domingo, 28 de agosto de 2022

Los judíos del ejército de Hitler

Hay historiadores que afirman que cualquier individuo de origen judío no podía servir en las filas de la Wehrmacht entre 1933 y 1945 y los que admiten que unos pocos lo hicieron opinan que se trataba de muy raras excepciones. Pero, nada más lejos de la realidad.

Según algunos cálculos, en el ejército alemán durante la Segunda Guerra Mundial, sirvieron unos 150.000 soldados de origen parcialmente judío. Estos soldados alemanes eran considerados como "mischlinge", el plural de mischling, literalmente mestizo, cruzado o raza mixta, según las leyes de Núremberg promulgadas por el régimen nazi el 15 de septiembre de 1935.

Las leyes provocaron el aislamiento de los judíos alemanes de su propio país y excluyeron formalmente a la población judía de la vida alemana, como despojarlos de su ciudadanía, quitarles de sus puestos de funcionarios o prohibir el matrimonio entre alemanes y judíos, y finalmente ejecutar la llamada "Solución Final".

De entre esos 150.000 soldados mischlinge 90.000 tenían abuelos judíos y el resto tenían uno de sus padres de origen judío, por lo que eran considerados mischlinge de primer grado. Un número bastante significativo de ellos sólo descubrieron sus orígenes judíos gracias a las investigaciones reralizadas por los nazis.

Erhard Milch (derecha) junto a Hermann Göring
Resulta sorprendente el importante papel que jugó Hitler en este tema: no solamente autorizó personalmente a que algunos mischlinge permaneciesen en la Wehrmacht, sino que permitió a varios de ellos acceder a destacados rangos de los tres ejércitos. Este interés lo mantuvo hasta en los últimos meses de la guerra.

Uno de estos alemanes parcialmente judíos que llegaron a cargos importantes dentro de la Wehrmacht, fue el mariscal de campo Erhard Milch, que tuvo un papel importante en el desarrollo de la Luftwaffe. Milch era un mischling de primer grado, pero gracias a su amistad con Hermann Göring consiguió un Deutschblütigkeitserklärung (certificado de pureza racial). Incluso en las SS hubo oficiales que no cumplían con la pureza exigida para entrar en la organización.

De todos modos, el rango que llegaron a tener la mayor parte de los mischlinge era como mucho de suboficial. Muchos lograron mantenerse en el ejército ocultando su ascendencia judía o gracias a su valentía en el campo de batalla.

Werner Goldberg
La posibilidad de mantenerse, de modo regular, en el ejercito de los mischlinge de primer grado terminó en 1940 cuando Hitler ordenó su expulsión. En esa situación se encontró Werner Goldberg. Su padre era de ascendencia judía pero había abrazado la religión luterana y su madre era cristiana. Goldberg participó en la campaña de Polonia en 1939 y llegó a ser considerado el soldado alemán ideal según el diario Berliner Tageblatt, llegando a aparecer en carteles de reclutamiento. Otros no tuvieron suerte y llegaron a ser deportados a los campos de concentración. Aunque entre los mischlinge hubo un puñado a los que no les importó unirse a los verdugos de sus semejantes.

Algunos héroes medio judíos fueron: El soldado Wolfram Günther que manejaba un Sturmgeschütz (cañón de asalto) en el frente del Este; con el que destruyó en un día varios tanques rusos, por lo que ganó la Cruz de Hierro. El capitán Klaus von Schmeling-Diringshofen, cayó en combate al frente de sus hombres en Polonia, fue enterrado con honores cubierto por una bandera de la cruz gamada. El piloto de caza Sigfried Simsch derribó 95 aviones enemigos y obtuvo la Cruz de Caballero. Bernahrd Rogge era el capitán del buque corsario Atlantis, que logró hundir o capturar 22 navíos aliados.

Pero a pesar de estos héroes alemanes, un gran número de mischlinge experimentaron un doble rechazo. Por un lado el de la sociedad alemana y por otro por la comunidad judía debido a sus orígenes mixtos.

Para saber más:
La tragedia de los soldados judíos de Hitler, de Bryan Mark. Rigg
Jüdische Mischlinge: Rassenpolitik und Verfolgungserfahrung, 1933-1945, de Beate Meyer
Anatomía de la Historia
Whale
Yahoo
El País

domingo, 21 de agosto de 2022

El campo de prisioneros más grande de Gran Bretaña

El campo de prisioneros de Moor Lodge se encontraba cerca de la población de Sheffield, en Yorkshire. Creado durante la Primera Guerra Mundial fue el "Campo de prisioneros de guerra número 17", aunque inicialmente fue un campo de entrenamiento del ejército británico.

El campo de prisioneros más grande de Gran Bretaña
Durante el periodo de la Gran Guerra entre sus prisioneros "más ilustres" se encontraba el capitán de submarinos Karl Dönitz, capturado en 1918 y que llegó a ser almirante y comandante en jefe de la Kriegsmarine durante la Segunda Guerra Mundial. Dönitz pasó mes y medio en el campo de concentración número 17, del que consiguió salir tras fingir una enfermedad mental. Transferido al Hospital Wythenshawe en Manchester, finalmente fue deportado a Alemania.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Gran Bretaña construyó en su territorio 1.500 campos de prisioneros. Tras el comienzo de la guerra, a Moor Lodge empezaron a llegar prisioneros italianos, obligados a trabajar en granjas cercanas bajo la supervisión de la población local, con la que mantuvieron muy buenas relaciones. De hecho, en Sheffield viven descendientes de esos presos italianos.

Tras la llegada de prisioneros alemanes, las condiciones del campo de concentración se deterioraron. Los presos pasaban el día bajo la lluvia, el frío y el barro. Llegó a estar tan masificado que en 1944 el Comité Internacional de la Cruz Roja en un informe lo describió como "insuficiente e inhabitable" y en el que una mitad de los cautivos vivían en "chozas" (en realidad eran barracones Nissen) y la otra mitad en "tiendas de campaña". Según algunos testimonios en los barracones malvivieron hasta 70 prisioneros, cuando el número máximo no debería exceder de los 30.

Moor Lodge, era considerado un campo de tránsito en el que los prisioneros alemanes eran interrogados y clasificados según su lealtad a la causa nazi. Los más leales eran los "negros", los opuestos al régimen eran los "blancos", pero la mayoría eran catalogados como "grises". Los casi 11.000 prisioneros que pasaron en su punto más álgido (a partir del Día D), podían pasar semanas hasta que se determinaba su clasificación.

El 20 de diciembre de 1944 un grupo de prisioneros alemanes organizaron una fuga de Moor Lodge, pero fueron capturados en las cercanías de Rotherham al día siguiente.

Desde el final de la guerra, este campo permaneció oculto hasta que un grupo de estudiantes británicos de arqueología lo descubriera en el verano de 2019, en un bosque, a unas cinco millas al oeste de Sheffield.

Para saber más:
The Great German Escape, de Charles Whiting
The university of Sheffield
The Guardian
Atlas Obscura
Dark Yorkshire