Una sonrisa no viene nada mal así que os traigo el texto traducido de un recorte de un periódico norteamericano escrito por un tal “Jolly Jack”.
1939
Alemania invade Polonia. Francia se rinde inmediatamente. Los Estados Unidos declaran la guerra a Alemania. Los ingleses beben té.
1940
Un pequeño avión de reconocimiento entra accidentalmente en el espacio aéreo británico. Gran Bretaña contempla la rendición… mientras bebe té. Tres Marines de los Estados Unidos defienden África del Norte de los nazis.
1941
Con sus recursos militares ocupando todo el Atlántico, Estados Unidos no tiene más remedio que sacrificar noblemente su flota del Pacífico para continuar luchando contra los nazis. El té se acaba en Gran Bretaña. Los ingleses entran en la guerra.
1942
Civiles norteamericanos colaboran en la reconstrucción de la flota del Pacífico comiendo vetas de hierro y cagando remaches. Gran Bretaña pregunta a Estados Unidos en qué dirección está Alemania.
1943
Rusia pide a Norteamérica que la ayude con el frente del Este. Estados Unidos manda un tanque y dos soldados, quienes sin ayuda liberan Stalingrado y fuerzan a los alemanes a retirarse.
1944
El intento británico de asesinar a Hitler fracasa al coincidir la ventana de oportunidad con la hora del té del francotirador. Todo el ejército de Estados Unidos nada desde Nueva York hasta Normandía para invadir Europa.
1945
Paracaidistas de élite de Estados Unidos aterrizan sobre Berlín y matan a Hitler, quien para la batalla se había puesto un super-robo-exo-esqueleto. Alemania se rinde inmediatamente y entrega a todos sus científicos.
viernes, 8 de junio de 2012
miércoles, 6 de junio de 2012
Un barco de guerra en el centro de Nueva York
El USS Recruit, también conocido como Landship Recruit, era una reproducción de madera de un barco de guerra acorazado construido por la Armada de los Estados Unidos en la ciudad de Manhattan de Nueva York, como herramienta de reclutamiento y entrenamiento durante la Primera Guerra Mundial. Se encargo su construcción como si fuera un barco normal de la Marina de los EE.UU. y tripulado por marineros en prácticas.
Después de pasar más de dos años en Union Square, el USS Recruit fue desarmado y desmantelado para pasar al parque de atracciones Luna Park de Coney Island, donde la Armada tenía la intención de mantenerlo como oficina de reclutamiento después de su éxito en su ubicación de Union Square. El 16 de marzo de 1920 se pintó con pinturas de camuflaje, y comenzaron los preparativos para la mudanza. Sin embargo, el destino final no fue Luna Park.
The New York Times informó que el "Landship" había ayudado a la US Navy a reclutar 25.000 hombres en el servicio, suficientes para la tripulación de veintiocho acorazados de la clase Nevada.
Para atraer a más reclutas, varios eventos se llevaron a cabo en el lugar, al igual que exposiciones de objetos patrióticos, cívicos e incluso bailes para atraer a los jóvenes. El sitio se convirtió en una atracción turística más en la ciudad. Incluso los aristas que representaban obras en Broadway incluyeron la nave en sus giras.
Décadas más tarde, en 1949, se construyo en San Diego, otro USS Recruit, exclusivamente para entrenamiento. Estuvo en uso entre 1949 y 1997, con diversas modificaciones para adaptarse a los nuevos barcos. En la actualidad se puede visitar en la Base Naval.
Para saber más:
Wikipedia
Retronaut
Rioblog
Después de pasar más de dos años en Union Square, el USS Recruit fue desarmado y desmantelado para pasar al parque de atracciones Luna Park de Coney Island, donde la Armada tenía la intención de mantenerlo como oficina de reclutamiento después de su éxito en su ubicación de Union Square. El 16 de marzo de 1920 se pintó con pinturas de camuflaje, y comenzaron los preparativos para la mudanza. Sin embargo, el destino final no fue Luna Park.
