jueves, 2 de marzo de 2017

¿Derribar un Zero con una pistola?

El 31 de marzo de 1943, el B-24 Liberator del subteniente del Cuerpo Aéreo del Ejército, Owen Baggett, fue alcanzado por cazas Zero japoneses mientras se dirigía a bombardear un puente del ferrocarril en Birmania. Baggett y otros cuatro tripulantes pudieron saltar en paracaídas antes de que el bombardero estallara en pedazos,  pero los Zeros japoneses comenzaron a dispararlos a medida que estos descendían. Dos de los paracaidistas fueron asesinados, y Baggett fue alcanzado en el brazo. Preparó su pistola M1911 calibre 45 y se dejó colgar en su arnés, con la esperanza de que los japoneses lo creyeran muerto.

Derribar un Zero con una pistola
Un Zero se le aproximó a velocidad de pérdida (la velocidad mínima a la que una aeronave es capaz de volar manteniéndose en el aire) y el piloto abrió su carlinga para tener una mejor visión de Baggett. En ese momento realizó cuatro disparos con su pistola contra la cabina del piloto y después perdió de vista al caza.

¿Derribo el caza con, tan solo, una pistola? Es imposible saberlo con certeza. Baggett fue capturado por los birmanos y pasó dos años en un campo de prisioneros japonés y, finalmente, se retiró de la Fuerza Aérea como coronel y en todo ese tiempo nunca habló sobre el hecho.

Cuando el periodista John L. Frisbee se puso en contacto con él en 1996, se mostró reacio a hablar sobre el incidente, pero reconoció que había disparado al piloto japonés, aunque era algo circunstancial, no creía que le hubiera alcanzado y derribado. Frisbee investigó y publicó que unos pocos meses después de que Baggett fuera internado en el campo de prisioneros; el coronel Harry Melton, comandante del 311 Grupo de Caza había sido derribado y estuvo de paso por el campo de prisioneros y dijo a Baggett que un coronel japonés le contó que un piloto que correspondía con sus características y el momento del hecho, había disparado a un piloto de Zero que posteriormente se estrelló y fue pasto de las llamas. El cuerpo del piloto fue encontrado muerto de un solo tiro en la cabeza. El coronel Melton quería hacer un informe oficial del incidente, pero perdió su vida cuando fue hundido el barco en el que estaba siendo trasladado a Japón.

Derribar un Zero con una pistola
Según el coronel Melton dos pruebas apoyan la el derribo de Baggett: Primero, no había cazas amigos en área que podrían haber derribado al piloto del Zero. Segundo, el incidente ocurrió a una altitud de 4,000 a 5,000 pies. y el piloto podría haberse repuesto de una maniobra involuntaria. Además, durante la Primera Guerra Mundial los primeros combates aéreos se hacían a tiro de pistola o fusil, aunque no fueran muy eficaces y los aparatos de la época volaban a velocidades similares a la de pérdida de un Zero.

Si bien no hay evidencia directa de que el teniente Owen Baggett derribara un avión de combate japonés con un arma de fuego, muchos creen que es verdad y se le considera como la única persona que derribó un avión con una pistola durante la Segunda Guerra Mundial. En cualquier caso, esta es una gran historia de un hombre valiente. Ahora juzga tu mismo.

Para saber más:

sábado, 25 de febrero de 2017

La "Gran Evasión" de prisioneros alemanes en Estados Unidos

No es muy conocido que los Estados Unidos tuvieron durante la Segunda Guerra Mundial más de 370.000 alemanes en más de 500 campos de prisioneros. Ni tampoco que hubo varios intentos de fuga.

Un sábado, dos días antes de la Navidad de 1944 en el Campo de prisioneros de guerra "Papago Park" de Phoenix, Arizona, 25 prisioneros de guerra alemanes realizaron la mayor fuga de prisioneros de la Segunda Guerra Mundial con la finalidad de recorrer los más de 200 kilómetros que había hasta la frontera con México para salir de los Estados Unidos y regresar a Alemania.

La culpa de la fuga fue achacada a la administración del campo, que tardó 24 horas en percatarse de la fuga de los prisioneros, que inicialmente creyeron que eran 60. De hecho no se avisó al FBI hasta las 20 horas de la víspera de Navidad cuando uno de los prisioneros de guerra fugados ya estaba bajo custodia de la agencia gubernamental.

El gran error fue que el comandante del campo, el coronel William A. Holden, pensó que era mejor mantener a los artistas del escape con más experiencia juntos en un complejo centralizado que se conoció como el 1A y desoyó las advertencias de que el complejo tenía un importante punto ciego entre dos torres de vigilancia.

