domingo, 15 de mayo de 2022

Ángel Sanz Briz, el ángel de Budapest

Gracias a Steven Spielberg el gran público conoce la historia del industrial alemán Oskar Schidler y los 1.200 judíos que salvó, gracias a la película "La Lista de Schindler", pero hay héroes mucho más importantes que el alemán y uno de ellos es el español Ángel Sanz Briz.

El ángel de Budapest
Ángel Sanz Briz, salvó a 5.500 judíos en Budapest, mientras trabajaba en la Embajada de España en Hungría durante la Segunda Guerra Mundial, emitiendo pasaportes españoles a los judíos perseguidos y acogiéndoles en siete edificios de la capital húngara, que identificó como anexos a la embajada. Por ello fue nombrado "Justo entre las Naciones" en 1968.

Hungría era un aliado de Alemania, pero tras la rendición de Italia a los aliados en 1943 se decidió evitar el mismo problema y se invadió el país el 19 de marzo de 1944, en la Operación Margarethe. Tras la invasión, Adolf Eichmann, uno de los principales responsables del Holocausto, se trasladó a Budapest con un plan para eliminar rápidamente a los judíos de Hungría.

Según le iban llegando informaciones sobre las acciones llevadas a cabo por los nazis contra los judíos comenzó a informar al gobierno de Franco en España. Entre los documentos enviados se encontraba el "informe Vrba-Wetzler", realizado por dos fugitivos de Auschwitz. Al no recibir ningún tipo de instrucciones desde el Ministerio de Asuntos Exteriores decisión hacer algo por su cuenta.

El ángel de Budapest
Como agregado comercial, antes de quedar a cargo de la legación diplomática a mediados de 1944, se unió a un grupo de diplomáticos que decidieron rescatar a los judíos húngaros. En ese grupo se encontraba el sueco Raoul Wallenberg que según algunas fuentes, salvó unos 10.000 judíos mediante unos "pasaportes de protección".

Sanz Briz, consiguió que el gobierno húngaro autorizara la protección por parte de España de 200 judíos sefardíes, considerados españoles, en base a un Real Decreto de 1924, dictado durante la dictadura de Primo de Rivera. Para lograr salvar la mayor cantidad posible de judíos sin exceder al número de sefardíes esos 200 judíos los convirtió en 200 familias, y esas 200 familias fueron aumentando siempre que los grupos no superaran los 200, añadiendo letras a cada número.

Sanz Briz decidió abrir la Embajada de España en Hungría a los primeros 200 judíos húngaros de origen sefardí, donde les protegió de los nazis y le dio comida y ropa. Cuando el número de judíos, hizo que la embajada se quedara pequeña decidió alquilar hasta siete edificios del centro de la ciudad, como anexos de la legación española.

El ángel de Budapest
El 30 de noviembre de 1944, antes de la toma de Budapest por el Ejército Rojo, el Gobierno le ordena abandonar la embajada y italiano Giorgio (Jorge) Perlasca, un veterano de la Guerra Civil Española, que había estado ayudando a Sanz Briz, continuó con su trabajo usando documentos de identidad españoles falsos, en los que declara ser el cónsul español en funciones.

Según un informe remitido por Sanz Briz al gobierno español, el diplomático, con la ayuda de Perlasca otorgó 232 pasaportes provisionales a 352 personas, 1.898 cartas de protección y 15 pasaportes ordinarios emitidos a 45 judíos sefardíes. Con ello salvó a 5.500 personas.

Ángel Sanz Briz llegó al final de su carrera diplomática siendo embajador de España en la Santa Sede. Primero fue al Vaticano junto al embajador Fernando Castiella, cuando el papa era Pablo VI, y luego fue nombrado embajador con Juan Pablo II. Falleció en Roma el 11 de junio de 1980 a los 69 años.

Para saber más:
El ángel de Budapest, de Julio Martín Alarcón
Ministerio de Asuntos Exteriores
Heraldo
Auschwitz. No hace Mucho, No muy Lejos
El Reto Histórico
Yad Vashem

domingo, 8 de mayo de 2022

La Cruz Roja y los campos de prisioneros

En virtud de la Convención de Ginebra del año 1929, El Comité Intencional de la Cruz Roja (CICR) visitó y supervisó los campos de prisioneros de guerra y organizó la asistencia de socorro a la población civil, pero a pesar de los esfuerzos fue muy duramente criticado tras acabar el conflicto.

La Cruz Roja y los campos de prisionerosFinalizada la contienda, 179 delegados de Cruz Rioja Internacional habían realizado más de 12.700 visitas a campos de prisioneros de guerra en 41 países. El CICR, en circunstancias muy complicadas, había supervisado la distribución de la ayuda humanitaria en paquetes de alimentos, enviados por las organizaciones de cada uno de los países en los que estaba la Cruz Roja, a los prisioneros de guerra. Mientras, 3.000 funcionarios de la Agencia Central de Información del CICR habían organizado un censo de 45 millones de tarjetas con información sobre prisioneros de guerra y habían intercambiado más de 120 millones de mensajes con los prisioneros.

Entre los países en conflicto, ni Japón ni la Unión Soviética habían firmado la Convención de Ginebra, así que el CICR no pudo acceder a sus campos de prisioneros. Los alemanes no autorizaron al CICR el acceso a los campos de concentración hasta 1943, pero finalmente decidió desistir de las presiones a los nazis por temor a que no se les permitiera el trabajo con los prisioneros de guerra, aunque si recibió información fiable de diversas fuentes sobre los campos de exterminio, pero poco pudieron hacer para evitarlo. El CICR ha expresado públicamente su remordimiento por su impotencia y los errores cometidos en relación a la persecución y el genocidio perpetrado por los nazis.

A partir de finales de 1943, el CICR obtuvo permiso de los alemanes para enviar paquetes a los detenidos en los campos de concentración, pero únicamente cuando sabían sus nombres y su ubicación exacta, lo que fue tremendamente complejo. Como los recibís de esos paquetes iban en muchas ocasiones firmados por otros reclusos, el CICR consiguió la identidad de cerca de 105.000 detenidos y consiguió entregar más de un millón de paquetes, aunque muchos de ellos no lograron llegar a sus destinatarios.
Los campos a los que llegaron más paquetes fueron a Ravensbrück, Dachau, Buchenwald y Sachsenhausen.

A mediados de marzo de 1945 el CICR recibió el permiso para visitar los campos de concentración alemanes, pero con la condición de que los delegados que los visitaran permanecieran en ellos hasta finalizada la guerra. Se ofrecieron voluntarios diez delegados. El delegado de Mauthausen, Louis Haefliger, logró evitar que los prisioneros de guerra fueran deportados y que el campo fuera destruido, al lograr avisar a las tropas estadounidenses que avanzaban hacia el campo, lo que salvó a cerca de 60.000 prisioneros.

En el campo de Mauthausen había un importante número de españoles republicanos, por lo que tambien se le conocía como el campo de los españoles. Las imágenes guardadas por el español Francesc Boix, fotógrafo del campo, fueron de gran importancia en los juicios de Núremberg.

