domingo, 6 de septiembre de 2026

La masacre de Ivalo

Dentro de la llamada Guerra de Invierno, en 1942, sucedió un misterio que aún hoy no ha quedado del todo esclarecido. Durante aquella guerra, Finlandia se defendía de la invasión de la URSS acometida después de que Alemania invadiera Polonia y diera comienzo de forma oficial a la Segunda Guerra Mundial. Esta guerra fue tremendamente compleja para los soviéticos debido a la agreste geografía finesa y a la extremadamente bajas temperaturas, especialmente para la logística.

La Misteriosa masacre de Ivalo
La ofensiva soviética se produjo por prácticamente toda la frontera entre ambas naciones y el principal objetivo era la capital, Helsinki. En el norte, en la zona de Laponia, fue destinado el 14º ejercito soviético. Aquí fue donde sucedió uno de los grandes misterios de aquella guerra dentro de otra guerra.

Para lograr uno de sus objeticos el puerto de Petsamo, para ello debían atravesar la zona de Ivalo. Según iban avanzando por los bosques helados los lugareños les aconsejaron que no se apartaran de la carretera y que no se demorasen en llegar a Ivalo. Debian salir del bosque y bajo ningún concepto acampar en él. Si no hacían caso jamás saldrían de allí con vida. 

Los pueblos eslavos son bastante supersticiosos, en especial en las zonas rurales. Esa condición fue aprovechada por los fineses. Sembraron terroríficas historias de criaturas de los bosque que se alimentaban de todos los que se atrevían a adentrarse en sus territorios. Fueron colocando cadáveres de soldados congelados para causar el mayor terror al invasor soviético. El mando soviético creyó que no era más que un engaño para que fueran atacados en la carretera por las tropas finesas y ordenó que se adentraran en el bosque, donde se supone estarían más protegidos, para pasar la noche. Sin saber que sería su última noche

La Misteriosa masacre de Ivalo
Al día siguiente, una unidad finlandesa, atraídos por una columna de humo, llegó hasta la posición en donde los soviéticos establecieron su campamento. El espectáculo era espeluznante. Todos los soldados estaban muertos y mutilados del modo más horrible. El blanco de la nieve se había transformado en rojo sangre. Por todas partes había esparcidos órganos y partes de cuerpos. Parecía que se había producido un combate convertido en carnicería. El olor a pólvora impregnaba el aterrador paisaje. Los rostros de pánico que presentaban algunos soldados muertos mostraban más horror del que se pueda describir.

Inicialmente se pensó que habían sido atacados por lobos u osos per el macabro hallazgo de la piel desollada de un soldado soviético colgada de un árbol no era fruto de esa clase de animales salvajes. Según el Ejército Rojo la masacre fue provocada por el hambre y que los soldados tuvieron que realizar actos de canibalismo, pero no explica el hecho de que no hubiera ningún superviviente, aunque puede que estos terminaran muriendo a causa del frío, ni la supuesta piel desollada de un soldado, ni el hecho de que había suministros en el campamento.

La Misteriosa masacre de Ivalo
Ya han pasado muchas décadas y no hay una explicación convincente a este hecho y existen diversas teorías y relatos animados por los lugareños de la zona y el hermetismo soviético. Una de las fábulas cuenta  que el causante de aquella dantesca matanza fue una terrorífica criatura con cuerpo de perro y cola de serpiente que es la encargada de proteger las puertas del Tuonela, el inframundo y a la que llaman Surma. Esta criatura, según del folclore finlandés, podía ser invocada para acabar con ciertas personas de un modo brutal. Otra cuenta que aquello fue hecho por un espíritu maligno llamado Piru que habita en los bosques que tortura a sus victimas si pierden en los juegos mentales a los que los somete. Una teoría sugiere que una unidad de fuerzas especiales finlandesas llevó a cabo una guerra psicológica brutal, diseñando la masacre para infundir terror entre las tropas soviéticas, aunque las autoridades finesas negaron tener semejantes unidades. En cualquier caso es un misterio que no tiene explicación oficial.

La Misteriosa masacre de Ivalo
Si bien la guerra llegó a ser brutal en en aquellas tierras del Ártico y las muertes horribles de soldados soviéticos fueron muy reales, la historia de una misteriosa masacre en Ivalo no es más que folclore y mito. No hay ninguna clase de registros históricos ni fuentes primarias fiables que confirmen un incidente único y específico en Ivalo donde toda una división fuera aniquilada por causas inexplicables o paranormales. Los relatos sobre la criatura asesina y defensora de los bosques se deben a relatos orales, folclore o de cuentos de terror. Lo que si es factible es que todo se base en hechos reales que se dieron en Laponia en los que los soviéticos sufrieron muchas bajas, pero para nada provocadas por seres mitológicos. Es el caso de la batalla de Suomussalmi donde el frío extremo se alió con las tropas finlandesas y superó a las bajas producidas por el combate. Los finlandeses también emplearon tácticas de guerrillas para aislar y destruir a las columnas soviéticas, atrapadas por la nieve y el frío en un método conocido como "Motti". 

La Misteriosa masacre de Ivalo
Miles de soldados soviéticos murieron congelados al enfrentarse a temperaturas de -30°C, y sus cuerpos congelados los utilizaron los fineses como guerra psicológica para desmoralizar al enemigo. De hecho el frío provocó más bajas en el Ejército Rojo que la misma guerra. Respecto a la fotografía de una piel colgada de unas ramas se cuenta una historia en la que una patrulla soviética a la que se le cortó el suministro de alimentos había asesinado a uno de miembros para comérselo y que un pelotón finlandés los había sorprendido comiéndose a su compañero. Esta historia tampoco parece fiable ya que en una entrevista en 2006 a Olli Kleemola, quien ha publicado libros sobre fotografías de guerra finlandesas, dijo que esa piel probablemente fuera de un alce. Además desollar la piel humana requiere una gran habilidad y mucho tiempo. En resumen, no te creas todo lo que te cuentan en Internet y lee siempre hasta el final.
MTV (en finés)

domingo, 23 de agosto de 2026

Dúchate y te salvará la vida

La higiene es un elemento de gran importancia en la moral de la tropa, poder acicalarse en los momentos de descanso ayuda, como dijo un Marine cuando podía ducharse y afeitarse, “a sentirse un ser humano”. Además, es un asunto sanitario de peso pues evita infecciones.

