miércoles, 11 de julio de 2018

Lecturas para el verano: Stalingrado, la Historia Gráfica y La Batalla de Kursk

Desde que hice una entrada sobre el estupendo cómic de Paco Roca, "Los surcos del Azar" en el que contaba la historia de La Nueve, la compañía formada por republicanos españoles que liberaron París, no había tenido en mis manos un cómic que mereciera la pena.
Ahora tengo en mi poder "Stalingrado, La Historia Gráfica" con ilustraciones de Antonio Gil y textos de Daniel Ortega.


Tomando como subtitulo "Cartas desde el Volga" los autores nos cuentan el estremecedor relato de una batalla que costó 2 millones de bajas y que fue el comienzo del fin del III Reich. El cómic es un panorama completo del drama de la lucha por la supervivencia de alemanes y soviéticos en un infierno de frío, hielo y nieve, de un modo crudo y realista que nos sumerge en la historia de sus protagonistas, que aunque ficticios pueden ser cualquier soldado de infantería, y las cartas que escriben a sus familias en la retaguardia.

Un auténtico tributo a todos aquellos que perecieron en el infierno que desde agosto de 1942 hasta febrero de 1943 se desarrolló el la ciudad de Stalin. De los 100000 soldados alemanes del VI ejército hechos prisioneros tan solo 5000 logran volver a casa más de 10 años después de la batalla.


El segundo libro para este verano es el primer libro traducido al español del profesor de historia Dennis E. Showalter y coeditor de la prestigiosa revista de historia War in History. tambien ha publicado un buen número de libros y artículos relacionados con la Segunda Guerra Mundial.


En "La Batalla de Kursk" (Armor and Blood. The Battle of Kursk) podemos encontrar el que quizás sea el estudio más solvente y reflexivo de cuantos se han publicado en español. El tratamiento de esta batalla crucial en la Segunda Guerra Mundial en el Este, esta asentado en gran cantidad de documentos de los archivos alemanes y otros tantos desclasificados de los archivos rusos, con lo que por fin nos sumergimos en la mayor batalla de tanques de la historia.

La Operación Ciudadela fue una apuesta tremendamente arriesgada para los alemanes tras la sangrante derrota de Stalingrado y el continuo retroceso de la Wehrmacht. A tan solo seiscientos kilómetros de Moscú se reunió una magnifica fuerza de combate formada por más de tres millones de soldados apoyados por más de 8000 tanques a la que se uniría el apoyo fundamental de las fuerzas aéreas. Un encuentro épico que cambiaría el curso de la guerra.

Las 400 páginas de "La Batalla de Kursk" sintetizan el ingente material que ha usado Showalter, revisándolo y actualizándolo; y aunque la obra está estructurada operativamente no tiene un enfoque operativo. Los acontecimientos de la batalla se utilizan para contextualizar asuntos más amplios de estrategias, operaciones o cuestiones políticas, pero con el fin de trasmitir la auténtica dimensión humana del campo de batalla.


Para Showalter, Kursk fue una batalla antes de que se convirtiera en algo más. Al comienzo del libro nos pone en antecedentes sobre el curso de la guerra y la evolución de los dos ejércitos que se enfrentaran en la Operación Ciudadela. Lo que hace que valga la pena averiguar quien, como, cuando, donde y sobre todo por qué de Kursk. Para clarificarlo todo intenta utilizar un lenguaje claro y ameno para que el más profano pueda disfrutar de su lectura. Tambien clarifica el huso horario, alemana cuando habla de los alemanes y rusa cuando son los soviéticos, que es de dos horas entre ambos. Tambien simplifica los grado de las SS para que sean más comprensibles para los menos expertos.

Una obra magnifica e imprescindible para cualquier aficionado a la historia y en especial a la de la Segunda Guerra Mundial.

Para saber más y leer las primera páginas:
Stalingrado, la Historia Gráfica
La Batalla de Kursk

martes, 3 de julio de 2018

Francesc Boix, el fotógrafo de Mauthausen

Francesc Boix Campo se empapó del arte de la fotografía en el estudio que tenía su padre en la trastienda de una sastrería en el Poble Sec de Barcelona. A los 14 años comenzó a trabajar en la casa de fotografía Romagosa, también de Barcelona y con tan solo 16 años ya publicaba sus trabajos en la revista de las Juventudes Socialistas Unificadas, en las que a militaba.


Con 17 años el adolescente Boix se incorporó al Ejército de la República Española luchando en la 30.ª División. Cuando la Guerra Civil ya estaba perdida para la República, en febrero de 1939, se exilió en Francia donde fue internado en los campos de Vernet d'Ariège y de Septfonds. Desde Septfonds partió como parte de la 28ª Compañía de Trabajadores extranjeros, integrada en el ejército francés. Cuando cayó Francia en mayo de 1940, como muchos españoles fue capturado por los invasores alemanes y lo deportaron, pasando antes por el campo de prisioneros Stalag XI-B, al campo de concentración de Mauthausen, llegando el 27 de enero de 1941. A partir de es momento sería el interno 5.185. Un número como los más de 7.000 españoles que pasaron por el campo. Por ese motivo fue llamado el campo de los españoles.


Gracias a su profesión de fotógrafo, y que hablaba un rudo alemán aprendido en el Stalag XI-B, Boix pudo ir a trabajar en el laboratorio fotográfico del servicio de identificación y documentación del campo que era usado principalmente para realizar las fotografías de los presos cuando eran internados.

Boix y los otros dos compatriotas que trabajaban con el tenían unas condiciones mejores que la mayoría de los presos y un contacto más cercano con los guardias de las SS. Cuando algún miembro de las SS y sus familias le pedían que les realizase algún retrato el aprovechaba para pedirles alguna mejora para sus compañeros del campo.


Hasta la liberación del campo el 5 de mayo de 1945, consiguió ocultar de los alemanes casi 2.000 negativos que reflejaban la cruel y triste vida en el campo y de las prácticas de abuso y exterminio de los presos por parte de los SS que controlaban Mauthausen. Los clichés salieron del campo gracias a un grupo de internos menores de edad, hijos de otros internos, que podían salir del campo para trabajar y la Señora Pointner, que conocía a los muchachos, los escondió en el jardín de su casa.
En las instantáneas tambien aparecían muchos de los jerarcas nazis que visitaron el campo así como miembros de la guardia de las SS.         
Tras la liberación de Mauthausen Boix permaneció casi dos meses más para seguir con su reportaje del campo durante las operaciones de repatriación y hacerse con las fotos que logró ocultar.
Posteriormente de marchó a vivir en París, trabajó como reportero gráfico en diferentes publicaciones francesas como L'Humanité, Ce Soir o Regards, próximos al Partido Comunista francés.


En enero de 1946 Boix fue un testigo (el único español) importante en dos procesos contra criminales de guerra nazis durante los juicios realizados en Nüremberg. En ellos testificó contra altos jerarcas nazis, como Ernst Kaltenbrunner o Albert Speer.​
Sus fotografías, que se mostraron en los juicios, fueron de gran relevancia. Boix también declaró, y mostró sus fotografías, en el proceso norteamericano celebrado en Dachau contra 61 acusados de crímenes en Mauthausen.

