domingo, 30 de diciembre de 2018

Cuando el Vesubio se alió con Mussolini

La última erupción del Vesubio, el mítico volcán italiano, tuvo lugar el 18 de Marzo de 1944, pocos meses después de la llegada de las tropas norteamericanas a la ciudad de Nápoles.

A consecuencia de la expulsión de lava y gran cantidad de ceniza y ante el temor a los flujos piroclásticos, el día 22 se evacuó el aeródromo de Pompeya en Terzigno, que se encontraba a escasos kilómetros de la base al Este del volcán.

En el volcán había un observatorio, el Osservatorio Vesuviano, para prevenir esta clase de desastres, pero tras la ocupación aliada parte del personal fue despedido por estar relacionado con el fascismo y el resto del personal, junto a su director Giuseppe Imbò, solo disponía de una sala del observatorio. El resto había sido ocupado por una estación meteorológica aliada. Por este motivo no se pudo actuar antes, a pesar de que desde el día 17 se registraron temblores en la zona.

Debido a la gran cantidad de cenizas en suspensión, la proximidad de la lava y por la posible inminencia de una catástrofe como la ocurrida en la romana Pompeya en agosto del año 79, los norteamericanos se vieron obligados a abandonar ochenta y ocho bombarderos medios North American B-25 Mitchell del 340 Grupo de Bombardeo de la fuerza aérea (USAF), con la esperanza de poder recuperarlos con posterioridad.

Cuando la violencia del volcán y el flujo de lava remitió el día 29, las tripulaciones de los B-25 regresaron y descubrieron un espectáculo desolador: la base estaba arrasada y los ochenta y ocho bombarderos destruidos por los materiales arrojados por la erupción. Parecía como si el volcán se hubiera aliado con Mussolini.

Tras el desastre se decidió desmantelar el aeródromo trasladar lo que se pudo recuperar a Paestum. Casi todos los aparatos quedaron irrecuperables.

En esta erupción tambien fueron destruidas las poblaciones de San Sebastiano al Vesuvio, Massa di Somma y parte de San Giorgio en Cremano y costó la vida a 26 personas, algunas de las cuales fueron a consecuencia del estallido de un depósito de agua. No hubo más bajas entre la población ya que días antes se sabía de la inminente erupción.

La ceniza llovió sobre Salerno, a 28 kilómetros de distancia.

Actualmente viven más de 3 millones de personas cerca del Vesubio lo que lo convierte en uno de los volcanes más peligrosos del mundo.

Algunas de las imágenes de esta última erupción se utilizaron en la película "La guerra de los Mundos" (The War of the Worlds) de 1953.


Para saber más:

viernes, 21 de diciembre de 2018

Kempeitai, la Gestapo nipona

Inicialmente creada como un cuerpo de policia militar de élite hacia el final del siglo XIX a imagen de la Gendarmería Nacional francesa, con el tiempo el Kempeitai se fue transformando en una temible y cruel fuerza de seguridad del estado japonés.

Sus atribuciones iban mucho más allá de las puramente de la policia militar. Algunas de sus funciones era, por ejemplo, encargarse del control del reclutamiento obligatorio.

La función más temible era el espionaje y el contraespionaje, entrando en constante conflicto con la llamada "Policía del Pensamiento", la Tokko, que se encargaba de la represión de las acciones de agitación dentro del imperio japonés. El Kempeitai tambien tenia su propia Tokko interna. Tras el pacto tripartito el Kempeitai estableció enlaces de colaboración con los servicios secretos alemanes e italianos.

Japón estaba tan militarizada cuando estalló la Segunda Guerra Mundial que en la mayoría de los casos el Kempeitai tenía prioridad sobre sobre el resto de los servicios de policía, hasta la Tokko, pues un gran número de delitos o faltas entraban en la jurisdicción militar. En Japón estaba controlada por el Ministerio del Interior y en los territorios ocupados por el Ministerio de la Guerra.

Donde ejerció más control y crueldad fue en los territorios ocupados, especialmente en Corea y China.

Controlada por el que en 1941 fuera nombrado Primer Ministro, el General Hideki Tojo, el Kempeitai era omnipotente y podía disponer de la vida y la muerte de cualquier persona fuera civil o militar.

El Kempeitai tenía tal poder que podía arrestar a los oficiales del más alto rango dentro del ejército. Bajo el poder de Tojo, el Kenpeitai redujo a Japón a un Estado policial.

Los Kempei, que vestían uniforme militar convencional y solo se los distinguía por un brazalete y una insignia de una estrella en forma de flor rodeada de hojas, que se llevaba detrás de la solapa en su ropa de civil. Tenían un manual de actuación que permitía claramente el uso de la tortura "cuando todo lo demás no funcione" pero en realidad recurrían a los métodos de tortura de forma sistemática hasta que el sospechoso confesaba o moría.

Muchos de los infelices que cayeron a manos del implacable Kepeitai murieron bajo el filo de las katanas de los oficiales kempei, como crueles victimas del "bushido", el código de honor de los samuráis. Un código que tambien fue llevado al extremo por los Kamikazes.

Otra de las crueles actividades que realizaba era controlar los burdeles del ejército, en los que obligaban a prostituirse a las mujeres de los territorios ocupados, a las que llamaban eufemisticamente "Mujeres de Confort".

Su crueldad les llevo también a realizar atroces experimentos médicos con civiles y prisioneros de guerra. La cruel Unidad 731 formaba parte del Kempeitai.

Cuando fue desarticulado y desarmado finalizada la Segunda Guerra Mundial, se estima que el Kempeitai lo formaban más de 36.000 kempeis. Tambien utilizaron a un importante número de auxiliares de los territorios ocupados.

Para saber más:
Kempeitai: Japan's Dreaded Military Police, de Raymond Lamont-Brown
Exordio
1 y 2 GM
Spanish People
Military History Now
The Pacific War Online Encyclopedia

domingo, 9 de diciembre de 2018

Lectura recomendada: Los Horcher

Durante décadas, han aparecido multitud de historias alrededor de la familia Horcher. Historias que no solo hablan de su excelente gastronomía y su exquisito servicio, si no tambien de historias de espías y conspiraciones en el Madrid de posguerra, convertido en una pequeña Berlín. En este 2018 se han cumplido 75 años del mítico restaurante Horcher.

Los Horcher
En la novela histórica "Los Horcher", Elisabeth, la bisnieta del fundador, desvela la fascinante historia y los entresijos de una de las sagas hosteleras más emblemáticas de Madrid y lo hace a través de sus recuerdos fotografías del archivo familiar, con la colaboración de la escritora madrileña Mª Ángeles López de Celis.

