lunes, 13 de noviembre de 2017

El infierno de Auschwitz llega a Madrid

El Centro de Exposiciones Arte Canal, que se encuentra en los antiguos depósitos de agua en la plaza de Castilla, en Madrid, acogerá a partir del 1 de diciembre y hasta el 17 de junio de 2018 el estreno mundial de la exposición "Auschwitz: No hace mucho. No muy lejos". Madrid será la primera ciudad en presentarla y su único destino en España. Después recorrerá el mundo pasando por, al menos, otras 14 ciudades más de Europa y América.

La muestra, que ha llevado más de seis años de trabajo entre Musealia y el Museo Estatal de Auschwitz-Birkenau, contará la historia de de Auschwitz y sobre el alcance histórico y humano del Holocausto, después de más de 72 años de la liberación del campo de exterminio creado por la Alemania nazi. Tambien se contará la historia de los judíos deportados, polacos, gitanos, prisioneros de guerra soviéticos y otros tantos colectivos así como de los miembros de las SS que controlaban el campo.

Se mostraran más de 600 objetos originales, de los que en su mayor parte proceden del Museo Estatal de Auschwitz-Birkenau, también cuenta con piezas de otras instituciones como Yad Vashem en Israel, el United States Holocaust Memorial Museum en Estados Unidos o diferentes museos del Holocausto de Norteamérica y Europa, así como supervivientes y coleccionistas privados. Entre los objetos destacan un barracón del subcampo de Monowitz (Auschwitz III) y un vagón de la Deutsche Reichsbahn en donde eran transportados, en terribles condiciones, los deportados a los campos de concentración. Además se mostrarán pequeños objetos personales de algunas de las víctimas y sus verdugos, elementos estructurales del campo y documentación o material audiovisual inédito.
La mayoría de objetos que reunirá la muestra no se ha expuesto nunca antes al público.

Abierto en 1940, Auschwitz  y sus subcampos fue el mayor campo de concentración y exterminio nazi, en donde se asesinó a más de 1.100.000 personas se ha convertido en la representación del terror creado por la Alemania nazi. Situado en Polonia, a poco más de 60 kilómetros de Cracovia desde 1947 es un museo permanente y sirve como un aviso de lo que jamás debió ocurrir ni de lo que jamás deba suceder.

Está claro que nada puede reemplazar la visita al verdadero lugar donde se perpetró la muerte de miles de personas, pero esta exposición, que podrán visitar miles de personas en todo su recorrido por el mundo, puede remover las conciencias y avisar al mundo sobre los peligros del odio, el racismo, la intolerancia y el desprecio hacia otro ser humano solo por ser diferente y que tristemente están de actualidad.


Las entradas para visitar la exposición ya están a la venta en la web www.auschwitz.net. Si las adquirimos antes del 23 de noviembre las tendremos a un precio especial de 7€ (para cualquier día) con una audioguía incluida. Los niños hasta 7 años entran gratis. Si se organiza una visita desde un colegio la entrada será gratuita.

Para saber más:
Web oficial de la exposición
Museo Estatal de Auschwitz-Birkenau
National Geographic
Madrid es Noticia
El Independiente

viernes, 10 de noviembre de 2017

La resistencia de Malta

El archipiélago de Malta, que se encuentra en el estrecho paso del Mediterráneo entre la isla de Sicilia y el Norte de África, fue de una importancia estratégica vital para los Aliados.
Tomada por los británicos en 1814 tras la caída de Napoleón, ahora se encontraba en medio de la ruta que usaban los británicos para llegar a Alejandría. Malta recibió tal golpe en 1942 que su población fue premiada con la Cruz de San Jorge, la mayor condecoración civil al valor.

Durante tres años sufrió 3340 ataques aéreos, el primero en la mañana del 11 de junio de 1940, al día siguiente de la declaración de guerra de Mussolini a Gran Bretaña, realizado por 10 Savoia Marchetti SM79 contra La Valeta. En esos momentos la única defensa aérea de Malta son los biplanos Gloster Gladiator que consiguen su única victoria esa misma tarde.

Según el ejército británico y la RAF, Malta no podía ser defendida, pero la Royal Navy no estaba de acuerdo con esa apreciación y estableció allí una base de submarinos. El archipiélago se encontraba muy cerca de los aeródromos del Eje en Sicilia y los portaaviones británicos y norteamericanos llevaban cazas Spitfire y Hurricane dentro del alcance de vuelo a Malta para disuadir a los atacantes italianos y alemanes.

Lo realmente difícil era mantener Malta abastecida. Solo los rápidos dragaminas podían acceder. Los submarinos británicos fueron modificados para poder transportar gasolina y municiones, y permanecía sumergidos en el fondo del puerto durante el día para evitar ser detectados por loas aviones de reconocimiento del Eje. A pesar de ello. los planificadores militares entendían que Malta tendría que rendirse si no le llegaba más combustible, municiones y comida antes de finales del mes de agosto de 1942.