Dúchate y te salvará la vida
El lugar mas complejo para asearse era en el frente donde se montaban duchas improvisadas a menudo usando cubos o sus cascos con la poca agua disponible. A veces se usaban duchas químicas para descontaminación. Ante esas limitaciones la higiene era básica: Se lavaban la cara y las manos, se cortaban el pelo y la barba. Tambien intentaban cambiarse la ropa interior lo más regularmente que fuera posible, entre otras cosas para evitar piojos y sarna. Un rio era un lugar perfecto. 

En la retaguardia, o en los campos de prisioneros (con serias excepciones) había duchas comunitarias con agua caliente y ropa limpia para combatir los parásitos y mejorar la moral. Al igual que en el frente, muchas eran improvisadas. 

Dúchate y te salvará la vida
Un caso peculiar es el de los hombres que servían en las diferentes marinas de guerra. Puede parecer que estar rodeados de agua era una ventaja pero era más un inconveniente que una ayuda. El agua salada no la mejor para el aseo aunque tenga otras ventajas. Por eso, los marineros usaban duchas en las que gastaban apenas unos pocos litros de agua. Eran las llamadas duchas navales. 

La higiene era una prioridad y se manejaba con ingenio y recursos limitados para mantener a los soldados lo más limpios posible y ayudarles a salvar la vida. Otro bien valioso para la tropa era el tabaco, pues les ayudaba a relajarse de la gran tensión que se sufre en el campo de batalla. La higiene y el tabaco tienen una importante relación entre ellas, más allá de sentirse bien y aumentar la moral de la tropa.

En el frente del Este las patrullas alemanas estaban formadas generalmente por soldados no fumadores. Se puede pensar que la razón residía en que, de este modo, se eliminaba el riesgo de ser vistos por el enemigo cuando, por un descuido, a algún fumador se le ocurría encender un cigarrillo o por las campañas antitabaco lanzadas por el estado nazi y enérgicamente promovidas por Hitler que odiaba el tabaco.

Dúchate y te salvará la vida
Pues no, no es por nada de eso. Se sabe que los fumadores sufren una reducción del sentido del gusto y del olfato. De este modo, quien no sea fumador tiene mejor aptitud para sentir los olores. Esa capacidad de detección era muy importante para conocer la posición de los soldados soviéticos. En el frente la higiene no suele ser demasiado buena, pero en el caso de los pobres soldados del Ejército Rojo esta era prácticamente inexistente. Así que su olor corporal se podía percibir a bastante distancia.

Por si el intenso olor a sudor reconcentrado no fuera suficiente, había que sumar al hedor, el penetrante aroma que desprendía una loción que solían utilizar para acabar con los parásitos y que intentaba camuflar la peste corporal. El tabaco de escasa calidad que fumaban terminaba por rematar la pestilencia que emitían desde sus posiciones. De este modo los soldados alemanes podían olfatear la presencia del enemigo que se encontraba en las proximidades.

Para saber más:
Episodios Ocultos de la Segunda Guerra Mundial, de Juanjo Ortiz 

domingo, 9 de agosto de 2026

Fortines del parque del Oeste, Madrid

La Guerra Civil española tuvo en Madrid uno de los frentes más importantes y en la capital y sus alrededores se dieron serios combates entre el 8 de noviembre de 1936 y el 28 de marzo 1939. 

Fortines del parque del Oeste, MadridEn Madrid fracasa el levantamiento militar y tras la caída del Cuartel de la Montaña, la capital queda bajo control del gobierno de la Segunda República. Tomar Madrid es un objetivo militar para las tropas sublevadas. Para ello se asedia la ciudad por el norte por el general Mola y desde el sudoeste por Franco.

Tras atravesar el río Manzanares en las proximidades del Puente de Los Franceses, las fuerzas rebeldes, establecen una cabeza de puente en la Ciudad Universitaria, usando como apoyo varios edificios, como el Hospital Clínico o la Facultad de Medicina (donde aún hoy se pueden ver las marcas de los combates en su fachada). La cabeza de puente era abastecida desde la Casa de Campo a través de una pasarela que se conoció como la "Pasarela de la Muerte" debido a los constantes bombardeos republicanos a la que fue sometida.

La parte más conflictiva de la línea del frente se encontraba en la zona de la Cárcel Modelo, donde en la actualidad se encuentra el Cuartel General del Ejército del Aire. Debido a ello en el Parque de Oeste se construyeron hasta veinte fortines de hormigón, de los que en la actualidad tan solo quedan tres que se encuentran bastante próximos entre si.

Estas tres fortificaciones son cilíndricas y realizadas en varias fases, debido a que debieron ser construidas bajo el fuego enemigo. 

Fortines del parque del Oeste, Madrid
Los fortines disponen de dos troneras cada una y un acceso en la parte opuesta, que ahora se encuentran tapiados. En uno de ellos aún se puede observar la inscripción "Zapadores nº 7", que puede ser la unidad encargada de construirlos, El fortín más impresionante de los tres es el que se encuentra más al sur, el más alto de todos los que se encuentran repartidos por la toda la Comunidad de Madrid.

Actualmente estos tres ejemplares están protegidos por el Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.






Articulo publicado originalmente en El Fisgón de Madrid en noviembre de 2021. 

Para Saber más:
Rutas con Historia
Fortines. Centinelas de hormigón en el frente de Madrid, de Javier Rodriguez Fernández

domingo, 26 de julio de 2026

El rescate de los autobuses blancos

En las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial la Cruz Roja envió 75 autobuses blancos desde Suecia en una operación humanitaria organizada por el conde Folke Bernadotte, sobrino del rey de Suecia y alto funcionario de la institución que logró establecer acuerdos con Heinrich Himmler para rescatar cuantos presos en los campos fuera posible. La operación de rescate, que hoy casi ha caído en el olvido, partió de Malmö y pocas semanas después regresaron de una Alemania atenazada por los Aliados. En aquellos autobuses blancos llegaron a primero Odense, en Dinamarca (aún ocupada pero que colabora con el rescate), principalmente judíos escandinavos que se encontraban en pésimas condiciones. 

