domingo, 1 de diciembre de 2019

Nakam, la brigada de la venganza

Hacia finales de la Segunda Guerra Mundial se van liberando uno a uno los campos de concentración. Esto produce entre los combatientes un aumento de la necesidad de venganza y de acabar con los nazis por los horrores causados a los judíos y otros grupos en Europa.

Nakam, la brigada de la venganza
Entre los que optaron por la venganza estaban los Nakam (Dam Yehudi Nakam, La sangre judía será vengada), al mando del guerrillero Abba Kovner, que se enfrentó a los alemanes en la ciudad de Vilna, donde vio los crímenes de los nazis contra la población del gueto.
Kovner se unió a los partisanos rusos y bielorrusos y continuó participando en acciones de resistencia, destacando por su  exacerbado odio a los alemanes.

Los Nakam, formado por unos 50 miembros que ya habían luchado en la resistencia, pondrían en marcha en 1945 dos planes de acción terrorista. Según el documental de Channel 4 "Vengando el Mal" los que más adelante serían presidentes de Israel, Chaim Weizmann y Efraim Katzir, fueron acusados de haber ayudado a Kovner a conseguir el veneno para su primera acción.

El primer plan, y el más ambicioso, consistiría en envenenar el servicio de aguas de Berlín, Hamburgo, Nüremberg, Münich y Weimar.
En el segundo plan, los terroristas asesinarían a los SS que se encontraran en las cárceles Alemanas.

Nakam, la brigada de la venganza
Para poder llevar a cabo sus planes Kovner necesitaba el apoyo de altos cargos militares pertenecientes a una unidad británica formada por judíos, pero se encontró con que eran contrarios a llevar a cabo semejantes actos de venganza. Ante la radicalidad de Kovner intentaron disuadirle argumentando que si hacía realidad sus planes lo único que conseguiría sería ponerse al mismo nivel de crueldad de los nazis. Ellos solo mataban a los nazis que consideraban criminales. Llegaron a ejecutar a unos 100 miembros del as SS

El odio que sentían Kovner y los suyos era tan grande que llegaron a considerar culpables del Holocausto a todos y cada uno de los alemanes y por lo tanto tambien sus objetivos. Querían aplicar la ley del Talión. Ojo por ojo y diente por diente. El líder de los Nakam fue arrestado y encarcelado por las autoridades británicas, creyendo que con eso acabarían con el grupo terrorista y sus actos paralizados. Antes de su detención se vio obligado a deshacerse del veneno que habían conseguido en Palestina y que había escondido en latas de leche condensada.

Tras este revés desistieron del primer plan, dada la dificultad de organización y la obtención más veneno, concentraron sus esfuerzos en la consecución de la segunda acción. El lugar elegido fue la cárcel de Langwasser (Stalg 13), en Núremberg, en la que había recluidos un buen número de altos cargos de las SS. La idea era envenenar su comida para asesinarlos y, conseguir, al menos en parte, la ansiada venganza. Tambien se pretendía atentar en el antiguo campo de concentración de Dachau, pero desistieron por miedo a ser descubiertos.

Nakam, la brigada de la venganza
La noche del 13 de abril de 1946, tras haberse infiltrado en la prisión, como panaderos, miembros del Nakam usaron arsénico (conseguido en París e introducido en bolsas de agua caliente), mezclado con agua y pegamento, para embadurnar la base de unas 2200 hogazas de pan que se servirían al día siguiente. El objetivo era matar a 12000 miembros de las SS. Cada hogaza se repartía entre cuatro presos.

El efecto del arsénico fue casi instantáneo. Los nazis comenzaron a sentir síntomas similares al cólera acompañados de vómitos, diarrea y erupciones cutáneas. En el hospital se les sometió a limpiezas de estómago. Se desconoce el grado de éxito que tuvo el plan. Algunas fuentes aseguran que murieron unos 2000 soldados aunque la mayoría afirman que tan solo enfermaron de gravedad. Los informes realizados por los norteamericanos en 1946 y 1947 revelaban que la cantidad de arsénico utilizado ascendía a los 10 kilos y que podía matar a unas 60000 personas.

Tras el intento de asesinato, los Nakam huyeron a través de la frontera checoslovaca, ayudados por un superviviente de Auschwitz. Posteriormente pasaron por Italia antes de establecerse Israel. Curiosamente, las autoridades alemanas no presentaron cargos contra ellos debido a ciertas “circunstancias extraordinarias”.

Su historia es un ejemplo más de que el hombre, cuando está cegado por odio, es capaz de realizar actos tan crueles o mayores que su enemigo.

Para saber más:
Los Vengadores, de Michel Bar-Zohar
Dailymotion
AP
El Confidencial
The Guardian
Times of Israel
ABC

domingo, 24 de noviembre de 2019

Historia de una imagen: Japonés rindiéndose a un pelotón de Marines

El soldado japonés está desnudo porque probablemente le ordenaron desnudarse para asegurarse de que no había ningún arma o explosivo oculto. Era muy raro que los soldados japoneses se rindieran, ya que según el Bushido (código de honor Samurai) se consideraba deshonroso. Esas enormes puertas de acero y paredes gruesas deben ser un búnker de algún tipo. Probablemente un búnker con una pieza de artillería, tal vez sea una batería costera.

Japonés rindiéndose a un pelotón de Marines
Las Islas Marshall habían estado en manos japonesas desde la Primera Guerra Mundial. Ocupadas por los japoneses en 1914, se convirtieron en parte de las islas bajo mandato japonés según lo determinó la Liga de las Naciones. Los japoneses se retiraron de la Liga en 1933 y comenzaron a transformar las islas Marshall en bases militares.