The New York Times informó que el "Landship" había ayudado a la US Navy a reclutar 25.000 hombres en el servicio, suficientes para la tripulación de veintiocho acorazados de la clase Nevada.
Para atraer a más reclutas, varios eventos se llevaron a cabo en el lugar, al igual que exposiciones de objetos patrióticos, cívicos e incluso bailes para atraer a los jóvenes. El sitio se convirtió en una atracción turística más en la ciudad. Incluso los aristas que representaban obras en Broadway incluyeron la nave en sus giras.
Décadas más tarde, en 1949, se construyo en San Diego, otro USS Recruit, exclusivamente para entrenamiento. Estuvo en uso entre 1949 y 1997, con diversas modificaciones para adaptarse a los nuevos barcos. En la actualidad se puede visitar en la Base Naval.
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martes, 5 de junio de 2012
Un poeta contra los pánzer de Rommel
El frente de guerra del norte de África durante la Segunda Guerra Mundial, ha tenido muchos personajes interesantes como Rommel y Montgomery, Von Stauffenberg, Ramcke, Hans Marseille, el mismísimo Stirling, creador de los comandos del SAS. Pero ninguno de ellos escribía como Keith Douglas.
Douglas luchó como oficial de blindados al mando de un carro Crusader Mk. III del Real Cuerpo de Tanques (RCT) en la batalla de El Alamein y luego siguió la campaña del Octavo Ejército hasta Túnez. Siempre levaba una edición de Penguin de los Sonetos de Shakespeare, un ejemplar de Así habló Zaratustra recogido del enemigo cuyo propietario había subrayado las frases aplicables al ideario nazi, y una petaca de whisky.
Equivalente en la Segunda Guerra Mundial de los grandes poetas de la Gran Guerra como Sassoon, Owen y Edward Thomas. Era culto, sensible, observador, curioso y dotado de una gran simpatía, Keith Douglas nos ha dejado en su crónica "De El Alamein a Zem Zem" (1946), uno de los mejores, más esclarecedores y conmovedores libros sobre la guerra, jamás escritos. Obra sobre el miedo, el valor y la piedad, lleno de aventuras, De El Alamein a Zem Zem (Zem Zem es el nombre de un wadi tunecino) nos mete en la guerra de las arenas y nos hace vivir episodios dignos de Tobruk o Las ratas del desierto con toda la intensidad del combatiente.
Entre sus vivencias en la guerra del desierto están cuando una vez el tanque de Douglas avanza junto a una columna alemana sin que ni unos ni otros se aperciban, inicialmente. En otra ocasión, el Crusader se enzarza en un mortal juego del ratón y el gato con pánzers y los 88 mm entre las dunas, "Y en el mismo momento en que desde lo alto de la torreta veo doce tanques enemigos a cincuenta metros, alguien me alcanza un sándwich de queso".
Tras la victoria en África y ya como capitán, desembarcó en Normandía el día D y murió al ser alcanzado por fuego de mortero tres días más tarde cerca de Bayeaux. Lo enterraron bajo un seto. Tenía 24 años.
Recuérdenme cuando haya muerto
y simplifíquenme cuando haya muerto.
Como los procesos de la tierra
despojan del color y de la piel;
se llevan el pelo castaño y los ojos azules
y me dejarán más simple que en la hora del nacimiento,
cuando sin pelos llegué aullando
mientras la luna aparecía en el frío firmamento.
Acaso de mi esqueleto,
ya tan despojado, un docto dirá:
"Era de tal tipo y de tal inteligencia", y nada más.
Así, cuando en un año se derrumben
recuerdos específicos, podrán
deducir, del largo dolor que soporté
las opiniones que sustentaba, quién fue mi enemigo
y lo que dejé, hasta mi apariencia
pero los incidentes no servirán de quía.