El 4 de julio de 1951, con tan solo 30 años falleció en París debido a una enfermedad renal relacionada con su periodo en Mauthausen. Mientras estuvo convaleciente empezó a escribir sus memorias, la que tituló “Spaniaker” como eran llamados los españoles en Mauthausen, que tras pasar por varias manos finalmente desapareció. Fue enterrado en el cementerio parisino de Thiais.


El 16 de junio de 2017 los restos mortales de Francesc Boix el "Fotógrafo de Mauthausen" fueron exhumados del cementerio de Thiais y fueron enterrados con honores en el cementerio parisino de Père Lachaise.


A finales de este año 2018 se estrenará una película sobre Boix, dirigida por Marc Targarona y protagonizado por Mario Casas.

Para saber más:
El fotógrafo del horror. La historia de Francisco Boix y las fotografías robadas a los SS de Mauthausen, de Benito Bermejo
El fotógrafo de Mauthausen, de Salva Rubio, Pedro J, Colombo y Aintzane Landa (cómic)
Centro Documental de la Memoria Histórica
Nizkor (declaración de Boix en los Juicios de Nüremberg)
El País
El Español
La Vanguardia
RTVE

miércoles, 27 de junio de 2018

Lectura recomendada: III Reich Photo Project

El III Reich es un periodo histórico que después de más de 70 años de su caída sigue fascinando a todos los aficionados a la historia. Uno de esos aficionados, yo diría apasionado, es Joan Santonja.

III Reich Photo Project es un proyecto fotográfico que comenzó Joan hace 9 años y que por fin se ha convertido en un libro, gracias a Dstoria Edicions, con casi 100 imágenes tomadas por toda Europa. Las excelentes fotografías están acompañadas de un completo texto explicativo que nos acerca a como fue y lo que aún queda del imperio que forjó Adolf Hitler entre su ascenso al poder en 1933 hasta su caída en 1945.


El libro se divide en tres partes:
1- EL ASCENSO lo componen aquellas imágenes relacionadas con la llegada de Hitler al poder y la hegemonía del III Reich; de la Guarida del Lobo, el cuartel general del Führer durante la invasión de la URSS y la isla de Helgoland el refugio secreto de los Lobos Grises de la Kriegsmarine.

2- EL TERROR está dedicado a los campos de concentración, como el infame Auschwitz, así como  a la casa Wanssee donde se decidió la suerte de millones de judíos. Tambien están los restos de los sótanos de la Gestapo en Berlín. Por último está el pueblo francés de Oradour sur Glane como testigo macabro del asesinato de civiles inocentes y de la futilidad de la guerra.

3- EL OCASO del III Reich muestra a través de las imágenes las Flakturm y los refugios que construyeron los nazis para defender su vasto imperio. Entre estas defensas se encuentran las del "Muro Atlántico" en las costas de Normandía, acompañadas de imágenes del cementerio alemán en "Le Cambe" y el norteamericano en la playa de Omaha.


Un viaje a través del tiempo que a los amantes y seguidores de la Segunda Guerra Mundial no decepcionará.

Joan Santonja es arquitecto y durante 3 años estuvo al frente de un maravilloso proyecto del que tuve la suerte de formar parte, la revista especializada "WW2 Global Project"

III Reich Photo Project se puede adquirir a través de Amazon. Pronto estará disponible en El Corte Inglés, La casa del libro y otras librerías. No os lo perdáis.

Para saber más:
WW2 Global Project
Dstoria

sábado, 23 de junio de 2018

Varsovia arrasada

En julio de 1944 Varsovia ya llevaba 5 largos años de ocupación alemana. En el Frente del Este los alemanes se encontraban en plena retirada tras el empuje del Ejército Rojo en la ofensiva de primavera. El momento de la liberación de la capital de Polonia parecía muy próximo. Pero cuando los soviéticos llegaron al río Vístula, en los arrabales, se pararon. La ciudad que tanto había sufrido se enfrentaba a la destrucción total.

Mientras se aproximaban a Varsovia, los soviéticos animaron a la Resistencia (Ejército Nacional) a rebelarse contra las tropas alemanas que controlaban la ciudad. La Resistencia polaca era leal al gobierno que se encontraba exiliado en Londres y querían liberar su capital antes de que llegaran los soviéticos y establecieran un gobierno títere para apoderarse de Polonia. El Ejército Nacional, que contaba con cerca de 50000 efectivos entre los que había desde jóvenes Boy Scouts a grupos de judíos que escaparon del gueto antes de su destrucción, atacó a la guarnición el primero de agosto y en tan solo tres días había tomado casi toda la ciudad, aunque estaban dispersos y con problemas de comunicación.


Cuando los insurgentes tomaron lo que quedaba del gueto judío las SS reunieron a 40000 civiles y los ejecutaron, lo que animó aun más a los resistentes en su lucha. Durante los 63 días que duró Varsovia fue machacada por las bombas. Hitler quería arrasar la ciudad por completo para borrarla de los mapas y convertirla en un lago.

Entre el 9 y el 18 de agosto se dieron los combates más intensos, en los que los alemanes aplicaron sus tácticas de 1939, La Luftwaffe bombardeo los hospitales, aunque estuvieran marcados con la cruz roja, ya que no consideraban a los polacos como tropas regulares, sino como terroristas y saboteadores. Los combatientes que luchaban en la ciudad vieja tuvieron que abandonarla por las alcantarillas, la única vía de comunicación efectiva para los rebeldes.


En el mayor levantamiento civil contra los alemanes en la Segunda Guerra Mundial, durante los más de dos meses que duró la lucha los soviéticos no hicieron nada. Stalin se negó a permitir que los aliados utilizaran los aeródromos soviéticos para enviar suministros a los polacos y hasta ordenó desarmar a los refuerzos del Ejército Nacional que trataban entrar en la ciudad. Sin munición ni alimentos los varsovianos se rindieron a los alemanes el 2 de octubre. Prácticamente toda la población fue deportada a Alemania, donde muchos morirían en campos de concentración y la ciudad, destruida. Varsovia solo la habitaban fantasmas. Al final Stalin logró su objetivo, tras expulsar a los alemanes de Polonia, estableció su gobierno pro soviético.


La confabulación de los soviéticos en la destrucción de Varsovia fue tremendamente embarazosa para los británicos, que habían entrado en guerra debido a la invasión de Polonia por parte de Alemania en 1939. La lucha por la libertad de Varsovia costó la vida a más de 250000 civiles y el 85% de la ciudad destruida.

Para saber más:
Historiabarriga
Foro Segunda Guerra Mundial
Marianna Bukowski
La Segunda Guerra Mundial, ed Codex

miércoles, 13 de junio de 2018

El libro que inspiró el ataque a Pearl Harbor

Para los norteamericanos el principal responsable del ataque a la base naval de Pearl Harbor el 7 de diciembre de 1941 era Isoroku Yamamoto, el mas destacado estratega del Japón. Pero la idea de lanzar un ataque sorpresa a Pearl Harbor, parece que no era del todo suya, en parte la tomó de un libro de política ficción.