El rescate de los autobuses blancos
Suecia se fue un país neutral en el conflicto aunque mantuvo relaciones comerciales con Alemania suministrando materiales esenciales para la guerra, como hierro o rodamientos de bolas. Incluso permitió el paso de tropas de la Wehrmacht para pasar a la vecina Noruega. Esta situación fue aprovechada por la Cruz Roja.

El 19 de febrero de 1945 se reunieron Himmler y el conde Bernadotte en Hohenlychen, en el norte de Alemania, un lugar donde médicos nazis llevaron a cabo crueles experimentos con prisioneros de los campos de concentración. Bernadotte pretende liberar a cuantos presos escandinavos sea posible. Para intentar convencer al jefe de las SS lleva consigo un antiguo libro de runas del siglo XVII. Bernadotte sabe que Alemania va a perder la guerra, al igual que Himmler, que ve en la reunión la ocasión de ganar puntos ante la derrota frente a los aliados y cede a las peticiones del sueco.

El rescate de los autobuses blancos
Para la misión el ejercito sueco cede camiones y autobuses a la Cruz Roja y al frente de la misión se encuentra Axel Molin, un compañero de Benadotte en el ejército. Las SS estableció condiciones para el rescate: un número limitado de prisioneros, que en cada vehículo fuera uno de sus soldados, que Suecia se hiciera cardo de todos los gastos y que no se hiciera público el traslado. Los campos a los que pueden ir son Braunshweig, Dachau, Neuengamme, Ravensbrück y Theresienstadt.

Los Aliados no podían garantizar la seguridad del convoy de rescate si los vehículos no estaba pintados de blanco y con la cruz roja que los distinguiera. Al partir la mayoría estaban pintados pero los que quedaban tuvieron que ser pintados durante el viaje de Malmö a Copenhague. La mayoría de la pintura era con base de cal que no aguanta bien el agua por lo que tuvieron que ir repintándolos.

El rescate de los autobuses blancos
Los autobuses no tienen permiso para entrar en los campos y tan solo llevan la lista de los prisioneros que las SS permite liberar. Para abril de 1945 se le unen otros 100 autobuses daneses. El último de los campos es Neuengamme. Algunos autobuses no hacen esta parada y viajan directamente a Dinamarca. En  Neuengamme las SS le dice a Molin que para poder llevarse a los presos escandinavos de sus listas han de trasladar a otros prisioneros a otros campos. Aunque en un primer momento se niega a cumplir la petición, una orden del gobierno sueco le obliga a ponerse a las órdenes de los alemanes lo que fue muy doloroso para Molin y los conductores de los autobuses. Tras cumplir su horrorosa misión lograron partir hacia Dinamarca y de ahí a Suecia que estuvo dispuesta a acoger a todos los judíos que lograron huir de los nazis.

De las más de 15.500 personas rescatadas muchos se quedaron en Dinamarca o Suecia mientras otros viajaron a Estados Unidos o Israel otros no tuvieron tanta suerte y murieron al poco de llegar debido  a las malas condiciones que soportaron en los campos de concentración. En la actualidad tan solo quedan unos pocos de estos autobuses blancos con la cruz roja y la bandera sueca. Uno se encuentra en el museo del campo de concentración de Froslev, en Dinamarca.

Para saber más:
DW
Wikipedia
En son de luz
Curadas

domingo, 19 de julio de 2026

Cuando Hitler quiso la Copa del Mundo de Fútbol

Antes de que existiera el actual trofeo de la Copa del Mundo de fútbol estaba el Trofeo Jules Rimet, creado para el primer torneo celebrado en Uruguay en 1930, diseñado por el escultor francés Abel Lafleur en plata bañada en oro. Una joya que representaba a Nike, la diosa griega de la victoria codiciada por Adolf Hitler.

Cuando Hitler quiso la Copa del Mundo de Fútbol
Aunque en un principio se llamó oficialmente Copa Mundial de la FIFA, tras la Segunda Guerra Mundial pasó a denominarse como Trofeo Jules Rimet en honor al presidente de la FIFA, por sus esfuerzos por mantener vivo un torneo que promocionaría la paz, la amistad entre los pueblos y el respeto mutuo entre las naciones. El régimen nazi había organizado toda una red de saqueo cultural sistemático en los territorios ocupados: obras de arte, archivos históricos, joyas y toda clase de objetos de valor y el trofeo de la Copa del Mundo era uno de ellos.

Desde mediados de 1943, los aliados luchaban contra el gobierno fascista de Mussolini y las fuerzas alemanas ocupaban la mitad norte de Italia. Ante la debacle italiana, Hitler ordenó la búsqueda de toda clase de objetos que podrían sumarse a sus expolios. Por entonces Italia era la vigente campeona (1938) y el trofeo se encontraba en Roma, guardado por la federación italiana de fútbol. 

Cuando Hitler quiso la Copa del Mundo de Fútbol
Cuando se enteró el vicepresidente de la FIFA Ottorino Barassi, sin que nadie lo supiera, sacó la Copa de la cámara de seguridad donde estaba y la escondió en un lugar aparentemente podía ser hallado sin dificultad: dentro de una caja de zapatos y bajo su cama.

En su búsqueda, los nazis entraron en la casa de Barassi, pero no dieron con el trofeo oculto a sus pies y en el lugar más simple e inesperado. Allí estuvo hasta el fin de la guerra.

Aunque los nazis no lograron hacerse con él, en 1966 y 1970 el trofeo fue robado, pero esa es otra historia...

