domingo, 24 de septiembre de 2017

Fantasías de cuero negro y látigo. Las Novelas Stalag

Las novelas Stalag (Stammlager o Stalag es el nombre que reciben en alemán los campos para prisioneros de guerra) estaban impresas en papel de poca calidad y duraron apenas un par de años. Estas publicaciones aparentemente estaba escritas por autores anglosajones, pero en realidad eran autoría de israelíes. En ellas se narraban historias ficticias contadas en primera persona de prisioneros aliados internados en los stalags.


Estos folletines pornográficos aparecieron en los años sesenta, cuando el fantasma del Holocausto empezaba a desvanecerse y entre los más jóvenes comenzaba a despertar la curiosidad por un tema tabú en Israel, el nazismo y el Holocausto. Habían oído historias sobre aquello, pero era poco para una juventud ávida de saber más. Esta falta de información hizo despertar en ellos una desmesurada y morbosa fantasía. Justo cuando en Jerusalén comenzaron los juicios a Adolf Eichmann.

Los kioscos de prensa israelíes empezaron a colgar en sus estantes unas publicaciones con portadas que mostraban a unas mujeres tremendamente sexys de aspecto ario con uniformes nazis y escotes generosos, copiadas descaradamente de publicaciones norteamericanas como "True Men". Dentro se podían leer tramas muy simples: prisioneros torturados sexualmente en campos de prisioneros al mando de malvadas y lascivas guardias femeninas de las SS armadas con botas de tacón y látigos de cuero, que se divierten violando con gran crueldad a los prisioneros aliados, hasta que estos logran liberarse, tras lo cual ellos las violan y matan. Todo contado en brutales escenas de porno duro.


En sus comienzos los prisioneros vejados eran soldados norteamericanos, pero poco a poco el contenido se fue haciendo cada vez más sádico. En algunas historias se recurre al canibalismo o al incesto, como en "El monstruo del Stalag del horror", escrita por Nachman Doldberg. Tambien se cambiaba la disposición habitual de las mujeres y los hombres. Los sádicos eran miembros de las SS que abusaban de hermosas prisioneras judías, con lo que ya se empezaba a romper con el tabú del Holocausto. Un ejemplo sería "Yo fui la puta privada del coronel Schultz", la más famosa de las Stalag.

El éxito fue total y los jóvenes israelíes esperaban ansiosos la aparición de un nuevo número de un genero que acababa de nacer, la pornografía de dominación moderna. El primer Stalag fue "Stalag 13", escrito por Eli Keidar, del que se vendieron 80.000 ejemplares Pero su fulgurante éxito fue también efímero. Cuando estaban en su pico de popularidad fueron prohibidas por el gobierno y todas las publicaciones Stalag fueron secuestradas y destruidas, desapareciendo prácticamente todos los ejemplares. Algunos editores fueron condenados por distribuir pornografía. De estos ejemplares tan solo quedan unos pocos en  poder de coleccionistas y su valor puede alcanzar cifras astronómicas.


Este tipo de folletines pornográficos inspiraron en los años setenta varias películas de temática similar como la famosa "Salón Kitty" dirigida por Tinto Brass o "Ilsa, La loba de las SS" de Don Edmonds. creando un subgenero cinematográfico llamado Nazi Explotation.

Para saber más:
Revista RHF, diciembre 2012
El Confidencial
Canarias7
Wikipedia
Agencia Tigris
Youtube
Strange History

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Los traumas de los soldados rescatados en Dunkerque

El director británico Cristopher Nolan ha puesto de actualidad los hechos que sucedieron en las playas de la ciudad francesa de Dunkerque, pero haciendo más hincapié en los miedos, el terror y los padecimientos de los soldados que esperaban a ser rescatados. Nolan ha podido mostrarlos gracias a los testimonios de veteranos que lo contaron casi cincuenta años después de vivirlos.

Para los soldados rescatados no fue fácil, era terrible ser bombardeado varias veces cada día, sin comida, ni agua, y sobre todo teniendo en cuenta que tras el rescate de la Operación Dynamo, aun quedaban 5 años de guerra.


El ser humanos no está preparado para salvar una situación de ese tipo. Los efectos psicológicos para muchos de los supervivientes fueron catastróficos. No se sabe con exactitud cuántos los sufrieron, ya que conocer cuantos soldados sufrieron estrés postraumático (TEPT) no era precisamente buena propaganda, teniendo en cuenta los datos de la Gran Guerra, y tan solo fue a finales de siglo cuando se comenzaron a grabar los testimonios de los supervivientes. Un gran número de ellos habían pasado más de 50 años sufriéndolo en silencio. El TEPT se caracteriza fundamentalmente por histeria aguda, depresión reactiva y pérdida de memoria funcional y del uso de sus extremidades.

Entre los rescatados estuvo Vic Viner, que antes de morir asesoró a Nolan. Viner perdió a su hermano de 25 años en Dunkerque, en el hundimiento del MV Crested Eagle. Otro rescatado fue Will Harvey, que sufrió importantes heridas en las piernas debido a la metralla de una bomba alemana mientras esperaba para embarcar, en una la larga fila como otros miles de soldados. Por el tremendo dolor que padecía, Harvey pensó que sus piernas habían sido arrancadas de cuajo. “Pierdes el juicio”, cuenta en una grabación antes de reír nerviosamente. Las heridas de metralla eran habituales entre los rescatados.

El soldado Al Tyes contó que tuvo que hacer una criba entre los rescatados, dando prioridad a los soldados frente a los civiles, mientras veía como un barco cargado de personas como si fuera ganado zarpaba y tras recorrer apenas una milla era atacado por los aviones alemanes y se hundía.


