domingo, 22 de octubre de 2017

La Batalla de Los Ángeles, una batalla de histeria colectiva

En la noche del 24 al 25 de Febrero de 1942, tuvo lugar uno de los hechos más bochornosos protagonizados por la defensa nacional de los Estados Unidos, la Batalla de los Ángeles. El control aéreo de la costa de Los Ángeles creyó detectar un avión de reconocimiento que precedería a un ataque japonés, provocado la psicosis general.

Ya el día anterior Inteligencia Naval informó de la posibilidad de un ataque japonés en las próximas diez horas. La misma tarde del 24 se detectaros unas luces sospechosas en la costa, aunque desaparecieron poco después. Pasadas las diez y veinte de la noche se desactivó la alerta y todo volvió a la calma. Aunque duraría poco.


A las 2:25 horas, los radares detectaron un objeto, que creían un avión enemigo. Aunque no volvió a  aparecer, observadores en tierra afirmaron haber visto aparatos sobrevolando la costa por lo que saltaron las alarmas y se cortó el fluido eléctrico de la ciudad. La población, aterrorizada por las sirenas, se precipitó a esconderse en cualquier lugar que pudiera ser un refugio. Solo los gigantescos focos antiaéreos iluminaban los cielos en busca de bombarderos.
Mientras la Guardia Nacional toma posiciones de defensa y la Fuerza Aérea se prepara para interceptar a los aviones enemigos, aparecían constantes informaciones confusas, como que se vio como desde la costa se hacían señales luminosas a un submarino japonés, que había aviones enemigos sobre Long Beach, o que había unos 25 aviones en la vertical de Los Ángeles.


En medio de la confusión y el estrés el cielo se llena de espesas nubes que impiden la visibilidad, por este hecho, hacia las tres de la madrugada el alto mando de la defensa ordena que la 37ª brigada de artillería costera que abra fuego. Como el enemigo no es visible realizan bombardeos de barrido para intentar cubrir todo el espacio aéreo posible durante casi una hora, sin alcanzar a ningún aparato enemigo, aunque algunos artilleros afirmaron que había objetos de diferentes tamaños y a diferentes altitudes, posiblemente confundidos por las explosiones. Durante la infructuosa defensa se dispararon mas de 1400 proyectiles de artillería de más de 8,5 kilogramos que al caer sobre la ciudad provocaron destrozos de diversa consideración sobre los edificios, incendios y la muerte de varios ciudadanos inocentes. Un informe inicial decía que se habían estrellado hasta cuatro aparatos y hasta uno que intentó aterrizar en Hollywood.


Tras el incidente, al día siguiente, Frank Knox, el secretario de la marina, ofreció una rueda de prensa en la que en lugar de reconocer que todo se trató de un tremendo error eludió dar respuestas claras, lo que generó aun más confusión entre la población. Tambien el Congreso creó una comisión de investigación que finalmente determino que todo fue debido a nervios de guerra y que todos los informes de avistamientos fueron erróneos.
El caso se volvió a reabrir en la década de los ochenta y concluyó que los acontecimientos se iniciaron al confundir un globo meteorológico con un avión enemigo y se precipitaron por el miedo a un nuevo ataque japonés.
Aún sigue habiendo gente que cree que en realidad todo fue provocado por la visita de extraterrestres y se oculta la verdad.                     

Para saber más:
Nonsei SGM
La Matriz Secreta
Marcianitos Verdes
Anfix

miércoles, 18 de octubre de 2017

Construir un barco en solo 80 horas

Una de las razones por las que los Aliados ganaron durante la Batalla del Atlántico fue que Estados Unidos tenía su capacidad industrial intacta y era capaz de construir barcos más deprisa de lo que los submarinos alemanes podían hundirlos. En el periodo de 1939-1940 Estados Unidos fabricó tan solo 102 navíos de alta mar. Pero en septiembre de 1941 Washington lanzó una campaña para reunir a los mejores ingenieros navales y astilleros para producir un barco excepcional, el Liberty.