Para saber más:
Infobae
La Razón
La Vanguardia
Bien Católicos

domingo, 12 de julio de 2026

Historia de una imagen: El último judío de Vínnista

Una de las imágenes más impactantes es una con un triste titulo: "El último judío de Vínnitsa" (escrito en alemán en su parte de atrás). De esta instantánea existen varias copias y fue tomada por un solado alemán y era posiblemente una más de sus trofeos.

El último judío de Vínnista
La foto se hizo en Ucrania, casi con seguridad, en julio de 1941 y se puede ver como un miembro de las SS apunta con su pistola a un judío agachado en el borde de una fosa en la que hay numerosos cadáveres. Es el momento antes del momento de la ejecución. 

El 28 de julio de 1941, en la ciudadela de Berdychiv, las SS llevaron a cabo una serie de asesinatos a los judíos de la zona. Posiblemente la llevó a cabo el Einsatzgruppe C, una de varias unidades móviles de las SS desplegadas en la recién ocupada Unión Soviética, encargada de la limpieza de judíos y elementos de la resistencia. 

La población judía de Vínnitsa, en el centro del Óblast de Vínnitsa en 1939 era de algo más de 33.000 personas. A mediados de  julio de 1941, Vínnitsa fue tomada por la Wehrmacht y aunque parte de la población judía logró evacuar junto con el Ejército Rojo en retirada, cerca de 20.000 se quedó en la ciudad y fueron encerrados en un gueto. El 28 de julio de 1941, los primeros 146 judíos fueron fusilados en Vínnitsa. El 1 de agosto asesinaron a 25 intelectuales judíos, y el 13 otras 350 personas. El 5 y 13 de septiembre 1.000 y 2.200 judíos corrieron la misma suerte. Del 19 al 22 de septiembre, otros 28 mil judíos fueron fusilados, la mayoría del gueto de Vínnitsa. Los Einsatzgruppen llevaron a cabo las ejecuciones con la ayuda de colaboracionistas ucranianos. 

De los judíos que había en Berdychiv cuando llegaron los alemanes en 1941, tan sólo quedaban 15 a principios de 1944. Estas ejecuciones masivas continuaron hasta el último día de la ocupación alemana en el Este.

El último judío de Vínnista
Se desconoce la identidad del judío de la fotografía, pero recientemente el historiador alemán Jürgen Matthäus averiguó quien es el soldado de las SS que empuña la pistola Walther P38. Su nombre es Jakobus Onnen, profesor de francés, inglés y gimnasia nacido en 1906 en el pueblo alemán de Tichelwarf, próximo a la frontera con los Países Bajos. Se afilió al NSDAP antes de la llegada al poder de Hitler en 1933 y era de una familia culta de clase media. Se unió a las SS y cayó en combate en agosto de 1943. La averiguación comenzó tras publicar en 2023 un artículo en el que se revelaba el lugar verdadero de la masacre, Berdýchiv, la fecha y la unidad que cometió la masacre. Un lector le informó que, según correspondencia de la época que tenía la familia, era altamente probable que el soldado de las SS fuera el tío de su mujer.

Aunque hacía tiempo habían destruido las cartas de Jakobus Onnen aún tenían en su poder varias fotografías suyas. Con ellas, voluntarios del grupo Bellingcatt realizaron un análisis de imágenes con IA confirmaron la identidad, aunque al tratarse de una foto histórica, es más difícil llegar a una coincidencia del 98 o 99,9%.

La fotografía cayó en manos de Al Moss, un judío prisionero de varios campos de concentración. En mayo de 1945 en Múnich, poco después de la liberación de la ciudad compró un álbum de un soldado alemán, donde se encontraba esta fotografía que publicó por primera vez en 1961 por United Press International durante el juicio de Adolf Eichmann.

Para saber más:
Yad Vashem
Reddit
ABC
Mens Health

domingo, 28 de junio de 2026

La mayor fuga de prisioneros de la Segunda Guerra Mundial

Muchos conocerán el campo de prisioneros Stalag Luft III, en Zagan (Polonia) y su celebre evasión representada en la película de 1963, La Gran Evasión. Y aunque en el filme se afirma que fue la mayor fuga de prisioneros de guerra durante la Segunda Guerra Mundial, siento decir que no es verdad. Hubo otra mayor y se produjo en un lugar tan lejano como Australia.

En el país de los canguros, a más de 300 km al oeste de Sídney, Nueva Gales del Sur, se encuentra la comarca de Cowra una zona del Outback prácticamente despoblada que parecía ideal para instalar en 1941/42 el Complejo de Prisioneros de Guerra n.º 12. En un recinto en forma de dodecágono irregular se recluyeron a unos 4.000 prisioneros italianos capturados durante la campaña del norte de África, alemanes de diversas tripulaciones de navíos mercantes apresados, además de coreanos, taiwaneses y unos 500 soldados japoneses, lo que pueden parecer mucho si se tiene en cuenta la aplicación del Bushido entre las tropas niponas.

Esta amalgama de nacionalidades, idiomas y costumbres no fue un obstáculo para el funcionamiento del campo. En general los prisioneros mantenían unas correctas relaciones con sus guardianes del 22.º Batallón de la Milicia Australiana. El problema fueron los prisioneros japoneses que estaban en una zona llamada Camp B. Debido a sus diferencias culturales y de costumbres se sentían incomprendidos, se mostraban agresivos y llevaban especialmente mal su estatus de prisioneros. La tensión entre prisioneros japoneses y sus guardas llegó a un nivel que se decidió reforzar la vigilancia con ametralladoras.

El 1 de agosto de 1944, un informante coreano comunicó a las autoridades del campo de que los japoneses estaban preparando una fuga por lo que se resolvió dividirlos: se trasladaría a la tropa a otro campo y dejar en Cowra a oficiales y suboficiales y unos días después se le informó de la decisión. En la noche del 4 al 5, el sonido de una corneta japonesa rompió el silencio nocturno. Los prisioneros salieron en tromba de sus barracones y formaron tres grupos que asaltaron las alambradas por el norte, sur y oeste del campo. Para ello, unos lanzaron mantas sobre las alambradas, y otros incendiaban los barracones para crear el caos y facilitar la fuga. 