Para saber más:
CICR
CICR
Foro Segunda Guerra Mundial
Antirevisionismo
ABC

domingo, 1 de mayo de 2022

Los esclavos subterráneos del III Reich

Tras un potente bombardeo aliado al centro de desarrollo y fábrica de bombas volantes de Peenemünde, en las costas del mar Báltico, en agosto de 1943, la fabricación de las V-1 y V2 se trasladó a la factoría de Mittelwerk, una mina de gran profundidad en las montañas Harz, que llegó a tener 20 kilómetros de túneles y una superficie de 250.000 m².

Los esclavos subterráneos del III Reich
El grabado representa la vida en la galería.
Realizado en 1953 por Dominik Cerný,
encarcelado desde 1942 hasta 1945
en Auschwitz, Buchenwald y Mittelbau-Dora.
La ampliación del túnel fue excavado a mano por los primeros presos que llegaron de Buchenwald a las instalaciones. En el mimo subterráneo se construyó el campo de concentración de Dora (anexo de Buchenwald hasta otoño de 1944) para los prisioneros que trabajarían en la fábrica. En los primeros meses murieron miles de ellos por agotamiento y enfermedades pulmonares, provocadas por la humedad y el polvo de las voladuras.

Las condiciones de vida y trabajo eran muy duras y degradantes. Las estancias en donde malvivían  de los presos eran frías, oscuras e insalubres, los váteres consistían en planchas de madera sobre agujeros o barriles de gasolina, a los que los guardias de las SS solían empujar a los presos como diversión. En estas condiciones vivirían hasta octubre de 1944, cuando se finalizaron las obras de construcción del campo de Dora-Mittelbau, situado en el exterior de la cueva. Aun así las condiciones no mejoraron mucho.

El trabajo llegaba ser tan agotador que cuando tras acabar los turno de 15 horas, muchos caían al suelo antes de llegar a sus camastros, que en el mejor de los casos, consistían en literas de hasta cuatro pisos. El descanso era prácticamente imposible debido al ruido de la maquinaria, los gritos de los guardias y las constantes alarmas y explosiones de los ataques aéreos.

El número de trabajadores forzados fue aumentando a la vez que lo hacía la necesidad cohetes V-2. En octubre de 1943 había 7.000 y en enero de 1944 el llegó a 12 000, llegando en marzo de 1945 a 20.000 prisioneros. Durante la fabricación de las V-2 numerosos trabajadores sabotearon la producción colocando mal algunas piezas u orinando en los giroscópios que ayudaban a mantener la estabilidad y la trayectoria de las bombas volantes. Debido a estos sabotajes se ahorcaron varios centenares de prisioneros.

Los esclavos subterráneos del III Reich
Los presos que ya no era útiles para la fabricación de las bombas volantes eran trasladados a otro campo donde debían prestar allí trabajos pesados en distintas tareas. Los que ya estaban totalmente agotados eran abandonados a su suerte, sin atención médica alguna.

El campo de Dora-Mittelbau fue liberado en abril de 1945, pero en el tan solo quedaban los presos muertos o los demasiado débiles para andar ya que las SS habían evacuado a los  campos de Bergen-Belsen o Sachsenhausen en las llamadas "Marchas de la Muerte"

En Dora-Mittelbau y sus subcampos, murió casi dos tercios de los cerca de 60.000 trabajadores forzados que pasaron por la fábrica. Muchos más de los que murieron bajo las "bombas de la venganza" de Hitler.

Para saber más:
Dora. En el infierno donde los sabios nazis preparaban la conquista del espacio, de Jean Michel.
Memoriales
Historia Virtual del Holocausto
German Historical Institute
Buchenwald

domingo, 24 de abril de 2022

El mayor portaviones de la Segunda Guerra Mundial

Construido en total secreto en el mar interior de Seto, en Japón, el Shinano fue el mayor portaviones de la Segunda Guerra Mundial, aunque su suerte no estuvo a la altura de su tamaño. Ostentó su titulo hasta 1961 cuando entró en servicio el portaaviones nuclear estadounidense USS Enterprise. 

El mayor portaviones de la Segunda Guerra Mundial
Antes de ser un inmenso portaviones de 266 metros de eslora, el Shinano estaba destinado a ser un impresionante acorazado como el Yamato y el Musashi, los que serían sus hermanos gemelos, pero la derrota en la batalla de Midway en junio de 1942 en la que perdieron cuatro portaviones hizo que la Armada nipona decidiera que fuera reconvertido en un gran portaaviones.

Aprendiendo de la derrota, el navío sufrió diversas adaptaciones. Se le añadió una cubierta de vuelo blindada para soportar las bombas lanzadas por los bombarderos en picado estadunidenses como el Douglas SBD Dauntless que portaban bombas de 285kg. Tambien se reforzó significativamente el casco para protegerlo de los torpedos. La adaptación estaba previsto que finalizase en febrero de 1945, pero se trabajó a pleno rendimientos, lo que causó varios accidentes en el astillero. Finalmente fue botado en noviembre de 1944 y puesto en servicio una semana después. 

El mayor portaviones de la Segunda Guerra Mundial
Tenía capacidad para transportar 120 aviones, pero su grupo aéreo lo componían sólo 47. Su defensa antiaérea constaba de 145 cañones de 25 mm y 12 lanzacohetes, que formarían una barrera de fuego en teoría infranqueable, aunque no tuvo ocasión de ponerla a prueba. No estaba totalmente operativo, le faltaba potencia pues solo le funcionaban seis de sus doce calderas. No podía alcanzar su velocidad de crucero y muchas de sus compuertas estancas no estaban instaladas. Aún así, su capitán, Toshio Abe, recibió la orden de hacerse a la mar inmediatamente, debido a que era vulnerable en la bahía de Tokio. El Shinano partió el 28 de noviembre con su escolta.

Apenas tres horas después de su partida, el submarino estadounidense de la clase Balao USS Archerfish lo detecta. Sin ningún hundimiento en su haber, el comandante del submarino, el capitán de fragata Joseph Enright, quiere hacerse con un "pez gordo". Hasta ahora solo se había dedicado a rescatar pilotos derribados. Un año antes estuvo a punto de hundir un portaviones cuando estaba al mando del submarino de la clase Gato, USS Dace. No quería perder esta oportunidad.

El mayor portaviones de la Segunda Guerra Mundial
Aprovechando que el Shinano navegaba relativamente lento, Enright hizo emerger al Archerfish a la superficie para poder alcanzar la máxima velocidad y se situó en paralelo a la espera de que el portaviones cambiara de rumbo para poder situarse al alcance de sus torpedos. De las 6 calderas que aun funcionaban en el Shishano una de ellas se averió lo que le obligó a navegar a apenas 18 nudos. Suficiente para que el Archerfish aguantara el ritmo. En la madrugada del día siguiente el convoy japonés cambió de rumbo hacia el oeste. Unos minutos después el portaviones se puso a tiro del Archerfish que dispara seis de sus torpedos.

