lunes, 12 de noviembre de 2018

La Escalera de la Muerte de Mauthausen

Mauthausen, a orillas del Danubio, un pueblo de origen medieval en Austria, fue elegido para instalar el único campo de concentración del III Reich de nivel III; una clasificación para presos considerados "escasamente reformables" por la autoridades nazis. Por Mauthausen pasaron 200.000 presos.

El principal motivo por el que fue elegido este emplazamiento fue que en las proximidades del pueblo se encontraban varias canteras de granito, como la Wiener Graben. A Himmler, que recientemente había creado la Deutsche Erdmund Steinwerke (Compañía Alemana de Tierra y Piedra) le pareció el lugar ideal para surtir a Alemania del granito necesario para las megalómanas construcciones de Hitler y su arquitecto Albert Speer. De este modo el campo lograba dos objetivos: el trabajo esclavo de sus enemigos y acabar con ellos, exterminándolos.

Escalera de la Muerte

El trabajo en las canteras era el más duro. Se hacían larguísimas jornadas de trabajo picando piedra a la intemperie, mal vestidos, sufriendo continuos maltratos por los kapos y con una alimentación escasa que en pocas ocasiones llegaba a las 1.500 calorías cuando lo necesario sería al menos de 3.500. Ese agotador trabajo era una condena a muerte por la que los presos no duraban más de seis meses.
Los internos morían por agotamiento, enfermedad, accidente o directamente eran victimas de los SS o los kapos. Los kapos eran brutales, actuando en ocasiones peor que los guardianes de las SS para justificar su posición. Podían torturar y matar con total libertad, así que la supervivencia prácticamente dependía de ellos. Mauthausen tenía, además, un horror añadido: una empinada escalera de granito. La Escalera de la Muerte.

Escalera de la Muerte

La cantera se hallaba a menos de un kilómetro del campo de concentración. La explotación, a cielo abierto, tenía una escalera de piedra por la que se accedía. Al principio era una rampa con 140 escalones resbaladizos y de corte muy irregular. En 1943 llegó a tener 186 peldaños.
Los presos tenían que subirla de diez a doce veces al día. Lo hacían con una mochila de madera a la espalda en la que cargaban bloques de granito de hasta 40 kilos. El trabajo era extenuante. Los presos agotados y apaleados por los kapos, resbalaban y se caían, sufriendo graves heridas y hasta la muerte.
Si a algún preso se le caía la piedra, esta podía arrastras a los que le seguían, causando más victimas que podían morir por sus heridas ya que ir a la enfermería era ir camino de la muerte y el crematorio. Cuando los presos entraban en el campo se les decía: "Entráis por esta puerta y saldréis por la chimenea".

Escalera de la Muerte

El final de la larga escalera daba a un precipicio que fue la tumba de cientos de presos. Unos se suicidaban lanzándose al vacío, pero muchos otros eran victimas de los propios SS o los kapos que los arrojaban, en lo que llamaron cruelmente, "el salto del paracaidista". "La historia del campo calcula un hombre muerto por losa de peldaño", escribió Francesc Boix en una fotografía suya. A partir de 1941 solo los judíos y las compañías de castigo subían por la Escalera de la Muerte.

Se desconoce el número de muertos en la Escalera de la Muerte, pero se estima que más de 90.000 personas perdieron la vida en Mauthausen y su cerca de cien subcampos (el peor de ellos era Gusen) repartidos por Austria, Yugoslavia y el sur de Alemania. Por ellos pasaron 7.200 españoles. Dos de cada tres no regresaron.

Para saber más:
Amical de Mauthausen
Aragoneses deportados 
Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica
El Comercio
Historia Virtual del Holocausto
Fórum per la Memória
Destino Infinito

lunes, 5 de noviembre de 2018

La Cruz Roja Internacional durante la Segunda Guerra Mundial

El papel de la Cruz Roja Internacional durante la Segunda Guerra Mundial sigue siendo bastante desconocido. Después de 1929 la revisión de la Convención de Ginebra, la Cruz Roja estuvo involucrada en todos los teatros de guerra.
Atendían a los heridos en los dos bandos en conflicto, sirvieron como intermediarios para varias misiones diplomáticas, fueron observadores en el tratamiento a los prisioneros de guerra y estuvieron pendientes de los millones de personas desplazadas y desaparecidas durante la guerra.

Cruz Roja Internacional

La Agencia Central de Información sobre los prisioneros de guerra, en el marco del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) con sede en Ginebra, Suiza, empleó una plantilla de 3.000 personas que administró cuidadosamente un fichero para el seguimiento de los prisioneros que contenía, nada menos que, 45 millones de tarjetas. La agencia también gestionó más de 120 millones de mensajes de prisioneros de 41 países. A pesar de los esfuerzos de la Cruz Roja, Japón y la Unión Soviética no firmaron el Convenio de Ginebra, con lo que no estaban legalmente obligados a seguir las reglas con los prisioneros.

Como los soviéticos no firmaron la convención, fue un alivio para los alemanes que tampoco cumplieron con la Convención de Ginebra en el Este. Por ese motivo el número de muertos entre los soldados soviéticos superó al de cualquier otro participante durante la guerra. En ese frente se llegó a la “guerra total”.

Cruz Roja Internacional

La agencia hizo 12.750 visitas oficiales a diferentes campos de prisioneros en todo el mundo en el periodo de guerra (1939-1945). A parte de permitir la comunicación entre las familias y los prisioneros, la Cruz Roja entregó numerosos paquetes con suministros médicos y de alimentos a los internos. Siempre que le fue posible inspeccionó los campos para controlar las violaciones de la Convención de Ginebra. Sin embargo, la organización fue incapaz de detectar el resultado del Holocausto. La revisión de la Convención de Ginebra de 1929 no se aplicaba a la población civil, ya que no se preveía que la guerra costara incalculables vidas de civiles. No fue hasta 1940 cuando se incluyó a los civiles.

Cruz Roja Internacional

Las bajas civiles durante la guerra superaban en número a las militares. A pesar de que el CICR tenía información sobre las deportaciones de civiles a los campos de concentración, en la Alemania nazi le impidieron actuar. La Cruz Roja alemana, totalmente corrompida por los nazis, negó el acceso a las misiones internacionales a los campos de concentración y de exterminio, afirmando que no había violaciones de los derechos humanos.