Yamamoto, un gran conocedor de los Estados Unidos, donde había sido estudiante en la Universidad de Harvard; poco después de la Primera Guerra Mundial, fue nombrado agregado naval en Washington. Durante los 5 años que sirvió como agregado naval pudo observar que los japoneses jamás lograrían vencer a la potencia norteamericana. Asi que al volver a Japón apoyó la modernización de la flota nipona y la construcción de más portaaviones. A pesar de que Japón construyera más y mejores navíos de guerra y aunque los marinos fueran entrenados igual que las potencias navales norteamericana y británica, siguió creyendo que no podrían vencer.
Cuando el Primer Ministro japonés le preguntó sobre las posibilidades de victoria japonesa, le dijo:
En un primer momento tendremos grande éxitos. Este periodo podría durar un año o incluso más. Pero no estoy nada seguro de como acabarán las cosas.
Precisamente en esa primera fase de la guerra cooperó con el plan de ataque a Pearl Harbor, inspirado por un libro. Además aprendieron del ataque al puerto italiano de Tarento llevado a cabo por los británicos en 1940. Tambien en la escuela naval se realizaban ejercicios de juegos de guerra con el hipotético ataque a la bases norteamericana.

Durante el periodo en el que fue agregado naval en Washington se hizo con un libro, recomendado por una revista literaria, "The Great Pacific War" (la gran guerra del Pacífico), escrito por el periodista británico Hector C. Baywater que falleció en agosto de 1940, antes del ataque a Pearl Harbor. En el libro se presentaba un imaginario conflicto entre Estados Unidos y Japón que comenzaba con un ataque sorpresa, llevado a cabo por fuerzas aeronavales, contra Pearl Harbor y con una serie de desembarcos en diferentes islas del Pacífico, como las Filipinas, además de adelantar el uso de los Kamikazes.
Yamamoto lo leyó y recomendó su lectura a todos los oficiales navales japoneses. El libro fue traducido al japonés y distribuido a los oficiales de marina y la Academia Naval japonesa lo adoptó como libro de texto para sus estudiantes.


Yamamoto tiene el merito de haber llevado a la practica la visión de "The Great Pacific War", al igual que hay que tener en cuenta la poca visión de la marina norteamericana. Los únicos que lo tomaron en serio fueron el general Frederick Martin, y el vicealmirante Patrick N. L. Bellinger, que en el verano de 1941 presentaron un informe relativo a un posible ataque japonés a la base de Pearl Harbor y las medidas necesarias para defender la base que fue ignorado por Washington.

Yamamoto, comprendió tras el ataque de diciembre de 1941, que no haber hundido a los portaaviones hacia que la operación no fuera totalmente efectiva, lo que le llevó a provocar la batalla de Midway, que también resulto adversa para el Japón y que significó un claro punto de inflexión de la Segunda Guerra Mundial en el teatro del Pacífico.

Para saber más:
Lindsey Williams
The Great Pacific War, de Hector C. Baywater
Visions of Infamy: The untold story of how journalist Hector C. Bywater devised the plans that led to Pearl Harbor, de Honan, W. H.
Filipiknow

miércoles, 6 de junio de 2018

El telegrama que engañó a Hitler sobre la invasión de Francia

Un télex ultrasecreto fue enviado a Berlín por un hombre que se hacía pasar por un espía alemán en Londres, tres días después de que la invasión de Francia por las costas de Normandía comenzara el 6 de junio de 1944.

El agente, usando su nombre en clave alemán 'Alaric', se había reunido con otros tres espías alemanes, quienes habían adoptado los nombres ingleses de 'Jonny', 'Dick' y 'Dorrick', aunar informaciones sobre los desembarcos.

El emisor del télex, "Alaric" era en realidad el empresario español Juan Pujol García, tambien conocido como "Garbo". Garbo Era el agente doble más valioso de Gran Bretaña.

Los agentes alemanes creían que la operación era una diversión previo a un ataque en una ubicación diferente, más probablemente en Pas-de-Calais, que estaba mucho más cerca de Inglaterra.
Temiendo que una fuerza de invasión aliada más grande desembarcara de forma inminente en Pas-de-Calais, retrasó el envío de tropas y tanques adicionales a Normandía durante siete semanas después del Día D.


Traducido, el mensaje dice:
En mi opinión, debido a la buena disposición de las tropas militares en el sureste y el este de Inglaterra y porque no participan en las operaciones, las que sí participan son en maniobras de distracción. con el propósito de llamar la atención sobre ellos y por lo tanto atacar en una ubicación completamente diferente.
Esto podría, bajo las circunstancias de sus continuos ataques aéreos en los lugares estratégicos a su alrededor, y debido a la buena disposición de las tropas ya mencionadas, ser preferente el área de Pas de Calais.
Especialmente porque en la eventualidad de tal ataque, la base aérea más cercana podría aportar los ataques aéreos necesarios y continuos que necesitarían para llevar a cabo dicho proyecto.
Resultó fatal ya que los aliados lograron establecerse firmemente en Francia. En apenas un año habían liberado Francia, Bélgica y Holanda antes de invadir Alemania.

El télex fue revisado por el MI5 y permitió que se enviara a Alemania, dentro de la Operación Fortitude, que generó toda clase de engaños para haces más plausible el ataque por el Pas-de-Calais, como la creación de un ejercito "fantasma" que estaría al mando del General Patton. El Pas-de-Calais era el punto más cercano entre Francia y Gran Bretaña, pero los aliados decidieron no invadir Francia por allí porque era la sección más fortificada del llamado Muro Atlántico de Hitler.
En las semanas previas y posteriores a la invasión, los aliados intensificaron los ataques aéreos en Calais, incluyendo arrojar tiras de aluminio para dar lecturas de radar falsas.



Pujol era tan confiable para los alemanes que recibió la Cruz de Hierro por orden de Hitler, quien, actuando en base a la poco fiable inteligencia, cometió uno de los mayores errores de la guerra. Por sus servicios Gran Bretala le concedió la Cruz de Miembro del Imperio Británico. Juan Pujol es la única persona condecorada por los dos bandos durante la Segunda Guerra Mundial.

Este impresionante documento histórico fue subastado en Gran Bretaña por 700 Libras.

Para saber más:
Mail Online
RT
Puente Libre
Jefferys Auctions

miércoles, 30 de mayo de 2018

Los niños del Kindertransport

Entre 1938 y 1940, unos 10.000 niños judíos fueron llevados de la Europa ocupada por los nazis a Gran Bretaña en lo que más tarde se conocería como el "kindertransport". Muchos de los niños fueron arrancados de sus hogares durante las vacaciones de Hanukkah y tuvieron que viajar sin sus padres, algunos con mucha suerte llegaron a viajar con sus hermanos.

Las Leyes de Nüremberg, aprobadas por la Alemania nazi en 1935, provocaron el aislamiento de los judíos alemanes de su país. Las leyes fueron algunas de las primeras que excluyeron formalmente a la población judía de la vida alemana, como despojarlos de su ciudadanía, quitarles de sus puestos de funcionarios o prohibir el matrimonio entre alemanes y judíos. Esto hizo que muchos judíos decidieran abandonar Alemania.


El proyecto kindertransport llegó apenas nueve meses antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial. La organización del rescate y transporte de los niños comenzó pocos días después de la Noche de los Cristales Rotos (Kristallnacht). Para ello los líderes judíos en Gran Bretaña apelaron a Neville Chamberlain, primer ministro del Reino Unido, que permitiera, al menos temporalmente, a los menores judíos entrar en el país sin sus tutores legales. Antes de que el gabinete británico aceptara la petición de acoger niños hasta los 17 años, un buen número de ellos ya habían tomado un tren para abandonar el país.
La mayoría de los niños que fueron enviados en tren y barco al Reino Unido eran alemanes y austriacos. Ya comenzada la guerra algunos niños de Polonia y Checoslovaquia también fueron llevados al Reino Unido. Algunos de los niños desplazados fueron enviados a centros de acogida, mientras que otros fueron enviados a albergues y granjas.