Si se pretende hundir un portaviones los torpedos ha de estar regulados a una profundidad de impacto de entre 7,5 y 10 metros, pero el comandante del Archerfish pensó que podría hacerlo escorar si lo alcanzaba a menos profundidad. Ordenó ajustar los torpedos a una profundidad de solo 3 metros. Fue la perdición del Shinano. Cuatro de los seis torpedos impactaron justo por encima de sus compartimentos blindados. El portaviones se escoró rápidamente y empezó a inundarse. Aunque el capitán Abe ordenó virar hacia aguas poco profundas para salvarlo, no sirvió de nada. El imponente Shinano se hundió antes de las 11 de la mañana siguiente hasta los 4000 metros de profundidad llevándose con él a más de 1400 tripulantes y personal civil del astillero. El Shinano había estado en servicio diez días, y en alta mar, tan solo 16 horas.

Para saber más:
La Segunda Guerra Mundial en el mar, de Craig L. Symonds
Your Island Is Moving at 20 Knots!, de Robert L. Underbrink
Wikipedia
USS Archeefish
NavSource
FDRA Fuerza Naval

domingo, 17 de abril de 2022

Stalin no se creyó la Operación Barbarroja

Horas antes del ataque alemán a la Unión Soviética, un soldado germano había desertado y avisó a los soviéticos de la inminente invasión. Stalin ordeno que lo fusilaran, convencido de que todo era mentira y que tan solo se trataba de un agente provocador.

Operación BarbarrojaCuando el jefe del Estado Mayor del Ejército Rojo, el mariscal Zhúkov, le informó telefónicamente de la invasión, Stalin se quedó mudo y estupefacto. Tras unos instantes de completo silencio, Zhúkov se atrevió a preguntar como si hablara a un viejo senil: "¿entiende lo que le digo?".

El día anterior había sido un día marcado por avisos de lo que sucedería al día siguiente. Además de los sucedido con el desertor, todas las familias de los diplomáticos alemanes había abandonado Moscú y en la embajada las chimeneas no dejaban de expulsar el humo de los documentos que estaban quemando. El Comisario de Comercio Exterior informó que todos los barcos mercantes alemanes en puertos soviéticos habían levado anclas precipitadamente sin terminar las labores de carga y descarga.  El Alto Mando Soviético aportó noticias de ruido de motores y cadenas de blindados al otro lado de la frontera y solicitó el estado de alarma. Stalin lo prohibió, no atendió a ninguna de las informaciones que recibió, hasta se relajó más de lo habitual en un hombre que solía pasar toda la noche despierto en su despacho. Esa noche se retiró a las dos de la madrugada y se fue a dormir a su dacha en el campo, dónde le despertó la llamada de Zhúkov.

Operación BarbarrojaCuriosamente, Stalin sabia que la guerra con Hitler era inevitable, pero quería ganar tiempo para poder estar preparado, sabiendo de la superioridad de los alemanes. Su política estaba llena de actos indignos, como el Pacto Molotov-Ribbentrop, con el que se repartieron Polonia, pero que Hitler incumplió sin dar tiempo a Stalin a reforzarse.

En una dictadura de terror como la que creó Stalin, nadie osaba criticar u oponerse a las ordenes de su máximo dirigente. Stalin era un paranoico que veía conspiraciones por todas partes y confundía sus divagaciones con la realidad, por eso se negó a ver lo que estaba realmente sucediendo. Encima Molotov, le dijo que: "Solo un loco nos atacaría".

En la madrugada del 22 de junio de 1941 los cañones alemanes empezaron a escupir fuego y Stalin seguía negando la evidencia. Decía que era un incidente fuera del control de Hitler o que tan solo era una forma de presión, pero no una invasión auténtica, porque los alemanes tan ceremoniosos habrían declarado oficialmente la guerra. El único movimiento militar que ordenó fue que se repelieran los ataques pero sin cruzar la frontera.

Operación BarbarrojaPresionado por la situación pidió al embajador alemán una explicación y este le comunicó lo que el negaba. Alemania estaba en guerra con la Unión Soviética. Desolado, Stalin tan solo dijo: "Hitler nos ha engañado". Un par de horas después Ribbentrop hizo la declaración formal de guerra.

Los días que siguen hunden en el pozo de la depresión al líder soviético. El ejército rojo perdía en todos los frente, la aviación casi había desaparecido y los alemanes habían avanzado cientos de kilómetros haciendo millones de prisioneros. Tan malas noticias hicieron que el día 27 Stalin huyera a su dacha.

Tras tres días encerrado sin hacer nada, finalmente se recompuso, regresó al Kremlin y tomó el mando de la situación. El 3 de julio se dirigió por radio al pueblo y les lanzó una arenga que finalizaba con: "¡Adelante, hacia la Victoria!".

Para saber más:
El Español
Operación Barbarroja, de Christian Hartmann
Stalin and His Generals: Soviet Military Memoirs of World War II, de Seweryn Bialer
Revista de Historia
Britannica
Speakola

domingo, 10 de abril de 2022

Operación Archery ¿La batalla que dividió las fuerzas de Hitler?

Autor invitado: Pablo Montoya 

En la actualidad sobrevive mucha documentación y relatos de operaciones llevadas a cabo durante la Segunda Guerra Mundial. Entre ellos, hay una de las operaciones aliadas que cambiaron el curso de la guerra, pero, ¿a favor o en contra de quien? En este nuevo artículo invitado de Pablo Montoya intentaremos aportar algunas respuestas.

Operación Archery ¿La batalla que dividió las fuerzas de Hitler?
Hablamos de la Operación Archery, en la que participó el ejército británico, la Royal Navy, la RAF, grupos de comandos especiales formados por británicos y  noruegos de la Norwegian Independent Company 1 (NOR. IC1).

Para diciembre de 1941 el mundo está sumido en la guerra total. Suramérica, indirectamente, contribuye con el bloque aliado enviando combustibles de hidrocarburos (petróleo), o con el Eje, en colaboraciones logísticas y transportes. El día 7, Japón ataca por sorpresa la base naval estadounidense de Pearl Harbor. La mayoría de los estados americanos condenan tales actos y le declaran la guerra al Imperio del Japón (a excepción de Argentina). Alemania hace lo propio con EE.UU. Los británicos batallan en África contra alemanes e italianos, los soviéticos defienden su tierra ante la invasión alemana y los estadounidenses luchan (el 8 de diciembre) para defender Filipinas de los japoneses. El mundo se ha sumido en el caos de la guerra...

Operación Archery ¿La batalla que dividió las fuerzas de Hitler?
El día 27 luego de varios retrasos por culpa del clima, los alemanes son tomados por sorpresa en Noruega (ocupada desde 1940) cuando ven que aviones y barcos británicos bombardean las costas de la ciudad portuaria de Maloy; comenzando así la operación Archery. La operación tiene como objetivo la isla noruega de Vågsøy, en la que Alemania tiene fábricas de producción de explosivos. Los británicos buscan con esta operación intervenir la producción de estos explosivos e incitar a Hitler a dividir sus fuerzas (concentradas en el frente Oriental contra Rusia). ¿Resultó la estrategia?