Durante la Segunda Guerra Mundial, estas islas, así como otras próximas, se convirtieron en objetivos de los ataques aliados.
El Día D en los Marshalls fue fijado para el 31 de enero de 1944 con la 4ª División de Marines de los EE.UU. hacia el norte de Atolón Kwajalein y la 7ª División de Infantería del Ejército asaltando la Isla Kwajalein y las otras pequeñas islas en la mitad sur del Atolón Kwajalein. Los marines asaltaron la isla Roi y la isla Namur, a continuación las islas restantes más pequeñas del Atolón Kwajalein del norte.
Una vez en tierra, los marines avanzaron rápidamente. Roi fue asegurado el 1 de febrero y Namur al día siguiente. En la toma de la parte norte del Atolón Kwajalein, las bajas de la 4ª División de Marines fueron 313 muertos y 502 heridos. Se estima que los 3.563 soldados que formaban la guarnición japonesa fue reducida a solo unos 90 prisioneros. Posteriormente, todas las demás Islas Marshall fueron capturadas una por una. Los soldados japoneses cayeron en combate durante el enfrentamiento o suicidándose. Muy pocos decidieron rendirse.

Japonés rindiéndose a un pelotón de MarinesLa rápida victoria en las Islas Marshall añadió impulso al impulso del Pacífico Central y colocó las posiciones japonesas en las Carolinas y las Marianas dentro del alcance del avión de reconocimiento y bombardeo estadounidense. Se abrieron nuevas bases para la Marina de los EE.UU.
La Armada japonesa, intimidada por las fuerzas estadounidenses que se aproximaban, redujo su flota en la Isla Truk en las Carolinas, anteriormente el bastión del poder aéreo y naval japonés en el Pacífico Central.

Las 3.000 bajas entre el Ejército y los Marines demostraron que las lecciones aprendidas en Tarawa fueron aplicadas. Se cambiaron y mejoraron las tácticas contra las islas fuertemente defendidas, incluido el uso de bombardeos intensos antes del desembarco y un mejor transporte a las playas.

Para saber más:
Eurasia 1945
BBC
El Mundo
Semana
Nonsei SGM
El Confidencial

jueves, 21 de noviembre de 2019

Lectura recomendada: La Segunda Guerra Mundial en el Mar

Durante la Segunda Guerra Mundial, en el escenario del Pacífico, la guerra naval fue claramente determinante, ya que el campo de batalla en el camino hacia Japón estaba plagado de archipiélagos e islas. Asi mismo, el Atlántico tambien tuvo una importancia decisiva en el desarrollo del conflicto.

La relevancia de la guerra en el mar se empequeñece si la comparamos con el relieve concedido por la investigación histórica de los combates terrestres. En el mundo editorial podemos encontrar numerables monografías sobre la guerra en el frente del Este o el norte de África por cada publicación especifica sobre los combates navales en el Mediterráneo, y el caso es muy semejante respecto a lo publicado respecto a la Batalla del Atlántico, aunque este es un tema mucho más abordado.

Sin la marina el éxito aliado hubiera sido impensable. Por mostrar un ejemplo: si no llega a ser por la enorme armada compuesta de 4300 navíos de casi todas las fuerzas aliadas, a las que hay que sumar las 2600 barcazas embarcadas en los transportes y que llevarán a la costa 30000 hombres y más de 20000 vehículos de todas las clases. En total, unos 150000 marinos (de la marina de guerra y de la marina mercante) han participado a las operaciones de desembarco, eran tantos como las tropas de intervención terrestre el 6 de junio de 1944. 

Salvo bibliografía muy especializada, no existía una historia sobre la guerra en el mar en un solo volumen que muestre la enorme importancia que tuvo en el conflicto, ni que la haya desarrollado de modo cronológico en cada uno de los teatros de operaciones, ni que sea tan atractiva de leer. "La Segunda Guerra Mundial en el mar. Una historia global", del historiador naval estadounidense Craig L. Symonds (La esfera de los Libros) lo aborda, con gran seriedad y rigor; y permite una comprensión mucho más acertada de la complejidad de la lucha por todos los mares y océanos del planeta. Tambien su trascendencia en las operaciones terrestres y aéreas, donde el portaaviones es el arma definitiva.

868 páginas y más de 80 fotografías e ilustraciones nos llevan, cronológicamente y por teatros de operaciones, del ataque alemán a Scapa Flow y la batalla del Atlántico a los desembarcos del Norte de África y Normandía, pasando por la evacuación de Dunkerque, el poderío naval japonés en el Pacífico y el ataque contra Pearl Harbor o el hundimiento intencionado de la Flota francesa en Tolón en 1942 y la firma de la rendición japonesa en el USS Missouri en la bahía de Tokio el 2 de septiembre de 1945. Sin olvidar a los personajes claves en la Segunda Guerra Mundial en el Mar.

Esta puede ser la obra definitiva y mas completa, en un solo volumen, sobre la guerra en el mar y parafraseando a la Military History Magazine: "La Segunda Guerra Mundial en el mar es tan amplia y profunda como las aguas remotas que sirven como telón de fondo. Es un trabajo digno de cualquier biblioteca de aficionados a la historia marítima". Imprescindible.

Para saber más:
La Esfera de los Libros
El Mundo
Wikipedia

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