El gobierno británico tuvo que dar prioridad a los niños teniendo en cuenta varios factores. En primer lugar los huérfanos, los niños que estaban siendo amenazados con la deportación y los niños cuyos padres eran demasiado pobres para cuidarlos. Además, a los niños que tenían al menos un padre en un campo de concentración se les permitió salir de su país de origen.

A lo largo de los nueve meses que duró el kindertransport, miles de niños no acompañados llegaron al Reino Unido. El primer transporte llegó a Harwich, Gran Bretaña, el 2 de diciembre de 1938 con unos 200 niños de un orfanato judío de Berlín que había sido destruido en el Kristallnacht. El último partió de los Países Bajos el 14 de mayo de 1940; 74 niños abordaron un carguero de pasajeros que terminaría siendo el último en dejar el país libremente por el resto de la guerra.

En 1940, las autoridades británicas internaron como extranjeros enemigos a unos 1.000 adolescentes del Kindertransport en campos de internamiento en la Isla de Man, Canadá y Australia. A pesar de su clasificación como extranjeros enemigos, algunos de ellos se unieron más tarde al ejército británico y lucharon en la guerra contra Alemania. Muchos de los niños del kindertransport terminaron siendo los únicos en sus familias que sobrevivieron a la guerra.


Desde los Estados Unidos se organizó la One Thousand Children, una misión similar que salvó alrededor de 1.400 niños de la Europa nazi, Lamentablemente la One Thousand Children no estaba tan organizada como el kindertransport. En 1939, un senador intentó que se aprobase un proyecto de ley para admitir a cerca de 20.000 niños judíos no acompañados en el país, pero el Congreso rechazó el proyecto de ley.

Uno de aquellos niños, Paul Alexander, que en la actualidad tiene 81 años, comenzará el 1 de julio de 2018 un recorrido en bicicleta de 600 millas (1,000 kilómetros) con su hijo de 34 años, su nieto de 15 años y otras 39 personas que rendirán homenaje al programa “Kindertransport” que lo salvó a él y a miles de niños judíos del régimen nazi, en un viaje que les llevará una semana.

Para saber más:
The Holocaust Explained
Imperial War Museums
USHMM
Kindertransport Association
Girl Museum
Aurora

miércoles, 23 de mayo de 2018

La Orquesta Roja

La Orquesta Roja (Rotte Kapelle en alemán) estaba formada por varias redes de espionaje del NKVD (Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos) antecesor del KGB y del servicio de inteligencia del Ejército Rojo (GRU). Los "músicos" de la Oquesta Roja actuaban en Alemania, Suiza, Bélgica, Francia, Holanda y en Japón. Los "músicos" eran, según la terminología soviética, los operadores de radio que transmitían los mensajes cifrados a Moscú.


En 1939 se establecieron las primeras redes de la Orquesta Roja bajo la supervisión del espía Leopold Trepper, cuyo trabajo facilitó una gran cantidad de información a los soviéticos. La más importante fue la revelada por los agentes de Berlín, que advirtieron del ataque que estaban a punto de lanzar los alemanes contra la Unión Soviética, tambien transmitida por unos de los agentes en Tokio. Los informes remitidos por los agentes (la mayoría dobles) contribuyeron de forma muy significativa a la victoria en el Frente Oriental Europeo.

El Abwehr, el servicio secreto alemán al mando del Almirante Canaris, creía que los miembros de la Orquesta Roja eran agentes rusos, aunque en realidad tenía a muchos alemanes que odiaban profundamente a los nazis y entre los que había desde estudiantes y militares hasta agentes del propio Abwehr. Todos los responsables de las diferentes redes eran entusiastas comunistas, pero muchos de los agentes inferiores alemanes desconocían que trabajaban para la Unión Soviética. La más importante de las redes era, lógicamente, la establecida en Berlín. Controlada por los agentes Arvid Harnack y Harro Schulze-Boysen enviaba grandes cantidades de información a Moscú, aportada por cada vez más alemanes contrarios a Hitler.


El principio del fin de la Orquesta Roja comenzó con el inicio de la Operación Barbarroja, la invasión de la Unión Soviética por parte de Alemania, cuando una de las estaciones de escucha alemanas interceptó unos de sus mensajes. El Abwehr ordenó que todas las estaciones de escucha en Alemania y los territorios ocupados estuvieran especialmente atentos a la frecuencia con la que había sido detectado el mensaje de la Orquesta Roja. Las estaciones siguieron interceptando mensajes para Moscú hasta que en julio de 1941 se descubrió la ubicación del emisor en el mismo corazón de la capital del III Reich.

En apenas un año la Gestapo acabó destruyendo la organización y detuvo a más de 600 personas en París, Bruselas y Berlín. 58 fueron ejecutadas y un buen número sentenciadas a cadena perpetua.

Finalizada la Segunda Guerra Mundial, los norteamericanos comenzaron a reclutar a los agentes alemanes que habían colaborado a desmantelar la Orquesta Roja debido a sus conocimientos sobre el espionaje soviético y que serian muy útiles en la Guerra Fría.

Para saber más:
La Orquesta Roja, de Gilles Perrault
Wikipedia
El Secreto de Zara
El País
ABC

miércoles, 16 de mayo de 2018

Los criminales del santuario de Yasukuni

Desde 1978 catorce criminales de guerra japoneses son venerados en un santuario sintoísta de la ciudad de Tokio, la capital del Japón. Es el santuario de Yasukuni, el santuario del Pueblo Pacífico que además incluye en su Libro de las Ánimas a 2.466.532 soldados japoneses, coreanos y taiwaneses. Desde 1869 el santuario venera a los espíritus de los soldados caídos en las guerras del Japón, desde la guerra Boshin hasta la Segunda Guerra Mundial. Desde 1945 el templo tiene carácter privado y es independiente del estado nipón. Siempre ha sido un importante tema de controversia debido a su relación con el nacionalismo japonés y las visitas de los jefes de estado nipones desde Nakasone en 1985 hasta la más reciente de Shinzō Abe en 2013.


Los catorce criminales que se honran en Yasukuni son:

Hideki Tojo (1884-1948). Fue nombrado en 1940 Ministro de Guerra, impulsando la invasión de China, y que la guerra con EE.UU. y Gran Bretaña era inevitable. En 1941 se convirtió en Primer Ministro y en diciembre de ese mismo año, se autorizó el ataque a Pearl Harbor.

Kenji Doihara (1883-1948). Militar de carrera, sirvió como espía en China desde 1913.

Seishiro Itagaki (1885-1948). Luchó en la Guerra Ruso-Japonesa en 1904-1905. Como teniente general se convirtió en jefe del Estado Mayor del ejército Kwantung en 1936. Fue nombrado ministro de la Guerra en 1938, jefe del Estado Mayor del Ejército Expedicionario de China en 1939. Fue condenado a muerte y ejecutado en la horca.

Iwane Matsui (1878-1948). Alcanzó el grado de general en el ejército japonés en 1933 y se retiró en 1935, volviendo de su retiro para tomar el mando de la Fuerza Expedicionaria en Shanghai en agosto de 1937.

