domingo, 29 de diciembre de 2019

Navidad en Stalingrado

La Batalla de Staligrado (actual Volgogrado) librada entre tropas soviéticas y alemanas, junto a sus aliados, entre agosto de 1942 y febrero de 1943 fue posiblemente la batalla más dura y sangrienta del frente del Este y de la Segunda Guerra Mundial con un coste humano de más de dos millones de personas. Stalingrado fue el principio del fin del expansionismo nazi.

Navidad en StalingradoLa Navidad es un periodo muy especial y sobre todo para los soldados en el frente. En Stalingrado quizás fue la más dura de todas. Esto que claramente representado en el testimonio del corresponsal de guerra alemán Heinz Schröter.

El 24 de diciembre los combatientes celebraron su fiesta de Navidad, mientras un cielo gris, como su triste existencia, se extendía por el frente; un frío implacable helaba las almas y el paisaje.
[...] Los soldados sólo tenían en común sus manos vacías y la bóveda del cielo, que en aquellos días estaba surcada por una humareda sanguinolenta.
Los pobres soldados se preguntaban porque Dios permitía que volviese la Navidad cuando los hombres se mataban unos a otros en una orgía de sangre.
[...] Pudo verse un largo y espantoso cortejo: granaderos, generales, enfermos, heridos, lisiados, hombres todavía útiles, héroes y cobardes, tiritando de frío bajo sus capotes de piel, sus mantas, sus uniformes quemados, con la cabeza o el vientre envueltos en trapos ensangrentados, se pusieron en camino, a menudo arrastrándose a gatas, hacia el aeródromo.
Navidad en Stalingrado
El débil puente aéreo para salir del Kessel (caldera) se realizaba principalmente desde el aeródromo de Pitomnik que se encontraba expuesto a constantes ataques soviéticos. Los Junkers llegaban con escasos y en muchas ocasiones inútiles abastecimientos y casi de inmediato despegaban evacuando heridos. Los pocos aviones que entraba y salían del Kessel no eran suficientes para sacar a los 250.000 soldados atrapados en el cerco soviético y los pocos afortunados que podían subir intentaban escapar del infierno colgando de las puertas y hasta algunos soldados desesperados se agarraban a las alas, ninguno de ellos logró sobrevivir.
[...] La procesión de los heridos dejaba tras de si una estela de sangre, innumerables objetos de la impedimenta estaban esparcidos por el suelo. Un bombardero, un aparto de transporte y dos cazas yacían destruidos por allí. Los fugitivos se apresuraban, pues la muerte les pisaba los talones. El hambre les torturaba, la angustia oprimía sus gargantas y el frío helaba la sangre.
Navidad en Stalingrado
Los hombres que intentaban salir pasaban junto a los muertos que estaban agrupados y apretados unos contra otros, como si todavía intentasen darse calor. Algunos miles de soldados llegaron al aeródromo sin garantía de salida. Más de catorce mil quedaron detenidos en el camino de la muerte de Pitomnik congelados por el frío, tan mortal como las armas soviéticas, mientras agotados y desesperados suplicaban y nadie les ayudaba.

El aeródromo de Pitomnik cayó en manos soviéticas el 16 de enero de 1943. El más pequeño de Gumrak cayo el 23.

En uno de los últimos aviones en escapara del cerco pudo salvarse la conocida como "Madonna de Stalingrado", que tanto reconfortó a muchos soldados en la triste Navidad de Stalingrado. Su autor no tuvo tanta suerte y murió en un campo de prisioneros en 1944.

El 31 de enero, 90 000 soldados al mando del recién ascendido Mariscal de Campo Friederich Paulus se rindieron. Los combates terminaron definitivamente el 2 de febrero. Solo volvieron a Alemania 5000 supervivientes.

Para saber más:
Les Sacrifiés. Stalingrad Jusqu'à La Dernière Cartouche, de Heinz Schröter
Revista World War II, enero-febrero 2007

domingo, 22 de diciembre de 2019

Los vuelos del Doble Amanecer

En la actualidad tomar un avión y volar de un extremo a otro del planeta parece algo muy normal, pero durante la Segunda Guerra Mundial suponía un tremendo riesgo, pero Hudson Fysh, fundador de Qantas asumió el riesgo y se embarcó en la en una aventura fascinante. Esta aventura se llamó "Servicio Secreto del Doble Amanecer" porque en cada trayecto se veía salir el sol dos veces.