Las fuerzas alemanas cuentan con más de 200 hombres, 100 trabajadores de las fábricas, apoyo aéreo de parte de tres aeródromos, un tanque, algunos barcos y artillería costera.    

Las fuerzas británicas cuentan con un crucero, 4 barcos destructores, aviones y 570 hombres, entre ellos los comandos británicos y noruegos entrenados especialmente para este tipo de misiones. La operación comienza con fuertes bombardeos aéreos y artillería naval. Al final de la batalla, los británicos logran sus objetivos: destruyendo fábricas, almacenes, centrales telefónicas, combustibles, municiones e instalaciones militares. 

Operación Archery ¿La batalla que dividió las fuerzas de Hitler?
Al Norte de la isla, en la ciudad de Maloy, un peculiar capitán británico, llamado Jack Churchill, dirige una unidad de comando. Cabe destacar, que al mismo tiempo en que se desarrolla esta operación, al norte se lleva a cabo la operación Anklet. La situación da un giro inesperado para los británicos cuando una unidad de la Gebirgsjäger (tropas alemanas de montaña) experimentadas por el combate en el frente oriental se encuentra de permiso en la zona. La batalla se convierte en combates casa por casa, con francotiradores.

Estas tropas alemanas dan dura batalla a las fuerzas británicas. Tanto que son necesarios tres asaltos para desalojarlas de un hotel de la zona en el que se había atrincherado. Sin embargo, no pueden defender su baluarte por mucho tiempo, ya que el comandante británico John Durnford-Slater, ante los informes de las dificultades que tienen sus unidades, solicita apoyo de las tropas de reserva, de la artillería naval y aérea. Finalmente los alemanes terminan siendo derrotados.  

Operación Archery ¿La batalla que dividió las fuerzas de Hitler?
La operación Archery terminó con el resultado de 98 prisioneros alemanes y una valiosa copia del código naval alemán. Fueron capturados varios Quisling (colaboradores de los alemanes) y reclutados 70 partidarios noruegos para luchar por la liberación de Noruega. La información del código naval alemán fue muy importante; contenía señales de radio de buques alemanes en Noruega y Francia. Esta operación terminó siendo exitosa, fue una victoria para los británicos. Luego del desastre de Dunkerque, elevó su moral y afectó psicológicamente a los alemanes, ya que la armada alemana terminó trasladando al Norte de Noruega importantes unidades como el acorazado Tirpitz y otros navíos de guerra, que los alejó de las rutas de convoyes que venían de América.

Estas incursiones fueron suficientes para que Hitler desviara una parte de sus fuerzas militares: 30.000 soldados se destinaron a Noruega (soldados que hubieran sido muy útiles en el frente oriental) y se construyeron más defensas costeras. Todo esto a pesar de que los británicos no tenían mucho interés en Noruega. 

Pablo Montoya es un apasionado por la historia y la cultura de tiempos remotos y presentes. Le podéis seguir en su blog Estructura Espiral y sus redes sociales.

Para saber más:
Wikipedia (Jack Churchill) 

domingo, 3 de abril de 2022

Historia de una imagen: El Marine que encuentra un bebé moribundo

Esta es una imagen que aúna ternura y horror. Un Marine estadounidense recoge a un bebé casi muerto sacado de debajo de una roca, mientras las tropas despejaban de soldados japoneses y civiles las cuevas de la isla de Saipán en el verano de 1944. El niño era la única persona que se encontraba con vida entre decenas de cadáveres en el interior de una cueva. La fotografía fue tomada por William Eugene Smith.

Historia de una imagen: El Marine que encuentra un bebé moribundo
La batalla por Saipán fue una batalla recordada principalmente por el suicidio masivo de civiles japoneses locales que saltaron de los acantilados, o se suicidaron con granadas, temerosos de ser capturados por los estadounidenses y sufrir toda clase de atrocidades como les habían contado a través de la propaganda. Para los soldados estadounidenses fue todo un shock.

Saipán fue declarada segura el 9 de julio de 1944, después de una batalla que terminó con la defensa japonesa formada por 30000 efectivos y acabó con la vida de 12000 civiles, Chamorros, isleños de las Carolinas y colonos japoneses que trabajaban en los campos de caña de azúcar de la isla.

A pesar de declararse segura, soldados japoneses se escondieron en las espesas selvas de la isla incluso mucho después de que terminó la batalla, negándose a rendirse atacando a las tropas estadounidenses estacionadas en la isla. Un grupo considerable liderado por el capitán Oba se rindió en diciembre de 1945, tres meses después de que la guerra hubiera terminado.

En los últimos días de la batalla cerca de 1000 civiles japoneses se suicidaron por miedo a ser asesinados o mutilados por los estadounidenses, como les habían contado desde Japón. Algunos japoneses que vivían próximos a los acantilados saltaron de lugares que más tarde se llamaron: "Suicide Cliff" y "Banzai Cliff". Estos parajes se convertirían décadas después en parte del Distrito de Monumentos Históricos Nacionales y hoy en día los japoneses los visitan para consolar a las almas de las víctimas de la sinrazón humana.

Para saber más:
Heritage Auctions
Photography Now
SocImage
Slightly Out Of Focus

domingo, 27 de marzo de 2022

El programa espacial nazi

Antes de la llegada de los nazis al poder había gran interés entre muchos científicos alemanes en el desarrollo de la tecnología aeroespacial y durante el reame alemán anterior al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, Hitler se documentó sobre la tecnología de los cohetes y en especial del poder destructivo de un arma de sus características.

El programa espacial nazi
El Führer era un gran entusiasta de las Wunderwaffe y estaba convencido de que estas darían la victoria a Alemania. Casi cualquier arma, por insólita que pareciera, merecía el interés de Hitler. Incluso algunas las apoyó sin reservas. Hitler, era consciente de la importancia militar de los cohetes y dio las órdenes oportunas para que se investigara al máximo nivel. 

Ya desde 1914 se investigaba y experimentaba en cohetería. En ese año el físico estadounidense Robert Goddard registro una patente para un cohete de varias etapas y otra para el uso de combustibles líquidos en los cohetes. Estas ideas del estadounidense despertaron el interés de muchos científicos, como el austro-húngaro Hermann Oberth que tras diversos contactos con Goddard publicó en 1923 un trabajo propio sobre el uso de cohetes para viajar al espacio.

En 1929 Oberth, con la colaboración de un joven Wernher Von Braun, probó un primer motor de combustible líquido para cohetes.

Los trabajos de Oberth sirvieron para inspirar la creación de diversas asociaciones de aficionados a los cohetes, como la Sociedad para los Viajes Espaciales.

El programa espacial nazi
Esta asociación logró en 1930 la financiación del ejército alemán gracias a que la cohetería no estaba contemplada en las restricciones militares impuestas por el Tratado de Versalles. Gracias a esta inversión en 1932 lograron construir y probar un cohete que podía alcanzar más de un kilómetro de altitud.

