domingo, 25 de septiembre de 2022

Como los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial afectaron al clima

La Segunda Guerra Mundial provocó la muerte de decenas de millones de personas y convirtió en ruinas grandes ciudades y centros poblados debido a los contantes bombardeos artilleros y aéreos. 

Más allá de las pérdidas humanas y materiales, estudios realizados por la Universidad de Reading, en el Reino Unido, se han enfocado en otro tipo de daño que estos bombardeos pudieron haber causado. Se trata de los perjuicios meteorológicos que la Segunda Guerra Mundial pudo haber acarreado al planeta. Específicamente a la capa de nuestra atmósfera conocida como la ionosfera, que se encuentra a 300 kilómetros de altitud.

Según las mediciones llevadas a cabo en los lugares donde se desataron los mayores bombardeos las ondas de choque de las explosiones afectaron a la cantidad de electrones presentes en la ionosfera. La ionosfera es una capa altamente ionizada de forma permanente debido a los efectos de las radiaciones solares. La propiedad más importante de esta capa es la de reflejar las ondas de radio. De esta manera hace posible la comunicación por radio, el GPS, los radiotelescopios o algunos radares de alerta temprana.

Los estudios se centraron principalmente en 152 zonas donde se realizaron grandes ataques de las fuerzas aliadas en Europa, entre los años de 1943 y 1945, periodo en que la USAF actuaba junto a la RAF. Estas explosiones habrían generado perturbaciones en la ionosfera, ya que comprobaron que la concentración de electrones en estas zonas disminuía notablemente. Estas perturbaciones de la ionosfera normalmente son producto de la actividad solar anómala, pero en el caso de los raids aéreos aliados, los estallidos de las bombas y sus ondas de choque son elementos artificiales.

En la actualidad, las consecuencias del deterioro de esta capa atmosférica afecta en mayor o menor medida a las tecnologías de comunicación, ubicación y defensa que usan de manera directa las ondas de radio.

Pero esto no se queda aquí. Analizando los registros de operaciones estadounidenses y británicas y los datos del clima de la década de 1940, un grupo de científicos de la Universidad de Birmingham cuantificaron la nubosidad que provocaron los miles de bombarderos aliados y estimaron que había un descenso de 0,8º C en la temperatura media en las bases militares y sus alrededores debido al trasiego constante de los bombarderos al igual que en las zonas de paso de los escuadrones. 

Los miles de vuelos de los grandes bombarderos con sus potentes motores generaban unas estelas de condensación llamadas chemtrails. Estas estelas hacer descender la temperatura ya que sobre ellas se refleja la luz solar (al igual que con las nubes) calentando menos el aire y la superficie bajo ellas.

Teniendo en cuenta que en aquellos años fueron continuos los vuelos militares y relativamente escasos los civiles, es mucho más sencillo que en la actualidad separar este fenómeno de otros que también afectan al clima, los bombardeos así como la proliferación de estas estelas ya por entonces empezaron a generar un cambio climático. 

Para saber más:
UNAM
Taringa
La Segunda Guerra Mundial
Copernicus
BBC
Europa Press

domingo, 18 de septiembre de 2022

Las Masacres de Liepaja

Tras la ocupación alemana de Letonia, en 1941, en las dunas de Skede, en la costa del Báltico, varios miles de judíos fueron asesinados. Junto a ello fueron asesinados gitanos, comunistas y enfermos mentales.

Las Masacres de Liepaja
Orden en alemán y letón
Entre los días 15 y 17 de diciembre de 1941, unidades alemanas, principalmente Einsatzgruppen y SD, así como letonas mataron a 5749 judíos, más de la mitad de los judíos de Liepaja.

Los preparativos para la operación comenzaron unos días antes. El 13 de diciembre de 1941, el jefe de la policía de Liepaja, el Obersturmbannfuehrer Fritz Diedrich, publicó un anuncio en el periódico letón Kurzemes Vards, en el que se comunicaba que a los judíos les estaba prohibido abandonar su vivienda entre el lunes 15 de diciembre y el martes 16 de diciembre.

La noche del 13 de diciembre, las fuerzas policiales de Letonia comenzaron a arrestar a los judíos de Liepaja que aún no estaban concentrados en el gueto. Las víctimas fueron llevadas a la prisión de mujeres, donde personas de todas las edades estaban apiñados en el patio. Se les ordenó que se pusieran de pie con la cara hacia la pared, y se les advirtió que no se movieran ni miraran a sus familiares ni a los vigilantes. Algunos fueron transportados a Skede la tarde del día siguiente y los encerraron en un granero, aunque algunas fuentes afirman que se trataba de un garaje.

Las Masacres de Liepaja
En la madrugada del 15 de diciembre, llegaron nuevas víctimas desde Liepaja, bajo la supervisión de la SD, al mismo granero de Skede, donde estaban los judíos de la prisión. Tras ello, grupos de veinte fueron llevados a una zanja excavada en las dunas,  situada a unos cincuenta metros. La zanja tenía unos tres metros de ancho y 100 metros de largo. Allí se les ordenó que se desnudaran completamente.

Fueron fusilados por un pelotón de la SD letona encabezado por el teniente Peteris Galins, y un grupo, también letón de policía auxiliar, conocido como Schutzmannschaften.

Durante la masacre en la que murieron 2731 personas, dos tiradores disparaban a la misma víctima. Los niños que podían caminar fueron tratados como a los adultos, mientras que los bebés fueron asesinados con sus madres que los llevaban en sus brazos. Un hombre se encargaba de empujar los cadáveres que no caían directamente en la zanja. Después de cada tanda de fusilamientos, un hombre del SD inspeccionaba los cuerpos y disparaba a cualquiera que mostrara signos de vida.

Las Masacres de Liepaja
Además de estas matanzas perpetradas en las dunas, también se asesinó a otros miles en otras zonas de la ciudad, como el faro o el puerto.

Las ropas amontonadas se las llevaron los alemanes en camiones militares. Durante la matanza, los oficiales alemanes Carl-Emile Strott y Erich Handke, tomaron varias fotos y algunos mandos de la Wehrmacht y la Kriegsmarine visitaron el lugar.

Las fotos, testigos gráficos de la masacre, fueron encontradas por un hombre llamado David Zivcon, que trabajaba como electricista en la sede del SD en Liepaja cuando un tiempo después de la ejecución, fue enviado para reparar alguna cosa en la residencia de Carl Strott. Mientras trabajaba percató de la existencia de cuatro carretes de negativos en un cajón parcialmente entreabierto. Los cogió e hizo copias con la ayuda de un amigo. Después las devolvió de nuevo al apartamento fingiendo reparar un problema eléctrico. Las copias las guardó en una caja y las escondió en un establo. Después de ser liberado se las entregó a los soviéticos. Las fotos sirvieron como pruebas de los crímenes en los juicios de Núremberg.


Además de las fotografías existe una película tomada por un soldado alemán contraviniendo sus ordenes. Este hecho demuestra que las matanzas fueron presenciadas por personas distintas de los ejecutores, como si las ejecuciones públicas fueran una fiesta. Al parecer soldados alemanes viajaron largas distancias para obtener los mejores lugares para presenciar unos fusilamientos que se convirtieron en una forma de "turismo de ejecución".