La novela, publicada en octubre por La Esfera de Los Libros, cuenta en sus 300 páginas la historia de la Europa del siglo XX a través del diario de una judía alemana llamada Esther Zickerman. Elisabeth, fascinada por conocer la historia de su familia comienza a leerlo y descubre como sus páginas desgranan la historia entrelazada de los Goldman y los Horcher, desde la Primera Guerra Mundial, pasando por el régimen nazi y la persecución a los judíos, hasta la Segunda Guerra Mundial y el asentamiento de la familia en la capital de España.

Gustav Horcher siempre soñó abrir un restaurante en Berlín y su sueño se cumple en 1904. Desde el restaurante de la Martín Lutherstrasse, próxima a la Postdamer Paltz hasta hoy han pasado cuatro generaciones y 114 años de negocio familiar. En 1943, con la Segunda Guerra Mundial en pleno auge, Otto Horcher se traslada en un tren alquilado por el mismo, en el que viajaron desde Berlín, pasando por París, con su familia, todo los enseres y los empleados del restaurante, entre los que había varios judíos; hasta llegar a Madrid, donde hay escasez, cartillas de racionamiento y estraperlo, para reabrir un negocio de alta cocina que se convirtió en un lugar de encuentro de toda clase de personajes, artistas, miembros de casas reales, empresarios, políticos y espías.

Otto Horcher en los años 40
Muchos de los protagonistas de la historia del siglo XX han pasado por los salones de los restaurantes Horcher que partiendo de Berlín, se han ido abriendo en Viena, Londres, Oslo, Riga, Tallin, Lisboa y el de Madrid.

Entre sus comensales se encontraban Salvador Dalí y su esposa Gala, Charlie Chaplin, así como Sofia Loren, John Wayne, Burt Lancaster o el escritor Ernest Hemingway. La realeza de toda Esuropa ha pasado por sus salones exquisitamente decorados. Para los Horcher cualquier cliente siempre ha sido bienvenido y aunque en los años de la Segunda Guerra Mundial comían en su restaurante, tanto alemanes como ingleses. Los abuelos de Elisabeth no eran simpatizantes nazis, ni en Madrid ni en Berlín.

Una novela histórica, de amena lectura, que nos atrapa en la historia de una familia y la historia del Siglo XX, con algunas pinceladas de ficción. Como guinda del pastel, el libro incluye un buen número de las recetas de sus platos más característicos. Muy recomendable.

Para saber más:
La Esfera de los Libros
Vanitatis
Horcher
El Mundo
El Confidencial

viernes, 30 de noviembre de 2018

Cultura y espionaje en el British Council de Madrid durante la Segunda Guerra Mundial

Francia acaba de ser ocupada. Es un momento dulce para la Alemania nazi, que ha conquistado prácticamente toda Europa. Solo queda Gran Bretaña para combatirla.

British CouncilEs muy necesario que países afines a los nazis y los fascistas alemanes e italianos, no participen activamente en el conflicto. Es imprescindible ampliar las zonas de influencia británicas. Precisamente por ello, y porque en territorio de la península ibérica se encuentra Gibraltar, un importante enclave británico fundamental para controlar el paso de barcos a través del Estrecho, España es un punto de vital importancia estratégica.

En ese contexto, en el verano de 1940, aparece en Madrid el British Institute, ahora British Council. El artífice de este proyecto es Walter Starkie, un católico irlandés que, aprovechando su reconocido hispanismo, su amistad con el duque de Alba (embajador en Londres) y su puesto como Académico Correspondiente en la RAE, lo establece en el 17 de la calle Mendez Nuñez, junto al madrileño parque de El Retiro y próximo al Hotel Ritz que se había convertido en un nido de espías.

British CouncilEl British Council nació en 1934 para fomentar la cultura británica, la lengua inglesa y las relaciones culturales por todo el mundo y con esa idea Walter Starkie empieza a trabajar en el Madrid de la posguerra, intentando atraer a personas influyentes en el régimen de Franco poco afines al fascismo que controlaba Europa para evitar la entrada de España en la guerra. Pero tras esa fachada de cultura británica y enseñanza del inglés se esconden otras actividades encubiertas.

Durante la Segunda Guerra Mundial España era un nido de espías y lugar de paso para un buen número de personas que huyen de la guerra y las deportaciones. Starkie quiere tomar partido en la lucha contra los nazis y a través del club social, el colegio y la academia comienza a fomentar la influencia británica en la capital española, para ello el embajador británico lo nombra agregado cultural. Con la colaboración de Margarita Taylor, la propietaria del emblemático y ya desaparecido salón de té Embassy, del Paso de la Castellana y Eduardo Martínez Alonso, el médico del colegio y de la embajada británica organiza una serie de rutas de escape clandestinas para sacar de España a huidos de los nazis, principalmente judíos.

Embassy
Quien organizaba las vías de escape era el doctor Eduardo Martínez Alonso que como médico de la Embajada británica, sacaba a presos del campo de concentración de Miranda de Ebro, que atravesaban ilegalmente la frontera francesa, los llevaba a Madrid, donde se alojaban en el mismo British Council, en casas del grupo, o en los sótanos de Embassy, luego cruzaban la frontera con Portugal, por Galicia.

Durante el resto de la guerra lograron salvar varios miles de personas a pesar de que Martínez Alonso poco después de casarse, tuvo que huir por una de sus mismas rutas hacia Portugal e Inglaterra, perseguido por la Gestapo.

El club social tambien fue una importante fuente de información, ya que a el acudían personalidades de la época y por supuesto espías de ambos bandos que también frecuentaban el salón Embassy.

Quiero dar la gracias a Marina Pérez de Arcos por la información obtenida durante la mesa redonda y el desayuno informativo "El British Council y la Segunda Guerra Mundial: lenguaje, cultura y espionaje" que nos ofreció en la sede del British Council en Madrid (28/09/2017) y a su director Andy Mackay.

Articulo anteriormente publicado en la web de la Asociación Sociocultural Cincuentopía, donde colaboro habitualmente con una la sección El Cine y la Historia.

Para saber más:
Yo fui al Británico, editado por el British Council y JdeJ Ediciones
British Council
El Confidencial
El Diario.es
Biografías y Vidas

lunes, 19 de noviembre de 2018

Mussolini y el renacer del Imperio Romano

En 1919 ya había acabado la Primera Guerra Mundial, el Tratado de Versalles había dejado a Italia ultrajada al no verse complacida en sus pretensiones expansionistas a costa los derrotados y por otra parte el país se encontraba en crisis. En ese contexto, Mussolini, de origen socialista, fundó los “Fasci Italiani di Combattimento”, una organización que usaba como emblema los fasces romanos, un haz de varas de metro y medio de longitud con un hacha en la parte alta. El hacha personificaba la justicia y el haz de varas, la fuerza.

renacer del Imperio Romano
En 1921, tomando como base los Fasci Italiani di Combattimento, Mussolini creó el Partido Nacional Fascista, que en el mes de octubre se hizo con el poder, tras la Marcha sobre Roma, cuando el rey Víctor Manuel III nombró a Mussolini jefe de gobierno. Poco a poco Mussolini se fue apropiando de todos los poderes del estado, convirtiéndose en dictador vitalicio, como ya lo hiciera dos mil años antes Julio César. Mussolini se presentaba como el heredero de Augusto, adoptando el nombre de Duce (líder) como un antiguo césar.