El ejército cada vez mostraba más interés en los cohetes y en su utilización como arma de guerra y construyó unas instalaciones de ensayo en Kummersdorf, en Berlín. Unas instalaciones en las que Von Braun estuvo trabajado en un motor de combustible líquido y dónde en 1934 lograron lanzar dos cohetes denominados A-2. Uno de ellos alcanzó una altitud de más de 3,5 kilómetros.

Las instalaciones se trasladaron a Neuhardenberg en 1937 y comenzaron las pruebas para la creación de un avión con propulsión por cohetes. A mediados de año se realizó el primer vuelo de prueba de un Heinkel HE-112 equipado con un cohete montado en la cola de la aeronave.  El Heinkel HE-112 fue uno de los tres cazas que compitieron contra el Messerschmitt Bf 109 para conseguir el contrato de un caza para la Luftwaffe en 1933.

Aunque no resultó un experimento viable, las pruebas con el HE-112 mostraron las grandes posibilidades que tenían los cohetes.

Mientras se trabajaba en Neuhardenberg, se creó en una isla del báltico las más importantes instalaciones de investigación de alta tecnología del III Reich. Era el Centro de investigación Militar de Peenemünde. Tras su creación se concentró a todos los ingenieros de cohetes de Alemania, a la vez que se prohibió toda investigación civil. 

El programa espacial nazi
En Peenemünde, Von Braun comenzó la investigación de los cohetes A-3, aunque fue el A-4, conocido como V-2, el que culminaría con éxito.

El primer lanzamiento con éxito total de un A-4/V-2 se logró en 1942, alcanzando los 80 kilómetros de altitud. Comenzando su fabricación en 1943, el cohete V-2 disponía de un motor capaz de trasportar una carga explosiva de una tonelada y en 1944 comenzó a demostrar su poder destructivo en Londres y Amberes. De este modo se convertiría en el primer misil balístico de la historia.

El A-4 fue solo el principio de un fructífero avance en los cohetes. Se creó el A-9, una evolución del A-2 con aletas que le daban más alcance y el A-10, uno de los primeros cohetes con etapas. El A-10 pesaba 16 toneladas y medía 20 metros de alto. Los cohetes A-9 y A-10 tendrían como objetivo los Estados Unidos, pero el principal escollo de su diseño era el sistema de guiado

El programa espacial nazi
Para solucionar el problema del guiado se decidió modificar un cohete para que pudiera ser tripulado. Sin pretenderlo fue el primer paso para las naves espaciales, pero no se llegó a efectuar ningún lanzamiento. 

Hasta aquí llegaban los planes para cohetes suborbitales, pero se trabajó en los A-11, de tres etapas y A-12 con cuatro, que podrían realizar vuelos orbitales. Estos planes quedaron apartados cuando la guerra estaba prácticamente perdida y se centraron en la producción y mejora de los cohetes V-2.

Otro interesante ingenio que se desarrolló en Peenemünde fue el Silbervogel, un avión que sería capaz de llegar al espacio suborbital para recorrer grandes distancias y poder bombardear Estados Unidos y luego regresar a su base. El Silbervogel, cuyo sobrenombre fue Amerika Bomber, tendría que usar un monorrail que le darían los 1900 km/h que necesitaba para despegar. Antes de un minuto entraría en funcionamiento el motor de propulsión del propio avión y 8 minutos después alcanzaría una trayectoria suborbital camino de su blanco. El proyecto no podía ser viable ya que en esa época se desconocía el problema de la reentrada en la atmosfera

El programa espacial nazi
Obviando el uso militar del V-2 y los diseños posteriores, este primer cohete se convertiría en la base sobre la que se edificaría el futuro de la carrera espacial y los científicos detrás de estos cohetes se convertirían en los más deseados por las dos grandes potencias, captados por planes como la Operación Overcast, dentro de la más compleja Paperclip, por parte estadounidense. Los soviéticos hicieron lo propio con la Operación Osoaviakhim. De hecho, un V-2 mejorado fue el cohete que realizó la primera fotografía de la tierra desde el espacio, a 140 kilómetros de la tierra.

En julio de 1969, los sueños y el trabajo de Von Braun y sus colegas llevaron al hombre a la Luna en el Apolo 11. Los primeros en enviar un hombre al espacio fueron los soviéticos con Yuri Gagarin en abril de 1961.

Para saber más:
Historia espacial: Recuento histórico de su evolución y desarrollo, de Laura Cortés Robayo 

domingo, 20 de marzo de 2022

El piloto que derribó a uno de los suyos

Louis E. Curdes se alistó a la Reserva del Ejército en marzo de 1942 adquiriendo el grado de teniente segundo. En la escuela de vuelo de Luke Field obtuvo sus alas de aviador con 22 años y poco después fue enviado a Europa.

El piloto que derribo a uno de los suyos
En Europa, formó parte del 95º Escuadrón de caza del 82º Grupo de Operaciones en el que participó en misiones de combate en el Norte de África, Cerdeña e Italia, a los mandos de un caza bimotor Lockheed P-38 Ligthing. El 29 de abril de 1943, derribó tres cazas Messerschmitt Bf 109 en Túnez y el 19 de mayo derribó otros dos Bf 109 en Cerdeña. El 24 de junio abatió un caza italiano Macchi M.C.202 tambien en Cerdeña. Posteriormente derribaría otros dos Bf 109 más en los cielos de Benevento.

El 27 de agosto de 1943 fue derribado sobre Salerno y capturado por los italianos. Enviado a un campo de prisioneros de guerra cerca de Roma, poco después Italia se rinde. Como el campo queda dentro del territorio controlado por los alemanes y hay mucha confusión, Curdes se fuga junto a otros pilotos. Casi un año después vuelve a las líneas aliadas y enviado a casa.

De nuevo en casa pide volver al combate y es enviado al 3º Comando Aéreo, 4º Escuadrón de caza en el Pacífico a los mandos de un North American P-51 Mustang. Tras diversas misiones de combate, bombardeo y escolta, el 7 de febrero de 1945 Curdes derriba un avión de reconocimiento japonés Mitsubishi Ki-46-II.

El piloto que derribo a uno de los suyos
El 10 de febrero, al volver de una misión fallida en Taiwán para destruir un aeródromo japonés, volando sobre Batán, la escuadrilla se dividió en dos. Curdes y el teniente Schmidtke fueron hacia el norte, mientras que los tenientes Scalley y La Croix se dirigieron hacia el sur. A los pocos minutos, Scalley avisó de que había avistado un pequeño aeródromo japonés y pidió refuerzos. Curdes y Schmidtke cambiaron de rumbo para ir a su encuentro.

