viernes, 12 de agosto de 2016

La promesa de Hitler a Napoleón

Adolf Hitler visitó París el 28 de junio de 1940 después de que Francia firmara el armisticio con Alemania. El tour que realizó Hitler (a primerísima hora de la mañana) incluyó la Opera de París, los Campos Elíseos, el Arco del Triunfo, la Torre Eiffel, el Sagrado Corazón y la tumba de Napoleón.

Cuando Hitler, junto a su séquito, se encontraba ante la impresionante tumba de Napoleón Bonaparte en el centro del Templo de Los Inválidos prometió al otro gran conquistador de Europa que inhumaría los restos de su hijo en París, de igual modo en que fue enterrado su padre cien años antes, el 15 de diciembre de 1840.
Durante años el gobierno francés habia intentado traer los restos de Napoleón II, conocido por el pueblo como "El Aguilucho" desde su tumba en Viena, donde murió de tuberculosis a los 21 años.


El féretro con los restos del "Aguilucho" llegó a la estación parisina de Austerlitz el 15 de diciembre de 1940. Tras ser descargado del tren el ataúd fue colocado sobre un armón de artillería y comenzó el traslado a la Capilla de Los Inválidos rodeando de antorchas para ser definitivamente enterrado junto a su padre. Aunque su corazón aún reposa en la iglesia de los Agustinos de Viena. A la ceremonia, celebrada con honores de Jefe de Estado, no acudió Hitler, aunque acudió el almirante Darlán en representación del mariscal Pétain.



El gesto fue tan solo un acto de propaganda para ganarse las simpatías de los franceses pero pasó casi inadvertido hasta para los parisinos.

Para saber más:
USHMM
La Razón. 4 octubre 2015
Exordio

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...