martes, 31 de enero de 2017

Cuando Inglaterra se convirtió en el mayor almacén de la Segunda Guerra Mundial

Gran Bretaña se convirtió en un inmenso campamento de miles de soldados y la Operación Bolero (Bolero hace referencia, en código, a Inglaterra) transformó la isla en un almacén colosal de material de todo tipo para preparar la invasión de Francia. La operación se inició en abril de 1942, más de dos años antes del Día D, el 6 de junio de 1944. Su objetivo era la acumulación de material militar y el equipo procedente de los Estados Unidos y Canadá en Inglaterra, suficiente para apoyar una invasión prevista inicialmente para 1943.

La colosal labor de organización de todo este material recayó sobre la Oficina de Servicios de Suministro (SOS), que formaba parte del Ejército de Estados Unidos. El simple hecho de coordinar al personal militar y su material para enviarlo a Inglaterra fue un reto en sí mismo. Pero cuando estuvieran en Gran Bretaña el personal de la SOS se enfrentaría a un reto aún mayor: La alimentación, vestido y alojamiento para más de un millón de soldados. Por otro lado estaba almacenar miles de aviones y vehículos blindados significaba que todos los campos vacíos en Inglaterra eran potenciales almacenes y estacionamientos de toda clase de vehículos. Las hileras de camiones o tanques se prolongaban hasta donde alcanzaba la vista o los vagones de combustible llenaban las vías muertas de las estaciones de ferrocarril. Hoy resulta complicado comprender la magnitud de estos depósitos de abastecimiento. Pero una imagen vale más que mil palabras.

La cantidad de suministros requeridos para sostener, armar y equipar a este gran número de tropas era inmensa. Gran parte de lo que se necesitaba para equipo y alimentación para miles de soldados, marinos y aviadores fue enviado a través del Atlántico, siempre acosados por las manadas de lobos de la Kriegsmarine alemana.

En el punto álgido de la Operación Bolero, los puerto ingleses tenían preparados para la invasión más de 6900 embarcaciones de todo tipo. En los aeródromos estaban listos casi 12000 aparatos con sus características franjas blancas y negras. El ferrocarril tenía preparados 20000 vagones para mover los cerca de 16 millones de toneladas de material, como casi 8000 tanques y cañones o 140000 vehiculos de transporte, necesarios para el éxito del Día D.

Día D no solo fue posible gracias a los esfuerzos de la SOS, tambien la planificación del Día D fue el resultado de aprender de errores anteriores como los de Dieppe y Anzio. Y por supuesto el éxito de la Operación Bolero y el Día D también debió su éxito al control aliado del mar, que se logró finalmente en 1943 a través de la victoria en la Batalla del Atlántico y del excelente trabajo del contra-espionaje que engañó a los alemanes sobre el lugar del desembarco y la ubicación de las tropas aliadas, creando un ejército fantasma a las ordenes del general George Patton.

Para saber más:
Operation Bolero de Ken Wakefield
Facebook
History Net
HMVF
War History Online

jueves, 26 de enero de 2017

El hombre que salvó a los tres grandes en Teherán

Hitler aprobó una ambiciosa operación para asesinar a Churchill, Stalin y Roosevelt, los tres lideres aliados, cuando estos se reunieran en Teherán. La conferencia sería la primera reunión de los tres grandes, donde se conformaría la cooperación entre los países aliados en la lucha contra la Alemania nazi y el Eje, se celebró entre el 28 de noviembre y el 1 de diciembre de 1943.

los tres grandes en Teherán
La Operación Weitsprung fue desarrollada por Ernst Kaltenbrunner, jefe de seguridad del Reich, que sabía que los lideres aliados se reunirían en octubre de 1943 debido a un error en las comunicaciones navales de los Estados Unidos. El plan se llevaría a cabo durante la reunión, para así poder acabar con los tres lideres de una sola vez, lo que sería un golpe durísimo para los aliados. El encargado de llevar a cabo esta arriesgada misión sería el oficial de las SS Otto Skorzeny, que un mes antes se encargó de la misión de liberar al Duce, Benito Mussolini, de su arresto en el Gran Sasso.

los tres grandes en TeheránEl plan consistía en enviar a una avanzadilla en paracaídas que descenderían cerca de Teherán donde una red de espionaje alemán, al mando de "Cicerón" les darían refugio en una villa de la ciudad. Desde allí debían establecer contacto con Berlín vía radio para preparar la llegada de un nuevo grupo al mando de Otto Skorzeny para realizar los asesinatos. Skorzeny ya había visitado Teherán y había sido seguido por espías soviéticos.

