miércoles, 23 de noviembre de 2011

El Barco que se torpedeó a sí mismo

Estamos en las frías aguas del océano Ártico, en el Mar de Barents, en marzo de 1942, en plena Segunda Guerra Mundial cuando se establecieron convoyes que partían de Estados Unidos e Inglaterra para abastecer los puertos del norte de la Unión Soviética con material de guerra necesario para combatir a los Alemanes. El crucero británico HMS Trinidad, formaba parte de la escolta de uno de esos convoyes que había partido de Escocia el 10 de marzo de 1942 con destino a Murmansk, un puerto ruso a 12 Km del mar de Barents.


La ruta alrededor de la ocupada Noruega hacia los puertos Soviéticos era muy peligrosa por los ataques alemanes, así como por una climatología extremadamente adversa. El 29 de marzo el convoy fue interceptado por tres destructores alemanes, que comenzaron a abrir fuego, llegando a hundir 6 de los 20 buques de transporte. El HMS Trinidad logró hundir un destructor alemán.
Durante ese combate lanzó desde su cubierta tres torpedos contra los demás destructores, con tan mala fortuna que uno de ellos se quedó bloqueado por el agua helada y comenzó a describir un circulo e impactó contra el Trinidad, causando la muerte a 32 de sus marineros.

A duras penas consiguió llegar a Murmansk y tras unas reparaciones básicas volvió a Inglaterra el 13 de mayo de 1942 junto a cuatro destructores aunque no podía navegar a velocidad superior a 20 nudos.


El 15 de mayo de 1942 los cinco barcos fueron atacados por una veintena de bombarderos alemanes Ju-88, que hicieron blanco en el HMS Trinidad, prendiéndole fuego y matando a 63 hombres.
Habida cuenta de los daños ya irreparables, una vez que los 800 supervivientes fueron rescatados, el mando decidió hundirlo. Y así, tres torpedos del HMS Matchless le enviaron al fondo del mar y acabaron tristemente con la curiosa historia de este barco tan desafortunado.

Este no es el único caso documentado de barcos alcanzados por sus propios torpedos defectuosos. También durante la Segunda guerra Mundial los submarinos norteamericanos USS Tang (SS-306), USS Tullibee (SS-284) y submarino alemán U-869 sufrieron este mismo accidente.

Para saber más:
The ship that torpedoed herself, de Frank Pearce
Wikipedia
Ahoy

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