Desde la llegada al poder del NSDAP, la Cruz Roja Alemana (DRK) fue paulatinamente controlada por los nazis hasta que en 1938 queda bajo el control Área Social del Ministerio del Interior, convirtiéndose definitivamente en una institución nazi. Los puestos de responsabilidad fueron asumidos principalmente por las SS. Oswald Pohl, uno de los arquitectos de la Solución Final  y administrador de los campos de concentración desde 1935, fue el presidente del consejo de administración. Esto aún sigue siendo una vergonzosa mancha en el papel de la organización alemana durante la guerra.

En los escasos casos en los que se permitió el acceso a los campos se crearon “visitas guiadas” para hacer creer que las condiciones en los campos de concentración eran mejores que en la realidad. Tras visitar el campo de concentración de Theresienstadt (Terezin), el delegado del CICR Maurice Rossel emitió un informe tan positivo que la propaganda nazi lo citaba sin ningún reparo.

Cruz Roja Internacional
El campo de concentración de Theresienstadt (Terezin)
No se permitió el acceso a los campos de exterminio hasta marzo de 1945, pero con la condición de permanecer en ellos hasta el fin de la guerra. Diez delegados se ofrecieron voluntarios y fueron a los campos de Dachau, Mauthausen y Theresienstadt. El delegado Louis Haefliger, impidió el desalojo de Mauthausen alertando a las tropas estadounidenses salvando la vida a varios miles de presos, a pesar de ser una violación directa de la neutralidad de la Cruz Roja. Por ello fue condenado por el CICR. No fue rehabilitado hasta 1990.

La CICR fue parcialmente consciente de la campaña de exterminio dirigida a la población judía y de otros grupos étnicos y sociales, pero debido a su pretensión de "neutralidad" y de acuerdo a la ley internacional, su mandato sólo le autorizaba a ayudar a los prisioneros de guerra, por lo que decidió no interferir, principalmente por la inacción de su presidente Max Hubert. A pesar de que no pudieron detener los asesinatos, consiguió el permiso de las autoridades nazis para entregar paquetes de alimentos en noviembre de 1943 a los presos cuyos nombres eran conocidos por  el CICR. El CICR logró registrar las identidades de unos 105.000 deportados y entregado alrededor de 1,1 millones de paquetes en campos como Dachau, Buchenwald, Ravensbrük ySachesenhausen. Se desconoce si todos estos paquetes llegaron a sus destinatarios.

Cruz Roja Internacional

A pesar de ser teóricamente neutral, la organización contribuyó significativamente al esfuerzo aliado en la guerra. La Cruz Roja Norteamericana “entró en la guerra” dos años antes de que lo hicieran los EE.UU. Operando con unos 6 millones de voluntarios la institución norteamericana se encontraba en primera línea por todo el mundo, tanto en el tratamiento y rehabilitación de los heridos como en hacer más fácil la vida a los soldados, como las “Chicas Donut” y sus clubes móviles en la retaguardia.

Después de la guerra, la Cruz Roja fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz por sus acciones durante el conflicto, sin que hubiera logrado todos sus objetivos humanitarios.

Gracias a mi buen amigo Tito Andino por sus datos sobre la Cruz Roja Alemana.

Para saber más:
Vida y muerte en el Tercer Reich, de Peter Fritzsche
Antirrevisionismo
El Confidencial
Death Camps

lunes, 29 de octubre de 2018

Las Schindler gallegas

Esta es la impresionante historia de solidaridad y valentía de las hermanas Touza, las Schindler gallegas.

Las Schindler gallegas
Julia, Lola y Amparo, las Schindler gallegas
Julia, Lola y Amparo Touza Domínguez, se llevaron consigo su secreto y no fue hasta que Julio, nieto de Lola, se enteró de su historia, en 2005, a través del libro "Memoria de Ferro" que no se publicó hasta la muerte de su autor, Antón Patiño Regueira, que así lo quiso, pues se lo prometió a las protagonistas de esta increíble historia. Patiño conoció su historia en 1964 por el anciano judío Isaac Retzmann que quería saber qué había sido de aquella mujer que le llevó una oscura noche hasta la frontera y que pudo alcanzar la libertad en América en 1943.

Por España huyeron un buen número de judíos, ayudados por diferentes grupos como el organizado por Walter Starkie, director del British Council en Madrid y Margarita Taylor propietaria de la tetería Embassy, tambien de la capital. Aunque es probable que formaran parte de la red de Starkie y Taylor (es posible que el médico del British Council, Eduardo Martínez Alonso, conociera a Lola), la organización de las tres hermanas no contaban con la infraestructura que les podía dar el dinero, la posición social o los contactos. Ellas solas lo organizaron todo con la ayuda de los buenos amigos taxistas José Rocha y Javier Míguez (El Calavera), ex legionario y conductor de Millan Astray durante la Guerra Civil, del intérprete Ricardo Pérez Parada (El Evangelista), el barquero Ramón Estévez y algún miembro de su familia.

Las Schindler gallegas

La fuga se organizaba desde un kiosko que regentaban en la pequeña estación del ferrocarril del pequeño pueblo gallego de Ribadavia al que llegaban los huidos desde Gerona, en la frontera con Francia, y en un primer tramo llegaba hasta Medina del Campo. Desde allí continuaba hasta Monforte y Ribadavia.
Sin saber muy bien como entraban en contacto, los escondían en un escondite del kiosko, que tambien era utilizado para el contrabando e incluso en el altillo de su humilde vivienda, les daban ropa, comida y tres duros de plata alfonsinos para que pudieran conseguir un pasaje para América o hacia el norte de África. A pesar de la amenaza constante de la Gestapo. Galicia, durante la Segunda Guerra Mundial, era un enclave de gran importancia para los nazis, principalmente por el Wolframio que sacaban de España por el puerto Vigo.

Las Schindler gallegas

En los años de la posguerra española eran frecuentes en Galicia los casos de contrabandistas que conseguían determinados artículos en Portugal, y Ribadavia no era una excepción. Ribadavia, se encuentra cerca de la frontera con la vecina Portugal por el río Miño. De este modo, ocultos en la noche, los taxistas, o ellas mismas, los acercaban hasta la frontera, donde cruzaban hacia la libertad, utilizando una de las tres rutas: por senderos, carreteras de tercera o cruzando el Miño. De este modo lograron salvar a cerca de 500 judíos que huían de los campos de exterminio, como un matrimonio alemán fabricante de botas para la Wehrmacht, hasta que los nazis se dieron cuenta de que eran judíos, y que consiguieron llegar a Nueva York.