Para saber más:
Encyclopedia of Camps and Ghettos, 1933–1945
Churbn Lettland, The Destruction of the Jews of Latvia, de Max Kaufmann
El Ejército de Hitler, de Omer Vartov
Biblioteca nacional de Letonia
Liepaja Jews
Vintag
Yad Vashem 1 2
United States Holocaust Memorial Museum
Wikipedia

domingo, 11 de septiembre de 2022

La guerra de broma, que no lo fue tanto

Hay un periodo relativamente tranquilo de la Segunda Guerra Mundial que va desde la invasión alemana de Polonia en septiembre de 1939 hasta mayo de 1940, cuando fueron atacados Países Bajos, Bélgica y Francia, conocido como la drôle de guerre o guerra de broma. Pero ese periodo no fue tan tranquilo, ni fue tan de broma, para británicos y alemanes.

Scapa Flow
El 14 de octubre de 1939, mes y medio después de la invasión alemana de Polonia Günter Prien con su U-boot U-47 realizó una de las operaciones militares más aduces de toda la guerra. La misión era entrar en el puerto británico de Scapa Flow, en las Islas Orcadas. El puerto de Scapa Flow es un trozo de mar de aguas poco profundas en el que, hasta ese momento, los submarinos alemanes no se habían atrevido a adentrarse.

El navío de guerra HMS Royal Oak, un acorazado que combatió en la Batalla de Jutlandia estaba fondeado bien protegido por redes submarinas y barreras de buques hundidos, cuando el U-47 disparó una andanada de torpedos que lo enviaron a pique. A resultas del ataque murieron 833 marinos británicos. El ataque convirtió en una celebridad en Alemania a Günther Prien, el primer oficial de submarinos con la Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro. A partir de ese momento Gran Bretaña reforzó la seguridad en sus instalaciones portuarias.

Dos días después de la incursión del U-47, la Luftwaffe atacaba la base naval escocesa de Rosyth, con nueve bombarderos Junkers y Heinkel logrando dañar 3 barcos y causando varias muertes y heridos. Rápidamente se lanza una defensa con varios Spitfires de aeródromos cercanos y baterías anti-aéreas dispuestas sobre la zona, que consiguen abatir tres bombarderos alemanes. Estos serían parte de los primeros aviones alemanes derribados en suelo británico. Al día siguiente los antiaéreos logran abatir otro aparato alemán en la isla escocesa de Hoy, en Scapa Flow.

Graf Spee
Otro hecho ocurrido durante la guerra de broma fue la batalla del Río de la Plata sucedido a mediados de diciembre de 1939, en la que el acorazado alemán Admiral Graf Spee se enfrentó a los cruceros Achiles, Ajax y Exeter. Debido al combate, el sistema de purificación del combustible y la planta desalinizadora, entre otros daños, del Admiral Graf Spee quedaron seriamente dañados y se tuvo que refugiar en el puerto de Montevideo, un puerto neutral.

El capitán del navío alemán, Hans Langsdorff, estaba convencido de que los británicos estarían esperando que abandonara el puerto para emboscarlo, por lo que el día 17 Langsdorff ordena alejarse el puerto y destruir el barco. La tripulación fue internada en Argentina hasta el final de la guerra. Langsdorff se suicidó de un disparo, dos días más tarde, en una habitación de hotel. Está enterrado en el cementerio alemán de Buenos Aires.

Para saber más:
History Learning Site
El camino de Scapa-Flow, de Günther Prien
Escocia Tours
La Batalla del Río de la Plata, de Alejandro Paternain
La Izquierda Diario

domingo, 4 de septiembre de 2022

Las bajas más antiguas de la Segunda Guerra Mundial

En entradas anteriores hablábamos de las obras de arte robadas por los nazis de colecciones particulares y museo de toda Europa y recuperadas por los Monuments Men o de la Salón de Ámbar, pero poco se sabe de la suerte que tuvieron otros objetos tan valiosos. Y como recientemente se ha estrenado otra película de la saga “Parque Jurásico” vamos a hablar de lo que sucedió con los extintos dinosaurios durante la Segunda Guerra Mundial.

Las bajas más antiguas de la Segunda Guerra Mundial
Hace unos cien millones de años, en el período Cretácico, el mundo estaba gobernado por los grandes dinosaurios y entre ellos el carnívoro más grande conocido fue el Espinosaurio. El famoso Tiranosaurio Rex de unos 12,3 metros de longitud, 4 de altura y un peso de 6 a 18 toneladas se queda algo pequeño ante las dimensiones del Espinosaurio: entre 15 y 18 metros de longitud y un peso estimado de entre 9 y 20 toneladas. Estas dimensiones lo colocan como el rey indiscutible de los depredadores terrestres.

Espinosaurio recibe su nombre por la especie de “vela” dorsal formada por una serie de largas espinas que tenía en sus vértebras, algunas de ellas de casi dos metros de altura. Su nombre se lo otorgó el paleontólogo alemán Ernst Stromer en 1915, partiendo de unas mandíbulas, vértebras y costillas descubiertas tres años antes en Egipto (de ahí su nombre científico Spinosaurus Aegyptiacus). Durante treinta años, estos fósiles estuvieron a salvos en el Museo Paleontológico de Múnich. Luego estalló la guerra y el museo dejó de ser un refugio seguro.

En la noche del 24 de abril de 1944, 234 Lancaster y 16 Mosquito de la RAF lanzaron sobre Múnich un devastador bombardeo que destruyó el museo y acabó con los restos fósiles del Espinosaurio que atesoraba en su interior. Los huesos de Espinosaurio no son muy abundantes, por lo que la pérdida de cualquiera de ellos es una tragedia para la paleontología y el estudio de nuestro pasado terrestre, pero la pérdida de este espécimen fue especialmente significativa porque era el holotipo (el usado para la primera identificación científica oficial de la especie). Lo único que queda de él son las notas, dibujos y fotos de Stromer.

Las bajas más antiguas de la Segunda Guerra Mundial
Ernst Stromer
Otro enorme dinosaurio carnívoro que también merodeaba por el Cretácico del Norte de África era el Carcharodontosaurus saharicus que compartía territorio con el Espinosaurio. Considerado el tercer carnívoro terrestre más grande con sus casi 13 metros de largo, entre tres y medio y cinco metros de altura y hasta 15 toneladas de peso. Además era más rápido que el Tiranosaurio Rex con más de 30km/h en carrera. Sus dientes, similares a los de los tiburones (su nombre deriva del latín "Reptil diente de tiburón") desgarraban a sus presas hasta que éstas morían desangradas, ayudándose de sus garras afiladas. El Carcharodontosaurio fue descubierto por primera vez en la década de 1920 y renombrado por Stromer en 1931. A igual que el Espinosaurio, terminó totalmente pulverizado por las bombas aliadas que caían sobre Múnich. Expediciones al Sahara desenterraron nuevos especímenes en la década de 1990, pero el original se convirtió en polvo durante la guerra.

El bombardeo de la RAF sobre la ciudad bávara también acabó con la extraordinaria colección de Stromer que incluía, entre otros, huesos fósiles del Bahariasaurio y el único espécimen conocido del inusual cocodrilo prehistórico Stomatosuchus. A Stromer la guerra le supuso un coste más allá de sus fósiles. Dos de sus hijos murieron y el tercero pasó años como prisionero de los soviéticos.

Para saber más:
Nuestro Clima
hmong
Wikipedia
National Gegraphic
Bayerische Staatssammlung für Paläontologie und Geologie
BBC

domingo, 28 de agosto de 2022

Los judíos del ejército de Hitler

Hay historiadores que afirman que cualquier individuo de origen judío no podía servir en las filas de la Wehrmacht entre 1933 y 1945 y los que admiten que unos pocos lo hicieron opinan que se trataba de muy raras excepciones. Pero, nada más lejos de la realidad.