Durante el ataque, La Croix fue derribado, por lo tuvo que realizar un amerizaje de emergencia. Curdes observó que La Croix había sobrevivido y se quedó para proteger al piloto derribado y servir de ayuda al rescate. Mientras esperaba divisó un avión que se dirigía hacia el aeródromo de Batán. El avión era un Douglas C-47 estadounidense. Curdes Intentó contactar por radio, pero sin éxito. Hizo varias maniobras para intentar que el aparato cambiara de rumbo, pero se mantuvo en la misma trayectoria de aterrizaje. La tripulación del C-47 no sabía que el aeródromo era del enemigo.​

Para evitar que aterrizara disparó sus ametralladoras para averiar uno de los motores del C-47. A pesar de ello el avión continúo su camino. Volvió a disparar dañando el otro motor, por lo que el avión de transporte tuvo que amerizar. Todos sobrevivieron. Curiosamente, en el C-47 derribado iba como pasajera una enfermera llamada Svetlana Valeria Shostakovich Brownell, con la que Curdes había tenido una cita.

El C-47 se había perdido debido al mal tiempo, su radio estaba averiada y se estaba quedando sin combustible. Por ese motivo el piloto se dirigió hacia la pista de aterrizaje, sin saber que era japonesa.

Por este hecho, Curdes recibió la Cruz de Vuelo Distinguido y se le contabilizó el derribo del C-47.​

El piloto que derribo a uno de los suyos
Después de la guerra, en 1946, se casó con aquella enfermera que viajaba en el C-47. Continuó en las fuerzas aéreas participando en el en el puente aéreo de Berlín. Fue ascendido a Mayor el 1 de septiembre de 1951, y se retiró de la Fuerza Aérea como teniente coronel en octubre de 1963. Después de su retiro de la Fuerza Aérea, comenzó una empresa de construcción con el nombre de Curdes Builders Company.1​

Louis E. Curdes falleció en 1995 a los 75 años. Su P-51 "Bad Angel" se puede ver en el Museo del Aire de Pima en Tucson, Arizona.

Para saber más:
The Smallest Minority
Find a Grave
Aces of WW2
Imperial War Museum
Revolvy

domingo, 13 de marzo de 2022

Los portaaviones de agua dulce

En la Segunda Guerra Mundial, el portaaviones se mostró como un arma formidable y determinante en la guerra naval. Especialmente en el frente del Pacífico.

Los alemanes diseñaron y comenzaron a construir su único portaaviones, el Graf Zeppelin, pero no se terminó a tiempo. Los británicos comenzaron el Proyecto Habakkuk para construir un portaviones gigante, diseñado con un casco de gran espesor a base de pykrete, una mezcla de hielo y pulpa de madera, que en teoría lo convertiría en prácticamente insumergible. Los estadounidenses tenían unos que navegaban en agua dulce.

Los portaaviones de agua dulce
USS Wolverine
El USS Wolverine, era un portaaviones que disponía en su interior de ruedas de paletas ya que había sido el vapor de ruedas laterales para pasajeros SeeandBee, el más grande en 1913, cuando fue construido por la American Ship Building Company de Wyandotte, Michigan. Al ser un portaaviones para cualificación de pilotos, carecía de los elementos de un portaaviones de combate, como elevadores, hangares o defensas antiaéreas. Su cubierta de vuelo, de madera de roble, era de 550 pies de largo (167,64m) y las isla estaba configurada para parecerse a la de los portaaviones de combate.

La Armada estadounidense lo adquirió en 1942 para reconvertirlo en un portaaviones para la formación de pilotos de la marina. y le dio su nombre porque el estado de Michigan es conocido como el estado Wolverine, el nombre de un mustelido parecido a un oso. 

Los portaaviones de agua dulce
USS Sable
El USS Sable, que como vapor de pasajeros se llamó Greater Buffalo fue adquirido por la Armada en 1942 y fue modificado en la Erie Plant of American Shipbuilding Company de Buffalo, NuevaYork. En la modificación se dejo tan solo la cubierta principal y unos apoyos, sobre los que se instaló una cubierta de vuelo de acero, en lugar de una de madera como la del Wolverine aunque de casi la misma longitud. Como su compañero, carecía de hangar bajo la cubierta de vuelo, elevadores o armamento y su isla era similar a las de los portaviones de combate. 

Además, en el Sable llevaron a cabo pruebas del TDR-1, un dron experimental a control remoto hecho de madera y diseñado originalmente como un avión objetivo para pruebas artilleras. Ensayos posteriores hicieron que los drones estuvieran equipados con bombas y cámaras de televisión. El éxito inicial de estas pruebas hizo que el TDR-1 se utilizara por primera vez en 1943 en la isla Bougainville, como parte de la Operación Option, en el Pacífico.

Los portaaviones de agua dulce
Operando a más de 1600 kilómetros del océano, en el lago Michigan, el USS Wolverine y el USS Sable proporcionaron una plataforma muy necesaria para que los pilotos practicaran despegues y aterrizajes desde las cubiertas de portaaviones.

Desafortunadamente, los pilotos novatos tuvieron que enfrentarse a la falta de viento del lago Michigan y a que las ruedas de paletas de los barcos no eran suficientes para generar una velocidad óptima de despegue. Estos problemas dieron como resultado que muchos F6F Hellcat, F4U Corsair, TBM Avenger y SBD Dauntless y otros aparatos de practicas acabaran en el agua. De hecho cuando no había suficiente viento se suspendían las operaciones de vuelo o se hacían las capacitaciones con los aparatos de entrenamiento T6 Texan. Se estima que entre 135 y 300 aviones se accidentaron durante los entrenamientos, de los que consiguieron recuperar 35 aparatos aptos para el servicio. Hasta el día de hoy, se cree que todavía hay unos 60 aviones hundidos en el fondo del lago Michigan.

Los portaaviones de agua dulce
Como parte del Centro de Entrenamiento de los Grandes Lagos de la Estación Aérea Naval de Glenview al norte de Chicago, con los dos portaviones se entrenaron y calificaron casi 18.000 pilotos realizándose unos 116.000 aterrizajes en sus cubiertas. Tambien sirvió para entrenamiento de oficiales de señales para aterrizaje. 

Los portaviones de agua dulce Wolverine y Sable fueron dados de baja en noviembre de 1945 y definitivamente desmantelados en diciembre de 1947 y julio de 1948 respectivamente.

Para saber más:
Vintage Wings of Canada
Wafare History Network
Defense Media Network
Pacific Wreks
The Scholar Ship

domingo, 6 de marzo de 2022

Desertor en la Alemania Nazi

Los tribunales militares alemanes sentenciaron a muerte a 30.000 soldados por el delito de deserción. Se cumplieron 23.000 sentencias, aunque algunas fuentes las calculan entre 15.000 y 18.000. Durante la gran guerra tan solo se ejecutaron 48 soldados alemanes por ese motivo.

Desertor en la Alemania Nazi
Teniendo en cuenta que en el ejército norteamericano tan solo fue ejecutado por deserción el soldado Eddie Slovik, tal cantidad de soldados alemanes ejecutados es una cifra escalofriante. En el caso soviético la cifra de deserciones oscila sobre el millón de soldados, pero se desconoce la cifra de ejecutados por deserción.

Una causa de tan altas sentencias en el ejército alemán es la estricta disciplina germana, que llevó a perseguir y juzgar tan duramente a los desertores como forma de desalentar a cualquier soldado que pudiera tener deseos de escapar del ejército. Por ese motivo muchos optaron por fingir o intensificar enfermedades ya existentes para evitar la entrada en el ejército y hasta la auto-mutilación. Otro recurso era acceder a puestos de trabajo que fueran esenciales para la guerra.