Las Schindler gallegas

En el muro de la que fue casa de las hermanas Touza se encuentra una placa de bronce con la siguiente inscripción:
A las tres hermanas, Lola, Amparo y Julia Touza, luchadoras por la libertad.  
El Centro Peres por la Paz plantó en las colinas de Jerusalén un árbol que recuerda la gesta de las tres Schindler gallegas.

Para saber más:
Estación Libertad, de Emilio Ruiz Barrachina
Memoria de Ferro, de Antón Patiño Regueira
Cuarto Milenio
El Mundo
La Región
Holocausto en español
Encuentros
Milim Cultural
La Opinión a Coruña

viernes, 19 de octubre de 2018

El verdugo de Emsland

Willi Herold, con apenas 20 años, se convirtió en un sádico quitándole la vida a más de 150 personas (algunas fuentes lo estiman en más de 190). Su historia inspiró la estremecedora película "El Capitán", estrenada en septiembre de 2018.

Desde pequeño ya era rebelde. Con once años, fue expulsado de la Deutsches Jungvolk, la rama de las Juventudes Hitlerianas (Hitlerjugendpara los niños entre 10 y 14 años, porque se negaba a obedecer las ordenes. Tras aprender el oficio de deshollinador fue requerido en el Servicio del Trabajo de Reich y desempeñó diversos trabajos en el Muro Atlántico hasta que a finales de verano de 1943 fue llamado a filas al cumplir los 18 años. En el ejercito se formó como paracaidista llegando al empleo de Gefreiter (cabo) y obtuvo la Cruz de Hierro por acabar con dos blindados en la playa de Salerno (Italia).


Era abril de 1945 y el ejercito alemán se encuentra en una caótica retirada cuando el Willi se aparta de su unidad. Deambulado por los campos se encuentra un automóvil abandonado en la cuneta de una carretera. Registrado el vehículo encuentra un uniforme de Hauptmann (capitán) de la Luftwaffe. Decide vestir el uniforme de oficial. De este modo, con el falso rango de Hauptmann, se reúne con diversos soldado, que como el, se encuentran desperdigados. Debido a su rango forma una unidad, "La Tropa de Herold", llegando a reunir a unos 80 soldados bajo su mando.

Junto a su grupo de soldados, el 11 de abril, llega al campo de prisioneros de Aschendorfermoor, en Emsland, al noroeste de Alemania, donde se encuentran detenidos un importante número de soldados desertores y saqueadores. Fingiendo cumplir órdenes directas de Hitler, se hizo con el mando del campo y organizó un tribunal militar. Al día siguiente Willi ordenó el ajusticiamiento de varios reclusos. Tras hacerles cavar una zanja de casi dos metros de profundidad les disparó con un cañón antiaéreo de 2 cm y armas ligeras. Luego, la tropa arrojó granadas de mano al foso para asegurarse de que nadie hubiera sobrevivido.. En un par de días asesinaron a unos 98 presos. Reunió a otro grupo de prisioneros para que taparan el foso y los envió de vuelta al frente para seguir defendiendo Alemania. Un grupo recientemente había intentado escapar. Hicieron una búsqueda de los fugitivos y localizaron a ocho que Willi ordenó ejecutar.

La matanza tuvo una pausa cuando el campo fue bombardeado por los aliados el 19 de abril y la mayor parte de los que sobrevivieron consiguieron escapar. Finalmente decide dirigirse a la ciudad de Papenburg. El derramamiento de sangre estaba lejos de terminar.
En el camino siguieron con sus crímenes. Camino de Leer, en una granja de Aschendorf ahorcaron un granjero apellidado Spark por haber colocado la bandera blanca en su casa y a cinco holandeses acusados de espionaje en Leer.


Solo cuando el frente que se aproxima peligrosamente a ellos puso fin a sus actividades. Llegaron a la ciudad de Aurich donde fueron puesto bajo arresto por Otto Hübner, el comandante local. Finalmente Willi confesó que había suplantado la identidad del Hauptmann y los asesinatos y transferido a Norden para ser juzgado. Para entonces Hitler se había suicidado en su búnker de Berlín y sale en libertad tras el juicio, a instancias del SS Untersturmführer Urbanek, quien quedó impresionado por su "trabajo", y le proponen unirse a los Werewolf, un intento desesperado de los nazis de combatir a los aliados. En el caos de los últimos días de guerra logra escapar.

En su fuga, es arrestado por los británicos cuando es descubierto robando un mendrugo de pan. Sus crímenes vuelven a salir a la luz. Ahora el Tribunal Militar Británico lo condena a muerte el 29 de agosto de 1946 por la muerte demostrada de 125 presionas. En Wolfenbüttel muere en la guillotina, con 21 años, junto a Karl Hagewald, Bernhard Meyer, Karl Schütte, Josef Euler, Hermann Brandt y Otto Paeller, miembros de su grupo. Otros cinco fueron absueltos.


Además de la reciente cinta "El Capitán", existe un documental de 2005 llamado Der Hauptmann von Muffrika, que cuenta la historia de sobre Willi Herold.

Para Saber más:
Der Henker vom Emsland, de T.X.H. Pantcheff
Karma Films
HistoMil
Osnabrücker Geschichtsblog
El Confidencial
Feldgrau
Axis History Forum
DW
Público

lunes, 15 de octubre de 2018

Calling Blighty, mensaje a casa de los soldados británicos

Los "Calling Blighty", en argot ingles "Llamando a Inglaterra", unas filmaciones producidas por el Directorate for Army Welfare (DAK), eran una serie de películas de diez minutos formados por pequeños clips de unos 30 segundos protagonizados por soldados británicos.


Las primeras filmaciones, con el fin de aumentar la baja moral de las tropas, fueron realizados por la Gaceta Pathé en 1944 con soldados destacados en Italia para proyectarlas en los cines británicos, generalmente organizado por el DAK, a los que eran invitados algunos de los familiares de los soldados.
Este formato se extendió a las tropas que se encontraban en el Sudeste Asiático y en la India que debido a la gran distancia con Inglaterra parecían un ejército olvidado. Producidas por varios departamentos, se estuvieron realizando desde abril de 1944 hasta bien entrado el año 1946.

