domingo, 22 de febrero de 2026

Las monedas Moboroshi

Olvidadas en lo más profundo de un almacén de Kioto se encontraron 15 cajas de madera con más de medio millón de monedas fabricadas en cerámica, conocidas en el país del sol naciente como Maboroshi, que traducido sería fantasma. El almacén perteneció a Shofu Kogyo, una de las empresas que fabricaron monedas de terracota para asegurar la continuidad del comercio y la adquisición de bienes y servicios en el frente interno. 

Durante la Segunda Guerra Mundial, Japón se encontró con una gran escasez de metales, ya que estos materiales fueron destinados principalmente a la producción de armas y municiones. Ante esta falta de metales Shofu Kogyo, reconocida por su experiencia en la fabricación de dientes de porcelana de alta calidad, fue una de las compañías elegidas en Kyoto, Seto y Arita por la casa de la moneda japonesa. Entre todas las compañías, llegaron a fabricar más de 15 millones de estas curiosas monedas, aunque la mayoría de ellas terminaron destruidas con la ocupación estadounidense, tras la firma de la rendición de Japón a primeros de septiembre de 1945.  

Las monedas Maboroshi tienen un valor nominal de un Sen, que corresponde a un céntimo de Yen y miden 15 milímetros de diámetro. En su acuñado se representan imágenes tradicionales de Japón: en una cara, una imagen del Monte Fuji y, en la otra, flores de cerezo, la flor tradicional japonesa. La rareza de este hallazgo se debe a que es un gran número de piezas y que estas se encuentran en perfecto estado. Al cambio actual los 5000 yenes que suman, serían poco más de 30 Euros, aunque el valor numismático es muy superior debido a su perfecto estado y no haber circulado.

Este tipo de monedas corresponden al llamado dinero de necesidad, que sirvió para resolver la falta de moneda en diferentes situaciones de emergencia. Estas se fabricaban, debido a las circunstancias, en materiales pobres o con técnicas de fabricación rudimentarias. No eran de curso legal, sin embargo, una vez terminada la crisis, podía ser canjeado por dinero valido.

Un ejemplo de dinero de necesidad en España se dio durante la Guerra Civil y en ambos bandos. Además de las oficiales emitidas por los dos contendientes, multitud de instituciones públicas y privadas, autoridades locales, corporaciones municipales, cooperativas y asociaciones de diversa índole emitieron dinero propio. El Gobierno aprobó un Decreto en 1938 prohibiendo la emisión de billetes y monedas locales, pues solo el estado podía emitir moneda, pero, las circunstancias de la guerra, hicieron que estas emisiones siguieran circulando. La de la foto superior está fabricada con cuero y cartón por el Sindicato de Industrias Alimenticias BORNE, perteneciente a la CNT.

En Alemania y Austria, durante la crisis económica posterior a la Primera Guerra Mundial, se emitió el Notgeld en pequeñas tiradas, según la necesidad. Al principio algunos ayuntamientos emitieron este dinero generalmente de poco importe, aunque los hubo de un millardo, el equivalente a mil millones, un claro ejemplo del escaso valor del dinero en esos años. La emisión de este dinero de necesidad se debió a que las monedas metálicas empezaron a desaparecer de las calles debido a la inflación. Estos Notgeld solían tener poco tiempo de validez o eran útiles solo para servicios públicos y estaban respaldados por los ayuntamientos o por cajas de ahorro locales, y su uso estaba limitado a la población de origen. Finalmente, algunas casas comerciales o empresas industriales emitieran sus propios Notgeld como medio de pago interno. 

Para saber más:
Diario de Mendoza
MDZ
Museo Arqueológico Nacional
Numismática e Historia
Cronista

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