miércoles, 8 de febrero de 2017

Los Dambusters

El 12 de marzo de 1943 sir Archibald Sinclair, ministro del Aire, comunicó a la Cámara de los Comunes que los bombardeos de zona realizados en el Ruhr habían destruido 2000 fabricas con lo que la producción de acero alemán había disminuido un 20%. Pero no era suficiente. La RAF debía planear un golpe definitivo. Destruir las presas que suministraban la electricidad que necesitaban las industrias alemanas. La Operación Chastise, una de las operaciones más extraordinarias de la Segunda Guerra Mundial.


En la noche del 17 de mayo, los Dambusters, una escuadrilla de 18 bombarderos Lancaster del 617º escuadrón de la RAF, especialmente modificados, atacaron junto a otras, las importantes presas de Möhne y Eder con un nuevo tipo de bombas. Estas bombas, diseñadas por el ingeniero Barnes Wallys estaban diseñadas en forma de bidón para rebotar sobre el agua, como ciando lanzamos las piedras al agua y explotar mientras se hundían en la base de la presa. El rebote era necesario para salvar las redes de torpedos que habían colocado en el agua.


En su ataque fueron recibidos por una intensa defensa antiaérea. En la presa de Möhne consiguieron abrir una brecha de 90 metros. En la de Eder la destrucción fue enorme ya que, por entonces, era la presa más grande de Europa. Además de la destrucción de la presa y su estación eléctrica, millones de toneladas de agua arrasaron los valles del Ruhr, inundando minas y fábricas de acero, costando la vida a 1650 personas. En el resto de objetivos apenas causaron daños.

Presa de Möhne
Presa de Eder
La operación no era tan sencilla como parecía. En primer lugar la bomba tendía a no rebotar y a hundirse demasiado pronto. Finalmente se solucionó realizando el lanzamiento a tan solo 30m de la superficie del agua. Esto suponía un problema: los bombarderos estaban diseñados para calcular objetivos a grandes altitudes, no a tan baja altura. Para solucionarlo se recurrió a un sistema muy simple e ingenioso. Se colocaron dos focos de luz en angulo, uno a proa y otro a popa, apuntando hacia el agua y cuando sus haces luminosos se unían el Lancaster ya se encontraban a los 30m necesarios.


Otro problema con el que se encontraban era calcular en que momento exacto del lanzamiento. Para tal fin se fabricaron una especie de tirachinas en forma de "Y", de tal modo cuando el tripulante bombardero observaba a través de un agujero que sus extremos coincidían con los extremos de la presa era el momento de lanzar la bomba.


La misión fue toda una hazaña, pero los ataques al resto de las presas fallaron y los daños en Möhne y Eder tan solo detuvieron la producción durante poco tiempo. De los 18 aparatos que participaron en la Operación Chastise, ocho no volvieron a Inglaterra y dos quedaron tan dañados que quedaron inservibles.

Para saber más:
Dambusters
Operación Chastise
History Learning Site
Telegraph
Imperial War Museum

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