Producidos en dos formatos, en estudio y en exteriores, los mensajes eran torpes, frescos y directos, en movimiento, como si se encontraran con la cámara, para proporcionar un entorno más realista y relajado para los soldados. Muchos de los hombres que aparecen habían estado fuera de casa durante años y estaban preocupados porque sus hijos o esposas no los reconocieran cuando volviera a casa. Algunos de los soldados que aparecen filmados, tristemente, no llegaron a volver a casa sanos y salvos, pero las imágenes ofrecen una instantánea de los pensamientos y sentimientos de las tropas después de pasar tanto tiempo lejos de sus familias en el entorno hostil de la guerra.


Se estima que apenas un 10% de los "Calling Blighty" han sobrevivido y forman parte de los fondos del Imperial War Museum británico.

En 2015 aparecieron en los sótanos del ayuntamiento de Manchester, dentro de latas oxidadas, cientos de clips de alrededor de 30 segundos hechos por 600 soldados.

En el video, soldados británicos estacionados en Italia en 1944, envían mensajes a casa y a sus familias a través de la Gaceta Pathe. Algunos de estos hombres son el Staff Sergeant Alf Lindsay de Yorkshire, el conductor escocés Alex Burt, y el señalero R. Weaver de Londres.


Con un formato similar tambien están los "Back to Blighty" donde aparecen los soldados cuando vuelven a casa. En el siguiente video de 1944 aparecen soldados británicos que escaparon de campos de prisioneros italianos hasta Suiza. El sargento Phipps narra a bordo sus experiencias mientras sus compañeros aparecen alegres por su vuelta a casa.


Para saber más:
Brithish Pathe
Machester Metropolitan University
Daily Mail
Imperial War Museums
BBC
Warand Media

domingo, 7 de octubre de 2018

La Vuelta al mundo en velero en plena Segunda Guerra Mundial

Dar la vuelta al mundo en solitario a bordo de un velero es extremadamente peligroso, pero hacerlo precisamente en plena Segunda Guerra Mundial, se puede considerar suicida. Pues un valiente argentino lo llevó a cabo por la ruta de los “cuarenta bramadores” por ser un itinerario cercano al paralelo de 40º sur, donde hay fuertes vientos y frecuentes tormentas, también llamada "la ruta imposible".


El marino fue Vito Dumas, a bordo de su pequeño velero, el Lehg II. Entonces la prensa le llamó “el navegante solitario”, “el héroe silencioso”' o “el domador de olas”.
El estallido de la Segunda Guerra Mundial no le intimidó, es más, le sirvió para justificar su aventura:
Antes de partir escribió:
Demostrar, mientras un soplo de espanto arrasa al mundo, que no todo está perdido, que aún quedan soñadores, románticos, visionarios.
Nacido en el barrio de Palermo de Buenos Aires el 26 de septiembre de 1900, desde pequeño demostró ser un aventurero. En una ocasión intentó cruzar a nado a la costa uruguaya y el Canal de la Mancha en varias ocasiones. A los 32 años, atravesó el Atlántico en un velero de ocho metros de eslora.
Dumas tenía obsesión con la temible ruta que va de Buenos Aires, pasa por Ciudad del Cabo, Wellington y Valparaíso, y que regresa al Río de la Plata (Argentina), después de doblar el Cabo de Hornos.

Cuando iba a iniciar su viaje lo justificó diciendo:
Voy en esta época materialista, a realizar una empresa romántica, para ejemplo de la juventud.

Dumas inició su singladura el 27 de junio de 1942. A bordo del 'Legh II' llevaba 400 botellas de leche esterilizada y condensada, 20 kilos de harina y legumbres, tabletas de chocolate, frutas confitadas, galletas, un botiquín de primeros auxilios con vitaminas, agua potable, 80 kilos de corned-beef y tampoco podían faltar 10 kilos de mate, además de otras provisiones. El 'Legh II' era un velero con dos mástiles y cuatro velas, de poco más de 9 metros de eslora armado en los astilleros Parodi en Tigre.

Tras 274 y días 38.000 kilómetros (20.420 millas marinas), pasando por innumerables tormentas y calmas chichas arribó a las costas de Buenos Aires el 8 de agosto de 1943 donde le esperaban más de 50.000 personas que lo recibieron como un héroe.

Vito Dumas falleció el 28 de marzo de 1965, víctima de un derrame cerebral. Como homenaje a su gesta varias calles y organizaciones en Argentina llevan su nombre. El Lehg II  se encuentra en el Museo Naval de la Nación Argentina.


Para saber más:
Los cuarenta bramadores, de Vito Dumas
Ciber Náutica
Historia y Biografias
Notimérica
ABC

sábado, 29 de septiembre de 2018

Crímenes aliados en la liberación de Sicilia

El 14 de julio de 1943 fue un día negro en la liberación de la isla italiana de Sicilia, dónde los aliados habían desembarcado el día 10.

En la mañana de ese día de verano el sargento estadounidense Horace T. West, al mando de un pelotón, llevaba a un grupo de prisioneros italianos y alemanes a retaguardia, tras ser capturados en la toma del aeródromo que defendían. A mitad de camino de su destino, cerca del pueblo de Bescari, el sargento West ordeno detenerse a la columna y con su ametralladora disparó a los prisioneros. Después se acercó a ellos y los fue rematando.


El aeródromo donde fueron hechos prisioneros los soldados asesinados por West fue recuperado, unas horas más tarde, por las tropas alemanas y los norteamericanos tuvieron que volver a pelear por el. Durante los combates por el aeródromo, la compañía al mando del capitán  John Compton perdió a doce de sus hombres por los disparos de unos francotiradores italianos. Cuando fueron finalmente capturados, Compton dio la orden de fusilarlos a todos, abandonándolos allí mismo,

Al día siguiente los cuerpos de los francotiradores italianos fueron hallados por un capellán militar que remitió un informe al general Omar Bradley, que a su vez lo transmitió al general Georgs S. Pattón. Patton opinaba que lo mejor era echar tierra sobre el asunto. Antes de lograr ocultarlos, dos corresponsales de guerra ya habían descubierto las matanzas. Los corresponsales no publicaron nada sobre ello, por "recomendación" de Patton.