Según algunos cálculos, en el ejército alemán durante la Segunda Guerra Mundial, sirvieron unos 150.000 soldados de origen parcialmente judío. Estos soldados alemanes eran considerados como "mischlinge", el plural de mischling, literalmente mestizo, cruzado o raza mixta, según las leyes de Núremberg promulgadas por el régimen nazi el 15 de septiembre de 1935.

Las leyes provocaron el aislamiento de los judíos alemanes de su propio país y excluyeron formalmente a la población judía de la vida alemana, como despojarlos de su ciudadanía, quitarles de sus puestos de funcionarios o prohibir el matrimonio entre alemanes y judíos, y finalmente ejecutar la llamada "Solución Final".

De entre esos 150.000 soldados mischlinge 90.000 tenían abuelos judíos y el resto tenían uno de sus padres de origen judío, por lo que eran considerados mischlinge de primer grado. Un número bastante significativo de ellos sólo descubrieron sus orígenes judíos gracias a las investigaciones reralizadas por los nazis.

Erhard Milch (derecha) junto a Hermann Göring
Resulta sorprendente el importante papel que jugó Hitler en este tema: no solamente autorizó personalmente a que algunos mischlinge permaneciesen en la Wehrmacht, sino que permitió a varios de ellos acceder a destacados rangos de los tres ejércitos. Este interés lo mantuvo hasta en los últimos meses de la guerra.

Uno de estos alemanes parcialmente judíos que llegaron a cargos importantes dentro de la Wehrmacht, fue el mariscal de campo Erhard Milch, que tuvo un papel importante en el desarrollo de la Luftwaffe. Milch era un mischling de primer grado, pero gracias a su amistad con Hermann Göring consiguió un Deutschblütigkeitserklärung (certificado de pureza racial). Incluso en las SS hubo oficiales que no cumplían con la pureza exigida para entrar en la organización.

De todos modos, el rango que llegaron a tener la mayor parte de los mischlinge era como mucho de suboficial. Muchos lograron mantenerse en el ejército ocultando su ascendencia judía o gracias a su valentía en el campo de batalla.

Werner Goldberg
La posibilidad de mantenerse, de modo regular, en el ejercito de los mischlinge de primer grado terminó en 1940 cuando Hitler ordenó su expulsión. En esa situación se encontró Werner Goldberg. Su padre era de ascendencia judía pero había abrazado la religión luterana y su madre era cristiana. Goldberg participó en la campaña de Polonia en 1939 y llegó a ser considerado el soldado alemán ideal según el diario Berliner Tageblatt, llegando a aparecer en carteles de reclutamiento. Otros no tuvieron suerte y llegaron a ser deportados a los campos de concentración. Aunque entre los mischlinge hubo un puñado a los que no les importó unirse a los verdugos de sus semejantes.

Algunos héroes medio judíos fueron: El soldado Wolfram Günther que manejaba un Sturmgeschütz (cañón de asalto) en el frente del Este; con el que destruyó en un día varios tanques rusos, por lo que ganó la Cruz de Hierro. El capitán Klaus von Schmeling-Diringshofen, cayó en combate al frente de sus hombres en Polonia, fue enterrado con honores cubierto por una bandera de la cruz gamada. El piloto de caza Sigfried Simsch derribó 95 aviones enemigos y obtuvo la Cruz de Caballero. Bernahrd Rogge era el capitán del buque corsario Atlantis, que logró hundir o capturar 22 navíos aliados.

Pero a pesar de estos héroes alemanes, un gran número de mischlinge experimentaron un doble rechazo. Por un lado el de la sociedad alemana y por otro por la comunidad judía debido a sus orígenes mixtos.

Para saber más:
La tragedia de los soldados judíos de Hitler, de Bryan Mark. Rigg
Jüdische Mischlinge: Rassenpolitik und Verfolgungserfahrung, 1933-1945, de Beate Meyer
Anatomía de la Historia
Whale
Yahoo
El País

domingo, 21 de agosto de 2022

El campo de prisioneros más grande de Gran Bretaña

El campo de prisioneros de Moor Lodge se encontraba cerca de la población de Sheffield, en Yorkshire. Creado durante la Primera Guerra Mundial fue el "Campo de prisioneros de guerra número 17", aunque inicialmente fue un campo de entrenamiento del ejército británico.

El campo de prisioneros más grande de Gran Bretaña
Durante el periodo de la Gran Guerra entre sus prisioneros "más ilustres" se encontraba el capitán de submarinos Karl Dönitz, capturado en 1918 y que llegó a ser almirante y comandante en jefe de la Kriegsmarine durante la Segunda Guerra Mundial. Dönitz pasó mes y medio en el campo de concentración número 17, del que consiguió salir tras fingir una enfermedad mental. Transferido al Hospital Wythenshawe en Manchester, finalmente fue deportado a Alemania.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Gran Bretaña construyó en su territorio 1.500 campos de prisioneros. Tras el comienzo de la guerra, a Moor Lodge empezaron a llegar prisioneros italianos, obligados a trabajar en granjas cercanas bajo la supervisión de la población local, con la que mantuvieron muy buenas relaciones. De hecho, en Sheffield viven descendientes de esos presos italianos.

Tras la llegada de prisioneros alemanes, las condiciones del campo de concentración se deterioraron. Los presos pasaban el día bajo la lluvia, el frío y el barro. Llegó a estar tan masificado que en 1944 el Comité Internacional de la Cruz Roja en un informe lo describió como "insuficiente e inhabitable" y en el que una mitad de los cautivos vivían en "chozas" (en realidad eran barracones Nissen) y la otra mitad en "tiendas de campaña". Según algunos testimonios en los barracones malvivieron hasta 70 prisioneros, cuando el número máximo no debería exceder de los 30.

Moor Lodge, era considerado un campo de tránsito en el que los prisioneros alemanes eran interrogados y clasificados según su lealtad a la causa nazi. Los más leales eran los "negros", los opuestos al régimen eran los "blancos", pero la mayoría eran catalogados como "grises". Los casi 11.000 prisioneros que pasaron en su punto más álgido (a partir del Día D), podían pasar semanas hasta que se determinaba su clasificación.

El 20 de diciembre de 1944 un grupo de prisioneros alemanes organizaron una fuga de Moor Lodge, pero fueron capturados en las cercanías de Rotherham al día siguiente.

Desde el final de la guerra, este campo permaneció oculto hasta que un grupo de estudiantes británicos de arqueología lo descubriera en el verano de 2019, en un bosque, a unas cinco millas al oeste de Sheffield.

Para saber más:
The Great German Escape, de Charles Whiting
The university of Sheffield
The Guardian
Atlas Obscura
Dark Yorkshire

domingo, 24 de julio de 2022

El Cajón de Grisom se va unos días de permiso

Estimados lectores y amigos:

Estos meses han sido muy intensos y llenos de trabajo y nuevos proyectos. En breve os podré informar de un proyecto que verá la luz para después del verano.

Ahora toca que abandone la trinchera por unos días y recargue las pilas.

Pronto volveré con más historias y curiosidades sobre la Segunda Guerra Mundial.