Superar situaciones como las que vivieron estos soldados no es nada fácil, teniendo además que lidiar con la incomprensión del resto de personas que no habían compartido sus adversidades. Will Harvey tuvo que abandonar el ejército, debido a las crisis nerviosas que sufría frecuentemente. Poco después de abandonar Dunkerque, se solía poner violento con las personas de alrededor. Aunque intentaba controlarse se ponía muy agresivo. Precisamente los accesos de violencia es de los síntomas principales del TEPT.  Al Tyes padeció claustrofobia debilitante y estuvo internado en un hospital psiquiátrico, incapaz de sentarse junto a otras personas durante la comida.

Algo importante que no debemos olvidar son los soldados que no consiguieron aguantar y se suicidaron en la misma playa, ni a los cerca de 40000 hombres que fueron capturados por las tropas alemanas y que terminaron en su mayoría en campos de prisioneros de Alemania y Polonia como trabajadores forzosos hasta que fueron liberados al finalizar la guerra. 

Para saber más:

sábado, 16 de septiembre de 2017

La Operación Antropoide

El terror sangriento, introducido en el protectorado de Bohemia y Moravia a comienzos del otoño de 1941 por el Reichprotektor (Protector del Reich) el SS-Obergurppenfhürer Reinhard Heydrich, conocido como "El Carnicero de Praga" o "La Bestia Rubia", fue respondido por la resistencia checoslovaca exiliada en Londres con la decisión de preparar su asesinato. A finales de ese mismo año 1941, fue lanzado en paracaídas en el Protectorado un grupo llamado ANTROPOIDE, con la tarea de liquidar Heydrich. El 27 de mayo de 1942, los paracaidistas checoslovacos, Jan Kubiš y Jozef Gabčík, llevaron a fin el acto más significativo de resistencia realizado durante la Segunda Guerra Mundial. Ellos libraron al mundo no sólo del asesino más odiado de la nación checa, también al hombre que realizó el proyecto más monstruoso en la historia humana, el hombre que fue el arquitecto del Holocausto. Este día es todavía uno de los momentos más memorables en la historia de la República Checa.

Los paracaidistas, con el apoyo de miembros de la resistencia interior, planearon varios modos de atentar contra Heydrich, estudiando todos sus movimientos. Finalmente, deciden hacerlo en el cruce de las calles de V Holešovičkách y Kirchmayerova donde se cruzan varias lineas de tranvías.


En la mañana del 27 de mayo de 1942, Heydrich viajaba en un Mercedes-Benz 320 negro descapotable desde su residencia en Panenské Břežany hacia su despacho oficial en el Castillo de Praga. A las 10:35 el coche reduce su velocidad en el cruce donde los dos paracaidistas habían estado esperando, a punto de abortar la misión debido al retraso de Heydrich. Jozef Gabčík, ocultaba bajo su abrigo un sub-fusil Sten. En este momento, cuando el automóvil debe tomar una curva muy cerrada, Heydrich se encuentra más expuesto. Sin embargo, en este momento crítico, el sub-fusil Sten de Gabčík, se encasquilla. Cuando Heydrich se pone en pie para disparar, Jan Kubiš saca de su cartera una de las bombas especiales que había fabricado. La explosión abrió un boquete en la carrocería del vehículo y algunos pedazos de la chapa y partículas diminutas de crin de caballo de la tapicería del asiento se clavan en el cuerpo de Heydrich. Tras realizar varios disparos cae al suelo desangrándose. Tras abatir al conductor, dejándolo malherido, los dos paracaidistas huyen del lugar, creyendo haber fracasado.


Heydrich, herido pero consciente, fue trasladado al hospital para ser atendido y exigió que solo lo atendieran médicos alemanes. El retraso en recibir asistencia médica le costó la vida. El 4 de junio de 1942, a las 7:30 de la mañana, murió debido a una infección generalizada (septicemia) debido a que el bazo estaba dañado.

Las SS se lanzaron en busca de los autores del atentado por toda la ciudad de Praga, sin resultados. Los autores y otros miembros de la resistencia que los ayudaron lograron esconderse en la cripta de la de San Cirilo y San Metodio. Finalmente, el día 16 de junio, fueron delatados por el miembro de la resistencia Karel Čurda, horrorizado por los asesinatos cometidos por las SS y creyendo que con eso todo terminaría. Čurda fue ejecutado el 29 de abril de 1947.


El 18, de madrugada, 800 efectivos del ejército alemán rodearon el edificio religioso y comenzaron el ataque. Tras varias horas de combates e intentar forzar la salida de los guerrilleros inundando la cripta, seis de ellos se suicidaron antes de caer en manos de los alemanes, después de que uno de ellos muriera desangrado.

Josef Valčík, Jozef Gabčík, Josef Bublík, Adolf Opálka, Jaroslav Švarc, Jan Kubiš y Jan Hrubý
El cadáver de Heydrich fue llevado a Berlín, donde le hicieron un funeral de estado al que fueron Hitler y los mayores jerarcas nazis.
Tras el funeral se ordenó tomar represalias en el pueblo de Lidice donde fueron ejecutados sus 340 habitantes y posteriormente se hizo desaparecer el pueblo. El pequeño pueblo de Ležáky tambien sufrió las represalias, matando a los hombres y deportando a mujeres y niños. Más de 4000 personas murieron debido a las represalias por el asesinato del más brutal de los nazis.

Para saber más:
Instituto de Historia Militar de Praga
Horydoly (en checo)
Pozary (en checo)
Military Portal (en checo)
Paul Letters
Idnes (en checo)
Radio Praga