Desde sus Fasci Italiani di Combattimento instituyó como saludo fascista el saludo romano, que también asumieron los nazis alemanes y los falangistas españoles, llegando a ser un saludo obligatorio en Italia. Para Mussolini, el Imperio Romano era una forma suprema de civilización:“Roma es el corazón palpitante, el espíritu vivo de la Italia imperial que soñamos”, “solo los italianos pueden llamarse descendientes legítimos de Roma. Esto, que es un orgullo, no debe ser un orgullo pasivo”, afirmaciones claramente representadas en la propaganda del estado y resumido en el término “romanità”. Para promover la romanità se creó el Instituto di Studi Romani, que presentaba al fascismo como la continuación natural del Imperio. En 1937 la institución organizó la “Mostra Augustea de la Romanità” en el segundo milenario del nacimiento de Augusto. La exposición contaba la historia del Imperio mediante reconstrucciones que exaltaban su poder militar y la inmortalidad de la idea de la  Roma imperial y su renacimiento en la Italia fascista, que ya fue proclamado por Mussolini el 9 de mayo de 1936.

renacer del Imperio Romano
El fascismo italiano se embarcó en diferentes proyectos arqueológicos en la zona monumental de Roma, pero con poco acierto, destruyendo en muchos casos importantes edificios medievales. Para Mussolini era muy importante la conservación y restauración de los monumentos que glorificaran la Roma de los cesares, marginando y eliminando los restos de las épocas consideradas decadentes. En 1925 afirmó que: En cinco años Roma debe parecer maravillosa a todo el mundo: vasta, ordenada, potente como fue en tiempos del Imperio de Augusto […]. Todo aquello que haya sido construido durante los siglos de decadencia debe desaparecer. […] Los monumentos milenarios de nuestra historia tienen que parecer gigantes en su necesaria soledad.
El vasto programa de reforma urbana debía culminar en la Esposizione Universale de Roma en 1942, pero lo impidió la Segunda Guerra Mundial.

La ciudad sufrió serias modificaciones urbanísticas como la creación de la Via dell´Impero y la Via del Mare arrasando con ello la colina de la Velia y los alrededores del Coliseo, solo para realizar desfiles y ceremonias emulando la antigua gloria de Roma. Otro ejemplo es el proyecto de Armando Brasini  para aislar el Panteón de Roma. El proyecto formaba parte de la “Via Mussolini”, una gran avenida que iría desde el Mausoleo de Augusto hasta el Coliseo y que derribaba la casi totalidad del centro de Roma para aislar los monumentos de la Antigüedad. También se ordenó construir magnos edificios de inspiración clásica. Este proceso es aun visible en la actualidad, como es igualmente evidente en el resto de los gobiernos totalitarios del siglo XX, donde el espacio urbano se convierte en escenario de ritos, coreografías y desfiles militares.

renacer del Imperio Romano
Inauguración de la Via dell´Impero
Con el fin de devolver a Italia el antiguo esplendor militar de Roma, el Duce se embarcó en una política expansionista que comenzó con la ocupación de Etiopía en 1935.
En un discurso Il Duce dijo:
Esta es la época en la que es necesario sentir el orgullo de vivir y combatir. Roma es nuestro punto de partida y de referencia, nuestro símbolo común, nuestro mito. Nosotros soñamos con la Italia romana, sabia y fuerte, disciplinada e imperial.
En 1939 invadió Albania y pocos meses después lo intentó con Grecia. Debido a que el ejército italiano no estaba debidamente preparado para una campaña de esa magnitud y al contraataque griego apoyado por los británicos, los italianos tuvieron que retroceder abandonando gran parte de los territorios conquistados de Grecia y Albania. A finales de 1940 Hitler tuvo que acudir en rescate de su amigo Mussolini. Tras la derrota en El Alamein el esplendor imperial en el Mediterráneo que quería crear el Duce resulto no ser más que un espejismo.

Cuando los aliados invadieron Italia a mediados de 1943 el fin del añorado Nuevo Imperio Romano estaba definitivamente decidido. En julio, un golpe de estado expulsa a Mussolini del poder y es detenido. Tras pasar por diversos lugares, termina en el Gran Sasso donde fue rescatado por un grupo de paracaidistas alemanes enviados por Hitler y creó una pantomima de república fascista en el norte de Italia, la República Social Italiana. Cuando los aliados se acercaban peligrosamente a Saló, donde estableció su república, decidió huir a la protección de Hitler. En su huida fue capturado por partisanos y ejecutado junto con su amante, Clara Petacci y su cadáver expuesto vilmente en la marquesina dce una gasolinera de Milán. Su final no fue el de un César Imperator, como había deseado. De este terrible modo acabó el sueño de una nueva Roma Imperial en el siglo XX.

Para saber más:
Augusto y Mussolini: la presencia de la antigua Roma en la Roma fascista, de Samuel Amaral
La Italia imperial, ‘¿realidad de mañana?’: Roma y la ‘Romanità’ en los discursos de Benito Mussolini anteriores a la proclamación del Imperio (1915-1933), TFG de Fernando Rodríguez Martínez
Revista Diagonal
Roma Antiqua
El País
El Español

lunes, 12 de noviembre de 2018

La Escalera de la Muerte de Mauthausen

Mauthausen, a orillas del Danubio, un pueblo de origen medieval en Austria, fue elegido para instalar el único campo de concentración del III Reich de nivel III; una clasificación para presos considerados "escasamente reformables" por la autoridades nazis. Por Mauthausen pasaron 200.000 presos.

Escalera de la Muerte
El principal motivo por el que fue elegido este emplazamiento fue que en las proximidades del pueblo se encontraban varias canteras de granito, como la Wiener Graben. A Himmler, que recientemente había creado la Deutsche Erdmund Steinwerke (Compañía Alemana de Tierra y Piedra) le pareció el lugar ideal para surtir a Alemania del granito necesario para las megalómanas construcciones de Hitler y su arquitecto Albert Speer. De este modo el campo lograba dos objetivos: el trabajo esclavo de sus enemigos y acabar con ellos, exterminándolos.

