martes, 30 de septiembre de 2014

El manual del Kamikaze de un solo uso

En los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial, Japón luchó como nunca antes lo había hecho, sacrificó a jóvenes pilotos en ataques suicidas kamikazes. Sus ordenes eran arrancar los motores y lanzarse directos a las vulnerables cubiertas de los portaaviones estadounidenses.

Armados con aviones cargados de explosivos los kamikazes era la respuesta de muchos que sentían que estaban llamados a defender a su emperador y a su país como los nobles samurais del pasado, aplicando el código del Bushido que solo contemplaba la victoria o la muerte. La derrota era un deshonor.


En 1944 se creó la unidad To-Go y el 25 de octubre realizaron su primer ataque. Su comandante realizó un manual de 88 páginas que debía ser guardado en la cabina del avión. Este manual es un documento estremecedor del comportamiento del piloto suicida.

Estos son unos extractos aterradores:
Si eliminas todo pensamiento sobre la vida y la muerte, serás capaz de sentir una total indiferencia por la vida terrenal. Eso también te permitirá concentrarte en destruir al enemigo con una decisión inquebrantable, a la vez que refuerzas la excelencia en el vuelo.
Da lo mejor de ti mismo. Ataca a los navíos enemigos tanto si están atracados como si están en alta mar. Húndelo y de esta forma prepararás el terreno para la victoria de nuestro pueblo. 
Empuja el control del elevador hacia delante los suficiente para permitir el aumento de la velocidad. Empújalo hacia delante con todas tus fuerzas. Has vivido 20 años o más. Debes hacer un último gran esfuerzo en tu vida. Aplica una fuerza sobrenatural.
Antes de la colisión es esencial que no cierres los ojos ni un momento para no errar el objetivo. Muchos han impactado sus objetivos con los ojos completamente abiertos. Ellos te contaran lo bien que lo pasaron. 
Puedes ver claramente las bocas de las armas de nuestro enemigos. Sientes que estas flotando en el aire. En ese momento, ves la cara de tu madre. No está sonriendo ni llorando. Es su cara habitual.
Recuerda gritar con todas tus fuerzas al lanzarte sobre el enemigo: ¡Hissatsu!”(¡ No fallaré!) En ese momento todas las flores en el Santuario Tasukumi brillaran para ti.
El portaaviones Bunker Hill alcanzado por dos kamikazes el 11 de mayo de 1945
El último ataque suicida se produjo el 15 de agosto de 1945, el mismo día de la rendición del Japón

Algunos historiadores estiman que el número de bajas entre los kamikazes es de unos 2.200 aunque tan solo el 18% de ellos logró alcanzar su objetivo.

Además de los pilotos existían otras armas kamikazes, como los Submarinos Kaiten, los submarinistas suicidas Fukuryu y las lanchas rápidas Shinyo muy utilizadas en las Filipinas.

Para saber más:

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