerza de la explosión se redujo debido a que el deposito era subterráneo aunque todo lo que se encontraba en un rádio de 1.300 metros quedó totalmente arrasado.

Según una investigación realizada por la RAF, que se publicó en 1974, el incidente se podría haber evitado y la explicación más probable es que alguien intentó sacar el detonador de una de las bombas con un cincel de latón, en lugar de utilizar uno de madera, lo que produjo una chispa que desencadenó una explosión en cadena. Al parecer se almacenaron bombas con sus detonadores todavía instalados, en lugar de almacenarlos por separado.

El informe concluyó que fue una negligencia debida a que el personal que se encargaba del material no estaba cualificado sobre el manejo de explosivos. 189 prisioneros de guerra italianos estaban trabajando en las minas en el momento del accidente, o eran irresponsables o bien carecían de una dirección apropiada por parte de los mandos de las instalaciones.


Aunque gran parte de las instalaciones de almacenamiento fueron destruidas por la explosión, continuó en uso por parte de la RAF hasta 1966. En 1979 se cercó la zona y se prohibió el acceso. Casi 5 hectáreas de terreno todavía contienen artefactos explosivos sin detonar. Cerca del borde del cráter se encuentra la placa de la primera conmemoración de la catástrofe que recuerda a los fallecidos en la mayor explosión no nuclear sucedida en Gran Bretaña.

Para saber más:
Daily Mail
Daily Mail
Wikipedia
Metro
Tutbury
Walking Britain

lunes, 9 de abril de 2018

El paracaidista más fotografiado de Normandía

El paracaidista más fotografiado de Normandía es el soldado John Marvin Steele, el paracaidista estadounidense que aterrizó en la torre de la iglesia de Sainte-Mere-Eglise, el primer pueblo en Normandía liberado por el ejército de Estados Unidos en el Día D, el 6 de junio de 1944.

En la noche previa al desembarco en las playas normandas (5-6 de junio de, 1944) se lanzaron unidades paracaidistas tras la lineas enemigas para que en el amanecer pudieran apoyar a las tropas que llegarían por mar. Esa noche, las tropas aerotransportadas estadounidenses del 82º fueron lanzadas en paracaídas en la zona oeste de Sainte-Mère-Église. La ciudad había sido blanco de un ataque aéreo previo y una bomba incendiaria había provocado un incendio en una vivienda al este de la plaza del pueblo. La campana de la iglesia comenzó a tañer para alertar a la población de la emergencia.
Pasada la una de la madrugada la plaza del pueblo estaba iluminada por el fuego y llena de soldados alemanes y aldeanos cuando dos aviones cargados de paracaidistas del primer y segundo batallón los dejaron caer por error directamente sobre el pueblo.


A los paracaidistas se le veía claramente como caían por lo que se convirtieron en blancos fáciles y Steele fue uno de los pocos que no fueron alcanzados por el fuego enemigo. Su paracaídas se enganchó en un saliente del campanario de la iglesia, dejándolo colgado durante dos horas. Viendo con horror como sus compañeros morían según iban cayendo, intentó zafarse pero finalmente decidió fingir estar muerto, para evitar que los alemanes lo mataran y lo tomaran como prisionero.

Finalmente los alemanes se dieron cuenta de su presencia y fue capturado, pero poco después logró escapar y se reunió con su división cuando las tropas de infantería paracaidista liberaron el pueblo. Steele fue galardonado con la Estrella de Bronce y el Corazón Púrpura por su valor.


Steele, sobrevivió a la guerra y continuó visitando la ciudad durante el resto de su vida y fue nombrado ciudadano de honor de Ste. Mère-Église. El soldado John M. Steele murió de cáncer de garganta el 16 de mayo de 1969.

Su peripecia fue inmortalizada en el cine por el actor Red Buttons en "El día más largo" dirigida por Darryl F. Zanuck, una adaptación de libro del historiados Cornelius Ryan.
Además del muñeco que cuelga en el mismo lugar donde estuvo Steele, la iglesia tiene una hermosa y colorida vidriera en la que aparece junto a otro paracaidista y a la Virgen María.

Para saber más:
El día más largo, de Cornelius Ryan
ABC
505th Parachute Infantry Regiment
The New York Times
US Army 39-45
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