El trabajo en las canteras era el más duro. Se hacían larguísimas jornadas de trabajo picando piedra a la intemperie, mal vestidos, sufriendo continuos maltratos por los kapos y con una alimentación escasa que en pocas ocasiones llegaba a las 1.500 calorías cuando lo necesario sería al menos de 3.500. Ese agotador trabajo era una condena a muerte por la que los presos no duraban más de seis meses.
Los internos morían por agotamiento, enfermedad, accidente o directamente eran victimas de los SS o los kapos. Los kapos eran brutales, actuando en ocasiones peor que los guardianes de las SS para justificar su posición. Podían torturar y matar con total libertad, así que la supervivencia prácticamente dependía de ellos. Mauthausen tenía, además, un horror añadido: una empinada escalera de granito. La Escalera de la Muerte.
Escalera de la Muerte
La cantera se hallaba a menos de un kilómetro del campo de concentración. La explotación, a cielo abierto, tenía una escalera de piedra por la que se accedía. Al principio era una rampa con 140 escalones resbaladizos y de corte muy irregular. En 1943 llegó a tener 186 peldaños.
Los presos tenían que subirla de diez a doce veces al día. Lo hacían con una mochila de madera a la espalda en la que cargaban bloques de granito de hasta 40 kilos. El trabajo era extenuante. Los presos agotados y apaleados por los kapos, resbalaban y se caían, sufriendo graves heridas y hasta la muerte.
Si a algún preso se le caía la piedra, esta podía arrastras a los que le seguían, causando más victimas que podían morir por sus heridas ya que ir a la enfermería era ir camino de la muerte y el crematorio. Cuando los presos entraban en el campo se les decía: "Entráis por esta puerta y saldréis por la chimenea".

El final de la larga escalera daba a un precipicio que fue la tumba de cientos de presos. Unos se suicidaban lanzándose al vacío, pero muchos otros eran victimas de los propios SS o los kapos que los arrojaban, en lo que llamaron cruelmente, "el salto del paracaidista". "La historia del campo calcula un hombre muerto por losa de peldaño", escribió Francesc Boix en una fotografía suya. A partir de 1941 solo los judíos y las compañías de castigo subían por la Escalera de la Muerte.

Escalera de la Muerte
Se desconoce el número exacto de muertos en la Escalera de la Muerte, pero se estima que más de 90.000 personas perdieron la vida en Mauthausen y su cerca de cien subcampos, en el que la peor perspectiva de vida era el de Gusen.

Los subcampos estaban repartidos por Austria, Yugoslavia y el sur de Alemania.

Por ellos pasaron 7.200 españoles. Dos de cada tres no regresaron.



Para saber más:
Amical de Mauthausen
Aragoneses deportados 
Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica
El Comercio
Historia Virtual del Holocausto
Fórum per la Memória
Destino Infinito

lunes, 5 de noviembre de 2018

La Cruz Roja Internacional durante la Segunda Guerra Mundial

El papel de la Cruz Roja Internacional durante la Segunda Guerra Mundial aun sigue siendo bastante desconocido. Después de 1929 y la revisión de la Convención de Ginebra, la Cruz Roja estuvo involucrada en todos los teatros de guerra.
Atendían a los heridos en los dos bandos en conflicto, sirvieron como intermediarios para varias misiones diplomáticas, fueron observadores en el tratamiento a los prisioneros de guerra y estuvieron pendientes de los millones de personas desplazadas y desaparecidas durante la guerra.

Cruz Roja InternacionalLa Agencia Central de Información sobre los prisioneros de guerra, en el marco del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) con sede en Ginebra, Suiza, empleó una plantilla de 3.000 personas que administró cuidadosamente un fichero para el seguimiento de los prisioneros que contenía, nada menos que, 45 millones de tarjetas. La agencia también gestionó más de 120 millones de mensajes de prisioneros de 41 países. A pesar de los esfuerzos de la Cruz Roja, Japón y la Unión Soviética no firmaron el Convenio de Ginebra, con lo que no estaban legalmente obligados a seguir las reglas con los prisioneros.

Como los soviéticos no firmaron la convención, fue un alivio para los alemanes que tampoco cumplieron con la Convención de Ginebra en el Este. Por ese motivo el número de muertos entre los soldados soviéticos superó al de cualquier otro participante durante la guerra. En ese frente se llegó a la “guerra total”.

Cruz Roja Internacional
La agencia hizo 12.750 visitas oficiales a diferentes campos de prisioneros en todo el mundo en el periodo de guerra (1939-1945). A parte de permitir la comunicación entre las familias y los prisioneros, la Cruz Roja entregó numerosos paquetes con suministros médicos y de alimentos a los internos. Siempre que le fue posible inspeccionó los campos para controlar las violaciones de la Convención de Ginebra. Sin embargo, la organización fue incapaz de detectar el resultado del Holocausto. La revisión de la Convención de Ginebra de 1929 no se aplicaba a la población civil, ya que no se preveía que la guerra costara incalculables vidas de civiles. No fue hasta 1940 cuando se incluyó a los civiles.

Las bajas civiles durante la guerra superaban en número a las militares. A pesar de que el CICR tenía información sobre las deportaciones de civiles a los campos de concentración, en la Alemania nazi le impidieron actuar. La Cruz Roja alemana, totalmente corrompida por los nazis, negó el acceso a las misiones internacionales a los campos de concentración y de exterminio, afirmando que no había violaciones de los derechos humanos.

Cruz Roja InternacionalDesde la llegada al poder del NSDAP, la Cruz Roja Alemana (DRK) fue paulatinamente controlada por los nazis hasta que en 1938 queda bajo el control Área Social del Ministerio del Interior, convirtiéndose definitivamente en una institución nazi. Los puestos de responsabilidad fueron asumidos principalmente por las SS. Oswald Pohl, uno de los arquitectos de la Solución Final  y administrador de los campos de concentración desde 1935, fue el presidente del consejo de administración. Esto aún sigue siendo una vergonzosa mancha en el papel de la organización alemana durante la guerra.

En los escasos casos en los que se permitió el acceso a los campos se crearon “visitas guiadas” para hacer creer que las condiciones en los campos de concentración eran mejores que en la realidad. Tras visitar el campo de concentración de Theresienstadt (Terezin), el delegado del CICR Maurice Rossel emitió un informe tan positivo que la propaganda nazi lo citaba sin ningún reparo.

Cruz Roja Internacional
El campo de concentración de Theresienstadt (Terezin)
No se permitió el acceso a los campos de exterminio hasta marzo de 1945, pero con la condición de permanecer en ellos hasta el fin de la guerra. Diez delegados se ofrecieron voluntarios y fueron a los campos de Dachau, Mauthausen y Theresienstadt. El delegado Louis Haefliger, impidió el desalojo de Mauthausen alertando a las tropas estadounidenses salvando la vida a varios miles de presos, a pesar de ser una violación directa de la neutralidad de la Cruz Roja. Por ello fue condenado por el CICR. No fue rehabilitado hasta 1990.

