sábado, 26 de julio de 2014

El mago que atemorizó a Hitler y Stalin

El mago y vidente Wolf Messing nació en un asentamiento judío en Polonia. Cuando era solo un chaval sus padres quisieron que se hiciera rabino y lo enviaron a una escuela religiosa, pero se fugó.

Se subió en el primer tren que pasaba y, como no tenía billete, tuvo que esconderse bajo un asiento. Aun así el revisor lo encontró, lo sacó a la fuerza de debajo del asiento y le solicitó el billete. Wolf sacó un trozo de periódico viejo y se lo enseñó. El revisor marcó el papel con la perforadora y le dijo: “Pero chico, ¿para qué te escondes si tienes billete?”. En ese momento Wolf descubrió sus dotes para manejar la mente de las personas.


Pasó hambre hasta que, en Berlín, encontró trabajo en un circo. Enseguida empezó a ganar popularidad con sus número en los que encontraba objetos ocultos, leía la mente o imponía su voluntad a los voluntarios que sacaba a escena. Lo que realizaba no eran trucos, ni tenia ganchos.

Viajó mucho por Europa y sus espectáculos despertaron la curiosidad en las personas más variopintas. Recibió la visita de Mahatma Gandhi, Sigmund Freud o Albert Einstein. Cuando Hitler llegó al poder en 1933, regresó a su Polonia natal.

En un teatro de Varsovia, pronunció una espeluznante profecía:
Si ataca los países del Este, Alemania sufrirá una grave derrota. Veo cientos de miles de cadáveres de soldados alemanes.
Sus palabras llegaron hasta el führer, quien entró en cólera y anunció una recompensa de 200.000 Reichsmark por Messing. También aseguró que Hitler se suicidaría en la primavera de 1945.
Cuando los nazis ocuparon Varsovia, Messing fue arrestado por la Gestapo.
Messing logró escapar a su detención gracias a su gran capacidad de control mental. Ordenó mentalmente a los agentes de la Gestapo que entraran en la celda y estos obedecieron sin dar crédito a lo que hacían. Una vez que estuvieron dentro, Messing los encerró y huyó hacia la Unión Soviética.


Ya en la URSS, Stalin envió un avión privado y pidió que lo llevaran al Kremlin, para entrevistarse con él. En la entrevista Stalin le sometió a varias pruebas, de las que salió airoso, como la prueba que le exigía que consiguiera 100.000 rublos del Banco Central del Estado sin aportar un solo documento. Obtuvo el dinero sin problemas y se presentó nuevamente ante Stalin con todo el dinero.

En Rusia, Messing continuó con sus profecías.
Los últimos diez días de junio de 1941 empezará la guerra.
Antes del inicio de la guerra, afirmó que había visto cómo entraban en Berlín los tanques soviéticos.

Messing no era realmente el mago personal de Stalin. De hecho, tuvieron pocos encuentros, pero Messing llegó a tener cierta influencia sobre Stalin, en cierto modo, le temía.
Existe una leyenda que cuenta que en marzo de 1953 Messing se entrevistó con Stalin y este le preguntó si sabía cuando iba a morir, a lo que este le contestó: "Después de usted, camarada Stalin." Stalin le preguntó a continuación: "¿Eso quiere decir que sabes cuándo voy a morir yo?". Messing sentenció: "Muy pronto, camarada, muy pronto."


Cuando se habla de Messing, resulta prácticamente imposible distinguir la leyenda de la realidad. Incluso muchos aseguran que todo era un fraude inventado por el propio Messing para ganar fama. Messing falleció en 1974.

Para saber más:
Ivoox
Krutajababulka
Libertad Digital
Magiateca

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