A pesar del silencio promovido por Patton, Bradley decidió seguir adelante y juzgar a los dos responsables de los asesinatos. El sargento West y el capitán Compton fueron arrestados y juzgados. En el juicio Compton alegó que Patton les había incitado a no hacer prisioneros, fue absuelto. Ese mismo año murió en combate.
West fue condenado a cadena perpetua en una prisión en Estados Unidos. Sin embargo quedó confinado en el Norte de África. Un año después fue amnistiado. Se reintegró al combate y acabó la guerra licenciándose con honor.

Finalmente la matanza quedó impune y se desconoce el paradero de los cuerpos de los prisioneros asesinados.


Aquel triste 14 de julio los civiles tambien sufrieron la ira de los soldados norteamericanos. Todo ocurrió en el pueblo de Canicatti por culpa del jabón. Por la tarde los civiles, la mayoría mujeres y niños, se colaron en la fábrica de jabones Narbone-Garilli por un agujero en la pared. La gente iba con cubos para llenarlos con jabón líquido, muy preciado debido a la escasez de la guerra.
La policía militar norteamericana bajo las ordenes del teniente coronel Geroge H. McCaffrey, llegaron a la fábrica para evitar el saqueo, sin éxito. McCaffrey ordenó disparar contra la multitud para dispersarles, pero los soldados no obedecieron. El oficial sacó su pistola y comenzó a disparar contra los civiles, llegando a recargar hasta en dos ocasiones. Se estima que mató a unas veinte personas.

Los militares realizaron una investigación en la que McCaffrey dijo que tan solo resultaron heridos seis saqueadores mientras huían. Finalmente la investigación quedó en nada. McCaffrey murió en 1954.

Este hecho quedó oculto hasta 1998 cuando un investigador de la universidad de Nueva York lo hizo público. El investigador era Joseph S. Salemi, hijo de uno de los soldados testigos de la matanza, que le contó como un niño de unos 12 años murió por un disparo en el estomago.

Para saber más:
Metapedia
Foro Segunda Guerra Mundial
Es la guerra
Muy Historia, nº 83

sábado, 22 de septiembre de 2018

¿Los nazis eran de izquierdas o de derechas?

La embajada de Alemania en Brasil colgó en Twitter un vídeo educativo con la intención de explicar a los brasileños cómo la sociedad alemana vive el nazismo y el Holocausto. Pero poco más de un minuto del vídeo "Cómo se enseña historia en Alemania", generó una gran polémica en las redes sociales.

Unos niegan el Holocausto (yo no voy a entrar en ese debate), otros dicen que el Nacionalsocialismo era una ideología de izquierdas y quienes afirman todo lo contrario. La embajada respondió a los negacionistas: "El Holocausto es un acontecimiento histórico, con pruebas y testigos que se pueden encontrar en muchos sitios de Europa". Y aunque las autoridades alemanas postula que es una ideología de extrema derecha, hay quienes apoyan la tesis contraria. Otros afirman que el socialismo y en nazismo son hermanos y que quien sea de izquierda es estar a favor de los miles de muertes causadas por el comunismo y el nazismo en el mundo.


En Twitter leí esta pregunta: ¿Cuántas personas estarán discutiendo si el nazismo es de izquierda o derecha en este preciso momento?. Asi que, humildemente, quiero aportar algo de luz al debate.

Lo primero  es tener en cuenta el contexto en el que nacieron, el fascismo italiano y el nacionalsocialismo alemán. Ambos surgen después de la Primera Guerra Mundial, y ambos están en contra del socialismo marxista, que había tomado el poder en Rusia tras la revolución de octubre de 1917, pero también contra el capitalismo liberal que existía en la época. Por ese motivo existe esa confusión ideológica.
No era que el nacionalsocialismo fuera de izquierdas, pero tenía un punto de vista crítico en relación al capitalismo que era común al del socialismo marxista.

Los nazis proponían un tipo de socialismo nacionalista para Alemania, pero sin la perspectiva que tenía el marxismo de unir revoluciones en por todo el mundo. El proyecto del movimiento nazi quería una revolución social para los ciudadanos alemanes, a diferencia de los partidos de derecha de la época que tenían una cultura política anclada en el siglo XIX, con un diálogo en el que el pueblo estaba excluido.

El nacionalsocialismo de los años 30 sería complicado clasificarlo desde el punto de vista de la política actual. Los nacionalsocialistas rechazaban lo que era la derecha tradicional de la época y también a la izquierda que se estaba estableciendo. Se presentaban como una tercera vía política.

El hecho de incluir "socialista" en el nombre es uno de los principales argumentos utilizados en los debates de Internet que hablan del nazismo como un movimiento de izquierdas, pero no tenía nada que ver con el socialismo tal y como lo entendemos hoy. En origen se llamaban Partido Obrero Alemán y según algunos historiadores añadieron lo de "socialista" para alejar a los trabajadores de los comunistas.
Lo que si es importante en su nombre es el término "nacional". Eso es fundamental en el nazismo: la defensa de lo que es nacional y propio de los alemanes. La idea de defender el pueblo alemán ganó con la pérdida de territorios, la gran recesión económica y fuerte inflación que llegó tras la Gran Guerra y el Tratado de Versalles, y se convirtió en el centro del discurso del movimiento nacionalsocialista.


Las manifestaciones nacionalsocialistas eran claramente antimarxistas, de hecho los Camisas Pardas de las SA (tropas de asalto), se enfrentaban principalmente a los miembros del partido comunista alemán.

Otra cuestión. El nacionalsocialismo negaba la lucha de clases, como mantenía el socialismo, y sí una lucha a favor de los límites lingüísticos y raciales. De hecho, cuando los nazis llegaron a poder, en las escuelas enseñaban a los jóvenes que los judíos eran los creadores del marxismo y que, además de antimarxistas, debían ser antisemitas.
Para los nazis, los judíos representaban tanto el socialismo, Marx venía de una familia judía convertida al protestantismo, al igual que muchos bolcheviques, como al capitalismo financiero debido a que los judíos tenían una larga tradición de préstamos de dinero y de negocios. Resulta curioso que. aunque el Estado prometía interferir más en la economía para beneficio de los ciudadanos, la empresas privadas fueron las mayores beneficiadas con el régimen nazi. El movimiento nazi decía defender a los trabajadores, pero los sindicatos laborales desaparecieron, así como el derecho a la huelga, algo poco socialista, tal y como lo vivimos hoy.


