Dentro de la llamada Guerra de Invierno, en 1942, sucedió un misterio que aún hoy no ha quedado del todo esclarecido. Durante aquella guerra, Finlandia se defendía de la invasión de la URSS acometida después de que Alemania invadiera Polonia y diera comienzo de forma oficial a la Segunda Guerra Mundial. Esta guerra fue tremendamente compleja para los soviéticos debido a la agreste geografía finesa y a la extremadamente bajas temperaturas, especialmente para la logística.
La ofensiva soviética se produjo por prácticamente toda la frontera entre ambas naciones y el principal objetivo era la capital,
Helsinki. En el norte, en la zona de Laponia, fue destinado el 14º ejercito soviético. Aquí fue donde
sucedió uno de los grandes misterios de aquella guerra dentro de otra guerra.
Para lograr uno de sus objeticos el puerto de Petsamo, para ello debían atravesar la zona de Ivalo. Según iban avanzando por los bosques helados los lugareños les aconsejaron que no se apartaran de la carretera y que no se demorasen en llegar a Ivalo. Debian salir del bosque y bajo ningún concepto acampar en él. Si no hacían caso jamás saldrían de allí con vida.
Los pueblos eslavos son bastante supersticiosos, en especial en las zonas rurales. Esa condición fue aprovechada por los fineses. Sembraron terroríficas historias de criaturas de los bosque que se alimentaban de todos los que se atrevían a adentrarse en sus territorios. Fueron colocando cadáveres de soldados congelados para causar el mayor terror al invasor soviético. El mando soviético creyó que no era más que un engaño para que fueran atacados en la carretera por las tropas finesas y ordenó que se adentraran en el bosque, donde se supone estarían más protegidos, para pasar la noche. Sin saber que sería su última noche.
Al día siguiente, una unidad finlandesa, atraídos por una columna de humo, llegó hasta la posición en donde los
soviéticos establecieron su campamento. El espectáculo era espeluznante. Todos los soldados estaban muertos y mutilados del modo más horrible.
El blanco de la nieve se había transformado en rojo sangre. Por todas partes había esparcidos órganos y partes de cuerpos. Parecía que se había producido un combate convertido en carnicería. El olor a pólvora impregnaba el aterrador paisaje. Los rostros de pánico que presentaban algunos soldados muertos mostraban
más horror del que se pueda describir.
Inicialmente se pensó que habían sido atacados por lobos u osos per el macabro hallazgo de
la piel desollada de un soldado soviético colgada de un árbol no era fruto de esa clase de animales salvajes. Según el Ejército Rojo la masacre fue provocada por el hambre y que los soldados tuvieron que realizar actos de canibalismo, pero no explica el hecho de que no hubiera ningún superviviente, aunque puede que estos terminaran muriendo a causa del frío, ni la supuesta piel desollada de un soldado, ni el hecho de que había
suministros en el campamento.
Ya han pasado muchas décadas y no hay una explicación convincente a este hecho y existen diversas teorías y relatos animados por los lugareños de la zona y el hermetismo soviético. Una de las fábulas cuenta que el causante de aquella dantesca matanza fue una
terrorífica criatura con cuerpo de perro y cola de serpiente que es la encargada de proteger las puertas del Tuonela, el inframundo y a la que llaman Surma. Esta criatura, según del folclore finlandés, podía ser invocada para acabar con ciertas personas de un modo brutal. Otra cuenta que aquello fue hecho por un espíritu maligno llamado Piru que habita en los bosques que tortura a sus victimas si pierden en los juegos mentales a los que los somete. Una teoría sugiere que una unidad de
fuerzas especiales finlandesas llevó a cabo una guerra psicológica brutal, diseñando la masacre para infundir terror entre las tropas soviéticas, aunque las autoridades finesas negaron tener semejantes unidades. En cualquier caso es un misterio que no tiene explicación oficial.
Si bien la guerra llegó a ser brutal en en aquellas tierras del Ártico y
las muertes horribles de soldados soviéticos fueron muy reales, la historia de una misteriosa masacre en Ivalo no es más que folclore y mito. No hay ninguna clase de registros históricos ni fuentes primarias fiables que confirmen un incidente único y específico en Ivalo donde toda una división fuera aniquilada por causas inexplicables o paranormales. Los relatos sobre la criatura asesina y defensora de los bosques se deben a relatos orales, folclore o de cuentos de terror. Lo que si es factible es que todo se base en
hechos reales que se dieron en Laponia en los que los soviéticos sufrieron muchas bajas, pero para nada provocadas por seres mitológicos. Es el caso de la batalla de Suomussalmi donde el frío extremo se alió con las tropas finlandesas y superó a las bajas producidas por el combate. Los finlandeses también emplearon tácticas de
guerrillas para aislar y destruir a las columnas soviéticas, atrapadas por la nieve y el frío en un método conocido como "Motti".
Miles de soldados soviéticos murieron congelados al enfrentarse a temperaturas de -30°C, y sus cuerpos congelados los utilizaron los fineses como guerra psicológica para desmoralizar al enemigo. De hecho
el frío provocó más bajas en el Ejército Rojo que la misma guerra. Respecto a la fotografía de una piel colgada de unas ramas se cuenta una historia en la que una patrulla soviética a la que se le cortó el suministro de alimentos había asesinado a uno de miembros para comérselo y que un pelotón finlandés los había sorprendido comiéndose a su compañero. Esta historia tampoco parece fiable ya que en una entrevista en 2006 a Olli Kleemola, quien ha publicado libros sobre fotografías de guerra finlandesas, dijo que esa piel probablemente fuera de un alce. Además desollar la piel humana requiere una gran habilidad y mucho tiempo. En resumen,
no te creas todo lo que te cuentan en Internet y lee siempre hasta el final.
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