14 barcos mercantes protegidos por 64 navíos de guerra hicieron un intento desesperado por liberar Malta en la Operación Pedestal. El 10 de agosto de 1942 el convoy pasó por el estrecho de Gibraltar en 3 grupos. Al día siguiente un submarino alemán se deslizó entre 4 destructores para torpedear a uno de los tres portaaviones de la flotilla, el HMS Eagle. En seis minutos se hundió con 160 marinos y la tercera parte de la defensa aérea del convoy. Ataques sucesivos de submarinos fueron lanzados contra el USS Ohio, el barco cisterna más grande por aquel entonces, cargado con 170000 barriles de petróleo, vital para la operación. El USS Ohio fue torpedeado el 12 de agosto y aunque aguantaba, al día siguiente fue alcanzado por dos bombas más. Seguía aguantando. Acudieron al rescate el HMS Ledbury y otros buques de guerra y lo remolcaron a puerto. En la operación se perdieron dieciséis barcos, pero Malta se había salvado.
Cuando entramos en el puerto de La Valeta nos saludaron como a un buque de guerra victorioso. Multitud de personas cantaban gritando, y chillaban de alegría.
Un tripulante del SS Santa Elsa.
En unos meses, las potencias del Eje habían renunciado a tomarla, y Malta se convirtió en una base avanzada de vital importancia para la invasión de Italia que se llevaría a cabo al año siguiente.

Para saber más:
Exordio
Visit Malta
Foro Segunda Guerra
Vintage Wings
Al Sur de Alborán

domingo, 5 de noviembre de 2017

El héroe de guerra que fue despojado de sus medallas

Muchos héroes que sirvieron en la Segunda Guerra Mundial recibieron medallas y honores. Pero la popularidad de un héroe muy particular traería demasiadas controversias. Nuestro héroe se llamaba Chips, y era un perro.

Los animales han sido utilizados en combate durante siglos. A igual que palomas, elefantes o caballos, los canes han sido muy útiles en el campo de batalla. Pero no fue hasta la Segunda Guerra Mundial cuando el Ejército de los EE.UU. decidió formar sus primeras unidades caninas. Poco después de la entrada  de los Estados Unidos en la guerra en 1941, se hizo un llamamiento para que los ciudadanos donaran sus perros para el entrenamiento militar. Decenas de miles respondieron al llamamiento. Entre ellos se encontraba una familia de Pleasantville, Nueva York, que tenía a un joven mestizo de Pastor Collie y Husky, llamado Chips (Patatas Fritas), y que la familia encontró en un basurero. En 1942, fue enviado al Centro de Entrenamiento de Guerra en Front Royal, Virginia. De los 18.000 perros candidatos, 10.000 resultaron aptos para el servicio. Chips era uno de los elegidos.

Los primeros perros del llamado Cuerpo K-9 eran entrenados para ser utilizados en el frente interno. Sin embargo, en 1943 quince pelotones caninos fueron enviados en misiones a Europa o el Pacífico. La primera misión de Chips fue salvaguardar la histórica conferencia de Casablanca, Marruecos, entre Franklin D. Roosevelt y Winston Churchill celebrada en enero de ese mismo año. Más tarde, viajó a Europa y África como perro de guardia con el general del 7º ejército, George S. Patton.

Su primera hazaña fue cuando alertó a sus compañeros soldados de una emboscada. Después de detectar al enemigo, corrió de vuelta a la base con un cable de teléfono atado a su cuello para que que su pelotón pudiera pedir refuerzos.
Ese mismo año, acompañó a su adiestrador y compañero, el soldado John P. Rowell, a Sicilia. Un día, mientras patrullaba la costa se encontraron bajo fuego enemigo procedente de un búnker cercano. Chips se soltó de Rowell y saltó directamente en el interior del búnker. Momentos después, varios soldados se rindieron, mordidos por Chips. A pesar de que este acto de valor casi le cuesta la vida al recibir una herida de bala en la cabeza y diversas quemaduras, esa misma noche estaba de nuevo en servicio y detectó a un grupo de 10 soldados italianos, lo que permitió a su pelotón que los interceptaran y capturaran sin un solo disparo.

Ese mismo año fue galardonado con el Corazón Púrpura y la Estrella de Plata. Otras medallas las siguieron y Chips llegó a ser el perro de guerra más condecorado de la Segunda Guerra Mundial. En una ocasión el general Eisenhower, tuvo un encuentro con Chips cuando fue ascendido a soldado de primera clase, aunque el perro no estaba por saludar al general en jefe aliado.

Las historias de su valor no tardaron en llegar a los periódicos estadounidenses. En enero de 1944, The New York Times publicó un titular: 'Perro del Ejército es el primero en obtener un Corazón Púrpura'. Esto enfureció a un buen número de importantes mandos militares. que creían que un perro no debían tener medallas como los soldados. Estas quejas llegaron al Congreso y tras tres meses de debate se decidió interrumpir la adjudicación de medallas a los héroes caninos. Chips y otros perros de guerra fueron despojados de sus medallas.

Sin embargo, los hombres de su división de infantería le otorgaron de modo extraoficial una cinta en punta de flecha y ocho estrellas de batalla. Siete meses de su vuelta a casa en diciembre de 1945, Chips sucumbió a las lesiones sufridas durante su servicio en el campo de batalla. Está enterrado en el cementerio de mascotas de Hartsdale, Nueva York.

John y Gail Wren mirando fotografías de su perro Chips durante la Guerra
A pesar de las decisiones políticas, Chips se convirtió en una leyenda. En 1990, Disney produjo una película para la TV, "Chips, el perro de guerra". Hoy en día hay un sinnúmero de monumentos conmemorativos por todo Estados Unidos dedicado a los perros K-9.

Por fin el 15 de enero de 2018 recibió la medalla Dickin en un acto en el que asistieron un bisnieto de Winston Churchill y Alan Throop, descendiente de la familia que originalmente adoptó a Chips cuando nació.


Para saber más:
US Army Quartermaster Foundation
Dog Time
Brainz
German Sheperd
Puppyup
Find a Grave
VOA