Otros motivos por el que se fue tan enérgico con la deserción hay que buscarlos en el propio sistema nazi que se apoya en que Alemania no fue realmente derrotada en el campo de batalla en la Gran Guerra. Fue traicionada por los políticos y que el Ejército fue demasiado benévolo con los casos de sedición, confraternización y deserción.

Desertor en la Alemania Nazi
Otro pilar del nacionalsocialismo es la glorificación del militarismo. Toda la sociedad estaba de un modo u otro militarizada. El soldado alemán era glorificado como la herramienta infalible que llevaría a Alemania a la victoria en todos los frentes y al incorporarse a filas afirmaba en su juramento que debe obediencia incondicional a Adolf Hitler y de estar preparado como valiente soldado a dar su vida por ese juramento. De este modo el soldado alemán que desertaba o no se encontraba dentro de ese ideal era excluido de esa sociedad militarizada desde la infancia. 

Hitler escribió en Mein Kampf:
Quien combate en el frente puede morir; quien deserta, debe morir. 
Aplicando la sentencia dictada por Hitler en su libro y biblia del nazismo, los desertores, fuese por el motivo que fueses, "debían morir". No se debía permitir vivir a personas que podrían minar la moral alemana y causar un derrotismo que pudiera llevara la derrota.

Desertor en la Alemania NaziDurante los momentos finales de la guerra. las penas de muerte, en multitud de ocasiones eran sentenciadas en juicios rápidos y con pocas, o ningunas, garantías. En esos juicios fueron sentenciados muchos soldados que habían quedado perdidos tras haberse separado de sus diezmadas unidades o en las que eran los únicos supervivientes. Además de la Feldgendarmerie (Gendarmería de campaña), en esos últimos momentos existían grupos especiales, regulares e irregulares, que se dedicaban a la caza de desertores, como la llamada "La Tropa de Herold", compuesta por unos 80 soldados bajo el mando de un falso Hauptmann (capitán) de la Luftwaffe. Este grupo asesinó a más de 150 personas.

Los cientos de desertores que habían sobrevivido a la guerra creían que serían amnistiados. Tuvieron que esperar décadas debido a la fuerte oposición de los grupos de derechas que mantenían que la Wehrmacht no tuvo relación ideológica con los nazis, por lo que considerarlos, del algún modo, como víctimas del régimen nazi era reconocer el papel activo del ejército alemán en los crímenes de guerra.

Las revisiones de las sentencias se fueron realizando una por una y caso por caso, aunque un número importantísimo de ellas se habían perdido debido a los bombardeos o simplemente destruidas para evitar que cayeran en manos aliadas o para borrar la connivencia de los jueces con el régimen.

Después de más de 10 años de lucha, la Federación de las Víctimas de la Justicia Militar Nacionalsocialista, consiguió que en 2002 el Parlamento alemán aplicara una amnistía total, aunque esta no se hizo efectiva hasta 2009. La mayoría de ellos no vivió lo suficiente para ver su honor restablecido.

Para saber más:

domingo, 27 de febrero de 2022

Las V-1 estadounidenses

Dentro de los planes de invasión estadounidenses a las islas del Japón, en la Operación Downfall, se planteaba el uso de una arma diseñada por lo que se conoce como "ingeniería inversa". Un proceso por el que se obtiene la información de un diseño, cuando no se dispone de sus planos o esquemas, mediante el desmontaje y la observación de las piezas que lo componen, para copiarlo o mejorarlo.

Las V-1 estadounidenses
Este proceso se llevó a cabo con la V-1, la bomba volante alemana

Los aliados supieron de la existencia de las V-1 desde el verano de 1942 gracias a los daneses que descubrieron un prototipo que cayó a unos 120 km del centro de investigación y lanzamientos de Peenemunde, fundado en 1937.

Con fotografías y bocetos de la V-1, los estadounidenses decidieron comenzar el desarrollo de bombas jet. El trabajo se le encargó a la Northrop Aircraft, que diseñó un avión de ala volante con dos turborreactores y 1800 kg de explosivos. El prototipo de la JB-1 (Jet Bomb-1) voló por primera vez en agosto de 1944, pero como un planeador. 

La gran oportunidad llegó unas semanas después de que cayeran las primeras V-1 sobre Gran Bretaña, el 12 de junio de 1944. En julio de 1944, los ingenieros estadounidenses ya tenían algunas V-1, que cayeron sin explotar, llegadas de Gran Bretaña y se pusieron a trabajar mediante ingeniería inversa con el motor Argus As 014 alemán, en Wright Field. Gracias a ello diseñaron, o más bien copiaron, la V-1, llamando a la bomba volante JB-2, el primer misil guiado producido en masa por los estadounidenses

Las V-1 estadounidenses
La JB-2 era prácticamente idéntica a la V-1 alemana, tan solo se diferenciaba ligeramente en el soporte y en sus dimensiones, siendo la JB ligeramente más larga (61 cm) y más ancha (6,35 cm de envergadura), así como una mayor superficie alar de 18,5 m2, cuando la V-1 tenía 17,7 m2. Unas diferencias inapreciables a simple vista. Tras diversas pruebas se decidió cambiar el sistema de guía alemán por una sistema de radar que se diseñó para una bomba de la armada

El primer lanzamiento de prueba de la JB-2 se realizó en la base aérea del Ejército, en Eglin en Florida el 12 de octubre de 1944. Tras diversos intentos fallidos por errores de calculo o fallos en los motores fabricados se consiguió pulir el diseño y se realizó un pedido inicial de 1,000 unidades, estimando llegar a las 75.000. La fabricación se diversificó en varias empresas. Las estructuras las fabricaría Willys-Overland, el motor los haría Ford, designado como PJ3; Heintz Co. se dedicaría a los controles de vuelo y guía y Monsanto diseñaría el sistema de lanzamiento mientras Northrop suministraba los trineos de lanzamiento. La primera entrega llegó en enero de 1945

Las V-1 estadounidenses
El mando supremo aliado decidió que en Europa se realizaría el bombardeo estratégico en detrimento de las JB-2, además en enero de 1945 el número de objetivos estratégicos en Alemania era cada vez más limitado y la guerra ya tocaba a su fin. La producción de las JB-2 siguió adelante, aunque reducida, para ser usada contra Japón. Dentro de la Operación Downfall se estudió realizar un bombardeo masivo durante varios meses antes de las operaciones de desembarco, utilizando los medios navales aéreos y las bombas volantes JB-2 lanzadas desde diferentes navíos y que estaban en camino cuando la guerra acabó en Europa.  

Las V-1 estadounidenses
El lanzamiento de las bombas nucleares sobre Hirshima y Nagasaki que llevaron a la rendición del Japón, cancelaron definitivamente la Operación Downfall y el 15 de septiembre se detuvo la fabricación de las JB-2 y ninguna fue lanzada sobre Japón. Hasta el final de la guerra se llegaron a fabricar casi 1.400 JB-2.

