lunes, 22 de abril de 2019

La película más taquillera del III Reich

Al igual que los Estados Unidos tenían su "fábrica de sueños" en Hollywood, en Alemania existía la UFA, la Universum Film. AG, fundada en 1917. La UFA fue la productora cinematográfica más importante e influyente durante el III Reich, que desde que Hitler llegó al poder empezó a comprar acciones, y antes de estallar la Segunda Guerra Mundial ya poseía cerca del 80% de la productora que fue nacionalizada en 1941.

La película más taquillera del III Reich
La película producida en 1942 por la UFA, Die Grosse Liebe (El Gran Amor) se convirtió en la cinta más taquillera del III Reich, recaudando la friolera de 9,2 millones de Reichmarks en taquilla. A partir de 1945 las fuerzas aliadas de ocupación la prohibieron.

Dirigida por Rolf Hansen, Die Grosse Liebe, cuenta una sencilla historia sobre un teniente de la Luftwaffe Paul Wendland (Victor Staal) que estando de permiso en Berlín queda cautivado por una bella cantante de revista Anna Holberg (Zarah Leander). Finalizado el espectáculo, el teniente la espera en la salida de artistas y comienza a seguirla en el tranvía y cuando están ante la casa de ella suenan las sirenas que avisan de un ataque aéreo y han de huir a refugiarse, junto a otras personas, en el sótano de un edificio, donde el oficial saca una bolsa de café auténtico con el que invita a todos a una taza.

La película más taquillera del III ReichTras finalizar el ataque el Paul acompaña a Anna a su piso. Después de mirarse tiernamente, ella pone su mano en el pomo de la puerta para dejarle salir, pero el coloca su mano encima y cierra la puerta muy despacio. La escena siguiente muestra un avión que traslada al teniente y sus compañeros hacia el frente.
Los amantes viven su amor separados por la guerra y su boda es constantemente aplazada por la misiones de Paul. El mensaje de la película es que todo el mundo debe entender que la felicidad personal tiene un papel secundario ante la guerra.

La escena que muestra como los protagonistas pasan juntos la noche anterior a la partida del piloto llevó a protestar al Alto Mando de la Wehrmacht porque consideraba que un teniente de la Lufwaffe no actuaría de ese modo. El Ministro de Propaganda Goebbels, que controlaba el cine, llamó al Goering, jefe de la Lufwaffe para comentarle la protesta del Alto Mando. Goering le contestó que si un oficial de la Lufwaffe no se aprovechaba de la situación, no podría ser considerado como tal y se burló de la protesta.

La película tenía dos canciones que causaron sensación entre el público. Una era Davon geht die Welt nicht unter (Por  eso no se hundirá el mundo) cantado por Anna a capella ante un grupo de pilotos, y que se convirtió en un llamamiento a la resistencia ante las bombas enemigas. La otra canción era Ich weiss es wird ein Mal ein Wunder gescheh'n (Se que algún día sucederá un milagro) que intentaba alegrar el ánimo de los espectadores. A pesar de su éxito ninguna de las dos canciones llegaron al nivel de la inolvidable Lili Marleen que, siendo prohibida por Goebbels, terminó convirtiéndose en parte de la banda sonora de la Segunda Guerra Mundial.

Es la única película del III Reich que muestra la realidad del frente interno directamente, aunque muy recortada. Por ejemplo, la secuencia del refugio es mucho menos dramática de lo que sería durante un bambardeo.

Para saber más:
IMDB
Return 2 Style
Nazis en Madrid, de Peter Besas
Film Affinity

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