El servicio de espionajes soviético ya sabía de la intención de llevar a cabo los asesinatos. Gracias a un agente infiltrado, como oficial, en la Wehrmacht se obtuvo la información de un auténtico oficial de las SS que se fue de la lengua cuando estaba borracho. Confiando en el falso oficial contó algunos detalles del complot para asesinar a Churchill, Stalin y Roosevelt.

los tres grandes en TeheránLos agentes soviéticos, al mando del joven de 19 años Gevork Vartanián, descubrieron la llegada de la avanzadilla y consiguieron interceptar sus comunicaciones de radio con Berlín. Desde ese momento se intensificó la vigilancia de los agentes alemanes y sus comunicaciones. Los alemanes detectaron que eran vigilados y consiguieron enviar un mensaje a Berlín, antes de ser detenidos. Por ese motivo Skorzeny decidió abortar la misión debido a su altísimo riesgo.

Gracias a su trabajo Gevork Vartanián y su pequeño grupo lograron salvar a los lideres, que continuaron sus contactos totalmente ajenos al riesgo que habían corrido. Vartanián siguió con su trabajo de espía tras la guerra y fue condecorado como Héroe de la Unión Soviética. Falleció en el año 2012 a los 87 años.


Fuente:
Russia Beyond the Headlines
Sputnik
The Telegraph
El Mundo
The Armenian Weekly
Asesinato en la cumbre, de Laslo Havas

viernes, 20 de enero de 2017

Cabello para lanzar bombas

Durante la Segunda Guerra Mundial lanzar bombas con precisión era una tarea extremadamente difícil, teniendo en cuenta que por entonces había que hacerlo "a ojo". Una buena formación y experiencia eran fundamentales para poder acertar en el objetivo. Hasta que llegó la Mira Norden.

Mira NordenDesarrollada por Carl L. Norden la mira tenía apenas un error de algo más de 20 metros gracias a los tres componentes que la formaban. Disponía de una computadora analógica que calculaba la potencial trayectoria que llevarían las bombas teniendo en cuenta las condiciones de vuelo, como la velocidad y la dirección del viento. Otro mecanismo la sincronizaba con el piloto automático y por último un visor daba al bombardero un punto de vista del objetivo para apuntar manualmente.

La tecnología ayudaba enormemente al bombardero pero el sistema de mira demostró que el buen ojo del soldado era el mejor de los tres sistemas juntos. Pero a pesar de ser el mejor, distaba de ser perfecto ya que tenía que soportar grandes fluctuaciones de temperatura, sobre todo en aviones de la década de 1940, pues muchos no disponían de cabinas presurizadas. Tras multitud de pruebas los técnicos de la fuerza aérea norteamericana descubrieron que el cabello humano era el más adecuado para servir como mira.

Mira NordenNo valía cualquier cabello. El pelo tenía que ser rubio, largo, y que nunca hubiera sido tratado con productos químicos o calentado con planchas o rizadores. Debía ser un cabello 100% natural. Encontrar un cabello así era una tarea difícil por lo que el gobierno realizó una campaña de petición de cabello a través de anuncios en la prensa. Finamente se encontró a una mujer que cumplía con todos los requisitos: María Babnik Brown, que respondió al anuncio del diario de su pueblo. El cabello de María era rubio natural y medía casi un metro de largo. Siempre se lavó el pelo con jabón puro dos veces a la semana y se lo cepillaba a conciencia dos veces al día. De este modo María se convirtió en la donante de cabello que sirvió para crear los puntos de mira de los visores de bombardeo Norden.

Mira NordenLos visores fueron montados en los bombarderos B-17 Flying Fortress, B-24 Liberator y B -29 Super Fortress. El diseño fue tan avanzado e importante para los aliados que disponían de mecanismos explosivos que debía activar la tripulación en el caso de que pudiera ser capturada por el enemigo.

María rechazó cualquier compensación por su donación, sentía que era su deber sin saber para que se usaría realmente su cabello. Sólo se enteró de lo que su pelo había aportado a la Segunda Guerra Mundial en 1987, cuando el presidente Ronald Reagan le escribió una carta de agradecimiento por su 80 cumpleaños. Posteriormente ha recibido diversos homenajes por su contribución.



Para saber más:
Futility Closet
Colorado Aviation Historical Society
Pueblo County, Colorado
Wikiwand
Wikipedia