La CICR fue parcialmente consciente de la campaña de exterminio dirigida a la población judía y de otros grupos étnicos y sociales, pero debido a su pretensión de "neutralidad" y de acuerdo a la ley internacional, su mandato sólo le autorizaba a ayudar a los prisioneros de guerra, por lo que decidió no interferir, principalmente por la inacción de su presidente Max Hubert. A pesar de que no pudieron detener los asesinatos, consiguieron el permiso de las autoridades nazis para entregar paquetes de alimentos en noviembre de 1943 a los presos cuyos nombres eran conocidos por  el CICR. El CICR logró registrar las identidades de unos 105.000 deportados y entregado alrededor de 1,1 millones de paquetes en campos como Dachau, Buchenwald, Ravensbrük y Sachesenhausen. Se desconoce si todos estos paquetes llegaron a sus destinatarios.

Cruz Roja InternacionalA pesar de ser teóricamente neutral, la organización contribuyó significativamente al esfuerzo aliado en la guerra. La Cruz Roja Norteamericana “entró en la guerra” dos años antes de que lo hicieran los EE.UU. Operando con unos 6 millones de voluntarios la institución norteamericana se encontraba en primera línea por todo el mundo, tanto en el tratamiento y rehabilitación de los heridos como en hacer más fácil la vida a los soldados, como las “Chicas Donut” y sus clubes móviles en la retaguardia.

Después de la guerra, la Cruz Roja fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz por sus acciones durante el conflicto, sin que hubiera logrado todos sus objetivos humanitarios.

Gracias a mi buen amigo Tito Andino por sus datos sobre la Cruz Roja Alemana.

Para saber más:
Vida y muerte en el Tercer Reich, de Peter Fritzsche
Antirrevisionismo
El Confidencial
Death Camps

lunes, 29 de octubre de 2018

Las Schindler gallegas

Esta es la impresionante historia de solidaridad y valentía de las hermanas Touza, las Schindler gallegas.

Las Schindler gallegas
Julia, Lola y Amparo, las Schindler gallegas
Julia, Lola y Amparo Touza Domínguez, se llevaron consigo su secreto y no fue hasta que Julio, nieto de Lola, se enteró de su historia, en 2005, a través del libro "Memoria de Ferro" que no se publicó hasta la muerte de su autor, Antón Patiño Regueira, que así lo quiso, pues se lo prometió a las protagonistas de esta increíble historia. Patiño conoció su historia en 1964 por el anciano judío Isaac Retzmann que quería saber qué había sido de aquella mujer que le llevó una oscura noche hasta la frontera y que pudo alcanzar la libertad en América en 1943.

Por España huyeron un buen número de judíos, ayudados por diferentes grupos como el organizado por Walter Starkie, director del British Council en Madrid y Margarita Taylor propietaria de la tetería Embassy, tambien de la capital. Aunque es probable que formaran parte de la red de Starkie y Taylor (es posible que el médico del British Council, Eduardo Martínez Alonso, conociera a Lola), la organización de las tres hermanas no contaban con la infraestructura que les podía dar el dinero, la posición social o los contactos. Ellas solas lo organizaron todo con la ayuda de los buenos amigos taxistas José Rocha y Javier Míguez (El Calavera), ex legionario y conductor de Millan Astray durante la Guerra Civil, del intérprete Ricardo Pérez Parada (El Evangelista), el barquero Ramón Estévez y algún miembro de su familia.

La fuga se organizaba desde un kiosko que regentaban en la pequeña estación del ferrocarril del pequeño pueblo gallego de Ribadavia al que llegaban los huidos desde Gerona, en la frontera con Francia, y en un primer tramo llegaba hasta Medina del Campo. Desde allí continuaba hasta Monforte y Ribadavia.

Las Schindler gallegas
Sin saber muy bien como entraban en contacto, los escondían en un escondite del kiosko, que tambien era utilizado para el contrabando e incluso en el altillo de su humilde vivienda, les daban ropa, comida y tres duros de plata alfonsinos para que pudieran conseguir un pasaje para América o hacia el norte de África. A pesar de la amenaza constante de la Gestapo. Galicia, durante la Segunda Guerra Mundial, era un enclave de gran importancia para los nazis, principalmente por el Wolframio que sacaban de España por el puerto Vigo.

Las Schindler gallegasEn los años de la posguerra española eran frecuentes en Galicia los casos de contrabandistas que conseguían determinados artículos en Portugal, y Ribadavia no era una excepción. Ribadavia, se encuentra cerca de la frontera con la vecina Portugal por el río Miño. De este modo, ocultos en la noche, los taxistas, o ellas mismas, los acercaban hasta la frontera, donde cruzaban hacia la libertad, utilizando una de las tres rutas: por senderos, carreteras de tercera o cruzando el Miño. De este modo lograron salvar a cerca de 500 judíos que huían de los campos de exterminio, como un matrimonio alemán fabricante de botas para la Wehrmacht, hasta que los nazis se dieron cuenta de que eran judíos, y que consiguieron llegar a Nueva York.


En el muro de la que fue casa de las hermanas Touza se encuentra una placa de bronce con la siguiente inscripción:
A las tres hermanas, Lola, Amparo y Julia Touza, luchadoras por la libertad.  
Las Schindler gallegas

El Centro Peres por la Paz plantó en las colinas de Jerusalén un árbol que recuerda la gesta de las tres Schindler gallegas.

Para saber más:
Estación Libertad, de Emilio Ruiz Barrachina
Memoria de Ferro, de Antón Patiño Regueira
Cuarto Milenio
El Mundo
La Región
Holocausto en español
Encuentros
Milim Cultural
La Opinión a Coruña

viernes, 19 de octubre de 2018

El verdugo de Emsland

Willi Herold, con apenas 20 años, se convirtió en un sádico quitándole la vida a más de 150 personas (algunas fuentes lo estiman en más de 190). Su historia inspiró la estremecedora película "El Capitán", estrenada en septiembre de 2018.

El verdugo de Emsland
Desde pequeño ya era rebelde. Con once años, fue expulsado de la Deutsches Jungvolk, la rama de las Juventudes Hitlerianas (Hitlerjugendpara los niños entre 10 y 14 años, porque se negaba a obedecer las ordenes. Tras aprender el oficio de deshollinador fue requerido en el Servicio del Trabajo de Reich y desempeñó diversos trabajos en el Muro Atlántico hasta que a finales de verano de 1943 fue llamado a filas al cumplir los 18 años. En el ejercito se formó como paracaidista llegando al empleo de Gefreiter (cabo) y obtuvo la Cruz de Hierro por acabar con dos blindados en la playa de Salerno (Italia).

Era abril de 1945 y el ejercito alemán se encuentra en una caótica retirada cuando el Willi se aparta de su unidad. Deambulado por los campos se encuentra un automóvil abandonado en la cuneta de una carretera. Registrado el vehículo encuentra un uniforme de Hauptmann (capitán) de la Luftwaffe. Decide vestir el uniforme de oficial. De este modo, con el falso rango de Hauptmann, se reúne con diversos soldado, que como el, se encuentran desperdigados. Debido a su rango forma una unidad, "La Tropa de Herold", llegando a reunir a unos 80 soldados bajo su mando.