Los guardias abrieron fuego contra los japoneses que intentaban huir pero los servidores de la ametralladora n.º 2 fueron superados y antes de ser muertos por los prisioneros inutilizaron la ametralladora para que no la usaran los fugados. A pesar de los esfuerzos, esa noche lograron escapar más de 350 japoneses pero en las dos semanas siguientes todos fueron capturados, abatidos o decidieron quitarse la vida. La fuga supuso 235 oficiales y soldados japoneses muertos y 108 heridos además de 5 soldados australianos. La ciudad de Cowra alberga el único cementerio de guerra japonés en toda Australia.

Para saber más:
La Brújula Verde
ABC
El Debate
Trip Advisor
Visit Cowra
Wikipedia

domingo, 14 de junio de 2026

Winston, el ornitorrinco de Churchill

Es de sobra conocido que los grandes personajes tambien tienen grandes excentricidades y Winston Churchill, el que fue Primer Ministro Británico durante la Segunda Guerra Mundial tenia unas cuantas. Así, en marzo de 1943, conocido por su amor por los animales, solicitó insistentemente al gobierno australiano que le enviaran media docena de ornitorrincos a pesar de que no tenían ninguna utilidad estratégica para exhibirlos como mascotas. Finalmente, se acordó enviar tan solo uno de estos peculiares animales, al que llamaron Winston.     

Winston, el ornitorrinco de Churchill
El encargado de capturar los ornitorrincos fue el biólogo australiano David Fleay. Sabedor de lo extremadamente delicados que son estos animales, hizo todo lo posible para que tan solo se enviara un ejemplar. Para intentar recrear su hábitat, el desdichado ornitorrinco vivió dentro de una caja especial construida por Fleay con agua dulce, túneles artificiales y barro del río, complementada con una reserva de 5.000 gusanos "especialmente seleccionados". El 28 de septiembre, el ornitorrinco Winston partió en el MV Port Phillip rumbo a Liverpool. Hasta que llegara, Churchill recibió la piel disecada de otro espécimen llamado Splash que fue una celebridad durante sus cuatro años que estuvo en un zoo australiano.

El encargado de cuidarlo durante la travesía fue un joven grumete inexperto al que se le prometió una gratificación si Winston llegaba con vida a Gran Bretaña. Para que el pobre ornitorrinco lograra sobrevivir, durante el largo viaje en barco, el biólogo estableció unas estrictas normas de cuidado y seguridad. Se debía vigilar la temperatura del aire y agua, sustituir la paja y controlar su delicada alimentación basada principalmente por gusanos. Cuando el Port Philips cruzó el canal de Panamá, parte de la tripulación tuvo que dedicar dos días a buscar gusanos. El animal consumía 750 al día, aunque al final se tuvo que conformar con apenas 600. 

Winston, el ornitorrinco de Churchill
Los dos Winston no llegaron a conocerse. El 6 de noviembre de 1943, a cuatro días de llegar a puerto, Winston apareció muerto. Las causas de su muerte fueron un cúmulo de circunstancias. Por un lado están los cambios de temperatura: del clima templado australiano, al frío del Atlántico, pasando por calor del ecuador. Otro causante pudo ser la reducción de su dieta. Ya en el Atlántico, tuvieron que lanzar cargas de profundidad cuando detectaron un U-boot alemán, por lo que el fuerte ruido y la vibración pudieron ser el remate. Fleay cuando supo de la muerte afirmó que con total seguridad fue esto último lo que le mató en el acto. Los picos de los ornitorrincos tienen muchos receptores sensoriales encargados de detectar pequeñas vibraciones de sus presas invertebradas. Churchill supo del hecho el 22 de noviembre y se mostro muy decepcionado. 

El cuerpo embalsamado de Winston fue entregado al Royal College of Surgeons, donde ocupó el lugar del ejemplar de ornitorrinco destruido durante el Blitz aunque actualmente no se sabe nada de su paradero. Nunca volvió a intentarse una expedición similar en tiempos de guerra ni ha llegado ningún ornitorrinco a Gran Bretaña. 

Winston, el ornitorrinco de Churchill
La muerte de Winston marcó el final de una misión que pretendía unir diplomáticamente Gran Bretaña y Australia además de aportar conocimientos sobre estos animales ovíparos y mamíferos. Una muerte que ha quedado como una anécdota sobre el gusto por los animales y la compleja personalidad de Winston Churchill que poseía una selección de animales que incluía cisnes negros, un león, canguros blancos o el loro Charlie, al que, según la leyenda, enseñó a decir “¡Fucking Nazis!” y “¡Fucking Hitler!”. El beneficiado por la muerte de Winston fue Nelson, el gato favorito de Churchill que habría tenido que "exiliarse" porque el felino podría haber "matado al ornitorrinco en pocos minutos".

Para saber más:
The Guardian
El Diario
Discover Wildlife
Yorokobu
Es la Guerra

domingo, 31 de mayo de 2026

El camarón pistola y la guerra del Pacífico

Entre las rocas de las aguas poco profundas de los mares y océanos tropicales vive un curioso animal de cuerpo alargado que apenas mide unos 5 centímetros. A simple vista, lo que más destaca de esta criatura, es que posee tan solo una pinza muy grande, desproporcionada, del tamaño de la mitad del resto de su cuerpo. 

El quelípodo, que es como se llama su pinza, está muy desarrollada y es capaz de producir una burbuja que libera un potente sonido como un estallido y sonoluminiscencia con lo que consigue matar o aturdir a sus presas, como peces o moluscos. Por esta característica se le conoce como camarón pistola. La potencia de la explosión de la burbuja que genera su sobredimensionada pinza puede producir temperaturas de varios miles de grados y velocidades superiores a los 100 km/h.

Cuando el camarón pistola identifica una presa, abre la gran tenaza, y la cierra en microsegundos, con una fuerza monumental y a una velocidad vertiginosa. Esto genera una burbuja de cavitación que, al explotar, puede alcanzar, en un instante, temperaturas equivalentes a la del Sol y una explosión sónica de hasta 220 decibelios, el equivalente al producido en las explosiones nucleares de Hiroshima y Nagasaki. Se calcula que un adulto puede soportar un nivel sonoro de hasta 140 decibelios sin sufrir daños auditivos. La cavitación producida en las hélices de los barcos, especialmente cuando giran a gran velocidad, poco a poco desgastan el metal.

