domingo, 20 de agosto de 2017

Lectura recomendada: Hijos de Nazis

Personajes siniestros del III Reich como Heinrich Himmler, Hermann Goering o el Doctor Mengele fueron lideres omnipotentes durante el breve Reich de los mil años. Durante ese periodo fueron considerados héroes y guías del nacionalsocialismo y de la raza aria. Como dijo Primo Levy "existen los monstruos, pero son muy pocos para ser realmente peligrosos. Los más peligrosos son los hombres comunes". Cualquier hombre es capaz de las acciones más heroicas y de las más deleznables. ¿Como alguien que enviaba a la muerte a miles de personas por su raza, religión o filiaciones políticas, podía ser padre de familia ejemplar, o besar a sus hijos antes de firmar la muerte de niños judíos?

La posición de estos hombres dio a sus hijos un estatus lleno de privilegios y seguridad dónde no tenían conciencia real de los crímenes de sus progenitores. Los niños solo conocieron una cara de sus padres la otra la descubrieron tras la derrota. Los de más edad no tenían más de dieciocho años en 1945. Tan solo recuerdan una infancia en un ambiente protegido, a salvo de la política y de las atrocidades de la guerra.


 
Más de setenta años después del final del conflicto el tema sigue siendo un tema difícil de tocar y en su primer libro "Hijos de Nazis" la abogada criminalista Tania Crasnianski desvela la relación entre padres e hijos, que parte de responsabilidad en los crímenes del III Reich cometidos por sus padres se ha traspasado a sus hijos y como han logrado vivir con el yugo de unos apellidos considerados malditos.
En sus páginas convergen los relatos de ocho de esos hijos de nazis, obtenidos a través de una intensa investigación en archivos públicos y privados, cartas, libros, entrevistas y hasta en actas judiciales. El relato directo solo fue posible con Niklas Frank, hijo de Hans Frank, "el carnicero de Cracovia", mientras que los hijos de Goering y Himmler han intentado evitar hablar de ese tema y otros simplemente murieron.

Estos hijos son hijos de la complicidad, de la conjura del silencio y de la negación de la responsabilidad de sus padres en los juicios de Nüremberg, en una Alemania de posguerra en la que la población se consideraba inocente. Donde nadie era nazi y el único responsable era Adolf Hitler.

Es tremendamente complicado que un hijo juzgue a sus padres de manera imparcial. Algunos no han renegado nada en absoluto, otros fueron la vía espiritual y otros llegaron hasta la esterilización para que no continuase una estirpe de apellidos malditos. Este es un libro que nos enseña, desde la aprobación, el rechazo o la indiferencia, la vida de esos "Hijos de Nazis".

Para saber más y leer las primeras páginas:
La Esfera de los Libros

lunes, 7 de agosto de 2017

El Imperial War Museum

El Imperial War Museum (IWM) es el museo más completo de la historia militar del Reino Unido y uno de los mejores a nivel mundial. Su colección es impresionante.
El museo fue inaugurado por el rey Jorge V en 1920 y tras años de desamparo, en 1936, el Duque de York  reabrió el museo en el antiguo hospital psiquiátrico de Bethlem, su sede actual. Entre 1940 y 1946 el museo permaneció cerrado al público y las colecciones más vulnerables fueron evacuados fuera de Londres a causa de los bombardeos alemanes (el Blitz). La mayoría de las exposiciones sobrevivieron a la guerra. Lo más destacable fue la destrucción de un hidroavión Short, que había volado en la batalla de Jutlandia por una bomba alemana en enero 1941.


Nada más llegar a los jardines del IWM nos dan la bienvenida dos impresionantes cañones navales de 15 pulgadas del HMS Resolution y el HMS Ramillies, que lucharon en las dos guerra mundiales.
Pasamos a través de las columnas de su fachada principal al hall de entrada y en primer lugar nos encontramos con el atrio, que nos muestra una gran colección de blindados (en la que destaca un Mark V de la Gran Guerra), cañones, vehículos y la enorme V2.  Sobrevolando nuestras cabezas encontramos, entre otros aparatos, el héroe de la Batalla de Inglaterra; el Spitfire y una auténtica bomba volante V1.
El edificio se divide en 6 plantas dedicadas principalmente a las dos guerras mundiales y entre sus exhibiciones más significativas podemos encontrar la dedicada a la guerra secreta y sus artilugios de espía. También está la más dura de la visita, la dedicada al Holocausto. Otra parte interesante nos muestra el interior de una casa londinense durante el Blitz y la vida diaria de los niños británicos durante la Segunda Guerra Mundial.


La colección relativa a la Primera Guerra Mundial, es de las más completas del mundo y en ella destaca especialmente "The Trench Experience" donde una línea de trincheras en el Somme es recreada con una iluminación especial, olores y efectos de sonido para poder vivir la vida de un soldado del frente en el otoño de 1916.

El apartado dedicado a la Segunda Guerra Mundial nos muestra, en primer lugar, la vida en el periodo de entreguerras y en la Alemania Nazi para pasar a recorrer los diferentes frentes de guerra, como la guerra relámpago, el desierto, las frías tierras de Rusia o las islas del Pacífico; mostrados con una excelente colección de uniformes, armas y pertrechos de todo tipo. El Blitz, tiene gran importancia histórica para los británicos y para los londinenses en particular, y por ese motivo destaca "The Blitz Experience", una cuidada reconstrucción de un refugio antiaéreo y una calle bombardeada en 1940, donde diferentes efectos, sonidos y olores evocan a los visitantes la sensación de estar atrapados en el bombardeo de Londres durante la Segunda Guerra Mundial.

El Imperial War Museum, no es solo este museo, también están el aeródromo de Duxford, las Churchill War Rooms, el HMS Belfast, todos en Londres y el IWM North en Manchester

Paras saber más:
WW2 GP Magazine, número 11