Junto a su grupo de soldados, el 11 de abril, llega al campo de prisioneros de Aschendorfermoor, en Emsland, al noroeste de Alemania, donde se encuentran detenidos un importante número de soldados desertores y saqueadores. Fingiendo cumplir órdenes directas de Hitler, se hizo con el mando del campo y organizó un tribunal militar. Al día siguiente Willi ordenó el ajusticiamiento de varios reclusos. Tras hacerles cavar una zanja de casi dos metros de profundidad les disparó con un cañón antiaéreo de 2 cm y armas ligeras. Luego, la tropa arrojó granadas de mano al foso para asegurarse de que nadie hubiera sobrevivido.. En un par de días asesinaron a unos 98 presos. Reunió a otro grupo de prisioneros para que taparan el foso y los envió de vuelta al frente para seguir defendiendo Alemania. Un grupo recientemente había intentado escapar. Hicieron una búsqueda de los fugitivos y localizaron a ocho que Willi ordenó ejecutar.

El verdugo de EmslandLa matanza tuvo una pausa cuando el campo fue bombardeado por los aliados el 19 de abril y la mayor parte de los que sobrevivieron consiguieron escapar. Finalmente decide dirigirse a la ciudad de Papenburg. El derramamiento de sangre estaba lejos de terminar.
En el camino siguieron con sus crímenes. Camino de Leer, en una granja de Aschendorf ahorcaron un granjero apellidado Spark por haber colocado la bandera blanca en su casa y a cinco holandeses acusados de espionaje en Leer.

Solo cuando el frente que se aproxima peligrosamente a ellos puso fin a sus actividades. Llegaron a la ciudad de Aurich donde fueron puesto bajo arresto por Otto Hübner, el comandante local. Finalmente Willi confesó que había suplantado la identidad del Hauptmann y los asesinatos y transferido a Norden para ser juzgado. Para entonces Hitler se había suicidado en su búnker de Berlín y sale en libertad tras el juicio, a instancias del SS Untersturmführer Urbanek, quien quedó impresionado por su "trabajo", y le proponen unirse a los Werewolf, un intento desesperado de los nazis de combatir a los aliados. En el caos de los últimos días de guerra logra escapar.

El verdugo de EmslandEn su fuga, es arrestado por los británicos cuando es descubierto robando un mendrugo de pan. Sus crímenes vuelven a salir a la luz. Ahora el Tribunal Militar Británico lo condena a muerte el 29 de agosto de 1946 por la muerte demostrada de 125 presionas. En Wolfenbüttel muere en la guillotina, con 21 años, junto a Karl Hagewald, Bernhard Meyer, Karl Schütte, Josef Euler, Hermann Brandt y Otto Paeller, miembros de su grupo. Otros cinco fueron absueltos.

Además de la reciente cinta "El Capitán", existe un documental de 2005 llamado Der Hauptmann von Muffrika, que cuenta la historia de sobre Willi Herold.

Para Saber más:
Der Henker vom Emsland, de T.X.H. Pantcheff
Karma Films
HistoMil
Osnabrücker Geschichtsblog
El Confidencial
Feldgrau
Axis History Forum
DW
Público

lunes, 15 de octubre de 2018

Calling Blighty, mensaje a casa de los soldados británicos

Los "Calling Blighty", en argot ingles "Llamando a Inglaterra", unas filmaciones producidas por el Directorate for Army Welfare (DAK), eran una serie de películas de diez minutos formados por pequeños clips de unos 30 segundos protagonizados por soldados británicos.

Las primeras filmaciones, con el fin de aumentar la baja moral de las tropas, fueron realizados por la Gaceta Pathé en 1944 con soldados destacados en Italia para proyectarlas en los cines británicos, generalmente organizado por el DAK, a los que eran invitados algunos de los familiares de los soldados.
Calling BlightyEste formato se extendió a las tropas que se encontraban en el Sudeste Asiático y en la India que debido a la gran distancia con Inglaterra parecían un ejército olvidado. Producidas por varios departamentos, se estuvieron realizando desde abril de 1944 hasta bien entrado el año 1946.

Producidos en dos formatos, en estudio y en exteriores, los mensajes eran torpes, frescos y directos, en movimiento, como si se encontraran con la cámara, para proporcionar un entorno más realista y relajado para los soldados. Muchos de los hombres que aparecen habían estado fuera de casa durante años y estaban preocupados porque sus hijos o esposas no los reconocieran cuando volviera a casa. Algunos de los soldados que aparecen filmados, tristemente, no llegaron a volver a casa sanos y salvos, pero las imágenes ofrecen una instantánea de los pensamientos y sentimientos de las tropas después de pasar tanto tiempo lejos de sus familias en el entorno hostil de la guerra.

Calling Blighty
Se estima que apenas un 10% de los "Calling Blighty" han sobrevivido y forman parte de los fondos del Imperial War Museum británico.

En 2015 aparecieron en los sótanos del ayuntamiento de Manchester, dentro de latas oxidadas, cientos de clips de alrededor de 30 segundos hechos por 600 soldados.

En el video, soldados británicos estacionados en Italia en 1944, envían mensajes a casa y a sus familias a través de la Gaceta Pathe. Algunos de estos hombres son el Staff Sergeant Alf Lindsay de Yorkshire, el conductor escocés Alex Burt, y el señalero R. Weaver de Londres.

Con un formato similar tambien están los "Back to Blighty" donde aparecen los soldados cuando vuelven a casa. En el siguiente video de 1944 aparecen soldados británicos que escaparon de campos de prisioneros italianos hasta Suiza. El sargento Phipps narra a bordo sus experiencias mientras sus compañeros aparecen alegres por su vuelta a casa.



Para saber más:
Brithish Pathe
Machester Metropolitan University
Daily Mail
Imperial War Museums
BBC
Warand Media

domingo, 7 de octubre de 2018

La Vuelta al mundo en velero en plena Segunda Guerra Mundial

Dar la vuelta al mundo en solitario a bordo de un velero es extremadamente peligroso, pero hacerlo precisamente en plena Segunda Guerra Mundial, se puede considerar suicida. Pues un valiente argentino lo llevó a cabo por la ruta de los “cuarenta bramadores” por ser un itinerario cercano al paralelo de 40º sur, donde hay fuertes vientos y frecuentes tormentas, también llamada "la ruta imposible".