Durante la Segunda Guerra Mundial, el Pacífico fue escenario principal de la guerra entre los Estados unidos y el imperio del Japón. La marina estadounidense descubrió que cuando las colonias de camarones pistola chasqueaban las pinzas llegaban a interferir en los hidrófonos que se usaban para detectar los submarinos. Estos aparatos son capaces de transformar un sonido producido en un medio acuático en electricidad, con lo que se puede detectar e identificar objetos bajo la superficie. Comenzaron a usarse en los submarinos durante la Primera Guerra Mundial y de ellos se llegó a los más modernos sonar.

Esto llevó a que se emplearan para camuflar los movimientos de los submarinos aliados y acercarse para atacar por sorpresa a los objetivos enemigos. Acabada la guerra se siguió investigando este fenómeno para mejorar las tecnologías acústicas y de propulsión submarina para evitar la cavitación, fácilmente detectable.


Para saber más:
RTVE
Nubika
La Brújula Verde
Libertad Digital
Fishpedia
Gizmondo

domingo, 17 de mayo de 2026

De que se reían los acusados en los juicios de Núremberg

Del 20 noviembre de 1945 al 1 octubre de 1946, se celebraron los llamados Juicios de Núremberg. En ellos se juzgó a los principales jerarcas del III Reich bajo la acusación de crímenes de guerra, contra la paz, contra la humanidad y posteriormente se incluyó el delito de conspiración.​ Aunque estos son los juicios más conocidos se celebraron otra docena contra los industriales, jueces o los médicos. 

Quien haya visto algunas fotografías o filmaciones de aquellos juicios posiblemente haya observado algo poco habitual en el acusado de un juicio. Y menos de alguno tan importante como este. Algunos de los acusados se reían y hacían bromas entre ellos mientras escuchaban las acusaciones. Y hasta algunos como Hans Frank o Hermann Göring ocultaban su mirada tras unas gafas negras. Aquello causó tal impacto en aquel tiempo que los medios de comunicación allí presentes lo presentaron como  “la risa más perturbadora del siglo” o "una risa heladora" mostrando una clara falta de arrepentimiento y un fanatismo ideológico lleno de arrogancia.

Pero todo tiene su explicación y su contexto: aquellas risas y bromas no eran espontaneas, tenían una justificación psicológica y está documentada.  

Forman parte de una estrategia en la que los acusados querían deslegitimar al tribunal de un modo desafiante y quitar importancia a las acusaciones mostrando falta de arrepentimiento. También sirvieron para dar una imagen de serenidad, seguridad y dominio de la situación. Las bromas, por otro lado, hacían que se afianzara su pertenencia al mismo grupo o élite y de auto defensa grupal ante el ataque de la acusación. Según los documentos presentados por los psiquiatras del tribunal, los acusados eran inteligentes, pervertidos y bárbaros y reían para evitar choque emocional ante las pruebas y testimonios que se presentaban como un modo de negarlos. 

Göring era quien más destacaba y ante este comportamiento el Tribunal Militar Internacional ordenó callar a los acusados cuando las risas se daban ante pruebas especialmente duras como las relativas al Holocausto. Por supuesto todo quedó registrado en las actas oficiales de los juicios.

Esta actitud de los acusados no se dio durante todo el desarrollo de los juicios y según fue pasando el tiempo y las pruebas presentadas el tono jocoso fue desapareciendo. Cada vez estaban más abrumados y preocupados ante el destino que se les presentaba. Por otro lado, era un modo de intentar reducir su culpabilidad de los crímenes de los que se les acusaba. 

El comportamiento de German Göring, Franz von Papen, Joachim von Ribbentrop,  Alfred Rosenberg, Albert Speer, Julius Streicher o Rudolf Hess se siguen analizando. La mayoría de ellos eran buenos padres de familia y muchos habían tenían educación superior. Se intenta entender cómo y porque actúan así personas que han tenido un poder absoluto en el momento de enfrentarse ante la justicia por unos actos de los que se creían impunes.

Para saber más:
La Mente es Maravillosa
ABC
BBC
Cope
XL Semanal
El Mundo

viernes, 8 de mayo de 2026

El Cajón de Grisom cumple 15 años

Un día como hoy, de 2011, nació este humilde blog con la intención de contar la Historia de la Segunda Guerra Mundial de un modo diferente a lo habitual. Contar esas historias pequeñas que realmente conforman la historia global de ese inmenso conflicto que duró seis largos años. En diciembre de 2020 nació el hermano más joven, el podcast "La Trinchera" para seguir contando más de esas historias desde otro medio. Os animo a escucharlas.


Desde aquel mayo de hace 15 años, como pasa el tiempo, ha ocurrido de todo y muy bueno. Poco a poco ha ido creciendo y ganado amigos y seguidores. Gracias a este trabajo constante de divulgación el esfuerzo se ha convertido en, de momento, tres libros: "Historias desconocidas de la Segunda Guerra Mundial" de 2022, "Episodios Ocultos de la Segunda Guerra Mundial" de 2023 y la última criatura "Propaganda Nazi" de 2025, un libro que me ha llevado varios años de investigación y recopilación de material y, aunque esté mal que yo lo diga, creo que es la obra más completa sobre este tema que se ha escrito en español. Espero que vengan muchos más.

Además he podido colaborar con la revista de divulgación MUY HISTORIA y con numerosos canales de Youtube y podcast. La radio y la televisión también han sido medios en los que he colaborado, como en el programa Istopia Historia de Onda local de Andalucía, en Tres en Historia de Decisión Radio, en la Cadena Ser, y su programa Ser Historia, en Las tardes de RNE y en Cope en los programas la Tarde en Cope y la Noche de Adolfo Arjona con quien también colaboré en su programa de Canal Málaga TV, El porqué de las cosas. Por último participé en la serie documental de DMAX Megaestructuras franquistas.

