martes, 30 de julio de 2013

Latinoamericanos en la Segunda Guerra Mundial

Históricamente, los países latinoamericanos han preferido la neutralidad en los grandes conflictos internacionales. Hasta 1917, la participación de los países de América Latina en las guerras europeas se había limitado a vender suministros a los países en conflicto.

Durante los dos primeros años a Segunda Guerra Mundial, hasta 1941, la política del buen vecino impulsada por el presidente Roosevelt, abogaría por la neutralidad de los países del continente americano y la solidaridad en caso de ataque por parte de los beligerantes. Tras el bombardeo de Pearl Harbor, en diciembre de 1941, por parte de el imperio del Japón, nueve países latinoamericanos declararon la guerra al Eje.

México se unió a los aliados en 1942, tras el hundimiento de varios petroleros mexicanos frente a las costas de EE UU. El Gobierno presidido por Ávila Camacho ordenó la creación de la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana (Águilas Aztecas), que combatió en los cielos de Filipinas durante los primeros meses de 1945. De los 30 pilotos del Escuadrón 201, tres murieron en combate y otros tres en accidentes aéreos.

Otros países también centraron sus esfuerzos de guerra en la defensa de sus aguas territoriales. La marina cubana, por ejemplo, hundió un submarino alemán, el U-176, en mayo de 1943.

Pero el país latinoamericano que contribuyó de forma más destacada en la guerra fue Brasil. Además de permitir la construcción de bases aéreas en su territorio, que serían importantes durante la invasión aliada del Norte de África, el país sudamericano envió a Europa a la Fuerza Expedicionaria Brasileña, con algo más de 25.000 miembros, que lucharía en Italia entre 1944 y 1945. Más de 400 brasileños cayeron en combate.

Para saber más:
El País
Dejémonos de historias

lunes, 29 de julio de 2013

Ficha de sangre para piloto derribado en el Pacífico

Los pilotos de combate de la Infantería de Marina EE.UU. que sirvieron en el Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial recibían varias fichas de sangre, o parches de rescate, para que les ayudaran si se encontraban detrás de las líneas enemigas.

Estos servían como vales o pagarés oficiales del gobierno de EE.UU., solicitaba ayuda para el aviador y prometía una recompensa para los que les ayudaran. Escrita en varios idiomas los vales a menudo se cosían en chaquetas de vuelo o como cartas o tarjetas.

El ejército de EE.UU. continuó utilizando vales de sangre durante la guerras de Corea y Vietnam. En la actualidad, los detalles sobre el programa son clasificados, debido al posible peligro para los que ayuden a los pilotos de Estados Unidos.

Las fichas de sangre fueron utilizadas por los británicos durante la Primera Guerra Mundial y se emitieron por primera vez por el ejército de Estados Unidos en China durante la Segunda Guerra Mundial y, finalmente, se emplean en todos los teatros de la guerra. La cantidad concedida por las reclamaciones de recompensas autentificadas, sumaban decenas de miles de dolares, cada una va de 50 a 250 dólares.

Esta ficha de sangre fabricada de seda, dice:
Yo soy un aviador americano.
Mi avión se destruyó.
No hablo su idioma.
Yo soy enemigo de los japoneses.
Tenga la bondad de proteger, cuidar de mí y que me llevara a la oficina militar aliada más cercana. Mi gobierno le pagará.

En el de la fotografía de arriba (comparada con otras imágenes de pilotos estadounidenses) dice en chino mandarín: 

Este extranjero ha venido a China a ayudarnos en el esfuerzo de la guerra. Soldados y civiles, deberán protegerlo y darle refugio. 

 


Para saber más:
Slate

viernes, 26 de julio de 2013

Los separó la Segunda Guerra Mundial y se casaron 70 años después

La pareja, que se conoció en Reino Unido cuando eran niños, se enamoraron ya siendo adolescentes. Ambos confiesan que estaban locamente enamorados uno del otro, pero que nunca le dijeron nada a nadie sobre sus sentimientos. Bob Humphriesa hora tiene 89 años y Bernie Bluett 87.

Intentaron mantener el contacto pero los padres de Barnie Bluett nunca quisieron que esta relación siguiera adelante, Humphries trató de comunicarse con su amada por cartas que nunca llegaron a manos de su amada adolescente.

Esta feliz pareja que contrajo matrimonio el 22 de julio, pudo reencontrarse gracias a la hija de Bluett quien logró contactar con Humphries.
No sabía lo que iba a decirle cuando estuve esperando su llamada. Había pasado demasiado tiempo. Cuando contesté al teléfono, lo único que él quería saber era lo que me había sucedido. Me preguntó qué habíamos hecho mal. Yo no dije nada, solo me eché a llorar.
Podremos pasar solo un año juntos, pero es el año que nunca hemos tenido. Ambos somos viejos, ambos estamos mal, pero nos sentimos como si volviéramos a tener 18 años. La felicidad lo es todo. Ni qué decir que él es un romántico tan incurable como yo.
Fuente:
Noticias 24