Feliz verano - invierno si te encuentras en el hemisferio sur - para tod@s.



domingo, 17 de julio de 2022

Ruta por el pasado nazi de Viena

El III Reich dejó en la capital de Austria su huella. Y aunque en la actualidad algunos no sean demasiado visibles tienen gran importancia histórica para conocer el pasado de Viena durante el nazismo y la Segunda Guerra Mundial. Viena, al igual que Berlín, fue dividida en cuatro zonas por los aliados. Esta división finalizó en mayo de 1955.

Ruta por el pasado nazi de VienaNuestra ruta empieza por Adolf Hitler, ya que además de austriaco (nació en Braunau am Inn) vivió en la ciudad y en cuya escuela de Bellas Artes (que podemos visitar en la Schillerplatz) intentó entrar sin éxito. Tiempo después el joven Adolf se tiene que buscar la vida vendiendo postales que el mismo pinta. Cuando estalla la Gran Guerra, viaja a Múnich y se alista en el ejército alemán. Durante su estancia en Viena vivió en Stumpergasse, 31, muy cerca de Mariahilferstrasse, con Ausgust Kubizek, como subarrendados del checo Frau Zekrys. Hitler abandonó la vivienda al no poder hacer frente al alquiler. Actualmente nada indica que vivió en esa casa. Tambien vivió en Felberstrasse 22, más económica, hasta que definitivamente se quedó sin dinero.

Uno de los lugares más importantes de la ciudad es la Heldenplatz, o plaza de los Héroes. En esta plaza se han sucedido muchos hechos históricos de gran importancia pero el más significativo fue el momento del anuncio que hizo Hitler en 1938 de la anexión de Austria al III Reich, en lo que se conoce como “Anschluss”.

Otro de los lugares emblemáticos de la Viena Nazi es la Rathausplatz que hasta 1945 se llamó Plaza de Adolf Hitler. En el Museo del Ejército se puede ver el busto y la placa con el nombre de la plaza que en ella se encontraban. En la actualidad es una plaza muy concurrida y animada. En ella se celebran todos los años el "Life Balls", el mayor acontecimiento de apoyo a los afectados de VIH de Europa.

Ruta por el pasado nazi de Viena
Pero Viena tiene dos plazas con un triste pasado. Una es la Schwedenplatz, donde se encontraba el cuartel general de la Gestapo, que anteriormente fue un hotel. En la actualidad no existe este edificio y en su lugar se encuentra un monumento a las victimas del fascismo. La otra plaza es la Judenplatz, donde se encuentra el  Memorial del Holocausto, también conocido como la Biblioteca sin nombre. Frente al Museo Albertina, en la Albertinaplatz, se encuentra el monumento contra la guerra y el Fascismo, de 1991.

En Schwarzenberg nos encontramos con el Monumento a los Héroes del Ejército Rojo, una impresionante figura de 12 metros de un soldado soviético que recuerda a los 17.000 caídos en la Batalla de Viena.

Ruta por el pasado nazi de VienaLo más destacable de la ciudad de su pasado de la Segunda Guerra Mundial son sus flaktürme, o torres antiaéreas. Las flaktürme se encuentran en Augarten, Rochusmarkt y en el Esterhazypark, muy cercana a una de las zonas más comerciales de la ciudad y que es muy usado por los aficionados a la escalada.

Las flaktürme formaban siempre parejas. La de la fotografía, que se encuentra en Augarten, es una "torre G" (Gefechtsturm), armada principalmente con 4 cañones de 128 mm. La otra era una "torre L" (Leitturm), que servía para dirigir las defensas. Las torres no solo sirvieron para defenderse de los ataques aéreos de los Aliados. También se utilizaron como refugio para decenas de miles de personas.

Aunque Viena está llena de historia e impresionantes monumentos de su época más gloriosa, tambien es una ciudad moderna con una vida comercial y social intensa, con una forma de entender la vida muy mediterránea.
En 2019 se celebró el 70 aniversario de la película "El Tercer Hombre", rodada íntegramente en la Viena post Segunda Guerra Mundial. Hay un museo sobre la película en Pressgasse, 25.

Para saber más:
Viena Directo
Caminos que no llevan a Roma
Russia Beyond
Arte Digital

lunes, 11 de julio de 2022

El hombre que pudo haber evitado la Segunda Guerra Mundial

Antes incluso de la anexión de Checoslovaquia a Alemania en 1938, y en un tiempo en que Hitler había sido propuesto para el premio Nobel de la Paz, tras la firma de un acuerdo de paz con el Primer Ministro británico Neville Chamberlain y el Primer Ministro francés Edouard Daladier de Francia, ante Benito Mussolini. E incluso antes de enero de 1939, cuando la revista norteamericana TIME nombró a Hitler "Hombre del Año de 1938" (no ha de ser el mejor del año, sino el más trascendente), Iván Maiski, embajador en el Reino Unido de la Unión Soviética de 1932 a 1943, propuso un frente común contra la amenaza de Hitler en Europa.

El embajador Maiski, intentó crear un pacto entre soviéticos, británicos y franceses contra la Alemania nazi y posiblemente nadie se esforzó tanto para que las relaciones entre el Reino Unido y su patria fueran fluidas. También durante la Guerra Civil Española hizo grandes esfuerzos para que la Unión Soviética se implicara más en la ayuda al gobierno de la II República.

Iván Maiski, un judío muy perspicaz e inteligente, que hablaba un perfecto inglés, era un buen amigo del que en mayo de 1940, fuera nombrado Primer Ministro Británico, Winston Churchill, quien antes de la guerra era un firme opositor a la política del Primer Ministro Chamberlain y apoyó, a pesar de ser anticomunista, la idea de la diplomacia soviética de crear un eje Londres-París-Moscú que parara las intenciones expansionistas de Hitler, evitando de este modo las anexiones previas al conflicto mundial y como consecuencia la Segunda Guerra Mundial en Europa.

En 1938 la mayoría de la clase política británica al igual que la opinión pública británica apoyaban la política de apaciguamiento. El último día de septiembre sin la presencia de los checoslovacos, ni de los soviéticos, se firmaron los acuerdos de Múnich que aprobaron la incorporación de los Sudetes, una parte de Checoslovaquia a Alemania. Así creían que evitaban una nueva guerra, pero lo único que logró fue dar vía libre a las ansias expansionistas de Hitler.

Tras el fracaso diplomático de los acuerdos de Múnich  el comisario del Pueblo para Asuntos Exteriores de la URSS, Maksim Litvínov fue despedido de su cargo en 1939. Aunque muchos diplomáticos cayeron con Litvínov, Maiski se mantuvo como embajador en Gran Bretaña aunque el Kremlin envió un agente del NKVD, que se hacía pasar por diplomático, para vigilar sus movimientos.

El 23 de agosto de 1939 Ribbentrop, por Alemania y Molotov, por la Unión Soviética firmaron un Tratado de no Agresión, conocido por el nombre de los dos ministros de asuntos exteriores. En este caso, igual que con los acuerdos de Múnich, el gobierno soviético creía que evitaba una nueva guerra. Nada más lejos de la Realidad.

El primer día del mes de septiembre de 1939 Hitler invadió Polonia, dos semanas después lo hizo la URSS, en base a un protocolo adicional secreto incluido en el Pacto Ribbentrop-Mólotov. Casi dos años después, el 21 de junio de 1941 los alemanes lanzaron la Operación Barbarroja, para invadir la Unión Soviética. Un mes después de la invasión Maiski firmó el Acuerdo Sikorski-Maiski que declaró nulo y sin efecto el Tratado de no agresión Germano-Soviético.

