lunes, 16 de mayo de 2011

Las Bofetadas del General Patton

George Patton fue militar y general del Ejército de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial. En su carrera, que duró 36 años, fue de los primeros en abogar por los carros blindados, comandando importantes unidades de ellos en el norte de África, en la invasión de Sicilia y en el teatro de operaciones europeo.
Patton
Puede decirse de él que era un guerrero puro y feroz, lo que le granjeó el sobrenombre de general “Sangre y Agallas”, pero también es cierto que su historia nos ha dejado la imagen de un brillante pero solitario líder militar salpicado por insubordinaciones, transgresiones y periodos de cierta inestabilidad emocional.

En este sentido, Patton trataba de infundir en sus soldados el respeto a su figura por el temor y buscaba la idolatración en forma permanente. Odiaba al soldado cobarde y se mostraba muy complaciente con aquellos que se destacaban en acción.

En Sicilia, el 3 de agosto de 1943, Patton durante la visita a un Hospital de Evacuación en Nicosia, caminaba por los pasillos y las salas animando e interesándose por los soldados que allí estaban convalecientes, cuando se encontró con el soldado Charles Kuhl, que parecía no haber sido herido en combate. Cuando se le preguntó qué le sucedía, el soldado respondió: "Creo que no puedo soportarlo". Vociferando, Patton maldijo al soldado, llamándole cobarde, y luego se golpeó la cara con el guante y lo echó de la tienda. Kuhl fue diagnosticado más tarde con disentería crónica y malaria.

Una semana después, Patton repitió la escena en otro Hospital de Evacuación en San Stefano. El soldado Paul Bennett se encontraba en el hospital a causa del estrés y la fatiga de combate, y al ver al soldado llorar, Patton lo abofeteó repetidamente, lo maldijo y amenazó con enviarlo al frente o matarlo con un pelotón de fusilamiento.

Patton
Estos incidentes fueron denunciados por oficiales médicos y varios periodistas a Eisenhower, quien reprendió a Patton por carta y le ordenó disculparse con los dos soldados. Patton lo hizo a regañadientes. Irónicamente, muchos psiquiatras modernos que han examinado estos incidentes aseguran que el mismo Patton podría haber sufrido de fatiga de combate.

Eisenhower, que no podía permitirse el lujo de perder a Patton, pidió a los periodistas que ocultaran la historia para ayudar al esfuerzo de la guerra. Sin embargo, los incidentes se conocieron a finales de noviembre. Debido a ello el Congreso de los Estados Unidos y la prensa pidieron que Patton fuera expulsado del ejército y el Senado paralizó permanentemente el ascenso de Patton. Estos actos, en realidad, fue simplemente la gota que colmó el vaso.

Patton
Sin embargo, pese a que Patton fue relevado temporalmente de su cargo, esto sucedió en sumo secreto, y les sirvió a las tropas aliadas para despistar al enemigo. Pues el temor que generaba al general Patton a los alemanes ayudó a mantener ocupadas a muchas tropas en los puntos en donde este pasaba su retiro (tal como Sicilia o el Cairo), y sería un factor muy importante en los siguientes meses que beneficiara enormemente a los aliados haciendo creer que se encontraba en el norte de Inglaterra preparando el desembarco aliado en el paso de Calais.

Esos incidentes probablemente le costaron el mando de fuerzas terrestres en el desembarco de Normandía en junio de 1944.

Para saber más:
La guerra como la conocí, de George S. Patton

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