sábado, 1 de septiembre de 2018

El último de Los Cosacos de La Nueve

A orillas del Mediterráneo, en el cuartel de Carabineros de Adra/Roquetas de Mar, nació Rafael Gómez Nieto el 29 de enero de 1921, el último superviviente de La Nueve, la primera compañía que entró en París para liberar la capital francesa de la ocupación nazi. Los nombres que portaban los semiorugas blindados (Half-Track) de los hombres del general Leclrec dejaban claro de dónde venían: Guadalajara, Brunete, Madrid, Teruel, Ebro, Guernica, Santander. Todos nombres de batallas de la Guerra Civil Española, que aquellos 146 soldados, con la bandera republicana española cosida en su uniforme, habían perdido pero que ahora estaban ganando en la liberación de Europa del fascismo.  

Rafael en la inauguración de los Jardines de los Combatientes de La Nueve, en Madrid
Después de vivir 10 años en Cádiz y otros 4 en Madrid, cuando estalló la Guerra Civil Española en julio de 1936 a Rafael y a su familia les pilló en Badalona y con 17 años fue movilizado como todos los de la llamada "Quinta del Biberón" sirviendo como Carabinero Ciclista. Al acabar la guerra tuvo que cruzar la frontera Francesa para terminar a empujones y culatazos de soldados senegaleses en el campo de Sait-Cyprien (Barcarés). Su padre, también carabinero, se encontraba en el campo de Arglés-sur-Mer. Tras cuatro meses del malvivir en el campo, se las arregló para abandonar el campo reclamado por un tío suyo que vivía en Oran, Argelia Francesa, con papeles falsos. Allí se reencuentra con su familia. Mientras su padre se dedica al mercado negro, Rafael aprende el oficio de zapatero.

Después de que los Aliados desembarcaran en el norte de África Rafael decide alistarse en los Corps Franc D'Afrique (Cuerpos Francos de África), un cuerpo regular destinado a reunir a combatientes franceses y no franceses para unirse a de De Gaulle. Gran parte de los que lo conformaban eran españoles. Con los Cuerpos Francos luchó en Túnez, donde liberaron la ciudad de Bizerta.

En mayo de 1943 Philippe Leclerc forma una división blindada de la Francia libre, la 2ª DB (Deuxième division blindée). Ese verano Rafael llega a Djijelli, donde está destinada la división y va a parar a la 9ª compañía, formada casi en su totalidad por compatriotas. Conocida como "La Nueve" o "La Novena", al mando del capitán francés Raymond Dronne. Durante su estancia en África estuvo junto a Amado Granell y fue el conductor del Jeep "La Raleuse" (La Gruñona).

Rafael (primera fila a la derecha) en el Don Quichotte
Mientras se encontraban acantonados en el Norte de África reciben material nuevo de manos de los norteamericanos. Así que, según la tradición del ejército francés de poner nombres a sus vehículos, los componentes de La Nueve deciden ponerles nombres de gran significado para ellos. La mayoría de sus Half-Traclks reciben nombres de batallas de la Guerra Civil, como Guadalajara, Brunete, Madrid, Teruel, Ebro, Santander o Guernica. Granell consiguió cinta con los colores de la bandera de la Segunda República Española pero los mandos franceses no permitieron que lo llevaran en el hombro. Muy probablemente lo llevarían cosido en el interior de sus chaquetas. A los mandos del Guernica estaba Rafael y con el llegaría hasta París. Tras París conduciría el "Don Quichotte" hasta llegar a Estrasburgo.

Mientras se combate en Normandía, la 2ª DB con el material nuevo y flamantes uniformes americanos, abandona el norte de África hacia Gran Bretaña en el Franconia, desembarcando en Escocia, donde fueron recibidos por una banda de gaitas y con los kilts tradicionales, algo chocante para los rudos soldados de La Nueve. En Pocklington se entrenaron para luchar en Francia.

Cantando "La Cucaracha", por la lentitud con la que se produjeron las operaciones de desembarque, La Nueve desembarca en la playa de Utah el 4 de agosto de 1944 como parte del III Ejército estadounidense del General Patton. Pronto entrarán en acción en territorio europeo.