Koki Hirota (1878-1948). Diplomático de carrera, fue embajador en los Países Bajos y en Rusia. Fue Ministro de Relaciones Exteriores entre 1933-1936. Se convirtió en primer ministro en 1936 y dimitió en febrero de 1937.

Heitaro Kimura (1888-1948). Como Viceministro de la Guerra ayudó a planear la guerra contra China.

Akira Muto (1892-1948). Llegó a ser el grado de oficial general al mando de la 2ª División de Guardias Imperiales en Singapur-Sumatra en 1942, y más tarde el jefe del Estado Mayor del Ejército en Filipinas en 1944.


Yosuke Matsuoka (1880-1946). Estudió en EE.UU. hasta 1900. A su regreso a Japón y trabajó con el servicio exterior hasta 1918. Fue nombrado ministro de Relaciones Exteriores en 1940. En 1941fue fundamental en la firma de un pacto de paz de cinco años con la Unión Soviética.

Osami Nagano (1880-1947). En 1941, se convirtió en Jefe del Estado Mayor Naval y apoyó la decisión de declarar la guerra a EE.UU., Gran Bretaña y los Países Bajos. Llegó a almirante de la marina de guerra japonesa en 1943 y se convirtió en asesor militar del emperador Hirohito en 1944.

Toshio Shiratori (1887-1949). Se convirtió en asesor del ministro de Relaciones Exteriores en 1940 y ayudó a establecer una alianza entre Alemania, Italia y Japón. Fue elegido como miembro de la Cámara de Representantes en 1942. Fue condenado a cadena perpetua como criminal de guerra después de la Segunda Guerra Mundial.

Kiichiro Hiranuma (1867-1952). Trabajó en el Ministerio de Justicia dónde se convirtió en Ministro en 1923. Fue nombrado Primer Ministro en 1939 y Ministro del Interior en 1940. Fue uno de los líderes del gobierno que se opusieron a la rendición incondicional de Japón.

Kuniaki Koiso (1880-1950). Ocupó varios cargos en el gobierno japonés, como Viceministro de la Guerra, jefe del Estado Mayor del ejército Kwantung, comandante en jefe en Corea y Ministro de Asuntos Extranjeros. Reemplazó Tojo como Primer Ministro en julio de 1944, pero renunció pocos meses después.

Yoshijiro Umezu (1882-1949). Siendo Viceministro de la guerra, él estaba al mando directo de la invasión japonesa de China. Fue reacio a la firma de la rendición a bordo del acorazado "Missouri" en la bahía de Tokio.

Shigenori Tōjō (1882-1950). En 1908 se unió al Servicio Exterior. Trabajó en las embajadas japonesas en China y Estados Unidos. En 1937,  fue nombrado embajador en Alemania, durante el III Reich. Mientras Hideki Tōjō fue primer ministro, fue nombrado Ministro de Relaciones Exteriores en 1941 y miembro del gabinete de gobierno japonés. Después de la Segunda Guerra Mundial, fue condenado a 20 años de prisión. Murió en 1950 mientras cumplía su condena.


Osami Nagano, murió antes de ser juzgado. Yosuke Matsuoka murió durante el juicio por Crímenes de Guerra y contra la Humanidad llevado a cabo por el Tribunal Penal Militar Internacional para el Lejano Oriente, que declaro culpables a Toshio Shiratori, Kiichiro Hiranuma, Kuniaki Koiso, Yoshijiro Umezu y Yoshijiro Umezu y condenados a cadena perpetua. Shigenori Tōjō fue condenado a 20 años de prisión.
Fueron condenados a muerte Hideki Tōjō, Kenji Doihara, Seishiro Itagaki, Iwane Matsui, Koki Hirota, Heitaro Kimura y Akira Muto que fueron ejecutados en la horca en diciembre de 1948.

Para saber más:
Wikipedia
Wikipedia
Japonismo
Historia Barriga
ABC
The Telelgraph

miércoles, 9 de mayo de 2018

Leningrado: El pan fue la medida de la vida y la muerte

Durante los casi 900 días del asedio alemán, en los que Hitler pretendía rendir la ciudad como en la Edad Media, por hambre, y a los sucesivos ataques a los recurso alimentarios de la ciudad, los habitantes de Leningrado (actual San Petersburgo) se vieron forzados a hacer pan con una serie de ingredientes que a día de hoy nos parecerían una aberración pero para no morir de hambre había que recurrir a cualquier cosa. En situaciones extremas se llegó incluso al canibalismo.


El pan es un alimento básico en la dieta del ser humano y en Leningrado fue la medida de la vida y la muerte. Como los alimentos eran muy escasos, desde el principio se estableció un régimen de racionamiento en el que a los habitantes de la ciudad tan solo le llegó a corresponder apenas 125 gramos al día. Este pan se conoció como el "pan del bloqueo"

Los ingredientes básicos para el pan del bloqueo eran tres cuartas partes de harina de Centeno y el 25% restante estaba formada por un 10% de celulosa alimentaria y un 5% de partículas de restos que quedaban en los sacos, de polvo acumulado en la ensacadora y de hojas de pino. Todo cocido en recipientes untados con aceite diésel, pues era el único del que disponían.

Según pasaban los meses de sitio la receta fue variando. Al comienzo, el pan se preparaba de una mezcla de harina de centeno, avena, cebada, soja y malta. Un mes después, a la receta se le añadió diferentes derivados del aceite de lino, salvado y harina rancia. Posteriormente, la masa llevaba celulosa, subproductos de algodón, polvo de la ensacadora, restos que se sacudían de los sacos de harina de maíz y de centeno, abedul y pino.


Para abastecer a la ciudad se creo un corredor de socorro a través del helado lago Ládoga. Este corredor se conoció como el "Camino de la Vida" ya que era la única vía de abastecimiento a la ciudad. Este camino era tremendamente peligroso pues eran constantemente atacados por la Luftwaffe y la artillería. Así cuando los camiones o los trineos que llevaban la harina a Leningrado se hundían en el lago, unas brigadas especiales sacaban los sacos del agua con ganchos y cuerdas. La harina podía llegar a estar más de dos semanas bajo el agua pero en el centro del saco solía quedar algo de harina seca, el resto se transformaba en una corteza dura que se trituraba para reutilizarla en la elaboración del pan reduciendo así la cantidad de añadidos poco apropiados.


A pesar de los esfuerzos por hacer llegar el socorro a la ciudad más de un millón de personas murieron por frío, inanición o por los bombardeos a los que fueron sometidos durante 2 años, 4 meses y 19 días.
El pan del bloqueo, y cualquier otro alimento, no tenía precio. Valía casi más que la propia vida. Tras vivir el hambre y la miseria de la guerra y las posguerra, los rusos valoran de tal modo el pan que no tiran ni una miga, sabiendo que este sencillo alimento salvó la vida de miles de personas.

Para saber más:
Sputnik
Sputnik (vídeo)
El Correo
Guía de San Petersburgo
RT (vídeo)
BBC

miércoles, 2 de mayo de 2018

Truk, el Pearl Harbor japonés

La Laguna de Truk, situada en las islas Carolinas (actual Micronesia), era la principal base japonesa en el Pacífico Sur. Tenía cinco pistas de aterrizaje y una base de hidroaviones que formaban parte de unas instalaciones militares que estaban preparadas para operar con portaaviones, acorazados y buques de guerra más pequeños, así como todo tipo de cargueros. Disponían de baterías costeras de defensa, búnkers para submarinos, y toda clase de instalaciones secretas. En Truk también estaba ubicado un centro de detención temporal para prisioneros de guerra aliados.