Desde el verano de 1941 japón estaba aislado debido a un embargo sobre el petroleo impuesto por los Estado Unidos para detener sus ambiciones expansionistas en Asia, principalmente en China. Esto motivó que el 7 de diciembre aviones japoneses atacaran la base aeronaval hawaiana de Pearl Harbor con la intención de destruir la flota estadounidense del Pacifico.
Tras el ataque, Japón siguiendo con su expansión atacó Singapur con un intrépido asalto a través de las junglas del norte, para evitar las defensas británicas del sur que apuntaban hacia el mar. Tras una semana de combates, 64000 soldados de la Commonwealth fueron hechos prisioneros.

Con la caída de Singapur el 15 de febrero de 1942 cayó también la llamada Ruta del Imperio, que hasta ese momento era la única conexión aérea entre Australia y Gran Bretaña. Era imperativo establecer una nueva ruta aérea. En 1943, el Ministerio del Aire británico y la compañía aérea australiana Quantas la británica British Overseas Airways Corporation (BOAC), resultado de la fusión entre Imperial Airways y British Airways, decidieron llevar a cabo un osado plan propuesto por el presidente de la compañía australiana, Hudson Fysh.

La idea de Fysh era establecer una línea regular entre Australia y Ceilán, actual Sri Lanka, con salida desde el rió Swan, Perth y destino en el lago Koggala. Entre ambos puntos hay 5652 kilómetros y sin escalas. Para poder realizar tal singladura, lo pilotos debían volar mediante la antigua navegación celestial, que consiste en la utilización de un sextante para guiarse por las estrellas y el Sol. Además se complicaba con la necesidad de realizar el vuelo en silencio de radio mientras sobrevolaran aguas controladas por el enemigo. Para evitar problemas con los espías, la tripulación debía ir de paisano, pues un uniforme podía levantar sospechas.
El primer vuelo levantó el vuelo desde Perth, el 29 de junio de 1943, a las ordenes del capitán Russel Tapp.

Dos años antes, en enero de 1941, Estados Unidos aún no había entrado en guerra, era neutral, con lo que no podían proporcionar material de guerra a cualquier país que estuviera en conflicto, aunque eso era en teoría. Para poder hacerlo con sus amigos británicos, los EE.UU. utilizaron la compañía civil Quantas. Quantas recibía los aparatos y esta a su vez se los pasaba al ejército cuando los aviones llegaban a Autralia. Con este truco a Australia llegaron 19 aviones que pasaron a manos de la Real Fuerza Aérea Australiana (RAAF).

Mas tarde, con la Ley de Préstamo y Arriendo, los británicos recibieron 5 hidroaviones Consolidated PBY, que los británicos denominaron Catalinas, que fueron modificados con depósitos extra de combustible para lograr las 36 horas de autonomía, lo que limitó la capacidad de la aeronave a tres pasajeros y 69 kilogramos de correo. Los aparatos se llamaron Rigel, Spica, Altair, Vega y Antares, estrellas que se utilizaban para la navegación en la ruta Australia-Ceilán.

Los vuelos del Doble Amanecer, por seguridad, eran nocturnos en las zonas controladas por los aviones japoneses y tenían una duración media de 28 horas, aunque podían llegar a las 32 horas con los vientos en contra, siempre teniendo en cuenta el consumo de carburante. Para ajustar al máximo el consumo se reveló que la velocidad más económica eran 115 millas por hora, unos 185 km/h.
Los vuelos eran oficialmente civiles, por lo que carecían de armamento defensivo, pero como en el correo transportaban despachos militares, si la tripulación era hecha prisionera con toda probabilidad su destino era la ejecución por espionaje.

El Servicio Secreto del Doble Amanecer realizó 271 vuelos, lo que equivale a más de un millón y medio de kilómetros. Transportó más de 50000 kilos de correo microfilmado, 6728 kilos de de carga y 858 pasajeros que vivieron el doble amanecer.
A cada viajero se le hacía entrega de curioso un documento ilustrado que los nombraban miembros de la "Rara y Secreta Orden del Doble Amanecer", certificando con ello que habían estado en el aire más de 24 horas. El Servicio del Doble Amanecer finalizó el 18 de julio de 1945. Poco después, los hidroaviones Rigel, Spica, Altair, Vega y Antares fueron hundidos en el mar. Un triste destino para unos expendidos aeroplanos que tan buen servicio habían dado.