El telescopio invertido del tiempo mostrará
un hombre diminuto dentro de diez años
y por la distancia simplificado.
A través de ese lente observen si parezco
sustancia o nada: merecedor
de renombre en el mundo o de un piadoso olvido,
sin dejarse arrastrar por momentáneo enojo
o por el amor a una decisión,
llegando sin prisa a una opinión.
Recuérdenme cuando haya muerto
y simplifíquenme cuando haya muerto.
De El Alamein a Zem Zem ha sido recientemente editado en español, muy recomendable.
Para saber más:
El País
Famous Poets and Poems
javiermariasblog
Douglas luchó como oficial de blindados al mando de un carro Crusader Mk. III del Real Cuerpo de Tanques (RCT) en la batalla de El Alamein y luego siguió la campaña del Octavo Ejército hasta Túnez. Siempre levaba una edición de Penguin de los Sonetos de Shakespeare, un ejemplar de Así habló Zaratustra recogido del enemigo cuyo propietario había subrayado las frases aplicables al ideario nazi, y una petaca de whisky.
Equivalente en la Segunda Guerra Mundial de los grandes poetas de la Gran Guerra como Sassoon, Owen y Edward Thomas. Era culto, sensible, observador, curioso y dotado de una gran simpatía, Keith Douglas nos ha dejado en su crónica "De El Alamein a Zem Zem" (1946), uno de los mejores, más esclarecedores y conmovedores libros sobre la guerra, jamás escritos. Obra sobre el miedo, el valor y la piedad, lleno de aventuras, De El Alamein a Zem Zem (Zem Zem es el nombre de un wadi tunecino) nos mete en la guerra de las arenas y nos hace vivir episodios dignos de Tobruk o Las ratas del desierto con toda la intensidad del combatiente.
Entre sus vivencias en la guerra del desierto están cuando una vez el tanque de Douglas avanza junto a una columna alemana sin que ni unos ni otros se aperciban, inicialmente. En otra ocasión, el Crusader se enzarza en un mortal juego del ratón y el gato con pánzers y los 88 mm entre las dunas, "Y en el mismo momento en que desde lo alto de la torreta veo doce tanques enemigos a cincuenta metros, alguien me alcanza un sándwich de queso".
Tras la victoria en África y ya como capitán, desembarcó en Normandía el día D y murió al ser alcanzado por fuego de mortero tres días más tarde cerca de Bayeaux. Lo enterraron bajo un seto. Tenía 24 años.
RECUÉRDEME CUANDO HAYA MUERTO
Recuérdenme cuando haya muerto
y simplifíquenme cuando haya muerto.
Como los procesos de la tierra
despojan del color y de la piel;
se llevan el pelo castaño y los ojos azules
y me dejarán más simple que en la hora del nacimiento,
cuando sin pelos llegué aullando
mientras la luna aparecía en el frío firmamento.
Acaso de mi esqueleto,
ya tan despojado, un docto dirá:
"Era de tal tipo y de tal inteligencia", y nada más.
Así, cuando en un año se derrumben
recuerdos específicos, podrán
deducir, del largo dolor que soporté
las opiniones que sustentaba, quién fue mi enemigo
y lo que dejé, hasta mi apariencia
pero los incidentes no servirán de quía.
El telescopio invertido del tiempo mostrará
un hombre diminuto dentro de diez años
y por la distancia simplificado.
A través de ese lente observen si parezco
sustancia o nada: merecedor
de renombre en el mundo o de un piadoso olvido,
sin dejarse arrastrar por momentáneo enojo
o por el amor a una decisión,
llegando sin prisa a una opinión.
Recuérdenme cuando haya muerto
y simplifíquenme cuando haya muerto.
De El Alamein a Zem Zem ha sido recientemente editado en español, muy recomendable.
Para saber más:
El País
Famous Poets and Poems
javiermariasblog
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