miércoles, 10 de febrero de 2016

Cuando unos niños derrotaron al general Patton

En el mes de septiembre de 1941 y los Estados Unidos aún no habían entrado en la Segunda Guerra Mundial cuando los hermanos Prud'homme; Alphonse, Kenneth y Mayo estaban jugando con un pequeño cañón de juguete en las afueras del pueblo de Natchitoches en Luisiana.
Mientras jugaban vieron a un hombre que los observaba a través de unos binoculares desde el lado opuesto del río Cane. "Le disparamos un tiro para ver como reaccionaría" recordó Kenneth más tarde. "Saltó del árbol y salió pitando por la carretera dejando una nube de polvo." Comenzaba la que se llamó la Batalla del Puente de las Bermudas.

derrotaron a Patton
Minutos después, el hombre regresó con la infantería que, comenzó a realizar disparos mientras los tres chavales les devolvían el fuego a través del río Cane. El "tiroteo" se prolongó durante media hora sin que se pudieran ver entre ellos debido a que la maleza los ocultaba. El padre de los niños aumentó su arsenal con petardos que sonaban como ametralladoras del calibre 50. Los "enemigos" establecieron cortinas de humo y prepararon un obús de 155mm. Finalmente un oficial del ejército, que actuaba como observador, se dio cuenta de que solo eran unos chavales con un cañón de juguete y petardos y ordenó el alto el fuego. Se acercó al padre y le dijo que ordenara parar a sus hijos. Los niños salieron corriendo hasta su casa creyendo que los detendrían y los encarcelarían en Fort Leavenworth.

derrotaron a PattonUnos niños, de entre 9 y 14 años, habían interrumpido las primeras maniobras, a gran escala, del ejército norteamericano, en las que estaban implicados unos 400.000 soldados repartidos en 3.400 millas cuadradas en la preparación de una eventual entrada de los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. Al mando del equipo azul estaba el general George S. Patton, que había detenido su convoy creyendo que los disparos procedían del equipo rojo (al mando de Bradley), sin saber que estos, en realidad, venían del "combate" entre los niños y los soldados.

"Esa es nuestra única reclamación a la fama," dijo Kenneth a un periodista de la revista Army en 2009. "Unos niños derrotamos al general Patton."

Para saber más:
Army

jueves, 4 de febrero de 2016

No se olvide de Pearl Harbor

En 1946, siendo el primer ministro japonés, Hideki Tōjō, prisionero de los aliados, tuvo importantes problemas dentales así que su dentista, George Foster, le extrajo un buen número de piezas en muy mal estado y pidió que se le realizara una dentadura para que pudiera hablar con claridad durante su juicio por crímenes de guerra.

Las prótesis las fabricó el dentista militar de 22 años Jack Mallory. Mallory pidió a un amigo, radioaficionado amateur, que le ayudara a escribir en código morse la frase "Remember Pearl Harbor" (Recuerde Pearl Harbor) en la dentadura y se la entregó a Tōjō.

Mallory y su colega George Foster solo se lo contaron a unos pocos amigos, pero unos meses después, el secreto salió a la luz y los dos tuvieron que entrar en la celda de Tōjō en mitad de la noche para que les devolviera la dentadura, con la escusa de tener que ajustarlas, y así borrar el mensaje. Al día siguiente, cuando un coronel de Inteligencia Naval se enfrentó a ellos, respecto a la "broma"; pero como consiguieron borrarlo, fueron capaces de afirmar, que de verdad, no había ningún mensaje. Lo que no se sabe es si Tōjō se llegó a enterar de lo sucedido.

Tōjō fue condenado a muerte en los conocidos como "Juicios de Tokio" y ejecutado el 23 de diciembre de 1948.

Para saber más:
News Review
We are the Mighty
Historias de la Historia

lunes, 1 de febrero de 2016

Como funcionaba el Zyklon-B

Durante el juicio a Oskar Groning, conocido como el contador de Auschwitz, uno de los testigos, el doctor Sven Anders, médico forense de la Universidad de Hamburgo-Eppendorf, contó como el gas provocaba un "dolor extremo, convulsiones violentas, atacaba el cerebro y producía un ataque cardíaco en cuestión de segundos". "Penetraba por inhalación en los pulmones y bloqueaba la respiración celular".

Latas vacías de Zyclon-B en Auschwitz-Birkenau
El primer uso del que se tiene conocimiento, de este producto de invención norteamericana, fue hacia finales de la década de 1880, donde se usó como pesticida. En la década de 1920, el Departamento estadounidense de Migraciones usó el Zyklon B para desinfectar la ropa de los emigrantes mexicanos que llegaba a los EEUU.

El gas, creado en cristales y para ser usado como insecticida en contacto con el aire, para grandes edificios como fábricas, olía a almendras amargas y a mazapán. Inhalado, el Zyklon-B atacaba primero el corazón y el cerebro. "Los síntomas comenzaban con una sensación de escozor en el pecho similar a la que puede causar el dolor espasmódico y al que se produce en los ataques de epilepsia. La muerte por paro cardíaco se producía en cuestión de segundos. Era uno de los venenos de acción más rápida".
"Una intoxicación inferior conducía a un bloqueo de la sangre en los pulmones y provocaba dificultades para respirar. Comúnmente se habla de agua en los pulmones, la respiración sería entonces más profunda y más fuerte, porque el cuerpo ansía después del oxígeno. Sería una agonía"

Durante su intervención en el juicio, el forense Sven Anders determinó que la altura de la persona era determinante. Ya que al ser más ligero que el aire, se acumulaba en la parte superior de las cámaras de gas matando primero con los adultos y los niños fallecían minutos después.

Oskar Gröning, ha sido condenado en Lüneburg, Alemania, por su implicación y colaboración en la muerte de 300.000 judíos húngaros que llegaron a Auschwitz en 1944 a cuatro años de cárcel aunque en todo momento ha negado rotundamente su implicación en los asesinatos y que el tan solo se limitaba a organizar la contabilidad del campo aunque admite su responsabilidad moral y ha pedido perdón pos los crímenes.

Al finalizar el juicio una de las supervivientes, Eva Kor, de 81 años, tendió la mano Gröning y dijo que "es tiempo de perdonar". Es posible que no llegue a cumplir la pena por su precario estado de salud.

Para saber más:
El Mundo
Deia
USHMM
ABC