Para celebrar estos 15 años QUIERO SORTEAR entre todos los seguidores y amigos varios ejemplares dedicados de mi último libro "PROPAGANDA NAZI".

Conseguir uno es muy sencillo. Solo has de suscribirte a EL CAJÓN DE GRISOM y comentar en esta entrada, aportando tu correo electrónico para contactar. También lo puedes hacer siguiéndome en cualquiera de mis redes sociales y comentando "Quiero mi libro dedicado" en la publicación sobre el aniversario del blog. Pasados quince días, publicaré la lista de los ganadores y contactaré con ellos para hacerles llegar su ejemplar.  SUERTE a todos.

Los ganadores del Sorteo son:
María García - España
Oscar Silva - Venezuela
Manuel Cieza - España
Sonia Rodriguez - España
Berto Palomo - México
Noel Rodriguez - España

FELICIDADES A TOD@S

Mis redes:

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Si quieres escuchar mis podcast puedes hacerlo en: Spotify: open.spotify.com/show/4IOYo1Agqpk9S2LCsF3rcs Ivoox: www.ivoox.com/podcast-trinchera_sq_f11136280_1.html Apple Podcast: podcasts.apple.com/us/podcast/la-trinchera/id1602233439

domingo, 3 de mayo de 2026

La batalla de Bamber Bridge

En plena Segunda Guerra Mundial, el pintoresco pueblo de Bamber Bridge, en el corazón de Lancashire, se convirtió en un lugar para la lucha por los derechos civiles en Estados Unidos en Gran Bretaña. El pueblo albergó al 1511º Regimiento de Camiones de Intendencia de la 8ª Fuerza Aérea de los EE.UU. Hoy, parte de las instalaciones sirve de base para los Cadetes Aéreos de la RAF.

En junio de 1943, exacerbado por el alcohol, una latente hostilidad y los prejuicios raciales, estalló en el pueblo un incidente de agresión entre militares estadounidenses en lo que se conoce como la Batalla Bamber Bridge.

La tensión racial dentro de las fuerzas armadas estadounidenses fue muy marcada durante los años del conflicto mundial y existía la segregación dividiendo las unidades y los roles según el color de la piel. El incidente de Bamber Bridge tuvo lugar en 1943, cinco años antes de que el presidente Truman emitiese la Orden Ejecutiva 9981 que puso fin a la segregación dentro del ejército estadounidense. 

Casi dos millones de militares estadounidenses estuvieron destinados o pasaron por el Reino Unido durante la Segunda Guerra Mundial y no solo dedicaron su tiempo al entrenamiento y el combate, como lo demuestran las más de 60.000 mujeres británicas que se casaron con los yanquis. Muchos aviadores estadounidenses frecuentaban los pubs locales para gastar su tiempo y dinero entre sus peligrosas misiones sobre Alemania. 

Los soldados afroamericanos podían socializar abiertamente en los pubs británicos, donde no solo eran tolerados, sino también cálidamente recibidos, en claro contraste con la discriminación que sufrían en su país. La ausencia de segregación racial en la sociedad británica, propia de las leyes de Jim Crow, fue un cambio positivo para muchos de ellos. Sin embargo, esta armonía social no sentó bien a algunos de sus camaradas de armas blancos, que trajeron con ellos sus prejuicios raciales e intentaron imponérselos a los británicos.

El 1511º Regimiento de Camiones de Intendencia era una unidad principalmente afroamericana que estaba estacionada en Adam Hall, uno de los numerosos aeródromos que albergaron a militares durante la guerra. Como parte de la 8ª Fuerza Aérea, su trabajo consistía en el transporte de material militar a diversas bases aéreas del condado de Lancashire. Los hombres eran asiduos del Ye Olde Hob Inn, un pub local. Cuando los soldados estadounidenses blancos intentaron establecer limites raciales en Bamber Bridge, los lugareños se resistieron colgando carteles en el exterior de los tres pubs del pueblo con la leyenda "Black Troops Only".

La tensión se intensificó aún más con la llegada de la 234ª Compañía de la Policía Militar estadounidense, descontenta con la popularidad de los soldados afroamericanos entre las inglesas locales. Su resentimiento estalló la noche del 24 de junio de 1943, cuando intentaron disciplinar a los soldados negros del 1511º.

Un soldado afroamericano fue sorprendido intentando comprar cerveza después de la la campanada del último pedido. Dos policías militares acusándolo de estar sin pase y de llevar el uniforme incorrecto lo que terminó derivando en una discusión, con lugareños y militares británicas alineándose con los afroamericanos contra los policías militares. Uno de los soldados del 1511º, blandió una botella, a lo que uno de los policías militares respondió sacando su arma. Un sargento calmó la situación temporalmente, pero estos respondieron cuando lanzaron una botella contra el jeep de los policías militares cuando se marchaban. Estos, consiguieron refuerzos y tendieron una emboscada a los soldados negros que regresaban a Adam Hall.

La emboscada terminó en un feroz enfrentamiento. Los policías militares sacaron sus porras mientras los soldados del 1511º contraatacaban con botellas y adoquines. Un policía militar disparó su arma en medio de la refriega, hiriendo a un soldado. En medio del caos, corrió el rumor de que un soldado negro había recibido un disparo por la espalda y que la policía militar estaba realizando una cacería humana. En respuesta, unos 200 soldados negros se congregaron en Adam Hall, enfrentándose a sus superiores blancos y llamando a la revuelta. El único oficial negro del 1511º, logró la calma temporalmente. Sin embargo, la llegada de aproximadamente una docena de policías militares en jeeps y un vehículo blindado improvisado con una ametralladora llevó a que los soldados negros se apoderaran de la mayoría de las armas de fuego almacenadas en Adam Hall y establecieran posiciones defensivas.