Firma del acuerdo Sikorki-Miski.
Wladyslaw Sikorski, Anthony Eden, Winston Churchill, e Ivan Maisky
En 1943, Maiski fue destituido como embajador, quizá por no haber podido convencer a Churchill de abrir el segundo frente en Francia para bajar la presión de la URSS en el Este, aunque aseguró a Stalin que Gran Bretaña no tenía interés en firmar una paz por separado con Alemania y presionaba a Churchill para que abriera ese segundo frente, que no comenzó hasta junio de 1944, con el desembarco en las playas de Normandía.

En 1945, se retiró del servicio activo en la diplomacia soviética y se dedicó a la historia. En la Unión Soviética de los años 50 hubo masivas represiones. Tras el llamado Complot de los Médicos en 1953 (una supuesta conspiración dirigida por prestigiosos médicos judíos), Maiski fue interrogado más de 30 veces. Dos años después de la muerte de Stalin fue puesto en libertad. Falleció a los 90 años.

Para saber más:
El Cuaderno Secreto Iván Maiski, embajador soviético en Londres, 1932 - 1943, de Iván Maiski
Fundación RBA
Eldiario
Curistoria
Wikipedia
No Solo Batallas SGM
El Nacional

domingo, 3 de julio de 2022

Huir de los nazis en piragua

La historia de la Segunda Guerra Mundial está llena de increíbles historias de supervivencia. Una de ellas es la de Henri y Willem Peteri. Dos hombres que cruzaron el Mar del Norte entre Países Bajos y Gran Bretaña para unirse a la lucha contra el III Reich.

Huir de los nazis en piragua
Henri Peteri había oído hablar de otros neerlandeses que intentaban escapar a Gran Bretaña en barco de pesca. El viaje era muy peligroso. Muchos murieron cuando las patrulleras alemanas hundían los barcos en los que pretendía escapar y muchos otros ni siquiera tuvieron tiempo de embarcar. Pero el hecho de que algunos lo consiguieran le dio ánimos para intentarlo. Henri escucho en una ocasión que había algunos escandinavos que lograron cruzar el mar en canoa. Había practicado remo desde la universidad y se decidió a realizarlo. Para ello recurrió a su hermano Willem.

Una noche, los hermanos comenzaron a armar un kayak plegable de fabricación alemana que Henri compró en Rotterdam antes de que los dos hermanos se marcharan a una pensión en Katwijk, un pueblo en el que ambos habían estado de vacaciones. Decidieron que el momento de partir sería antes de que las noches se hicieran demasiado cortas, pues la oscuridad les ayudaría a no ser descubiertos. Cuando tenían el kayak prácticamente terminado surgió un problema inesperado. Se dieron cuenta de que algunas piezas no estaban en su lugar correcto. De este modo se vieron obligados a reconstruirlo de nuevo desde cero. Finalmente todo estaba en su sitio. Había viento del este y el agua estaba en calma. Así que partieron. Nada más zarpar volcaron y perdieron una de las dos brújulas que llevaban. Pero a pesar del contratiempo decidieron continuar.

Huir de los nazis en piragua
Después de remar durante casi dos días y medio, el 21 de septiembre de 1941, los hermanos Peteri alcanzaron a ver una boya en el agua, en la que se leía "Sizewell", el nombre de un pequeño pueblo de Suffolk, en la costa sur de Gran Bretaña. Por fin habían llegado a la costa británica y continuaron remando a lo largo de la costa hasta que vieron a un policía de uniforme, que los llevó hasta la comisaría de Leiston, en Suffolk. Sintieron tal alivio por estar en Gran Bretaña que nunca se sintieron tan libres como la primera noche que pasaron en una cárcel británica.

Estos dos hermanos formaron parte de los más de 2000 "Engelandvaarders" (marineros ingleses) que llegaron a Gran Bretaña desde los Países Bajos durante la Segunda Guerra Mundial. cerca de 1700 hicieron el viaje por mar de los que poco más de una treintena lo hicieron en kayak, aunque tan solo 3 lograron sobrevivir a la guerra

Huir de los nazis en piragua
Como muchos de los "Engelandvaarders", Henri sirvió en la marina neerlandesa. Estuvo a bordo del buque Jacob van Heemskerck, que cumplía funciones de escolta para los convoyes aliados en los océanos Atlántico y Pacífico y el Mar Mediterráneo. Otro centenar de de ellos regresaron a Países Bajos como espías de los que la mitad fueron capturados por la Gestapo. Wilhelm no pudo unirse a la marina neerlandesa, el barco británico en el que viajaba cerca de las costas de su país fue atacado por un navío alemán. En un principio se pensó que había muerto pero logró llegar a las costas de Zelanda donde fue detenido por los alemanes y trasladado a Berlín y reenviado a un campo de prisioneros del norte de Alemania, en las proximidades de Lübeck donde permaneció hasta el final de la guerra. 

En la costa de Sizewell un pequeño monumento formado por tres remos recuerda su gesta y la de todos los "Engelandvaarders". Dos de los remos recuerdan a los hermanos Peteri, y el tercero, que está quebrado, sirve como testimonio de los que no lo lograron. De la treintena de hombres que intentaron la travesía tan solo ocho lo consiguieron. El kayak que ambos usaron en su odisea se encuentra expuesto en la empresa familiar.

Para saber más:
WO2 Hoeksche Waard
Wikipedia
Museum Engelandvaarders
BBC
WO2
The road to England

domingo, 26 de junio de 2022

La hambruna después de Market-Garden

Apenas tres meses después del desembarco aliado en Normandía, el 17 de septiembre de 1944, comenzó la “Operación Market Garden”, la mayor operación aerotransportada llevada a cabo por los Aliados, formada por unos 35.000 soldados al mando del mariscal británico Montgomery. El objetivo era tomar los puentes hasta el de Arnhem sobre el Rin y facilitar la invasión de Alemania (Market). Había que llegar a Berlín antes que los soviéticos, que avanzaba por el norte para terminar la guerra antes de fin de año.

hambruna Market-GardenEl plan fue un fiasco. Entre otras cosas porque en Arnhem se encontraba el II Cuerpo Panzer SS. Además, los alemanes conocían parte de las acciones aliadas tras capturar al espía doble holandés Christiaan Lindemans y las unidades terrestres (Garden) del XXX Cuerpo de Ejército Británico se encontraban a demasiada distancia. Con numerosas bajas de británicos, estadounidenses y polacos, las tropas de Montgomery se retiraron el 25 de septiembre. La población sufrió las consecuencias. La derrota de las tropas aliadas trajo meses de oscuridad y miseria.
La ocupación nazi se había dedicado al expolio desde 1943. La llegada de las fuerzas aerotransportadas aliadas en 1944 supuso un nuevo saqueo. Sin suministros, los soldados tuvieron que alimentarse con lo que encontraron. Después fue a peor.

Las autoridades alemanas ordenaron la evacuación masiva de los 150.000 habitantes de Arnhem con la idea de encontrar a los miembros de la resistencia y a los soldados aliados que se habían quedado aislados. Las casas se fueron desalojando con una violencia extrema. Los habitantes salieron a pie de la ciudad, identificados como no combatientes con un trozo de tela blanca en el brazo. Cuando la ciudad quedó vacía los alemanes saquearon la ciudad.

hambruna Market-GardenSeyss-Inquart, gobernador nazi de los Países Bajos, ordenó después el bloqueo de alimentos a la zona todavía controlada por la Wehrmacht. Quería castigar el apoyo que los ciudadanos de Arnhem habían dado a los paracaidistas aliados, además de la huelga de los ferroviarios con la que esperaban paralizar el transporte de tropas alemanas, con lo que ayudarían a los aliados. Ese fue el “Hongerwinter” (Invierno del Hambre). Cuando el transporte de alimentos se levantó parcialmente, en un invierno más frío de lo habitual, los canales se habían congelado y no era posible el paso de barcazas. En su retirada, además, el ejército alemán voló los diques y el país se inundó y heló.

