miércoles, 30 de mayo de 2018

Los niños del Kindertransport

Entre 1938 y 1940, unos 10.000 niños judíos fueron llevados de la Europa ocupada por los nazis a Gran Bretaña en lo que más tarde se conocería como el "kindertransport". Muchos de los niños fueron arrancados de sus hogares durante las vacaciones de Hanukkah y tuvieron que viajar sin sus padres, algunos con mucha suerte llegaron a viajar con sus hermanos.

Las Leyes de Nüremberg, aprobadas por la Alemania nazi en 1935, provocaron el aislamiento de los judíos alemanes de su país. Las leyes fueron algunas de las primeras que excluyeron formalmente a la población judía de la vida alemana, como despojarlos de su ciudadanía, quitarles de sus puestos de funcionarios o prohibir el matrimonio entre alemanes y judíos. Esto hizo que muchos judíos decidieran abandonar Alemania.


El proyecto kindertransport llegó apenas nueve meses antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial. La organización del rescate y transporte de los niños comenzó pocos días después de la Noche de los Cristales Rotos (Kristallnacht). Para ello los líderes judíos en Gran Bretaña apelaron a Neville Chamberlain, primer ministro del Reino Unido, que permitiera, al menos temporalmente, a los menores judíos entrar en el país sin sus tutores legales. Antes de que el gabinete británico aceptara la petición de acoger niños hasta los 17 años, un buen número de ellos ya habían tomado un tren para abandonar el país.
La mayoría de los niños que fueron enviados en tren y barco al Reino Unido eran alemanes y austriacos. Ya comenzada la guerra algunos niños de Polonia y Checoslovaquia también fueron llevados al Reino Unido. Algunos de los niños desplazados fueron enviados a centros de acogida, mientras que otros fueron enviados a albergues y granjas.


El gobierno británico tuvo que dar prioridad a los niños teniendo en cuenta varios factores. En primer lugar los huérfanos, los niños que estaban siendo amenazados con la deportación y los niños cuyos padres eran demasiado pobres para cuidarlos. Además, a los niños que tenían al menos un padre en un campo de concentración se les permitió salir de su país de origen.

A lo largo de los nueve meses que duró el kindertransport, miles de niños no acompañados llegaron al Reino Unido. El primer transporte llegó a Harwich, Gran Bretaña, el 2 de diciembre de 1938 con unos 200 niños de un orfanato judío de Berlín que había sido destruido en el Kristallnacht. El último partió de los Países Bajos el 14 de mayo de 1940; 74 niños abordaron un carguero de pasajeros que terminaría siendo el último en dejar el país libremente por el resto de la guerra.

En 1940, las autoridades británicas internaron como extranjeros enemigos a unos 1.000 adolescentes del Kindertransport en campos de internamiento en la Isla de Man, Canadá y Australia. A pesar de su clasificación como extranjeros enemigos, algunos de ellos se unieron más tarde al ejército británico y lucharon en la guerra contra Alemania. Muchos de los niños del kindertransport terminaron siendo los únicos en sus familias que sobrevivieron a la guerra.


Desde los Estados Unidos se organizó la One Thousand Children, una misión similar que salvó alrededor de 1.400 niños de la Europa nazi, Lamentablemente la One Thousand Children no estaba tan organizada como el kindertransport. En 1939, un senador intentó que se aprobase un proyecto de ley para admitir a cerca de 20.000 niños judíos no acompañados en el país, pero el Congreso rechazó el proyecto de ley.

Para saber más:
The Holocaust Explained
Imperial War Museums
USHMM
Kindertransport Association
Girl Museum

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...