domingo, 13 de septiembre de 2020

La invasión soviética de Polonia

De acuerdo con la cláusula secreta firmada por los ministros de exteriores alemán y soviético, Joachim von Ribbentrop y Viacheslav Molotov en el Pacto Germano Soviético de No Agresión, dos semanas después de que los hiciera la Wehrmacht alemana, concretamente el 17 de septiembre, los soviéticos invadían Polonia por el Este desde Ucrania y Bielorusia.

invasión soviética de Polonia
Mientras que la escusa alemana fue el supuesto ataque polaco a una emisora de radio alemana en Gleiwitz, la escusa esgrimida por el Ejército Rojo fue “proteger a la fraternal población de Ucrania y Bielorrusia”, ya que estos eran casi la mitad de la población de los territorios del Este.

Cuando las fuerzas soviéticas atacan pillan a los polacos totalmente por sorpresa. El ejército polaco está pelando desesperadamente para intentar detener a las tropas alemanas en el Saliente Rumano e intentar resistir hasta que Francia e Inglaterra acudan en su ayuda. En la medianoche de ese 17 de septiembre el gobierno huye a Rumanía.

En algunas ocasiones tropas alemanas lucharon junto a las soviéticas, como en la captura de la Fortaleza de Brest, en la que los alemanes fueron apoyados por una brigada de tanques soviéticos.

invasión soviética de Polonia
Con casi todas las unidades polacas luchando contra los alemanes, tan solo queda el Cuerpo de Protección de la Frontera (Korpus Ochrony Pogranicza o KOP) con unos 20.000 efectivos, algunas unidades de la Defensa Territorial y unas pocas tropas regulares en retirada.

El Estado Mayor polaco en un primer momento ordena hacer frente a las fuerzas soviéticas, pero posteriormente cambia de opinión para que las unidades que continúan peleando contra los alemanes logren escapar hacia Rumanía y Hungría, para que desde esos países puedan ir a Francia o Inglaterra.

Por culpa de ordenes y contraordenes, y debido a la tremenda confusión reinante, diversas unidades resisten el avance soviético, aunque no son tan duros como los que ha estado dando el ejército polaco con la Wehrmacht, salvo en los arrabales de Vilna o Grodno.  Los ciudadanos polacos de origen ucraniano, bielorruso y judío consideraban a las tropas soviéticas como libertadoras. De hecho grupos de nacionalistas ucranianos y comunistas organizaron diversas revueltas locales, como en Skidel.

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El 28 de septiembre los soviéticos ya habían alcanzado la línea fronteriza, establecida en el Pacto de no Agresión, en los ríos Narew, Bug Occidental, Vístula y San. Ese mismo día el Ejército Rojo ejecutó a todos los oficiales polacos hechos prisioneros tras la batalla de Szack. Unos días antes ejecutaron a unos 300 prisioneros tras la batalla de Grozno.

Polonia está sola y abandonada. Francia e Inglaterra la dejan a su suerte. Aunque ambas potencia declaran la guerra a Alemania, no lo hacen a la Unión Soviética. El 6 de octubre Polonia ha caído en manos alemanas y soviéticas. Aunque derrotados militarmente, los polacos se niegan a firmar ningún tratado de paz.
La última unidad del Ejército Polaco en rendirse fue el Grupo Independiente Operacional "Polesie".

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Unos 230.000 soldados polacos, según algunas fuentes la cifra asciende 452.500, fueron hechos prisioneros. En los primeros años de ocupación soviéticas un número de ciudadanos polacos, que oscila entre los 350.000 y el millón y medio, fueron deportados a la Unión Soviética. Muchos de ellos murieron sin poder volver a Polonia.

En la primavera de 1940 se llevó a cabo la matanza del bosque de Katyn, por orden de Lavrenti Beria, jefe del NKVD. En los bosques fueron ejecutados casi 22.000 oficiales del ejército, policías, intelectuales y civiles polacos.

Para saber más:
Crónica Militar y Política de la SGM, de editorial SARPE
La invasión de Polonia: El inicio de la II Guerra Mundial, de Juan Vázquez García
Contando Estrellas
ABC
The Cult
Crítica Marxista-Leninista
MediaVida
Ejército polaco Segunda Guerra Mundial

domingo, 6 de septiembre de 2020

El interrogador amable

Los alemanes tenían un interrogador que era tan bueno en conseguir información de los prisioneros que se convirtió en una toda una leyenda. Partiendo de la frase de William Shakespeare: "Es más fácil obtener lo que se desea con una sonrisa que con la punta de la espada", no usó la tortura, la crueldad, o cualquiera de las otras técnicas por las que la Gestapo, la policia secreta del régimen nazi, era famosa. Usó algo realmente inusual.

