lunes, 25 de febrero de 2013

Jake McNiece, el soldado que inspiró los Doce del Patíbulo

Jake McNiece decía, para explicar el haber sobrevivido a la Segunda Guerra Mundial, que “Dios no sabía si enviarme al cielo o al infierno, temía que en los dos sitios pudiera montar una buena”.


McNiece era el último del legendario grupo de soldados, los Trece Asquerosos, que formaba parte del 506º regimiento de infantería paracaidista (101º Aerotransportada), y fueron la inspiración de los famosos Doce del Patíbulo (Dirty Dozen). Los Trece Asquerosos eran la sección de demolición y sabotaje de la compañía de Plana Mayor del regimiento. Estaban encargados de misiones casi suicidas trás las líneas enemigas. El sargento McNiece fue el líder de la unidad que comenzó con 13 hombres aunque sus efectivos se fueron incrementando durante el transcurso de la guerra.

McNiece explicaba que se pusieron el mote porque iban siempre muy sucios a causa del continuo entrenamiento y decidieron no asearse ni afeitarse más que ocasionalmente y casi nunca lavaban sus uniformes. Los Trece Asquerosos eran unos camorristas que se jactaban de no saludar jamás a los mandos y de no respetar ninguna de las convenciones militares que no se relacionaran con el combate y que tuviera que ver con matar alemanes. Eran el terror de la policía militar.

A lo Trece Asquerosos se los relaciona no solo con los Doce del patíbulo sino con los Malditos Bastardos de Tarantino: no tomaban prisioneros —“¿Qué íbamos a hacer con ellos detrás de sus líneas?”— y hasta liquidaban a los heridos. “La guerra es la guerra, un infierno, estás allí para matar enemigos”, justificaba el anciano McNiece.

Jake McNiece, a la derecha
A McNiece, que se le puede reconocer en esas famosas fotos de paracaidistas antes del Día-D con el pelo cortado a lo mohawk y poniéndose unos a otros pinturas de guerra ya que la idea fue suya: él tenía sangre india, participó en la acción aerotransportada que precedió al Desembarco en las costas de Normandía con el objeto de volar diversos puentes y luego participó en la Operación Market Garden.
Tras la fallida operación, se unió como voluntario a los Pathfinders del regimiento, dedicado a señalar las zonas de salto de las tropas paracaidistas y con las que participó en la batalla de las Ardenas. En total, realizó cuatro saltos de combate, entre ellos lanzarse tras la Línea Sigfrido para ayudar a un grupo de tanques que se encontraban aislados, algo que resulta muy sorprendente ya que la supervivencia media de un paracaidista era de un salto y medio.

Aunque en realidad nunca existió en el ejército de los EE UU una unidad de convictos, McNiece si creía que había bastante parecido entre ellos y los Doce del Patíbulo. Decía que quien más se le parecía era el personaje de Lee Marvin.


McNiece tenía varias condecoraciones, entre ellas cuatro Estrellas de Bronce, dos Corazones Púrpura y la Legión de Honor francesa. Y lo más curioso es que tuvo también la Medalla de Buena Conducta. Y escribió unas memorias tituladas The Filthy Thirteen: From the Dustbowl to Hitler's Eagle's Nest.

Nació en en 1919 en Maysville, Oklahoma y en 1942 se enroló en los paracaidistas para escapar a la justicia, tras una pelea en la que casi mata a un hombre. Debido a sus conocimientos sobre explosivos, pues fue bombero, lo apuntaron a demoliciones.

¿El viejo paracaidista de las Águilas Aulladores se marchó gritando "¡Currahee!" cuando falleció el 21 de enero a los 93 años?


Fuente:
El País
The World
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