El marino fue Vito Dumas, a bordo de su pequeño velero, el Lehg II. Entonces la prensa le llamó “el navegante solitario”, “el héroe silencioso”' o “el domador de olas”.
El estallido de la Segunda Guerra Mundial no le intimidó, es más, le sirvió para justificar su aventura:
Antes de partir escribió:
Vuelta al mundo en veleroDemostrar, mientras un soplo de espanto arrasa al mundo, que no todo está perdido, que aún quedan soñadores, románticos, visionarios.
Nacido en el barrio de Palermo de Buenos Aires el 26 de septiembre de 1900, desde pequeño demostró ser un aventurero. En una ocasión intentó cruzar a nado a la costa uruguaya y el Canal de la Mancha en varias ocasiones. A los 32 años, atravesó el Atlántico en un velero de ocho metros de eslora.
Dumas tenía obsesión con la temible ruta que va de Buenos Aires, pasa por Ciudad del Cabo, Wellington y Valparaíso, y que regresa al Río de la Plata (Argentina), después de doblar el Cabo de Hornos.

Vuelta al mundo en veleroCuando iba a iniciar su viaje lo justificó diciendo:
Voy en esta época materialista, a realizar una empresa romántica, para ejemplo de la juventud.
Dumas inició su singladura el 27 de junio de 1942. A bordo del 'Legh II' llevaba 400 botellas de leche esterilizada y condensada, 20 kilos de harina y legumbres, tabletas de chocolate, frutas confitadas, galletas, un botiquín de primeros auxilios con vitaminas, agua potable, 80 kilos de corned-beef y tampoco podían faltar 10 kilos de mate, además de otras provisiones. El 'Legh II' era un velero con dos mástiles y cuatro velas, de poco más de 9 metros de eslora armado en los astilleros Parodi en Tigre.

Tras 274 y días 38.000 kilómetros (20.420 millas marinas), pasando por innumerables tormentas y calmas chichas arribó a las costas de Buenos Aires el 8 de agosto de 1943 donde le esperaban más de 50.000 personas que lo recibieron como un héroe.

Vito Dumas falleció el 28 de marzo de 1965, víctima de un derrame cerebral. Como homenaje a su gesta varias calles y organizaciones en Argentina llevan su nombre. El Lehg II  se encuentra en el Museo Naval de la Nación Argentina.

Vuelta al mundo en velero

Para saber más:
Los cuarenta bramadores, de Vito Dumas
Ciber Náutica
Historia y Biografias
Notimérica
ABC

sábado, 29 de septiembre de 2018

Crímenes aliados en la liberación de Sicilia

El 14 de julio de 1943 fue un día negro en la liberación de la isla italiana de Sicilia, dónde los aliados habían desembarcado el día 10.

Crímenes aliadosEn la mañana de ese día de verano el sargento estadounidense Horace T. West, al mando de un pelotón, llevaba a un grupo de prisioneros italianos y alemanes a retaguardia, tras ser capturados en la toma del aeródromo que defendían. A mitad de camino de su destino, cerca del pueblo de Biscari, el sargento West ordeno detenerse a la columna y con su ametralladora disparó a los prisioneros. Después se acercó a ellos y los fue rematando.

El aeródromo donde fueron hechos prisioneros los soldados asesinados por West fue recuperado, unas horas más tarde, por las tropas alemanas y los norteamericanos tuvieron que volver a pelear por el. Durante los combates por el aeródromo, la compañía al mando del capitán John Compton perdió a doce de sus hombres por los disparos de unos francotiradores italianos. Cuando fueron finalmente capturados, Compton dio la orden de fusilarlos a todos, abandonándolos allí mismo.

Crímenes aliados
Al día siguiente los cuerpos de los francotiradores italianos fueron hallados por un capellán militar que remitió un informe al general Omar Bradley, que a su vez lo transmitió al general Georgs S. Pattón. Patton opinaba que lo mejor era echar tierra sobre el asunto. Antes de lograr ocultarlos, dos corresponsales de guerra ya habían descubierto las matanzas. Los corresponsales no publicaron nada sobre ello, por "recomendación" de Patton.

A pesar del silencio promovido por Patton, Bradley decidió seguir adelante y juzgar a los dos responsables de los asesinatos. El sargento West y el capitán Compton fueron arrestados y juzgados. En el juicio Compton alegó que Patton les había incitado a no hacer prisioneros, fue absuelto. Ese mismo año murió en combate.
West fue condenado a cadena perpetua en una prisión en Estados Unidos. Sin embargo quedó confinado en el Norte de África. Un año después fue amnistiado. Se reintegró al combate y acabó la guerra licenciándose con honor.

Finalmente la matanza quedó impune y se desconoce el paradero de los cuerpos de los prisioneros asesinados.

Crímenes aliadosAquel triste 14 de julio los civiles tambien sufrieron la ira de los soldados norteamericanos. Todo ocurrió en el pueblo de Canicatti por culpa del jabón. Por la tarde los civiles, la mayoría mujeres y niños, se colaron en la fábrica de jabones Narbone-Garilli por un agujero en la pared. La gente iba con cubos para llenarlos con jabón líquido, muy preciado debido a la escasez de la guerra.
La policía militar norteamericana bajo las ordenes del teniente coronel Geroge H. McCaffrey, llegaron a la fábrica para evitar el saqueo, sin éxito. McCaffrey ordenó disparar contra la multitud para dispersarles, pero los soldados no obedecieron. El oficial sacó su pistola y comenzó a disparar contra los civiles, llegando a recargar hasta en dos ocasiones. Se estima que mató a unas veinte personas.

Los militares realizaron una investigación en la que McCaffrey dijo que tan solo resultaron heridos seis saqueadores mientras huían. Finalmente la investigación quedó en nada. McCaffrey murió en 1954.

Este hecho quedó oculto hasta 1998 cuando un investigador de la universidad de Nueva York lo hizo público. El investigador era Joseph S. Salemi, hijo de uno de los soldados testigos de la matanza, que le contó como un niño de unos 12 años murió por un disparo en el estomago.

Para saber más:
Metapedia
Foro Segunda Guerra Mundial
Es la guerra
Muy Historia, nº 83

sábado, 22 de septiembre de 2018

¿Los nazis eran de izquierdas o de derechas?

La embajada de Alemania en Brasil colgó en Twitter un vídeo educativo con la intención de explicar a los brasileños cómo la sociedad alemana vive el nazismo y el Holocausto. Pero poco más de un minuto del vídeo "Cómo se enseña historia en Alemania", generó una gran polémica en las redes sociales.

nazis de izquierdas o de derechasUnos niegan el Holocausto (yo no voy a entrar en ese debate), otros dicen que el Nacionalsocialismo era una ideología de izquierdas y quienes afirman todo lo contrario. La embajada respondió a los negacionistas: "El Holocausto es un acontecimiento histórico, con pruebas y testigos que se pueden encontrar en muchos sitios de Europa". Y aunque las autoridades alemanas postula que es una ideología de extrema derecha, hay quienes apoyan la tesis contraria. Otros afirman que el socialismo y en nazismo son hermanos y que quien sea de izquierda es estar a favor de los miles de muertes causadas por el comunismo y el nazismo en el mundo.

En Twitter leí esta pregunta: ¿Cuántas personas estarán discutiendo si el nazismo es de izquierda o derecha en este preciso momento?. Asi que, humildemente, quiero aportar algo de luz al debate.