A pesar de ser básicamente diferentes, hay rasgos comunes entre el nazismo y el régimen soviético de Stalin, como la propaganda, el culto al líder y el hecho de que ambos eran regímenes totalitarios, que legislaban y controlaban tanto la vida pública como la privada de los ciudadanos, algo que realizaban la Gestapo y el NKVD en Alemania y la Unión Soviética. Eran regímenes totalitarios, pero el totalitarismo puede estar de cualquier lado del espectro político. Existe el totalitarismo de derechas, como el nazismo y el fascismo; y a la izquierda, como el de la Unión Soviética.

Para saber más:
Embajada de Alemania en Brasil en Twitter
Independent
El Desconcierto
Aimo
Wikiwand
BBC
Libert and knowledge
Diario de México

jueves, 20 de septiembre de 2018

La amante del Eisenhower

El máximo responsable de las fuerzas aliadas en Europa, el general Dwight Eisenhower, encontró en una mujer del cuerpo auxiliar femenino, Kathleen Helen Mary Summersby, el apoyo sentimental para hacer frente a la gran responsabilidad a la que se enfrentaba.

Kathleen Summersby, era una bella e inteligente irlandesa que se alistó en 1939 en el Cuerpo Mecanizado de Transportes. Cuando los EE.UU. entraron en la guerra, Kathleen fue asignada como conductora de los mandos militares norteamericanos de mayor rango. Cuando Eisenhower llegó a Gran Bretaña se le asigno a la sargento conductora (que final de la guerra llegó a teniente) y un Cadillac.


En un viaje a Argel, saltó la chispa entre general y sargento, y no se separarían durante el resto de la guerra. Kathleen se convertiría, además de en su chófer, en confidente, secretaria personal y amante. Tan solo se separarían cuando Eisenhower debía regresar a los Estados Unidos, en dónde se reencontraba con su esposa Mamie.

Durante los abrumadores preparativos de la Operación Overlord, Kathleen estuvo siempre junto al general, que agradecía poder hablar con ella de cualquier cosa que no fueran temas militares. Cuando intentaron mantener relaciones sexuales por primera vez en Londres, el general no estuvo a la altura y en un segundo intento, cuando las operaciones del Día-D ya eran un éxito, tampoco cumplió.
Mientras, Eisenhower escribía a su mujer cartas en las que se quejaba de su soledad y que dedicaba todo su tiempo a las cuestiones militares que le mantenían alejado de cualquier tentación.


Finalizada la guerra, Eisenhower regresó a su patria llevándose consigo a Kathleen que obtiene la nacionalidad estadounidense. Aunque Eisenhower se planteó seriamente divorciarse de Mamie para casarse con ella, entendió que si quería tener una carrera política, debía terminar con la relación.
Nunca más se volvieron a ver y Eisenhower se convirtió en presidente, gobernando dos legislaturas. Aunque pudo acabar con la carrera política del general jamás hizo nada que pudiera perjudicarlo, lo que deja claro el amor y el afecto por el eran reales. Kathleen se casó en 1952 con un corredor de bolsa, pero el matrimonio no duró mucho y acabaron divorciándose.

La relación se mantuvo oculta hasta un año después de la muerte de Kathleen Summersby, en enero de 1975, cuando se publicaron sus memorias,"Past Forgetting: My Love Affair with Dwight Eisenhower".

Para saber más:
Exordio
Past Forgetting: My Love Affair with Dwight Eisenhower  de Kay Summersby y Barbara Wyden.
Los Angeles Times
Armchair Deneral
Curiohistoria
La Segunda Guerra

martes, 11 de septiembre de 2018

Los Ritchie Boys

Antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial miles de alemanes y austriacos huyeron de la Alemania nacionalsocialista, tras la entrada en vigor de las Leyes de Nüremberg de 1935 que retiraba los derechos de ciudadanos a los judíos y la Noche de los Cristales Rotos (Kristallnacht) de 1938.

En los EEUU, más de 15.000 jóvenes alemanes refugiados, unos dos mil de ellos judíos, decidieron alistarse como voluntarios en el ejercito estadounidense para luchar contra Hitler.
Gracias a su perfecto conocimiento del alemán, a dos mil de ellos se les entrenó secretamente en Camp Ritchie, situado en las montañas en el estado de Maryland (de ahí su nombre).
Nadie conocía mejor la cultura y psicología de los nazis como estos emigrados alemanes.


Se les entrenó en los todos los métodos de inteligencia y contrainteligencia, así como en investigación e interrogatorios y en guerra psicológica. Sus operaciones comenzaron en 1942, encuadrados en unidades de combate, particularmente en la 82ª División Aerotransportada y el 3er Ejército de Patton, para obtener la información de primera mano interrogando a los soldados y oficiales recién capturados. Más de la mitad de los informes de inteligencia que tuvieron los aliados fueron fruto del trabajo de los Ritchie Boys.

Estos soldados peleaban en dos guerras: primero con los norteamericanos y luego su propia guerra, más personal, especialmente los judíos.


Finalizada la guerra, muchos de los Ritchie Boys permanecieron en Europa para colaborar con las autoridades aliadas en los servicios de traducción y tareas de desnazificación. En los juicios de Nüremberg jugaron un papel de gran importancia. Habiendo sido miembros de la inteligencia militar se les prohibió terminantemente hablar de su papel durante la guerra. Por su importante aporte al esfuerzo de guerra no se les rindieron homenajes ni fueron recibidos como héroes. Incluso llegaron a sufrir rechazo por ser alemanes.

Algunos de los destacados de este impresionante grupo fueron Werner Angress, quien, sin el entrenamiento adecuado, saltó en paracaídas en Normandía con la 82ª Aerotransportada el Día D; y Victor Brombert, que aportó importante información para el contraataque en la Batalla de las Ardenas. Otros fueron de los primeros en llegar a los campos de concentración alemanes.

Werner Angress
A día de hoy la importancia en el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial de los Ritchie Boys es muy poco conocida. Tomaron parte en las principales batallas que se desarrollaron en el frente del Oeste, recogiendo valiosa información sobre el enemigo.