Los prisioneros del complejo 1A realizaron colectivamente el plan de hacer un túnel para salir del campo, con solo algunos documentos falsos y ropa teñida con betún. Los pocos dólares que pudieron obtener lo consiguieron con la venta de diversos artículos de parafernalia nazi. Consiguieron confeccionar diversas brújulas y hacerse con mapas robados de los vehículos, escasamente vigilados, del campo.

Tres prisioneros, conocidos por sus compañeros como los "banqueros locos" se fabricaron una rudimentaria barca que tuvieron que destruir. Había una zona de recreo en el recinto en el que soltaban la tierra del túnel que estaban cavando. Durante su libertad, los alemanes, se escondieron en cuevas, alcantarillas, establos, incluso en el sótano de una escuela de secundaria. Finalmente, todos menos uno fueron finalmente capturados con la ayuda de soldados, ciudadanos y exploradores indios Pápagos.

Según una anécdota el coronel Holden dijo a los alemanes que no tenían ninguna posibilidad de escavar túneles en el campo porque el suelo era duro como una roca. Los prisioneros sonrieron. Estaba justo encima de la entrada del túnel que usaron para fugarse.

El capitán de fragata Jürgen Wattenberg, el de mayor rango de los prisioneros, fue el único prisionero fugado que nunca fue atrapado. Y eso que estaba escondido muy cerca del campo, porque su intención no era volver a Alemania si no causar molestias a los norteamericanos. Después de quedarse sin comida y no tener otra opción, se entregó a un policía en el centro de Phoenix. Fue el 28 de enero de 945. Había pasado más de un mes de su fuga.

Los ciudadanos y la prensa criticaron muy duramente el sistema de campos de Estados Unidos por lo poco eficaces que eran y por el trato benévolo hacia los prisioneros.

Para saber más:
The Swastika Tattoo, de Geraldine Birch.
War History Online

viernes, 17 de febrero de 2017

Incursión en Scapa Flow

Importante posición estratégica para controlar el Mar del Norte y el Atlántico, la base naval británica de Scapa Flow, en las islas Orcadas, ya tuvo una gran significación durante la Primera Guerra Mundial. Scapa Flow es un trozo de mar con aguas poco profundas y de 12 kilómetros de ancho por 27 de largo en el que los submarinos alemanes no se habían atrevido a adentrarse.

Scapa Flow
En esas aguas se encontraban los pecios de las naves capturadas a Alemania tras el armisticio de noviembre de 1918 cuando fueron hundidas por sus propios marineros el 21 de junio de 1919, para evitar entregarlas a los británicos. Por ese motivo Alemania quiere saldar una cuenta pendiente 21 años después.

El ataque a Scapa Flow se decide en septiembre de 1939 tras comprobar, mediante reconocimientos aéreos que hay un punto vulnerable, conocido como Kirk Sound. La misión se la encomiendan al capitán de corbeta Günter Prien y su submarino U-47 que para la misión es equipado con los torpedos G-7e, que no dejaban estela.

Durante la noche del 13 al 14 de octubre el submarino U-47 logra penetrar en la base británica en una noche sin luna acompañados de la aurora boreal, tras pasar las naves hundidas cerca del paso de Kirk Sound. Finalmente entra en el puerto a las 00:27h para encontrarse frente a una fuerza formada por dos acorazados y varios destructores, pues la fuerza principal se ha trasladado a otra posición. Aún así queda un premio gordo. El acorazado HMS Royal Oak de casi 30.000 toneladas de desplazamiento y 187 metros de eslora.

Scapa FlowVeinte minutos después Prien ordena lanzar la primera andanada de 4 torpedos, pero uno no se dispara y los demás fallan su objetivo. También lanzan el torpedo principal que tan solo sacude al Royal Oak. Prien ordena cambiar de posición y cargar una nueva andanada de torpedos que es lanzada a las 01:27h que alcanza de lleno a su objetivo que se inclina de costado y se hunde en menos de un cuarto de hora con sus 833 tripulantes. El U-47 se lanza a toda velocidad hacia la salida del puerto bordeando la costa para evitar ser descubierto y salir por donde había entrado.

Scapa Flow
El U-47 arriba a la base de Wilhenlshaven el 17 de octubre donde son recibidos con gran entusiasmo y tanto Prien como su tripulación son alzados a la categoría de héroes del  III Reich. El éxito de la misión es aprovechada por la Kriegsmarine para demostrar la eficacia del arma submarina del almirante Karl Dönitz.
El héroe de Scapa Flow muere el 8 de marzo de 1941, junto a su tripulación, cuando su U-47 es hundido por el destructor de la armada británica HMS Wolverine.

Para saber más:
El camino de Scapa-Flow, de Günther Prien
Scapa Flow Wrecks
Uboat
Scapa Flow Dive Guide de Lawson Wood
Magazine Digital