Hanns-Joachim Scharff Gottlob, hijo de un oficial del ejército que cayó en combate durante la Primera Guerra Mundial, creció junto a su abuelo del que aprendió todo sobre el negocio familiar. Para aumentar su experiencia en ventas fue a trabajar en una delegación de la empresa en Sudáfrica. Allí se casó con Margaret Stokes, hija del capitán Claud Harry Stokes, un as de la Primera Guerra Mundial. Era un buen vendedor que sabía cómo manejar a sus clientes.

En 1939, la familia fue a Alemania de vacaciones y allí fue cuando les pilló el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Así que, como ciudadano alemán, fue reclutado por la Wehrmacht para servir en el Heer. Su destino final iba a ser el frente ruso, pero su esposa convenció a los mandos de que el conocimiento fluido del inglés que tenía sería muy importante para que actuase como interprete.

Tras diversas vicisitudes llegó a Obergefreiter (cabo primero) realizando tareas de oficina. Aburrido por el tedioso trabajo administrativo, volvió a explicar que su inglés era muy fluido, y que se estaba desperdiciando su potencial. Finalmente recaló en el Centro de Inteligencia y Evaluación de la Luftwaffe en Oberursel en Frankfurt, donde se interrogaban a los miembros de las fuerzas aéreas aliadas que eran capturados, a excepción de los soviéticos, y fue allí donde se convirtió en suboficial de interrogatorios.

Scharff observó que las técnicas de interrogatorio más crueles no estaban dando resultado y además la brutalidad le parecía innecesaria. Comentó a sus superiores que si él estuviera al cargo, las cosas cambiarían. Las cosas cambiaron a finales de 1943, cuando en un accidente aéreo murieron varios interrogadores de la Luftwaffe. De este modo fue puesto a cargo de los interrogatorios a los pilotos norteamericanos capturados.

Scharf junto al coronel Charles Stark y el capitán Fergus
No fue ascendido a oficial, lo que sería normal al tener que interrogar a oficiales, pero se le permitió llevar ropa de civil. Esto impresionaba aún más a los prisioneros de guerra estadounidenses que pensaban que tenía un rango más alto del que realmente tenía, lo que les predisponía ante lo que estaba por venir. Cuando los detenidos llegaban al centro de interrogatorio tenían miedo y estaban confundidos, teniendo en cuenta que además eran mantenidos en aislamiento.

Scharff utilizaba una técnica de estimulación de la información que evitaba plantear preguntas directas y presionar para obtener detalles, hacía creer al prisionero que ya lo sabía todo. Así, este pensaba que era inútil ocultar información. Scharff dejaba escapar algunos detalles en una aparente charla informal, que el prisionero confirmaba o negaba, sin ser consciente de que estaba proporcionando información.

En una ocasión sugirió una vez a un prisionero que la escasez de productos químicos hacía que las balas trazadoras estadounidense produjeran estelas blancas en lugar de rojas. El prisionero sacudió la cabeza y le dijo que el color blanco era una señal de baja munición. Esto era una información muy valiosa para la Luftwaffe.
Scharff con un prisionero estadounidense y un oficial de la Luftwaffe

Sabía hacerse amigo de los prisioneros, les llevan comida y paseaba con ellos por los alrededores. A veces, incluso los llevó al zoo de la localidad. En una ocasión permitió a un prisionero de guerra probar un avión. A Pesar de todo, ninguno trató de escapar.

Cuando el interrogatorio se ponía difícil, les decía que a menos que pudieran demostrar que no eran espías, no tendría más remedio que enviarles a la Gestapo. Todos conocían la mala reputación de la policía secreta nazi y se sentían aterrorizados ante tal perspectiva.

En 1948, fue invitado a los EE.UU. para interrogar a un piloto estadounidense que desertó al Eje en octubre de 1944. Los estadounidenses quedaron impresionados por sus resultados. Su método, que ahora se llama técnica Scharff, ha sido adoptado y se enseña en multitud de servicios de inteligencia de todo el mundo.

Scharff, el interrogador amable, se estableció en EE.UU. y se dedicó al arte de los mosaicos. En el Ayuntamiento de Los Ángeles y el Castillo de Cenicienta en Walt Disney World de Orlando se pueden ver sus trabajos. Falleció en 1992 a los 84 años.

Para saber más:
The Interrogator, de Raymond T. Oliver
Ciencia Histórica
The Interrogators
Youtube
Find a Grave
Wikipedes
Scena Criminis
Elocuent