A partir de los navíos de carga de la clase Ocean, un diseño británico fabricado a base de remaches que ya quedaba obsoleto y era lento y costoso de construir, un equipo coordinado por el constructor William F. Gibbs consiguieron que a finales de 1942 se hubieran construido más de 600 barcos de carga de los que 597 eran de la clase Liberty, y las botaduras superaron los hundimientos en el Atlántico. En 1943 se llegó a la cifra de 140 Liberty al mes.

En todos los astilleros norteamericanos, más de un millón y medio de trabajadores y trabajadoras aprendieron a soldar y remachar diversos componentes prefabricados que daban como resultado un barco de 135 metros de eslora, que en 3 turnos ininterrumpidos de ocho horas y a un coste de 2 millones de dólares se tardaba en construir, unos diez días. Podían navegar 17000 millas a 11 nudos de velocidad debido a que usaba unos viejos y fiables motores de vapor. No eran unos barcos de líneas estilizadas ni demasiado rápidos, pero sus líneas rectas y planas los hacían sencillo y fácil de ensamblar, y tenían una capacidad de carga de 10800 toneladas.


El genio que se encontraba detrás de los Liberty era el ingeniero Henry J. Kaiser, un contratista californiano de 60 años que ya habia terminado las gigantescas presas de Boulder, Bonneville y Grand Coulee entes de que se cumpliera el plazo de construcción gracias a sus técnicas constructivas. Kaiser era un mago de la construcción de barcos y vio que la construcción de la mayor parte de los barcos en tierra era el secreto del éxito. Los módulos eran fabricados por todo el país, eran trasladados en camiones o trenes hasta los astilleros, donde eran almacenados, como en un archivo, a lo largo de la dársena donde eran construidos los cascos. Cuando el casco estaba terminado, unas inmensas grúas elevaban los mamparos, cubiertas y superestructuras y la colocaban en su lugar. Cuando lo cascos eran botados, los remolcadores los trasladaban a otras zonas donde se instalaban elementos como los motores.

El récord de soldadura lo establecieron tres mujeres en un astillero de California. Fueron las camareras Ina Hickman y Mary Vincente y la costurera Billie Elliott. Todos los astilleros competían entre si por batir el récord de construcción y hallar modos de reducir el tiempo y los costes. Los trabajadores que aportaban ideas útiles con esta finalidad eran premiados de diversos modos. La mayor parte de los astilleros se encontraban en la costa Oeste, sobre todo en California, ya que el tiempo era más benigno y eso aceleraba el proceso de fabricación. El récord de fabricación fue de tan solo, 80 horas y 30 minutos.


Tan rápido se llegaban a construir que se contaba la anécdota de una mujer que se adelantó con una botella de champán, lista para bautizar el nuevo barco, pero ni siquiera se le había colocado la quilla. La mujer preguntó: "Y ahora ¿que hago?", Kaiser le contestó: "Empiece a balancear la botella, antes de que llegue ya estará colocada".

Para saber más:
Wikipedia
The Liberty ships of World War 2, de Bill Lee
Armed Guard
Liberty Ship
Skylighters

domingo, 15 de octubre de 2017

Lectura Recomendada: Pequeña historia de Treblinka

Para finalizar la trilogía sobre la Segunda Guerra Mundial “Las cenizas de Oradour” (2015) y “Las ruinas de Leningrado” (2016), el autor Arcadio Rodriguez Tocino nos trae su nueva novela: “Pequeña historia de Treblinka”. Con esta trilogía Arcadio Rodriguez, un escritor español que todo el mundo debería de conocer, nos aproxima a importantes episodios de la Historia para muchos desconocidos.


“Pequeña historia de Treblinka” es una novela entre el género negro y la narrativa ambientada, en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, en el gueto de Varsovia y que continúa en el campo de exterminio de Treblinka. Autoeditada a través de Circulo Rojo, cuenta con 230 páginas.


Treblinka fue el tercer campo construido dentro de la operación llamada Aktion Reinhard, en honor de Reinhard Heydrich, el carnicero de Praga. En su inicio era un campo de trabajo, pero en cuestión de meses su tarea fue única y exclusivamente el exterminio sistemático de judíos.

Situado a unos ochenta kilómetros de distancia de Varsovia, el campo de Treblinka estuvo en funcionamiento durante aproximadamente dieciséis meses. Se calcula que entre 750.000 y 850.000 judíos perdieron la vida en él.
Esta es una pequeña historia sobre su funcionamiento y que comienza en el gueto de Varsovia.