Tras diversas escaramuzas, tuvieron el primer golpe duro en Eccouché (12 de agosto), donde se vieron rodeados por fuerzas alemanas de las SS y en el que cayeron varios españoles. Tras los combates tenían 129 prisioneros alemanes.

Rafael y el resto de La Nueve era la punta de lanza por su experiencia de combate adquirida desde la Guerra Civil Española, así que cuando estaban cerca de París, no podían creer que el general Patton ordenara parar el avance y que el mando aliado quisiera rodear la ciudad. Por ello el 24 de agosto el general Leclerc ordena al capitán Donne entrar en la capital: 
Dronne vaya hacia París, entre en París, pase por donde usted quiera, diga a los parisinos que no pierdan el ánimo, que mañana por la mañana toda la división estará en París. 
El "Guernica" por los Campos Eliseos
La Nueve y sus half-tracks entran por la puerta de Italia, pasan el puente de Austerlitz y los muelles del Sena y, a las nueve y veinte de la noche, llegan al ayuntamiento donde son recibidos por las autoridades, momento inmortalizado por el diario Liberation.

Tras diversas escaramuzas por la ciudad, tomar la central telefónica, cambiar la bandera en la embajada de España por la tricolor (por lo que Franco entró en cólera) y pasar la noche cantando "Ay Carmela" frente al ayuntamiento, al día siguiente Rafael tiene el honor de formar parte de la escolta de De Gaulle por los Campos Elíseos donde dará su famoso discurso en el que olvidará a los españoles. 
Rafael y sus compañeros, disfrutan de unos inolvidables días de descanso en un bosque a las afueras de la ciudad, donde son tratados como héroes y son visitados por muchas chicas y refugiados españoles.

La guerra continúa y La Nueve se pone en marcha a mediados de septiembre en dirección a Alsacia. El 23 de noviembre liberan Estasburgo. En Colmar también sufrieron importantes bajas, muchas por el intenso frío. A continuación cruzó el Rin y se tuvo que detener debido al intenso frío en su camino hacia Múnich. Acabado el invierno se puso en marcha de nuevo llegando el 5 de mayo de 1945 al Nido del Águila, en Berchtesgaden. Rafael aún conserva un juego de té y una cámara fotográfica "requisadas" en el refugio de montaña de Adolf Hitler. Ya solo quedan 16 de los que desembarcaron en Francia.

Rafael y su esposa Florence en 1949
El 10 de agosto de 1945, Rafael es desmovilizado y decide volver a Orán donde continúa con su oficio de zapatero. Durante la guerra de Argelia es nuevamente movilizado para realizar tareas de vigilancia en edificios públicos y fábricas. En Argelia se casó con Florence y tuvo cuatro hijos. En 1955 decide cerrar su tienda y dirigirse a Estrasburgo donde reside un tío suyo que había formado parte del Maquis. Desde entonces reside en la Rue Emile Picard de la comuna de Longolshein a las afueras de ciudad alsaciana que el ayudó a liberar.


Rafael Gómez, recibió la Legión de Honor en 2012, gracias al apoyo de Evelyn Mesquida, autora de un libro sobre la historia de La Nueve, y presidenta de la Asociación 24 Août 1944 que defiende su memoria. Igualmente ha recibido diversos homenajes como el de París en 2015 y el emotivo realizado el 27 de abril de 2017, con la inauguración de los Jardines de La Nueve en el barrio madrileño de Ciudad Lineal. 

Con sus 97 años, Rafael es un jubilado modesto que no da importancia a la gesta que vivió junto a sus compatriotas: "Hicimos lo que teníamos que hacer, era nuestra obligación", me dijo aquel 27 de abril, cuando pude estrechar su mano.
Nadie de su familia conocía qué había hecho Rafel durante la guerra hasta que Evelyn Mesquida empezó a investigar para escribir su libro "La Nueve. Los españoles que liberaron París".

Gracias a mi buen amigo Jesús Gago por su ayuda para realizar este artículo y a los miembros de la Asociación Histórico-Cultural Los Cosacos de “La Nueve”. Sois una gente estupenda. Besos especiales para la Rochambelle, Carmen Lorenzo.

Para saber más:
La Nueve, Los españoles que liberaron París, de Evelyn Mesquida
La Última gesta, de Secundino Serrano
Almeria: Cinco historias necesarias, de Alfonso Viciana
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