lunes, 1 de noviembre de 2021

La Prisión de Pawiak

El origen de esta prisión se remonta al año 1830 y los primeros presos llegaron en 1835.

La prisión estaba situada entre las calles de Dzielna, Wiezienna y Pawiak, de la que recibiría su nombre el complejo penitenciario y que traducido sería: pavo real.

La Prisión de Pawiak
Con los años el número de internos e internas fue aumentando y fue necesario separar el módulo de mujeres. Para ello se habilitó un edificio anexo a la prisión, que unos años antes se utilizó como hospital durante la guerra ruso-turca de 1877-1878.

Desde sus inicios, junto a los presos comunes también había presos políticos. Tras el levantamiento de enero de 1864, llegaron a Pawiak los participantes en la sublevación, como los miembros del Gobierno Nacional y el líder de las tropas polacas alzadas: Romuald Tragutt, que fue ejecutado en la ciudadela de Varsovia. Junto a ellos además se encontraban miembros de diversas organizaciones políticas que lucharon contra las autoridades zaristas.

La Prisión de Pawiak
El periodo más trágico, duro y cruel en la historia de la prisión de Pawiak fue durante la ocupación alemana de Polonia (1939-1944). En la prisión fue en donde la Gestapo realizaba la mayor parte de sus interrogatorios. Las autoridades de ocupación estaba dispuesta a acabar con las élites polacas con el fin de eliminar toda resistencia y convertir a los polacos en simples súbditos del III Reich. Esa política convirtió a Pawiak en uno más de los crueles eslabones del sistema de terror que instauró el nazismo en tierras polacas.

Los presos pertenecían a todos los grupos sociales y en la prisión estuvieron recluidos desde miembros de organizaciones clandestinas hasta simples transeúntes que tuvieron la mala suerte de encontrarse en el peor lugar y en el peor momento. A las instalaciones no solo llegaban hombres o mujeres solas, también llegaban familias enteras, con niños pequeños o mujeres embarazadas. Algunas de ellas abortaron debido a las palizas.

La Prisión de Pawiak
Entre los presos más célebres que pasaron por Pawiak se encuentran, entre otros personajes eminentes polacos: Irena Sendler. "El Ángel del Gueto de Varsovia" o el fraile franciscano Maximilian Kolbe, quien dio su vida por un desconocido en el campo de concentración de Auschwitz. Irena Sendler tuvo más suerte. Condenada a muerte por sacar a 2.500 niños judíos del gueto, logró escapar gracias a un soldado quien después de ayudarla a evadirse la apunto en la lista de ejecutados. Falleció en 2008 a los 98 años. 

Las condiciones de vida en las celdas eran muy duras: celdas al triple o el cuádruple de su capacidad (de 3 personas a 10 o 18), ridículas raciones de comida, el constante acoso y extrema brutalidad de los carceleros alemanes; y la constante proximidad de la muerte. Pasar a las celdas 265, 267 y 268, en el módulo masculino y a las 8 y 9 o la capilla, en el módulo de mujeres, significaba la muerte inminente.

Se calcula (no hay datos exactos) que en el periodo de ocupación alemana pasaron por la prisión de Pawiak cerca de 100.000 prisioneros, de los que 37.000 fueron ejecutados y unos 60.000 fueron deportados a los campos de concentración.

En la pared de una de las celdas aún se puede leer:

¡Es fácil hablar de Polonia. Más difícil es trabajar por ella. Aún es más difícil es morir y lo más difícil es sufrir!

Ante la proximidad del frente los alemanes iniciaron la liquidación de la población reclusa. Por ese motivo, el 19 de julio de 1944, algunos presos iniciaron un motín, con apoyo del exterior, pero este fracasó. El líder del motín, el ucraniano Wachmeister Petrenko se suicidó junto a otros amotinados. Como represalia, los alemanes ejecutaron al día siguiente a 380 presos. 

La Prisión de Pawiak
El 30 de julio de 1944, se envió el último transporte de 1.400 prisioneros varones a Gross-Rosen y 400 mujeres a Ravensbrück. Solo unos pocos prisioneros lograron sobrevivir.

Los alemanes llevaron a cabo ejecuciones masivas de los prisioneros restantes entre el 13 y el 18 de agosto, durante el Levantamiento de Varsovia.

El 21 de agosto, los alemanes en su huida de la capital polaca, volaron por los aires el complejo carcelario de Pawiak y quedaron destruidos la mayor parte de los archivos de los prisioneros. Por lo que probablemente nunca se conozcan los nombres de todos los hombres y mujeres que sufrieron entre los muros de Pawiak. El destino de Pawiak fue el mismo del resto de Varsovia que quedó prácticamente borrada del mapa.

La Prisión de Pawiak
Los pocos restos que quedaron de la prisión (recuperados parcialmente en los 60), son en la actualidad un museo que, a pesar de estar fuera de las típicas rutas turísticas, es un lugar muy especial en la historia de Varsovia y Polonia al ser un recuerdo a los patriotas polacos que lucharon, primero contra los rusos y posteriormente contra los alemanes

Todos los primeros de octubre se celebran los "Días de la Memoria de Pawiak" en los que se homenajea a los supervivientes y a los familiares de los que pasaron por las celdas de esta infame prisión. 

El museo de la prisión de Pawiak se puede visitar de miércoles a domingo entre las 10:00 y las 17:00. Los jueves la visita es libre.
 
Para saber más:

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