Las islas fueron descubiertas por Fernando de Magallanes y pertenecieron a la corona española hasta que fueron ocupadas por Alemania en 1885, que finalmente las compró a España en 1895 por 25 millones de pesetas. A comienzos de la Primera Guerra Mundial, Japón se las arrebató y se llegó con los Estados Unidos a un acuerdo de "no militarización" del archipiélago. En 1935, se comenzó a convertir en una base militar debido a su posición estratégica. De este modo, el atolón de Truk se convirtió en la que sería las más importante base aeronaval de Japón en el Pacífico, como lo era Pearl Harbor para los estadounidenses. La base era de vital importancia logística para la Flota Combinada y para el desarrollo de los planes de expansión del Japón.

El 16 de febrero de 1944, la Task Force 58, al mando del vicealmirante Mitscher, formada por los portaaviones Enterprise, Yorktown, Essex, Intrepid y Bunker Hill, apoyados por cuatro portaaviones ligeros, y otra serie de buques de escolta, y con una fuerza aérea de más de 580 aviones navales, como los F6F Hellcat o los TBF Avenger, atacó el atolón aprovechando un frente nuboso para aprovechar el factor sorpresa. Sin embargo, los japoneses estaban alertados por los vuelos de reconocimiento realizados a principios de mes. En consecuencia, el almirante japonés Koga había ordenado a muchos de sus efectivos navales fuesen trasladados a zonas más seguras.


Durante los siguientes dos días y sus noches, se realizaron diversas oleadas de ataques por aire y con buques de superficie y submarinos posicionados para evitar que los navíos japoneses abandonaran el fondeadero. Los cazas Hellcat establecieron rápidamente la superioridad aérea en los cielos de Truk, derribando 56 aviones japoneses y la destrucción de otros 72 en tierra, en el primer ataque, a cambio de sólo cuatro pérdidas. Los torpederos Avenger y los bombarderos en picado Dauntless se unieron al ataque por superficie contra la flota japonesa. El ataque, llamado Operación Hailstone (granizo) costó a los japoneses 3 cruceros ligeros, 6 destructores, varios buques de guerra y auxiliares de menor tamaño y la asombrosa cifra de 32 buques mercantes y de transporte hundidos, sumando 191.000 toneladas. A esta perdida hay que sumar que muchos de los barcos mercantes ya habían sido cargados con tanques, camiones, cañones y hasta locomotoras; además de municiones vitales para las unidades japonesas dispersas por el Pacífico.

Los japoneses realizaron diversos ataques de bombardeo que provocaron ligeros daños al acorazado Iowa y un torpedo impactó el portaaviones Intrepid que lo obligó a retirarse a Pearl Harbor para reparaciones. Las pérdidas estadounidenses fueron insignificantes en comparación, dos navíos dañados, 25 aviones, algunos por el fuego antiaéreo amigo.

El gran tonelaje de flota japonesa destruida en sólo dos días es incomparable, al igual que la destrucción causada en la fuerza aérea japonesa. 70 aviones se perdieron en combate aire-aire y 200 destruidos en tierra. Esto llevó compararlo con el ataque japonés a Pearl Harbor en diciembre de 1941.


Con tantos navíos hundidos en las aguas relativamente poco profundas de la laguna, Truk está considerado como el mayor cementerio naval del mundo y el lugar de descanso eterno de más de 3000 soldados y marinos japoneses. Durante 25 años los restos permanecieron intactos debido al peligro que supone la gran cantidad de explosivos que se encuentren entre los restos. Uno de los primeros en realizar inmersiones en los pecios fue Jacques Cousteau, que dio como resultado un interesante documental.


Para saber más:
Rare Newspapers
Pixeltwit
El Lago del Pacífico, de Oskar Hermann
Público
Love these pics
YouTube

lunes, 23 de abril de 2018

Porque para los rusos la Segunda Guerra Mundial es la Gran Guerra Patria

En todo el mundo lo conocemos como  la Segunda Guerra Mundial, el mayor conflicto bélico del siglo XX, pero para los rusos es la Gran Guerra Patria.

Para distinguirlo hay que tener en cuenta varias cosas.
En primer lugar está la fecha de inicio. La Segunda Guerra Mundial oficialmente comenzó con la invasión de Polonia el 1 de septiembre de 1939, por parte de Alemania. Para Rusia su Gran Guerra Patria comenzó con la "Operación Barbarroja", cuando la Alemania nazi invadió la Unión Soviética el 22 de junio de 1941, aunque tambien invadieran Polonia el 17 de septiembre, tras haber firmado un pacto de no agresión con Alemania.


El concepto de Guerra Patria, como tal, es anterior. Cuando Napoleón invadió Rusia en 1812, tras haber conquistado prácticamente toda Europa, en lo que es conocido en Europa como Guerras Napoleónicas. La lucha contra el ejército invasor no solo fue llevada a cabo por el ejército ruso, sino también por parte de la población, que participó activamente en las milicias populares, por lo que la guerra de 1812 para el pueblo ruso fue una guerra por su superviviencia personal y cultural. Esto da sentido a una guerra de defensa ante un invasor no una guerra ofensiva llevada a cabo solo por un ejército profesional, sin que surja una necesidad de la nación entera de autodefensa. Solo las guerras en las que se ve el esfuerzo de todo el pueblo para defender a su patria reciben este nombre en la historiografía rusa.

El término de "Gran Guerra Patria" a pareció en el diario Pravda poco después de empezar la invasión alemana evocando a la Guerra Patria de 1812, enseñando a la población soviética el paralelismo entre ambas luchas, reforzar el patriotismo de las masas con un mensaje muy nacionalista y reiterar el grave peligro que para la Unión Soviética y sus habitantes significaba el ataque nazi.

Por similitud con el ataque napoleónico, el ataque de la Alemania nazi contra la Unión Soviética constituyó una amenaza directa a la existencia física de los pueblos que componían la URSS. Para la ideología racial nazi los eslavos y los pueblo asiáticos soviéticos eran inferiores a la raza aria alemana y por lo tanto considerados subhumanos. Los planes de invasión tenían previsto eliminar a esos pueblos físicamente o culturalmente, a través de una alemanización forzosa (imposición de la lengua y cultura alemanas) o mediante la limitación de la enseñanza de la cultura propia.


Ante la invasión de Alemania a la URSS el pueblo ruso se mantuvo junto a su Ejército, aportando todo su esfuerzo, su heroísmo y sus vidas para vencer a los invasores y lograr la victoria y la aniquilación del III Reich. Para Rusia, la Gran Guerra Patria fue una cruzada entre la desaparición de sus gentes, su país y su cultura y la esperanza en la victoria. La Gran Guerra Patria la libraron todos los pueblos de la Unión Soviética, indistintamente de sus nacionalidades y creencias religiosas. Al Ejército Rojo se movilizaban ciudadanos de todas las nacionalidades que combatían en el frente por una patria común.
Más de 8.000.000 soldados y 18.000.000 civiles soviéticos dieron la vida durante su Gran Guerra Patria.