Para adquirir "Pequeña historia de Treblinka” cualquiera de sus libros contactar por E.Maii en: 

Para saber más:

jueves, 12 de octubre de 2017

Un español en el Día D

Manuel Otero Martinez, con apenas 28, fue el único español que participó en el desembarco de Normandía, junto a los aliados, el 6 de junio de 1944, donde dejó su vida en una acción heroica que sirvió para acabar las alambradas que separaban la playa de los búnkers nazis.


Manuel Otero nació en Serra de Outes, A Coruña en 1916. Trabajó como marinero en el barco carbonero "Inocencio Figaredo" que realizaba la ruta entre Asturias y el Mediterráneo. Al comenzar la Guerra Civil Española el barco fue requisado por la república para el traslado de pertrechos desde Rusia a España, pero debido al conflicto el navío se quedó en el puerto soviético de Odessa y la tripulación fue a parar a un campo de concentración que compartieron con miembros de la División Azul, muy cerca del círculo polar ártico. En 1952 volvieron repatriados España.

Manuel Otero no se encontraba en la tripulación enviada a Rusia, se quedó en España y fue herido en la batalla de Brunete. Lo trasladaron a un hospital de Valencia y posteriormente a Barcelona. Volvió a trabajar como marinero y dos años después consiguió un trabajo en un barco que abandonó cuando llegó al puerto de Nueva York, donde tenía familia y decidió quedarse ilegalmente en los Estados Unidos.

La situación de ciudadano ilegal era arriesgada y los Estados Unidos habían entrado en guerra tras el ataque japonés a Pearl Harbor, en diciembre de 1941, así que en 1943, decidió alistarse en el ejército para obtener la nacionalidad, y además le pagarían los estudios. Como luchó en la Guerra Civil, tenía experiencia en combate fue destinado a la compañía A (Able) del 1er batallón del 16º regimiento de la Primera División de Infantería, la famosa "Big Red One".


Tras la instrucción fue enviado a Inglaterra, donde su unidad se está preparando para el asalto a las costas de Normandía, como reemplazo, con el grado de soldado de primera clase. El 6 de junio de 1944 participó en el asalto de Playa Omaha pero no en una lancha de desembarco LCVP (Lancha de Desembarco de Vehículos y Personal) Desembarcó en una mayor, posiblemente una LCI (L), (Lancha de Desembarco de Infantería (Grande)) fuera de la zona prevista, por culpa de las corrientes.

Tras los primeros estragos producidos por las ametralladoras alemanas, Otero y dos compañeros más, llegaron a las alambradas que impedían el acceso a los búnkeres desde donde les disparaban. Tomaron unos torpedos bangalore y los deslizaron a través de los alambres de espino haciéndolos volar por los aires y dejando vía libre al resto de la unidad. Los tres soldados avanzaron y unos pocos metros más allá murieron por la explosión de una mina. Por ello recibieron el Corazón Púrpura.

Esta historia la conocemos gracias a una sobrina del soldado, que tenía en casa el baúl con sus pertenecías, que puso sobre la pista al escritor Antonio Osende, que tras dos años de investigación ha podido contar la historia de Manuel Otero en su libro "Día D, Normandía, 6 de junio de 1944. Manuel Otero, un gallego en Omaha Beach".


El 6 de junio de 2014 la Asociación Histórico Cultural The Royal Green Jackets, a la que pertenece Antonio Osende, le rindió homenaje frente a su tumba del cementerio de su pueblo natal.

Para saber más:
El Faro de Vigo
Público
El Diario
El Progreso
La Segunda Guerra

domingo, 8 de octubre de 2017

El incidente que ayudó a curar el cáncer

Estaba atardeciendo en el puerto de Bari, en la costa adriática de Italia, el 2 de diciembre de 1943. cuando más de 100 bombarderos alemanes bimotores Ju-88 comenzaron a lanzar sus bombas. Pocos minutos después el puerto estaba en llamas, los barcos ardían y todo estaba rodeado de un humo acre. Cientos de marineros saltaron al agua para nadar hasta los muelles o para aferrarse a cualquier cosa que les mantuviera a flote hasta ser rescatados.