A finales de noviembre las raciones diarias de los neerlandeses habían caído a mil calorías, lejos de la cantidad recomendada de 2.500-3.000 para hombres y 2.000-2.500 para mujeres, y en febrero de 1945 habían descendido hasta las 580 calorías. Las raciones estaban de dos rodajas de pan, un par de patatas y con suerte un poco de azúcar, luego se fueron reduciendo.

hambruna Market-GardenLa gente andaba decenas de kilómetros para realizar trueques en las granjas y comenzó a comer los bulbos del tulipán y remolacha. No había combustible, por lo que los neerlandeses quemaron sus muebles, traviesas del tren, vigas y cualquier cosa que les calentara. Las muertes por frío e inanición llegaron a las 20.000 personas, un caso único en un país avanzado, educado y moderno.

En abril de 1945 la aviación aliada comenzó a lanzar alimentos sobre los Países Bajos. Fue la “Operación Maná”, a la que siguió la “Operación Chowhound”. Suecia envió miles de sacos de harina con los que la población cocía pan, al que llamaron “pan sueco”.

Las mujeres embarazadas fueron de las más vulnerables y los niños concebidos durante ese invierno, entre 1944 y 1945, han padecido más diabetes, enfermedades cardiovasculares, obesidad y otros problemas de salud que los nacidos en fechas anteriores o posteriores, así como su mortalidad a partir de los 68 años era un 10% superior. Estudios posteriores también revelaron que los bebés del hambre tenían mayores índices de esquizofrenia, unos resultados que concordaron con una investigación similar sobre las víctimas de una hambruna en China a finales de la década de 1950. También se pudo observar que  la capacidad cognitiva de esos niños del invierno del hambre decrece más rápidamente que el promedio por lo que eran más propensos al desempleo.
Arnhem fue una de las ciudades que más sufrió la represión a través del hambre y el frío.

Una víctima del Hongerwinter fue la actriz Audrey (Kathleen) Hepburn. Su familia se trasladó a Arnhem en 1939 cuando Audrey tenía diez años. Ya en la edad adulta recordaba los fusilamientos de miembros de la resistencia en Arnhem, entre los que estuvo su tío, y el envío de judíos en tren a los campos de concentración y exterminio. Con el bloqueo nazi sufrió la hambruna, lo que le provocó anemia, depresión y dificultades respiratorias que padeció durante toda su vida.

A pesar de los numerosos estudios sobre la hambruna que sufrieron los Países Bajos, no hemos aprendido y el mundo ha seguido y sigue mirando para otro lado ante el hambre en el mundo.

Hongerwinter
La Razón
Ifl Science
El Comercio
Púublico
Xataka
Info-farmacia

domingo, 19 de junio de 2022

Lebensborn, los niños de Hitler

La Organización Lebensborn (fuente de vida) fue creada por Himmler en 1935 como un elemento que dependía directamente de la Oficina Central de Raza y Asentamiento de las SS y formaba parte de las operaciones de Eugenesia o higiene racial (Rassenhigyene) de la Alemania nazi.

Lebensborn
Anterior a Lebensborn fue la organización “Madre e Hijo”, creada un año antes, que se encargaba de acoger a los niños de madres solteras, de los que el estado se hacía cargo de su cuidado. De este modo se trataba de reducir el número de abortos, entonces ilegales, y aumentar del número de futuros soldados para Alemania.

El objetivo del Lebensborn era expandir y depurar la raza aria, para convertirla en la raza predominante en Europa. Para esa “purificación de la raza” entró en vigor en 1934 la Ley para la Prevención de la Descendencia Genéticamente Enferma, que incluía planes para la castración o la "eutanasia" a los alemanes que sufrieran determinadas minusvalías, de los que Hitler opinaba que eran como “tumores o parásitos” que amenazaban la salud de la raza aria y que suponían un coste económico que no debía soportar el estado. En 1941 por orden del Führer se puso en marcha la Operación Aktion-T4, un programa secreto de exterminio con el que se asesinó más de un cuarto de millón de personas.

Lebensborn
La organización creó unas quince clínicas, en Alemania y en los territorios ocupados. Algunas de las más relevantes se encontraban en Suecia y Noruega ya que consideraban que formaban parte importante del tronco nórdico de la raza aria, el más puro y superior a todas. La clínica más importante se encontraba en Wernigerode, un pueblo cercano a las montañas Harz. El primer hogar Lebensborn abrió en 1936, en Steinhöring, un pequeño pueblo a escasos kilómetros de Múnich.

En las clínicas se seleccionaban a hombres pertenecientes a las SS que fueran atléticos, de ojos claros y pelo rubio que preñarían a miles de mujeres voluntarias que fueran "racial, biológica y hereditariamente valiosas", con el fin de engendrar niños racialmente puros. No existen datos totales, pero en esas clínicas pudieron nacer en torno a 20.000 niños, que pasarían a ser propiedad del Estado.

La sistema también gestionaba cinco orfanatos en los que se acogía a niños abandonados y a otros que eran arrebatados a sus familias y que cumplían con las características arias. Esos niños eran dados en adopción a nazis de reconocida afección al régimen, especialmente miembros de las SS.

Sobre estas acciones Himmler escribió:
Es nuestro deber tomar a los niños que encontremos para sacarlos de su entorno… debemos ganar la buena sangre para nuestro fin y darles un lugar en nuestro pueblo o destruirla.
LebensbornLos primeros niños secuestrados para el programa Lebensborn estaban entre los eslavos y fueron polacos. Según el gobierno polaco, durante la guerra fueron secuestrados entre 150.000 y 200.000 niños. Cifras similares se dieron en territorios como algunas de las repúblicas soviéticas o el protectorado de Bohemia y Moravia, la actual República Checa. Trece de los noventa y ocho niños del pueblo de Lidice, represaliados por el asesinato de Reinhard Heydrich fueron seleccionados por el Lebensborn, el resto fueron deportados y asesinados.

Los niños eran trasladados a Lodz, en Polonia, donde médicos y personal sanitario determinaban el “valor racial” de cada niño. Los niños que pasaban el filtro hasta los cinco o seis años, eran enviados a los orfanatos donde eran debidamente “arianizados”. Se les falsificaban todos sus datos personales, indicando eran huérfanos de padres alemanes y les cambiaban sus nombres por otros germanos. De este modo se les borraba toda relación con su nacionalidad e idioma. Como parte de la "arianización" se realizaban experimentos, como intentar aclararles el pelo mediante rayos ultravioleta. Tras la readaptación eran entregados a su familia adoptiva que se encargaría de educarlos en el nacionalsocialismo.

La organización fue llevada a juicio en Núremberg, pero los responsables, con su director, Max Zollman a la cabeza, fueron declarados inocentes y consideró que tan solo fue una institución caritativa de la SS.

LebensbornTras la guerra, los noruegos fueron los niños del Lebensborn los más perjudicados. Sufrieron el rechazo al ser identificados, tanto ellos como sus madres, con el nazismo y el colaboracionismo. Muchos de ellos fueron internados en orfanatos y centros mentales, donde sufrieron innumerables vejaciones incluso del mismísimo gobierno noruego. Muchas madres ocultaron su participación en el Lebensborn para evitar el rechazo y hasta muchos años después esos niños no supieron de su origen y otros aún lo desconocen.