Para saber más:
Sons and Soldiers, de Bruce Henderson
Bruce Henderson
La Vanguardia
Kirkus

sábado, 1 de septiembre de 2018

El último de Los Cosacos de La Nueve

A orillas del Mediterráneo, en el cuartel de Carabineros de Adra/Roquetas de Mar, nació Rafael Gómez Nieto el 29 de enero de 1921, el último superviviente de La Nueve, la primera compañía que entró en París para liberar la capital francesa de la ocupación nazi. Los nombres que portaban los semiorugas blindados (Half-Track) de los hombres del general Leclrec dejaban claro de dónde venían: Guadalajara, Brunete, Madrid, Teruel, Ebro, Guernica, Santander. Todos nombres de batallas de la Guerra Civil Española, que aquellos 146 soldados, con la bandera republicana española cosida en su uniforme, habían perdido pero que ahora estaban ganando en la liberación de Europa del fascismo.  

Después de vivir 10 años en Cáliz y otros 4 en Madrid, cuando estalló la Guerra Civil Española en julio de 1936 a Rafael y a su familia les pilló en Badalona y con 17 años fue movilizado como todos los de la llamada "Quinta del Biberón" sirviendo como Carabinero Ciclista. Al acabar la guerra tuvo que cruzar la frontera Francesa para terminar a empujones y culatazos de soldados senegaleses en el campo de Sait-Cyprien (Barcarés). Su padre, también carabinero, se encontraba en el campo de Arglés-sur-Mer. Tras cuatro meses del malvivir en el campo, se las arregló para abandonar el campo reclamado por un tío suyo que vivía en Oran, Argelia Francesa, con papeles falsos. Allí se reencuentra con su familia. Mientras su padre se dedica al mercado negro, Rafael aprende el oficio de zapatero.


Rafael en la inauguración de los Jardines de los Combatientes de La Nueve, en Madrid
Después de que los Aliados desembarcaran en el norte de África Rafael decide alistarse en los Corps Franc D'Afrique (Cuerpos Francos de África), un cuerpo regular destinado a reunir a combatientes franceses y no franceses para unirse a de De Gaulle. Gran parte de los que lo conformaban eran españoles. Con los Cuerpos Francos luchó en Túnez, donde liberaron la ciudad de Bizerta.
En mayo de 1943 Philippe Leclerc forma una división blindada de la Francia libre, la 2ª DB (Deuxième division blindée). Ese verano Rafael llega a Djijelli, donde está destinada la división y va a parar a la 9ª compañía, formada casi en su totalidad por compatriotas. Conocida como "La Nueve" o "La Novena", al mando del capitán francés Raymond Dronne. Durante su estancia en África estuvo junto a Amado Granell y fue el conductor del Jeep "La Raleuse" (La Gruñona).

Mientras se encontraban acantonados en el Norte de África reciben material nuevo de manos de los norteamericanos. Así que, según la tradición del ejército francés de poner nombres a sus vehículos, los componentes de La Nueve deciden ponerles nombres de gran significado para ellos. La mayoría de sus Half-Traclks reciben nombres de batallas de la Guerra Civil, como Guadalajara, Brunete, Madrid, Teruel, Ebro, Santander o Guernica. Granell consiguió cinta con los colores de la bandera de la Segunda República Española pero los mandos franceses no permitieron que lo llevaran en el hombro. Muy probablemente lo llevarían cosido en el interior de sus chaquetas. A los mandos del Guernica estaba Rafael y con el llegaría hasta París. Tras París conduciría el "Don Quichotte" hasta llegar a Estrasburgo.


Rafael (primera fila a la derecha) en el Don Quichotte
Mientras se combate en Normandía, la 2ª DB con el material nuevo y flamantes uniformes americanos, abandona el norte de África hacia Gran Bretaña en el Franconia, desembarcando en Escocia, donde fueron recibidos por una banda de gaitas y con los kilts tradicionales, algo chocante para los rudos soldados de La Nueve. En Pocklington se entrenaron para luchar en Francia.

Cantando "La Cucaracha", por la lentitud con la que se produjeron las operaciones de desembarque, La Nueve desembarca en la playa de Utah el 4 de agosto de 1944 como parte del III Ejército estadounidense del General Patton. Pronto entrarán en acción en territorio europeo.

Tras diversas escaramuzas, tuvieron el primer golpe duro en Eccouché (12 de agosto), donde se vieron rodeados por fuerzas alemanas de las SS y en el que cayeron varios españoles. Tras los combates tenían 129 prisioneros alemanes.

Rafael y el resto de La Nueve era la punta de lanza por su experiencia de combate adquirida desde la Guerra Civil Española, así que cuando estaban cerca de París, no podían creer que el general Patton ordenara parar el avance y que el mando aliado quisiera rodear la ciudad. Por ello el 24 de agosto el general Leclerc ordena al capitán Donne entrar en la capital: 
Dronne vaya hacia París, entre en París, pase por donde usted quiera, diga a los parisinos que no pierdan el ánimo, que mañana por la mañana toda la división estará en París. 
La Nueve y sus half-tracks entran por la puerta de Italia, pasan el puente de Austerlitz y los muelles del Sena y, a las nueve y veinte de la noche, llegan al ayuntamiento donde son recibidos por las autoridades, momento inmortalizado por el diario Liberation.

Tras diversas escaramuzas por la ciudad, tomar la central telefónica, cambiar la bandera en la embajada de España por la tricolor (por lo que Franco entró en cólera) y pasar la noche cantando "Ay Carmela" frente al ayuntamiento, al día siguiente Rafael tiene el honor de formar parte de la escolta de De Gaulle por los Campos Elíseos donde dará su famoso discurso en el que olvidará a los españoles. 
Rafael y sus compañeros, disfrutan de unos inolvidables días de descanso en un bosque a las afueras de la ciudad, donde son tratados como héroes y son visitados por muchas chicas y refugiados españoles.


El "Guernica" por los Campos Eliseos
La guerra continúa y La Nueve se pone en marcha a mediados de septiembre en dirección a Alsacia. El 23 de noviembre liberan Estasburgo. En Colmar también sufrieron importantes bajas, muchas por el intenso frío. A continuación cruzó el Rin y se tuvo que detener debido al intenso frío en su camino hacia Múnich. Acabado el invierno se puso en marcha de nuevo llegando el 5 de mayo de 1945 al Nido del Águila, en Berchtesgaden. Rafael aún conserva un juego de té y una cámara fotográfica "requisadas" en el refugio de montaña de Adolf Hitler. Ya solo quedan 16 de los que desembarcaron en Francia.