Durante las siguientes horas, se desató un tiroteo en la zona de Bamber Bridge. Un soldado del 1511º, murió, y varios otros soldados y policías militares resultaron heridos. Tras los combates, se culpó rápidamente a los soldados negros, lo que dio lugar a dos juicios separados. El primero concluyó con la declaración de culpabilidad de cuatro hombres afroamericanos por varios delitos, lo que derivó en bajas deshonrosas y condenas a trabajos forzados. En el segundo juicio, 28 de los 35 acusados fueron condenados por cargos que abarcaban desde desobediencia y disturbios hasta motín y confiscación de armas.

La justicia surgió de un lugar inesperado. El general Eaker, comandante de la 8ª Fuerza Aérea, atribuyó gran parte de la culpa a los policías militares racistas y a los oficiales blancos del 1511º. Posteriormente se destituyó a los oficiales racistas de las unidades de transporte y se incorporó a oficiales negros a las unidades de policía militar, lo que marcó un punto de inflexión en la gestión de la tensión racial dentro del ejército.

La Batalla de Bamber Bridge sigue siendo un acontecimiento significativo para el pueblo y ha sido recordada con un monumento conmemorativo, colocado por los vecinos frente al Ye Olde Hob Inn en 2022. Ese mismo año apareció la película "Bamber Bridge".

Para saber más:
Blog Preston
Winnipeg Free Press
NPR
PEN Global
The Independent
Lancs Live

domingo, 19 de abril de 2026

La increíble fuga de los cuatro del SAS

Seguro que has visto la serie de HBO sobre los "chalados" hombres del SAS, pero la realidad va mucho más allá. Han pasado más de ocho décadas y hace poco ha visto la luz una de sus más increíbles andanzas: la épica fuga de un comando del SAS británico de las garras de la Gestapo nazi, tras una misión de sabotaje en la Francia ocupada. 

La increíble fuga de los cuatro del SAS
El 15 de septiembre de 1944 comenzaba la operación Pistol, cuando la unidad del sargento Alcock, un antiguo carnicero de Yorkshire, fue lanzada en paracaídas cerca de Audviller, en la región de Alsacia-Lorena. La misión consistía en realizar acciones de sabotaje en las vías del tren y de comunicación vitales para el ejército alemán. Tras ello debían intentar reunirse con los estadounidenses que ya venían avanzando desde Normadía. La pequeña unidad de comandos de Alcock, la formaban los cabos Holden y Hannah además del soldado Lyczak.

Desde un principio no lo tuvieron fácil, no tenían transporte y el material del que disponían era escaso. Además su radio no funcionaba y una tormenta desvió al avión que los llevaba obligándoles a saltar sobre unas tierras de cultivo que carecían de protección en una zona llena de patrullas enemigas. Al menos los campesinos les ayudaron dándoles refugio mientras se organizaban para su misión.   

La increíble fuga de los cuatro del SAS
El comando del SAS consiguió colocar explosivos en una línea de ferrocarril en las proximidades de Insming haciendo descarrilar y destruyendo un tren de suministros alemán y la muerte de dos oficiales. La acción atrajo la atención de la Gestapo, que inmediatamente se puso a perseguir a los saboteadores, que en un principio creían miembros de la resistencia.

Mientras intentaban buscar un lugar donde permanecer escondidos, fueron delatados por dos trabajadores polacos. Dos camiones cargados de soldados rodearon la granja en la que se escondían. Alcock se preparó para la defensa en la parte de atrás de la casa, mientras dos muchachas polacas que les ayudaron salieron por delante para distraer a los alemanes. La estratagema funcionó y los alemanes centraron su atención en la puerta principal. Esto proporcionó al comando el tiempo suficiente para entrar en la cocina y disparar contra los alemanes causando al menos dos bajas germanas.

La increíble fuga de los cuatro del SAS
Aprovechándose del desconcierto inicial escaparon al bosque cercano y se prepararon para emboscar a sus perseguidores provocando otras tres bajas más. Desde el bosque escucharon los disparos de represalia que acabaron con la vida de las dos muchachas polacas que los habían ayudado. Hitler había dictado una orden que establecía la ejecución directa de cualquier comando enemigo capturado, como ya había ocurrido en la operación Loyton, en la que una treintena de comandos del SAS fueron ejecutados.

El comando continuó huyendo por los frondosos bosques de los Vosgos para eludir a las patrullas y consiguieron ropas de civil que les dieron algunos lugareños franceses. Fieles al espíritu luchador del SAS, durante dos semanas y con muy mal tiempo, siguieron con su labor de sabotaje, mientras eludían la persecución de la Gestapo.

La increíble fuga de los cuatro del SAS
Por fin, el 1 de octubre de 1944, Alcock, Holden, Hannah y Lyczaky llegaron al frente. Cruzaron un canal y sortearon varias trincheras alemanas hasta llegar a tierra de nadie desde donde vieron una colina ocupada por los estadounidenses. Iban de civil y podían ser confundidos con una unidad alemana que intentaba infiltrarse en las líneas enemigas. Alcock decidió tomar un puesto avanzado de ametralladoras estadounidense. Dos comando atrajeron la atención del artillero y el resto flanquearon la posición y redujeron al soldado, cuyo compañero dormía a su lado. Tras el desconcierto inicial aclararon que eran comandos británicos y pidió a los atónitos infantes estadounidenses que les llevaran a hablar con sus mandos.

En el puesto de mando, Alcock aportó toda la información de que disponían de las posiciones alemanas que habían atravesado, y de las acciones de sabotaje que habían perpetrado. El equipo había causado al menos once bajas enemigas, sin que ninguno de los comandos fuera muerto o herido y aunque no fueron acciones fundamental para el desarrollo de la guerra, la operación Pistol fue exitosa al lograr la destrucción de infraestructuras ferroviarias y por la obtención de información de cierto valor para los Aliados.

Esta aventura del SAS se conoce gracias a los manuscritos de Graham, el hijo del sargento Alcock que escribió los relatos de su padre y a que conservó su archivo de guerra. Este valioso material lo compartió con el historiador Damien Lewis, que contó la historia en la cuarta entrega de su libro "SAS Great Escapes“.

Para saber más:
SAS Great Escapes Four, de Damien Lewis