En 1947 los aliados investigaron los archivos del Lebensborn y se entrevistaron con muchos de esos niños para saber si los que fueron robados querían volver a casa o no, pero, o los más pequeños no recordaban su pasado o los más mayores se consideraban totalmente alemanes debido a la germanización a la que fueron sometidos. Apena el 15% de los niños robados pudieron ser devueltos a sus auténticas familias.

Los sentimientos de los que crecieron conociendo su origen, van desde la ira hacia sus madres, porque les habían mentido o abandonado, pasando por vergüenza hasta sentirse parte de una élite orgullosa de ser hijos del programa Lebensborn. En 2005 muchos de esos niños se agruparon en la asociación Lebensspuren (Huellas de Vida).

Para saber más:
Lebensborn, de Jo Ann Bender
La selección de la raza aria, de Juan José Abad
La Segunda Guerra
El País
Mundo Diversal
BBC

domingo, 12 de junio de 2022

Las violaciones tras el Día D

El desembarco aliado en las costas de Normandía el 6 de junio de 1944 fue una operación sobre la que se ha escrito mucho (incluso en este blog), pero tanto Estados Unidos como Francia han olvidado unos hechos que han marcado de por vida a las víctimas francesas y sus familias. Se sabe de las violaciones cometidas por los soviéticos a las mujeres germanas cuando estos entraron en Alemania, pero pocos conocen que indeseables soldados estadounidenses abusaron y violaron a mujeres francesas tras el Día D.

Las violaciones tras el Día D
Para los soldados norteamericanos las francesas eran mujeres fáciles, entre otras cosas porque desde la revista "Stars and Stripes" Francia era presentada casi como un gran prostíbulo y que las francesas eran “bellas, acogedoras y demostrativas”. Una idea que ya venía de las historias de veteranos de la Primera Guerra Mundial, que contaban sus exageradas aventuras eróticas en el país galo.
Los soldados que atravesaban los pueblos y ciudades liberadas no estaban acostumbrados la efusividad con la que eran recibidos por las mujeres que veían en ellos a sus libertadores. Solo hay que fijarse en las imágenes de la época. El caos resultante, va desde sexo en público con prostitutas, hasta violación y la proliferación de enfermedades venéreas.

Las violaciones no eran perpetradas por los soldados de primera línea, eran cometidas, en casi todos los casos, por las unidades de apoyo y sucedieron en todas las ciudades donde los soldados estadounidenses se encontraban estacionados.

Hasta poco después de terminada la guerra, los tribunales militares norteamericanos en Francia llegaron a juzgar a casi 140 soldados por violación, de los que 68 fueron condenados a cadena perpetua y 29 a pena de muerte, según cifras oficiales. Según la historiadora Marie-Louise Roberts se denunciaron más de 3.600 violaciones. Muchas otras víctimas nunca presentaron una denuncia por lo que las cifras pueden ser ser mucho mayores.

Las violaciones tras el Día D
Las acusaciones de violación en el ejército estadounidense fueron superiores hacia el final de la guerra. En enero de 1945 fueron dieciocho, pasando a treinta y una, en el mes de febrero, llegando a marzo con 402 y 501 en abril. Ya finalizada la contienda las denuncias se fueron reduciendo en los meses siguientes. Del 15 al 50% de las mismas acabaron en juicio, y del 30 al 50% de los juicios terminó, en condena. Sin embargo, la proporción de soldados ejecutados con respecto a las denuncias presentadas fue mayor que la de cualquier otro país aliado.

Muy destacable es que entre los soldados juzgados la mayoría eran soldados afroamericanos, en un ejercito en el que existía la segregación racial y en el que eran solo el 10% de los efectivos. De los veintinueve soldados que fueron ejecutados por violación, veinticinco eran negros. El verdugo encargado de la horca era el sucio e incompetente John C. Woods, que se encargó de ajusticiar a los condenados en los juicios de Nüremberg. La orden de colgar a los declarados culpable tras el juicio partió del comandante en jefe de las tropas aliadas, Dwight Eisenhower. Los ajusticiados descansan en una parcela que no se puede visitar, la Parcela E del cementerio Oise-Aisne.

La primera violación registrada por las autoridades militares se produjo apenas dos meses después del Día D. El Ejército estadounidense violó a unas 17.000 mujeres a lo largo de la guerra.

Para saber más:
Después del Reich: Crimen y castigo en la posguerra alemana, de Giles MacDonogh
What soldiers do: Sex and the American G.I. in World War Two France, 1944-1946, de Marie-Louise Roberts
La face caché de los GI’s: Les viols commis par des soldats americains en France, en Angletere et en Allemage, pendant la Second Guerre Mondial, de Robert Lilly
El Confidencial
Digital Sevilla
Exordio

domingo, 5 de junio de 2022

Los desencuentros Aliados ante el Día D

En el amanecer del día 6 de junio de 1944 se llevó a cabo la Operación Overlord, el Desembarco de Normandía, una operación combinada nunca vista en la que participaron miles de efectivos. La operación era de una envergadura impresionante,  lo que suponía un gran riesgo de fracaso y esta complejidad supuso para los aliados importantes momentos de desencuentro.  

Los desencuentros Aliados ante el Día D
Entre EE.UU. y Gran Bretaña, los dos principales aliados, existían dos puntos principales de desacuerdo. El lugar de la invasión y que papel tendría Francia en las operaciones.

Previamente los aliados ya habían abierto un frente al eliminar al Afrika Korps en el norte de África y saltar a Italia. El avance por territorio italiano, convenció a Churchill de que el mejor lugar para una invasión sería por el sudeste con lo que podrían llegar a Austria y los Balcanes antes que los soviéticos, pues el Primer Ministro británico tenía miedo a lo que Stalin pudiera hacer al acabar la guerra. Esta opción evitaría enfrentarse al Muro Atlántico, tan cacareado por los nazis.

Después de los desastres de Dunkerque y Dieppe, Churchill quería evitar en todo lo posible un desembarco a través del Canal de la Mancha. Otra opción se decantaba por realizarlo por la Riviera Francesa, pero no era muy deseable.

Eisenhower no era de la misma opinión. No contemplaba llegar a Austria a través de los Alpes, que sería costoso y complejo. La opción de desembarcar por la Riviera solo sería como parte de un apoyo al desembarco principal.

Los desencuentros Aliados ante el Día D
Para los norteamericanos la operación sería a través del Canal de la Mancha. Finalmente se decidió realizarlo por las costas de Normandía y Gran Bretaña se convertiría en el mayor acuartelamiento de la guerra.

En esta discusión se pudo ver claramente como Churchill había perdido fuerza con respecto a otras potencias aliadas, principalmente con los Estados Unidos.

En lo que al menos sí estuvieron de acuerdo fue en retrasar la fecha del desembarco, aunque Stalin no hacía más que presionar para que este se realizara lo antes posible. Eisenhower y Montgomery no querían precipitarse, aunque sabían que cuanto más se retrasase más difícil sería mantenerlo en secreto. Necesitaron un año para estar totalmente preparados. 

Los desencuentros Aliados ante el Día D
Respecto al papel de Francia en la operación también hubo importantes desacuerdos. Roosevelt no tragaba al general de Gaulle, al que consideraba potencialmente un dictador. La desconfianza con los franceses llegó al punto de prohibir a Eisenhower que compartiera información sobre la invasión con Pierre Koening, el jefe de la Resistencia.