El 10 de agosto de 1945, Rafael es desmovilizado y decide volver a Orán donde continúa con su oficio de zapatero. Durante la guerra de Argelia es nuevamente movilizado para realizar tareas de vigilancia en edificios públicos y fábricas. En Argelia se casó con Florence y tuvo cuatro hijos. En 1955 decide cerrar su tienda y dirigirse a Estrasburgo donde reside un tío suyo que había formado parte del Maquis. Desde entonces reside en la Rue Emile Picard de la comuna de Longolshein a las afueras de ciudad alsaciana que el ayudó a liberar.


Rafael y su esposa Florence en 1949
Rafael Gómez, recibió la Legión de Honor en 2012, gracias al apoyo de Evelyn Mesquida, autora de un libro sobre la historia de La Nueve, y presidenta de la Asociación 24 Août 1944 que defiende su memoria. Igualmente ha recibido diversos homenajes como el de París en 2015 y el emotivo realizado el 27 de abril de 2017, con la inauguración de los Jardines de La Nueve en el barrio madrileño de Ciudad Lineal. 

Con sus 97 años, Rafael es un jubilado modesto que no da importancia a la gesta que vivió junto a sus compatriotas: "Hicimos lo que teníamos que hacer, era nuestra obligación", me dijo aquel 27 de abril, cuando pude estrechar su mano.
Nadie de su familia conocía qué había hecho Rafel durante la guerra hasta que Evelyn Mesquida empezó a investigar para escribir su libro "La Nueve. Los españoles que liberaron París".

Gracias a mi buen amigo Jesús Gago por su ayuda para realizar este artículo y a los miembros de la Asociación Histórico-Cultural Los Cosacos de “La Nueve”. Sois una gente estupenda. Besos especiales para la Rochambelle, Carmen Lorenzo.

Para saber más:
La Nueve, Los españoles que liberaron París, de Evelyn Mesquida
La Última gesta, de Secundino Serrano
Almeria: Cinco historias necesarias, de Alfonso Viciana

sábado, 4 de agosto de 2018

La cinta Hachimaki

La imagen más icónica de un kamikaze es la de un piloto japonés colocándose en la frente una cinta con el Sol Naciente, símbolo del Imperio del Japón.


A esta cinta, que tiene su origen en los Samurais, que la usaban para para evitar que el cabello o el sudor les taparan los ojos durante el combate, se la conoce como Hachimaki (de hachi, que se traduce como frente y maki, que significa cinta) y formaba parte del ritual que los kamikazes realizaban antes de su última misión.
En el ritual los pilotos suicidas tomaban sake, el licor de arroz tradicional japonés, y se colocaban la Hachimaki con el símbolo del Sol Naciente en la frente para, según sus creencias, estar protegidos de los malos espíritus que les impedirían llevar a buen termino su misión al mismo tiempo que les infundía el valor necesario para cumplir su misión.
Quien alentó esta tradición entre los kamikazes fue el Almirante Soemu Toyoda, comandante en jefe de la Armada Imperial Japonesa, que escribió en las primeras quince Hachimaki: “El Trueno de Dios”.
Además de la cinta Hachimaki, los pilotos se colocaban el Sennin-bari, o cinturón de las mil puntadas, cada una cosida por una persona diferente, con el deseo de éxitos en la misión. Tambien solían llevar banderas japonesas con inscripciones de buena suerte de la familia y de los amigos, ambos entregados a los pilotos en el último encuentro familiar.


Contrariamente a esa imagen que tenemos de los kamikazes como unos elegidos, no sólo estos pilotos llevaban la Hachimaki en la cabeza y no solo ellos bebían sake antes de la misión.
Trabajadores, estudiantes o mujeres tambien los usaban, y siguen usando, como representación del esfuerzo y la constancia, en la convicción de que le daría fuerza para superar su trabajo, un examen o el parto. En estas cinta se suele ver algún símbolo o palabra relacionados con la voluntad o la constancia y la voluntad del portador de conseguir el éxito en su empeño.


En Japón, dice la tradición, que la Hachimaki favorece la concentración y es un amuleto de buena suerte. Tambien se utiliza en las fiestas tradicionales para los diferentes grupos participantes. Algo así como los pañuelos de las peñas en algunos pueblos de España,

Para saber más:
Getty Images
GEHM
War Relics

domingo, 29 de julio de 2018

Lee está hoja y pásala a tu compañero

La 250 División de la Wehrmacht, más conocida como la División Azul española por estar creada principalmente por la Falange Española, luchó en el frente del Este. La división se formó como apoyo de España a Hitler por su ayuda durante la Guerra Civil al bando de los sublevados. En los campos de batalla de Rusia dejaron su vida 4954 españoles.

Durante los combates en la zona de Leningrado los soviéticos lanzaron octavillas que instaban a los soldados de la División Azul a la rendición:
Lee esta hoja y pásala a tu compañero.
El Gobierno de la U.R.S.S.
observa estrictamente todas las leyes internacionales en relación con los prisioneros de guerra. De acuerdo con la decisión del Gobierno Soviético Nº 1.798 del 1 de julio de 1.941, y la orden del comisario de defensa de la URSS Stalin, nº 55 del 23 de febrero de 1.942, a todo el que se entrega prisionero, el Ejército Rojo le garantiza la vida y el regreso a la patria después de terminada la guerra.
Todos los prisioneros están alojados en campos especiales, visitados por representantes de la Cruz Roja Internacional. Los campos para los prisioneros de guerra españoles están situados en regiones de clima templado.
La jornada de trabajo para los prisioneros es de 8 horas. El trabajo es pagado.
A los prisioneros de guerra españoles en la URSS se les da 3 comidas calientes al día, 400 gramos de pan, para los que trabajan 800 gramos, 300 gramos de verduras y patatas, embutidos, carne, pescado, azúcar, té y tabaco.
Los prisioneros tienen derecho a mantener correspondencia con sus familiares a través de la Cruz Roja Internacional.
Esta hoja sirve de salvoconducto para ¿pasarse? al Ejército Rojo.
A pesar del ofrecimiento apenas 75 divisionarios desertaron para pasarse al ejército rojo.


Para saber más:
Hermandad Nacional de la División Azul
Memoriablau