Para saber más:
RT
Sputnik
Ecu Red
Gran Guerra Patria
Grandars

martes, 17 de abril de 2018

La mayor explosión no nuclear de la Segunda Guerra Mundial

Pasados 11 minutos de las 11 de la mañana del 27 de noviembre de 1944, los sismógrafos situados en Suiza detectaron lo que pensaron que era un terremoto, pero en realidad eran los efectos de una explosión masiva producida a 1000 kilómetros de distancia, en Gran Bretaña. que se oyó a más de 50 kilómetros. Solo se han registrado tres explosiones más grandes durante la guerra, las de Hiroshima, Nagasaki y las pruebas nucleares de Nuevo México.


Los sismógrafos suizos detectaron la detonación de 4.000 toneladas de bombas con alto explosivo y municiones de aviación almacenados bajo tierra en un depósito de la Royal Air Force (RAF) situado en Fauld, una antigua mina de yeso de 5500 metros cuadrados de galerías de hasta 3,5 metros de alto por 6 de ancho, cerca del pueblo de Hanbury, adquirido por la RAF en 1937. No hay datos exactos, pero se estima en setenta las personas que murieron, de las que 18 nunca fueron encontradas, posiblemente volatilizadas. Además numerosas casas y granjas fueron destruidas por los efectos de la explosión. A pesar de la magnitud de la detonación, la mayoría de las muertes se debieron a la liberación repentina de más de 22 millones de litros de agua desde un embalse, próximo al depósito de munición, que afectó principalmente a una fábrica de placas de yeso cercana, y a todo lo que arrastró el agua en su camino.
Las barreras de hormigón y roca entre las secciones 3ª y 4ª impidió una reacción en cadena mayor con otras áreas de almacenamiento. La explosión generó una nube en forma de hongo, de unos 45 metros de ancho y más alta de lo que alcanzaba la vista. Tras caer gran cantidad de rocas cayó un fino polvo de yeso que formó una capa por el que, según los testigos, se podía caminar sin hacer ruido.


Cuatro horas después de la explosión, en una granja, se encontró a una pareja de ancianos sentados a la mesa con su comida cubierta con restos del techo, sentados en estado de shock solo mirándose uno al otro. Después de volver a asegurarse de que no habría más explosiones, se les llevó con unos parientes de una localidad próxima.

Las operaciones de rescate duraron tres meses y fueron extremadamente complejas y peligrosas, debido a la aparición de bolsas de gas, a las toneladas de escombros y al agua derramada por el embalse.


La tremenda explosión dejó un cráter de 30 metros de profundidad y 228 metros de ancho, y se estima que su fuerza fue de aproximadamente una quinta parte de la bomba atómica que destruyó la ciudad japonesa de Hiroshima. Mucha de la fuerza de la explosión se redujo debido a que el deposito era subterráneo aunque todo lo que se encontraba en un rádio de 1.300 metros quedó totalmente arrasado.

Según una investigación realizada por la RAF, que se publicó en 1974, el incidente se podría haber evitado y la explicación más probable es que alguien intentó sacar el detonador de una de las bombas con un cincel de latón, en lugar de utilizar uno de madera, lo que produjo una chispa que desencadenó una explosión en cadena. Al parecer se almacenaron bombas con sus detonadores todavía instalados, en lugar de almacenarlos por separado.

El informe concluyó que fue una negligencia debida a que el personal que se encargaba del material no estaba cualificado sobre el manejo de explosivos. 189 prisioneros de guerra italianos estaban trabajando en las minas en el momento del accidente, o eran irresponsables o bien carecían de una dirección apropiada por parte de los mandos de las instalaciones.


Aunque gran parte de las instalaciones de almacenamiento fueron destruidas por la explosión, continuó en uso por parte de la RAF hasta 1966. En 1979 se cercó la zona y se prohibió el acceso. Casi 5 hectáreas de terreno todavía contienen artefactos explosivos sin detonar. Cerca del borde del cráter se encuentra la placa de la primera conmemoración de la catástrofe que recuerda a los fallecidos en la mayor explosión no nuclear sucedida en Gran Bretaña.

Para saber más:
Daily Mail
Daily Mail
Wikipedia
Metro
Tutbury
Walking Britain

lunes, 9 de abril de 2018

El paracaidista más fotografiado de Normandía

El paracaidista más fotografiado de Normandía es el soldado John Marvin Steele, el paracaidista estadounidense que aterrizó en la torre de la iglesia de Sainte-Mere-Eglise, el primer pueblo en Normandía liberado por el ejército de Estados Unidos en el Día D, el 6 de junio de 1944.

En la noche previa al desembarco en las playas normandas (5-6 de junio de, 1944) se lanzaron unidades paracaidistas tras la lineas enemigas para que en el amanecer pudieran apoyar a las tropas que llegarían por mar. Esa noche, las tropas aerotransportadas estadounidenses del 82º fueron lanzadas en paracaídas en la zona oeste de Sainte-Mère-Église. La ciudad había sido blanco de un ataque aéreo previo y una bomba incendiaria había provocado un incendio en una vivienda al este de la plaza del pueblo. La campana de la iglesia comenzó a tañer para alertar a la población de la emergencia.
Pasada la una de la madrugada la plaza del pueblo estaba iluminada por el fuego y llena de soldados alemanes y aldeanos cuando dos aviones cargados de paracaidistas del primer y segundo batallón los dejaron caer por error directamente sobre el pueblo.


A los paracaidistas se le veía claramente como caían por lo que se convirtieron en blancos fáciles y Steele fue uno de los pocos que no fueron alcanzados por el fuego enemigo. Su paracaídas se enganchó en un saliente del campanario de la iglesia, dejándolo colgado durante dos horas. Viendo con horror como sus compañeros morían según iban cayendo, intentó zafarse pero finalmente decidió fingir estar muerto, para evitar que los alemanes lo mataran y lo tomaran como prisionero.

Finalmente los alemanes se dieron cuenta de su presencia y fue capturado, pero poco después logró escapar y se reunió con su división cuando las tropas de infantería paracaidista liberaron el pueblo. Steele fue galardonado con la Estrella de Bronce y el Corazón Púrpura por su valor.


Steele, sobrevivió a la guerra y continuó visitando la ciudad durante el resto de su vida y fue nombrado ciudadano de honor de Ste. Mère-Église. El soldado John M. Steele murió de cáncer de garganta el 16 de mayo de 1969.

Su peripecia fue inmortalizada en el cine por el actor Red Buttons en "El día más largo" dirigida por Darryl F. Zanuck, una adaptación de libro del historiados Cornelius Ryan.
Además del muñeco que cuelga en el mismo lugar donde estuvo Steele, la iglesia tiene una hermosa y colorida vidriera en la que aparece junto a otro paracaidista y a la Virgen María.

Para saber más:
El día más largo, de Cornelius Ryan
ABC
505th Parachute Infantry Regiment
The New York Times
US Army 39-45
YouTube

lunes, 2 de abril de 2018

¿Duelo de titanes en las arenas del desierto?

Tras la repetidas derrotas británicas en el Norte de África, que llevaron a las destituciones de los generales Wavell y Auchinleck, el Primer Ministro Winston Churchill un general de carácter intrépido para hacer frente al mito, cada vez mayor que representa Erwin Rommel, "El Zorro del Desierto", tanto entre las tropas alemanas como entre las británicas. Un veterano general de la Primera Guerra Mundial, que luchó en el Somme, el polémico Bernard Law Montgomery, sería el elegido para luchar contra el Zorro del Desierto.