La guerra no detuvo el desarrollo de bombas volantes y se siguieron haciendo pruebas con las JB-2 que se habían fabricado hasta los años 50 y sirviendo como base de los primeros misiles de crucero superficie-superficie MGM.

En paralelo también se trabajó con las V-2, pero más dirigidas al proyecto espacial. De hecho, la primera fotografía tomada desde el espacio se realizó con uno de estos cohetes.

Hay cerca de una veintena de JB-2 repartidas por varios museos de EE.UU., así que si ves una V-1 con distintivos estadounidenses no es un error, los estadounidenses tambien tuvieron sus V-1. 


Para saber más:
The Evolution of the Cruise Missile, de Kenneth P. Werrell 

domingo, 20 de febrero de 2022

Españoles en el ejército británico

Tras la derrota de la Segunda República en la Guerra Civil, miles de españoles tuvieron que abandonar España a través de los Pirineos en penosas condiciones o a través del mar. El último barco con exiliados fue el carguero Stambrook y partió del puerto de Alicante el 28 de marzo de 1939.

Los exiliados recalaron en muchos lugares. Unos se unieron a ejército rojo, otros al francés o los grupos de trabajadores que construyeron el Muro Atlántico y muchos se unieron a la resistencia. Cerca del millar acabaron uniéndose al ejército británico.

Españoles en el ejercito británico

Los españoles en el ejército británico sirvieron principalmente en el Cuerpo de Pioneros (Pioneer Corps), pero muchos pudieron unirse a diversas unidades de infantería, comandos y hasta el famoso SAS.

En el Number One Spanish Company  sirvieron españoles procedentes de diversos cuerpos y lugares, pero la mayoría con experiencia en la Guerra Civil Española. Unos llegaron desde unidades de la Legión Extranjera francesa que se encontraban en Francia. A ellos se unieron algunos componentes de la 185ª Compañía de trabajadores españoles (185 Spanish Labour Company), reclutados directamente del campamento de Gurs apara el British Expeditionary Force. La mayoría llegaron procedentes de 13 ª Semi Brigada de la Legión Extranjera francesa que lucharon en Narvik, cuando la fuerza expedicionaria tuvo que regresar a Gran Bretaña, a través de Francia, tras la caída de Noruega, también en 1940. 

Durante ese periodo de la guerra, el ejército británico prohibía el uso en combate de soldados extranjeros en sus unidades, así que estos españoles pasaron a formar parte de los Pioneer Corps, como la Number One Spanish Company, formada por unos 250 efectivos. Su desempeño estaría en labores de apoyo a otras unidades. Entre 1942 y 1943 trabajaron en Gran Bretaña junto a unidades neozelandesas como compañías forestales, junto a ellos también trabajaron en los bosques de las Ardenas.

Españoles en el ejercito británico
Juan Torrents Abadía alias John Colman
Foto propiedad de Cliff Colman
Aunque en el mismo Día D desembarcaron varias unidades de los Pioneer Corps, la Spanish Company Number One desembarcó en Arromanches, en Normandía el 14 de agosto de 1944. A su llegada tuvieron que realizar trabajos de almacenamiento y logística para el frente. En esos días las playas de Normandía eran un auténtico hervidero de vehículos, pertrechos y personal.

Continuaron con sus labores según avanzaba la guerra y al finalizar trabajaron en tareas de seguridad y en recuperación de material militar, hasta que en enero de 1946 fueron desmovilizados. A los extranjeros que sirvieron en el ejército británico se le dio la posibilidad de quedarse en Gran Bretaña por lo que prácticamente todos se quedaron.

Pero estos soldados no fueron los únicos en el ejército británico. Otros sirvieron en diversas unidades de combate. Un número significativo de los que sirvieron en la Number One Spanish Company se pasaron a los Comandos y unos 140 de ellos al SOE, el Servicio de Operaciones Especiales

Españoles en el ejercito británico
Más de una docena de españoles republicanos sirvieron en comandos del SAS. Todos tenían experiencia de combate en la Guerra Civil española y algunos procedían de grupos reclutados por el ejército francés en campos de refugiados situados en el sur de Francia durante 1939. Otros procedían de la Legión Extranjera Francesa estacionado en Siria o el Líbano. 63 de estos españoles se unieron al ejército británico primero en el Queen's Royal Regiment y luego en el 50th Middle East Commando  en 1940, en Egipto. Todos pasaron al batallón D de Layforce en Creta. Tras la toma de Creta por parte de los alemanes en 1941, algunos lograron escapar. Los españoles capturados que sirvieron en los comando se hicieron pasar por gibraltareños, gracias al médico del 50 grupo de comandos. En abril de 1943 cerca de la mitad de los que sirvieron en Creta pasaron al 361 de los Pioneer Corps en Argelia. Dos fueron al 1º Regimiento de Servicios Especiales y de allí pasaron al 2º SAS, en 1943, como otros que terminaron en los 3º y 4º formados principalmente por franceses. Algunos de esos españoles que sirvieron en el SAS fueron Juan Torrents Abadía (John Colman), Francisco Gerónimo (Frank Williams), Ángel Camarena (Alan Cooper) y Rafael Ramos. 

Algunas fuentes afirman que algunos españoles participaron individualmente en el Long Range Desert Group (LRDG) pero debido a que algunos de ellos solían adoptar un nombre falso, al haber desertado de unidades francesas. No hay pruebas sobre ello pero es posible que futuras investigaciones lo confirme o desmienta.

Españoles en el ejercito británico
Tras la caída de la isla de Creta en manos alemanas, algunas fuerzas británicas lograron escapar a Egipto. Allí unos 5 españoles se volvieron a unir al Queen’s Royal Regiment, perteneciente a la 7º División Acorazada Británica, las famosas "Ratas del Desierto" que lucharon con Montgomery. Entre ellos está un tal Mena, que formó parte del canje de prisioneros del puerto de Barcelona en octubre de 1943. Junto a Mena, otro apellidado Esteve, llegaron a participar en el Día D.

Como aviador, hubo un español excepcional, José María Carreras Dexeus. Este pionero de la aviación española prestó servicio como piloto del Air Trasport Auxiliay, servicio perteneciente a la RAF, siendo el piloto que llevó al primer ministro Winston Churchill a la reunión de Yalta con Roosevelt y Stalin, en febrero de 1945.

Los cerca de 140 de españoles que pasaron al SOE realizaron diversas operaciones de sabotaje, información o apoyo a los grupos de la Resistencia en Europa, algunos de ellos (ex miembros de la Legión Extranjera Francesa) participando en la Operación Postmaster, en Guinea Ecuatorial. Cuatro de los participantes regresaron a Gran Bretaña para entrenar con el resto de sus compañeros del SOE.

Quiero dar mi más sincero agradecimiento a Séan Scullion por su inestimable, y desinteresada, ayuda aportándome muchos datos importantes para contar la historia de estos españoles que sirvieron en el ejército británico. 

Para saber más:
Number 1 Spanish Company, de Antonio Grande Catalán (memorias)