Lo primero  es tener en cuenta el contexto en el que nacieron, el fascismo italiano y el nacionalsocialismo alemán. Ambos surgen después de la Primera Guerra Mundial, y ambos están en contra del socialismo marxista, que había tomado el poder en Rusia tras la revolución de octubre de 1917, pero también contra el capitalismo liberal que existía en la época. Por ese motivo existe esa confusión ideológica.
No era que el nacionalsocialismo fuera de izquierdas, pero tenía un punto de vista crítico en relación al capitalismo que era común al del socialismo marxista.

Los nazis proponían un tipo de socialismo nacionalista para Alemania, pero sin la perspectiva que tenía el marxismo de unir revoluciones en por todo el mundo. El proyecto del movimiento nazi quería una revolución social para los ciudadanos alemanes, a diferencia de los partidos de derecha de la época que tenían una cultura política anclada en el siglo XIX, con un diálogo en el que el pueblo estaba excluido.

nazis de izquierdas o de derechasEl nacionalsocialismo de los años 30 sería complicado clasificarlo desde el punto de vista de la política actual. Los nacionalsocialistas rechazaban lo que era la derecha tradicional de la época y también a la izquierda que se estaba estableciendo. Se presentaban como una tercera vía política.

El hecho de incluir "socialista" en el nombre es uno de los principales argumentos utilizados en los debates de Internet que hablan del nazismo como un movimiento de izquierdas, pero no tenía nada que ver con el socialismo tal y como lo entendemos hoy. En origen se llamaban Partido Obrero Alemán y según algunos historiadores añadieron lo de "socialista" para alejar a los trabajadores de los comunistas.
Lo que si es importante en su nombre es el término "nacional". Eso es fundamental en el nazismo: la defensa de lo que es nacional y propio de los alemanes. La idea de defender el pueblo alemán ganó con la pérdida de territorios, la gran recesión económica y fuerte inflación que llegó tras la Gran Guerra y el Tratado de Versalles, y se convirtió en el centro del discurso del movimiento nacionalsocialista.

Las manifestaciones nacionalsocialistas eran claramente antimarxistas, de hecho los Camisas Pardas de las SA (tropas de asalto), se enfrentaban principalmente a los miembros del partido comunista alemán.

 nazis de izquierdas o de derechas
Otra cuestión. El nacionalsocialismo negaba la lucha de clases, como mantenía el socialismo, y sí una lucha a favor de los límites lingüísticos y raciales. De hecho, cuando los nazis llegaron a poder, en las escuelas enseñaban a los jóvenes que los judíos eran los creadores del marxismo y que, además de antimarxistas, debían ser antisemitas.
Para los nazis, los judíos representaban tanto el socialismo, Marx venía de una familia judía convertida al protestantismo, al igual que muchos bolcheviques, como al capitalismo financiero debido a que los judíos tenían una larga tradición de préstamos de dinero y de negocios. Resulta curioso que. aunque el Estado prometía interferir más en la economía para beneficio de los ciudadanos, la empresas privadas fueron las mayores beneficiadas con el régimen nazi. El movimiento nazi decía defender a los trabajadores, pero los sindicatos laborales desaparecieron, así como el derecho a la huelga, algo poco socialista, tal y como lo vivimos hoy.

A pesar de ser básicamente diferentes, hay rasgos comunes entre el nazismo y el régimen soviético de Stalin, como la propaganda, el culto al líder y el hecho de que ambos eran regímenes totalitarios, que legislaban y controlaban tanto la vida pública como la privada de los ciudadanos, algo que realizaban la Gestapo y el NKVD en Alemania y la Unión Soviética. Eran regímenes totalitarios, pero el totalitarismo puede estar de cualquier lado del espectro político. Existe el totalitarismo de derechas, como el nazismo y el fascismo; y a la izquierda, como el de la Unión Soviética.

Para saber más:
Embajada de Alemania en Brasil en Twitter
Independent
El Desconcierto
Aimo
Wikiwand
BBC
Libert and knowledge
Diario de México

jueves, 20 de septiembre de 2018

La amante del Eisenhower

El máximo responsable de las fuerzas aliadas en Europa, el general Dwight Eisenhower, encontró en una mujer del cuerpo auxiliar femenino, Kathleen Helen Mary Summersby, el apoyo sentimental para hacer frente a la gran responsabilidad a la que se enfrentaba.

La amante del EisenhowerKathleen Summersby, era una bella e inteligente irlandesa que se alistó en 1939 en el Cuerpo Mecanizado de Transportes. Cuando los EE.UU. entraron en la guerra, Kathleen fue asignada como conductora de los mandos militares norteamericanos de mayor rango. Cuando Eisenhower llegó a Gran Bretaña se le asigno a la sargento conductora (que final de la guerra llegó a teniente) y un Cadillac.

En un viaje a Argel, saltó la chispa entre general y sargento, y no se separarían durante el resto de la guerra. Kathleen se convertiría, además de en su chófer, en confidente, secretaria personal y amante. Tan solo se separarían cuando Eisenhower debía regresar a los Estados Unidos, en dónde se reencontraba con su esposa Mamie.

Durante los abrumadores preparativos de la Operación Overlord, Kathleen estuvo siempre junto al general, que agradecía poder hablar con ella de cualquier cosa que no fueran temas militares. Cuando intentaron mantener relaciones sexuales por primera vez en Londres, el general no estuvo a la altura y en un segundo intento, cuando las operaciones del Día-D ya eran un éxito, tampoco cumplió.
Mientras, Eisenhower escribía a su mujer cartas en las que se quejaba de su soledad y que dedicaba todo su tiempo a las cuestiones militares que le mantenían alejado de cualquier tentación.

La amante del EisenhowerFinalizada la guerra, Eisenhower regresó a su patria llevándose consigo a Kathleen que obtiene la nacionalidad estadounidense. Aunque Eisenhower se planteó seriamente divorciarse de Mamie para casarse con ella, entendió que si quería tener una carrera política, debía terminar con la relación.
Nunca más se volvieron a ver y Eisenhower se convirtió en presidente, gobernando dos legislaturas. Aunque pudo acabar con la carrera política del general jamás hizo nada que pudiera perjudicarlo, lo que deja claro el amor y el afecto por el eran reales. Kathleen se casó en 1952 con un corredor de bolsa, pero el matrimonio no duró mucho y acabaron divorciándose.

La relación se mantuvo oculta hasta un año después de la muerte de Kathleen Summersby, en enero de 1975, cuando se publicaron sus memorias,"Past Forgetting: My Love Affair with Dwight Eisenhower".

Para saber más:
Exordio
Past Forgetting: My Love Affair with Dwight Eisenhower  de Kay Summersby y Barbara Wyden.
Los Angeles Times
Armchair Deneral
Curiohistoria
La Segunda Guerra

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