lunes, 9 de diciembre de 2019

El único japonés estadounidense que voló sobre Japón en la Segunda Guerra Mundial

Ben Kuroki, luchó contra las políticas discriminatorias del ejercito estadounidense para convertirse en el único estadounidense de ascendencia japonesa que pudo volar sobre Japón durante la Segunda Guerra Mundial,

Hijo de inmigrantes japoneses que se crió en una granja de Hershey, Nebraska. Kuroki y su hermano, Fred se presentaron voluntarios para el servicio después del 7 de diciembre de 1941, el ataque a Pearl Harbor. Inicialmente, fueron rechazados por los reclutadores que cuestionaron la lealtad de los hijos de inmigrantes japoneses. Sin inmutarse, los hermanos condujeron 150 millas hasta otro reclutador, que si permitió que se alistasen.

Aunque en ese momento, las Fuerzas Aéreas del Ejército norteamericano prohibía a soldados de origen japonés volar, Kuroki peleó para formar parte de los bombarderos y voló sobre Europa y África del Norte. Participó en el ataque de agosto de 1943 sobre los campos petrolíferos nazis en Ploesti, Rumania, en los que murieron 310 aviadores en su grupo. Fue capturado después de que su avión se quedó sin combustible sobre Marruecos, pero logró escapar con algunos compañeros de tripulación a Inglaterra.

Debido a su ascendencia japonesa, fue rechazado inicialmente cuando se presentó a formar parte de la tripulación de un bombardero B-29 que se iba a luchar en el Pacífico. Pero después de repetidas peticiones y una revisión de su historial de servicio, el Secretario de Guerra Harry Stimson le concedió una excepción. Durante su servicio voló en 58 misiones de combate.

Los miembros de la tripulación le apodaron "El muy honorable hermano" (Most Honorable Son) y el Departamento de Guerra le concedió la Cruz de Vuelo Distinguido, entre otras condecoraciones. Tambien apareció en la revista Time en 1944 bajo el título "HÉROES: Ben Kuroki, estadounidense".

Fue aclamado como un héroe y un patriota en momentos en que decenas de miles de norteamericanos de origen japonés, como el, fueron confinados en campos de concentración. Por el temor de una invasión japonesa de la Costa Oeste y que se convirtieran en una Quinta Columna.

Después de la guerra, el sargento Kuroki se matriculó en la Universidad de Nebraska, donde se licenció en periodismo. Durante un tiempo publicó un periódico semanal en Nebraska antes de pasar a Michigan y finalmente a California, donde se retiró como editor de noticias de la agencia Ventura Star-Free Press en 1984.

En 2005, recibió la Medalla de Servicio Distinguido del Ejército de EE.UU., uno de los honores militares más altos del país.
Ben Kuroki falleció el 2 de septiembre 2015, en California, a la edad de 98 años.

Para saber más:
The Most Honorable Son, por Carrol Stewart
Wikipedia
Densho Encyclopedia
New York Times

domingo, 1 de diciembre de 2019

Nakam, la brigada de la venganza

Hacia finales de la Segunda Guerra Mundial se van liberando uno a uno los campos de concentración. Esto produce entre los combatientes un aumento de la necesidad de venganza y de acabar con los nazis por los horrores causados a los judíos y otros grupos en Europa.

Nakam, la brigada de la venganza
Entre los que optaron por la venganza estaban los Nakam (Dam Yehudi Nakam, La sangre judía será vengada), al mando del guerrillero Abba Kovner, que se enfrentó a los alemanes en la ciudad de Vilna, donde vio los crímenes de los nazis contra la población del gueto.
Kovner se unió a los partisanos rusos y bielorrusos y continuó participando en acciones de resistencia, destacando por su  exacerbado odio a los alemanes.

Los Nakam, formado por unos 50 miembros que ya habían luchado en la resistencia, pondrían en marcha en 1945 dos planes de acción terrorista. Según el documental de Channel 4 "Vengando el Mal" los que más adelante serían presidentes de Israel, Chaim Weizmann y Efraim Katzir, fueron acusados de haber ayudado a Kovner a conseguir el veneno para su primera acción.

El primer plan, y el más ambicioso, consistiría en envenenar el servicio de aguas de Berlín, Hamburgo, Nüremberg, Münich y Weimar.
En el segundo plan, los terroristas asesinarían a los SS que se encontraran en las cárceles Alemanas.

Nakam, la brigada de la venganza
Para poder llevar a cabo sus planes Kovner necesitaba el apoyo de altos cargos militares pertenecientes a una unidad británica formada por judíos, pero se encontró con que eran contrarios a llevar a cabo semejantes actos de venganza. Ante la radicalidad de Kovner intentaron disuadirle argumentando que si hacía realidad sus planes lo único que conseguiría sería ponerse al mismo nivel de crueldad de los nazis. Ellos solo mataban a los nazis que consideraban criminales. Llegaron a ejecutar a unos 100 miembros del as SS

El odio que sentían Kovner y los suyos era tan grande que llegaron a considerar culpables del Holocausto a todos y cada uno de los alemanes y por lo tanto tambien sus objetivos. Querían aplicar la ley del Talión. Ojo por ojo y diente por diente. El líder de los Nakam fue arrestado y encarcelado por las autoridades británicas, creyendo que con eso acabarían con el grupo terrorista y sus actos paralizados. Antes de su detención se vio obligado a deshacerse del veneno que habían conseguido en Palestina y que había escondido en latas de leche condensada.

Tras este revés desistieron del primer plan, dada la dificultad de organización y la obtención más veneno, concentraron sus esfuerzos en la consecución de la segunda acción. El lugar elegido fue la cárcel de Langwasser (Stalg 13), en Núremberg, en la que había recluidos un buen número de altos cargos de las SS. La idea era envenenar su comida para asesinarlos y, conseguir, al menos en parte, la ansiada venganza. Tambien se pretendía atentar en el antiguo campo de concentración de Dachau, pero desistieron por miedo a ser descubiertos.

Nakam, la brigada de la venganza
La noche del 13 de abril de 1946, tras haberse infiltrado en la prisión, como panaderos, miembros del Nakam usaron arsénico (conseguido en París e introducido en bolsas de agua caliente), mezclado con agua y pegamento, para embadurnar la base de unas 2200 hogazas de pan que se servirían al día siguiente. El objetivo era matar a 12000 miembros de las SS. Cada hogaza se repartía entre cuatro presos.

El efecto del arsénico fue casi instantáneo. Los nazis comenzaron a sentir síntomas similares al cólera acompañados de vómitos, diarrea y erupciones cutáneas. En el hospital se les sometió a limpiezas de estómago. Se desconoce el grado de éxito que tuvo el plan. Algunas fuentes aseguran que murieron unos 2000 soldados aunque la mayoría afirman que tan solo enfermaron de gravedad. Los informes realizados por los norteamericanos en 1946 y 1947 revelaban que la cantidad de arsénico utilizado ascendía a los 10 kilos y que podía matar a unas 60000 personas.

Tras el intento de asesinato, los Nakam huyeron a través de la frontera checoslovaca, ayudados por un superviviente de Auschwitz. Posteriormente pasaron por Italia antes de establecerse Israel. Curiosamente, las autoridades alemanas no presentaron cargos contra ellos debido a ciertas “circunstancias extraordinarias”.

Su historia es un ejemplo más de que el hombre, cuando está cegado por odio, es capaz de realizar actos tan crueles o mayores que su enemigo.

Para saber más:
Los Vengadores, de Michel Bar-Zohar
Dailymotion
AP
El Confidencial
The Guardian
Times of Israel
ABC

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