Cuando los supervivientes llegaron al puerto, los hospitales de la ciudad se fueron llenando de marineros empapados que tan solo parecían sufrir quemaduras, conmoción y frío. Pero apenas 18 horas después algunos empezaron a morir. En un mes la cifra fue de 83 y más de quinientos sufrían irritaciones en los ojos y afecciones en la piel. Finalmente un médico del ejercito experto en guerra química dijo que la causa fue el gas mostaza, una terrible arma usada en la Gran Guerra y que en la segunda se decidió no utilizarla.

Después de todo, el horrible incidente tuvo su lado positivo. Las autopsias realizadas a los marineros muertos por el gas mostaza revelaron que este había atacado a los glóbulos blancos (leucocitos) de la sangre. Por casualidad un médico conocía una investigación que se estaba realizando en la Universidad de Yale para combatir la leucemia, que es un tipo de cáncer causado por la presencia de demasiados leucocitos en la sangre. Envió a Yale un informe con los hallazgos de Bari, en el que habia evidencias de que el gas mostaza podía ser usado para combatir el cáncer.


Al principio se creyó que los Ju-88 lanzaron el gas mostaza, pero en realidad, el buque de carga norteamericano John Harvey transportaba secretamente 2000 bombas con gas mostaza cuando fue alcanzado por una bomba lanzando contra los aliados su letal carga. La realidad no se supo hasta 1959 cunado el gobierno norteamericano levantó el secreto sobre el suceso y tuvo que confesar que se realizaron transportes de gas mostaza, pero no indicó si en algún momento de la guerra lo hubo usado.

Para saber más:
Aquellas armas de guerra
Foro Segunda Guerra
Eurasia 1945
Amantes de la Historia

martes, 3 de octubre de 2017

Condecorados por una coma

Durante la Segunda Guerra Mundial los mensajes entre las unidades y sus mandos se realizaban mediante la codificación, usando diferentes métodos, como las máquinas Enigma alemanas. Pero estos códigos creados para burlar al enemigo también confundían al amigo.

A finales de 1943 un radio-operador del OSS (Oficina de Servicios Estratégicos) recibió un mensaje enviado por el capitán norteamericano William Wilkinson, del Destacamento 101, en Birmania, para que fuera retransmitido a Calcuta. En medio de una solicitud de suministros aparecían las letras "CMA", que el operador interpretó como "citation for military assitance" (mención a la asistencia militar).
De este modo, el agente de suministros del OSS en Calcuta solicitó 50 medallas de plata con una cinta de seda con ornamentos.


En Birmania, los hombres del Destacamento 101 se llevaron una sorpresa unas semanas más tarde cuando llegaron las medallas, junto al resto de los suministros. El capitán Wilkinson había sido transferido a otra unidad, pero su sucesor entregó las condecoraciones a los kachins que más habían destacados, que las usaron a partir de ese momento, ignorando que su medalla era realmente fruto de una mala interpretación de un mensaje, en el que CMA tan sólo quería decir "coma".


El Destacamento 101 fue una idea de Millard P. Goodfellow, director de actividades especiales del OSS. Esta unidad tenía como misión principal labores de espionaje y de guerrilla contra los japoneses en Asia, actuando tras las lineas enemigas. Inicialmente llamado Destacamento UNO, uno de los asistentes de Goodfellow, dijo que mejor llamarlo 101 "no podemos permitir que los británicos sepan que sólo tenemos una unidad". Finalmente el 101 estableció su base en el este de la India desde donde podría sabotear una importante linea de suministros japonesa en Birmania. Entre sus miembros más importantes estaban los kachins, una feroz tribu birmana, que estaban ansiosos por acabar con los japoneses que habían quemado sus aldeas y mutilado a sus mujeres. Como tuvieron problemas con el uso de las ametralladoras recurrieron a usar viejas armas de la Guerra Civil Norteamericana, a las que cogieron mucho cariño y con las que fueron muy efectivos, como los honrados con "la medalla de la coma".

Para saber más:
Wikipedia
The Kachins: Their Customs and Traditions de Ola Hanson
Kachinnet
Kachin News