El legendario duelo entre Rommel y Montgomery, que se convertiría en un enfrentamiento personal, ha sido, sin duda alguna, más fruto de la propaganda de guerra tanto alemana como británica, más que un duelo real entre ambos.

Rommel, sabiendo de la aplastante superioridad británica, supo, haciendo gala de una excelente capacidad táctica y de maniobra que caracterizó sus acciones militares, suplir esa deficiencia táctica con todo tipo de trucos y argucias, que rozaban la truhanería.
La figura del Zorro del Desierto ha despertado siempre evidentes simpatías, en ambos bando en conflicto, aunque entre los oficiales italianos no era muy bien visto, muy posiblemente por sus críticas hacia las tropas de Mussolini.
El perfil psicológico de Rommel es complejo. Considerado como un gran maniobrero, era mejor con la estrategia que con la logística y era un oficial cercano a sus hombres. Los mandos italianos consideraban que tenía mucho coraje, pero poco cerebro y Churchill lo definió como "un gran general", lo que causó gran alboroto en la Cámara de los Comunes.


Respecto a su rival, Montogomery, demostró en el desierto unas capacidades estratégicas y tácticas muy destacables, aunque la batalla de El Alamein fue ganada, en realidad, por la potencia industrial de los aliados, de la que tan falto estaban las tropas del Afrika Corps de Rommel.
Soberbio, inflexible y bastante ácido en sus criticas tanto a aliados como enemigos le otorgó cierto aire de egocentrismo. Muy posiblemente su responsabilidad en el desastre de Arnhem, durante Market Garden, fue consecuencia de su afán de protagonismo.
Tocado con su eterna boina negra australiana (no reglamentaria) y un uniforme diseñado por el mismo, le daba una aire extravagante, muy británico, que provocaba las bromas entre sus soldados. Se encerraba en su caravana, que fue capturada a los italianos en el desierto, con la foto de Rommel colgada en la pared, para poder mirar cara a cara a su duro rival.


En la batalla de El Alamein se enfrentaron dos personalidades contrapuestas. Un Rommel cansado y enfermo, abatido por la incomprensión de Hitler (a pesar de que realmente lo apreciara), luchando siempre a la defensiva con pocos recursos materiales y humanos, contra un Montgomery optimista, siempre a la ofensiva y con un ejército bien equipado.
Tras la campaña de África se volvieron a encontrar en Normandía cuando los aliados desembarcaron el 6 de junio de 1944.


Ambos fueron en realidad los dos últimos caballeros guerreros en el campo de batalla, que, si se hubieran conocido, quizás hubieran sido buenos amigos, pero que la guerra los colocó en bandos opuestos.

Los dos tuvieron finales muy diferentes. Rommel se suicidó en 1944 por las acusaciones de intentar matar a Hitler en el atentado perpetrado por el coronel Claus von Stauffenberg y Montgomery fallecido en 1976.

Para saber más:
Monty y Rommel, de Peter Caddick-Adams
Grandes jefes militares, de Bernard Michal
Disqus
YouTube
La aldea irreductible

lunes, 26 de marzo de 2018

[Sorteo]: "Eso no estaba en mi libro de la Segunda Guerra Mundial"

¿Quieres un ejemplar de Eso no estaba en mi libro de la Segunda Guerra Mundial? Pues estás de suerte.

Gracias a Jesús Hernández y a la Editorial Almuzara los suscriptores de El Cajón de Grisom podéis participar en un fantástico SORTEO.


¿Sabías que hubo una batalla en Europa recién acabada la guerra, que Churchill permitió una terrible hambruna en la India o que hubo judíos en la Gestapo?

En "Eso no estaba en mi libro de la Segunda Guerra Mundial" tambien podrás descubrir el origen del papel de aluminio y el papel film o el zumo de naranja concentrado, pasando por las barritas energéticas o los aperitivos de maíz frito.
Además, hay un capítulo con 111 datos curiosos de la guerra y 10 cuestionarios que pondrán a prueba tus conocimientos sobre el mayor conflicto del Siglo XX.


Participar en el sorteo es muy sencillo, solo hay que suscribirse al blog por E-Mail en el recuadro "Suscribete al Blog por E-Mail", que encontrareis en la columna de la derecha, y solo con vuestra dirección de correo entrareis en el sorteo.

MUY IMPORTANTE:
"No olvides revisar tu E-Mail. Es necesario confirmar la suscripción".
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Comprueba que no está en la bandeja de Spam.



Si ya estabais suscritos al blog, entrareis automáticamente en el sorteo.

El sorteo se realizará entre todos los suscriptores el 10 de Abril de 2018.

El ganador será avisado por correo electrónico y su nombre publicado en diferentes redes sociales.

Gracias y...

¡Mucha suerte a todos!

El Ganador del Sorteo es Carlos Varela. Felicidades amigo.

martes, 20 de marzo de 2018

Lectura recomendada: Eso no estaba en mi libro de la Segunda Guerra Mundial

Soy seguidor de Jesús Hernández desde hace mucho tiempo pero hasta ahora no me había decidido a hacer una reseña sobre sus libros, pero este, para mi tiene algo especial. Tiene el mismo alma que este blog, contar historias y curiosidades poco conocidas o prácticamente inéditas que no suelen aparecer en los libros sobre la Segunda Guerra Mundial.

Jesús ha escrito más de veinte libros de divulgación histórica entre los que destaca la historia de la Segunda Guerra Mundial. En "Eso no estaba en mi libro de la Segunda Guerra Mundial" va un paso más allá. Con su estilo ameno y de fácil lectura nos aporta un buen número de historias prácticamente desconocidas de este conflicto del siglo XX.


Esta maravilla de libro aparece en las librerías cuando parece que ya está prácticamente todo escrito sobre la Segunda Guerra Mundial y es un soplo de aire fresco ante mucha literatura densa y llena de datos, batallas y grandes operaciones. Jesús, con sus libros, es capaz de llegar mucho más al gran público que otros libros y enciclopedias de historia.

Gracias a Jesús podremos descubrir cosas tan curiosas como que la Gestapo tuvo judíos en sus filas o que el campo de concentración de Buchenwald tenía un zoo en el que los animales vivían mucho mejor que las personas allí recluidas. Estos y muchos relatos más nos sorprenden en sus más de 400 páginas que además está complementado con 111 datos sorprendentes relativos al conflicto, recopilados por el autor a lo largo de los años, y 100 preguntas y respuestas donde podremos probar nuestros conocimientos sobre la Segunda Guerra Mundial.


Jesús Hernández además de historiador es periodista y colabora con asiduidad en publicaciones como Clío, La Aventura de la Historia o Muy Historia. Tambien ha participado como asesor en varios documentales. Sus libros han sido traducidos, nada menos que, hasta en chino o islandés.

"Eso no estaba en mi libro de la Segunda Guerra Mundial" ha sido editado por Almuzara y se puede comprar en Amazon, en la web de la editorial y en la mejores librerías.

En breve realizaremos un sorteo entre todos los suscriptores de un ejemplar. Permaneced atentos al blog.

Para saber más:
Editorial Amuzara
¡Es la Guerra!