Para saber más:
Historical Chornicle of Aviation in Ceylon
Travel Update
Qantas
Qantas Founders
Sidney Morning Herald

domingo, 15 de diciembre de 2019

Cuando una discusión de pareja pudo cambiar el curso de la Segunda Guerra Mundial

La historia de la Segunda Guerra Mundial está plagada de episodios que nos plantean el ¿qué hubiera pasado si...?
Pues esta es una de esas que podrían haber cambiado totalmente el curso de la Segunda Guerra Mundial.

Cuando una discusión de pareja pudo cambiar el curso de la Segunda Guerra MundialEl agente doble español Juan Pujol García, conocido como Garbo por los británicos o Alaric por los alemanes, fue fundamental para alimentar a los alemanes con falsa información sobre el lugar y el momento de los desembarcos del Día D.
Mientras trabajaba para el MI5 británico, Pujol hizo creer al Abwehr alemán de que dirigía una red de agentes en Gran Bretaña y que los desembarcos del 6 de junio de 1944 se realizarían en Pas de Calais a 250 kilómetros del lugar elegido por los Aliados, en Normandía.

Juan Pujol estaba casado con Araceli González y una discusión entre ellos casi cambió el curso de la historia.

Precisamente, en los primeros momentos fue Araceli quien ayudó a convencer a los espías alemanes de que Garbo estaba en Inglaterra espiando para Alemania, mientras que ambos realmente vivían en Portugal. Y tambien fue Araceli quien estableció los vínculos con los servicios secretos estadounidenses (OSS) después de que los funcionarios de la embajada británica en Madrid rechazaran la primera oferta de Garbo de espiar para ellos. Tras ser rechazado se ofreció a los alemanes. Mientras los británicos controlaban sus movimientos y en una segunda ocasión los británicos lo aceptaron para que realmente espiara para ellos.

Finalmente la pareja se mudó de Lisboa a Inglaterra y fueron alojados junto con su hijo pequeño a una casa segura del MI5 en Harrow, al noroeste de Londres, para proteger la identidad de Garbo. Ahí fue cuando comenzaron los problemas en la pareja.

Desde su llegada a Inglaterra, Araceli, que, al igual que Juan no hablaba inglés, se quedó sola, sentía una gran nostálgica de España. Tenía muchos problemas para hacer amistades en la comunidad española de Londres y además el clima inglés la entristecía aun más.
También odiaba la comida británica, tan diferente de la que comía en España o Portugal. El oficial de inteligencia a cargo de Garbo, Thomas Harris, informó que "protestó porque no tenía ni un solo amigo aquí, que su marido no la dejaba mezclarse con mujeres españolas en Londres ni que contactara con sus amigos en España y que tampoco dejaba que lo hicieran sus hijos".

Cuando una discusión de pareja pudo cambiar el curso de la Segunda Guerra MundialEl punto de inflexión fue cuando a Araceli le negaron el permiso para poder volver a España a ver a su madre.

Tras una seria discusión con Harris le dijo que no quería vivir ni cinco minutos más con su esposo, y le amenazó con ir a la embajada española y contarlo todo: "Aunque me maten, me voy a la embajada", le dijo a Harris.

El MI5 no podía permitirlo. Si Araceli descubría que Garbo era un agente doble todo el trabajo del agente doble se iría al trate y era fundamental para la Operación Fortitude, que engañaría a los nazis ante el desembarco en Normandía. Para detener a Araceli, Garbo, junto al MI5, creo una estratagema para hacerle creer que había sido detenido y encarcelado en un campo de detención por defenderla ante los británicos. Para hacer más creíble el engaño, Araceli incluso fue llevada a visitarlo con los ojos vendados al supuesto lugar de detención. Después del encuentro, firmó una declaración diciendo que dejaría de pedir permiso para regresar a España, a cambio que que Juan fuera puesto en libertad.

De este modo el conflicto entre esposos se solucionó y así continuaron las operaciones de engaño que fueron definitivos para los desembarcos del Día D en Normandía, que abrió un segundo frente y contribuyó a la victoria de las fuerzas aliadas en Europa.

Para saber más:
Garbo: doble agente, de Thomas Harris
National Archives
National Archives (archivos desclasificados)
BBC
EFE