Churchill finalmente convenció a Roosevelt de que había que informar a los franceses sobre los planes del desembarco, del papel de la Resistencia y sobre las operaciones de bombardeo previstas. Al fin y al cabo las operaciones se iban a realiza en suelo francés y los franceses pagarían también con su vida la liberación de su país. De hecho en las operaciones de bombardeo morirían unos 15.000 civiles. Aun así de Gaulle solo fue informado poco antes del que comenzara la Operación Overlord.

Los desencuentros Aliados ante el Día D
Un problema añadido que también creó tensión entre los aliados fue la climatología. Debía haber buen tiempo. Inicialmente se fijó el desembarco para el 5 de junio ya que a finales de mayo hubo muy buen tiempo en el sur de Inglaterra. Todo se torció el 4 de junio cuando el cielo se nubló y el mar se embraveció.

Cuando el equipo de meteorólogos predijo un respiro en el tiempo para el día 6, a pesar de que no parecía que fuera a mejorar, en el Cuartel General Supremo de la Fuerza Expedicionaria Aliada (SHAEF) Eisenhower decidió seguir adelante, pero Churchill se mostró contrario. Además al primer ministro no se le permitió estar presente en las operaciones.

Al final los meteorólogos acertaron y el resultado final del Día D y la posterior Batalla de Normandía terminó siendo un éxito. Sirvió para liberar los territorios de la Europa occidental, a la vez que supuso un alivio en la presión de los soviéticos en el frente oriental.

Para saber más:
El Día D: La batalla de Normandía, de Antony Beevor
El día más largo, de Cornelius Ryan 
XL Semanal

domingo, 29 de mayo de 2022

El combustible sintético en la Alemania nazi

En una guerra convencional, el país en conflicto que tiene una mayor capacidad industrial y sin casi dependencia de otros países, es quien prácticamente la tiene ganada. Alemania en la década de 1930 era una clara potencia industrial en Europa y se rearmó en un periodo muy corto de tiempo, pero la escasez de petróleo en su territorio era una de sus mayores debilidades, aunque contaba con el abastecimiento de crudo por parte de Rumanía, aliado en el EJE.

combustible sintético en la Alemania nazi
Durante la Segunda Guerra Mundial, la Alemania nazi necesitaba ingentes cantidades de combustible para mover su maquinaria de guerra. Su táctica de Blitzkrieg (guerra relámpago) basada en la gran movilidad de sus fuerzas acorazadas dependía más del combustible que del rancho para sus tropas. Una división panzer consumía en torno a 3.800 litros de gasolina y diésel por milla recorrida y eso que la Wehrmacht no estaba totalmente mecanizada. Rommel escribió en 1941: "Sabíamos que nuestros movimientos se decidirían más por el medidor de gasolina que por necesidades tácticas".

A modo de ejemplo: el Panzer III, en servicio durante toda la guerra y del que se fabricaron más de 5.700 unidades en varias versiones, pesaba 12,5 toneladas y podía desarrollar entre los 42 Km/h en carretera y los 20 Km/h campo a través. El tanque consumía 1,83 litros por cada kilómetro. Si tomamos como ejemplo el Panzer VI, conocido como Tiger, los gastos son estratosféricos. Su consumo normal estaba en 15 litros por kilómetro y una velocidad ligeramente superior al Panzer III. En comparación con un tanque moderno, el europeo Leopard 2 usa 7 litros de gasoil para recorrer un kilómetro, a una velocidad máxima de 72 Km/h. El M1 Abrams gasta 14,8 L/km y una velocidad máxima de 67 Km/h. Las diferencias de consumos entre ambos blindados demuestra que Europa es más dependiente del combustible de terceros que Estados Unidos.

El combustible es una necesidad estratégica de la guerra moderna.

combustible sintético en la Alemania nazi
Esa carencia, entre muchas otras, como los minerales (también fundamentales para la guerra), movió a Hitler a invadir la Unión Soviética y dirigir parte de su avance hacia los pozos petrolíferos del Cáucaso. Para ello se lanzó la Operación Azul (Fall Blau) en 1942. Al apoderarse ellos reduciría su dependía de las importaciones de crudo de terceros países.

Como un modo alternativo de reducir la dependencia de otros países, se desarrollaron diferentes técnicas para obtener combustible sintético. Con estos procesos se consiguió que aproximadamente el 90% del utilizado por la Wehrmacht durante toda la Segunda Guerra Mundial fuera sintético, principalmente producido a base de carbón hidrogenado. Para el proceso de fabricación se construyeron en Alemania, hasta el año1941, un importante número de plantas que transformaban el carbón bituminoso en más de 930.000 toneladas de combustible anuales, llegando a producir 25,5 millones de barriles en 1944. Dentro de las fuerzas armadas alemanas, la mayor consumidora de este tipo de combustible fue la Luftwaffe, que usaba gasolina de menor octanaje que la RAF, lo que limitaba el tiempo de vuelo sobre Gran Bretaña a unos 20 minutos, aunque esto no fuera la única causa. 

Para la obtención de estos combustibles sintéticos se utilizaron fundamentalmente dos tipos de procedimientos: el Bergius y el Fischer-Tropsch.
El método más utilizado, con el 70% de la producción total, fue el Bergius. Con este sistema se obtiene gasolina por hidrogenación del carbón sometido a gran presión y elevada temperatura.

combustible sintético en la Alemania nazi
En el proceso se utiliza carbón y alquitrán de hulla. Básicamente, se mezcla el carbón con un aceite pesado y se tritura hasta obtener una pasta fina. Esta pasta resultante se calienta con hidrógeno sometido a alta presión. Con el producto obtenido se realiza el mismo proceso de presión y temperatura por dos veces más y se obtiene finalmente la gasolina. Con una tonelada de carbón se consiguen 300 litros de gasolina.

El segundo procedimiento, el método Fischer-Tropsch de Hidratación del carbón, da como resultado principalmente petróleo y diésel (gasóleo). Para la obtención de combustible se usa una mezcla de monóxido de carbono e hidrógeno con un catalizador que contiene diversos productos químicos, para posteriormente someterlo todo a alta temperatura y presión. Con las 9 plantas existentes, situadas en la cuenca minera del Ruhr, con el sistema Fischer-Tropsch se producían unos 14.000 barriles al día. 

La compañía IG Farben también desarrolló un sistema de licuefacción directa del carbón que producía una considerable cantidad de combustible.

En todas las instalaciones existían campos de trabajo anexos en los que se alojaban a trabajadores forzosos procedentes de totos los rincones de los territorios ocupados. 
Durante los dos últimos años de guerra, las plantas petroleoquímicas fueron muy dañadas por los bombardeos aliados ya que eran, lógicamente, objetivos estratégico fundamentales, junto a las fábricas de armamento. 

Al menos siete científicos alemanes que habían trabajado en el proceso de obtención de combustibles sintéticos fueron a EE.UU. mediante la Operación Paperclip, a los que se sumaron otros que trabajaron en armas químicas o en las bombas volantes V-1 y V-2. De los ceca de 700 investigadores germanos que llegaron a EE.UU. el más conocido de ellos fue Wernher Von Braun, el padre de la carrera espacial estadounidense.

Para saber más:
University of Chicago
Fischer-Tropsch
Engineering and Technology History
Educación en Ingeniería Química
Weapons and Warfare
Triplenlace